Formación Ética
Formación Ética y Ciudadana
Capítulo 1
El poder y la política. Conflictos. Sociedad
civil.
1.1 Poder
El término poder, como sinónimo de fuerza, capacidad,
político o dominio(según la RAE), puede referirse a:
1.1.1 Institucionales básicos
• Lo político:
• poder legislativo;
• poder ejecutivo;
• poder judicial.
1.1.2 Extensiones a nivel de los análisis
• Cuarto poder, el de los medios de comunicación;
• Quinto poder, el que se encuentra en las empresas
públicas y en su capacidad de intervención económi-
ca (según unos), y (según otros) Internet y las redes
de redes como superadora de los medios de comu-
nicación;
• Sexto poder, en España, el poder territorial o el
ejercicio del poder por parte de las comunidades au-
tónomas;
1.1.3 Otros casos
• Poder fáctico, el que se ejerce fuera de los cauces
formales; habitualmente usado en plural: en Espa-
ña, los poderes fácticos durante el franquismo y la
transición eran la Iglesia, la Armada, el Ejército y la
Banca (o los capitalistas);
• poder económico;
• poder duro (hard power), en las relaciones in-
ternacionales, la fuerza militar;
• poder blando (soft power), en las relacio-
nes internacionales, la influencia económica e
ideológica;
• poder inteligente (smart power), combina soft
power y hard power.
• Poder temporal.
• Poder civil o autoridad civil (no debe confundirse
con gobierno civil).
• Poderes universales.
• Powers that be.
• Poder notarial, documento público autorizado por
un notario por el que se designa representante;
• Poder subjetivo
• Server de Minecraft
• Gomi I y todas sus sucesoras
• Hashtags de Ángel
• El número 27
1.1.4 Conceptos asociados
• Poder adquisitivo.
• Relaciones sociales de poder.
1.1.5 Filosofía
• Conceptos de Michel Foucault:
• poder disciplinario;
• poder pastoral.
• Biopoder.
• Poder popular, un concepto del marxismo.
2
1.2. POLÍTICA 3
1.1.6 Física y química
• Poder calorífico.
• Poder reductor.
• Potencia (física).
• Potencia eléctrica.
1.1.7 Arte y cultura
• Superpoder, habilidad sobrehumana típica de los
superhéroes.
• Poder absoluto, película de Clint Eastwood.
• Power to the People, canción de John Lennon.
1.1.8 Música
• Poder, álbum de Zona Ganjah.
1.1.9 Véase también
• Contrapoder
• Poder Popular (desambiguación)
• Poder militar (desambiguación)
• Poder religioso (desambiguación)
• Pouvoir
• Power
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre poder.Wikcionario
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Poder. Wikiquote
1.2 Política
La política (del latín politicus y ésta del griego antiguo
πολιτικός 'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o
los asuntos del ciudadano') es una rama de la moral que
se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad
libre, compuesta por personas libres, resuelve los proble-
mas que le plantea su convivencia colectiva. Es un queha-
cer ordenado al bien común.
Es la ciencia que se encarga del estudio del poder público
o del Estado. Algunos autores presentan al uso legítimo
de la fuerza como la característica principal de la políti-
ca. Siguiendo con esta definición la política es el ejercicio
del poder que busca un fin trascendente. Ésta promue-
ve la participación ciudadana ya que posee la capacidad
de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para
promover el bien común.
1.2.1 Concepciones históricas de la política
Definiciones clásicas apuntan a definir política como el
“ejercicio del poder” en relación a un conflicto de in-
tereses. Son famosas las definiciones fatalistas de Carl
Schmitt de la política como juego o dialéctica amigo-
enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, o
de Maurice Duverger, como lucha o combate de indivi-
duos y grupos para conquistar el poder que los vencedores
usarían en su provecho. También está Max Weber, que
define la política estrictamente en función del poder.
Una perspectiva opuesta contempla la política un senti-
do ético, como una disposición a obrar en una sociedad
utilizando el poder público organizado para lograr obje-
tivos provechosos para el grupo. Así las definiciones pos-
teriores del término han diferenciado poder como forma
de acuerdo y decisión colectiva, de fuerza como uso de
medidas coercitivas o la amenaza de su uso.
Una definición intermedia, que abarque a las otras dos,
debe incorporar ambos momentos: medio y fin, violencia
e interés general o bien común. Podría ser entendida co-
mo la actividad de quienes procuran obtener el poder, re-
tenerlo o ejercitarlo con vistas a un fin que se vincula al
bien o con el interés de la generalidad o pueblo.[1]
Gramsci concebía la ciencia de la política tanto en su
contenido concreto como en su formación lógica, como
un organismo en desarrollo. Al comparar a Maquiavelo
con Bodin afirma que éste crea la ciencia política en
Francia en un terreno mucho más avanzado y complejo
que Maquiavelo y que a Bodin no le interesa el momen-
to de la fuerza, sino el del consenso. En la misma pági-
na Gramsci opina que el primer elemento, el pilar de la
política, “es el que existen realmente gobernados y go-
bernantes, dirigentes y dirigidos. Toda la ciencia y el arte
político se basa en este hecho primordial, irreductible (en
ciertas condiciones generales)"[2]
El ejercicio de la política permite gestionar los activos del
estado nacional, también resuelve conflictos dentro de las
sociedades adscritas a un estado específico lo que permite
la coherencia social, las normas y leyes que determine la
actividad política se vuelven obligatorias para todos los
integrantes del estado nacional de donde proceden tales
disposiciones
Es importante señalar que Frank Goodnow, hace una
especial acentuación sobre la función de la política que
corresponde a la voluntad del Estado. Esta se comple-
menta en su ejecución a través del gobierno. Cabe señalar
que la política solo es funcional, cuando permite poner
reglas entre los gobernantes y los gobernados, los cuales
son doblegados a la voluntad de las acciones que se desean
4 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
orientar con el propósito de alcanzar un determinado fin.
1.2.2 Objeto de Estudio de la Política
Según Max Weber, Raymond Aron, George Vedel y
Maurice Duverger, el objeto de estudio de la política es
el “poder”.[3]
Política Dogmática
Política dogmática es concebir el proceso político como
mantenimiento de una estrategia considerada ortodoxa,
identificada con la “verdad”, es decir, que no tiene criterio
de discusión.[4]
Política Funcional
Conjunto de lineamientos discrecionales que aplican a un
proceso, subproceso o unidad para facilitar la toma de de-
cisiones congruentes con lo que los líderes de los procesos
y unidades requieren para gestionar las actividades. Una
política funcional admite discreción.
1.2.3 Sistemas políticos
• Anarquía
• Autocracia
• Comunismo
• Conservadurismo
• Cleptocracia
• Dictadura
• Demarquía
• Democracia directa
• Democracia participativa
• Democracia
• Fascismo
• Progresismo
• Socialdemocracia
• Liberalismo
• Monarquía absoluta
• Monarquía parlamentaria
• Noocracia
• Plutocracia
• República
• Socialismo
• Teocracia
• Tecnocracia
Capitalismo
Capitalismo es un sistema socio-económico surgido de
las condiciones históricas posteriores al hundimiento del
modo de producción feudal. Durante el siglo XIX y XX,
el capitalismo se configuró como una ideología política y
los partidarios de este sistema socioeconómico sintetiza-
ron y racionalizaron una ideología política justificatoria
de este sistema a partir de los principios más refinados
sobre los derechos de propiedad privada. Así pues exis-
ten actualmente dos grandes vertientes del capitalismo:
aquellos que creen en religiones y entidades con autori-
dad moral sobre el cuerpo humano —conservadores— de
aquella más acabada y actual que cree en la propiedad de
uno mismo y el principio de no agresión —liberales—.[5]
Cada persona poseerá legítimamente cualquier recurso,
que no tuviera dueño anteriormente, del que se apropie
o que provenga del resultado de su trabajo. El sistema
de títulos de propiedad está relacionado también con este
punto. Este sistema establece el derecho de cada persona
a su propia persona, el derecho a donar, dar en herencia
(y en consecuencia a heredar) y el derecho al libre inter-
cambio de bienes sobre los que tenga legítima propiedad.
Por eso es frecuente, que el capitalismo se identifique con
el “libre mercado”. En este punto friccionan el capitalis-
mo y las demás ideologías, porque mientras que para un
socialista, por ejemplo, lo justo sería que una herramienta
pueda ser usado por todos, y que por tanto la propiedad de
una herramienta es de todos, para el capitalista lo injusto
es que alguien pretenda hacer uso de esa herramienta sin
su consentimiento.
1.2.4 Teorías e ideologías políticas en el es-
pectro político
Todas las ideologías políticas se agrupan en torno a dos
dimensiones que son la económica y la social. La dimen-
sión económica está integrada por dos ideologías opues-
tas, izquierda-derecha, que forman una línea horizontal y
la dimensión social está integrada por otras dos ideologías
opuestas, autoritarismo-libertarismo,[5][6][7]
que forman
una línea vertical. Juntas estas dos dimensiones integran
un mapa ideológico en el cual podemos encontrar cuatro
grandes sistemas como el totalitarismo, conservadurismo,
socialismo y el liberalismo, y el punto en donde se cruzan
las dos líneas se considera como el centro político.[6][7]
Totalitarismo
Se conoce como totalitarismos a las ideologías, los
movimientos y los regímenes políticos donde la libertad
1.2. POLÍTICA 5
Esquema bidimensional que muestra las ideologías principales
dentro del espectro político. En rojo el totalitarismo o estatismo,
en azul el capitalismo antiguo o conservadurismo tradicionalista,
en amarillo el totalismo o socialismo, en verde el liberalismo o
capitalismo después de las revoluciones burguesas. El eje verti-
cal corresponde al eje moral (autoritarismo-libertarismo) y el eje
horizontal al eje económico (izquierda-derecha).
está seriamente restringida y el Estado ejerce todo el
poder sin divisiones ni restricciones.
Conservadurismo
Se denomina conservadurismo al conjunto de doctrinas,
corrientes, opiniones y posicionamientos, generalmente
de centro-derecha y derecha, que favorecen tradiciones[8]
y que son adversos a los cambios políticos, sociales o eco-
nómicos radicales, oponiéndose al progresismo. En un es-
tado conservador, los ciudadanos están sujetos a la auto-
ridad estatal, principalmente en los aspectos sociales de
su vida, pero suele haber una gran libertad en el aspec-
to económico coexistiendo con una gran competitividad
individual y empresarial.[5][6][7]
Socialismo
En el espectro de cuadrantes es una ideología ubicada en-
tre el libertarismo y la ideología izquierdista. El socialis-
mo cree que la sociedad debe organizarse a lo largo de las
líneas sociales en beneficio de todos, en lugar de para lo
que se percibe como el beneficio de unos pocos. Sus prin-
cipales ideas son la oposición al capitalismo, y una creen-
cia en la igualdad, tanto política como económica.[5][6][7]
Liberalismo
Es una ideología encasillada entre el libertarismo y la
ideología derechista. El liberalismo considera a la liber-
tad individual como el más alto valor social y económico.
El liberalismo propugna el derecho a disentir de la orto-
doxia. La descripción anterior aúna los aspectos sociales
del liberalismo de los Estados Unidos con los aspectos
económicos del liberalismo europeo.
Para Sandeep Jaitly existen dos grandes variantes: la
escuela austríaca, donde los objetos no tienen un valor
intrínseco de por sí sino que lo tienen porque estos satis-
facen los fines humanos, y el objetivismo, donde se suele
argumentar lo contrario, es decir, sostiene que el valor es
intrínseco al bien.[9]
Así mismo, Jaitly advierte que hay
autoproclamados liberalistas en Estados Unidos que con-
funden las dos variantes.[9]
Para los partidarios de la ideología objetivista liberal, el
orden social capitalista descansa sobre la noción de que
cada ser humano es dueño de sí mismo y que, en conse-
cuencia, tiene total soberanía sobre su cuerpo. Para los
que aceptan esta idea sin reservas, entonces nadie puede
invadir, agredir o intervenir de manera legítima el cuer-
po de otra persona. Esto ha suscitado enconados deba-
tes entre partidarios del capitalismo, conservadores y li-
berales, en cuestiones como el aborto, la eutanasia o el
matrimonio entre personas del mismo sexo. Por ejemplo,
Ayn Rand, partidaria del objetivismo, rechazaba las le-
yes referentes a las uniones entre homosexuales, pero no
porque creyese que los homosexuales no tienen derecho
a establecer parejas, sino porque no creía que el estado
-ni nadie excepto los propios individuos- tuviera la legiti-
midad de decidir u homologar como deban establecerse
las relaciones entre personas.[10]
Incluso, algunos defen-
sores capitalistas extremos rechazan frontalmente la de-
mocracia como sistema, pues dicen que atentan contra las
minorías.[cita requerida]
Mientras los socialdemócratas aceptan la idea de la recau-
dación por medio de impuestos para ser gestionado públi-
camente las ideologías ultraliberales abogan por impues-
tos unipersonales hiperreducidos o se oponen ferozmente
al cobro de impuestos (calificándolo de “robo”) o impo-
sición de normas morales sobre otros considerando dicha
imposición contraria al principio de no agresión que de-
fienden. Sin embargo, en la práctica ninguna organización
o partido político de amplia implantación ha sugerido la
supresión total de los impuestos.
En el estatus de negación a la acción política de un Esta-
do sobre los individuos, hace que un liberal muchas ve-
ces sea definido en ocasiones como “conservador”, puesto
que un estatista ve a los capitalistas en general como “de-
fensores de las normas tradicionales”. Sin embargo, esto
no es cierto en todo los casos, ya que muchos liberales
no defienden que la tradición se mantenga, sino que se
respete que las personas son libres de elegir su camino
y que por tanto no deben introducirse normas artificiales
destinadas a “inculcar” en la sociedad lo que el planifi-
cador económico, en la mayoría de los casos un gobierno
democráticamente elegido, considere 'correcto'. También
debería distinguirse entre la ideología capitalista liberal,
el corporativismo empresarial y el capitalismo de estado
(modelo conservador).[11][12][13]
• Esquema bidimensional que muestra la subdivisión
de las ideologías principales dentro del espectro po-
lítico.
6 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
• Esquema bidimensional que muestra la colocación
de distintos personajes históricos dentro del espectro
político.
1.2.5 Otras clasificaciones de las ideologías
políticas
Se consideran otras dimensiones aparte de las dos típi-
cas, en función de si se busca el perfeccionamiento de la
humanidad o de solo una cultura, nación, sociedad o in-
dividuo, si una ideología es progresista o conservadora,
individualista o totalista, si hay aceptación o rechazo de
la propiedad privada,[14]
o en función de si su cultura está
influenciada por otras. [15][16][17]
Otra clasificación de las ideologías políticas.[14]
Sobre las interacciones culturales e históricas
Progresistas Son aquellas ideologías que proponen
un finalismo histórico racionalista o positivista ba-
sado solo en el perfeccionamiento de la humanidad
(antropocentrismo) que va más allá de las decisiones in-
dividuales o colectivas. Ven a la historia como un ca-
mino de realización y perfeccionamiento. Las ideologías
económicas de derecha creen que ya se ha llegado a tal
perfeccionamiento después del movimiento ilustrado y
de la revolución francesa, mientras que las ideologías
económicas de izquierda que surgieron después de la
revolución industrial consideran que esta sociedad es
injusta y que la plena realización humana sólo se dará
cuando sea superada.[14]
Al contrario de las ideologías románticas, que no suelen
identificarse con el statu quo, las ideologías evolucionistas
se identifican con posturas progresistas o reformistas.[14]
Románticas Son las ideologías que por el contrario
de las ideologías racionales proponen un finalismo histó-
rico romántico basado en los ideales individuales o co-
lectivos. No ven a la historia como un camino de rea-
lización y perfeccionamiento.[14]
Algunas ideologías co-
mo el libertarismo carecen de un finalismo histórico con-
creto y niegan todo determinismo histórico que restrinja
o atente en contra de la libertad individual. Las ideolo-
gías autoritarias ven como el sujeto de la historia a la na-
ción, a la cultura o a la ley del más fuerte (egocentrismo,
teocentrismo, etnocentrismo o estatocentrismo). Este do-
minio no tiene una fundamentación racional sino vital y
emocional.[14]
A diferencia de las ideologías dentro del
espectro progresista que adoptan cambios parciales y gra-
duales propios de posturas reformistas, las ideologías ro-
mánticas se asocian más a cambios totales propios de pos-
turas revolucionarias, reaccionarias y militaristas.[14]
Aculturación política Los renacimientos son otro ti-
po de ideologías dinámicas de un marco histórico mucho
más amplio que puede adoptar tintes progresistas o ro-
mánticos ya sea con el fin de mejorar la humanidad o con
el fin de cumplir los ideales individuales y colectivos de
una cultura o una nación tomando como marco de refe-
rencia sociedades, civilizaciones o culturas afines preexis-
tentes más antiguas. Por lo tanto se diferencia del refor-
mismo y las revoluciones, en la que estos solo se basan en
cambios que dan soluciones a problemáticas generadas
dentro del mismo curso de su historia, mientras que un
renacimiento toma de referencia para la solución de sus
problemas la forma de proceder de otras culturas muer-
tas más antiguas.[16]
En otras palabras el renacimiento es
la adopción de una solución ya establecida en otra cul-
tura, mientras que el reformismo y las revoluciones son
producto del dinamismo interno y de adaptación al me-
dio dando nuevas soluciones inventadas dentro del curso
de la historia de la misma cultura. Ejemplo de un rena-
centismo reciente es el Partido Nacionalsocialista Obrero
Alemán, ya que este mezcló la ideología del partido con
aspectos de la cosmogonía germánica precristiana.
El herodianismo, kemalismo o aculturación política es
un especie de cambio por imitación que se diferencia del
renacimiento en que la solución a problemáticas se to-
man no de otra cultura antigua sino de una cultura do-
minante, competidora o paralela en la escala temporal,
es decir, adoptan soluciones prestadas tanto en la dimen-
sión social como económica, mientras tanto el reformis-
1.2. POLÍTICA 7
mo solo suele tomar cambios prestados de la dimensión
económica pero guardan características en la dimensión
social ajustándola al nuevo contexto con tintes propios.
Ejemplos de herodianismo en épocas recientes se po-
drían citar al Movimiento Nacional Turco de Mustafa
Kemal Atatürk durante los años treintas, y al movimien-
to neoliberal en Latinoamérica entre las décadas de los
ochentas y noventas.[15][17]
El proceso de aculturación política no es un proceso ex-
clusivo de las culturas dominadas, sino también un proce-
so que suele afectar a la cultura dominante en su afán de
abarcar todas las culturas (universalismo y globalización),
como actualmente es el caso de occidente mediante unos
procesos denominados multiculturalismo y relativismo
cultural.[15][17]
Rechazo a ultranza El zelotismo está en contrapo-
sición al herodianismo,[15]
en la escala de dominancia, y
el renacentismo, en la escala temporal, es una ideología
que rechaza el proceso de aculturación política toman-
do una posición normalmente de índole ultra conservador
o etnocentrista aceptando solo los parámetros sociales y
económicos de su cultura actual. El antagonismo entre
herodianismo y zelotismo es análogo al antagonismo en-
tre progresismo y conservadurismo, pero difieren debido
a que el plano de antagonismo entre las primeras es en
relación a las interacciones con otras culturas, mientras
que el antagonismo de las segundas es en relación a inter-
acciones dentro de una misma cultura.
Los primitivistas rechazan desde sociedades agrarias
hasta las sociedades más modernas (industriales) argu-
mentando que la mejor sociedad es aquella donde el
hombre se encuentra en su estado más natural (caza-
recolección). Califican a la civilización y sus derivados
como formas de imposición. Aunque los ideólogos prin-
cipales son occidentales estos ven al progreso como un
mito monstruoso basado en la falsa idea de un desarrollo
ilimitado sin tomar en cuenta que los recursos son limita-
dos o las técnicas son efímeras, como en el caso del petró-
leo (sociedades modernas-industriales) o la tierra arable
(sociedades agrarias).
Sobre la estructura social
Colectivistas Las ideologías que promueven el
colectivismo o totalismo son las que dan prioridad al co-
lectivo sobre el individuo argumentando que sin sociedad
no hay individuos.[14]
Cuando el estado se convierte en el
centro de la vida política restringiendo las libertades in-
dividuales el totalismo se trasforma en totalitarismo.[14]
Mientras que en el totalitarismo es más importante la na-
ción sobre el individuo, en el totalismo es más importante
la sociedad, por ello el nombre de socialismo.[14]
En el na-
cionalismo extremo es más importante que el individuo
el contexto cultural, las tradiciones, la religión, la lengua
e incluso algunas veces la raza (etnocentrismo).
Individualistas Las ideologías que promueven el
individualismo son las que dan prioridad al individuo so-
bre el colectivo argumentando que sin individuos no hay
sociedad.[14]
Lo que distingue a las ideologías capitalistas
y liberales racionales de las otras ideologías individualis-
tas es el contrato social, que para su ejecución requiere
de un estado que lo haga valer en pro de garantizar las li-
bertades individuales. Mientras tanto las ideologías den-
tro del liberalismo extremo, económico y del socialismo
moral son tan celosas de su libertad que niegan al contrato
social interpretándolo como una forma de autoritarismo.
En el capitalismo extremo y en el económico se consi-
dera a la corporación o empresa privada como persona
jurídica (distinta de una persona física) que a menudo
posee derechos amparados por la ley similares a aquellos
de una persona natural o individuo, en donde en la mayo-
ría de las veces, el poder ha sido transferido del estado a
las grandes corporaciones o empresas privadas.
Elitistas Suele darse en sociedades homogéneas (co-
lectivistas) tanto como en sociedades heterogéneas pero
que guardan distancia vertical del poder respecto a quien
les gobierna. Ejemplos de las primeras pueden ser la so-
ciedad china y ejemplos de la segunda la sociedades ára-
bes y anteriormente latinoamericanas.[17]
Normalmente,
en estas sociedades no existe una separación clara de fun-
ciones judiciales, ejecutivas o legislativas y el poder suele
concentrarse en sistemas de partido único, corporaciones,
monarquías o dictaduras.[17]
Pluralismo Suelen ser sociedades heterogéneas pero
con una distribución horizontal del poder, es decir, en la
participación representativa existen varias élites compi-
tiendo por obtener el poder político. Sociedades plura-
les características se pueden encontrar en las sociedades
japonesa, occidental o de la India.[17]
En este tipo de sis-
temas de gobierno suele coexistir una clara separación
de los poderes del Estado en poder ejecutivo, legislativo
y judicial y múltiples partidos políticos compitiendo por
obtener una representación.[17]
Sobre la propiedad y los medios de producción
Aceptación de la propiedad privada Unas ideolo-
gías interpretan a la propiedad privada como indispen-
sable para la marcha de la economía y para el ejercicio
efectivo de la libertad individual como es en el caso del
liberalismo.[14]
En el caso del capitalismo y el totalitaris-
mo moral no anulan el derecho a la propiedad privada
pero también quieren ponerla al servicio de los intere-
ses de un estado o ideología dominante. Por el contrario,
en el capitalismo extremo y económico, el estado está al
servicio de los intereses de la empresa privada, el cual el
poder se ha transferido desde el estado o sociedad a las
grandes corporaciones (corporatocracia) formadas por
una sociedad mercantil controlando los medios de pro-
8 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
ducción. El liberalismo extremo y económico a través de
la contraeconomía, tratan de suprimir o anular al esta-
do por medio de empresas privadas (empresa agorista)
por medio del mercado libre y el anarquismo de merca-
do, convirtiendo a los trabajadores e individuos en ge-
neral, en empresarios radicales que controlan los medios
de producción. Se oponen a la responsabilidad limitada
(despersonalizada) de las corporaciones y a la propiedad
inmaterial del capitalismo extremo y económico consi-
derándola un privilegio forzado e ilegítimo. En cambio,
piensan que las propiedades materiales (como suelos) sí
pueden ser privadamente apropiados.
Rechazo de la propiedad privada El totalitarismo
y el socialismo racionales son ideologías que interpre-
tan a la propiedad privada de los medios de produc-
ción como el origen de todos los males sociales.[14]
En
cambio las ideologías socialistas y liberales morales argu-
mentan simplemente que la propiedad privada es un robo
si no se ocupa o trabaja, distinguiéndola de aquella pro-
piedad personal legítima producto del trabajo sobre una
propiedad natural, aceptando algún grado de privatismo,
bajo la concepción de que la humanidad pertenece a la
naturaleza y no ésta a la humanidad. Las posturas ideo-
lógicas dentro del socialismo extremo a diferencia de las
dos anteriores defiende que la propiedad natural es igua-
litaria. El socialismo extremo y económico es antagónico
con cualquier modelo de organización corporativa mer-
cantil (la empresa privada del capitalismo extremo y eco-
nómico) o centralista (la empresa estatal del totalitaris-
mo extremo y económico) que controlan los medios de
producción, y aboga por el manejo de estos medios por
parte de los mismos trabajadores creando corporaciones
(empresa autogestionada) formadas por una sociedad
civil normalmente de índole sindical. El modelo de em-
presa de las ideologías socialistas y liberales morales es
la cooperativa considerada a medio camino entre el in-
dividualismo y el colectivismo económico, ya que inten-
ta combinar armónicamente propiedad privada, empre-
sa privada, competitividad y economía de mercado junto
con democracia directa interna, empresa de autogestión,
colaboración mutua, mercados sociales y otras formas de
solidaridad voluntaria.
Productivistas Aunque muestren un finalismo, las
ideologías productivistas no deben confundirse con las
progresistas pues, mientras las segundas se centran en la
evolución cultural y moral viendo como sujeto de la histo-
ria a la humanidad,[14]
las primeras se centran en el papel
de los sistemas en el que predomina el interés por pro-
ducir bienes materiales apoyándose en un aumento del
consumo, la tecnología y el crecimiento económico.[18]
Dicho de otra manera, para las ideologías progresistas el
fin es la humanidad mientras que para las productivistas
el fin último es el crecimiento económico y material.[18]
Desde la perspectiva socialista el productivismo se defi-
ne como una ética en la que el trabajo cumple un papel
crucial al expresar la primacía de la industria en la so-
ciedad moderna.[18]
Desde la perspectiva capitalista y de
economía de mercado las decisiones de lo que se debe
producir, en que cantidad y para quién deben ser toma-
das de manera individual.[18]
Aunque existen ideologías
productivistas, como el socialismo, que siguen viendo a
la humanidad como sujeto principal de la historia existen
otras ideologías (véase ideologías románticas), como el
transhumanismo, que no lo ven así.
Anti-productivistas Los críticos del productivismo
argumentan que el productivismo puede ser como una en-
fermedad y que puede interferir con los demás procesos
que regulan la vida en el planeta, incluso entre las pro-
pias relaciones humanas. Para Iván Illich sólo una socie-
dad que acepte la necesidad de escoger un techo común a
ciertas dimensiones técnicas en sus medios de producción
tiene alternativas políticas.[19]
Así pues, los defensores de
estas posturas suelen hablar de un crecimiento moral pe-
ro no económico o no material. Aunque existen ideolo-
gías anti-productivistas, como el decrecimiento, que si-
guen viendo a la humanidad como sujeto principal de la
historia existen otras ideologías (véase ideologías román-
ticas), como el ecologismo profundo (biocéntrica), que
no lo ven así.
1.2.6 Marketing político
El marketing político es el conjunto de técnicas de inves-
tigación, planificación, gerenciamiento y comunicación
que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones es-
tratégicas y tácticas a lo largo de una campaña política,
sea ésta electoral o de difusión institucional. En la actua-
lidad el Marketing Político presenta dos características
adicionales: la mediatización y la videopolítica.
Si bien existen numerosas similitudes técnicas y meto-
dológicas entre el Marketing Político y el Marketing Co-
mercial, sus objetivos difieren notablemente. En el mun-
do comercial la lógica de mercado tiene como objetivo
principal la satisfacción de una necesidad. En la esfera
política la lógica de mercado tiene como objetivo la elec-
ción de una alternativa.
1.2.7 Véase también
• Portal:Ciencia política. Contenido relacionado
con Ciencia política.
• Sistema bipartidista
• Brújula política
• Clientelismo político
• Declaración Universal de los Derechos Humanos
• Elecciones
1.2. POLÍTICA 9
• Espectro político
• Extrema izquierda
• Izquierda política
• Centroizquierda político
• Centro político
• Centroderecha política
• Derecha política
• Extrema derecha
• Estado de sitio
• Globalización
• Movimiento antiglobalización
• Partido político
• Movimiento social
• Democracia
• Colores políticos
• Política 2.0
• Psicopolitica
1.2.8 Referencias
[1] Hugo Eduardo Herrera, ¿De qué hablamos cuando habla-
mos de Estado? Ensayo filosófico de justificación de la
praxis política. Instituto de Estudios de la Sociedad, San-
tiago (Chile) 2009, 67 ss.
[2] Antonio GramsciNotas sobre Maquiavelo, sobre política y
sobre el estado moderno(México) 1975, p. 31.
[3] Ogaza, F., Araujo,M. (2012). [objetodeestudiodelacien-
ciapolitica.blogspot.mx «Objeto de estudio de la ciencia
política.»] |url= incorrecta (ayuda).
[4] García,M. (2000). Introducción al derecho. Porrúa.
[5] George Lakoff 1996. Moral politics : What Conservatives
Know that Liberals Don't, University of Chicago Press.
ISBN 978-0-226-46805-1
• 2001 Edition. Moral Politics: How Liberals and
Conservatives Think, University of Chicago Press.
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políticas— que serían características de un pueblo o
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[12] Murray Rothbard, Capitalism versus Statism
[13] Murray Rothbard fue un economista de la escuela austría-
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• Volumen IX: Leyes (Libros VII-XII). ISBN 978-
84-249-2241-2.
10 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.2.10 Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multi-
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1.3 Conflicto
El conflicto es una situación en que dos o más individuos
con intereses contrapuestos entran en confrontación, opo-
sición o emprenden acciones mutuamente antagonistas,
con el objetivo de neutralizar, dañar o eliminar a la par-
te rival, incluso cuando tal confrontación sea verbal, para
lograr así la consecución de los objetivos que motivaron
dicha confrontación. Por su condición a menudo extrema
o por lo menos confrontacional en relación a objetivos
considerados de importancia o incluso urgencia (valores,
estatus, poder, recursos escasos) el conflicto genera pro-
blemas, tanto a los directamente envueltos, como a otras
personas.
1.3.1 Conflicto entre individuos
Se han avanzado muchas teorías acerca del origen de es-
te (conflicto). Últimamente se puede alegar que el hom-
bre es un animal social, y, por lo tanto, que responde a
las tendencias tanto de competición como cooperación
que se observan en animales sociales. Así se aduce que
hay motivos últimamente biológicos o psicológicos para
la agresividad.
Desde este punto de vista la idea más básica, desde la
que habría que partir para resolver un conflicto social de
manera adecuada, es que el conflicto empieza con una
emoción desbordada.
Otras visiones aducen que si bien podría haber tales cau-
sas inherentes o innatas, no es menos cierto que a menu-
do tal conflicto o violencia se expresa ya sea en formas
socialmente permitidas o aceptadas o tiene como meta
objetivos que son socialmente valuables. Como mínimo,
el conflicto se expresa en un acto ejercido en relación con
otros. espectro que, en la interacción e interrelación hu-
mana, va desde situaciones y cuestiones aparentemente
simples y sin problemas de consecuencias dolorosas para
las partes, hasta situaciones complejas, peligrosas y vio-
lentas. Desde este punto de vista se aduce que La convi-
vencia social es considerada una mina abundante de con-
flictos, donde la fuente más abundante de molestia son los
demás. Para Lewis A. Coser un conflicto es social cuando
transciende lo individual y procede de la propia estructura
de la sociedad.[1]
Dos aspectos centrales de los estudios del conflicto social
se refieren al origen y la función social de los conflictos.
Así, por ejemplo, para Ralf Dahrendorf, el conflicto es
un hecho social universal y necesario que se resuelve en
el cambio social.
De mayor importancia para estos estudios son conside-
raciones acerca del papel que tanto el consenso como la
coacción y el control social juegan en la sociedad ya sea
en general como en el desarrollo y resolución de los con-
flictos.
Teorías del conflicto social
Las teorías del Conflicto social buscan explicar, a partir
de una percepción de la sociedad que requiere tanto orden
e integración como innovación y cambio, las estrategias
que se observan y/o se pueden seguir para lograr ambas
necesidades sociales.
Una asunción central de las teorías del conflicto es que
en una sociedad tanto los individuos como los grupos -
no solo pero incluyendo las clases sociales- buscan ma-
ximizar sus beneficios -lo que inevitablemente produce
cambio social- Ese cambio no necesariamente envuelve
conflicto físico sino que puede expresarse en confronta-
ciones verbales. Paradójicamente, ese conflicto y cambio
busca lograr un orden a fin de mantener en forma estable
esos beneficios. Lo anterior da origen a diversas estrate-
gias y mecanismos tanto a fin de lograr ese cambio como
de mantener las formas ya sea existentes o emergentes.
En otras palabras, el objeto de interés no es el origen o
causas del conflicto sino las situaciones o maneras a tra-
vés de las cuales ese conflicto se puede resolver a fin de
lograr una solución estable y duradera.
Partiendo de la base que el conflicto es el factor princi-
pal del cambio social, que se expresa, por ejemplo, con la
formación de grupos de presión y acción social, se bus-
ca estudiar como ese conflicto se integra socialmente, a
través de pactos, ya sea acordados o impuestos, con el res-
to de los actores sociales, en cambio de estructuras, que,
se supone, ocasionaran estabilidad social. Así, desde es-
te punto de vista, el conflicto social se percibe como algo
que, propiamente controlado o integrado, es esencial para
el buen funcionamiento o estabilidad social.
Lo anterior se puede estudiar no solo observando el como
1.3. CONFLICTO 11
los diversos sectores o individuos se han conducido en la
práctica, sino también teóricamente, a través de la teoría
de los juegos.
Actualidad
Desde el punto de vista moderno o actual el tema de
la dialéctica en contraposición al funcionalismo, pa-
rece que se ha concretado en el análisis funcional o
funcionalismo y la teoría del conflicto social, que junto
con el interaccionismo simbólico son los tres enfoques
básicos de la sociología de hoy día.
La cuestión queda en considerarlo como dinámica social
hacia el consenso, una desigualdad estructural hacia una
integración social. En las interpretaciones de los autores,
normalmente identificados con una escuela, la explicación
se entiende de diferente manera si se refiere al sistema
social en su conjunto totalizador o a la estructura social,
que es el soporte teórico del sistema. Al mismo tiempo
debemos situar el elenco de valores en un lugar designado
y preciso, que es el sistema social.
Otros alcances como la revolución y la guerra, como con-
flictos totales, parece no es posible ser explicados con el
actual soporte teórico. Quizás la primera es predecesora
de la segunda y sigan una primera fase en la que se falla
en lograr consenso. Tiene ventajas y desventajas.[1]
Dos aspecto centrales de los estudios del conflicto social
se refieren al origen y la función social de los conflictos.
Así, por ejemplo, para Ralf Dahrendorf, el conflicto es
un hecho social universal y necesario que se resuelve en
el cambio social.
De mayor importancia para estos estudios son conside-
raciones acerca del papel que tanto el consenso como la
coacción y el Control social juegan en la sociedad ya sea
en general como en el desarrollo y resolución de los con-
flictos.
1.3.2 Conflicto versus violencia
El conflicto es un proceso de interacción social que se
da en un contexto determinado. Es una construcción so-
cial, una creación humana diferenciada de la violencia ya
que puede haber conflictos sin violencia aunque no hay
violencia sin conflicto, por lo que no toda disputa o diver-
gencia implica conflicto.
Aunque los conflictos se pueden clasificar según el nivel
en el que se desarrollan: micro (interpersonales e inter-
grupales) o macro (entre grupos definidos dentro de un
estado o entre estados, donde las consecuencias de los en-
frentamientos afectan a un gran número de población); es
posible extraer generalidades comunes a ambos tipos de
conflictos. El conflicto es un proceso en el que hay oposi-
ción de intereses (tangibles), necesidades y/o valores no
satisfechos. En contraposición, existe un problema cuan-
do la satisfacción de las necesidades de una de las partes
impide la satisfacción de las de la otra. En base a esta de-
finición se puede diferenciar dos situaciones que se con-
funden con los conflictos reales:
• Pseudoconflicto Puede mostrarse de forma agresi-
va, sin embargo no existe problema (ya que la sa-
tisfacción de unas necesidades no impide las otras)
aunque las partes pueden creer que sí. Casi siempre
suele ser una cuestión de malentendidos, desconfian-
za y mala comunicación.[2]
• Conflicto latente. No se muestra de forma agresiva
ya que una o ambas partes no perciben la contraposi-
ción de intereses/necesidades o valores. Estos no se
abordan o ni tan solo se reconocen como conflictos
porque no han explotado, porque no existen signos
de violencia directa. Esto hará que sigan creciendo
por su propia dinámica.
