Los problemas de aprendizaje son trastornos que afectan la capacidad de adquirir y utilizar habilidades, resultando en dificultades con el lenguaje y las matemáticas. Factores como antecedentes familiares, traumas psicológicos o físicos y la exposición a toxinas pueden contribuir a su desarrollo. La identificación y evaluación temprana son cruciales para implementar programas educativos adecuados y mitigar sus efectos en el desarrollo emocional y académico del niño.