El documento describe el auge económico de Estados Unidos en la década de 1950, explicando que se debió al crecimiento demográfico, las economías devastadas de otros países luego de la Segunda Guerra Mundial, la aplicación del modelo keynesiano que implicó mayor intervención estatal, y la liberalización del comercio. Como resultado, Estados Unidos se convirtió en un estado de bienestar y la población pudo acceder a un mayor consumo y estilo de vida centrado en el ocio.