El documento aborda la importancia del currículo como un marco referencial que debe ser público y contextualizado para fomentar un diálogo en la sociedad. Se discuten diversos modelos de diseño curricular, destacando la necesidad de centrarse en el estudiante y en los cambios sociales y tecnológicos. También se enfatiza la evaluación de la pertinencia del currículo en relación con las expectativas de la sociedad y las debilidades institucionales.