El documento discute la transformación de la educación hacia un modelo que favorece intereses económicos y políticos, evidenciando la creación de una 'escuela de la ignorancia' que desvaloriza competencias técnicas y promueve la producción de mano de obra barata. Aborda críticas a la OCDE y su informe PISA, subrayando que las reformas educativas tienden a beneficiar a la élite en detrimento de la calidad educativa y equidad social. Se analizan también las disparidades en inversión y resultados educativos entre España y otros países, y la falta de reconocimiento al trabajo de los docentes en la mejora de la equidad educativa.