El EDI permite el intercambio electrónico de datos entre compañías a través de redes como Internet, estructurando y transmitiendo datos comerciales de forma estandarizada. Se aplica principalmente en sectores como la distribución, automotriz, farmacéutico y administración pública, ofreciendo beneficios como agilización de procesos, reducción de errores y costos. El EDI se compone de un centro de compensación, redes de telecomunicaciones y estaciones de usuario.