El proceso de producción del queso incluye las siguientes etapas: 1) recepción y pretratamiento de la leche para eliminar impurezas e higienizarla, 2) someter la leche a tratamientos térmicos para eliminar microbios, 3) añadir fermentos y bacterias lácticas a la leche calentada en una cuba para que crezcan y aporten sabores y aromas.