La electricidad estática se produce por la separación de cargas eléctricas en objetos, lo que puede dar lugar a descargas cuando entran en contacto. Se genera principalmente por efecto triboeléctrico al poner dos materiales en contacto, pero también por piezoelectricidad, piroelectricidad o la presencia de un objeto cargado. Las descargas electrostáticas pueden dañar dispositivos electrónicos o iniciar fuegos si hay materiales inflamables.