El documento argumenta que la Constitución española de 1978 necesita ser reformada. Señala que el sistema creado tras la dictadura de Franco ya no es viable y solo una inteligente reforma constitucional puede darle continuidad y estabilidad futura al Estado. También sugiere que la reforma debe consolidar el Estado de las Autonomías pero limitar el poder de las comunidades autónomas y recuperar competencias para el Estado central, como en educación.