La educación puede utilizarse como una herramienta para promover cambios sociales hacia una sociedad más justa y sostenible. Los docentes deben crear ambientes de aprendizaje innovadores donde los estudiantes puedan desarrollar habilidades para aplicar lo aprendido y contribuir al desarrollo global. Sin embargo, los docentes también deben actualizar constantemente sus conocimientos y métodos de enseñanza para estar a la par de las tendencias de globalización e internacionalización.