El documento describe la transición de la modernidad a la posmodernidad y la emergencia de la transmodernidad en el siglo XXI. Se caracteriza la sociedad actual por la continua creación de conocimiento, el papel central del conocimiento en la economía, y la necesidad de organizaciones capaces de generar, compartir e innovar con el conocimiento. También resalta los retos que plantea este cambio de paradigma para repensar los enfoques administrativos y organizacionales.