El documento discute los desafíos que enfrenta América Latina y la integración de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la educación. Señala que la integración de las TIC no automáticamente transformará la cultura escolar o elevará la calidad de la educación sin un enfoque pedagógico innovador. También destaca las desigualdades educativas en la región y la pobreza que afecta a cerca de 180 millones de personas en América Latina.