Este documento propone el desarrollo de una epistemología evolucionista que concibe el conocimiento como un proceso natural y humano. Plantea superar visiones filosóficas y normativas de la epistemología, en favor de una perspectiva empírica basada en las ciencias cognitivas. Finalmente, sugiere que una epistemología evolucionista podría integrar mejor las teorías y métodos de investigación, así como mejorar la formación de investigadores y la gestión de la investigación en Latinoamérica.