A lo largo de la evolución humana se han creado diferentes modos de producción como forma de subsistencia y proyección social, económica y política. Estos incluyen el modo primitivo basado en la recolección, el modo esclavista con la explotación del hombre por el hombre y propiedad privada, el modo feudal con libertad de los esclavos y nuevas clases sociales, el modo capitalista con comercio global y relaciones mercantiles, y el modo socialista con fuerza moral, propiedad comunal e igualdad social.