El documento describe tres dimensiones clave en el desarrollo de un equipo: la inclusión, el control y la apertura. La inclusión se refiere a quiénes son los miembros del grupo. El control tiene que ver con la autoridad y el poder dentro del equipo. La apertura implica ser honesto y expresar pensamientos y sentimientos abiertamente para mejorar el equipo. Se recomienda que los equipos se centren en problemas reales, desarrollen habilidades participativas y mantengan un proceso y objetivos integrales.