Por lo que el conflicto innecesario, es decir, aquel en el
que la satisfacción de las necesidades de una parte no im-
pide la satisfacción de la otra, tiene como componentes:
• Mala comunicación
• Estereotipos
• Desinformación
• Percepción equivocada del propósito o proceso.
De este modo, la parte genuina de un conflicto se basa en
diferencias esenciales y cuestiones incompatibles, como
por ejemplo:
• Distintos intereses, necesidades y deseos
• Diferencias de opinión sobre el camino a seguir
• Criterio para tomar la decisión
• Repartición de recursos
• Diferencias de valores[3]
1.3.3 Perspectivas académicas sobre el
conflicto
Una posible clasificación de los conflictos sería:[4]
• Perspectiva Tradicional-Racionalista. En esta
perspectiva el conflicto es entendido como algo ne-
gativo, resultado de un organigrama confuso, de una
comunicación deficiente o de la incapacidad de al-
guno de los protagonistas del conflicto. El conflic-
to es considerado como un elemento que acaba por
perjudicar gravemente el normal funcionamiento de
la organización. Se busca una sociedad, empresas y
escuelas sin conflictos (Idealismo Pedagógico).
12 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
• Perspectiva Interpretativa. El conflicto es consi-
derado como algo natural de los grupos y las orga-
nizaciones. Las causas de los conflictos se atribuyen
a problemas de percepción individual y/o a una de-
ficiente comunicación interpersonal. Los conflictos
son manifestaciones de la falta de entendimiento en-
tre las personas en cuanto al sentido de los actos
propios o de otros; equívocos que pueden superar-
se haciendo que los protagonistas se den cuenta de
los errores que contienen sus ideas o creencias. Esta
concepción ignora las condiciones sociales que afec-
tan a los propios sujetos y a sus percepciones.
• Perspectiva Socio-crítica / Socio-afectiva. No só-
lo se acepta el conflicto como algo inherente al cen-
tro o a la empresa, sino que se alienta, se considera
que contribuye a evitar la apatía de la organización
y, por tanto, constituye un elemento necesario para
el progreso organizativo y para el adecuado desa-
rrollo de sus miembros. Se da un papel esencial a la
calidad de las relaciones entre los diferentes miem-
bros que componen la sociedad y los diferentes gru-
pos; empresa, familia, escuela, etc. Se favorece al
afrontamiento de determinados conflictos desde una
perspectiva democrática y no violenta, lo que se de-
nomina como la utilización didáctica del conflicto.
Estas perspectivas socio-críticas sobre el conflicto deter-
minan que este no es ni positivo ni negativo sino que ten-
drá aspectos positivos o negativos según se aborde y se
resuelva y dependiendo del proceso que se utilice para
llegar a una solución. “La vida sin conflictos supondría
una sociedad de robots, cuyos miembros habrían elimi-
nado la diversidad y singularidad que nos distingue como
humanos”.[5]
Una perspectiva que permita enfocar el conflicto desde
una visión positiva, con voluntad de cambio para conse-
guir cotas más altas de justicia, es el punto de partida
adecuado desde donde parte la resolución de conflictos.
1.3.4 Análisis de conflictos
Factores y causas del conflicto
Se han determinado tres factores que propician la apa-
rición de un conflicto y que a la vez pueden proporcionar
las condiciones indispensables para su gestión.[6]
• Factores culturales. Representan la suma de todos los
mitos, símbolos, valores e ideas que sirven para jus-
tificar la violencia o la paz.
• Factores estructurales. Son aquellos condicionantes
que perpetúan las desigualdades, la falta de equidad,
la explotación, etc.
• Factores de comportamiento. Son producto de los
factores culturales y estructurales y se materializan
en conductas agresivas (de tipo físico o verbal) o por
el contrario en comportamientos de diálogo favore-
ciendo el entendimiento y el respeto.
Respecto a la causa que determina o provoca un con-
flicto encontramos:
• Conflictos de relación y comunicación. Se deben a
fuertes emociones negativas, a percepciones falsas
o estereotipos, o a la escasa comunicación entre las
partes. Conducen a una espiral de escalada progre-
siva del conflicto destructivo.
• Conflictos de información. Se deben a la falta de in-
formación necesaria para tomar las decisiones ade-
cuadas por lo que se interpreta de manera diferente
la situación o no se le asume el mismo grado de im-
portancia.
• Conflictos de intereses. Se deben a la competición en-
tre necesidades no compatibles o percibidas como
tales. También puede ser de tipo psicológico y com-
portan percepciones de desconfianza, juego sucio,
intolerancia, etc.
• Conflicto de valores. Se deben a los diferentes cri-
terios de evaluación de ideas, creencias o comporta-
miento que se perciben como incompatibles. El con-
flicto estalla cuando estos valores se intentan impo-
ner por la fuerza a la otra parte que los percibe como
negativos, no importante o no propios para una per-
sona en la cual se encuentra involucrada en cierto
problema .
• Conflictos de roles. De poder, de autoridad y de acce-
so a los recursos. Se deben a pautas destructivas de
comportamiento, de desigualdad del control o dis-
tribución de recursos, de desigualdad de poder y au-
toridad, de restricciones del tiempo, etc.
Actitudes ante el conflicto
Frente a una situación de conflicto, sea cual sea su natu-
raleza, hay multitud de posibilidades de reacción, tanto
a nivel individual como colectivo, dándose las diversas
actitudes, según se acepte, evite o niegue el conflicto. En
tales situaciones, se puede describir el comportamiento
de un individuo a lo largo de dos dimensiones básicas:[7]
• Asertividad, la medida en que la persona intenta
satisfacer sus propios intereses.
• Cooperativismo, la medida en que la persona in-
tenta satisfacer a la otra persona se refiere.
Estas dos dimensiones básicas de comportamiento define
cinco modos diferentes para responder a situaciones de
conflicto, además de la negación de existencia del mismo.
Estas reacciones se describen a continuación combinadas
con la teoría de juegos:[8]
1.3. CONFLICTO 13
• Negación, Se evita reconocer la existencia del con-
flicto. Posiblemente, este estallará más tarde si-
guiendo la escalada conflictual.
• Competición (ganar/perder)
Consiste en la actitud de querer conseguir lo que uno
quiere; hacer valer sus objetivos y metas es lo más impor-
tante sin importar la otra parte. Esta competición puede
procurar sacar un provecho individual de la situación, o
tomarse desde una conducta agresiva (se combate con una
respuesta hostil, violenta y/o militar) o arrogante (no se
reconoce a la otra parte como un interlocutor válido).
• Acomodación (perder/ganar). Consiste en no ha-
cer valer ni plantear los objetivos propios por tal de
no confrontar a la otra parte. De esta manera, no se
resuelve el conflicto puesto que las necesidades de
una de las partes no han quedado satisfechas.
• Evasión (perder/perder). Se reconoce la existencia
del conflicto, pero sin deseos de enfrentarse a él por
ninguna de las partes. Con esta actitud no se logra
ni la consecución de objetivos ni la relación idónea
para ninguna de las partes involucradas.
• Cooperación (ganar/ ganar). Las partes en con-
flicto entienden que es tan importante los objetivos
propios como la relación, por lo que el fin y los me-
dios tienen que ser coherentes entre ellos.
• Negociación. La partes llegan a un acuerdo sin re-
nunciar a aquello que les es fundamental (necesida-
des), pero ceden en lo que es menos importante.
Escalada conflictual
Aunque no se pueden comparar los conflictos armados
con los conflictos interpersonales y tampoco extraer fór-
mulas generalizadas para solucionarlos si es posible cono-
cer dinámicas[9]
muy generalizadas de los mismos. Una
de estas dinámicas es la escalada conflictual, en la que
juegan un papel muy importante las frustraciones, las po-
larizaciones crecientes, las malas percepciones, la inco-
municación, etc. En los conflictos “micro” también exis-
ten factores de aceleración, como la propaganda desinfor-
madora, los rumores, el temor u hostilidad de las partes,
un entorno propenso a usar la fuerza, etc. En el siguiente
gráfico se representan de forma esquemática las fases de
un conflicto, para visualizar sus posibles fases y las even-
tuales fases de trabajo en transformación del mismo.
Es posible anticiparse al conflicto si se reconocen los in-
dicios del mismo. Estos siguen una secuencia ascendente
respecto al nivel de tensión y de lucha entre las partes
enfrentadas:[10]
1. Incomodidad. Hay algún aspecto en el entorno o
en la relación que no funciona tal y como lo estaba
haciendo hasta el momento. Es la sensación intuitiva
de que alguna cosa no va bien aunque no se sepa
exactamente de que se trata.
2. Insatisfacción. Se trata de una autopercepción en la
que una de las partes no se siente a gusto ante una
nueva situación o se ha producido un cambio delante
del cual se tienen una sensación de incertidumbre.
De estas derivan discusiones momentáneas.
3. Incidentes. Pequeños problemas que implican dis-
cusiones, resentimientos y preocupaciones ya que no
se tienen en cuenta o se dejan a un lado.
4. Malentendidos. Las partes hacen suposiciones, ge-
neralmente a causa de una mala comunicación, po-
ca compenetración o percepciones diferentes de una
misma situación, llegándola a distorsionar la percep-
ción de la realidad. El contexto juega un papel muy
importante ya que habitualmente no ayuda sino que
incrementa los rumores.
5. Tensión. La situación se rodea de prejuicios y ac-
titudes negativas distorsionando la percepción de la
otra parte implicada.
6. Crisis. Las partes actúan ante la situación de manera
unilateral. Se pierden las buenas formas dando paso
a los insultos, la violencia, la lucha abierta, etc.
En este momento se puede decir que el conflicto ha llega-
do al punto más álgido de la escala conflictual. J.Burton
realiza esta reflexión a propósito de este punto “Cuando
el conflicto y la violencia se intensifican, hay una vuelta
a la tradición y al medio represivo de control, incluso a
regímenes militares”,[11]
refiriéndose a los macro conflic-
tos. En resumen, se puede definir el conflicto como un
proceso de tres fases:
1ª Fase. Existencia de necesidades no satisfe-
chas.
2ª Fase. Aparece el problema y por tanto las
disputas.
3ª Fase. Explota la crisis.
Es en la 1ª y 2ª fase donde se puede realizar un trabajo de
provención, ya que en la 3ª los niveles de violencia impi-
den otro tipo de relación entre las partes. de igual manera
para todos
Las «tres pes» de un conflicto
Para analizar y así comprender un conflicto, J.P.
Léderach[12]
lo estructura diferenciando tres partes sobre
las que hay que actuar de manera diferente:
• Las Personas, son los involucrados y afectados. Hay
que reconocer qué papel desempeñan, cómo se re-
lacionan y qué influencia tienen. Averiguar las ver-
daderas preocupaciones y las necesidades de fondo
14 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
de la gente. No hacer del conflicto un problema per-
sonal.
• El Proceso, es la forma en que el conflicto se desa-
rrolla y como las partes intentan resolverlo o zanjar-
lo. Regularmente, intervienen las relaciones de po-
der (económico, acceso a recursos, control, etc.) que
pueden degenerar en la amenaza como único modo
de influir en otros para producir el posible cambio
que mejore la situación. Intentar proponer opciones
positivas que no desafíe a las partes.
• El Problema, es el hecho de divergencia entre las
partes. Es necesario distinguir entre conflictos reales
(aquellos que la satisfacción de una parte impide la
otra) o conflictos innecesarios.
En conclusión, la comprensión de un conflicto se facilita
si se distinguen las diferentes facetas. Por ejemplo, las di-
ferentes áreas de discrepancia o de incompatibilidad que
se han de tratar para solucionar el problema, son los asun-
tos. En cambio, los intereses son la razón por la que cada
uno de estos asuntos importa a la persona. Las necesida-
des son lo indispensable, lo mínimo que hace falta para
satisfacer a una persona, en cuanto a lo substantivo, lo psi-
cológico y el proceso seguido para resolver el problema.
Cuando una persona expresa su posición, o su solución
para resolver el conflicto, esto no explica los asuntos a tra-
tar, ni sus intereses, ni sus necesidades básicas. Para arre-
glar bien el conflicto hay que penetrar en las posiciones
y llegar a la base del problema.<ref name scribd.com De
una manera más sintética se puede decir que: El asunto es
la discrepancia entre las partes. Ej. Dos vecinos discuten
por la propiedad de un árbol limítrofe entre propiedades.
La propiedad del árbol es el asunto. Los intereses son la
razón por la que importa el asunto. Ej. El vecino posee-
dor del árbol será el beneficiario de este. Beneficiarse del
árbol es el interés. Las necesidades son el mínimo satis-
factorio para cada una de las partes. Ej. El vecino 1 no esta
dispuesto a perder los frutos que caen en su propiedad, y
el vecino 2 no está dispuesto a perder la sombra del árbol
en su propiedad, aunque ambos compartirían la propie-
dad de este. Las necesidades son el fruto y la sombra, En
este caso, la satisfacción de las necesidades de una parte
no son incompatibles con las de la otra, por lo que esta
situación entraría en la definición de pseudoconflicto.
1.3.5 Véase también
• Agresividad
• Cambio social
• Conflicto social
• Psicología social
• Historia universal
• Choque de civilizaciones
• Teoría del conflicto
• Revolución
• Revuelta
• Motín
• Disturbio
• Sedición
• Rebelión
• Guerra
• Victoria (triunfo)
• Violencia
1.3.6 Referencias
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formación de conflictos. Disponible en: www.
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ponible en: www.scribd.com/doc/7244000/
El-Analisis-Del-Conflicto-Lederach
• LÉDERACH, J.P. Conflict Transformation. Dis-
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tió Alternativa de Conflictes a Catalunya. Una guia
per la Governabilitat. Disponible en:
• TORRECILLA, J.M. Manual de forma-
ción de mediadores sociales. Disponible en:
www.munimadrid.es/.../Salud/Publicaciones/.../
formacionmediadoressoc.pdf
• GALVIS, Padilla Alirio y otros, Percepción Comu-
nitaria en el Manejo del Conflicto Policial, Colom-
bia
16 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.3.7 Enlaces externos
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre conflicto.Wikcionario
• Campus for peace.
• Escola de Cultura de Pau. escolapau.uab.cat/
• Grup de Recerca i Estudis dels Conflictes – GREC.
www.grecmail.org/ca/
• Instituto Internacional de Facilitación y Consenso –
IIFAC www.iifac.org
• Pangea.org
• resoluciondeconflictos.org
• Revista La Trama
1.4 Sociedad civil (ciencia política)
El término sociedad civil, como concepto de la ciencia
social, designa a la diversidad de personas que, con cate-
goría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva,
actúan para tomar decisiones en el ámbito público que
consideran a todo individuo que se halla fuera de las es-
tructuras gubernamentales.
La sociedad civil se concibe como el espacio de vida so-
cial organizada que es voluntariamente autogenerada, in-
dependiente, autónoma del estado y limitada por un orden
legal o juego de reglas compartidas. Involucra a ciudada-
nos actuando colectivamente en una esfera pública para
expresar sus intereses, pasiones e ideas, intercambiar in-
formación alcanzando objetivos comunes.
1.4.1 Sociedad civil y sociedad política:
Jürgen Habermas
La existencia de una sociedad civil diferenciada de la so-
ciedad política es un prerrequisito para la democracia.
Sin ella, no hay Estado legítimo.[1]
Para Jürgen Haber-
mas, la sociedad civil tiene dos componentes principales:
por un lado, el conjunto de instituciones que definen y
defienden los derechos individuales, políticos y sociales
de los ciudadanos y que propician su libre asociación, la
posibilidad de defenderse de la acción estratégica del po-
der y del mercado y la viabilidad de la intervención ciu-
dadana en la operación misma del sistema; por otra par-
te estaría el conjunto de movimientos sociales que con-
tinuamente plantean nuevos principios y valores, nuevas
demandas sociales, así como vigilar la aplicación efectiva
de los derechos ya otorgados. Así, la sociedad civil con-
tiene un elemento institucional definido básicamente por
la estructura de derechos de los estados de bienestar con-
temporáneos, y un elemento activo, transformador, cons-
tituido por los nuevos movimientos sociales.
1.4.2 Alexis de Tocqueville
Tradicionalmente, siguiendo el concepto de Alexis de
Tocqueville, se identifica “sociedad civil” con el conjun-
to de organizaciones e instituciones cívicas voluntarias y
sociales que fungen como mediadores entre los indivi-
duos y el Estado. Esta definición incluye, pues, tanto a
las organizaciones no lucrativas u organizaciones no gu-
bernamentales como a las asociaciones y fundaciones. El
concepto decimonónico incluyó también a las universida-
des, colegios profesionales y comunidades religiosas.
Para Tocqueville, el primer autor que analizó la relación
entre la sociedad civil y la democracia, cualquier tipo
de organización social —sea política, social, comunita-
ria, religiosa, o incluso artística o deportiva— resulta fa-
vorable para la democracia en tanto que constituye una
especie de escuela para la participación, así como un di-
que que impide que el Estado invada los espacios sociales.
Más recientemente se han distinguido tipos de asociación
civil según la distancia que guardan con respecto a la po-
lítica. Algunos tipos de organización de la sociedad civil
se orientan básicamente al fortalecimiento de la sociedad,
otros pretenden tener una influencia en la esfera política
y algunos más ejercen una acción primordialmente polí-
tica.
Según Enrique Brito Velázquez, la sociedad civil es “el
conjunto de ciudadanos organizados como tales para ac-
tuar en el campo de lo público en busca del bien común,
sin ánimo de lucro personal ni buscar el poder político o
la adhesión a un partido determinado.[2]
1.4.3 Ejemplos de instituciones de la socie-
dad civil
• organizaciones no gubernamentales (O.N.G)
• organizaciones no lucrativas (O.N.L)
• asociaciones de ciudadanos
• clubes y organizaciones deportivas
• clubes sociales
• grupos religiosos
• sindicatos
• colegios profesionales
• barrio y organizaciones barriales
• think tanks
La sociedad civil es un universo que abarca a todos los
individuos como iguales. La sociedad civil adquiere una
importancia posterior en todos los beneficios que puede
aportar a la comunidad de individuos como lo es en la
generación de empleos, en el fomento de la conciencia
crítica y en la búsqueda de equilibrio de los poderes.
1.5. ESTADO 17
1.4.4 Véase también
• capital social (sociología)
• economía social
• economía constitucional
1.4.5 Referencias
[1] TOURAINE, Alain. ¿Qué es la democracia? Fondo de
Cultura Económica, México, 1995. p. 65.
[2] José Carlos Cano Zárate y Razhy González, del Foro de
Apoyo Mutuo, México, 2005.
1.4.6 Bibliografía adicional
• Ignacio Buqueras (2002). Más sociedad, menos
y mejor estado: pasado, presente y futuro de
la sociedad civil. Editorial Complutense. ISBN
9788474916966.
1.5 Estado
Maquiavelo introdujo la palabra «Estado» en su obra El Prínci-
pe.
Estado[1]
es un concepto político que se refiere a una for-
ma de organización social, económica, política soberana
y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones,
que tienen el poder de regular la vida comunitaria nacio-
nal, generalmente sólo en un territorio determinado o te-
rritorio nacional; aunque no siempre, como en el caso del
imperialismo. Suele incluirse en la definición de Estado el
reconocimiento por parte de la comunidad internacional
como sujeto de Derecho internacional.
1.5.1 Definiciones de Estado
El concepto de Estado difiere según los autores,[2]
pero
algunos de ellos definen el Estado como el conjunto de
instituciones que poseen la autoridad y potestad para es-
tablecer las normas que regulan una sociedad, teniendo
soberanía interna y externa sobre un territorio determi-
nado. Max Weber, en 1919, define el Estado moderno
como una “asociación de dominación con carácter insti-
tucional que ha tratado, con éxito, de monopolizar dentro
de un territorio la violencia física legítima como medio
de dominación y que, con este fin, ha reunido todos los
medios materiales en manos de sus dirigentes y ha ex-
propiado a todos los seres humanos que antes disponían
de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus pro-
pias jerarquías supremas”.[3]
Por ello se hallan dentro del
Estado instituciones tales como las fuerzas armadas, la
administración pública, los tribunales y la policía, asu-
miendo pues el Estado las funciones de defensa, gober-
nación, justicia, seguridad y otras, como las relaciones
exteriores.
Probablemente la definición más clásica de Estado, fue la
citada por el jurista alemán Hermann Heller que define al
Estado como una “unidad de dominación, independiente
en lo exterior e interior, que actúa de modo continuo, con
medios de poder propios, y claramente delimitado en lo
personal y territorial”. Además, el autor define que sólo
se puede hablar de Estado como una construcción propia
de las monarquías absolutas (ver monarquía absoluta) del
siglo xv, de la Edad Moderna. “No hay Estado en la Edad
Antigua", señala el autor.[4]
Asimismo, como evolución
del concepto se ha desarrollado el "Estado de Derecho"
por el que se incluyen dentro de la organización estatal
aquellas resultantes del imperio de la ley y la división de
poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y otras funcio-
nes, como la emisión de moneda propia.
Definiciones de los clásicos
1. Cicerón: Es una multitud de hombres ligados por la
comunidad del derecho y de la utilidad para un bie-
nestar común.
2. San Agustín: Es una reunión de hombres dotados de
razón y enlazados en virtud de la común participa-
ción de las cosas que aman.
3. J. Bodino: Es un conjunto de familias y sus pose-
siones comunes gobernadas por un poder de mando
según la razón.
18 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
4. F. C. von Savigny: Es la representación material de
un pueblo.
5. I. Kant: Es una variedad de hombres bajo leyes ju-
rídicas.
6. F. Oppenheimer: Es la institución social impuesta
por el grupo victorioso al derrotado, con el propó-
sito de regular su dominio y de agruparse contra la
rebelión interna y los ataques del exterior.
7. F. Lasalle: El Estado es la gran asociación de las cla-
ses pobres.
8. T. Hobbes: Una institución, cuyos actos, por pactos
realizados, son asumidos por todos, al objeto de que
pueda utilizarse la fortaleza y medios de la comuni-
dad, como se juzgue oportuno, para asegurar la paz
y la defensa común.
9. L. Duguit: Es una corporación de servicios públicos
controlada y dirigida por los gobernantes.
10. G. W. F. Hegel: El Estado es la conciencia de un
pueblo.
11. Hegel, 1986: El Estado es la realidad de la idea ética;
es el espíritu ético en cuanto voluntad patente, clara
por sí misma, sustancial, que se piensa y se conoce,
y que se cumple lo que sabe. En lo ético el Estado
tiene su existencia inmediata; y en la conciencia de
sí del individuo, en su conocer y actividad tienen su
existencia mediata, y esta conciencia de sí, por me-
dio de los sentimientos, tiene su libertad sustancial
en los fines y resultados de su actividad.
12. H. Grocio:La asociación perfecta de hombres libres
unidos para gozar de sus derechos y para la utilidad
común. Es la asociación política soberana que dis-
pone de un territorio propio, con una organización
específica y un supremo poder facultado para crear
el derecho positivo.
13. Karl Marx: El Estado no es el reino de la razón, sino
de la fuerza; no es el reino del bien común, sino del
interés parcial; no tiene como fin el bienestar de to-
dos, sino de los que detentan el poder; no es la salida
del estado de naturaleza, sino su continuación bajo
otra forma. Antes al contrario, la salida del estado de
naturaleza coincidirá con el fin del Estado. De aquí
la tendencia a considerar todo Estado como una dic-
tadura y a calificar como relevante sólo el problema
de quién gobierna (burguesía o proletariado) y no
sólo el cómo.
Definiciones de tratadistas modernos
1. Jellinek: Es una asociación de hombres sedentarios
dotada de un poder organizado de mando originario.
2. Bluntschli: Es la personificación de un pueblo.
3. Spengler: El estado es la historia considerada sin mo-
vimiento. La historia es el Estado pensado en el mo-
vimiento de influencia.
4. Kelsen: El Estado es el ámbito de aplicación del de-
recho.
El Estado es el derecho como
actividad normativa.
El derecho es el Estado como
una actividad normada.
“En el Estado alcanza su perso-
nalidad jurídica.”
5. Carré de Malberg: Es la comunidad política con un
territorio propio y que dispone de una organización.
Es la comunidad de hombres
sobre un territorio propio y or-
ganizados en una potestad su-
perior de acción y coerción.
6. Adolfo Posada: Son los grupos sociales territoriales
con poder suficiente para mantenerse independien-
tes.
7. Herman Heller: El Estado es la conexión de los
quehaceres sociales. El poder del Estado es la uni-
dad de acción organizada en el interior y el exterior.
La soberanía es el poder de ordenación territorial
exclusiva y suprema.
8. Herman Heller: El Estado es la organización política
soberana de dominación territorial. Es la conexión
de los poderes sociales.
9. Groppali: Es la agrupación de un pueblo que vive
permanentemente en un territorio con un poder de
mando supremo representado éste en el gobierno.
10. Max Weber: El Estado es la coacción legítima y es-
pecífica. Es la fuerza bruta legitimada como "última
ratio”, que mantiene el monopolio de la violencia.
11. Definición ahistórica: Estado es la forma política su-
prema de un pueblo.
1.5.2 Origen y evolución del concepto de
Estado
En los Diálogos de Platón, se narra la estructura del Es-
tado ideal, pero es Maquiavelo quien introdujo la palabra
Estado en su célebre obra El Príncipe: usando el término
de la lengua italiana «Stato», evolución de la palabra «Sta-
tus» del idioma latín.
Los Estados y soberanías que han tenido y
tienen autoridad sobre los hombres, fueron y
son, o repúblicas o principados.
Maquiavelo, El Príncipe.
1.5. ESTADO 19
Si bien puede considerarse que el deseo de mandar es
innato, el ser humano ha civilizado el instinto de domi-
nación, transformándolo en la autoridad. Y ha creado el
Estado para legitimarla.
Las sociedades humanas, desde que se tiene noticia, se
han organizado políticamente. Tal organización puede
llamarse Estado, en tanto y en cuanto corresponde a la
agregación de personas y territorio en torno a una autori-
dad, no siendo, sin embargo, acertado entender la noción
de estado como única y permanente a través de la historia.
De una manera general, entonces, puede definírsele co-
mo la organización en la que confluyen tres elementos, la
autoridad, la población y el territorio. Pero, esta noción
ambigua obliga a dejar constancia de que si bien el Estado
ha existido desde la antigüedad, sólo puede ser definido
con precisión teniendo en cuenta el momento histórico.
Del estado de la Antigüedad no es predicable la noción
de legitimidad, por cuanto surgía del hecho de que un
determinado jefe (rey, tirano, príncipe) se apoderase de
cierto territorio, muchas veces mal determinado, sin im-
portar el sentimiento de vinculación de la población, ge-
neralmente invocando una investidura divina y contando
con la lealtad de jefes y jefezuelos regionales. Así fueron
los imperios de la antigüedad, el egipcio y el persa, entre
ellos.
La civilización griega aportó una nueva noción de estado.
Dado que la forma de organización política que la carac-
terizó correspondía a la ciudad, la polis, se acordaba a la
población una participación vinculante, más allá del sen-
timiento religioso y sin poderes señoriales intermedios.
Además, estando cada ciudad dotada de un pequeño te-
rritorio, su defensa concernía a todos los ciudadanos, que
se ocupaban de lo que hoy se llama el interés nacional.
En el régimen feudal prevalecieron los vínculos de or-
den personal, desapareciendo tanto la delimitación es-
tricta del territorio como la noción de interés general. El
poder central era legítimo pero débil y los jefes locales
fuertes, al punto que éstos ejercían atributos propios del
príncipe, como administrar justicia, recaudar impuestos,
acuñar moneda y reclutar ejércitos.
Y, finalmente, el estado moderno incorpora a la legi-
timidad, heredada del feudal, la noción de soberanía,
un concepto revolucionario, tal como señala Jacques
Huntzinger,[5]
quien atribuye el paso histórico de una so-
ciedad desagregada y desmigajada, pero cimentada en la
religión, a una sociedad de estados organizados e inde-
pendientes unos de otros.
Pero, este estado moderno, surgido de la aspiración de
los reyes a desembarazarse de los lazos feudales y de la
jerarquía eclesiástica, el estado – nación, la unión de un
poder central, un territorio y una población alrededor del
concepto revolucionario de la soberanía, habría de cono-
cer dos formas, dos definiciones diferentes, la primera, el
estado principesco y la segunda, el estado democrático.
El estado principesco, se caracterizó por el poder perso-
nal ejercido uniformemente sobre un territorio estricta-
mente delimitado. El príncipe era el soberano, con atribu-
ciones internas y externas. Dentro de su territorio, cobra-
ba impuestos y producía leyes de carácter general, aplica-
das coercitivamente, mediante el monopolio de la fuerza
pública. Internacionalmente, representaba y obligaba a su
Estado.
Y el estado democrático, surgido de las revoluciones in-
glesa, norteamericana y francesa, trasladó la soberanía
del príncipe a la nación. Sus poderes fueron asumidos
por organismos surgidos de consultas a la población, me-
diante reglas de juego previa y claramente definidas. Y al
igual que en las polis griegas, el sentimiento patriótico se
desarrolló y con él los de pertenencia, civismo e interés
nacional.
Sea que se practique la democracia o sólo se adhiera ver-
balmente a ella, el proceso histórico descrito ha llevado
a la extensión del estado - nación como forma política.
Los principios desarrollados en Europa y Norteamérica
se propagaron con la descolonización producida duran-
te el siglo XX y así, tal como afirma Huntzinger, se “ha
llegado a universalizar el modelo de estado – nación de
tal modo que el planeta, ahora, se encuentra poblado de
estados.”
Estado, Nación y Gobierno
• No debe confundirse con el concepto de gobierno,
que sería sólo la parte generalmente encargada de
llevar a cabo las funciones del Estado delegando
en otras instituciones sus capacidades. El Gobierno
también puede ser considerado como el conjunto de
gobernantes que, temporalmente, ejercen cargos du-
rante un período limitado dentro del conjunto del
Estado.
• Tampoco equivale totalmente al concepto, de carác-
ter más ideológico, de "Nación", puesto que se con-
sidera posible la existencia de naciones sin Estado y
la posibilidad de que diferentes naciones o naciona-
lidades se agrupen en torno a un solo Estado. Co-
múnmente los Estados forman entes denominados
"Estado Nación" que aún en ambos conceptos, sien-
do habitual que cada nación posea o reivindique su
propio Estado.
Existen distintas formas de organización de un Estado,
pudiendo abarcar desde concepciones “centralistas” a las
“federalistas” o las “autonomistas”, en las que el Estado
permite a las federaciones, regiones o a otras organiza-
ciones menores al Estado, el ejercicio de competencias
que le son propias pero formando un único Estado, (lo
que sucede por ejemplo en Suiza, Alemania, EE. UU.)
20 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.5.3 Formación de los Estados y estatidad
(Nota: "estatidad" se utiliza aquí como equivalente a "estatali-
dad" o "estatalismo")
El Capitolio de los Estados Unidos.
No todos los Estados actuales surgieron de la misma ma-
nera; tampoco siguieron de una evolución, un camino
inexorable y único. Esto es así porque los Estados son
construcciones históricas de cada sociedad. En algunos
casos surgieron tempranamente, como por ejemplo el
Estado Nacional inglés. En otros casos, lo hicieron más
tardíamente, como el Estado Nacional alemán.
Los Estados pueden ser examinados dinámicamente
usando el concepto de estatidad, aportado por Oscar Osz-
lak. Desde este punto de vista, ellos van adquiriendo con
el paso del tiempo ciertos atributos hasta convertirse en
organizaciones que cumplen la definición de Estado.
Estas características de estatidad enunciadas en un orden
arbitrario, en el sentido de que cada Estado puede adqui-
rir estas características no necesariamente en la secuencia
indicada, son las siguientes:
• Capacidad de externalizar su poder: es decir, obte-
ner el reconocimiento de otros Estados.
• Capacidad de institucionalizar su autoridad: significa
la creación de organismos para imponer la coerción,
como por ejemplo, las fuerzas armadas, escuelas y
tribunales.
• Capacidad de diferenciar su control: esto es, contar
con un conjunto de instituciones profesionalizadas
para aplicaciones específicas, entre las que son im-
portantes aquellas que permiten la recaudación de
impuestos y otros recursos de forma controlada.
• Capacidad de internalizar una identidad colecti-
va: creando símbolos generadores de pertenencia e
identificación común, diferenciándola de aquella de
otro Estado, por ejemplo, teniendo himno y bandera
propia.
Así, todos los territorios atraviesan un largo proceso hasta
alcanzar esa calidad de Estado pleno. Que solo será tal en
la medida que ese Estado haya logrado con éxito todos
estos requisitos. Requisitos que son mínimos y necesarios
para hablar de un verdadero Estado Nacional.
Todo esto hace que el Estado sea una de las más impor-
tantes formas de organización social en el mundo. Ya que
en cada país y en gran parte de las sociedades se postula
la existencia real o ficticia de un Estado, aunque la crea-
ción de entes supra-estatales como la Unión Europea, ha
modificado el concepto tradicional de Estado, pues és-
te delega gran parte de sus competencias esenciales en
las superiores instancias europeas (económicas, fiscales,
legislativas, defensa, diplomacia, ...) mermándose así la
soberanía original de los Estados.
Otros grupos sociales que se consideran en la actualidad
como Estados no son tales por tener tan mermadas sus
capacidades y funciones en favor de otras formas de or-
ganización social.
1.5.4 Atributos del Estado que lo distin-
guen de otras instituciones
• Funcionarios estables y Burocracia : vital para su
funcionamiento administrativo y manejo eficaz de
su Nación. Es necesario que exista un cuerpo de fun-
cionarios que esté abocado de lleno a la tarea.
• Monopolio fiscal: es necesario que posea el com-
pleto control de las rentas, impuestos y demás in-
gresos, para su sustento. Utiliza su Burocracia para
este fin.
• Ejército permanente: precisa de una institución ar-
mada que lo proteja ante amenaza extranjera, inter-
na y se dedique a formar defensa para él.
• Monopolio de la fuerza legal: para poder ser un
estado es necesario que estados modernos y contem-
poráneos desarrollen el uso exclusivo y legítimo de
la fuerza para poder asegurar el orden interno. Es
por esto que el Poder Legislativo crea leyes que son
obligatorias, el Poder Ejecutivo controla con el uso
de mecanismos coactivos su cumplimiento y Poder
Judicial las aplica y ejecuta con el uso de la fuerza,
que es legítimo.
El Poder muestra dos facetas distintas aquí en sentido es-
tricto y legitimo en la otra cara. En el primero es conocido
como Poder estricto cuando es aludido en el sentido de
fuerza coactiva, o sea aplicación pura de la fuerza. Mien-
tras que en el segundo se lo concibe cuando es fruto del
reconocimiento de los dominados. De este modo el pue-
blo reconoce como autoridad a una institución por exce-
lencia y le delega su poder.
• Soberanía: facultad de ser reconocido como la ins-
titución de mayor prestigio y poder en un territo-
rio determinado. Hoy en día también se habla de
soberanía en el ámbito externo, es decir internacio-
nal, quedando esta limitada al Derecho Internacio-
nal, organismos internacionales y al reconocimiento
de los Estados del mundo
1.5. ESTADO 21
• Territorio: Determina el límite geográfico sobre el
cual se desenvuelve el Estado. Es uno de los factores
que lo distingue de Nación. Este debe estar delimita-
do claramente. Actualmente el concepto no engloba
una porción de tierra, sino que alcanza a mares, ríos,
lagos, espacios aéreos, etc.
• Población: es la sociedad sobre el cual se ejerce di-
cho poder compuesto de instituciones, que no son
otra cosa que el mismo estado que está presente en
muchos aspectos de la vida social.
1.5.5 Tipos y formas de Estado
Una primera y clásica clasificación de los Estados hace
referencia a la centralización y descentralización del Po-
der, diferenciándose entre Estados unitarios y Estados de
estructura compleja, siendo estos últimos, generalmente,
las federaciones y las confederaciones, así como otros ti-
pos intermedios.
El Derecho Internacional da también otra clasificación de
los Estados según su capacidad de obrar en las relaciones
internacionales:
1. Por un lado están los Estados con plena capacidad
de obrar, es decir, que puede ejercer todas sus capa-
cidades como Estado soberano e independiente. En
este caso se encuentran casi todos los Estados del
Mundo.
