Cuando Alan Mulally llegó a Ford en 2006, se sorprendió al descubrir que la compañía producía versiones diferentes del Ford Focus para Europa y Estados Unidos. Ford se dio cuenta de que tratar de satisfacer los gustos regionales mediante vehículos personalizados resultaba demasiado costoso. Cambiaron a una estrategia de solo 5 plataformas compartidas globalmente para reducir costos y aumentar márgenes de ganancia. Esta estrategia permitió compartir costos de diseño, producción y obtener mayores economías de escala.