La eutanasia implica terminar con la vida de una persona a petición suya para evitar su sufrimiento y es un tema de intenso debate ético y moral. Existen dos tipos de eutanasia: activa, que implica provocar la muerte, y pasiva, que consiste en retirar tratamientos que prolongan la vida. Hay un creciente movimiento a favor de su legalización, reconociendo el derecho del enfermo a morir con dignidad, aunque también se plantean importantes interrogantes éticos sobre quién tiene la autoridad para tomar estas decisiones.