El documento discute la división social del trabajo y cómo el trabajo social promueve la participación y cooperación para satisfacer las necesidades sociales. Explica que las políticas sociales del estado deben alejarse de un enfoque asistencialista y en su lugar tener en cuenta las necesidades reales de la sociedad. También argumenta que la división del trabajo solo debería expandirse para satisfacer las necesidades humanas y permitir la cooperación mutua entre las personas.