El modernismo fue una corriente artística que surgió a finales del siglo XIX con la intención de crear un arte moderno y libre que rompiera con los estilos académicos de la época. Se caracterizó por tomar inspiración de la naturaleza e incorporar elementos industriales, con un énfasis en las formas curvas y asimétricas. Tuvo su mayor desarrollo en las ciudades de Bruselas, Viena y Barcelona, donde arquitectos como Gaudí y Domènech i Montaner dejaron obras