El viento se produce debido a las diferencias de temperatura en la atmósfera, que causan que el aire caliente ascienda y deje vacíos que llenan las masas de aire más frías. La energía eólica aprovecha efectos como el Venturi y el de Bernoulli para generar energía a partir del movimiento del viento, como colocando torres eólicas cerca de valles para aprovechar el efecto Venturi, o diseñando aspas que generan menor presión a mayor velocidad del viento debido al efecto de Bernoulli.