2. Por otro lado se encuentran aquellos Estados con li-
mitaciones en su capacidad de obrar por distintas
cuestiones. Así, dentro de esta tipología se puede ob-
servar, a su vez, una segunda clasificación de éstos:
(a) Estados neutrales. Aquellos que se abstienen
en participar en conflictos internacionales. Es-
ta neutralidad se ha ido adaptando en función
de:
i. Si posee neutralidad absoluta por dis-
posición constitucional. Es el caso de la
Suiza. También Suecia entre 1807 hasta
1993 mantuvo una neutralidad absoluta
en asuntos internacionales.
ii. Si es un país neutralizado. Son Esta-
dos neutrales respecto de alguien y de
algo concreto. Es una neutralidad im-
puesta por un tratado internacional, una
disposición constitucional o por sanción
internacional. Fue el caso de Austria, que
en 1956, tras la retirada de las fuer-
zas ocupantes de Francia, Reino Unido,
Estados Unidos y la Unión de Repúbli-
cas Socialistas Soviéticas, éstas redacta-
ron una constitución donde se dispuso que
Austria debía ser neutral respecto a las
cuatro fuerzas firmantes.
(b) Estado soberano que renuncia a ejercer sus
competencias internacionales. Son Estados de-
pendientes en materias de relaciones interna-
cionales. Suele ser el caso de microestados que
dejan o ceden las relaciones internacionales a
un tercer Estado, bien circundante, bien con
las que mantenga buenas relaciones. Es el caso
de San Marino, que encomienda las relaciones
internacionales a Italia; de Liechtenstein, que
se la cede a Suiza, o Mónaco a Francia.
(c) Estado en Libre Asociación con otro. Es un Es-
tado independiente pero en el que un tercer
Estado asume una parte de sus competencias
exteriores, así como otras materias tales como
la defensa, la economía o la representación di-
plomática y consular. Es el caso de Palaos res-
pecto a Estados Unidos de América.
(d) Estados bajo administración fiduciaria. Son
una especie de Estado tutelado de una forma
parecida a lo que fueron los Estados bajo man-
dato, no posibles actualmente, y bajo protecto-
rado. La Sociedad Internacional protege o asu-
me la tutela de ese Estado como medida cau-
telar o transitoria en tiempos de crisis. Fue el
caso de Namibia hasta 1998.
(e) Estados soberanos no reconocidos internacio-
nalmente. Son Estados soberanos e indepen-
dientes pero al no ser reconocidos por nin-
gún otro tienen muy limitada su capacidad de
obrar. Puede no ser reconocido bien por una
sanción internacional, bien por presiones de
un tercer país (caso de la República de Chi-
na, no reconocido por evitar enfrentamientos
con la República Popular China, aunque man-
tiene una gran actividad internacional), bien
por desinterés (caso de Somalilandia). Otro
caso referente a esto fueron los bantustanes,
únicamente reconocidos por la República de
Sudáfrica y rechazados por el resto de la
Comunidad Internacional.
1.5.6 Reconocimiento de Estados
El reconocimiento es un acto discrecional que emana de
la predisposición de los sujetos preexistentes. Este acto
tiene efectos jurídicos, siendo considerados ambos suje-
tos internacionales, el reconocedor y el reconocido, de
igual a igual puesto que se crea un vínculo entre los dos.
Hoy en día la doctrina aceptada para el reconocimiento
de los Estados es la doctrina Estrada, pragmática en tan-
to en cuanto un sujeto no sea molesto para la sociedad
internacional no va a tener dificultad para ser reconoci-
do. Se entiende que si un sujeto reconoce a otro se va
a producir contactos entre ambos, por lo que en el mo-
mento que se inician los trámites para el establecimiento
de relaciones diplomáticas se supone que existe un reco-
22 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
nocimiento internacional mutuo. Sin embargo, la ruptura
de estas relaciones diplomáticas no supone la pérdida del
reconocimiento. Igualmente, una simple declaración for-
mal también es válida para reconocer a otro Estado pese
a no iniciar relaciones diplomáticas.
En el ámbito normativo, hay propuestas que apuntan a
necesidad de mayor integración con la creación de un Es-
tado global, entendido como un marco político planetario
con poder coercitivo y capacidad para regular las relacio-
nes interestatales y los focos de poder extrapolíticos, con
capacidad ejecutiva, legislativa y judicial capaz de impo-
nerse a los Estados nacionales en determinados ámbitos
que no pueden ser abordados desde la óptica de la so-
beranía nacional (medio ambiente, terrorismo, paraísos
fiscales...)[6]
1.5.7 Crítica al Estado
Alegoría de la Paz y la felicidad del Estado. Los cásicos con-
sideraban la paz de un Estado como la consecuencia lógica de
la justícia y el buen gobierno. Obra conservada en la Biblioteca
Museo Víctor Balaguer
El Estado es una de las instituciones que perdura sin una
evolución importante en su estructura y funcionamiento,
con excepción de su crecimiento. El Estado moderno fue
creado con la revolución industrial, pero el mundo y la
dinámica de la sociedad ha cambiado mucho desde del
siglo XIX. Por ejemplo, mientras las empresas modernas,
que fueron creadas durante la revolución industrial, cam-
bian ágilmente su dinámica cada vez que el mercado lo
demanda, los Estados no cambian sus leyes de la misma
forma como la sociedad lo demande (véase: cálculo eco-
nómico).
El enfoque crítico difiere además entre el
institucionalismo y el clasismo como factor determinante
de la naturaleza del Estado. Algunas concepciones como
el anarquismo consideran conveniente la total desapa-
rición de los Estados, en favor del ejercicio soberano
de la libertad individual a través de asociaciones y
organizaciones libres. Otras concepciones aceptan la
existencia del Estado, con mayor o menor autoridad o
potestad, pero difieren en cuanto cual debiera ser su
forma de organización y el alcance de sus facultades:
Anarquismo
El anarquismo sostiene que el Estado es la estructura de
poder que pretende tener el monopolio del uso de la fuer-
za sobre un territorio y su población, y que es reconocido
como tal por los estados vecinos. Los elementos más apa-
rentes que señalan el poder del estado son:
• el control de fronteras,
• la recaudación de impuestos,
• la emisión de moneda,
• un cuerpo de policía y un ejército,
• un sistema burocrático administrado por trabajado-
res funcionarios.
Se le critica la falsa ostentación de la seguridad, defen-
sa, protección social y justicia de la población; ejercien-
do en realidad un gobierno obligatorio y violentando la
soberanía individual y la no coacción. Los anarquistas
señalan que el Estado es una institución represora para
mantener un orden económico y de poder concreto vin-
culado al poder público. Le atribuyen al Estado buena
parte de los males que aquejan a la humanidad contem-
poránea como la pobreza, crisis económicas, las guerras,
la injusticia social, etc.[7][8]
Unas palabras que identifican plenamente lo que es para
los anarquistas el Estado desde la perspectiva de Bakunin,
uno de los teóricos del anarquismo moderno:
“Quien dice ‘Estado’, dice necesariamente ‘Guerra’. El
Estado procura (y debe procurar) ser fuerte, más fuerte
que sus vecinos; de lo contrario, será un juguete en ma-
nos de ellos. Se ve obligado a debilitar, a empobrecer a los
otros Estados para imponerles su ley, su política, sus tra-
tados comerciales, con objeto de enriquecerse a su costa.
La lucha por la supremacía, que está en la base de la or-
ganización económica burguesa, es también la base de su
organización política”.
Marxismo
Por su parte los marxistas afirman que cualquier Estado
tiene un carácter de clase, y que no es más que el apara-
to armado y administrativo que ejerce los intereses de la
clase social dominante.[9]
Por tanto aspiran a la conquis-
ta del poder político por parte de la clase trabajadora, la
destrucción del Estado burgués y la construcción de un
necesario Estado obrero como paso de transición hacia el
socialismo y el comunismo, una sociedad donde a largo
plazo no habrá Estado por haberse superado las contra-
dicciones y luchas entre las clases sociales.[10]
Se discute
1.5. ESTADO 23
sobre la viabilidad de la eliminación de las condiciones
de la existencia burguesa, supuesto para el paso de la so-
ciedad enajenada a la comunista.[11]
Liberalismo
Desde el liberalismo se aboga por la reducción del papel
del Estado al mínimo necesario (Estado mínimo), desde
un sentido civil para el respeto de las libertades básicas, es
decir el Estado debería encargarse de la seguridad (ejér-
cito y policía para garantizar las libertades ciudadanas) y
de la justicia (poder judicial independiente del poder po-
lítico). En ningún caso el Estado debe servir para ejercer
la coacción de quitar a unos individuos para dar a otros, y
deben ser los agentes privados los que regulen el mercado
a través del sistema de precios, asignando a cada cosa el
valor que realmente tiene.[12]
Bastiat expuso dos formas posibles de entender el Estado:
Un estado que hace mucho pero debe tomar mucho, o
bien un estado que hace poco pero también toma poco
de sus ciudadanos. La tercera posibilidad de un estado
que hace mucho por sus ciudadanos pero les pide poco a
cambio (tercera vía) es, según Bastiat, una invención de
algunos políticos irresponsables.
Integrismo
Las ideologías integristas defienden la concepción del Es-
tado supeditada a la religión que profesan.
1.5.8 La razón de Estado
En defensa del bien común de la totalidad de la población
que engloba el Estado o de la pervivencia del mismo, se
utiliza frecuentemente la llamada razón de Estado, tér-
mino acuñado por Nicolás Maquiavelo, por la que dicho
Estado, perjudica o afecta de una u otra forma a personas
o grupos de personas, en pro del resto de individuos que
lo conforman, generalmente obviando las propias normas
legales o morales que lo rigen. Tal es el argumento esgri-
mido, por ejemplo, en ciertos asesinatos selectivos o en
ciertos casos de terrorismo de Estado.
1.5.9 Véase también
• Convención de Montevideo
• Secreto de Estado
1.5.10 Referencias
[1] Real Academia Española (2005). «Estado». Diccionario
panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Consultado el
3 de junio de 2012. «Se escribe con inicial mayúscula
cuando significa ‘conjunto de los órganos de gobierno de
un país soberano’; (...) también cuando se refiere a la uni-
dad política que constituye un país, o a su territorio.»
[2] Para José Zafra Valverde, ex-Catedrático de Derecho Po-
lítico de la Universidad de Navarra, el Estado se definiría
como:
Grupo territorial duradero, radicalmente
comunitario, estrictamente delimitado,
moderadamente soberano frente a otros,
que se manifiesta como máximamente
comprensivo en el plano temporal y en cuyo
seno, sobre una población, con creciente
homogeneidad y sentido de autopertenencia,
una organización institucional eminente-
mente burocrática, coherente y jerarquizada,
desarrolla una compleja gobernación guiada
conjuntamente por las ideas de seguridad y
prosperidad.
pag. 74 del primero de los dos tomos que ex-
plican esta definición. Libro: “Teoría Funda-
mental del Estado” (Universidad de Navarra,
Pamplona, 1990) ISBN:84-404-6076-7
[3] Max Weber, “La política ”, en su libro El político y el cien-
tífico, trad. F. Rubio Llorente, Madrid, Alianza, 5ª ed.,
1979, p. 92).
[4] Heller, Hermann. “Supuestos históricos del Estado ac-
tual”, FCE, Pag. 142.
[5] Huntzinger, Jacques. Introduction aux relations interna-
tionales. París : Seuil, 1987
[6] Fernández Manzano, Juan Antonio, Un Estado global pa-
ra un mundo plural, Madrid: Biblioteca Nueva, 2014.
[7] El Estado, por Piotr Kropotkin
[8] Anatomía del Estado, por Murray Rothbard
[9] El Estado democrático - Crítica de la soberanía burguesa,
de Karl Held y Emilio Muñoz
[10] El Estado y la Revolución de Lenin
[11] Herrera, Hugo Eduardo, ¿De qué hablamos cuando ha-
blamos de Estado? Ensayo filosófico de justificación de la
praxis política Op. cit., pp. 27 ss.
[12] El Estado de Frédéric Bastiat.
1.5.11 Enlaces externos
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Estado. Wikiquote
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre estado.Wikcionario
• El Estado y sus elementos
• Concepto de Estado
24 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.6 Estado Moderno
El Estado Moderno surgió entre los siglos XV y XVI,
cuando los reyes aprovecharon la crisis del feudalismo pa-
ra retomar su poder, y su proceso de surgimiento se ace-
leró en el Renacimiento, con profundas transformacio-
nes en los mecanismos del gobierno y en el ejercicio del
poder. Este proceso estuvo respaldado por la burguesía,
una nueva clase social nacida con este tipo de Estado.
El Estado moderno poseía identidad, estaba organizado,
estructurado y era formal; era reconocido políticamente
por otros y el poder estaba centralizado. Su formación tu-
vo variadas consecuencias a nivel político, económico y
social. Fue el modo de gobierno utilizado en toda la Edad
Moderna y parte de la Contemporánea.
1.6.1 Origen del Estado Moderno
A partir de los siglos XIV y XV, los reyes europeos ini-
ciaron el proceso de formación del Estado moderno, al
comenzar a concentrar y centralizar el dominio sobre sus
tierras. Aprovechando la crisis que enfrentaban los seño-
ríos tras las guerras, hicieron pactos con los señores feu-
dales para recibir sus tierras a cambio de algún privilegio,
o si no debieron reconquistarlas a través de guerras san-
grientas. Los reyes fueron “ayudados” en este proceso por
los burgueses que deseaban desprenderse de los señores
feudales, ya que se veían perjudicados por la condición
de vasallos de éstos y la economía feudal. Para asegurar
la gobernabilidad , el respeto de los derechos y el cumpli-
miento de las obligaciones el estado cuenta con diversos
organismos conformados por funcionarios que crean las
leyes.
1.6.2 Formación y evolución
La mayoría de los estados modernos se desarrollaron se-
gún el proceso enunciado, pero algunos se vieron corrom-
pidos por las élites locales, que dificultaron su formación
al ver su constante pérdida de poder. En éstos casos el
estado resultante se vio mal o poco estructurado, tornán-
dose débil en relación a los que lograron constituirse sa-
tisfactoriamente. En aquellos que el proceso se desarrolló
sin muchos problemas, el rey se convirtió en la máxima
autoridad y se crearon instituciones políticas, económicas
y militares.
Instituciones
Los estados modernos se apoyaban en sus instituciones
para lograr que la maquinaria estatal pudiera funcionar.
Dichas instituciones partieron del Consejo Real de la
Edad Media conectando con la curia regis, compuesta por
miembros elegidos por el soberano al cual le ofrecían su
consejo. El rey fue eligiendo personas cada vez más ca-
pacitadas y preparadas, realizando a poder ser un cursus
honorum para que las personas más notables y preparadas
ocuparan los puestos institucionales.
Justicia La administración de justicia es considerada
el objeto de la organización política e irá adquiriendo su-
perioridad la Justicia Real, buscando que sea única, uni-
versal y uniforme en su aplicación (parlamentos en Fran-
cia, audiencias y cancillerías en España, jueces de paz en
Inglaterra).
Burocracia Cada vez se fue buscando más una
burocracia especializada y jerarquizada. Este personal se
definió al servicio exclusivo del monarca, a través del cual
ejercían su acción de gobierno. Así, la burocracia orga-
nizaba y extendía la acción de gobierno, contando ade-
más con una formación universitaria y unos conocimien-
tos prácticos. En su mayoría estaban formados por la no-
bleza media y baja y por la burguesía letrada. La creación
de una estructura de gobernación más compleja se debió
a que a la existente se le sumaron instituciones represen-
tativas del pueblo (como la Cámara de los Comunes en
Inglaterra) y en algunos casos también de las élites (co-
mo en Prusia, Holanda e Inglaterra con la Cámara de los
Lores). También se formaron los Parlamentos.
Finanzas Los monarcas irán buscando cada vez más
su independencia económica, es decir, buscando la auto-
financiación. Esto era posible gracias a los diferentes de-
rechos exclusivos de las monarquías, como eran las pro-
piedades de patrimonio real (propiedad de minas e im-
puestos como el que gravaba la acuñación de moneda) y
a la creación de nuevos sistemas de recaudación imposi-
tiva, como impuestos aduaneros. También se redactaron
normas para el control de la entrada y la salida de los bie-
nes. Todo el sistema de recaudación era dirigido por la
burocracia. Todo ello provocó que poco a poco la presión
fiscal tendiera a aumentar en todos los países, creciendo
a la vez que avanzaba la Edad Moderna, lo que dio ori-
gen a tensiones permanentes con los súbditos. También
los monarcas intentaron sortear las exenciones fiscales de
los grupos privilegiados.
1.6.3 Ejército permanente
El ejército pasó de ser señorial a ser estatal, mantenido
con fondos estatales y buscándose que fueran nacionales,
permanentes y profesionales. Por ello, comenzaron a ser
cuerpos armados cada vez más estables al servicio exclu-
sivo del monarca. Su función era el de buscar la estabili-
dad interior del estado y la hegemonía en el exterior. Sin
embargo, todavía dominaban en el ejército moderno los
mercenarios, que no luchaban por la patria sino por dine-
ro. Este predominio mercenario en los ejércitos comen-
zará a decaer tras la Paz de Westfalia. En cuanto al ge-
neralato, oficiales y la soldadesca, éstos aprendían sobre
la marcha de los combates y sobre el terreno, ya que las
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 25
academias militares no se crearían hasta el siglo XVIII.
Lo que si fue un rasgo de modernidad fue que poco a
poco los ascensos dentro del ejército se fueron asocian-
do más a los méritos profesionales que al origen social de
los individuos. Tecnológicamente, la evolución más im-
portante del ejército fue el espectacular desarrollo de la
artillería.
Diplomacia La diplomacia tuvo a dos figuras repre-
sentativas: los cónsules (representantes de los intereses
de un grupo de determinada nacionalidad residente en el
extranjero) y los embajadores (representantes enviados
con una misión precisa, que representaban a su país y a
su rey). Se tendió mucho al establecimiento de una di-
plomacia permanente que se organizó en cancillerías que
contaban con sedes fijas al lado de los monarcas. Entre las
principales misiones de los diplomáticos estaban el infor-
mar sobre el estado de las demás naciones, la negociación
y el espionaje.
1.6.4 Consecuencia de la formación del Es-
tado Moderno
• El nacimiento del nacionalismo: Los reyes usaron el
nacionalismo como un instrumento para la forma-
ción de un estado centralizado al unir al pueblo bajo
una misma bandera y un mismo idioma.
• La creación de los estados liberales.
• La creación de las monarquías absolutistas y las
monarquías parlamentarias.
• La formación de instituciones estatales (indicadas ut
supra).
• La estatalización del ejército.
• El uso de nuevos sistemas económicos como el
mercantilismo, y posteriormente la fisiocracia y el
capitalismo.
1.6.5 Véase también
• Estado
• Estado nación
1.6.6 Bibliografía
• VV AA (2002). «Historia Moderna Universal».
Ariel. ISBN 978-84-344-6666-1.
• Fundamentos de la Expansión del Estado Moderno
en el siglo XX, por Stefany Bolaños y Adrian Ravier,
Criterio Libre, Vol. 11, No. 18, 2013, pp. 55-72,
ISSN 1900-0642.
1.7 Estado del bienestar
Porcentaje de PIB dedicado a gasto social en los países de la
OCDE en 2001.
Estado del bienestar, Estado benefactor, Estado pro-
videncia o sociedad del bienestar[1]
es un concepto de
las ciencias políticas y económicas con el que se desig-
na a una propuesta política o modelo general del Estado
y de la organización social, según la cual el Estado pro-
vee servicios en cumplimiento de derechos sociales a la
totalidad de los habitantes de un país.[2][3]
1.7.1 Definiciones de Estado de Bienestar
En la ciencia política, el término Estado del
Bienestar (Wohlfahrtsstaat) tiene en parte usos
o significados distintos y se considera que es
principalmente una categoría empírica para el
análisis comparativo de las actividades de los
Estados modernos. [4]
Los estudios acerca del Estado del Bienestar se pueden
dividir entre los dedicados a su origen, características o
función general y los que se centran en la implementación
específica por los estados de tales esquemas y en ambos
casos tanto de forma aislada como de forma comparativa.
La noción de “Estado Benefactor” tiene su origen en el
año 1946, como consecuencia de la experiencia traumá-
tica de la crisis generalizada producto de la Gran Depre-
sión, que, generalmente, se considera que culminó en la
Segunda Guerra Mundial.
T.H. Marshall define Estado del Bienestar como una com-
binación especial de la democracia, el bienestar social y
el capitalismo.
De acuerdo a Claus Offe, es uno de los dos facto-
res -junto a la existencia de partidos políticos masivos
y en competencia- que hace posible la existencia del
Capitalismo democrático o “Estado de Economía mix-
ta".[5]
David Anisi sugirió que es un tipo pacto social en el que
se estableció un reparto más equitativo de los beneficios y
de la riqueza entre toda la población con objeto de evitar
el malestar social que llevó a las sociedades europeas a
la Segunda Guerra Mundial. La expresión económica del
Estado del Bienestar fue el pacto keynesiano que durante
26 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
la postguerra pretendía un desarrollo económico equili-
brado socialmente así como el pleno empleo.[6][7][8]
El Estado del Bienestar, en relación a los Derechos econó-
micos, sociales y culturales, considerados como Derechos
humanos, se define como:
“El paso de una seguridad social sólo para
algunos, a una seguridad social para todos los
ciudadanos marca la aparición del Estado de
Bienestar. Los derechos de seguridad social, es
decir, las pensiones, la sanidad, el desempleo,
junto a los servicios sociales, el derecho a la
educación, la cultura y otros servicios públicos
aplicados al conjunto de los ciudadanos y no
sólo a los trabajadores, definirán la política de
bienestar social como sello de identidad de las
democracias europeas más avanzadas”.[2][3]
1.7.2 Historia del Estado del Bienestar
Orígenes y evolución del término
La nociones actuales de “Estado del Bienestar” corres-
ponde al término inglés Welfare State (del que es traduc-
ción literal), cuyo uso quedó acuñado a partir de 1945,
en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, a partir
de una expresión original de William Temple, entonces
Arzobispo de Canterbury, en la que contraponía las polí-
ticas keynesianas de posguerra al Warfare State (“Estado
de Guerra”) de la Alemania Nazi.
Sin embargo con anterioridad ya se venían utilizando
otros términos que expresan aproximadamente las mis-
mas aspiraciones. En Inglaterra se hablaba de asistencia
social o asistencia pública (social assistance o public assis-
tance) organizada bajo las “leyes de pobres” (poor laws).
En Francia, durante el Segundo Imperio (1852-1870),
el término “Estado-Providencia” (État-Providence) fue
acuñado por los republicanos que preconizaban un “Es-
tado social” (État social) y criticaban la filosofía indi-
vidualista de ciertas leyes (como la Ley Le Chapelier,
que prohibía los sindicatos). En la Alemania del Segundo
Reich (1871) los "socialistas de cátedra" (universitarios)
introdujeron el término Wohlfahrtsstaat para describir
el sistema diseñado por las políticas bismarckianas en
materia social. (ver Estado Social)
Desarrollo del Estado del Bienestar
A pesar que existen algunos antecedentes en sistemas po-
líticos anteriores, se ha alegado que la percepción del
mejoramiento del bienestar material general de la pobla-
ción como una de las funciones centrales de la Sociedad
o Estado realmente se inició con los orígenes de la
Ilustración.[9]
En ese período, a pesar que el poder de
los monarcas llegó a ser absoluto, aparece el concepto
del Déspota ilustrado, cuya función era, especialmente en
Alemania, traer progreso y bienestar social y económico
a su pueblo[10]
-ver Características y evolución del came-
ralismo−. De acuerdo a Gertrude Himmelfarb - histo-
riadora neoconservadora- esto culminó alrededor de co-
mienzo del siglo XIX: “La tesis es que los 1800 marcó
un quiebre intelectual, después del cual la pobreza llegó a
ser crecientemente reconocida por los conscientes y au-
todesignados portadores del “espíritu de la época” como
un problema del sistema más que del trabajador... éxitos
futuros en resolver la pobreza requerirán reconocer tanto
el aspecto material como moral del problema”[11]
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX en la ma-
yor parte de los países de Europa Occidental, la lla-
mada Cuestión social, expresada en la presión política
de movimientos sociales, especialmente los movimientos
obreros, impulsó a los gobiernos a adaptar la legislación
sobre la condición social de la clase trabajadora y el tra-
bajo, legislación que fue progresivamente modificada. La
mayor parte de estas medidas fueron puntuales y de al-
cance mínimo, con características que dependen tanto de
la historia como de las circunstancias político-sociales de
cada país. Sin embargo, es posible notar un movimiento
hacia servicios incrementalmente más comprensivos.
Esta situación culmina en las crisis económica del
Período de entreguerras y concomitantes crisis socio po-
líticas (ver Gran Depresión), dado que las dictaduras que
surgieron demostraron ser capaces de resolver las cri-
sis de forma más efectiva que las democracias. Tanto la
URSS con el Plan Quinquenal, como la Alemania Nazi
de preguerra, la Italia de Mussolini (quien fue elogiado
por “hacer que los trenes corrieran a tiempo”, es decir,
por poner fin a las huelgas y caos económico que había
dominado a ese país) y el Japón Imperial, países todos
que impusieron fuertes controles estatales a la economía,
resolvieron la crisis a mediados de los 30. Esto llevó al
auge de proyectos políticos totalitarios, y no solo entre
el ciudadano común y corriente. Por ejemplo, el 20 de
enero de 1927, durante una visita a Roma, el entonces
conservador y autodeclarado “constitucionalista y antiso-
cialista” Winston Churchill declaró que si él hubiera sido
italiano se habría unido a Mussolini y continuó " Agrega-
ré una palabra sobre el aspecto internacional del fascis-
mo. Externamente su movimiento ha rendido un servicio
al mundo entero.. (..)... Italia ha demostrado que hay ma-
neras de luchar contra las fuerzas subversivas, maneras
que pueden llevar las masas populares, propiamente diri-
gidas, a apreciar y defender el honor y la estabilidad de
una sociedad civilizada. Ha previsto el antídoto necesa-
rio al veneno ruso. De ahora en adelante, ninguna gran
nación estará desprovista de un último medio de protec-
ción contra el crecimiento canceroso del bolchevismo”.
(citado en The Menace of Fascism). Alrededor de esas
fechas, Churchill sugirió ametrallar a huelguistas como
manera práctica de terminar la huelga. Aun tan tarde co-
mo en 1938, en vísperas del inicio de la Segunda Gue-
rra Mundial, Churchill declaró que si alguna vez Inglate-
rra llegara a tener los mismos problemas que Alemania
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 27
de postguerra, él esperaba que llegara a encontrar su “Sr
Hitler"[12]
amenazando las concepciones del estado libe-
ral y la democracia, lo que a su vez amenazó la estabili-
dad mundial, culminando en la Segunda Guerra Mundial
(1939).[13]
Es en ese sentido que Waligorsky dice que se propuso la
intervención estatal “como una resguardo contra el poder
del mercado para socavar nuestras instituciones políticas
y sociales más valuables...(..).. un mercado totalmente li-
bre es definitivamente no el mejor mercado para una de-
mocracia, un mercado sin regulaciones no garantiza ni
justicia ni prosperidad...”[14]
Es generalmente considerado que el resumen que Claus
Offe hace de ese desarrollo es correcto: “El Estado de
Bienestar ha sido el resultado combinado de diversos fac-
tores (…) El reformismo socialdemócrata, el socialismo
cristiano, élites políticas y económicas conservadoras
ilustradas, y grandes sindicatos industriales fueron las
fuerzas más importantes que abogaron en su favor y otor-
garon esquemas más y más amplios de seguro obligatorio,
leyes sobre protección del trabajo, salario mínimo, ex-
pansión de servicios sanitarios y educativos y alojamien-
tos estatalmente subvencionados, así como el reconoci-
miento de los sindicatos como representantes económi-
cos y políticos legítimos del trabajo…".[15]
A fin de evitar
errores, es necesario agregar específicamente la influen-
cia de sectores liberales y demócrata-cristianos, con per-
sonajes tales como David Lloyd George y Konrad Ade-
nauer respectivamente.
A partir de lo anterior -y comenzando en 1945- se imple-
mentaron en Europa Occidental las políticas socio econó-
micas que llegaron a ser conocida como Estado del Bie-
nestar moderno. Esa implementación dio origen a lo que
Eric Hobsbawm -entre otros[16]
- ha llamado “La edad de
oro del capitalismo”[17][18]
ya que ocasionó el período de
crecimiento económico sostenido más exitoso en el siglo
XX.[19]
Algunas autoridades[20]
argumentan que tales desarrollos
se condujo bajo la propuesta general del keynesianismo.
Otras[21]
aducen que fue bajo las propuestas generales del
ordoliberalismo (ver Estado Social). Sin embargo la ma-
yoría de los estudiantes del área sugieren que hay una
similaridad básica entre estas visiones y aun otras, ta-
les como las del dirigismo propuesto en Francia en ese
período[22]
etc. (ver también: Economía del bienestar).
Karl Popper describe -en 1956- los logros de esa pro-
puesta en los siguientes términos: “En ningún otro mo-
mento, y en ninguna parte, han sido los hombres más res-
petados, como hombres, que en nuestra sociedad. Nun-
ca antes los Derechos Humanos y la dignidad humana,
han sido tan respetados y nunca antes ha habido tantos
dispuestos a hacer sacrificios por otros, especialmente
por aquellos menos afortunados que ellos.. Esos son los
hechos”.... “quiero enfatizar que estoy al tanto de otros
hechos. El poder todavía corrompe, incluso en nuestro
mundo. Empleados públicos todavía se comportan a ve-
ces como amos descorteses. Todavía abundan dictado-
res de bolsillo... pero todo eso no se debe tanto a fal-
ta de buenas intenciones como a la falta de habilidad e
incompetencia.[23]
Popper continua: “Pero volvamos nuestra atención a
asuntos más importantes. Nuestro mundo libre ha casi,
si no completamente, eliminado los grandes males que
con anterioridad han asediado la vida social de los hom-
bres”... “Veamos lo que se ha logrado, no solo aquí en
Gran Bretaña a través del Estado del Bienestar sino con
algún método u otro en todas partes en el mundo libre”...
y da la siguiente lista de lo que él considera -desde el pun-
to de vista liberal - “los males que pueden ser resueltos o
remediados por la cooperación social” (op cit):
• La pobreza
• Desempleo y formas similares de Inseguridad So-
cial.
• Enfermedad y dolor.
• Crueldad penal.
• Esclavitud y otras formas de servidumbre.
• Discriminación racial y religiosa.
• Falta de oportunidades educacionales.
• Diferencias rígidas de clase.
• La guerra.
Desde un punto de vista conservador los beneficios del
Estado del Bienestar son dobles: por un lado, la genera-
ción de consenso social de forma que el sistema funcione
de forma armónica y eficiente.[24]
y, por el otro, siguien-
do de lo anterior, una función de creación y reforzamien-
to de valores éticos fundamentales a la existencia y esta-
bilidad de relación sociales, llevando así a una creciente
integración social: “la provisión de los beneficios (del Es-
tado del Bienestar) es sobre la base de ayudar a los me-
nos privilegiados a adquirir la disciplina necesaria para
adherir a los estándares morales (sociales o comunes):[25]
“la respuesta conservadora es que el debate acerca de si
debería haber un Estado del Bienestar ha terminado. El
debate apropiado a estos días debería ser acerca de las
modalidades a través de los cuales las “ayudas recibidas
por derecho” (entitlements) son entregadas. Las modali-
dades importan, porque algunas promueve y otras no los
atributos y actitudes -mirar al futuro, independencia, res-
ponsabilidad por la vida saludable- indispensables para
una vida digna en una sociedad económicamente vibran-
te que un Estado del Bienestar devorador de ingresos en
una época de población que se envejece necesita”[26]
-
Conviene recordar que la visión conservadora del estado
es que ese existe para satisfacer las necesidades humanas
(desde el punto de vista liberal es promover la libertad
ciudadana) y como tal los conservadores aceptan el Esta-
do del Bienestar[27]
(ver también Alfred Müller-Armack)
28 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Las ventajas desde el punto de vista de la
socialdemocracia son, generalmente, los de un avance
reformista -paulatino pero seguro- hacia al socialismo,
asegurando al mismo tiempo la protección y profun-
dización de la democracia a través del reconocimiento
del derecho legitimo de los sindicatos y representantes
de comunidades y minorías sociales marginadas en
la toma de decisiones gubernamentales, así como la
creciente integración a esas decisiones de los principios
de la justicia social; dignidad humana y participación
ciudadana.
Para comenzar, por lo menos en parte debido a esas
diferencias de aproximación y como la cita de Popper
sugiere- los proyectos en diferentes países se veían como
disímiles, posiblemente opuestos.[28]
Sin embargo, con el
paso del tiempo se nota que las políticas practicadas en
los países europeos occidentales convergen[29][30]
en rela-
ción a dar un rol económico activo al Estado con el fin de
obtener ciertos objetivos sociales comunes (tales como
el bienestar social y Crecimiento económico) y se hace
evidente que el progreso y estabilidad de cada país euro-
peo depende de la de sus vecinos. Así, se crea un con-
senso que abarca desde los sectores más izquierdistas de
los partidos social demócratas hasta los más derechistas o
conservadores en los demócrata cristianos. Ese consenso
es lo que llegó a ser conocido como el modelo europeo de
gobernanza, basado no solo en la idea que la sociedad -a
través del estado- tiene una responsabilidad por sus ciu-
dadanos sino también que el bien estar de cada uno, tan-
to para individuos como para países, depende del bien
estar del vecino y que ese bien común, a pesar de visio-
nes e intereses diferentes, puede lograrse a través de la
práctica de la política de los consensos (ver Democracia
deliberativa) Se empieza a hablar entonces de “la cons-
trucciones de comunidades”,[31]
- ver Tratados de Roma
y Comunidades Europeas - El resultado de todo lo ante-
rior es lo que se conoce como el modelo del Estado del
Bienestar.
Posteriormente, y a partir de una crítica temprana al Esta-
do del Bienestar desde el punto de vista de la escuela aus-
triaca[32]
algunos políticos -por ejemplo, Margaret That-
cher en el Reino Unido[33]
buscaron implementar lo que
fue generalmente percibido como una tentativa de “des-
mantelar el Estado del Bienestar”.[34]
Más allá de una discusión acerca de las posibles in-
tenciones de Thatcher y otros,[35]
el hecho es que esos
personajes introdujeron modificaciones profundas al Es-
tado del Bienestar -por lo menos tal y como se prac-
ticaba en Inglaterra- motivados principalmente -se ha
sugerido- tanto por una malainterpretacion de la posi-
ción de Hayek[36]
como lo que algunos consideran una
falta de comprensión de las consecuencias socio econó-
micas de tales tentativas[37]
y la dificultades envueltas en
las mismas.[38][39]
Consecuentemente los resultados del proyecto de la Sra.
Thatcher no fueron, quizás, los esperados por los parti-
darios de la ‘’ liberación de fuerzas económicas”. En los
años que siguieron la implementación de tales medidas, la
inflación en Inglaterra alcanzó un 20%. Tanto las tasas de
interés como las de desempleo subieron excesivamente y
la base industrial británica fue decimada.[40]
Mientras tanto, en EEUU, Ronald Reagan sería elegi-
do con una promesa de “reducir impuestos, aumentar el
presupuesto de defensa y equilibrar y reducir el gasto
fiscal”.[41]
implementó políticas similares que, en su con-
junto, llegaron a ser conocidas como neoliberalismo. Du-
rante esa presidencia comenzó el aumento desmesurado
de la deuda tanto deuda pública como privada en USA.
