Las dificultades de aprendizaje abarcan trastornos que afectan la capacidad de entender, hablar, leer, escribir y realizar matemáticas, y son intrínsecas al individuo. Se identifican mediante síntomas que varían según la edad y pueden incluir problemas de atención, lectura, escritura y matemáticas, así como factores emocionales como ansiedad y baja autoestima. Es crucial la detección temprana y la intervención adecuada, tanto en el ámbito escolar como familiar, para ayudar a los niños a superar estos desafíos y mejorar su rendimiento.