El proceso de descentralización en el Perú ha tenido avances y limitaciones en los últimos 10 años. Se han realizado reformas legales y se han transferido funciones y recursos a los gobiernos regionales, pero aún existen retos pendientes como definir claramente el modelo de descentralización, lograr una coordinación efectiva entre los niveles de gobierno, y mejorar la capacidad de gestión de las regiones y municipios. El proceso requiere ser reevaluado para priorizar su consolidación.