Contrario a lo esperado por sus partidarios, el déficit fis-
cal estadounidense creció de 900 mil millones de dólares
a sobre 3 billones, la tasa de inversiones industriales de-
clinó precipitadamente -siendo reemplazada por grandes
inversiones en instrumentos financieros en lo que ha si-
do llamado una orgía especulativa- el desempleo llegó al
10% de la fuerza de trabajo y la seguridad de trabajo y
los ingresos reales del resto decayeron.[42]
El continua-
do desarrollo de esas tendencias llevó eventualmente a la
crisis de las hipotecas basura, que forzó al ahora presi-
dente George W. Bush (hijo del anterior) a la mayor in-
tervención estatal en la historia de EEUU: la inyección
de 700 mil millones de dólares para sostener los bancos
amenazados por la quiebra en ese país, duplicando en el
proceso la “deuda pública”.[43]
Esa deuda llegó -en sep-
tiembre del 2007- a 8,9 billones españoles (8,9 trillones
en el sistema inglés)[44]
y, en noviembre del 2008, cuando
Barack Obama asumió la presidencia, a 10,56 billones de
dólares.[45]
A nivel mundial, la imposición de tales políticas llevó a la
decadencia del crecimiento económico mundial, de una
tasa promedio de casi 3% anual en el periodo 1950-1973
a uno de menos de 1,5% en el 1973-2000. Al mismo
tiempo, el ingreso per cápita del cuartil de mayores in-
gresos ha sido mucho más rápido que el de menores in-
gresos, lo que ha aumentado dramáticamente la desigual-
dad social.[46]
Situación que ha continuado en la primera
década del siglo XXI. En octubre de 2010 el Fondo Mo-
netario internacional publicó una tabla que muestra que
el crecimiento económico mundial ha declinado (con la
excepción de Asia incluyendo China) incluso en relación
a 1980.[47]
A pesar de lo anterior, los mecanismos, logros y objeti-
vos del Estado del Bienestar aún se mantienen, en Euro-
pa, no solo como fundamento moral de cohesión social
sino también como base realista y necesaria del bienes-
tar socio económico común. Por ejemplo, el Libro Verde
sobre “Los Servicios de Interés General” presentado por
la Comisión Europea en mayo del 2002 define la noción
del interés general europeo como “la satisfacción de las
necesidades básicas de los ciudadanos y la preservación
de bienes públicos, cuando el mercado falla"[48]
Aún más recientemente, como consecuencia de la Crisis
económica de 2008-2009, la demócrata cristiana Angela
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 29
Merkel -haciéndose eco del sentimiento keynesiano- pro-
clamo “Solo el Estado es capaz de restaurar la confian-
za necesaria”,[49]
y tanto el socialista no marxista -con in-
fluencia cristiana y fabiana- Gordon Brown como el con-
servador Nicolas Sarkozy han opinado que “el laissez-
faire tuvo su hora” e incluso The Economist, ese bastión
del pensamiento liberal clásico moderno, ha dicho “Pa-
ra los liberales... la crisis ha puesto en relevancia defec-
tos en la manera que ellos también implementan sus mo-
delos. Lograr regulaciones adecuadas es tan importante
como liberar los mercados; puede que un sector públi-
co eficiente cuente tanto como un sector privado eficien-
te, inversiones públicas en transporte, educación y salud,
bien hechas, pueden pagar dividendos.... pragmatismo y
eficiencia siempre son de importancia” (The Economist,-
editorial, edición del 9 al 15 de mayo de 2009).
1.7.3 Interpretaciones y criterios de com-
paración de Estados del Bienestar
Interpretaciones
Se entiende por Estado del Bienestar, como concepto ge-
neral, uno en el cual corresponde al Estado o a la Sociedad
asumir la responsabilidad del Bienestar social y econó-
mico de sus miembros. Esta responsabilidad es enten-
dida generalmente como comprensiva y universal, por-
que “bienestar” es un concepto amplio que se aplica a
todos.[50]
Adicionalmente, para algunos, tal bienestar es
un derecho.[51]
A pesar que la propuesta original en ese
sentido[52]
se basaba en el simple argumento que admi-
nistrar prestaciones como derechos ciudadanos o de los
habitantes seria más simple y de menor costo que ad-
ministrarlos de alguna otra manera, el debate al respec-
to se extendió a examinar muchos otros aspectos y fun-
damentos de los derechos sociales, con mucha influen-
cia de la obra seminal de Beatrice Webb,[53][54]
deba-
te que eventualmente dio origen, por parte del sociólo-
go Thomas H. Marshall,[55]
al concepto de ciudadanía
social, que sugiere que el concepto de ciudadanía debe
entenderse como implicando derechos.[56][57]
En la ac-
tualidad, la mayoría de esos argumentos se basan en la
sugerencia rawlasiana de la Justicia como equidad.
Para otros, tal derecho no existe como tal, sino que más
bien hay un deber[58][59]
ya sea del estado, la sociedad o
sus miembros -la llamada responsabilidad social[60]
-que
puede o no concebirse como emanada o fundada ya sea
en el concepto de bien común.[61]
o en la responsabilidad
moral[62]
o en el concepto legal de obligación conjunta
derivada de un hipotético Contrato Social.[63]
que, a su
vez, puede o no ser explícito en una Constitución[64]
(ver
también Interés público)
Sin embargo, para otros, el asunto no trata de principios,
sino de objetivos: el propósito del estado no puede ser
otro que promover el Interés público o “social” o “co-
mún” de manera práctica.[65]
Así, se sugiere, si fuera el
caso que los gastos que el sistema implica son de be-
neficio a la sociedad en su conjunto, tales gastos serían
ampliamente justificados.[66]
Desde este punto de vista,
los gastos de “bienestar” pueden ser considerados no so-
lo gastos de “buen funcionamiento” de la sociedad, sino
también como inversión social,[67]
pudiendo ser vistos no
solo como aumentando la cohesión social sino también la
productividad común.[68][69]
Adicionalmente se alega que
tales gastos pueden implicar un ahorro o disminución de
costos, ya sea para obtener bienes y servicios de interés
general[70]
o que los gastos sociales son más efectivos y
cuestan menos que otras medidas de reducción de pro-
blemas sociales, por ejemplo, criminalidad,[71][72]
etc. A
extremis, esta visión puede ser concebida como utilitaria,
con una concepción de la sociedad como grupo de interés:
sería, se puede alegar, más efectivo y eficiente gastar en
asuntos sociales que eliminar o controlar los problemas
que de otra manera se multiplicarían[73][74]
(Ver también
Anomia). Sin embargo, y a pesar que tal percepción faci-
lita y ordena el discurso político-social en relación a gas-
tos sociales, en la medida que centra la atención en venta-
jas comunes promoviendo al mismo tiempo el desarrollo
de técnicas y conceptos de utilidad social[75][76] [77]
se ha
alegado, en contra, que esta aproximación empobrece la
visión tanto académica como social.[78]
Lo anterior da origen a tres interpretaciones principales
sobre la idea de Estado de Bienestar:
• Estado del Bienestar como concepto general, de
acuerdo al cual los miembros de una sociedad tie-
nen la expectativa legítima de que la sociedad, el go-
bierno o el estado los apoye, ya sea en general o en
momentos de necesidad, o la expectativa real de que
ellos se beneficiaran de los esfuerzos comunes y del
progreso social. En esta visión general, tal expectati-
va es considerada bien un derecho de los ciudadanos
o bien una obligación u objetivo social.
• Estado del Bienestar como el sistema en el cual el
Estado como tal asume la responsabilidad por el bie-
nestar de los ciudadanos. Ciertos ejemplos de este
modelo de estado del bienestar se basan en una “red
o sistema de seguridad”, con provisiones claramente
delimitadas.
• Estados del Bienestar puede identificarse con siste-
mas generales de bienestar social. En muchos “Es-
tados” del Bienestar, el bienestar no se proporciona
actual o exclusivamente por el Estado, sino por una
combinación de servicios independientes, volunta-
rios, mutualistas y gubernamentales. En algunos ca-
sos de este tipo, el estado o gobierno actúa como
coordinador de las provisiones y al mismo tiempo
como proveedor de último recurso. En otros, el es-
tado puede delegar la provisión de servicios a cari-
dades, organizaciones sociales o privadas (apoyán-
dolas financieramente); en este último caso, algunos
autores utilizan el término “sociedad del bienestar’.
30 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Criterios de comparación
Deborah Mitchell[79]
identifica cinco aproximaciones
principales a esos estudios comparativos:
• Comparaciones de políticas: comparar los términos
explícitos sobre los cuales se propone y toma acción.
Briggs se centra en el origen y evolución histórica del
concepto del bienestar tanto en Europa como en los
EE. UU.[80]
y Flora y Heindenheimer, a partir de ta-
les desarrollos, proponen que a menudo tal desarro-
llo, a pesar de las diferencias ideológicas, etc., tiene
lugar a lo largo de líneas similares[81]
• Comparaciones de ingresos: tales ingresos son los
recursos económicos dedicados a los sistemas de be-
neficencia. Maynard[82]
sugiere dos sistemas bási-
cos: pago a través de impuestos (pago obligatorio)
y pago a través de sistemas de seguros (pago volun-
tario). Wilensky muestra que el nivel de tales gastos
depende principalmente de la estructura social (in-
cluyendo edad) de la población y de la duración de
implementación del sistema como tal.[83]
• Comparaciones de productos: diferentes estados im-
plementan reglas y mecanismos diferentes. Esping
Andersen utiliza tales diferencias para establecer un
sistema de clasificación relacionado con la entrega
de servicios específicos y asunciones generales.[84]
• Comparaciones de servicios. A través de la conside-
ración de la entrega de servicios y beneficios: qué
hacen, cómo se financian, quién los controla, etc.
[85][86]
• Comparaciones de resultados: se ha alegado -desde
este punto de vista- que lo que importa acerca de es-
tos sistemas no es lo que se intenta o cuál es el pro-
ceso, sino si la población se beneficia o no en conse-
cuencia. Esta es la base del trabajo efectuado por el
Luxembourg Income Study cuando analizó y com-
paró los servicios de asistencia social en diferentes
países.[87]
1.7.4 El Estado del Bienestar en Europa
Es frecuente escuchar decir que existe un solo modelo so-
cial europeo, como contraposición al modelo social exis-
tente en los EE. UU. Lo cierto es que la realidad es mucho
más compleja. Existen en realidad distintos modelos so-
ciales (es decir, Estados del Bienestar) en el seno de la
UE. A pesar de que cada país tiene unas particularidades
propias, se pueden distinguir cuatro modelos distintos:[88]
• El modelo nórdico, de Dinamarca, Noruega, Islan-
dia, Finlandia, Suecia y Países Bajos.
• El modelo continental, de Austria, Bélgica, Francia,
Alemania y Luxemburgo.
• El modelo anglosajón, de Irlanda y Gran Bretaña.
• El modelo mediterráneo, de Grecia, Italia, Portugal
y España.
El modelo nórdico
Como se puede observar en el gráfico, presenta el nivel
más alto de protección social y su característica principal
es la provisión universal basada en el principio de ciuda-
danía, es decir, que existe un acceso más generalizado,
con menos condiciones, a las prestaciones sociales.
En lo que se refiere al mercado de trabajo, estos países se
caracterizan por importantes gastos (relativos) en políti-
cas activas con el objetivo de la reinserción rápida en el
mercado de trabajo de los desempleados. Se caracterizan
también por un elevado número de empleos públicos. Los
sindicatos tienen una elevada afiliación y un importante
poder de decisión lo que provoca una baja dispersión de
los salarios (una distribución más equitativa de la renta).
El modelo nórdico se caracteriza también por una elevada
cuña fiscal.
Características del modelo nórdico Los países nór-
dicos son estados pequeños, relativamente homogéneos
en términos de etnicidad y religión, de larga tradición de-
mocrática, de respeto por los derechos humanos y de esta-
do de derecho. Entre 1870 y 1918 tuvo lugar la abolición
del trabajo de menores, pensiones para personas adultas
pobres, seguros de riesgos profesionales, fondos para se-
guro de enfermedad. Entre 1919 y 1950 se produjo una
importante extensión de los derechos sociales, el movi-
miento obrero tuvo un papel fundamental consiguiendo
la extensión de relaciones laborales autónomas, por me-
dio de acuerdos entre patrones y sindicatos, una tasa alta
de organización de todos los asalariados, incluyendo mu-
jeres. Una colaboración efectiva entre los líderes de cla-
ses sociales y el nuevo grupo de “ingenieros sociales” que
se unieron a los partidos socialdemócratas. El universa-
lismo es una de las principales características del modelo
nórdico, junto con la financiación por impuestos, la pro-
visión pública de transferencias y servicios, énfasis en los
servicios sociales personales, provisiones de alta calidad
y tasas de compensaciones altas e igualitarias.
El modelo continental
Es similar al anterior pero con una mayor proporción de
gastos orientados a las pensiones. Se basa en el principio
de “asistencia” (ayuda) y “sécurité sociale” (sistema de
seguros), con en un sistema de subsidios parcialmente no
condicionado a la permeabilidad (por ejemplo en Francia,
donde existen subsidios cuyo único requisito es tener más
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 31
de 25 años. Sin embargo, otros beneficios dependen de
contribuciones voluntarias a sociedades ya sea estatales,
mutualistas o privadas de seguros).
En lo que se refiere al mercado de trabajo, las políticas
activas son menos importantes y a pesar de que los sindi-
catos tienen una afiliación muy baja, estos tienen un im-
portante poder de decisión en las negociaciones colecti-
vas.
Otro elemento importante del modelo continental son los
subsidios por invalidez.
El modelo anglosajón
Este modelo está caracterizado por una previsión o me-
didas preventivas menores que otros modelos y por una
asistencia social de tipo último recurso más importante
(los beneficios dependiendo en parte de ahorros, etc). Los
subsidios se dirigen en mayor medida hacia la población
en edad de trabajar y los jóvenes (por ejemplo, cada fa-
milia recibe una asignación por hijo, que se transforma
en “ingreso mínimo” a los 16 años a quienes continúen
estudiando), y en menor medida hacia las pensiones. El
acceso a los subsidios está condicionado en mayor me-
dida a la empleabilidad (por ejemplo, se condicionan los
subsidios a que la persona haya trabajado anteriormente
o esté buscando trabajo).
En lo que se refiere al mercado de trabajo, los gastos en
políticas activas -de promoción de empleos, educación y
calificación de trabajadores-son relativamente importan-
tes. Sin embargo, medidas de Seguridad Industrial son
menores que otros modelos y los sindicatos tienen un me-
nor poder de participación en decisiones ya sea guberna-
mentales o patronales. Esta es una de las razones por las
que estos países tienen una mayor dispersión de la renta
y un mayor número de empleos con bajos salarios.
Sin embargo, el modelo anglo-sajón es considerado uno
de los más eficientes -solo superado por el nórdico- en lo
relacionado con reducción de la pobreza y en promover
incentivos para trabajar, lo que, de acuerdo a algunos, lo
hace preferible puesto que sus mejores resultados en ma-
teria de empleo lo hacen más sostenible financieramente
a largo plazo, Sapir (2005)[89]
El modelo mediterráneo
Este modelo corresponde a los países que han desarrolla-
do un Estado del Bienestar más tardíamente (años setenta
y ochenta). Se trata del modelo social con menores gas-
tos y está fuertemente basado en las pensiones y en unos
gastos de asistencia social muy bajos. Existe en estos paí-
ses una mayor segmentación de los derechos y estatus de
las personas que reciben subsidios, que se refleja en un
acceso muy condicionado a las prestaciones.
La característica principal del mercado del trabajo es una
fuerte protección del empleo (no confundir con protec-
ción del trabajador o subsidio de desempleo) y el recurso
a la jubilación anticipada como forma de mejora del em-
pleo. Los sindicatos tienen una presencia importante ase-
gurada por la extensión de los acuerdos alcanzados en ne-
gociaciones colectivas más allá de la presencia real de los
sindicatos. Nuevamente, esto tiene como resultado una
menor dispersión en los salarios que en el modelo ante-
rior.
1.7.5 Evaluación de los modelos sociales
europeos
La primera pregunta a la que hay que responder cuando se
pretende evaluar los distintos modelos sociales europeos
es qué criterios utilizar. Los tres criterios utilizados por
Boeri (2002) y Sapir (2005) son:
1. La reducción de la pobreza.
2. La protección contra los riesgos del mercado de tra-
bajo.
3. Las recompensas por la participación al trabajo.
La reducción de la pobreza
Reducción en la pobreza de los distintos modelos sociales euro-
peos.
El gráfico de la izquierda muestra la reducción en las
desigualdades después de tomar en consideración los
impuestos y las transferencias, es decir, en qué medida
cada modelo social reduce la pobreza sin tener en cuen-
ta la reducción de esta provocada por los impuestos y las
transferencias. En general, la capacidad de reducción de
la pobreza está en línea con la talla del Estado del Bie-
nestar: a mayor proporción del PIB dedicado a los gastos
sociales, mayor reducción de la pobreza. Sin embargo,
otro aspecto a tener en cuenta es ver si algunos mode-
los son más eficientes en la reducción de la pobreza que
32 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Eficiencia de los gastos sociales en los distintos modelos sociales.
otros. Por esto se entiende que con un menor gasto social
se consiga una mayor reducción de la pobreza.
En este caso, el gráfico de la derecha muestra que los mo-
delos anglosajón y nórdico son más eficientes que el con-
tinental y mediterráneo, pero sobre todo muestra que el
continental es el menos eficiente. Dado su elevado gasto
social, se esperaría una mayor reducción de la pobreza
que la que consigue este modelo. Obsérvese como el mo-
delo anglosajón se encuentra por encima de la línea tra-
zada, indicando que reduce más de lo esperado (teniendo
en cuenta el resto de modelos) la pobreza. En cambio el
modelo continental se encuentra por debajo de la línea y
más alejado que el modelo mediterráneo, indicando que
es el que menos reduce la pobreza dado su gasto social.
Protección contra los riesgos del mercado de trabajo
Como se puede observar, existe una relación inversa entre protec-
ción al empleo y número de trabajadores que reciben subsidios
de desempleo.
La protección contra los riesgos del mercado de trabajo
puede ser, en general, de dos tipos:
1. Mediante regulación del mercado de trabajo (lo que
se conoce con el nombre de protección del traba-
jo); básicamente, con el incremento de los costes de
despido para las empresas.
2. Mediante seguros de desempleo, que en este caso
protegen al trabajador desempleado y se suele fi-
nanciar mediante impuestos a los trabajadores con
empleo.
Como se observa en el gráfico, existe un claro trade-off
(palabra frecuente en la jerga económica que significa sa-
crificar algo por conseguir otro objetivo) entre estos dos
instrumentos de protección del mercado de trabajo; ob-
sérvese cómo se podría trazar una línea de media con
pendiente negativa. Como se observa, los distintos países
europeos han seleccionado distintas medidas de protec-
ción (se observan distintos puntos en el gráfico). En esta
elección, las diferencias se pueden resumir de la siguiente
forma:
• Los países mediterráneos prefieren una mayor pro-
tección del trabajo, mientras que un número muy
reducido de sus trabajadores reciben subsidios de
desempleo.
• Los países nórdicos, en cambio, protegen poco al
trabajador, pero, sin embargo, la mayor parte de sus
trabajadores en situación de desempleo reciben sub-
sidios.
• Los países continentales presentan un nivel ligera-
mente más elevado de ambas variables que la media
europea.
• Los países anglosajones basan su protección en los
subsidios de desempleo, con un nivel muy reducido
de protección del trabajo.
La evaluación de ambas medidas de protección es com-
plicada. En general, existe un consenso entre economistas
en que la protección del trabajo genera ineficiencia en las
empresas: puesto que las empresas no pueden despedir a
los trabajadores libremente, quizá decidan no despedir a
pesar de no necesitar a tales trabajadores, dañando su efi-
ciencia. No existe tal consenso en cuanto a si la protección
del trabajo genera un mayor desempleo que la protección
del trabajador.
Las recompensas por la participación al trabajo
Los incentivos al trabajo y las recompensas por la par-
ticipación al trabajo de cada modelo se pretenden ana-
lizar a través de lo que se define como ratio de empleo
por población, como en el gráfico adjunto. Allí se com-
paran los diferentes grupos de países a través de dos ta-
sas definidas particularmente con este objeto: una tasa
de empleo (entendida como el porcentaje de trabajadores
ocupados sobre la población en edad laboral) y una tasa
de desempleo (entendida como el porcentaje de trabaja-
dores desempleados sobre la población en edad laboral).
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 33
Tasa de empleo y tasa de desempleo en cada modelo social. Véa-
se definición en el texto (pues no es la habitual en las estadísticas
laborales).
Hay que tener en cuenta que las tasas utilizadas en es-
te gráfico se han calculado no en términos de población
activa (puesto que en ese caso sumarían siempre 100, al
ser sus la población ocupada y la población en paro dos
únicos componentes) que es la manera habitual de publi-
carlas en las estadísticas que miden la estructura laboral
de la población; sino en términos de población en edad la-
boral (distinta según las legislaciones de cada país, pero
habitualmente entre 16 y 65 años). La manera más ha-
bitual de denominar la relación entre población activa y
población en edad laboral es "tasa de incorporación".
La denominada Estrategia de Lisboa de la Unión Europea
estableció en 2001 que la tasa de empleo de los países de
la UE debería alcanzar como mínimo el 70% para el año
2010.
En este caso, el gráfico muestra que son los países del mo-
delo nórdico y anglosajón los que tienen una mayor tasa
de empleo mientras que los continentales y mediterráneos
tienen una tasa de empleo por debajo del objetivo de Lis-
boa.
Eficiencia y equidad
Clasificación de los distintos modelos sociales europeos en rela-
ción a su eficiencia y equidad.
A modo de evaluación general, los modelos sociales de los
diferentes tipos de Estado del Bienestar se han valorado
en función de dos criterios:
1. La eficiencia, es decir, si el modelo provee los incen-
tivos necesarios para que el mayor número de perso-
nas trabaje, y por tanto, haya altas tasas de actividad
y ocupación.
2. La equidad, es decir, si mantiene el riesgo de pobre-
za relativamente bajo.
Como se observa en el gráfico, el mejor modelo en fun-
ción de la combinación de estos dos criterios es el nórdi-
co. El modelo continental tiene menor eficiencia, mientras
que el modelo anglosajón tiene menor equidad. El mode-
lo mediterráneo es inferior en ambos aspectos.
Algunos economistas consideran que entre el modelo
continental y el anglosajón es este último el preferible,
puesto que sus mejores resultados en materia de empleo
lo hacen más sostenible financieramente a largo plazo,
mientras que el nivel de equidad depende de las preferen-
cias de cada país (Sapir, 2005). Otros economistas con-
sideran que el modelo continental no puede considerarse
peor que el anglosajón puesto que este también es el re-
sultado de las preferencias de sus ciudadanos (Fitoussi et
al., 2000; Blanchard, 2004).
1.7.6 Argumentos a favor y en contra
El concepto del Estado del Bienestar sigue siendo polé-
mico, y es continua la discusión sobre la responsabilidad
de los gobiernos en relación con el bienestar de sus ciu-
dadanos.
Argumentos a favor
• Humanitario: la idea de que ninguna per-
sona debe sufrir innecesariamente.
• Democrático: los votantes en la mayoría
de los países favorecen la extensión gra-
dual de la protección social.
• Derechos Humanos: los Estados están
obligados por la Declaración Universal
de los Derechos Humanos (1948) y por
los Pactos de Derechos Civiles y Políti-
cos y de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales, de 1966.
• Ético: la reciprocidad es casi universal
como principio moral, y la mayoría de
los sistemas del bienestar se basan en pa-
trones del intercambio generalizado. El
altruismo, o ayudar a otros, es una obliga-
ción moral en la mayoría de las culturas.
Por ejemplo, la caridad y la ayuda para
los pobres (ya sea con subsidios o pues-
tos de trabajo) son bien vistos por mu-
chas personas.
34 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
• Religioso: la mayoría de las religiones
importantes del mundo creen que el al-
truismo es moral y el egoísmo es inmo-
ral. Las obligaciones religiosas incluyen
el deber de la caridad y la obligación pa-
ra la solidaridad.
• Interés mutuo: varios sistemas nacionales
se han creado voluntariamente del creci-
miento del seguro mutuo.
• Económico: los programas sociales rea-
lizan una gama de actuaciones econó-
micas frente a posibles fallos de mer-
cado (monopolios naturales, desvirtua-
ciones que pudieran producirse a tra-
vés del comercio internacional, estruc-
turando el mercado de trabajo, etc.),
redistribuir la renta y salvaguardando la
economía de componentes cíclicos. Ade-
más, la cohesión social permite un ma-
yor desarrollo que finalmente redunda en
beneficio de todos los agentes económi-
cos (desbordamiento del conocimiento,
entorno saludable, etc.). Es lo que se de-
nomina equidad categórica, generalmen-
te sobre bienes preferentes.
• Social: los programas sociales se utilizan
para promover objetivos comunes con
respecto a la educación, la familia y el
trabajo.
• Político: es una necesidad. Es el único
modelo que ha demostrado en la práctica
la capacidad de producir tanto el creci-
miento económico como la cohesión so-
cial necesarios para garantizar el orden
democrático y el buen funcionamiento de
la sociedad.
• Hayekiano: Es conveniente para preve-
nir “riesgos comunes”. (F von Hayek en
“Los fundamentos de la libertad”. cap VI:
Equality, Value, and Merit (en inglés en
el original)] -de hecho, en ese libro Ha-
yek va tan lejos como a sugerir que el po-
der político tiene el derecho de “garanti-
zar un mínimo de ingresos a todo el mun-
do; distribuir el gasto público para tomar
medidas cuando decaiga la inversión pri-
vada; restringir la venta de algunos bienes
peligrosos como las armas o las drogas,
así como establecer regulaciones sanita-
rias y de seguridad”.
Argumentos en contra
Aportan los siguientes argumentos contra el Estado del
Bienestar:
• Individualista: la intervención del Estado
infringe la libertad individual; el indivi-
duo no debe ser forzado a subvencionar el
consumo de terceros - el Estado del Bie-
nestar quita libertad de elección, ya que
son burocracias sobre las que el ciuda-
dano tiene muy poco control las que deci-
den qué bienes y servicios “compra” uno
con sus impuestos, mientras que en un
mercado libre y privado, el consumidor
es el soberano total (argumento desarro-
llado por Milton Friedman en “Libertad
de elegir”).
• Conservador: el Estado del Bienestar su-
pone un riesgo moral, ya que los indivi-
duos se ven desligados de las consecuen-
cias económicas de sus actos. Por ejem-
plo: uno puede practicar deportes de ries-
go, a sabiendas de que la atención sanita-
ria está pagada colectivamente, y de que,
si sufre un accidente grave, existen pen-
siones de invalidez.
• Objetivista: el Estado del Bienestar se ba-
sa en una falacia, ya que si individual-
mente los ciudadanos no pueden permi-
tirse un determinado nivel de “bienestar”,
no hay ningún motivo para que sí pue-
dan hacerlo colectivamente (argumento
de Leonard Peikoff).
• Movimiento obrero revolucionario
(marxista o anarquista): el Estado del
Bienestar es un instrumento temporal pa-
ra disimular la explotación que subyace
bajo el sistema capitalista.
• Privatización: Algunos economistas di-
cen que los servicios que presta el Estado
del Bienestar podrían ser prestados con
mayor eficiencia por el sector privado.
Para algunos autores, como
Guillermo de la Dehesa, cuando
se privatizan, transfieren o se
derivan servicios que presta el
Estado, en general al sector priva-
do pero también a las familias se
habla, en general, de sociedad del
bienestar.[90]
1.7.7 Véase también
• Bienestar social
• Desarrollo social
• Economía del bienestar
• Geografía del bienestar
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 35
• Geografía económica
• Ley de cuidados inversos
• Derechos humanos
• Derechos económicos, sociales y culturales
• Derecho a la alimentación
• Derecho a la vivienda
• Derecho a la salud
• Seguridad Social
• Medicare
• Estado garante (Enabling State)[91]
1.7.8 Bibliografía
En castellano
• Beck, Ulrich: Presente y Futuro del Estado del bie-
nestar: El Debate Europeo ( Mino y Davila - 2005)
• Berian, Josetxo: Estado de bienestar, planificación e
ideología (Trabajo social, política social) (Editorial
Popular - 1990)
• Fernández García, Tomas: Estado De Bienestar Y
Socialdemocracia: Ideas Para El Debate ( Alianza
Editorial- 2005)
• Grau Morancho, Ramiro: Crisis del Estado de Bie-
nestar. Editorial TRIVIUM, Madrid, 1994. ISBN
84-7855-824-1.
• Pico López, Josep: Teorías sobre el estado del bie-
nestar (Sociología y política) (Siglo Veintiuno Edi-
tores - 1987)
• Rojas, Mauricio: Reinventar el Estado del bienes-
tar. La experiencia de Suecia (Editorial Gota a Gota.
Madrid - 2008)
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36 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.7.9 Notas y referencias
[1] Sociedad de bienestar, en WordReference.
[2] Por ejemplo, el portal “iniciativasocial.net” define Esta-
do del Bienestar como “El paso de una seguridad social
sólo para algunos, a una seguridad social para todos los
ciudadanos marca la aparición del Estado de Bienestar.
Los derechos de seguridad social, es decir, las pensiones,
la sanidad, el desempleo, junto a los servicios sociales, el
derecho a la educación, la cultura y otros servicios públi-
cos aplicados al conjunto de los ciudadanos y no sólo a
los trabajadores, definirán la política de bienestar social
como sello de identidad de las democracias europeas más
avanzadas”.
[3] Derechos económicos, sociales y culturas, en Observatori
DESC
[4] In der Politikwissenschaft wird der Terminus Wohlfahrtss-
taat zum Teil abweichend verwendet und gilt als vorwie-
gend empirische Kategorie zur vergleichenden Analyse der
Aktivitäten moderner Staaten. Lexicón de ciencias políti-
cas de la Universidad Eberhard Karls de Tubinga.
[5] Offe: “En las siguientes líneas plantearé que la continuada
compatibilidad entre el capitalismo y la democracia que
resultaba tan inconcebible para el liberalismo y para el
marxismo clásicos (incluyendo a Kautsky y la Segunda
Internacional), surgió históricamente a causa de la apari-
ción y el gradual desarrollo de dos principios mediadores:
a) los partidos políticos de masas y la competencia entre
partidos, y b) el Estado del Bienestar Keynesiano (EBK).
Cada uno de estos principios mediadores tomó forma en
gran parte en Europa durante o en las postrimerías de las
dos guerras mundiales: la democracia, a través de la com-
petencia entre partidos, tras la Primera Guerra Mundial, y
el Estado del Bienestar keynesiano, tras la [Segunda Gue-
rra Mundial]].” en Democracia competitiva de partidos
y Estado de Bienestar Keynesiano. Publicado como “La
Democracia Competitiva y las limitaciones históricas del
Estado de Bienestar keynesiano” en “Parlamento y Demo-
cracia” p 47, Fundación Pablo Iglesias, 1982 - También
en “Contradicciones en el Estado de Bienestar”, (cap 8)
Alianza Editorial, 1990
[6] David Anisi, Creadores de escasez. Del bienestar al me-
dio, Alianza Editorial, 1995, ISBN 84-206-9434-7, pag.
40 y ss. -consultar texto en Nodo50.org
[7] Josep Picó, Teorías sobre el estado del bienestar, Siglo XXI
editores, 3ªed. 1999, ISBN 84-323-0590-1, pag. 1 y ss.
[8] Ludolfo Paramio, Tomás Fernández García, Estado de
bienestar: perspectivas y límites, UCM, ISBN 84-89958-
25-4, pag. 71 y ss.
[9] ”...ese plan ha recibido el nombre, en su vertiente inte-
lectual y filosófica, de “Sistema de la Ilustración” ya que
uno de sus principios fundamentales se asentaban en la
seguridad de que la difusión del saber, la transmisión de
las Luces del conocimiento, es decir, la ilustración a to-
dos los hombres sin distinciones, acarrearía un estado de
bienestar y de felicidad como nunca se había registrado
en la tierra” (Burucua J. Y Glatman G. 1996:36). citados
en C. Reynoso y F. Rodríguez: Rousseau y el espíritu del
Iluminismo
[10] Omar Guerrero Orozco: “Los principados germánicos es-
tán organizados con base en lo que entonces se llamaba
Estado de policía, un tipo de Estado absolutista cuyo arre-
glo institucional tiene como base las relaciones entre el
príncipe y los súbditos como relación de dominio (Véase:
Otto Mayer, Derecho administrativo alemán, tomo 1, pp.
45-66) Estos vínculos de dominio, sin embargo, tienen la
peculiaridad de descansar en una especie de contrato en
el cual los súbditos se comprometen a obedecer, en tanto
que el príncipe lo hace para proveerles de prosperidad. La
clave de la relación radica en que, para satisfacer las nece-
sidades de la población, al príncipe se le ha dotado de atri-
buciones para realizar, sin límites, todo aquello necesario
al respecto. Dicho de otro modo, el poder principesco es
ilimitado en este sentido.” LAS CIENCIAS CAMERA-
LES
[11] G. Himmelfarb: Poverty and Compassion (Magill Book
Reviews) Ver también: G Himmelfarb: The Roads to Mo-
dernity (Vintage Books, London, 2004)
[12] “Si nuestro país fuera derrotado, desearía que encontrára-
mos un campeón tan indomable como el señor Hitler para
restaurar nuestro coraje y conducirnos otra vez al lugar
que nos, corresponde entre las naciones”. Winston Chur-
chill: Step by Step 1936-1939. Editorial: Thornton But-
terworth, London, 1939
[13] ver, por ejemplo, John Kenneth Galbraith “Un viaje por la
economía de nuestro tiempo” (1995).
[14] Liberal Economics and Democracy.- ISBN 978-0-7006-
0803-4 - http://www.kansaspress.ku.edu/wallib.html
[15] Claus Offe. Contradicciones en el Estado del Bienestar.
Madrid, Alianza, 1990, cap VII
[16] Por ejemplo: Stephen A. Marglin y Juliet B. Schor (edi-
tores): The Golden Age of Capitalism: Reinterpreting the
Postwar Experience -Oxford University Press: ISBN13:
9780198287414 - ISBN10: 0198287410
[17] Carlos Barciela: LA EDAD DE ORO DEL CAPITALIS-
MO (1945-1973)
[18] Juan Manuel Vera: Sobre Hobsbawm y el corto siglo vein-
te
[19] En Mayo del 2000, el IMF publico su análisis acerca del
desarrollo económico en el siglo XX - The World Eco-
nomy in the Twentieth Century- En el quinto capítulo de
esa obra, p 154 aparece un gráfico comparendo el porcen-
taje de crecimiento de diferentes periodos de ese siglo. El
periodo de 1950 a 1973 (denominado “Industrial Nations
Golden Age”) es claramente el que muestra mejores ta-
sas de crecimiento económico, más del doble de cualquier
otro periodo de ese siglo.
[20] Por ejemplo Johannes R. B. Rittershausen: The Postwar
West German Economic Transition: From Ordoliberalism
to Keynesianism (en inglés)
[21] Por ejemplo: Christopher S. Allen: “Ordo-liberalism
trumps Keynesianism: Economic Policy in the Federal
Republic of Germany and the E.U. (en inglés)
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 37
[22] Por ejemplo: Agnes Labrousse y Jean-Daniel Weisz (edi-
tores) “Institutional Economics in France and Germany:
German Ordoliberalism versus the French Regulation
School (Studies in Economic Ethics and Philosophy) (en
inglés) Springer (diciembre 2000) ISBN 3-540-67855-7 -
ISBN 978-3-540-67855-7
[23] Popper, en “The History of Our Time: an optimist’s view”
(en Proofs and Refutations, cap 19, p 370) Routledge,
1963 (89) (en inglés en el original)
[24] Mishra: El Estado de Bienestar en crisis. Madrid, MTAS,
1992, p 24
[25] Sanford Schram Welfare discipline: discourse, governan-
ce, and globalization
[26] George Will: The Case for Conservatism
[27] New Mexico State University: Conservative Ideology
[28] Por ejemplo, uno de los principales promotores de
la Economía Social de Mercado, Ludwig Erhard di-
jo:Nosotros rechazamos el Estado benefactor de carácter
socialista, y la protección total y general del ciudadano,
no solamente porque esta tutela, al parecer tan bien inten-
cionada, crea unas dependencias tales que a la postre sólo
produce súbditos, pero forzosamente tiene que matar la li-
bre mentalidad del ciudadano, sino también porque esta
especie de auto-enajenación, es decir, la renuncia a la res-
ponsabilidad humana, debe llevar, con la paralización de
la voluntad individual de rendimiento, a un descenso del
rendimiento económico del pueblo. en: Política económica
de Alemania, Ediciones Omega, pag 208
[29] Michel Albert dijo: “En las últimas páginas de sus memo-
rias, Jean Monnet (...) escribió “La Comunidad Europea
es solo un paso a la organización del mundo del futuro”.
Puede que esto suene arrogante, pero no lo es, porque
no esta basado en una ambición hegemónica sino sobre
una moral. La causa de la construcción de la Europa es
una cuestión ética. Solo cinco años después de la termi-
nación del conflicto más terrible que se haya visto los lí-
deres franceses extendieron sus manos en amistad hacia
Alemania. Desde entonces, la pareja Franco-Alemana ha
estado al centro de la Unión Europea... Una vez que se
dio este ejemplo, las relaciones a veces difíciles de otros
países..(...)... llegaron a ser menos tensas ...(...)... Euro-
pa es un lugar de cooperación. Se encuentran soluciones
constructivas no tanto a través de la diplomacia pero a tra-
vés del esfuerzo común....(....)... cooperación y aceptación
de la ley no significa que se abandona la autonomía.. pe-
ro significa que se ha entendido que alguna transferencia
de la autonomía es necesaria para la convivencia pacífica..
