La comunicación contribuye positivamente a los procesos formativos en el aula de clase de tres maneras: 1) permite la expresión de ideas y el intercambio de conocimientos entre estudiantes y profesores, 2) fomenta el trabajo en equipo y la integración social, y 3) facilita el aprendizaje y la adquisición de nuevas habilidades que los estudiantes pueden aplicar en su vida profesional y laboral.