El documento aborda las dificultades de aprendizaje como desórdenes que afectan procesos psicológicos básicos en la comprensión y uso del lenguaje, así como su diagnóstico temprano y clasificación en generales y específicas. Se enfatiza la importancia de un enfoque interdisciplinario para la detección y prevención, y el apoyo emocional y educativo necesario para ayudar a los niños a integrarse plenamente. Además, se destaca la necesidad de que los docentes estén capacitados para adaptarse a las necesidades de estos estudiantes en el aula.