El documento explora la relación entre el arte sonoro y el espacio, proponiendo que el sonido no solo llena, sino que crea el espacio, a través de diversas definiciones y clasificando los tipos de espacio que existen. Se menciona cómo la interacción del sonido con el entorno arquitectónico alude a dimensiones acústicas que alteran la percepción del espacio, resaltando el impacto de tecnologías modernas en estas prácticas artísticas. La obra de artistas sonoros se presenta como un medio para transformar y reinterpretar lugares a través de la acústica, enfatizando el proceso artístico como un medio permanente de relación y experiencia con el entorno.