La desigualdad salarial entre hombres y mujeres en Chile es de aproximadamente un 38%, a pesar de que ambos géneros realizan trabajos equivalentes y tienen las mismas capacidades. Aunque históricamente la mujer ha estado en desventaja debido a leyes y costumbres discriminatorias, la Ley de Igualdad Salarial de 2009 ha ayudado a reducir la brecha. Se necesitan mayores esfuerzos para lograr la paridad salarial y reconocer que ambos géneros tienen las mismas habilidades laborales.