El documento presenta dos teorías sobre el origen del COVID-19: 1) Que surgió de forma natural al transmitirse de murciélagos a humanos a través de pangolines en un mercado en Wuhan, como indican estudios científicos. 2) Que fue creado artificialmente por China como un arma biológica para afectar a EE.UU. Aunque no se puede probar ninguna teoría, la evidencia apunta a que el virus no fue manipulado y es producto de la naturaleza.