Este texto reflexiona sobre la evaluación en el sistema educativo chileno. Argumenta que la evaluación está condicionada por factores externos como las prescripciones legales y las presiones sociales. También señala que existen diferentes niveles de complejidad en la evaluación, desde la memorización hasta la creatividad, pero que las instituciones tienden a confundir la evaluación con la calificación. Finalmente, plantea la necesidad de que la evaluación considere aspectos como las actitudes y los valores, y no solo los procedimientos, para apoyar mejor el aprendiz