El documento discute el concepto de "centro político" y critica la tendencia de los partidos políticos a tratar de atraer a este grupo de votantes. Argumenta que el centro político no existe realmente como una posición ideológica coherente, sino que se refiere a votantes desengañados con los partidos existentes. También sostiene que los partidos deben mantener sus propias identidades ideológicas claras en lugar de tratar de apelar al centro abandonando sus principios, y que es importante politizar a los votantes en lugar de