El jazz se caracteriza por la improvisación, el doble compás, y las estructuras melódicas sincopadas. Sus orígenes se remontan a los esclavos negros en Estados Unidos que canalizaron su cultura y emociones a través de la música. Aunque fue popular, el jazz también fue atacado y estigmatizado. Estilos como el ragtime, blues, boogie-woogie, bebop y cool jazz evolucionaron del jazz original, y músicos célebres como Louis Armstrong, Jelly Roll Morton, y Duke Ellington lo popularizaron.