Este poema celebra el empoderamiento de una mujer que ha decidido amarse a sí misma y vivir su vida sin preocuparse por los juicios de los demás. A lo largo de tres estrofas, describe cómo hoy se siente segura de sí misma, valora su sonrisa, sueña con su futuro y dejará atrás el miedo y las lágrimas del pasado. Se presenta como una mujer fuerte y perfecta que ha roto con las convenciones y está lista para conquistar el mundo y ser feliz.