Etc..” −. en El Valor internacional de la experiencia Euro-
pea. Ponencia a la Conferencia de Taipei de la Academia
Sinica-. Sep 2005. (en inglés)
[30] Ver, por ejemplo: “Institutional Economics in France and
Germany: German Ordoliberalism versus the French Re-
gulation School (Studies in Economic Ethics and Philo-
sophy) (En inglés) Agnes Labrousse y Jean-Daniel Weisz
(Editores) Springer (2000) ISBN 3-540-67855-7 - ISBN
978-3-540-67855-7
[31] “En las últimas páginas de sus memorias, Jean Monnet
(...) escribió “La Comunidad Europea es solo un paso a la
organización del mundo del futuro”. Puede que esto sue-
ne arrogante, pero no lo es, porque no esta basado en una
ambición hegemónica sino sobre una moral. La causa de
la construcción de la Europa es una cuestión ética. Solo
cinco años después de la terminación del conflicto más
terrible que se haya visto los líderes franceses extendie-
ron sus manos en amistad hacia Alemania. Desde enton-
ces, la pareja Franco-Alemana ha estado al centro de la
Unión Europea... Una ves que se dio este ejemplo, las re-
laciones a veces difíciles de otros países..(...)... llegaron a
ser menos tensas ...(...)... Europa es un lugar de coope-
ración. Se encuentran soluciones constructivas no tanto
a través de la diplomacia pero a través del esfuerzo co-
mún....(....)... cooperación y aceptación de la ley no signi-
fica que se abandona la autonomía.. pero significa que se
ha entendido que alguna transferencia de la autonomía es
necesaria para la convivencia pacifica.. Etc..” - Michel Al-
bert. El Valor internacional de la experiencia Europea. Po-
nencia a la Conferencia de Taipei de la Academia Sinica-.
Sep 2005. (en inglés)
[32] Hayek escribió Camino de servidumbre en 1944, aun an-
tes que la implementación del Estado del Bienestar. En ese
libro Hayek sugiere que tentativas de implementar “jus-
ticia social”” llevarían inevitablemente a una dictadura:
“Planificación conduce a la dictadura porque la dictadura
es el instrumento más efectivo de coerción y de enforza-
miento de ideales y, como tal, esencial para que la plani-
ficación en gran escala sea posible” (Hayek, op. cit). Sin
embargo, Hayek también reconoce en esa obra que el esta-
do tiene derecho a ciertas intervenciones “sociales” siem-
pre y cuando sean aplicadas a todos por igual y en el marco
de favorecer el libre mercado “Obviamente, el funciona-
miento de la competencia requiere, y depende, de condi-
ciones que nunca pueden ser totalmente garantizadas por
la empresa privada. La intervención estatal siempre es ne-
cesaria pero la planificación y la competencia sólo pueden
combinarse cuando se planifica para la competencia, no
en contra de ella” - Camino de servidumbre, capítulo III:
Individualismo y Colectivismo
[33] Thatcher famosamente declaro -en su primera reunión con
los que serían sus ministros de oposición- “Esto es lo que
creemos” al mismo tiempo que puso sobre la mesa una
copia de “Camino de servidumbre”. - ver, por ejemplo:
John Ranelagh, Thatcher’s People: An Insider’s Account
of the Politics, the Power, and the Personalities. London:
HarperCollins, 1991. (en inglés en el original).
[34] Es necesario notar que, a pesar de esa percepción gene-
ral, Thatcher nunca se opuso directamente a este, dándolo
más bien por establecido: “Se recordara Ud que una de las
cuatro grandes libertades de las declaraciones del tiempo
de guerra del presidente Roosevelt era “libres de la necesi-
dad”. Desde entonces en el Mundo Occidental han habido
una serie de medidas designadas a dar mayor seguridad.
Pienso que seria verdad decir que ya no hay una lucha para
lograr una seguridad básica. Aún más, tenemos una nue-
va generación completa cuya vida ha sido vivida contra
el telón de fondo del Estado del Bienestar.” - M Thatcher
en: Conservative Political Centre (CPC) Lecture (“What’s
wrong with politics?") (Oct 1968)- centrando sus ataques
38 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
en ciertos aspectos -que ella percibía como debidos al
socialismo -específicamente la ineficiencia y abusos- del
sistema de economía mixta: “Es nuestro deber cuidarnos
y después también cuidar nuestro vecino y la vida es un
asunto de reciprocidad y la gente tiene muy presente sus
derechos sin las obligaciones, porque no hay tal cosa como
derechos sin obligaciones, porque no hay tal cosa como un
derecho a menos que alguien haya cumplido primero con
una obligación”. M Thatcher en Interview for Woman’s
Own (“no such thing as society”) (Sep 1987) -incluyendo
la tendencia a la dependencia que -en su opinión- ese siste-
ma habría engendrado en la población inglesa en general:
“Dependencia en el bienestar es mala para las familias y
mala para quien paga impuestos. Hace menos necesario
y menos ventajoso trabajar. La promoción de la cesantía
lleva, como siempre hace, al crecimiento de vicios, irres-
ponsabilidad y crimen. Los lazos que atan a la sociedad se
debilitan” M Thatcher en Lecture to the Heritage Founda-
tion (“The Principles of Conservatism”) (1997)- alegando
incluso que los “servicios sociales” estaban mejor como
consecuencia de sus reformas: “La extraordinaria trans-
formación del sector privado ha creado la riqueza para
mejores servicios sociales y mejores pensiones -le permi-
te a los jubilados tener el doble que lo que tenían hace
diez años para dejar a sus hijos- Ya no somos el enfermo
de Europa -nuestra productividad e inversiones han cre-
cido más rápido en los 1980 que cualquiera de nuestros
mayores competidores” M Thatcher: Último discurso a la
Casa de los Comunes como Primer ministro (Nov 1990)
[35] Chris Patten -quien fue uno de los políticos conservado-
res más importantes en el gobierno de Margaret Thatcher-
escribe: “El Estado no desapareció bajo Thatcher... en los
primeros nueve años bajo ella, el gasto publico como pro-
porción del PIB fue más alto que en los primeros nueve
años bajo Blair y Brown.” en su revista critica (en inglés)
del libro: Ill Fares the Land by Tony Judt (accedido 14- 4-
2010)
[36] Hayek escribió Camino de servidumbre,como se ha nota-
do, en 1944, aun antes que la implementación del Estado
del Bienestar. Posteriormente (en 1960) Hayek modifico
su posición a “Hay buenas razones de porque deberíamos
tratar de usar cualquier organización política tengamos a
nuestra disposición para hacer provisiones para los débiles
o los enfermos o para las víctimas de desastres imprevi-
sibles. Puede que sea cierto que el método más efectivo
de proveer contra ciertos riesgos comunes a todos los ciu-
dadanos de un estado es dar a todo ciudadano protección
contra esos riesgos. El nivel al que tal provisión contra
riesgos comunes se puede implementar dependerá nece-
sariamente de la riqueza general de la comunidad. (punto
aparte) Es una materia totalmente diferente, sin embargo,
sugerir que aquellos que son pobres, solamente en el sen-
tido que hay en esa misma comunidad aquellos que son
más ricos, tienen un derecho a una parte de la riqueza de
los últimos” Hayek: “Los fundamentos de la libertad”. cap
VI: Equality, Value, and Merit (en inglés en el original)]
-de hecho, en ese libro Hayek va tan lejos como a sugerir
que el poder político tiene el derecho de “garantizar un
mínimo de ingresos a todo el mundo; distribuir el gasto
público para tomar medidas cuando decaiga la inversión
privada; restringir la venta de algunos bienes peligrosos
como las armas o las drogas, así como establecer regula-
ciones sanitarias y de seguridad”
[37] A. B. Atkinson: The Economic Consequences of Rolling
Back the Welfare State
[38] Desmond S King: The State and social structures of wel-
fare in advanced industrial democracies
[39] Paul Pierson: Dismantling the welfare state?: Reagan,
Thatcher, and the politics of...
[40] Ver, por ejemplo Francis Wheen: How Mumbo-jumbo
Conquered the World.- Harper Perennial, London, 2004,
Cap 1 (The Voodoo Revolution), p 18 y siguientes
[41] Esta increíble propuesta se basaba en la famosa Curva de
Laffer, de acuerdo a la cual si se reducen los impuestos
la gente producirá más y, consecuentemente, los ingre-
sos fiscales aumentaran. La propuesta ha sido descrita por
Wheen (op. cit), con el beneficio de la experiencia, como
similar a la de la alquimia. George H. W. Bush mismo -
posteriormente vice presidente de Reagan - famosamente
la describió como “Economía del Vudú ” (ver, por ejem-
plo: Reagonomics or 'voodoo economics’?
[42] Ver, por ejemplo Francis Wheen: How Mumbo-jumbo
Conquered the World.- Harper Perennial, London, 2004,
Cap 1 (The Voodoo Revolution),
[43] libertaddigitaltv La administración Bush duplicará la deu-
da pública de EEUU
[44] La deuda pública de EEUU llega a su límite
[45] El riesgo de impago de la deuda pública de EEUU se mul-
tiplica por 25 en el último año
[46] Fondo Monetario Internacional: Capítulo quinto de “The
World Economy in the Twentieth Century” (Mayo 2000)-
p 154 y siguientes
[47] FMI: Global Prospects and Policies figura 1.17 (Real GDP
trends Growth (percent) (p 29).
[48] Éloi Laurent: L’intérêt général dans l’Union européenne
[49] Declaraciones de Angela Merkel
[50] Nótese que esto implica que los servicios que el Estado
del Bienestar ofrece son accesibles a todos los ciudada-
nos o habitantes, no solo a quienes sean considerados, por
ejemplo, pobres
[51] Por ejemplo en Bienestar social y desarrollo de los de-
rechos sociales: jornadas de estudio. se argumenta: “El
compromiso del Estado es, en consecuencia, un pilar fun-
damental del bienestar que se asienta sobre los Derechos
sociales "
[52] William Beveridge (1942): Social Insurance and Allied
Services report
[53] Tim Horton and James Gregory (2009): “(Este) Es el in-
forme final de un proyecto para conmemorar el centenario
del “Minority Report” (Informe de Minoría) de Beatrice
Webb (1909) para la Comisión Real sobre la Ley de Po-
bres (resumen). El “informe de minoría” fue original en
el estudio de las causas estructurales de la pobreza y no
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 39
sólo el comportamiento de los individuos y en ver la ne-
cesidad de prevenir la pobreza, no sólo ofrecer un alivio
a corto plazo. Por lo que abogó por la abolición de la Ley
de los Pobres y las Casas de trabajo, tranformandose así
en la primera convocatoria a un Estado de bienestar uni-
versal como un derecho de ciudadanía.” en The Solidarity
Society p XV (Executive Summary)
[54] Sylvia Nasar (2011): “La idea del estado del bienestar,
por lo general atribuido al New Deal de Roosevelt o al
gobierno del Partido Laborista británico de 1944, fue en
realidad invención de Beatriz en esos años. Basandose en
la sugerencia del economista Alfred Marshall, que “la cau-
sa de la pobreza es la pobreza”, ella define el problema
en términos absolutos en lugar de relativos, en un libro
que escribió, junto con Sidney llamado “The Prevention
of Destitution.”” en Webb, Churchill and the Birth of the
Welfare State: Sylvia Nasar
[55] T. H. Marshall (1964), ’Citizenship and Social Class’,
in Class, Citizenship, and Social Development: Essays
by T.H. Marshall, Chapter IV, New York: Doubleday &
Company, Inc., 65-122
[56] Jytte Klausen (1995): Social Rights Advocacy and State
Building: T. H. Marshall in the Hands of Social Reformers
[57] John Holmwood (2000): Three Pillars of Welfare State
Theory: T.H. Marshall, Karl Polanyi and Alva Myrdal in
Defence of the National Welfare State
[58] Así, por ejemplo, Leopoldo Vizcarra Ramírez sugiere:
“Partiendo de que todos tenemos deberes que cumplir, de
lo cual se derivarán los derechos..”. en Otras Noticias: El
Deber Social y Político)(documento pastoral chileno)
[59] “Hugo Chávez mencionó la conciencia del deber social y
la propiedad social de los medios de producción como los
dos elementos fundamentales del socialismo”. en La con-
ciencia del deber social y la propiedad social son elemen-
tos básicos del socialismo
[60] Por ejemplo, siguiendo a Aristóteles, Tomás de Aquino
describía a la sociedad como un cambio mutuo de servi-
cios encaminados a la vida buena o bien común basado
en la razón que impone ciertas obligaciones: “El derecho
es una ordenanza de la razón, establecida para el bien co-
mún por quien tiene a su cargo la comunidad y promulga-
da”. - para un análisis más detallado al respecto, ver José
Trías Monge Teoría de adjudicación. Siguiendo esta in-
terpretación Luis Ugalde sugiere: “Uno de los problemas
de fondo es que el Estado del Bienestar antes de un de-
recho humano tiene que ser una posibilidad real de pro-
ducción. Si se decreta como derecho y no se construye
como producción real se vuelve insostenible y conflictivo.
Dicho de otra manera: No es posible el disfrute efectivo
de derechos humanos si el “bienestar” no es precedido del
“bienhacer” propio. Naturalmente para que hoy las perso-
nas, los pueblos y las naciones tengan verdadero bienhacer
en la producción de su bienestar, es necesaria la solidari-
dad de otros para crear oportunidades y ello requiere una
visión de ciudadanía universal con obligaciones mutuas y
vasos comunicantes. Lo que obviamente no se puede lo-
grar con el neoliberalismo” -en Globalización, estado de
bienestar y neoliberalismo -
[61] Para una descripción general de la problemática de esta
visión, ver Dorando J. Michelini: Bien común y ética pú-
blica. Alcances y límites del concepto tradicional de bien
común.
[62] Generalmente basado en alguna concepción religiosa o fi-
losófica de Virtud.- Ver, por ejemplo: Justicia (virtud);
Caridad (virtud); Filantropía; Zakat; Altruismo, etc
[63] Por ejemplo, en el Contrato Social de Rousseau se incluye
una cláusula que contiene la delegación absoluta de todos
los derechos del individuo en favor de la sociedad. Con
posterioridad a esto, cualquier derecho que un individuo
tenga es uno concedido por la voluntad general. - Ver: Ju-
lio Luis Martínez Martínez: “Consenso público” y moral
social 2.2 Ante Rousseau y la “religión” civil.- En la otra
mano, la voluntad publica común se enlaza, en la concep-
ción legal moderna, a los derechos, por ejemplo, la Corte
Interamericanas de Derechos Humanos concluye que “El
requisito según la cual las leyes han de ser dictadas por
razones de interés general significa que deben haber sido
adoptadas en función del “bien común” ( art. 32.2 ), con-
cepto que ha de interpretarse como elemento integrante
del orden público del Estado democrático, cuyo fin princi-
pal es " la protección de los derechos esenciales del hom-
bre y la creación de circunstancias que le permitan pro-
gresar espiritual y materialmente y alcanzar la felicidad
" ( " Declaración Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre " ( en adelante " Declaración Americana " ),
Considerandos, párr. 1). (Opinión Consultiva 6/86; 9 de
mayo de 1986).” en Resúmenes de las Jurisprudencia del
Sistema Americano de Protección a los Derechos Huma-
nos
[64] . Ver, por ejemplo: DECLARACIÓN AMERICANA DE
LOS DERECHOS Y DEBERES DEL HOMBRE, part
arts XI al XVI, XXVIII; XXXV (Deberes de asistencia
y seguridad sociales.) y XXXVI, etc. Pero, por supues-
to, cuando contemplamos este punto de vista encontramos
una transición al punto siguiente: el propósito del Estado.
[65] Como se sugiere más arriba, esta posición se puede tra-
zar -con las debidas precauciones- a Aristóteles, para
quien el propósito del organismo político era la felici-
dad o “vida buena” de los ciudadanos. Esta perspectiva
fue trasmitida -a través de Tomás de Aquino, quien le
dio un sentido cristiano- a los escolásticos, entre quienes
Francisco Suárez argumenta que: “ La finalidad del po-
der público consiste en la realización del Bonum Com-
mune. Este bienestar general comprende el orden, la
justicia, la igualdad ante la ley. Además, siempre se-
gún Suárez, incluye la posibilidad de lograr bienes te-
rrenales para una existencia digna del hombre.” -J. A.
DOERING en FRANCISCO SUÁREZ (1548-1617) Y
JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712-1778, - mientras
que John Locke aduce que: “El fin del gobierno es el bien
de la humanidad” -en “Second Treatise of Government.-
Cap XIX “Of the Dissolution of Goverment” - y James
Madison agrega: “..el bien público, el verdadero bienestar
de la gran masa del pueblo, es el objetivo a ser perseguido;
y.. ninguna forma de gobierno en absoluto tiene otro valor
que el adecuarse al logro de ese objetivo” (El Federalista
N 45, 26 de Enero, 1788).
[66] Friedrich Hayek mismo tiene lo que se puede llamar una
“versión restringida” de esta visión: “Hay buenas razones
40 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
de porque deberíamos tratar de usar cualquier organiza-
ción política tengamos a nuestra disposición para hacer
provisiones para los débiles o los enfermos o para las víc-
timas de desastres imprevisibles. Puede que sea cierto que
el método más efectivo de proveer contra ciertos riesgos
comunes a todos los ciudadanos de un estado es dar a todo
ciudadano protección contra esos riesgos. El nivel al que
tal provisión contra riesgos comunes se puede implemen-
tar dependerá necesariamente de la riqueza general de la
comunidad. (punto aparte) Es una materia totalmente di-
ferente, sin embargo, sugerir que aquellos que son pobres,
solamente en el sentido que hay en esa misma comunidad
aquellos que son más ricos, tienen un derecho a una parte
de la riqueza de los últimos” Friedrich Hayek: Los funda-
mentos de la libertad. cap VI: Equality, Value, and Merit
(en inglés en el original)] -de hecho, en ese libro Hayek
va tan lejos como a sugerir que el poder político tiene
el derecho de “garantizar un mínimo de ingresos a todo
el mundo; distribuir el gasto público para tomar medidas
cuando decaiga la inversión privada; restringir la venta de
algunos bienes peligrosos como las armas o las drogas, así
como establecer regulaciones sanitarias y de seguridad”
[67] . Universidad de Antioquia “El gasto público social pue-
de expresarse tanto en gastos de funcionamiento como en
gastos de inversión. Por ejemplo, el pago del salario de un
médico perteneciente a un hospital público constituye gas-
to de funcionamiento pero en tanto este profesional presta
el servicio de salud y la salud hace parte del gasto público
social, este será un gasto público social representado en un
gasto de funcionamiento.” en 2. El gasto público social.
[68] “Se reconoce que la mejora de la seguridad y la salud en
el trabajo tiene un impacto positivo sobre las condiciones
laborales, la productividad y el desarrollo económico y
social”. Declaración en Seúl del XVIII Congreso Mundial
sobre la Seguridad y la Salud en el Trabajo
[69] Marta Canto Castro: “Los recursos que se canalizan hacia
la educación a través del pago de profesores y hacia la sa-
lud no se pueden considerar “gasto” sino una “inversión”
cuyos rendimientos, por difíciles de precisar que resulten,
contribuyan a un mejoramiento significativo de las con-
diciones generales de equidad y productividad en el largo
plazo.” en ¿INVERSION SOCIAL O GASTO SOCIAL?
[70] Por ejemplo, el mayor costo promedio (tanto para indi-
viduos como porcentaje del PIB desde el punto de vista
comunal) en materias médicas entre los países de habla
inglesa (incluyendo Canadá. Australia, Nueva Zelandia,
etc) es el de los EEUU -país en el cual la medicina no
ha sido socializada- mientras que al mismo tiempo ese
país es el último (sexto) en lo relacionado con servicios
médicos. Ver: The Commonwealth Fund: Mirror, Mirror
on the Wall: An International Update on the Comparati-
ve Performance of American Health Care (en inglés en el
original)
[71] Por ejemplo: en EEUU en el 2007 hubo sobre 13,636 ase-
sinatos (de los cuales 9,146 con armas de fuego). En Gran
Bretaña la figura es aproximada y respectivamente 600 y
40 asesinatos por año. - Ver Gun crime statistics by US
state - Esos crímenes, aparte del sufrimiento a las vícti-
mas y sus familias, ocasionan costos económicos cuanti-
ficables, tales como las perdidas de ingreso y producción
tanto de las víctimas como de los perpetradores, gastos en
prisiones, etc.
[72] . Sandro Contenta y Jim Rankin (de la Escuela de Cri-
minología de la Universidad Simon Fraser, Canadá) es-
criben: Pague ahora, o pague aun más más adelante. Así
es como los expertos en criminología describen las dife-
rentes visiones acerca de cómo reducir la criminalidad.
Podemos identificar los problemas sociales que incremen-
tan los crímenes y gastar dinero en tratar de reducirlas. O
podemos gastar dinero más adelante -y de acuerdo a la
mayoría de las versiones, cantidades aún mayores- encar-
celando a un creciente número de criminales agobiados
por esos problemas sociales.” en Solving crime? Tackle
the root causes first (en inglés en el original)
[73] Por ejemplo, Richard Wilkinson y Kate Pickett, en una
revisión de estudios (por ejemplo, nota siguiente) en-
cuentran que los problemas comunes entre los menos ri-
cos se acentúan en relación a la desigualdad de ingresos.
Por ejemplo, más de cien estudios, en países incluyendo
EEUU, Rusia, China, Chile, etc muestran que las tasas de
homicidios son mayores y niveles de salud son peores en
sociedades más desiguales, no solo comparando países en-
tre si pero también regiones dentro de los mismos países.
Ver Richard Wilkinson y Kate Pickett (2009): The Spirit
Level: Why More Equal Societies Almost Always Do Bet-
ter - ISBN 1-84614-039-0 - ISBN 978-1-84614-039-6 -
(Wilkinson, R y Pickett, K. (2009), “Desigualdad. Un aná-
lisis de la (in)felicidad colectiva”. Turner, Madrid.) Véa-
se también la revista del libro por Lynsey Hanley (2009):
The way we live now y su reseña en Revista Española del
Tercer Sector (Mayo-Agosto 2010)
[74] Por ejemplo, David Stuckler y otros encontraron -en un
estudio llevado a cabo sobre datos de 26 países europeos
desde 1970 a 2007- que por cada 1% que el desempleo au-
menta, suicidios y homicidios incrementan en 0.8%, pero
cuando el desempleo aumento en un 3%, suicidios aumen-
taron un 4.4% y homicidios aumentaron un 6 %. (Citado
por “New Scientist” 11 Julio 2009, p 6)
[75] . Así, por ejemplo: la introducción a la Maestría en Evalua-
ción social de proyectos de la Universidad Autónoma de
Guadalajara, México, dice: “Dentro de la administración
pública existe un vacío en términos de herramientas técni-
cas que permitan asignar eficientemente el gasto público,
así como de indicadores que permitan dar prioridad a los
proyectos y obras presupuestados. El presupuesto público
y privado enfrenta cada vez mayores restricciones, mien-
tras las necesidades de bienes y servicios en la sociedad
se desarrollan paralelamente al crecimiento poblacional,
por lo que los rezagos en inversiones son cada vez mayo-
res; y la justificación de obra pública parte solamente de
elementos cualitativos no comparables. Los proyectos de
infraestructura o servicios públicos deben ser analizados
bajo un enfoque de rentabilidad social, ya que los criterios
privados derivan en resultados erróneos, por lo que de-
ben aplicarse metodologías específicas al estudiar la con-
veniencia de su ejecución, debido a que las distorsiones en
el mercado de bienes y servicios provoca que los resulta-
dos no entreguen una respuesta adecuada; finalmente, no
existe un sistema eficiente, continuo y permanente en la
identificación de proyectos.”
1.7. ESTADO DEL BIENESTAR 41
[76] por ejemplo: Carlos H. Acuña: Notas sobre la metodo-
logía para comprender (y mejorar) la lógica político-
institucional de las estrategias de reducción de la pobreza
en América Latina
[77] Andy Robinson Un dato espeluznante y no es la prima de
riesgo La Vanguardia 11/10/2012
[78] Uprimny Yepes, Rodrigo (en Legitimidad y conveniencia
del control constitucional de la economía dice: “Amartya
Sen señala que «la economía moderna se empobreció en
forma sustancial debido a la distancia que se ha abierto
entre la ética y la economía», ya que, como consecuencia
de ese divorcio, la ciencia económica ha tenido una visión
estrecha de las motivaciones del comportamiento humano
y del significado del desarrollo social.” Uprimny alega que
lo mismo se puede decir de la relación ley-economía.
[79] D Mitchell, 1991, Income transfers in ten welfare states,
Avebury
[80] A. Briggs, 1961, The Welfare State in historical perspec-
tive, European Journal of Sociology
[81] P Flora, A Heidenheimer, 1982, The development of wel-
fare states in Europe and America, Transaction Books.
[82] Alan Maynard (1985): Welfare: Who pays? (en In defence
of Welfare P Bean, J Ferris, D Whynes, edt. Social Scien-
ce Paperbacks, Tavistock, Londres)
[83] H Wilensky, 1975, The welfare state and equality, Uni-
versity of California Press.
[84] G Esping Andersen, 1990, The three worlds of welfare
capitalism, Polity.
[85] Por ejemplo: R Mishra, 2000, Globalization and the wel-
fare state, Macmillan.
[86] S Ringen, 1989, The possibility of politics, Clarendon
Press.
[87] Ver también: J Dreze, A Sen, 1989, Hunger and public
action, Clarendon Press.
[88] Sapir, A. (2005): Globalisation and the Reform of Euro-
pean Social Models, Bruegel, Bruselas. Accesible por in-
ternet en
[89] Sapir, A. (2005): Globalisation and the Reform of Euro-
pean Social Models, Bruegel, Bruselas. Accesible por in-
ternet en
[90] Ludolfo Paramio,Tomás Fernández García,Ludolfo Para-
mio Rodrigo, Estado de bienestar: perspectivas y límites,
1998, ISBN 84-89958-25-4
[91] • José Esteve, ¿Es sostenible el Estado social?, El País,
26 de octubre de 2013.
• Andreas Voßkuhle, Cooperation between the Pu-
blic and Private Sector in the Enabling State, en
The Public-Private Law Divide: Potential for Trans-
formation?, Matthias Ruffert (coord.), 2009, ISBN
978-1-905221-34-9, págs. 205-221
• Pedro Costa, The Enabling State and the Market
• THE ENABLING STATE: A NEW RELATIONS-
HIP BETWEEN GOVERNMENT AND PEOPLE?,
en Carnegie UK Trust
1.7.10 Enlaces externos
• Portal:Socialdemocracia. Contenido relaciona-
do con Socialdemocracia.
• Texto sobre el Estado de Bienestar
• UAM: “Estado de Bienestar” (introducción a curso)
contiene una descripción general y extensiva biblio-
grafía temática.
• Pablo Armando González Ulloa Aguirre (2010). La
pérdida del Estado céntrico, en Revista de Relacio-
nes Internacionales, México, UNAM, No. 17, :201.
• Pablo Armando González Ulloa Aguirre (2010). El
Estado y la globalización ante la nueva crisis inter-
nacional, Política cultural, 2010, no.34, p.89-106.
yhttp://148.206.107.15/biblioteca_digyhttp://148.
206.107.15/biblioteca_digital/estadistica.php?id_
host=6&tipo=ARTICULO&id=7584&archivo=
8-532-7584ynj.pdf&titulo=El%20Estado%20y%
20la%20globalizaci%C3%B3n%20ante%20la%
20nueva%20crisis%20internacional
A favor
• El Estado Social: descripción y retos.
• Artículos sobre el Estado del Bienestar en Socialde-
mocracia.org
• Privatizaciones: La ofensiva capitalista contra el Es-
tado del Bienestar - Artículo de opinión
• - Ayudas Sociales de España
• Vicenç Navarro López: (2010) El dogma neoliberal
y las pensiones
• Vicenç Navarro López(2010) Otras políticas finan-
cieras son posibles
• Amartya Sen: El futuro de Estado del bienestar
• Philip Pettit: Pettit: “Los conservadores tratan de
desprestigiar y desmontar el Estado del Bienestar”
En contra
• Estado benefactor e inflación crónica, por Wilhelm
Röpke.
• Bye-bye Bismark, por Anthony P. Mueller
• ¿Por qué es inmoral el Estado benefactor?, por Tibor
R. Machan
42 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.8 Neoliberalismo
En el plano económico, se identifica a Milton Friedman
(1ª imagen) como el principal exponente de lo que se
ha venido a llamar neoliberalismo, mientras que en el
plano político es el antiguo presidente de Estados Unidos
Ronald Reagan (2ª imagen), junto a la antigua primera
ministra británica Margaret Thatcher.
El neoliberalismo –también llamado nuevo liberalismo
o liberalismo tecnocrático– es la corriente económica y
política inspirada y responsable del resurgimiento de las
ideas asociadas al liberalismo clásico o primer liberalismo
desde las décadas de 1970 y 1980.[1][2]
Los defensores
del neoliberalismo apoyan una amplia liberalización de
la economía, el libre comercio en general y una drástica
reducción del gasto público y la intervención del Estado
en la economía en favor del sector privado, que pasaría a
desempeñar las competencias tradicionalmente asumidas
por el Estado.[3][4][5]
Sin embargo, el uso y definición del
término ha ido evolucionando en las últimas décadas[6]
y
no hay un criterio unificado para determinar qué es «neo-
liberalismo».
Originalmente el neoliberalismo era una filosofía econó-
mica surgida entre los eruditos liberales europeos en la
década de 1930 que trataban de encontrar un «tercer ca-
mino» o un «camino entre medias» de la disputa que en
ese momento se libraba entre el liberalismo clásico y la
planificación económica.[7]
El impulso de desarrollar esta
nueva doctrina surgió del deseo de evitar nuevos fracasos
económicos tras la Gran Depresión y el hundimiento eco-
nómico vivido en los primeros años de la década de 1930,
fracasos atribuidos en su mayoría al liberalismo clásico.
En las décadas siguientes la teoría neoliberal tendió a es-
tar en contra de la doctrina laissez-faire del liberalismo,
promoviendo una economía de mercado tutelada por un
Estado fuerte, modelo que llegó a ser conocido como la
economía social de mercado.
En la década de 1960, el uso del término disminuyó en
gran medida. El término se introdujo de nuevo en la dé-
cada de 1980, debido a las reformas económicas realiza-
das en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet y
que fueron impulsadas y supervisadas por economistas de
la llamada Escuela de Chicago, los Chicago Boys. A par-
tir de aquí, el término empezó a adoptar connotaciones
peyorativas y a ser empleado por los críticos de estas re-
formas, al tiempo que el neoliberalismo pasó de defender
una postura liberal moderada a una más radical que in-
cluía la defensa a ultranza del laissez-faire y el capitalismo
en general. El término es a menudo asociado a los traba-
jos de los economistas liberales Friedrich Hayek y Milton
Friedman.[6]
También representa y se asocia al conjunto
de políticas económicas introducidas por Margaret That-
cher en el Reino Unido y Ronald Reagan en los Estados
Unidos.[1]
Una vez que se estableció el nuevo significado
del término entre los estudiosos de habla hispana, pron-
to empezó a ser habitual en los estudios económicos de
autores anglosajones.[6]
En la actualidad el término mantiene sus connotaciones
negativas y es utilizado por sus críticos como una con-
dena general al liberalismo económico y sus políticas,
esto es, la privatización de empresas estatales y la aper-
tura y desregularización de los mercados.[4][6]
La adop-
ción de las políticas neoliberales y la aceptación de su
teoría económica desde la década de 1970 por la mayo-
ría de los países desarrollados se ven como la causa del
hundimiento del sistema financiero internacional del año
2007 y 2008 que más tarde se manifestó en la llamada
Gran Recesión.[8]
1.8.1 Historia del término
Uso inicial
El término neoliberalismo fue acuñado por el académico
alemán Alexander Rüstow en 1938, en un coloquio. En-
tonces se definió el concepto de neoliberalismo como «la
prioridad del sistema de precios, el libre emprendimiento,
la libre empresa y un Estado fuerte e imparcial». Para ser
neoliberal es necesario requerir una política económica
moderna con la intervención del Estado. El intervencio-
nismo estatal neoliberal trajo consigo un enfrentamiento
1.8. NEOLIBERALISMO 43
con los liberales clásicos laissez-faire, como Ludwig von
Mises o Friedrich Hayek. En los años 60 el término dejó
de usarse regularmente, para referirse a políticas defen-
didas por economistas como Milton Friedman o Robert
Lucas.
Consolidación del término
Durante el Régimen Militar de Augusto Pinochet en
Chile, los estudiosos opositores usaron el término para
describir un conjunto de reformas políticas y económi-
cas efectuadas bajo este gobierno, usando el término de
forma peyorativa. El gobierno de Pinochet contó con la
asesoría directa de Milton Friedman y personas que ha-
bían estudiado con él en la Universidad de Chicago, razón
por la que se les denominó los Chicago boys. El término
“neoliberalismo” y la expresión Chicago boys acabaron
difundiéndose entre los hispanohablantes. En las últimas
dos décadas el término no se define sino que se utiliza pa-
ra describir una ideología o una teoría económica y, ade-
más, es usado por los críticos de izquierda para condenar
la liberalización económica.
Según Boas y Gans-Morse, el término neoliberalismo es
utilizado por la izquierda peyorativamente para criticar
las políticas de liberalización del sector privado tenden-
tes a aumentar su rol en la economía. Hoy en día el uso
del término se orienta a describir las políticas económi-
cas que «eliminan los controles de precios, desregulan los
mercados de capital y reducen las barreras al comercio»,
además de reducir la influencia del Estado en la econo-
mía, especialmente mediante la privatización y la auste-
ridad fiscal.
Otros usos
El movimiento anterior no debe confundirse con otro mo-
vimiento surgido en 1981 en EE. UU. y que se denomi-
nó también neoliberal. Este otro movimiento nació como
movimiento de izquierda y se usaba el término neolibe-
ral para describir su ideología. Los “neoliberales” de este
otro movimiento se unieron alrededor de dos publicacio-
nes, The New Republic y el Washington Monthly. El voce-
ro de este neoliberalismo era el periodista Charles Peters,
que en 1983 publicaba el Manifiesto Neoliberal. Los dos
políticos más influyentes de este movimiento fueron Bill
Clinton, 42º presidente del gobierno, y el exvicepresiden-
te Al Gore.
1.8.2 Orígenes
Coloquio Walter Lippmann
En la década de los 30 el estado de ánimo general era an-
tiliberal por la Gran Depresión. Para unir fuerzas un gru-
po de 25 liberales organizaron el coloquio Walter Lipp-
man, un encuentro internacional que tuvo lugar en París
en agosto de 1938. Entre estos liberales se encontraban
Louis Rougier, Walter Lippmann, Friedrich von Hayek,
Ludwig von Mises, Wilhelm Röpke y Alexander Rüstow.
Rüstow, Lipmann y Rougier concluyeron que el libera-
lismo laissez-faire había fracasado y que el nuevo libera-
lismo debía tomar el relevo. No obstante, Mises y Hayek
no estaban convencidos de ello. Aún así, todos los partici-
pantes del coloquio se unieron en su llamado para un nue-
vo proyecto liberal. En base a la recomendación de Rüs-
tow llamaron a este proyecto neoliberalismo.[cita requerida]
El planteamiento que emanó del coloquio estaba de
acuerdo en alejarse de la idea de una libertad sin res-
tricciones propia del liberalismo clásico y orientar la
economía de mercado hacia una economía regentada por
un estado fuerte. Fue, en definitiva, una forma de formu-
lar una «tercera vía» anticapitalista y anticomunista.
Durante el coloquio las diferencias entre los verdade-
ros liberales y los “liberales clásicos” se hicieron pa-
tentes. Mientras que los verdaderos liberales exigían la
intervención del estado para corregir las estructuras del
mercado indeseables, Mises siempre había insistido en
que el único papel legítimo del Estado era abolir las
barreras para la entrada en el mercado libre. También
existían diferencias de opinión similares en otras cues-
tiones, como la política social y las posibilidades de
intervencionismo.
Posguerra
En teoría, el neoliberalismo suele defender algunos con-
ceptos filosóficos del viejo liberalismo clásico del siglo
XIX, aunque sus alineamientos políticos y su implicación
con ideas posteriores, hace de él una doctrina diferente de
dicho liberalismo clásico.[9]
Entre las cuestiones ampliamente promovidas por el neo-
liberalismo están la extensión de la iniciativa privada
a todas las áreas de la actividad económica o la limita-
ción del papel del Estado. Entre las ideas y los princi-
pios introducidos por el neoliberalismo y ausentes en el
liberalismo clásico, están el principio de subsidiariedad
del Estado (desarrollado por los ordoliberales alemanes,
que habían puesto en marcha algunas de sus propuestas
en el denominado Milagro alemán de posguerra), y en
especial, el monetarismo de la Escuela de Chicago en-
cabezada por M. Friedman que, desde mediados de los
años 50, se convirtió en crítico opositor de las políticas
de intervención económica que se adoptaban en todo el
mundo, junto con aportaciones del enfoque macroeconó-
mico keynesiano.
