El ensayo analiza si es beneficioso o no tener armas de fuego en casa en el contexto de la creciente delincuencia en México. Argumenta que, aunque la legislación permite la posesión de armas bajo ciertas condiciones, la falta de capacitación y el riesgo de accidentes y uso indebido plantean serias preocupaciones tanto para los portadores como para la sociedad. Se concluye que tener un arma puede ser considerado bueno bajo estrictas regulaciones y un adecuado manejo, pero también puede acarrear peligros significativos.