Chrysler logró superar problemas económicos en los 90' reestructurando su organización para enfocarse en las necesidades de los clientes mediante investigación primaria. Esto permitió lanzar productos de mejor calidad y menor costo, incrementando ventas y utilidades. Sin embargo, su enfoque excesivo en investigación primaria hizo que descuidara otros aspectos como producción y competencia, llevándola eventualmente a la bancarrota.