A finales de los años 70, estas teorías ganaron amplia po-
pularidad en el mundo académico y político como alter-
nativa al fracaso del keynesianismo en la gestión de la
crisis de 1973. Las ideas keynesianas sugerían una rela-
ción inversa entre inflación y desempleo, tal como sugiere
la curva de Phillips. Sin embargo Milton Friedman había
señalado que esa relación no era necesaria, como quedó
44 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
demostrado por el fenómeno de la estanflación. El nuevo
escenario estanflacionario desafiaba los postulados key-
nesianos, en esas circunstancias, las ideas monetaristas
revivieron audiencia y credibilidad, como consecuencia
se implementaron nuevas medidas antikeynesianas como
simultanear acciones antirrecesivas y antiinflacionarias.
La crítica de los monetaristas tenía tres vertientes:
1. Discutían el uso del aumento de la masa monetaria
como instrumento para crear demanda agregada, re-
comendando mantener fija dicha magnitud;
2. Desaconsejaban el uso de la política fiscal, especial-
mente el uso del constante déficit presupuestario, po-
niendo en duda el multiplicador keynesiano; y
3. Recomendaban una reducción en los gastos del Es-
tado como única forma práctica de incrementar la
demanda agregada.
Corrientes políticas en Latinoamérica (actualización: abril
2010):
Ideología comunista;[10]
Izquierda;;[11][12]
Socialdemocracia;[13][14]
Centroderecha;[15][16][17]
Derecha;
Neoliberalismo[18]
O liberalismo tecnocrático, sin embargo como se verá en el con-
tenido del artículo no hay un criterio unificado para determinar
qué es “neoliberalismo”.
La mayor parte de los aportes teóricos fueron rápida-
mente aceptados poniendo fin a la predominancia que
el keynesianismo tenía en la mayoría de las escuelas de
pensamiento económico desde la década de 1930. Tan-
to Margaret Thatcher como la administración de Ronald
Reagan pusieron en práctica estas teorías con resultados
desiguales[cita requerida]
. En el Reino Unido, se realizó una
fuerte reducción en el tamaño del sector público que, si
bien tuvo consecuencias negativas en el corto plazo en el
terreno social, reactivó la economía y dio un gran dina-
mismo al sector productivo. En los Estados Unidos, simi-
lares medidas chocaron con el aparato político y la voca-
ción militarista del entorno de Reagan, por lo que solo se
logró crear un gran déficit fiscal (las iniciativas de reduc-
ción de impuestos prosperaron pero no las de control del
gasto social o del gasto militar, que eran las principales
partidas del gasto público).
Se aprecia en el régimen militar de Augusto Pinochet
en Chile, un modelo económico monetarista con algunos
rasgos keynesianos, siendo estos manejados por su equi-
po de economistas, los Chicago Boys. Estos serían vitales
para la reestructuración económica de Chile marcada por
las crisis mundiales y la nacionalización del cobre reali-
zada durante el gobierno popular de Salvador Allende en
el año 1971, siendo llamado este proceso el Milagro de
Chile.
De estas experiencias y de las dificultades para aplicar
esas políticas a países en desarrollo, surge una versión
keynesiana con inclinación monetarista, que incorpora-
ba la aversión al déficit presupuestario y a la fabricación
de dinero, pero no al concepto de intervención pública
en la economía (ejemplo Consenso de Washington, tér-
mino acuñado en 1989 por el economista John William-
son, para referirse al tipo de políticas fiscales y moneta-
rias recomendadas para los países en desarrollo por los
organismos con sede en Washington, léase Banco Mun-
dial, FMI, y Tesoro estadounidense, entre otros).
Por ello se lo relaciona con la tecnocracia de los
organismos públicos internacionales, debido a que sus
políticas son principalmente impulsadas desde el Banco
Mundial, la Organización Mundial del Comercio, y el
Fondo Monetario Internacional (FMI), organismos que
no dependen de las Naciones Unidas y están por ello exen-
tos del control directo de la comunidad internacional de
países y a los que en ocasiones se acusa de ejercer pre-
sión política y extorsión. En la práctica, estas políticas
toman como modelo de economía (salvo en lo referen-
te al proteccionismo) a la estadounidense (véase: sistema
americano, capitalismo democrático).[19]
El neoliberalismo, como política tecnocrática y macro-
económica (y no propiamente filosófica), tiene una di-
mensión geopolítica mercantilista ajena en la prácti-
ca al liberalismo económico propiamente dicho, es de-
cir el neoliberalismo no es necesariamente sinónimo
de mercado libre –sin trabas burocráticas ni privilegios
sectoriales–, razón que explicaría que sea asociado al cor-
porativismo internacional.
1.8. NEOLIBERALISMO 45
1.8.3 Políticas neoliberales
El neoliberalismo propone que se deje en manos de los
particulares o empresas privadas el mayor número de ac-
tividades económicas posible. Igualmente propone una
limitación del papel del Estado en la economía; la pri-
vatización de empresas públicas y la reducción del tama-
ño del Estado, es decir, una reducción del porcentaje del
PIB controlado o administrado directamente por el Esta-
do. Respecto al derecho laboral, mercantil y las regula-
ciones económicas generales el neoliberalismo propone
la “flexibilización” laboral, la eliminación de restriccio-
nes y regulaciones a la actividad económica, la apertura
de fronteras para mercancías, capitales y flujos financie-
ros.
Las políticas macroeconómicas recomendadas por teóri-
cos o ideólogos neoliberales (en principio recomendacio-
nes a países tanto industrializados, como en desarrollo)
incluyen:
• Políticas monetarias restrictivas: Aumentar tasas
de interés o reducir la oferta de dinero hasta lo-
grar una inflación cercana a cero y evitar el riesgo
de devaluaciones de la moneda. Los partidarios del
neoliberalismo creen que estas medidas, evitan los
llamados ciclos del mercado.
• Políticas fiscales restrictivas: Aumentar los
impuestos sobre el consumo y reducir los impuestos
sobre la producción, la renta personal y los bene-
ficios empresariales. También proponen eliminar
regímenes especiales y disminuir el gasto público.
• Liberalización/desregulación: Los partidarios de
políticas neoliberales defienden la liberalización o
desregulación para el comercio como para las inver-
siones por considerarlas positivas para el crecimien-
to económico. Igualmente se considera positiva la
eliminación de muchas reglas y restricciones, redu-
ciéndolas a un mínimo necesario (sobre todo la ga-
rantía del régimen de propiedad y de la seguridad).
En particular abogan por aumentar la movilidad de
capitales y la flexibilidad laboral.
• Privatización: Se considera que los agentes priva-
dos tienden a ser más productivos y eficientes que
los públicos y que el Estado debe achicarse para ser
más eficiente y permitir que el sector privado sea el
encargado de la generación de riqueza.
En todos los casos, los teóricos denominados neoliberales
afirman que la mejor manera de alcanzar la distribución
de la riqueza y el bienestar de los individuos es mediante
un crecimiento total del producto, que por su propia diná-
mica permea al total de los integrantes de la sociedad (la
llamada trickle down policy política del derrame econó-
mico); como liberales promueven «mediante el beneficio
individual, alcanzar el beneficio de toda la sociedad».
1.8.4 Usos divergentes del término
Un cartel contrario al neoliberalismo.
Uso crítico
El término es usado tanto por detractores del ca-
pitalismo (socialistas, comunistas, etc.) como algu-
nos partidarios críticos del capitalismo (proteccionistas,
postkeynesianos, Nueva economía internacional). Estos y
otros grupos suelen usar el concepto como una generali-
zación para referirse a cualquier posición que se oponga
a limitar los mercados o reducir la intervención del Esta-
do en la economía. En ocasiones el término se ha usado
como término peyorativo o descalificatorio para perso-
nas que arguyen en favor de una economía de mercado,
usando la palabra como sinónimo de corporativismo.
Según algunos autores, el neoliberalismo es un libera-
lismo heterodoxo, desgajado del tronco principal de la
ideología burguesa del que procede.[20]
Considera al neo-
liberalismo propio del Estado de bienestar implantado
en los países capitalistas más desarrollados después de
1945, del que sería uno de los tres pilares básicos, jun-
to a la democracia cristiana y la Socialdemocracia, con
los que considera que hubo una convergencia ideológica
tras 1945 en torno al Estado social.[21]
Sectores sindicales
lo usan asimismo como epíteto frente a los intentos de re-
cortar derechos laborales, conseguidos tras largos años de
lucha.
Los proteccionistas sostienen que el neoliberalismo mul-
tiplica dramáticamente el impacto de las crisis de con-
fianza, culpabilizándolo del alcance de diversas crisis fi-
nancieras a escala más o menos global, ocurridas entre
1990 y 2008 (ponen de ejemplo el Efecto Tequila de 1994,
Crisis asiática de 1997). También consideran sus críticos
que las políticas de control del gasto público generan pro-
blemas crecientes de tensión, exclusión y violencia social
46 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Manifestantes el 19 de junio de 2011 en Madrid, dirigiéndose
hacia Atocha por la calle Ronda de Valencia. La pancarta reza:
«Neoliberalismo: Tóxico, para el hombre, para el planeta.»
en determinados países.[22]
En América Latina por ejem-
plo es común identificar el término “neoliberal” con las
recomendaciones del Consenso de Washington.
Algunos economistas institucionalistas consideran que las
políticas neoliberales minusvaloran la influencia que el
gasto público ha tenido históricamente en muchos casos
tanto en el crecimiento como para el desarrollo (compa-
rar históricamente ejemplos de países industrializados);
para la protección de nuevos sectores vulnerables de la
economía y la población; y para la estabilidad social y
económica en general.
También se ha señalado que las políticas neoliberales mi-
nusvaloran los efectos negativos de la desigualdad econó-
mica[23]
y el hecho de que los impuestos sobre el consu-
mo son regresivos y castigan más a los contribuyentes de
menos ingresos.
Uso liberal
Originalmente la teoría que limitaba el poder del Esta-
do y entregaba la economía a los agentes privados era el
liberalismo, y hasta bien entrado el siglo XX los parti-
darios de estas ideas siguieron siendo llamados liberales.
Sin embargo, la crisis de 1929, el New Deal, el auge del
keynesianismo, el incremento del gasto público y el rol
del Estado en Occidente, condujeron a que el “liberalis-
mo” modificado y adoptado por diversos gobiernos de los
años 1980 recibiese otro nombre, siendo éste el de neoli-
beralismo.
Con neoliberalismo no se está haciendo alusión a una teo-
ría política o económica en particular, sino más bien se
está refiriendo a una generalización de escuelas y teorías
económicas (muchas veces opuestas entre sí), por lo que
resulta algo complejo compararlo con el liberalismo orto-
doxo. Mientras el antiguo concepto de liberalismo resulta
más claro de limitar.[24]
Los defensores del liberalismo político y económico,
especialmente el asociado al liberalismo clásico y el
liberalismo libertario (ej. minarquismo) sostienen al me-
nos dos opiniones en general al respecto del neoliberalis-
mo:
• Rechazan el uso antimercado o intervencionista del
término neoliberalismo como una etiqueta falaz usa-
da por algunos sectores de izquierda y de centro (e
incluso de derecha) para descalificar sumariamente
a sus adversarios políticos.
Me considero liberal y conozco a muchas
personas que lo son y a otras muchísimas más
que no lo son. Pero, a lo largo de una trayec-
toria que comienza a ser larga, no he conocido
todavía a un solo neo-liberal. [...] Un “neo” es
alguien que es algo sin serlo, alguien que está
a la vez dentro y fuera de algo, un híbrido es-
curridizo, un comodín que se acomoda sin lle-
gar a identificarse nunca con un valor, una idea,
un régimen o una doctrina. Decir “neo-liberal”
equivale a decir “semi” o “seudo” liberal, es de-
cir, un puro contrasentido. O se está a favor o
seudo a favor de la libertad, como no se pue-
de estar “semi embarazada”, “semi muerto”, o
“semi vivo”. La fórmula no ha sido inventada
para expresar una realidad conceptual, sino pa-
ra devaluar semánticamente, con el arma co-
rrosiva de la irrisión, la doctrina que simboli-
za, mejor que ninguna otra, los extraordinarios
avances que al aproximarse este fin de milenio,
ha hecho la libertad en el largo transcurso de la
civilización humana. - Mario Vargas Llosa[25]
• Opinan que la reducción del Estado debe ser real
hasta limitarlo a lo completamente imprescindi-
ble, siguiendo los principios liberales clásicos y no
los neoliberales (aquí algunos liberales identifica-
rían el término neoliberalismo con el fenómeno del
corporativismo). Consideran que parte importante
de la derecha política, a la cual se oponen, se re-
duce al mercantilismo empresarial y político, esto
es la entrega de preferencias a grupos de presión,
multinacionales, o a socios del sector privado del
poder político.[26]
1.8. NEOLIBERALISMO 47
De igual forma los liberales rechazan a los organismos in-
ternacionales o públicos supraestatales (FMI, OMC, BM,
etc.) debido a que los consideran “monstruos burocrá-
ticos, intervencionistas e inútiles” que serían responsa-
bles del mantenimiento de regímenes corruptos e inefi-
cientes que no podrían conseguir crédito en el mercado
libre,[27][28]
y de establecer una liberalización del comer-
cio internacional regulada, planificada por instancias tec-
nocráticas y no por agentes privados, lo cual conduciría
al corporativismo en vez de al capitalismo.[29]
Usos históricos del término
No se puede dar una definición estática de neoliberalis-
mo debido a que su significado ha ido cambiando en el
transcurso del tiempo y no es idéntico en todos los paí-
ses del planeta.[cita requerida]
Las pesquisas realizadas sobre
el tema[30]
revelan que la palabra fue usada por primera
vez, de manera asistemática, por destacados economistas
liberales, entre los que se cuentan:
• Ludwig von Mises. La edición inglesa (1927) de su
libro Liberalismus usa el término neoliberalism pa-
ra traducir lo que en alemán Mises denominó neuen
Liberalismus (nuevo liberalismo). En este libro, Mi-
ses usa el término para designar a los socialistas que
se hacen pasar por liberales (término que después
reemplazó por seudoliberales), mientras que en su
posterior libro, Socialismo, lo aplica a los liberales
partidarios de la entonces nueva teoría subjetiva del
valor, como Carl Menger.
• Louis Baudin, en su obra de 1953, L'aube d'un nou-
veau libéralisme (El alba de un nuevo liberalismo),
relata que el término neoliberalismo fue delibera-
damente acuñado y usado para su posterior difu-
sión en el coloquio de destacados pensadores libe-
rales realizado en París en agosto de 1938, cuan-
do ya se anunciaba la inevitabilidad de la Segunda
Guerra Mundial. Su objetivo fue diferenciarse del
entonces desacreditado liberalismo político, al que
se atribuía una importante responsabilidad por ha-
ber llegado a ese callejón sin salida. Participaron en
el coloquio destacados líderes de opinión del movi-
miento liberal como Friedrich Hayek, Ludwig von
Mises, Jacques Rueff, Alexander Rüstow, Wilhelm
Röpke, Detauoff, John Bell Condliffe, Michael Po-
lanyi y el propio Baudin.
• Edgar Nawroth, en su libro Die Sozial-und Wirts-
chaftsphilosophie des Neoliberalismus (1961), califi-
ca como neoliberales a los partidarios de la Escuela
de Friburgo) y de Múnich, destacando las contri-
buciones de Wilhelm Röpke y de Alexander Rüs-
tow, partidarios de la Economía Social de Mercado
y de la coordinación del libre mercado, así como del
Estado de Bienestar
• Economistas del Centro de Investigación para la
Comparación de Sistemas de Dirección Económica
de la Universidad de Marburgo definieron al neoli-
beralismo como:
Un concepto global bajo en que se
incluyen los programas de la renova-
ción de la mentalidad liberal clásica, cu-
yas concepciones básicas del orden están
marcadas por una inequívoca renuncia a
las ideas genéricas del laissez faire y por
un rechazo total a los sistemas totalita-
rios.
Entre los rasgos esenciales del neoliberalismo inclu-
yen la garantía legal de la libre competencia y la
convicción de que al libre mercado deben agregarse
otras consideraciones sociales.
• Alfred Müller-Armack, uno de los teóricos de la
Economía social de mercado, acusa a los neolibe-
rales (que no identifica con precisión) de “no haber
prestado la debida atención a los problemas sociales
y sociológicos”.[31]
De su obra surgen como posturas
extremas el liberalismo tradicional o paleoliberalis-
mo, el neoliberalismo que se le opone, y la interme-
dia Economía Social de Mercado.
• En Latinoamérica el término suele usarse por sus de-
tractores para hacer referencia al conjunto de políti-
cas recomendadas en la década de 1990 por el Con-
senso de Washington, a las que consideran respon-
sables de los problemas sociales de años posteriores
a su aplicación, poniendo como ejemplo la crisis fi-
nanciera de Ecuador de 1999 o la crisis argentina del
2001.
• En la última década del siglo XX y la primera del
siglo XXI, el término ha sido crecientemente usado
con carácter peyorativo. El escritor Mario Elgue, por
ejemplo, afirma:[32]
Ya no quedan dudas de que el mode-
lo neoliberal es incapaz de dar respues-
ta a los principales problemas que siguen
aquejando a la sociedad: altos índices de
desempleo, trabajo en negro, pobreza y
exclusión social. Su debacle fue el re-
sultado de la aplicación de las políticas
del “derrame”, según las cuales bastaba
con el crecimiento de los grandes grupos
concentrados ya que estos últimos difun-
dirían los beneficios hacia el resto de la
sociedad productiva y laboral. Pues bien,
ahora está claro que este “goteo” no lle-
gó; que no hubo un correlato distributivo
y de cohesión de la base social.
En consecuencia, y como es también usual con las dife-
rentes acepciones del término liberal, no se puede hablar
48 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
de una definición universalmente aceptada, uniforme en
el espacio y constante en el tiempo, sino sólo de usos del
término neoliberalismo en diferentes contextos.
Usos actuales del término
Diversos términos a los que hace referencia la palabra
“neoliberalismo":
• Neomercantilismo: una vuelta a las ideas mercanti-
listas que combatió Adam Smith y los liberales clá-
sicos. Estas ideas consistían en defender a determi-
nadas empresas (sobre todo dedicadas a la exporta-
ción) de la competencia extranjera.
• Corporativismo, lobbismo o amiguismo: que el esta-
do defienda los intereses de algunos familiares, ami-
gos, conocidos o aliados del gobernante o de grupos
de poder especialmente poderosos para el chantaje.
• Anarcocapitalismo: es una postura política que pi-
de la eliminación del estado pero no de la propie-
dad privada. Defiende que los tratos sean volunta-
rios. También reciben el nombre de “ultraliberales”
por parte de sus detractores.
• Monetarismo neoclásico: es una escuela económica,
que tuvo su centro en Chicago y cuyo más famoso
representante es Milton Friedman, que surgió en una
época donde la economía capitalista era keynessiana
mayoritariamente. Abogaban por volver al liberalis-
mo clásico en algunas cosas. Ronald Reagan encar-
nó en la política de forma más o menos fiel esta idea
económica. Algunos llamaron “revolución neolibe-
ral” a esta vuelta parcial al liberalismo clásico. En
esta acepción el neoliberalismo sería una mezcla de
keynesianismo y liberalismo clásico.
• Socioliberalismo: Una mezcla de la socialdemocra-
cia y el liberalismo progresista. Frente al liberalismo
clásico donde el estado se limitaba a garantizar se-
guridad y justicia, hay hoy corrientes liberales (las
mayoritarias) que abogan porque el estado garantice
igualdad, progreso y bienestar a través de la educa-
ción, la investigación y la sanidad pública sin dejar
de defender las libertad individuales y derechos ci-
viles. Un ejemplo de libre mercado y estado del bie-
nestar lo presentan los países nórdicos.
• Minarquismo: Reducción del estado al mínimo. Esta
es la definición de neoliberalismo en la RAE aunque
no aclara cual es ese mínimo o si se trata de algo
subjetivo que decide cada uno.
Al ser un término tan ambiguo se desaconseja el uso de
esta palabra siendo preferible utilizar cualquiera de los
términos que aquí se han expuesto para matizar el sentido
que se desea darle. Hay que añadir que se ha ido convir-
tiendo en un insulto usado para describir cualquier con-
ducta avarienta o injusta que se produzca en economías
capitalistas.
1.8.5 Véase también
• Neoliberalismo español
• Ajuste estructural
• Sistema americano
• Capitalismo democrático
• Crisis de la deuda latinoamericana
• Monetarismo
• Ortodoxia económica
• Consenso de Washington
• Consenso de Barcelona
• Stéphane Hessel
• Joseph Stiglitz
• Carlos Saul Menem
1.8.6 Referencias
Notas
[1] Jones, Martin, Rene Ten, Campbell, Parker, Bos
(2005). For Business Ethics. Routledge. p. 100. ISBN
0415311357.
[2] Gérard, Dominique, Duménil,Lévy (2004). Capital Re-
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[3] Organización Mundial de la Salud. «Neo-Liberal Ideas»
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[4] Collins English Dictionary – Complete and Unabridged ©
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[5] Taylor C., Jordan, Gans-Morse, Boas. Neoliberalism:
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[6] Boas, Gans-Morse, Taylor C., Jordan (2009). Neolibera-
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(ayuda).
[7] Philip Mirowski, Dieter Plehwe, The road from Mont
Pèlerin: the making of the neoliberal thought collective,
Harvard University Press, 2009, ISBN 0-674-03318-3, p.
14-15
1.8. NEOLIBERALISMO 49
[8] Lavoie, Marc (2012-2013). Financialization, neo-
liberalism, and securitization. Journal of Post Keynesian
Economics 35 (2). pp. 215–233.
[9] Pensamiento político y económico en el siglo XIX
[10] Discuros del Comandante Fidel Castro Ruz, Primer Se-
cretario del Partido Comunista de Cuba
[11] El Mundo, 11/Marzo/2013
[12] De la Torre, C. (2010). Populist Seduction in Latin Ame-
rica (Vol. 50). Ohio University Press.
[13] Socialdemocrácia no Brasil
[14] La Nación, 22/Julio/2014.
[15] “Juan Manuel Santos gana las elecciones en Colombia” El
Mundo.
[16] El Universal 06/Junio/2006
[17] Foreign Policy, 6 de agosto de 2010
[18] Conformación de la ideología neoliberal en Chile
[19] Adolfo Rivero, ¿Qué es el neoliberalismo?: una aproxi-
mación conservadora-liberal.
[20] Felipe Giménez Pérez "¿Qué es el neoliberalismo?"
[21] Neoliberalismo. Su significado (socialista) según el Dic-
cionario Crítico de Ciencias Sociales de la UCM.
[22] Neoliberalismo ¿un camino viable?, por Dulce María Ba-
zán Canales
[23] Richard Wilkinson & Kate Pickett: The Spirit Level: Why
More Equal Societies Almost Always Do Better. London,
Allen Lane, 5 March 2009. ISBN 978-1-84614-039-6 UK
Paperback edition ISBN 978-0-14-103236-8 (February,
2010)
[24] El neoliberalismo, el liberalismo clásico y la búsqueda de
la verdad en el diálogo político
[25] El liberalismo entre dos milenios
[26] Comentario sobre “Rumbo a la Libertad. Por qué las iz-
quierdas y el neoliberalismo fracasan en América latina”,
de Álvaro Vargas Llosa, por Alberto Mansueti
[27] El FMI y el Banco Mundial deberían ser liquidados. Ex-
posición de Alberto Benegas Lynch
[28] “El FMI es una burocracia parida del keynesianismo que
debería cerrar ya”. Juan Ramón Rallo
[29] Introducción al libro “El New Deal del comercio global”.
Aparicio Caicedo
[30] El mito del neoliberalismo por Enrique Guersi
[31] Müller-Armack, Alfred; Economía dirigida y economía de
mercado. p 226 (1963)
[32] Mario Elgue; La Economía social; Editorial Capital Inte-
lectual, Buenos Aires (Argentina); 2007; p. 47.
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Editorial Taurus, Madrid (España), 2002. Analiza
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• Friedrich Hayek, La Fatal Arrogancia, Unión Edi-
torial (España).
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ria del origen del término “neoliberalismo”. Ponen-
cia presentada en la Reunión Regional de la Mont
Pelerin Society que se realizó en Chattanooga entre
el 18 y el 22 de septiembre de 2003.
• Adam Smith, La riqueza de las naciones, Editor:
Bronte ediciones, Clásico sobre la teorización del
capitalismo liberal
50 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
• Cristopher Lasch, La rebelión de las élites y la trai-
ción a la democracia, Editorial:Paidos Ibérica. Aná-
lisis del comportamiento de las élites financieras
1.9 Estado liberal
Juramento de los diputados de las Cortes de Cádiz en 1810.
El Estado liberal es el que surge como resultado de la
Revolución Liberal en sustitución de la Monarquía abso-
luta propia del Antiguo Régimen. Es el sistema político
propio del comienzo de la Edad Contemporánea, en la
nueva formación económico social que puede denomi-
narse Nuevo Régimen o Régimen Liberal. Su duración
en el tiempo puede entenderse como continua hasta la ac-
tualidad.
1.9.1 Características
La Forma de Gobierno no es determinante para su carac-
terización, pues puede ser tanto una monarquía constitu-
cional (como en la Constitución de 1812 en España), una
monarquía parlamentaria (como en el modelo inglés que
se remonta a la Revolución Inglesa del siglo XVII) o una
República (como en el caso de la Revolución francesa).
Según los autores de filiación marxista, lo que caracteriza
al nuevo sistema político es el papel del Estado liberal
como un instrumento en el triple proceso que se ha dado
en llamar Revolución Burguesa, Revolución Industrial y
Revolución Liberal, de transformación social, económi-
ca y política en beneficio de una “nueva clase dominan-
te”, la “burguesía”, y considerando al capitalismo como
modo de producción siendo la ideología dominante el li-
beralismo. La interpretación marxista es rechazada por
los autores liberales totalmente y, parcialmente, por los
postmarxistas, no obstante lo cual se puede afirmar, bus-
cando las coincidencias concurrentes y en sentido amplio,
que las características del Estado liberal-este puede ser
monarquía constitucional, parlamentaria o sistema de re-
públicas, federales o unitarias- son:
1. En lo político: la democracia representativa a través
del sufragio universal masculino, para la integración de
los poderes administrador y legislativo; constitución del
Poder Judicial con total independencia para la Adminis-
tración de Justicia; el pluripartidismo para la promoción
de los cargos electivos en elecciones regulares,que garan-
ticen su vez la alternancia en el ejercicio del poder.
2. En lo social: plena vigencia y respeto irrestricto al ejer-
cicio de las libertades individuales consagradas en los De-
rechos Humanos Universales, conforme a las leyes que
reglamenten su ejercicio.
3. En lo económico: respeto irrestricto a la propiedad pri-
vada, inmueble o mueble, tanto en lo que se refiere a habi-
tación, como así mismo a fuente o medio de produccción.
Instauración del sistema de Economía de Libre Mercado,
a través del libre juego de la oferta y la demanda. Tenden-
cia predominante a la privatización de fuentes y medios
de producción con escasa o mínima intervención estatal,
acotando ésta, exclusivamente a la mediación en los con-
flictos que se generen entren los particulares.
El Estado liberal surge del inconformismo con el régi-
men absolutista propio de la época. Cabe aclarar que en
las primeras fases de la implementación del Estado liberal
en Francia adoptó formas totalitarias represivas a través
del Terror mediante la eliminación física en la guillotina
de funcionarios y defensores del Antiguo Régimen, des-
naturalizando los principios de la Declaración Universal
de los Derechos del Hombre, que había adoptado siguien-
do las orientaciones y la influencia de la Revolución por
la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica
y consagrados en la primera Constitución Republicana de
1784.
Independientemente de los abusos referidos, el surgir el
Estado liberal se edifica sobre los principios proclama-
dos de la soberanía popular, la división tripartita del po-
der público, el cumplimiento del principio de legalidad e
igualdad formal (igualdad de los ciudadanos ante la ley)
y la protección de los derechos fundamentales básicos.
En primera instancia, un Estado liberal debe permitir y
facilitar el desarrollo de un hombre libre, igualitario y ra-
cional, cuya convivencia y armonía este fijada por accio-
nes que inspiren y permitan el progreso de la sociedad.
Asimismo, es indispensable la separación de lo privado y
de lo público, dado que el individuo tiene autonomía pa-
ra escoger su proyecto de vida, dirigirse por sus propias
convicciones y “lo privado es definido como el derecho
a la personalidad inviolable, garantizando al asegurar au-
tonomía o control sobre las intimidades de la identidad
personal”.
1.9.2 Libertad
El Estado liberal pretende ser, según propone el
liberalismo económico desde Adam Smith, un estado mí-
nimo (minarquismo), que no interviene en economía (al
1.10. ESTADO SOCIAL 51
contrario que el mercantilismo propio del Antiguo Régi-
men), y que solamente garantiza el ejercicio de la libertad
individual, por ejemplo garantizando la existencia de un
mercado libre sin restricciones y un ejercicio ilimitado de
la propiedad privada.
Al contrario que la Monarquía absoluta, donde la palabra
del rey es ley, el Estado liberal se define como un Estado
de derecho, en que se ofrece al individuo la seguridad ju-
rídica de no estar sometido a la arbitrariedad del poder.
Instituciones como la tortura judicial desaparecen. Otras
nacen, como la policía, pues lo que continúa existiendo
(y perfeccionándose como prueba Foucault en Vigilar y
castigar) es la represión de las conductas que se definen
como antisociales, incluyendo la represión política de in-
dividuos y grupos no integrados en el sistema político o
social. Según el mismo Foucault, el nacimiento o triun-
fo simultáneo de instituciones como la cárcel, la escuela
y el ejército nacional indica claramente que el ideal de
libertad es el de hacer que cada uno acabe encontran-
do su sitio según sus méritos y capacidades (no según el
nacimiento como en la sociedad estamental), sitio del que
no podrá quejarse ni los demás deberán sentirse culpables
por ello, ya que habrá demostrado en función de una teó-
rica igualdad de oportunidades que es el que merece.la
participacion de cada alumno
1.9.3 Igualdad
La igualdad de condiciones que se pretende para la so-
ciedad significa que desaparecen los privilegios y los
estamentos para asegurar la movilidad social mediante
la superación individual a través del esfuerzo en el traba-
jo y cultivo de habilidades naturales y/o adquiridas (pro-
fesionales, artísticas, deportivas etc.). La eliminación de
los privilegios territoriales o fueros permite la construc-
ción de un Estado-nación de dimensiones propicias pa-
ra un mercado nacional unificado, sin aduanas interio-
res, y que comparte moneda, sistema de pesos y medidas
y legislación mercantil. La revolución de los transportes
que supuso el ferrocarril fue vital para esa construcción
nacional, que se ve justificada ideológicamente por los
movimientos nacionalistas, como por ejemplo en las uni-
ficaciones nacionales de Italia y Alemania, que pueden
hacer hincapié en otros factores de unificación nacional,
como el idioma.
Es importante resaltar que en el campo del Derecho se es-
tablecen: el principio de legalidad y el principio de igual-
dad ante la ley. El primero hace referencia a que toda
obligación ciudadana estará sujeta a que esté dispuesta
en una ley, y la igualdad ante la ley quiere decir que con
fundamento a la abolición de los estamentos todos los ciu-
dadanos serán tratados iguales ante la ley.
1.9.4 Separación Iglesia-Estado
La situación de la Iglesia Católica en los países del sur de
Europa se deteriora como consecuencia de su pérdida de
poder económico, político y social (puede hablarse de un
proceso de descristianización),[1]
pudiendo llegar a una
separación total entre Iglesia y Estado como ocurre en
Francia, o a modelos intermedios, como en España donde
se opta por un modelo de Concordato, en que el clero pasa
a ser subvencionado por el Estado (siguiendo el ejemplo
una vez más del Imperio Napoleónico).
1.9.5 La sociedad civil
La aparición del Estado como un organismo autónomo
dentro de la sociedad moderna ha provocado la necesidad
de distinguir lo público estatal y lo público no estatal. Lo
público no estatal es el ámbito de la sociedad civil como
conjunto de instituciones y mecanismos de coordinación
social no dependientes del sistema administrativo estatal.
Ejemplos: las ONG. El Estado se convierte en la esfera
despolitizada de las personas y sus actividades.
1.9.6 Véase también
• Revolución Liberal
• Configuración del Estado liberal en España (1833-
1868)
• Liberalismo
[1] CALLAHAN, William J. Iglesia, poder y sociedad en Es-
paña 1750-1874, Madrid, Nerea ISBN 84-86763-12-6
1.10 Estado social
Estado social (del alemán Sozialstaat) es un concepto
propio de la ideología o bagaje cultural político alemán.
El concepto se remonta a la formación del Estado pru-
siano y, pasando a través de una serie de transformacio-
nes, en la actualidad forma las bases político-ideológicas
del sistema de economía social de mercado. En tér-
minos más recientes, incorpora a su propia denomi-
nación el concepto de Estado de derecho, dando lu-
gar a la expresión Estado de derecho social (sozialer
Rechtsstaat),[1][2][3][4][5]
y también, además, al concepto
de Estado democrático, dando lugar a la expresión Estado
social y democrático de derecho.[6]
1.10.1 Introducción
Se considera que el Estado social es un sistema socio-
político-económico definido por un conjunto de condi-
ciones jurídicas, políticas y económicas. En términos ge-
nerales la mayor parte de autores de filosofía del derecho
52 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
concuerdan en que un Estado social de derecho se pro-
pone fortalecer servicios y garantizar derechos, conside-
rados esenciales para mantener el nivel de vida necesario
para participar como miembro pleno en la sociedad. En-
tre esas condiciones se cita generalmente:
• Asistencia sanitaria.
• Salud
• Educación pública.
• Trabajo y vivienda dignos,
• Indemnización de desocupación, subsidio familiar.
• Acceso práctico y real a los recursos culturales:
(bibliotecas, museos, tiempo libre).
• Asistencia para personas con discapacidad y adultos
mayores.
• Defensa del ambiente natural.
• Asistencia social
• Defensa jurídica y asistencia legal.
• Garantiza los denominados derechos sociales me-
diante su reconocimiento en la legislación.
Provee la integración de las clases sociales menos favo-
recidas, evitando la exclusión y la marginación, a tra-
vés de la compensación de las desigualdades y de la
redistribución de la renta por medio de los impuestos y
el gasto público. Utiliza instrumentos como los sistemas
de educación y sanidad (en mayor o menor grado públi-
cos y controlados por el estado, obligatorios, universales,
gratuitos y subvencionados), financiados con cotizacio-
nes sociales. Se tiende a la intervención en el mercado y
la planificación de la economía, todo ello en contra de los
principios del liberalismo clásico.
En la práctica política, tanto el Estado social como la
economía social de mercado son a menudo confundidos
con el Estado del bienestar (welfare state). Esta confu-
sión es a veces natural, producto de la confluencia en
ambos proyectos de historia, resultados, intereses (véa-
se Estado del Bienestar: Orígenes y Evolución), e inclu-
so medios (véase economía del bienestar), pero a veces
parece intencional, debido a consideraciones ideológicas
o de debate.[7]
Es relevante notar que en idioma alemán
hay dos palabras (Sozialstaat y Wohlfahrtsstaat) que se
pueden traducir al inglés como welfare state. Sin embar-
go hay entre ellas una distinción sutil pero importante:
Sozialstaat es un principio (Sozialstaatsprinzip) mientras
Wohlfahrtsstaat es una política:
In der Politikwissenschaft wird der Termi-
nus Wohlfahrtsstaat zum Teil abweichend ver-
wendet und gilt als vorwiegend empirische Ka-
tegorie zur vergleichenden Analyse der Aktivitä-
ten moderner Staaten.[8]
'En la ciencia política, el término Estado de
bienestar tiene en parte usos o significados dis-
tintos, y se considera que es principalmente
una categoría empírica para el análisis compa-
rativo de las actividades de los Estados moder-
nos’
.
