Este documento analiza la relación entre las finanzas internacionales y el desarrollo. Explica que aunque las finanzas internacionales podrían contribuir al desarrollo, en la realidad no siempre lo han hecho. Señala que los flujos de capital privado son volátiles y se concentran en países de ingresos medios, mientras que la ayuda oficial para el desarrollo ha disminuido. Concluye que se necesitan reformas para que el sistema financiero internacional apoye mejor los objetivos de desarrollo a largo plazo.