El teatro callejero se dirige a un público que no puede pagar por asistir a obras de teatro convencionales. Debido a las dificultades técnicas de presentar obras en la calle, el teatro callejero se enfoca más en la mímica, los gestos y la expresividad que en el diálogo. Además de permitir que artistas sin trabajo estable continúen actuando, el teatro callejero brinda colorido y fantasía a las plazas y calles de las ciudades.