La esquizofrenia se caracteriza por síntomas positivos como alucinaciones y delirios, y negativos como falta de energía y retraimiento social. Sus causas no están claras pero se cree que factores genéticos e infecciones pueden influir. Afecta más a hombres jóvenes que a mujeres. Su tratamiento incluye medicamentos antipsicóticos y terapia psicosocial para integrar al paciente en la sociedad.