Robespierre jugó un papel fundamental en la Revolución Francesa como líder radical de los jacobinos. Bajo su liderazgo, se instauró el régimen del Terror, en el que fueron ejecutados muchos enemigos de la revolución, incluidos monárquicos y revolucionarios moderados. Sin embargo, su política despótica comenzó a generar oposición y fue acusado de traición. Finalmente, Robespierre fue detenido y ejecutado en 1794.