Erik Erikson propuso una teoría del desarrollo psicosocial en 8 etapas, desde el nacimiento hasta la vejez. Cada etapa implica un desafío entre dos resultados posibles: una personalidad sana o problemas de identidad. Los niños necesitan apoyo para desarrollar confianza, autonomía e iniciativa. Los adolescentes exploran su identidad. Los adultos buscan intimidad, generatividad a través de la crianza y el trabajo. Finalmente, las personas mayores buscan integridad al reflexionar sobre sus vidas.