Este documento presenta un marco conceptual sobre la trata de personas. Explica que la trata de personas involucra tres componentes: actividades como captar y transportar víctimas; medios como amenazas y engaños; y fines como la explotación sexual o el trabajo forzado. También distingue la trata de personas del tráfico ilícito de migrantes, señalando que la trata implica la explotación de individuos y es un crimen contra la persona, mientras que el tráfico se centra en el traslado ilegal de fronteras.