El Be-Bop surgió en la década de 1940 como una revolución en el jazz impulsada por jóvenes músicos que rechazaron las grandes orquestas de baile. Se caracterizó por su gran complejidad melódica, rítmica y armónica, requiriendo gran destreza técnica. El cool jazz surgió en los años 1950 como una versión más controlada y orquestal del bebop, mientras que el free jazz de la década de 1960 llevó la improvisación a un nuevo nivel de libertad creativa.