1.10.2 Orígenes y evolución del término
El concepto del Estado social fue introducido por
el economista, sociólogo y analista político alemán -
considerado conservador- Lorenz von Stein como una
manera de evitar la revolución. Von Stein postuló que
la sociedad ha dejado de constituir una unidad, debido
a la existencia de clases, lo que facilita que los individuos
persigan sus propios intereses a costa de los del resto, ter-
minándose con estados opresivos o dictatoriales. En esas
circunstancias, puede haber una revolución. Pero esa re-
volución sólo llevará a una nueva dictadura. La solución
es, en su opinión, un Estado social, es decir, un Estado
que inicie una reforma a fin de mejorar la calidad de la
vida de las clases “bajas”, evitando así, en sus palabras,
«el proceso de las clases que buscan ascender socialmen-
te» (der soziale Prozeß der aufsteigenden Klassenbewe-
gung). Lo anterior se lograría a través de una «Monarquía
Social».[9]
Sin embargo algunos autores,[10]
encuentran anteceden-
tes anteriores en la monarquía prusiana del despotismo
ilustrado, a partir de Federico II el Grande de Prusia. Por
ejemplo, la “landrecht” de Federico Guillermo II estable-
ció que el “Estado seria considerado el protector natural
de las clases pobres”.
Von Stein escribió en la misma época que Hegel, la de
la reacción absolutista a la Revolución francesa. Perio-
do que en Alemania coincidió con el reinado de Federico
Guillermo III. Hegel es generalmente considerado el más
avanzado exponente del conservatismo político, la antíte-
sis del liberalismo, debido a la proposición que una co-
munidad es definida por un “espíritu común”, que en su
opinión era un número de principios morales que existen
a priori (o por sobre) la comunidad misma. En su visión,
la legitimidad de un estado depende de la implementación
de tales principios, más que en representar los intereses
de los miembros particulares de la misma. Hegel ha si-
do a menudo acusado de sustituir el Pluralismo (política)
y la libertad de la sociedad por la uniformidad impuesta
de una entidad metafísica superior a todos y cada uno: el
estado “supra-individual”.[11]
Tanto von Stein como Hegel postulan una sociedad que
constituye una especie de organismo, literalmente con es-
píritu o vida real, independiente de los individuos o inclu-
so de cualquier generación en particular. Para Hegel ese
espíritu “del pueblo o nación” (Volkgeist, entendido co-
mo espíritu de una nación a través de las generaciones)
1.10. ESTADO SOCIAL 53
se concretiza en un individuo particular, el que incorpora
o da realidad a ese espíritu, Ese individuo es el monar-
ca absoluto pero constitucional, en el sentido que es el
volkgeist lo que da origen a toda ley y toda constitución:
el monarca, personificando ese volkgeist, es la ley y, por
lo tanto, no solo la constitución, pero la mejor forma de
constitución posible.[12][13]
Adicionalmente, para von Stein, el estado consiste de dos
componentes centrales que se deben complementar: la
Constitución y la Administración -este último término
en un sentido general: por ejemplo, la libertad y bienes-
tar que la constitución establece debe ser implementa-
da también al nivel práctico por el brazo administrativo.
Lo que significa que debe haber una “administración so-
cial” que permita a los individuos ejercer esos derechos
y gozar en realidad de esas garantías que la constitución
promete. “Para Stein, el Estado tiene que garantizar la
libertad del individuo no solamente contra las amena-
zas de otros individuos o de los propios agentes públi-
cos, sino también contra la arbitrariedad de los desarro-
llos socioeconómicos”[14]
(ver Cameralismo).
Estas tendencias alcanzaron su apogeo posteriormente,
con Otto Von Bismarck quien ha sido considerado un ar-
diente monarquista y nacionalista, el último representante
del despotismo ilustrado, y al mismo tiempo como el pa-
dre fundador de la Alemania moderna (véase Unificación
de Alemania).
Bismarck introdujo, motivado por un deseo de evitar el
ascenso de los socialdemócratas-comunistas (en ese mo-
mento no se había producido aún tal escisión dentro del
movimiento obrero marxista, únicamente separado de la
rama anarquista-bakuninista) una serie de reformas que
él llamó “Cristianismo Aplicado”. Posteriormente se refi-
rió al proyecto como "Socialismo de Estado" observando,
proféticamente, que “es posible que todas nuestras polí-
ticas se deshagan cuando yo muera, pero el Socialismo
de Estado perdurará" (Der Staatssozialismus paukt sich
durch).[15]
Algunos se han referido al sistema bismarckiano -que
perduró sin modificaciones mayores en Alemania hasta
el fin de la Primera Guerra Mundial- como “revolución
desde arriba”,[16]
"Reformismo de derecha” o “Estado de
Bienestar Conservador”.[17]
Marx llamo a este proyecto “socialismo del Gobierno real
prusiano”.[18]
(ver también “Crítica al programa de Got-
ha”) También ha sido denunciado como "Capitalismo de
Estado", dado que en ese sistema el estado no busca con-
trolar sino regular lo que son esencialmente empresas
capitalistas.[19]
Respecto al aspecto legal del Estado social del Dere-
cho que se empieza a hacer evidente en el periodo, hay
que tener en cuenta que históricamente este concepto fue
precedido por el concepto de Rechtsstaat (ver Estado de
Derecho) también parte esencial del bagaje cultural, ins-
titucional e ideológico alemán, concepto que se puede ver
como íntimamente ligado al concepto inglés de “Rule of
Law” y al hispano Imperio de la ley.[20]
Este Estado de
Derecho, como concepto filosófico se remonta, en la ideo-
logía alemana, directamente al concepto kantiano acerca
del deber ser social.[21][22][23]
Esta concepción se puede
percibir como un “sobredimensionamiento” de la función
de la ley,[24][25]
con dos elementos para la organización de
la política y de la sociedad: Primero, la ley como meca-
nismo civilizador y de progreso.[26]
El segundo es el prin-
cipio regulador o de “legalidad": la ley aparece como el
instrumento más adecuado para organizar una determi-
nada forma de sociedad y su Estado.
A pesar que para Kant el principio se puede resumir como
“discutid tanto como queráis, pero obedeced (a la auto-
ridad real)",[27]
en la actualidad, Estado de Derecho se
entiende como significando que tanto el Estado como la
sociedad deben estar sometidos a la Ley (ver “Legalidad
administrativa” en Principio de legalidad).
Después del fin de la Primera Guerra Mundial, durante
el periodo de la República de Weimar se continúa con
el concepto paternalista del Estado social. En general, y
a pesar de algunas modificaciones -tales como la intro-
ducción, en principio, de una Constitución y un sistema
federal- simplemente se reemplaza la monarquía con una
república, manteniéndose, por ejemplo, el principio de la
primacía del poder central ( ejecutivo) sobre el legislativo
y el judicial (por ejemplo, el “canciller” podía intervenir
o modificar decisiones de los otras ramas del estado por
“motivos de estado”).
Durante ese periodo, y como consecuencia de las grandes
crisis económicas y políticas del periodo,[28]
dos concep-
ciones se empiezan a delinear en Alemania.
La primera, volviendo a las concepciones nacionalistas
y de orden de Bismarck, propone disciplina y control
social estricto a fin de producir crecimiento y bie-
nestar económico (ver Movimiento Revolucionario
Conservador), que termina dando origen al proyecto
nacionalsocialista.[29]
Esta visión transforma el sentido de
la nación generadora del “volkgeist” de ser una comuni-
dad definida por principios morales o legales (de naci-
miento en una determinada jurisdicción) a una relación
étnica o racial[30]
dando así origen a la acusación que
el antisemitismo de los nazis es culturalmente inspirado,
producto de ese mismo “volkgeist”.[31]
La visión alternativa, que puede ser llamada del
liberalismo conservador, se encuentra en la escuela de
Friburgo, (ver también ordoliberalismo) resalta la impor-
tancia que el derecho sea no solo garante del orden so-
cial en el sentido de reglar a los gobernados y regular la
conducta gubernamental o estatal pero también la rela-
ción entre individuos, empresas y grupos de poder en un
mercado libre[32]
estableciendo así las bases para el Esta-
do social de derecho moderno.
Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, varios
políticos que constituyeron la oposición de derecha de
inspiración cristiana y basándose en las visiones de la
escuela de Friburgo, vuelven a las raíces hegelianas del
54 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
concepto, pero reinterpretan el contenido moral del Es-
tado social, buscando reemplazar tanto el nacionalismo
como el centralismo a fin de evitar que el Estado cai-
ga en las manos de déspotas. Ese nuevo contenido, de
carácter cristiano, reafirma no solo el bien común sino
el valor irreemplazable de la libertad de los individuos
y el valor de las comunidades diversas que se integran
en una nación, adquiriendo así el sentido moderno -
nuevo Rechtsstaat o Sozialrechtsstaat- del término (ver
rechtsstaat) En conjunto con las concepciones económi-
cas de personajes tales como Franz Böhm, Walter Eucken
y -principalmente- Alfred Müller-Armack, dan finalmen-
te origen al proyecto de la Unión Demócrata Cristiana
de Alemania que llega a ser llamado Economía Social de
Mercado.[33]
1.10.3 Rasgos fundamentales
Dado su origen e influencias ideológicas, este proyecto
de “liberalismo ordenado o controlado” es, por princi-
pio, opuesto a concepciones socialistas o colectivistas.
Por ejemplo, uno de los principales promotores de la Eco-
nomía Social de Mercado, Ludwig Erhard dijo:
Nosotros rechazamos el Estado benefactor
de carácter socialista, y la protección total y ge-
neral del ciudadano, no solamente porque es-
ta tutela, al parecer tan bien intencionada, crea
unas dependencias tales que a la postre sólo pro-
duce súbditos, pero forzosamente tiene que ma-
tar la libre mentalidad del ciudadano, sino tam-
bién porque esta especie de auto-enajenación, es
decir, la renuncia a la responsabilidad huma-
na, debe llevar, con la paralización de la vo-
luntad individual de rendimiento, a un descenso
del rendimiento económico del pueblo.[34]
A diferencia con el Estado del Bienestar, el Estado social
de derecho no busca avanzar hacia el socialismo; no in-
tenta transformar al Estado en propietario de los medios
de producción ni se ve como promotor de igualdad social
en un sentido amplio.[35]
Sus principales objetivos son,
por un lado, dar un marco regulatorio al capitalismo a fin
de asegurar que las reglas de la Competencia (economía)
realmente se implementen (se implementen “funcional-
mente, en el lenguaje de la escuela) y, segundo, que los
beneficios de la actividad económica se extiendan a la so-
ciedad entera en relación a los esfuerzos personales pero
evitando extremos de privación o injusticias. Lo anterior
se concreta a través de la acción reformista del Estado.
Lo anterior da origen, por supuesto, a tensiones o con-
tradicciones en el proyecto. Desde el punto de vista del
proyecto, esas tensiones se deben resolver institucional-
mente, a través del ordenamiento jurídico de un país.[36]
En relación a esto, el Estado social de derecho reconoce
el derecho legitimo no solo de los individuos sino también
de grupos o sectores que actúan en representación de cla-
ses (por ejemplo, sindicatos, colegios profesionales, agru-
paciones empresariales) o sectores sociales (desde juntas
de vecinos a agrupaciones regionales) a actuar y tener ac-
ceso a niveles de decisión político-administrativos, man-
teniendo al mismo tiempo que el Estado como tal debe es-
tar por encima de esas divisiones, actuando no solo como
buen juez, sino al mismo tiempo tomando acciones acti-
vas a fin de asegurar tanto la participación general como
el mantenimiento de la legalidad e intereses comunes.
Lo anterior da origen a los siguientes ejes temáticos[37]
• Igualdad versus libertad. Tanto la libertad como
la igualdad son generalmente consideradas como un
derecho fundamental, como principios que el estado
debe defender y promover. Sin embargo, estos prin-
cipios a veces entran en contradicción. Por ejemplo,
desde los tiempos de John Stuart Mill y Kant mismo
se acepta que la libertad o bien común demanda una
cierta limitación de la libertad de los individuos. La
problemática en este sector es buscar un equilibrio
que de un resultado óptimo pero al mismo tiempo
mantenga la legitimidad política del Estado frente a
todos los ciudadanos.
• El estado gestor, mánager. El modelo de Estado
social es un modelo gestor, de un estado activamen-
te intervencionista. Pero al mismo tiempo un esta-
do que no busca llegar ser un estado controlador.
Cuando aparece el Estado social moderno encuen-
tra por un extremo el Estado liberal y por el otro
el modelo comunista. El estado social tiende a posi-
cionarse en el Centro político, aceptando en general
el liberalismo económico, afirma que hay una área
de acción legitima que corresponde al Estado: la de
establecer los mecanismos financieros básicos (emi-
sión del dinero, control de tasas de interés, etc), ac-
ción directa (pero no necesariamente como propie-
tario) en ciertas áreas de interés común (tales como
redes de transporte, provisión de energía, provisión
de “derechos sociales”, etc) y supervisión del funcio-
namiento de empresas privadas y economía en ge-
neral. Dentro de estas premisas el Estado organizará
la actividad económica, planificando y participando
en determinados sectores.
• Derechos sociales. Son aquellos que tienen que ver
con la protección de los más desfavorecidos, son de-
rechos que obligan al Estado a actuar. Entre ellos ci-
taremos el derecho a la educación, el derecho a la sa-
lud, la seguridad social, el derecho a la vivienda, etc.
Se incluye aquí el derecho de participación social y
participación política, implementado, por ejemplo,
para los trabajadores a través de sus sindicatos na-
cionales.
• La teoría de la Procura Existencial de Forsthoff.
Por la cual el Estado debe proporcionar sino a todos,
1.10. ESTADO SOCIAL 55
a una mayoría el mayor grado de bienestar posible
respecto a aquellas necesidades que el individuo no
pueda proporcionarse por sí mismo. Según Eduardo
García de Enterría .[cita requerida]
, el Estado debe de
encauzar adecuadamente la tarea de la asistencia vi-
tal, asegurando las bases materiales de la existen-
cia individual y colectiva. El ciudadano debe poder
obtener de los poderes públicos, todo aquello que
siéndole necesario para subsistir dignamente, quede
fuera de su alcance.
• Principio democrático. Respeta los principios
democráticos de las Democracias Liberales
pero los completa con un movimiento hacia
el parlamentarismo, la Democracia social y la
democracia deliberativa.
Surge así un concepto particular de “participación eco-
nómica” , que consiste en la creación de una cámara es-
porádica especializada en cuestiones económicas; esto se
quedará más en un intento que en algo práctico de verdad.
Nace también el principio de la democracia empresarial
por la que se abren vías de participación a los trabajado-
res en el seno de las empresas.
1.10.4 Críticas (esbozos)
Es importante, en relación a una tentativa de crítica, man-
tener presente que el Estado social es un principio, es
decir, algo que, por un lado no es fácil definir concre-
tamente y por el otro, es diferente de la manera que se
lo ha aplicado en forma concreta. Algunos denotan esta
diferencia clasificándolos en “Instrumentales” (aquellos
comportamientos alternativos mediante los cuales conse-
guimos los fines deseados.) y “Terminales” (o los esta-
dos finales o metas en la vida que al individuo le gustaría
conseguir.)[38]
Simplificando una materia que es comple-
ja, se puede decir que la Estado social es el principio que
busca implementar a nivel social, a través de una función
del Estado o Gobierno, la solidaridad o justicia social.
La crítica neoliberal comienza su ataque al Estado social
argumentando que, más allá de un acto de pillaje social
(“el acuerdo de una mayoría sobre el reparto de los despo-
jos que está a su alcance extorsionar a una minoría”),[39]
no hay tal cosa como justicia social, que es un concepto
vacío de contenido. Friedrich von Hayek, por ejemplo,
nos informa:
cuanto más me esforzaba, en efecto, en dar
un concreto significado a la expresión de refe-
rencia, mayor era mi fracaso al respecto. Nun-
ca logré justificar, en efecto, sobre la base de
alguna norma general -como exigen los más
elementales cánones de justicia-, esa sensación
de indignación que en casos concretos todos
a menudo experimentamos al abordar los pro-
blemas sociales[40]
Adicionalmente, y debido a esa presumida falta de con-
tenido, la implementación de los objetivos del Estado so-
cial ha llevado, de acuerdo a esta visión, la implemen-
tación de medidas que, buscando la igualdad económi-
ca, han, inevitablemente, lesionado la sociedad libre. Los
mecanismos de planificación necesitados por esa tenta-
tiva llevan a la usurpación de bienes y derechos que le-
gítimamente pertenecen a los individuos, (amen de lle-
var a crecientes niveles de ineficiencia. Ver, por ejem-
plo: debate sobre el cálculo económico en el socialismo)
lo que inevitablemente llevará a la destrucción tanto de
la libertad individual como de la democracia a nivel so-
cial (ver Camino de servidumbre). Esto, porque desde
este punto de vista, solo hay dos alternativas: mercado
totalmente libre o control estatal absoluto. Por ejemplo,
Ludwig von Mises, afirma:
Simplemente no hay otra opción que esta:
ya sea se abstiene de interferir en el libre juego
del mercado, o se delega el manejo completo
de la producción y distribución al gobierno. Ya
sea capitalismo o socialismo: no hay un camino
intermedio[41]
Sin embargo, se puede argumentar en contra que la críti-
ca austriaca al Estado social parte de un doble equívoco:
la confusión del Estado social como principio orientador
de acción política con su expresión concreta en algunos
casos específicos. Y segundo, la de esos proyectos en uno
solo: el socialismo estatista (ver antiestatismo). Así, tanto
la Economía social de mercado de la democracia cristia-
na como el Estado del Bienestar de la socialdemocracia y
del liberalismo progresista, la dictadura del proletariado
del comunismo, el dirigismo del conservadurismo fran-
cés, la economía del estado fascista de Mussolini y Hitler
(ver Economía política de los nazis ) o incluso propuestas
“técnicas” (por ejemplo: la Economía del bienestar) lle-
gan a ser simplemente expresiones del “estatismo”. Reco-
nociendo eso, Mishra afirma que encuentra “en la postu-
ra neoliberal una clara tendencia a exagerar y generalizar
las críticas sobre las bases de evidencias insuficientes.[42]
Claus Offe, por su parte, alega que:
es mi pretensión que los dos argumentos
clave del análisis liberal-conservador son vá-
lidos en amplia medida, al revés de lo que a
menudo argumentan críticos de la izquierda. El
principal defecto que veo en este análisis se re-
laciona menos con sus afirmaciones explicitas
que con aquello que omite considerar[43]
Martínez de Pisón, estando de acuerdo con ambos au-
tores citados, agrega que “la crítica neoliberal carece de
imaginación”[44]
Sin embargo, y a fin de evitar equívocos es necesario acla-
rar que esos autores reconocen que la aplicación del prin-
cipio del Estado social ha llevado en ocasiones a instan-
56 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
cias autoritarias, por ejemplo, y a fin de evitar controver-
sias, en el estado bismarckiano. Sin embargo sugieren que
no es muy apropiado confundir esos estados con los de los
países que en la actualidad usan el término para describir
sus objetivos sociales o de gobierno (Alemania, Austria,
Suiza, posiblemente España[45]
) En esos, el principio de
la justicia social se ve como esencial para, precisamente.
salvaguardar esa libertad y democracia. El sitio internet
de la Fundación Conrad Adenauer, por ejemplo, afirma:
“Nuestro trabajo se fundamenta en la convicción de que
la democracia, el Estado de Derecho y una política a fa-
vor de la garantía efectiva de los derechos humanos son
condiciones indispensables para el desarrollo sostenible
en cualquier país del mundo”.[46]
Martínez de Pisón su-
giere que no es posible desconocer el paso de la historia,
pero así como no se puede negar el absolutismo que los
partidarios -reales o putativos- del Estado social han en
ocasiones impuesto, tampoco es posible desconocer los
resultados de un mercado totalmente libre, incluyendo su
incapacidad para evitar Crisis cíclicas y el resultado tan-
to social como político de tales crisis. (ver obra citada).
Jeffrey D. Sachs concluye: “Von Hayek estaba equivoca-
do. En las democracias sólidas y vigorosas, un Estado so-
cial de bienestar generoso no es un camino a la servidum-
bre sino a la justicia, la igualdad económica y la compe-
titividad internacional.”[47]
Desde el punto de vista izquierdista, tanto del liberalismo
progresista como del socialismo libertario (ver Bertrand
Russell) o el consejismo (ver por ejemplo, Anton Pan-
nekoek), el Estado social busca evitar el traspaso de po-
deres al pueblo o comunidad, reemplazando la toma de
decisiones a nivel local con las basadas en consideracio-
nes legales o técnicas exclusivas de un grupo reducido de
burócratas gobernantes. En ese sentido, es antidemocrá-
tico o antiigualitario por naturaleza.
Desde un punto de vista marxista el criticismo es más
complejo. Para esa visión, el Estado social es simplemen-
te el componente ideológico (político-legal) que justifica
el dominio de una clase social sobre otras y la sociedad
en su conjunto. Esa situación se debe, últimamente, a una
característica de la realidad social: la existencia de cla-
ses sociales y concomitantes promoción de sus intereses.
Es absolutamente utópico y erróneo -desde este punto de
vista- proponer la solución a tal problema a través de una
legalidad que supuestamente podría estar por sobre tales
intereses, en la medida que todo sistema legal solo puede
ser el resultado -a nivel ideológico-administrativo- de tal
la dominación. Esta situación puede ser considerada in-
justa o antidemocrática, pero al mismo tiempo, perdurara
mientras las clases sociales existan.
La solución de largo plazo es, entonces, poner el Esta-
do al servicio de esa clase cuya existencia sea tal que ella
misma busque eliminarse como tal. Eso se concreta en
el proletariado, es decir, en aquellos cuya existencia im-
plica que son explotados -ya sea por otros, por el estado
o incluso por ellos mismos- Esa situación no será menos
injusta en términos generales, pero significa que el poder
de decisión estará en manos de quienes tienen un inte-
rés en terminar con la situación en lugar de quienes se
benefician de la perpetuación del sistema. En otras pala-
bras, en la instauración de una dictadura del proletariado
que llevara a la abolición del Estado como mecanismo de
control opresivo.[48]
Sin embargo, la suposición que tal estado proletario será
el instrumento del progreso a la abolición del estado (o
hacia el socialismo) parece ser rechazada por Marx: “Pe-
ro en lo que concierne a las actuales cooperativas, sólo
tienen valor en la medida que son creaciones indepen-
dientes de los trabajadores y no protegidas por el estado
o por la burguesía” (Critica al programa de Gotha): “Esta
es una clásica exposición del significado de la palabra in-
dependiente como la piedra de toque del socialismo desde
abajo contra el socialismo de Estado.[49]
Esto ha llevado a
algunos autores a sugerir que, a pesar de ser brillantes, los
escritos de Marx “dejan muchas cuestiones de organiza-
ción sin respuesta. (...) Marx sugiere que una alternativa
no autoritaria, incluso libertaria a la social-democracia y
el socialismo de estado es posible, pero falla en delinear
su esquema institucional”[50]
1.10.5 Véase también
• Capitalismo renano
• Economía constitucional
• Economía del bienestar
• Economía mixta
• Economía social de mercado
• Estado del bienestar
• Estado de Derecho
• Economía de Mercado Socialista
• Derecho de interés público
• Dirigismo
• Mittelstand
• Movimiento Revolucionario Conservador
• Think tank
• Socialismo de mercado
• Estado garante (Enabling State)[51]
1.10.6 Notas
[1] Economía Social de Mercado y Estado social de derecho
[2] Principio de Estado social de derecho
1.10. ESTADO SOCIAL 57
[3] ESTADO SOCIAL DE DERECHO:Del planteamiento
de la teoría al establecimiento de mecanismos que lo per-
mitan en la práctica.
[4] Las nuevas dimensiones del estado social de derecho
[5] ESTADO SOCIAL DE DERECHO
[6] Constitución española de 1978, art. 1.1
[7] "¿Cuántos progresistas son conscientes de que el Estado
del bienestar que tanto ensalzan es un producto del despo-
tismo ilustrado de Bismarck y del fascismo de Mussolini?
¿Cuántos valoran los frenos liberales al fascismo? ¿Cuán-
tos de ellos llevarían la camiseta de Hitler como llevan la
del Che, si la historia hubiera sido ligeramente distinta y
Hitler no hubiera atacado a la URSS? En: Hitler y el estado
del bienestar
[8] Josef Schmid: Sozialstaat Politische Wirtschaftslehre -
Vergleichende Politikfeldanalyse, Eberhard Karls Univer-
sität Tübingen
[9] Ver resumen de sus ideas en: LEARNING FROM THE
LORENZ VON STEIN’S IDEA OF SOCIAL STATE (en
inglés)
[10] William Harbutt D: “Bismarck and State Socialism”, en
http://www.jstor.org/pss/1008682
[11] Richard Bellamy: “The Transformation of Liberalism” en
“Rethinking Liberalism” (Pinter 2000)
[12] Compárese con: “España no necesita constitución porque
es un Estado perfectamente constituido” Gonzalo Fernán-
dez de la Mora
[13] Karl Popper es profundamente critico de esta visión, ar-
gumentando que la mayoría de los tiranos del siglo XX en-
cuentran en ella una justificación. Ver “La sociedad abier-
ta y sus enemigos”
[14] Ferraro A y Ajenjo N ( A Positive Ethics for Public Ad-
ministration. Altruism, Self-Interest and the Concept of
the State,
[15] Werner Richter, Bismarck, G.P. Putnam’s Sons, New
York (1965) p. 275
[16] “La obra de Hitler no constituyó una singularidad, sino
que se inscribió en una tradición alemana de pensamiento
que ha malinterpretado la tríada de valores de la Revolu-
ción francesa de 1789: “Libertad, igualdad y fraternidad”.
Ha existido un menosprecio hacia la libertad, que ha sido
asociada a riesgos y miedos, de modo que esta no es anhe-
lada por muchos alemanes. No se ha buscado la igualdad
ante la ley, sino la igualdad social con políticas de redistri-
bución de riqueza y búsqueda de seguridad que ya habían
empezado con la “revolución desde arriba” del canciller
Otto von Bismarck (1815-1898). Hitler continuó esa lí-
nea cuando llegó al poder”. Götz Aly, “La seducción nazi.
Dinero y bienestar para todos”
[17] Anthony Gregory: The Conservative Welfare State
[18] Hal Draper : Las dos almas del socialismo. cap 5. Lassa-
lle y el socialismo de estado.- en: http://www.inisoc.org/
abajo.htm
[19] Anton Pannekoek: State Capitalism and Dictatorship.-
en http://www.marxists.org/archive/pannekoe/1936/
dictatorship.htm
[20] No debe confundirse esta relación con una equivalencia.
Ver Alberto Ricardo Dalla Vía: EL IMPERIO DE LA
LEY Y SU EFECTIVIDAD (A PARTIR DE LA RE-
FORMA ...
[21] por ejemplo, Jesús Rodríguez Zepeda escribe: “La defini-
ción mas precisa de la noción de Estado de derecho en el
pensamiento moderno esta probablemente en la obra del
filósofo alemán de finales del siglo XVIII Immanuel Kant”
en ESTADO DE DERECHO Y DEMOCRACIA; Cap
II: “La Formación del concepto de Estado de derecho”.-
punto 5: “Kant: ética y Estado de derecho” pp 31.
[22] Manuel García Pelayo ESTADO LEGAL Y ESTADO
CONSTITUCIONAL DE DERECHO
[23] DELA CORTINA ORTS EL CONTRATO SOCIAL
COMO IDEAL DEL ESTADO DE DERECHO. EL DU-
DOSO CONTRACTUALISMO DE I. KANT
[24] por ejemplo, Mario Estuardo López Barrientos sugiere en
Los escritos políticos de Immanuel Kant (conclusiones: 5,
c:) “Ante el problema de la libertad, y del antagonismo
natural en los seres humanos, Kant sugiere la necesidad del
derecho como entidad rectora y coercitiva de los excesos
de libertad de los seres humanos. El derecho vendría a
prescribir una libertad regida por leyes. El derecho mejor
sería el del régimen republicano”
[25] Karl Dietrich Bracher observa: La desviación del centro
de interés respecto al estado puede considerarse, al me-
nos en parte, como reflejo del carácter progresivamente
no jurídico de la ciencia política contemporánea. Los con-
ceptos de Estado y de soberanía se han basado tradicio-
nalmente en la hipótesis de que la determinación y la apli-
cación de los derechos es la técnica más importante de in-
tegración social. La tradición política de Occidente, con
su vinculación secular al mantenimiento de un “imperio
de la ley” efectivo, se basa en esta misma hipótesis. Cuan-
do se conciben de esta forma los problemas de la política,
es natural que la ciencia política y la teoría jurídica vayan
estrechamente unidas y que compartan muchos conceptos
comunes. Sin embargo, para los especialistas modernos de
las ciencias sociales, el enfoque jurídico de los problemas
políticos es en buena medida inadecuado. Por importante
que sea el derecho en una sociedad, constituye solamente
una de las muchas agencias a través de las cuales se con-
trola la conducta social. Los politólogos contemporáneos
piensan en general que debe estudiarse el poder político
en todas sus manifestaciones, y no únicamente en sus as-
pectos jurídicos. El Estado no debe definirse, desde luego,
en términos jurídicos. en: El Concepto de Estado
[26] Hay que mantener presente que en esa época se considera-
ba que los sectores ahora llamados populares -carecientes
de educación- eran, por definición, “rústicos”, es decir, so-
lo un paso mas “arriba” que los “salvajes”. En relación a
esos sectores, el poder coercitivo de la ley imponía “ci-
vilidad” o las costumbres y maneras propias de los seres
“civilizados”. Ver “Desprecio al rústico” en Pueblo (po-
blación rural)
58 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
[27] Immanuel Kant: ¿Qué es la Ilustración?
[28] Repercusiones de la guerra
[29] Antony P. Mueller: Bye bye Bismarck
[30] Karl Popper La sociedad abierta y sus enemigos, Edicio-
nes Paidós Ibérica. (2006)
[31] ver, por ejemplo: Que causo el holocausto? (en inglés)
[32] Cabe recordar que una de los mayores centros de disputa
en los tiempos de Bismarck fue precisamente una nega-
tiva estatal a establecer una constitución. La visión hege-
liana -que Bismarck y la monarquía encontraban conve-
niente mantener- establecía que el “volkgeist” encontra-
ba su máxima, su mas expresión mas desarrollada en una
monarquía, en el individuo que hace realidad ese espíritu
nacional, es decir, el monarca absoluto
[33] la Constitución alemana actual dice (en su artículo 20): La
República Federal Alemana es un Estado Federal demo-
crático y social.
[34] Erhard, Ludwig: Política económica de Alemania, Edicio-
nes Omega, pag 208
[35] por ejemplo, la provisión de asistencia médica en Alema-
nia se da a través de -y en relación a- las contribuciones
que individuos hagan (es decir, un sistema de pago “de
seguro” individuales). En el sistema del Estado del Bie-
nestar, es igual y libre de costo a todos los ciudadanos que
lo requieran, pagada a través de impuestos. Ver por ejem-
plo: al sistema sanitario alemán
[36] Ángeles Galiana sugiere que una “transformación que se
efectúa en la mentalidad legislativa tras el advenimiento
del llamado Estado social de derecho, cuando, y a dife-
rencia del Estado Liberal de Derecho, los poderes públi-
cos pasan de ser espectadores a ser protagonistas de la
vida económica, de modo que el Estado no tiene como
única función garantizar el orden público, el cumplimien-
to o la aplicación de la ley, sino que su intervención en la
economía y en la sociedad se basa fundamentalmente en
la capacidad de prestar unos servicios públicos adecuados
a los administrados. De esta forma la regulación jurídica
penetra en diversos aspectos de la actividad económica,
cultural, profesional, etcétera, y por tanto supone la exten-
sión de la normatividad a esferas antes exentas o confia-
das al espontáneo acuerdo de los particulares.- LA ACTI-
VIDAD LEGISLATIVA EN EL ESTADO SOCIAL DE
DERECHO en: http://www.uv.es/CEFD/2/galiana.html
[37] Para una visión mas completa ver: Jerónimo
Molina: REPRESENTACIÓN, ASOCIACIÓN,
PARTICIPACIÓN.- en: http://dspace.unav.es/dspace/
bitstream/10171/101/2/NMolina.doc.
[38] Valores Humanos
[39] F. A. von Hayek: El atavismo de la justicia social, cita-
do por Pablo M. Fernández Alarcón De Lo Político a la
política. Liberalismo: El otro límite de la legitimidad.
[40] F. A. von Hayek: El espejismo de la justicia social, en
Derecho, Legislación y Libertad, vol 2, pp 16
[41] Mises, Ludwig von Liberalism, 1927. (la fuente es la tra-
ducción al inglés de 1985.)
[42] Mishra R. The Welfare State in Crisis. pp 53 y siguientes
[43] Offe. C - “Algunas contradicciones del moderno Estado
del Bienestar"" en Contradicciones en el Estado del Bie-
nestar. pp 141.
[44] José Martínez de Pisón: La crítica neoliberal al Estado so-
cial. Un resumen y una valoración
[45] UNED: “El art. 1.1 de la Constitución española comien-
za diciendo que “España se constituye en un Estado so-
cial y democrático de Derecho que propugna como va-
lores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad,
la justicia, la igualdad y el pluralismo político”... en IV.
EL ESTADO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO DE DERE-
CHO Y SUS VALORES SUPERIORES. Por su parte
Manuel García-Pelayo sugiere: “Entendemos, en efecto,
que la fórmula “Estado social y democrático de Derecho”,
más allá de las contingencias en que fue adoptada, fuera
por los constituyentes alemanes, fuera por los españoles,
es un esfuerzo de síntesis entre tres términos, etc": en EL
ESTADO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO DE DERECHO
EN LA CONSTITUCIÓN ESPANOLA
[46] Acerca de Nosotros  Sitio internet de la fundación Conrad
Adenauer
[47] Jeffrey D. Sachs “EL ESTADO SOCIAL DE BIENES-
TAR, MÁS ALLÁ DE LA IDEOLOGÍA” : http://
econpapers.repec.org/article/col000093/004347.htm
[48] Marx (carta a Joseph Weydemeyer, del 5 de marzo de
1852) :
...no me cabe el mérito de haber descu-
bierto la existencia de las clases en la sociedad
moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes
que yo, algunos historiadores burgueses ha-
bían expuesto ya el desarrollo histórico de esta
lucha de clases y algunos economistas burgue-
ses la anatomía económica de éstas. Lo que yo
he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1)
que la existencia de las clases sólo va unida a
determinadas fases históricas de desarrollo de
la producción; 2) que la lucha de clases con-
duce, necesariamente, a la dictadura del pro-
letariado; 3) que esta misma dictadura no es
de por sí más que el tránsito hacia la aboli-
ción de todas las clases y hacia una sociedad
sin clases...
[49] Hal Draper : Las dos almas del socialismo. cap 5. Lassa-
lle y el socialismo de estado.- en: http://www.inisoc.org/
abajo.htm
[50] A recipe for a cookshop of the future: G. D. H. Cole and
the conundrum of sovereignty | Capital & Class | Find Ar-
ticles at BNET.com
[51] • José Esteve, ¿Es sostenible el Estado social?, El País,
26 de octubre de 2013.
1.11. ÉTICA 59
• Andreas Voßkuhle, Cooperation between the Pu-
blic and Private Sector in the Enabling State, en
The Public-Private Law Divide: Potential for Trans-
formation?, Matthias Ruffert (coord.), 2009, ISBN
978-1-905221-34-9, págs. 205-221
• Pedro Costa, The Enabling State and the Market
• THE ENABLING STATE: A NEW RELATIONS-
HIP BETWEEN GOVERNMENT AND PEOPLE?,
en Carnegie UK Trust
1.10.7 Enlaces externos
• Fundación Konrad Adenauer
• Economía de mercado con responsabilidad social:
La experiencia alemana
• La democracia cristiana y la economía social
• Ángeles Galiana Saura (1999) LA ACTIVIDAD
LEGISLATIVA EN EL ESTADO SOCIAL DE
DERECHO
• El análisis económico de los derechos humanos
• The Theory of Capitalism in the German Economic
Tradition (en Inglés)
• Víctor Manuel D (2001): Estado Social De Dere-
cho, Democracia Y Participación (acerca de Amé-
rica Latina)
• HUMBERTO SIERRA PORTO (2008): LA AD-
MINISTRACIÓN DE JUSTICIA EN EL ESTADO
SOCIAL DE DERECHO PRIVATIZADO (acerca
de América Latina)
1.11 Ética
La ética es la rama de la filosofía que estudia los com-
portamientos en cuanto pueden ser considerados como
buenos o malos.[1]
Tiene como centro de atención las ac-
ciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se
relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y
la vida realizada. El estudio de la ética se remonta a los
orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su
desarrollo histórico ha sido amplio y variado.
La ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racio-
nalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar pos-
teriormente a nivel individual y a nivel social. En la vida
cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral,
busca las razones que justifican la adopción de un sistema
moral u otro.
Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o jui-
cios determinados. Una sentencia ética, juicio moral o
declaración normativa es una afirmación que contendrá
términos tales como “bueno”, “malo”, “correcto”, “inco-
rrecto”, “obligatorio”, “permitido”, etc., referidos a una
acción, a una decisión o incluso también a las intenciones
de quien actúa o decide algo. Cuando se emplean senten-
cias éticas se está valorando moralmente a personas, si-
tuaciones, o acciones. Se establecen juicios morales cuan-
do, por ejemplo, se dice: “Ese hombre es malo”, “no se
debe matar”, etc. En estas declaraciones aparecen los tér-
minos “malo”, “no se debe”, etc., que implican valoracio-
nes de tipo moral.
1.11.1 Introducción
Significado y objeto
La palabra ética proviene del latín ethĭcus, y este del
griego antiguo ἠθικός o, transcrito a nuestro alfabeto, êt-
hicós. Según algunos autores, es correcto diferenciar êt-
hos, que significa ‘carácter’, de ethos, que significa ‘cos-
tumbre’, pues “ética” se sigue de aquel sentido y no es
éste.[2]
Según una corriente «clásica», la ética tiene como objeto
los actos que el ser humano realiza de modo consciente
y libre (es decir, aquellos actos sobre los que ejerce de
algún modo un control racional). No se limita sólo a ver
cómo se realizan esos actos, sino que busca emitir un jui-
cio sobre estos, que permite determinar si un acto ha sido
éticamente bueno o éticamente malo.
Fernando Savater, en el primer capítulo de su libro Ética
para Amador («De qué va la ética»), define la ética co-
mo «el arte de vivir, el saber vivir, por lo tanto el arte de
discernir lo que nos conviene (lo bueno) y lo que no nos
conviene (lo malo)».
Ello implica establecer una distinción entre lo que sea
bueno y lo que sea malo desde el punto de vista ético, y
si el bien y el mal éticos coinciden o no con lo que serían
el bien y el mal en sí.
Límites con disciplinas adyacentes
La ética se relaciona con la antropología, el derecho, con
la ley, y con ciencias empíricas que estudian el compor-
tamiento humano, como la sociología y la psicología.
Un autor define ética del siguiente modo: “Ética (del
griego ethika, de ethos, ‘comportamiento’, ‘costumbre’),
principios o pautas de la conducta humana, a menudo
y de forma impropia llamada moral (del latín mores,
‘costumbre’)”.[3]
La palabra ética proviene del griego êthikos (“carácter”).
Se trata del estudio de la moral y del accionar humano pa-
ra promover los comportamientos deseables. Una senten-
cia ética supone la elaboración de un juicio moral y una
norma que señala cómo deberían actuar los integrantes
de una sociedad. Por profesión se entiende una ocupación
que se desarrolla con el fin de colaborar con el bienestar
de una sociedad. Para realizar dicha labor es necesario
que el profesional (persona que ejerce la misma) actúe
60 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
con responsabilidad, siguiendo los requisitos que la ley
vigente plantee para el desarrollo de esa actividad.
La ética profesional pretende regular las actividades que
se realizan en el marco de una profesión. En este sentido,
se trata de una disciplina que está incluida dentro de la
ética aplicada ya que hace referencia a una parte especí-
fica de la realidad.
Cabe destacar que la ética, a nivel general, no es coactiva
(no impone sanciones legales o normativas). Sin embar-
go, la ética profesional puede estar, en cierta forma, en
los códigos deontológicos que regulan una actividad pro-
fesional. La deontología forma parte de lo que se conoce
como ética normativa y presenta una serie de principios
y reglas de cumplimiento obligatorio.
1.11.2 Ramas de la ética
Metaética
La metaética es una rama de la ética cuyo centro de interés
es el análisis del lenguaje moral.
El problema del ser y el deber ser La ética teleológica
es generalmente una ética orientada hacia fines, hacia un
télos (en griego, ‘fin u objetivo que perfecciona a quien lo
alcanza’).
Hume ha planteado la objeción de que la transición de “lo
que es” a “lo que debe ser” es problemática, y en general
ilegítima. La falacia naturalista de George Edward Moore
plantea cuestiones estrechamente relacionadas, pero no es
estrictamente lo mismo.
Como se destaca más adelante, los positivistas, deben es-
tar epistemológicamente entre las tasas y tarifas de des-
tino, y se diferencian por su relación diferente a los senti-
dos. La distinción epistemológica entre es y debe se basa
en la ciencia empírica moderna. Quien no acepta esta dis-
tinción, o bien debe postular a un ser que no es directa-
mente o indirectamente detectable, o se debe considerar
lo que debe ser perceptible.
Las normas éticas se derivan de supuestas declaraciones
sobre los seres, con frecuencia pasan inadvertidos por el
uso de la ambigüedad normativa y empírica de térmi-
nos como “esencia”, “naturaleza”, “determinación”, “fun-
ción”, “final”, “sentido” u “objetivo alcanzado”. Así, la
palabra “objetivo” es incluso lo que en realidad busca una
persona (Su meta es graduarse). La palabra objetivo pue-
de referirse también a lo que debe perseguir un hombre
(por ejemplo, cuando se dice de alguien que perdió el ob-
jetivo o la meta de su existencia humana).
La ambigüedad inadvertida empírico-normativa de cier-
tos términos conduce a falacias lógicas tales como: “La
esencia de la sexualidad es la procreación. Por lo tanto,
la anticoncepción no está permitida, porque no refleja la
naturaleza de la sexualidad”.
Tomando nota de que esto supone que se ha deducido ló-
gicamente que el ser es una justificación de las normas
aún no declaradas (Promulgadas). Porque, además de las
declaraciones normativas y de los registros, hay volun-
tades. La expresión de la voluntad de una persona: “No
quiero ser molestado en la siguiente hora por cualquier
persona” incluye el deseo de que la norma “Nadie me de-
be molestar en la hora siguiente” sea capaz de ser acogida
y respetada por otros. El punto central será saber si la ex-
presión de la voluntad de esa persona sea o no sea ética-
mente correcta, o sea simplemente un acto arbitrario que
no exige un respeto absoluto por parte de otros.
La falacia naturalista George Edward Moore, en su
obra Principia Ethica, acusa al naturalismo de cometer un
error cuando infiere que algo tiene una propiedad moral a
partir de que ese algo tiene tal o cual propiedad natural.[4]
Por ejemplo, asumiendo que el placer es una propiedad
natural, un naturalista podría sostener que las relaciones
sexuales son buenas porque son placenteras.[4]
Sin em-
bargo, Moore señala que para afirmar esto, primero se
necesita mostrar que todo lo placentero es bueno,[4]
y es-
to requiere de un argumento que parece difícil de pro-
veer. Pese al nombre de la falacia, la misma parece poder
extenderse más allá del naturalismo.[4]
Así, el desafío pro-
puesto por Moore parece mostrar cómo es posible con-
cluir legítimamente que una propiedad no moral puede
identificarse o tener la misma extensión que una propie-
dad moral.
Ética normativa
El dilema del tranvía es un experimento mental que puede servir
para ilustrar y poner a prueba distintas teorías éticas.
Las teorías de la filosofía ética o moral se pueden distin-
guir de acuerdo a los criterios de sus bases para la deter-
minación del bien moral. El bien moral puede ser deter-
minado por:
• Las consecuencias (ética teleológica) consecuencia-
lismo;
• Disposiciones de comportamiento, rasgos de carác-
ter y virtudes (ética de la virtud);
1.11. ÉTICA 61
• La intención del actor (ética disposición);
• Objetivos hacia hechos morales, como objetivo de
las evaluaciones morales sobre la propiedad o la ac-
ción (ética deontológica);
• Optimización de los intereses o de las partes intere-
sadas (de preferencia), la ética utilitarista, de la fe-
licidad (eudaimonía), o del bienestar.
Jeremy Bentham, uno de los padres del utilitarismo.
Consecuencialismo Las éticas teleológicas (Del gr.
τέλος, fin) es un grupo de teorías éticas que emana de-
beres u obligaciones morales que buscan lograr un fin úl-
timo, que presume bueno o deseable. También se le cono-
ce como ética consecutiva, ya que se basa el juicio de los
actos en sus consecuencias, y se opone a la éticas deon-
tológicas (del griego δέον, deber), que sostienen que la
moralidad de una acción es independiente del bien o mal
generado a partir de ella.[5]
El consecuencialismo sostiene que la moralidad de una
acción depende sólo de sus consecuencias (el fin justifica
los medios).[6][7]
El consecuencialismo no se aplica sólo a
las acciones, pero éstas son el ejemplo más prominente.[6]
Creer que la moralidad se trata sólo de generar la mayor
cantidad de felicidad posible, o de aumentar la libertad lo
más posible, o de promover la supervivencia de nuestra
especie, es sostener una postura consecuencialista, por-
que aunque todas estas creencias difieren en cuanto a las
consecuencias que importan, están de acuerdo en que lo
que importa son las consecuencias.[7]
Una manera de clasificar a los distintos tipos de con-
secuencialismos es a partir de los agentes que se de-
ben tener en cuenta cuando se consideran las conse-
cuencias de las acciones. Esto da lugar a tres tipos de
consecuencialismo:[8]
• Egoísmo moral: una acción es moralmente correcta
si produce consecuencias positivas para el agente.[9]
• Altruismo moral: una buena acción es aquella que
produce el bien de los demás, sin considerar al agen-
te.
• Utilitarismo: una acción es moralmente correcta si
predominan los resultados favorables sobre los in-
deseables para todos. Por tanto, la mejor acción po-
sible es aquella que produce el mayor bien para el
mayor número de personas.[10]
Immanuel Kant, uno de los principales pensadores de la deonto-
logía, desarrolló la ética kantiana.
Deontología La deontología es la teoría normativa se-
gún la cual existen ciertas acciones que deben ser realiza-
das, y otras que no deben ser realizadas, más allá de las
consecuencias positivas o negativas que puedan traer.[11]
Es decir, hay ciertos deberes, u obligaciones, que deben
ser cumplidos más allá de sus consecuencias.[11]
Ética de la virtud La ética de virtud es una teoría que
se remonta a Platón y, de modo más articulado, a Aristó-
teles, según la cual una acción es éticamente correcta si
62 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
hacerla fuera propio de una persona virtuosa.[12][13]
Por
ejemplo, si para el utilitarismo hay que ayudar a los ne-
cesitados porque eso aumenta el bienestar general, y para
la deontología hay que hacerlo porque es nuestro deber,
para la ética de virtudes, hay que ayudar a los necesitados
porque hacerlo sería caritativo y benevolente.[12]
Ética aplicada
La ética aplicada es la parte de la ética que se ocupa de
estudiar cuestiones morales concretas y controversiales.[8]
Por ejemplo, algunos objetos de estudio de la ética apli-
cada son el aborto inducido, la eutanasia y los derechos
de los animales.[8]
Algunas de estas cuestiones se agrupan
por similitudes y son estudiadas por subdisciplinas:[8]
• La bioética estudia las controversias morales que
son producto de los avances en la biología y la
medicina.[14]
• La deontología profesional se ocupa tanto de buscar
justificación para valores morales que deberían guiar
a los profesionales, como de estudiar los valores que
de hecho guían a los profesionales.[15]
En el primer sentido la deontología profesional es una dis-
ciplina normativa y filosófica. En el segundo sentido, se
trata más bien de una disciplina descriptiva y por lo tanto
científica.[15]
La deontología profesional también cuenta
con subdisciplinas como la ética médica, la ética de ne-
gocios y la ética de la ingeniería.[16]
• La ética ambiental se ocupa de la relación ética entre
los seres humanos y el medio ambiente.[17]
Quizás las dos preguntas fundamentales de esta disciplina
sean: ¿qué deberes tienen los seres humanos hacia el me-
dio ambiente, y por qué?[17]
En general, la respuesta a la
primera pregunta es una consecuencia de la respuesta a la
segunda.[17]
Distintas respuestas o aproximaciones a res-
puestas han dado lugar a distintas éticas ambientales.[17]
• Ética militar es un conjunto de prácticas y discursos
que sirven para orientar a las fuerzas armadas y a sus
integrantes para que actúen conforme a unos valo-
res y unas normas determinadas, y para mostrar al
conjunto de la ciudadanía esos valores de referencia.
• La ética económica se ocupa de las relaciones éti-
cas que deberían guiar las relaciones económicas
entre los seres humanos y el efecto que tales nor-
mas tendrían sobre la economía de nuestras so-
ciedades. De hecho gran parte de los economistas
que desarrollaron la teoría moderna de la economía
partieron de bases éticas. El ejemplo más cercano
es el utilitarismo desarrollado primero como doc-
trina moral y luego usado para la teoría del valor
neoclásica.[18][19]
1.11.3 Historia de la ética
Antigua Grecia
Desde el inicio de la reflexión filosófica ha estado presente
la consideración sobre la ética. Platón afronta la temáti-
ca ética en diversos lugares y desde contextos diferentes.
Así, por ejemplo, en el Gorgias busca superar el hedo-
nismo y la ley del más fuerte. En el Fedón evidencia la
importancia de lo que exista tras la muerte para regular
el propio comportamiento. En La República aborda jun-
tamente la ética individual (desde la perspectiva de una
justicia dentro del alma) y la ética pública, con una com-
pleja teoría del Estado, que encuentra complementos y
puntos de vista diferentes en otras dos obras, el Político y
las Leyes.
La Ética nicomáquea, seguramente el más importante tra-
tado de ética de Aristóteles, se basa en la premisa de que
todo ser humano busca la felicidad (ética eudemónica).
Para Aristóteles todos los seres naturales tienden a cum-
plir la función que les es propia y están orientados a reali-
zar completamente sus potencialidades. El bien, que es lo
mismo que la perfección de un ser o la realización de las
capacidades es cumplir su función propia, aquello a que
solo él puede realizar. También los seres humanos están
orientados a la realización plena de la función que les es
propia. El problema que se suscita, entonces, es cuál es
la función propia del hombre. Y si acaso hay más de un
bien propio del hombre, ¿cuál es el bien más alto y más
perfecto de los que puede alcanzar el ser humano?
Como en otras de sus obras, Aristóteles releva las opinio-
nes de sus contemporáneos al respecto y comprueba que
todas parecen estar de acuerdo en que el objetivo supre-
mo del hombre es vivir bien y ser feliz, aunque hay mu-
chos desacuerdos respecto de en qué consiste la felicidad
y el buen vivir. Para Aristóteles la vida feliz (plena) es
la que permite realizar la actividad superior (contempla-
ción), con una suficiente autonomía (bienes materiales,
salud), y en compañía de un número suficiente de amigos
(cf. Ética nicomáquea I).
Sólo son morales las acciones en las que se puede elegir
y decidir qué hacer. En cambio, no son morales ni inmo-
rales las acciones padecidas, compulsivas o forzosas. Lo
que es moral es la acción que depende de la voluntad, si
se actúa de modo correcto. ¿Cuándo se actúa correcta-
mente? La forma correcta de actuar depende del ámbito
de acción (dianoético o intelectual, ético o moral) y en
parte está pautada por las costumbres de la comunidad a
la que se pertenece (si la comunidad es éticamente sana,
algo que supone Aristóteles para el mundo griego quizá
de modo acrítico) y se aprende con la educación. Cuando
se actúa de acuerdo con estas pautas, se vive bien y se es
virtuoso.
Por otra parte, los filósofos estoicos y epicúreos propu-
sieron teorías morales basadas en principios opuestos: la
virtud y la vida con moderación (estoicismo), y la bús-
1.11. ÉTICA 63
queda del placer (epicureísmo).
Edad Media
Es un momento en el que la ética asume elementos de
las doctrinas clásicas de la felicidad (el fin del actuar hu-
mano consiste en obtener el bien que nos hace felices) y
los une a la doctrina cristiana (vista como Revelación di-
vina), especialmente según la normativa que recogen los
mandamientos. El fin último del actuar humano es la ca-
ridad, que se consigue al vivir desde el Evangelio, y que
permite al hombre acceder a la visión de Dios (en el cie-
lo), donde el ser humano alcanza su máxima plenitud y el
bien supremo.
Diversos autores hablan de ética y según perspectivas di-
ferentes. Es oportuno recordar dos grandes nombres, san
Agustín de Hipona y santo Tomás de Aquino (especial-
mente en la segunda parte de la Suma de teología, en
la que se recogen numerosos elementos de la ética de
Aristóteles).[20]
Posteriormente, y tras las huellas de las ideas de Tomás de
Aquino, se desarrolla en el ámbito católico lo que luego
será conocido como principio de doble efecto.
Edad Moderna
Los filósofos éticos modernos trabajan con la mirada
puesta, sobre todo, en el mundo antiguo (estoicos, epi-
cúreos, Platón, Aristóteles), si bien con algunos elemen-
tos heredados de la Escolástica medieval. Descartes tiene
algunos elementos de ética en su famoso Discurso del mé-
todo. Dentro del racionalismo, es Baruch Spinoza quien
elaboró de modo más amplio y sistemático una propuesta
ética. En el ámbito del empirismo, David Hume trabajó
en diversos momentos para comprender los motivos pro-
fundos de las acciones humanas.
La gran revolución ética moderna se realiza a través de
Immanuel Kant, que rechaza una fundamentación de la
ética en otra cosa que no sea imperativo moral mismo
(deontologismo formal), pues si la moral se orienta a bus-
car la felicidad no podría dar ninguna norma categóri-
ca ni universal. Los filósofos idealistas desarrollaron es-
ta moral del imperativo categórico. Hacen frente así al
utilitarismo, al afirmar que el principio de utilidad no es
el único criterio de corrección de las acciones.
Edad Contemporánea
La ética del siglo XX ha conocido aportes importantí-
simos por parte de numerosos autores: los vitalistas y
existencialistas desarrollan el sentido de la opción y de la
responsabilidad, Max Scheler elabora una fenomenología
de los valores. Autores como Alain Badiou han intentado
demostrar que esta principal tendencia (en las opiniones
y en las instituciones), la cuestión de “la ética” en el si-
glo XX, es en realidad un “verdadero nihilismo” y “una
amenazante denegación de todo pensamiento”.[21]
Recientemente, y desarrollando un análisis en profundi-
dad de los orígenes y fundamentos de la ética, han apare-
cido diversos estudios sobre el papel de las emociones en
el desarrollo de un pensamiento ético antifundacionalis-
ta, como ha indicado Richard Rorty. En las últimas dos
décadas, el filósofo escocés MacIntyre establece nuevas
herramientas de análisis histórico-filosófico de distintas
versiones rivales de la ética.
1.11.4 Véase también
• Filosofía
• Moral
• Ética del discurso
• Deontología
• Deontología profesional
• Bioética
• Ética budista
• Ética laica
• Ética médica
• Principios de Tavistock
• Teología moral
1.11.5 Notas y referencias
[1] Fiesser, James, «Ethics» (en inglés), Ethics, p. 1, http:
//www.iep.utm.edu/ethics/, consultado el 27 de abril de
2015
[2] Corominas, Joan. Diccionario crítico etimológico caste-
llano e hispano.
[3] Cano de Pablo, Juan. El discurso filosófico de Foucault y
Habermas.
[4] Véase la primera sección de Ridge, Michael, «Moral non-
naturalism», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford
Encyclopedia of Philosophy (2010), http://plato.stanford.
edu/archives/spr2010/entries/moral-non-naturalism/
[5] «teleological ethics». Encyclopædia Britannica. Consulta-
do el 14 de mayo de 2014.
[6] Sinnott-Armstrong, Walter, «Consequentialism», en Ed-
ward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Phi-
losophy (Fall 2008 Edition), http://plato.stanford.edu/
archives/fall2008/entries/consequentialism/
[7] Haines, William, «Consequentialism» (en inglés), Inter-
net Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm.edu/
conseque/, consultado el 25 de marzo de 2010
64 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
[8] Fieser, James, «Ethics» (en inglés), Internet Encyclopedia
of Philosophy, http://www.iep.utm.edu/ethics, consultado
el 25 de marzo de 2010
[9] Véase la sección 2 de Shaver, Robert, «Egoism», en
Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of
Philosophy (Fall 2008 Edition), http://plato.stanford.edu/
archives/fall2008/entries/egoism/
[10] Driver, Julia, «The history of utilitarianism», en Edward
N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy
(2009), http://plato.stanford.edu/archives/sum2009/
entries/utilitarianism-history/
[11] Alexander, Larry y Michael Moore, «Deontological
ethics», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford
Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition),
http://plato.stanford.edu/archives/fall2008/entries/
ethics-deontological/
[12] Hursthouse, Rosalind, «Virtue ethics», en Edward N.
Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy
(Spring 2009 Edition), http://plato.stanford.edu/archives/
spr2009/entries/ethics-virtue/
[13] Athanassoulis, Nafsika, «Virtue ethics» (en inglés), Inter-
net Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm.edu/
virtue/, consultado el 25 de marzo de 2010
[14] Robert Audi, ed., «Bioethics» (en inglés), The Cambridge
Dictionary of Philosophy (2nd Edition), Cambridge Uni-
versity Press
[15] Robert Audi, ed., «Professional ethics» (en inglés), The
Cambridge Dictionary of Philosophy (2nd Edition), Cam-
bridge University Press
[16] Robert Audi, ed., «Applied ethics» (en inglés), The Cam-
bridge Dictionary of Philosophy (2nd Edition), Cambridge
University Press
[17] Cochrane, Alasdair, «Environmental Ethics» (en inglés),
Internet Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm.
edu/envi-eth/, consultado el 26 de marzo de 2010
[18] Mejía Uribe, Francisco, «Pensando la ética desde la eco-
nomía», Pensando la ética desde la economía, http://www.
webpondo.org/files_jul_sep_2004/pens_et_econ.pdf
[19] «Riqueza ética», Riqueza ética, http://riquezaetica.org.ar/
[20] Véase la segunda parte de Summa theologiae, de Tomás
de Aquino.
[21] Badiou, Alain (1993). La ética. Ensayo sobre la conciencia
del mal.
1.11.6 Bibliografía
• Aristóteles (1993). Ética a Nicómaco. [siglo V a. C.].
Universitat de València. ISBN 9788437014029.
• Aznar, Hugo (1999). Ética y periodismo. Códigos,
estatutos y otros documentos de autorregulación. Pai-
dós.
• Badiou, Alain (1993). La Ética. Ensayo sobre la con-
ciencia del Mal.
• Bello Reguera, Gabriel (1997). La construcción ética
del otro.
• Cortina, Adela (1986). Ética mínima.
• Eco, Umberto, y Carlo María Martini (1997). ¿En
qué creen los que no creen?: un diálogo sobre la ética
en el fin del milenio. Temas de Hoy. ISBN 978-84-
7880-876-2.
• Waked, Georges (2008). La subjetividad en la ética.
• Vallverdú, Jordi (2007). Una ética de las emociones.
• López Aranguren, José Luis (1958). Ética.
• MacIntyre, Alasdair (2006). Historia de la ética.
ISBN 978-84-493-1930-3.
• Marina, José Antonio (1995). Ética para náufragos.
• Millán-Puelles, Antonio (1994). La libre afirmación
de nuestro ser. Una fundamentación de la ética rea-
lista. Madrid: Rialp. ISBN 84-321-3028-1.
• Muguerza, Javier (1990). Desde la perplejidad.
• Zavadivker, Nicolás (2004). Una ética sin funda-
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• Maliandi, Ricardo (2004). Ética: conceptos y proble-
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• Zavadivker, Nicolás (comp.) (2008). La ética en la
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• Rachels, James (2007). Introducción a la filosofía
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• Savater, Fernando (1991). Ética para Amador.
• Spaemann, Robert. Límites. Acerca de la dimensión
ética del actuar. ISBN 84-8469-074-1.
• Tauber, Ricardo; Mariana Brian; y Ricardo Etche-
garay (2000). «El problema ético». Filosofía y for-
mación ética y ciudadana. a-Z editora. pp. 139–143.
• Scheler, Max (2001). Ética: nuevo ensayo de funda-
mentación de un personalismo ético. Caparrós Edi-
tores. ISBN 9788487943881.
1.11.7 Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multi-
media sobre Ética. Commons
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre ética.Wikcionario
1.12. MORAL 65
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Ética. Wikiquote
• «Fundamentación de la metafísica de las costum-
bres», de Kant.
• «Ética y razón vital según Ortega y Gasset», en re-
vista Observaciones.
1.12 Moral
La moral o moralidad (del latín mos, moris, ‘costumbre’
y de ahí moralis 'relativo a los usos y costumbres’) son
las reglas, posicionamientos, normas o consensos por las
que se rige y juzga el comportamiento o la conducta de
un ser humano en una sociedad (normas sociales). En ese
enfoque lo que forma parte del comportamiento moral es-
tá sujeto a ciertas convenciones sociales y no forman un
conjunto universalmente compartidos. Por otra parte la
mayor parte de la sociedades humanas parecen compartir
un núcleo de consensos sobre la inaceptabilidad de ciertas
conductas, ampliamente rechazadas (entre ellas la menti-
ra ventajosa, el causar grandes daños a personas inocentes
o desvalidas, etc.)
Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo
que el ser humano debe hacer y/o evitar para conservar
estabilidad social.[1]
1.12.1 Introducción
El término «moral» tiene un sentido opuesto al de «inmo-
ral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existen-
cia de acciones y actividades susceptibles de valoración
moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de
actos voluntarios. Abarca la acción de las personas en to-
das sus manifestaciones, además de que permite la intro-
ducción y referencia de los valores.
Los conceptos y creencias sobre moralidad llegan a ser
considerados y codificados de acuerdo a una cultura,
religión, grupo, u otro esquema de ideas, que tienen como
función la regulación del comportamiento de sus miem-
bros. La conformidad con dichas codificaciones también
puede ser conocida como moral y se considera que la so-
ciedad depende del uso generalizado de ésta para su exis-
tencia.
Hay diversas definiciones y concepciones de lo que en
realidad significa la moralidad, y esto ha sido tema de
discusión y debate a través del tiempo. Múltiples opinio-
nes concuerdan en que el término representa aquello que
permite distinguir entre el bien y el mal[2]
de los actos,
mientras que otros dicen que son sólo las costumbres las
que se evalúan virtuosas o perniciosas.
El concepto de moral se diferencia de la filosofía moral
o ética en que ésta última reflexiona racionalmente sobre
los diversos esquemas morales con la finalidad de encon-
trar principios racionales que determinen las acciones éti-
camente correctas y las acciones éticamente incorrectas,
es decir, busca principios absolutos o universales, inde-
pendientes de la moral de cada cultura.
1.12.2 Historia
Todas las sociedades tienen un conjunto de conductas,
que son el núcleo de una concepción moral ampliamen-
te compartida por los individuos del grupo. En occidente
han sido particularmente importantes la concepción mo-
ral de las religiones como el judaísmo, el cristianismo y
el islam. En Oriente el confucianismo o el budismo tam-
bién han ejercido un fuerte influjo en el núcleo moral de
sociedades asiáticas.
Si bien es frecuente remontar la reflexión moral occi-
dental, a lo dicho por las escuelas grecorromanas, don-
de la moral se enseñaba en forma de preceptos prácticos,
la reflexión moral fue particularmente importante en la
antigüedad egipcia a juzgar por la gran cantidad de textos
de carácter moral que han sobrevivido. En la antigüedad
grecolatina, se elaboraron numerosos textos tales como
las Máximas de los siete sabios de Grecia, los Versos dora-
dos de los poetas de Grecia; o bien en forma de apólogos
y alegorías hasta que después se revistió de un carácter
filosófico.
Los antiguos romanos concedían a las mores maiorum
(‘costumbres de los mayores’, las costumbres de sus an-
cestros fijadas en una serie continuada de precedentes ju-
diciales) una importancia capital en la vida jurídica, a tal
grado que durante más de dos siglos (aproximadamente
hasta el siglo II a. C.) fue la principal entre las fuentes del
Derecho. Su vigencia perdura a través de la codificación
de dichos precedentes en un texto que llega hasta noso-
tros como la Ley de las XII Tablas, elaborado alrededor
del 450 a. C.
Ocupa importante lugar en las enseñanzas de Pitágoras,
Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro y, sobre todo, en-
tre los estoicos (Cicerón, Séneca, Epicteto, Marco Au-
relio, etc.). Los neoplatónicos se inspiraron en Platón y
los estoicos cayeron en el misticismo. Los modernos han
profundizado y completado las teorías de los antiguos.[3]
1.12.3 Enfoques relativos a la moral
Moral filosófica
Habitualmente, se define como la teoría filosófica sobre
el comportamiento moral, esto es, la conducta humana
libre y responsable. También se lo denomina ética. El
materialismo filosófico rectifica esta definición y consi-
dera que la distinción ética/moral no es paralela a la dis-
tinción teoría/praxis, sino que se establece en función de
la consideración distributiva o atributiva de los sujetos
66 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
humanos en su dimensión normativa.
La moral filosófica la posee aquel que practica una con-
ducta acorde a sus principios filosóficos, en cambio, no la
posee el que habla de una forma y actúa de otra. Ejemplo:
Hay muchos que practican el haz lo que yo digo
y no lo que yo hago.
Moral y ética
Varios autores consideran como sinónimos a estos térmi-
nos debido a que sus orígenes etimológicos son similares,
aunque otros no consideran a la moral y la ética como
lo mismo, como es el caso del filósofo español Gustavo
Bueno. Algunas posturas conciben la ética como el con-
junto de normas sugeridas por un filósofo o proveniente
de una religión, en tanto que a «moral» se le designa el
grado de acatamiento que los individuos dispensan a las
normas imperantes en el grupo social. No todos acuerdan
con dicha distinción, y por eso es que en un sentido prác-
tico, ambos términos se usan indistintamente, y a menu-
do no se distingue entre los dos conceptos, haciéndolos
equivalentes.
El matiz que las delimita está en la observación o apli-
cación práctica de la norma que entraña el mandato
ético. Por ello, la norma ética siempre será teórica,
en tanto que la moral o costumbre será su aplicación
práctica.[cita requerida]
Según este punto de vista, la moral
se basa en los valores que dicta la conciencia, que a su
vez, está basado en costumbres aprendidas. Dicho punto
de vista dice que la moral no es absoluta o universal, ya
que su vigencia depende de las costumbres de una región,
de aquí vendría el relativismo cultural.
Por otra parte, la universalidad de algún sistema moral
es uno de los objetivos de la ética-objetiva cuyo conte-
nido o efecto no se considera relativo ni subjetivo, sino
efectivo y aplicable para todo hombre racional bajo un
contexto determinado, siempre y cuando el agente capaz
de comportamiento pueda actuar de manera racional, en-
tendido como aquello en lo que todos los seres humanos
puedan estar de acuerdo cuando decidan buscar un com-
portamiento moral específico que se juzgo “de bien” o
“correcto”, que mantenga o cause aceptable calidad de vi-
da o evite alguna consecuencia inconveniente, y que surja
a causa de la repetición de ciertos comportamientos pro-
bables para la humanidad). Kant a través de su imperativo
categorico hizo el intento de dar bases a una moral ob-
jetiva nacida de la Razón y más allá de la Religión. Una
de las principales objeciones que se oponen a sus razo-
namientos, es el uso obligatorio de la verdad y del deber
con exclusión del sentir[4]
La crítica que hace Friedrich Nietzsche a la moral y la
ética subraya que los códigos morales y las éticas que es-
tudian o fundamentan estos códigos morales se presentan
como desveladoras de profundas verdades sobre el ser hu-
mano. Es famoso su análisis de la moral cristiana en el
que manifiesta cómo los valores cristianos, por ejemplo,
la humildad, o la compasión, se basan realmente en la
hipocresía y en el resentimiento. Los valores morales son
estratagemas de dominio de unos hombres para otros. Pe-
ro ninguna moral y ninguna ética reconocen esto pues es
esencial para ellas el ocultarlo. Para descubrir esas ocul-
taciones propone Nietzsche un método que él llama “ge-
nealógico”. Emprende una "genealogía de la moral". Se
trata de hacer análisis psicológicos y de uso del lenguaje
a partir de textos éticos y morales y de observaciones de
conductas morales. Para Nietzsche en su obra La genea-
logía de la moral nos dice que: las morales y las éticas
que hacen pasar por “verdaderos” y “universales” unos
valores son “morales de esclavos”. Su propuesta entraña
la total libertad creativa de cada hombre en el más estric-
to sentido, en un sentido parecido al que se aplica cuando
se habla en el arte contemporáneo de la libertad de un
artista. La “moral de señores” rechaza elaborar un elen-
co de valores exigibles a los demás. Cada hombre ha de
realizar sus deseos y dejar que también se expresen los
deseos de los demás, sin códigos verdaderos previos.
Teología moral
En el cristianismo hay un área de estudio teológico que
considera la moral como la determinación de lo que dicta
lo malo y lo bueno. En esta área, el mal moral es entendido
como el pecado, injusticia, maldad, aquello que se opone
a al bien moral, entendido como la voluntad de Dios, lo
santo, la justicia, la bondad. Esta creencia, propia de la
fe cristiana, considera los actos inmorales como ofensas
hacia Dios, que conllevan la separación entre el hombre
y Él, y que rompen el orden necesario para vivir.[5][6]
Los cristianos sí consideran a la moral como algo
universal, ya que en la Biblia se describe que todos los
hombres (incluso los gentiles) tienen una ley escrita en sus
corazones[7]
una ley natural que fue dada por Dios, que es
manifestada como una moralidad innata, y que constituye
la raíz espiritual de la consciencia humana.[8][9][10]
También se considera que la existencia de la inmorali-
dad, como un fenómeno, es resultado del libre albedrío
del hombre, por el cuál Dios dio al ser humano la capaci-
dad de decidir o elegir libremente entre el bien y el mal,
y así mismo, entre la bendición o maldición.[11]
Moral objetiva
Al conjunto de normas morales se le llama moralidad
objetiva, porque estas normas existen como hechos so-
ciales independientemente de que un sujeto quiera aca-
tarlas o no. Los actos morales provienen del convenci-
miento de que el actuar de un individuo siempre se rea-
liza por ciertos fines y que todo el que hace algo, lo debe
hacer con un fin, a menos que no controle su razón, como
ocurre en variadas situaciones. Sin embargo, las realida-
des sociológicas sugieren que las personas suelen actuar
1.12. MORAL 67
por inercia, costumbre, tradición irrazonada o la llamada
«mentalidad de masa».[cita requerida]
Opuesto a esta postura de auto-justificación está la acep-
tación, por parte del individuo, de su responsabilidad.
Usando los valores morales puede convertirse en el artífi-
ce de su propio destino o de un mejor destino.[cita requerida]
A lo largo de la historia, y de las diferentes culturas, han
existido distintas visiones de la moral. Generalmente, la
moral es aplicada a campos en los cuales las opciones rea-
lizadas por individuos expresan una intención relativa a
otros individuos; incluso no miembros de la sociedad. Por
lo tanto, existe una disputa académica sobre si la moral
puede existir solamente en la presencia de una sociedad o
también en un individuo hipotético sin relación con otros.
La moralidad se mide también cuando la persona está so-
la, no siendo observada por nadie, por ejemplo, en situa-
ciones donde se requiere tener mucha integridad.
1.12.4 Dicotomías Morales
Autonomía y heteronomía
Una concepción de la moralidad puede tender hacia cual-
quiera de las posibles direcciones en un campo determi-
nado. De hecho, existen morales que recomiendan ciertas
restricciones sobre el comportamiento (heteronomía), así
como existen morales que recomiendan una autodeter-
minación totalmente libre (autonomía) y una variedad de
posiciones intermedias.
Inmoral y amoral
Dentro del concepto de moral surgen otros dos conceptos
que son, cada uno a su manera, antónimos y que no deben
ser confundidos. Uno es el de «inmoral», el cual hace
referencia a todo aquel comportamiento o persona que
viola una moral específica o la moral social. Cuando se
dice que una persona actúa inmoralmente, se quiere decir
que está actuando de forma incorrecta, haciendo mal.
Por otra parte, el concepto de «amoral» o amoralidad, ha-
ce referencia a una postura en la que las personas se con-
sideran carentes de moral, por lo que no consideran que
los hechos o actos humanos sean malos o buenos, correc-
tos o incorrectos. La mayor defensa de la amoralidad la
realiza en el taoísmo, en el cuál se considera que la moral
corrompe al ser humano, obligándolo a hacer cosas bue-
nas cuando no está preparado y prohibiéndole hacer co-
sas malas cuando necesita experimentar para darse cuen-
ta de las repercusiones de sus actos.[12]
Todo lo «moral»,
según ellos, implica forzar la naturaleza del ser humano
y es fruto de la desconfianza y el miedo a los demás, a
lo que puedan hacer si no están sometidos al estricto go-
bierno de unas leyes que rijan su comportamiento.[13]
El
filósofo Maximiliano Korstanje enfatiza en el hecho que
la postmodernidad ha destruido los límites morales de la
sociedad, negando el perdón como forma relacional en-
tre los individuos. Desde una perspectiva, las sociedades
postmodernas necesitan “demonizar” a las religiones para
poder establecer marcas simbólicas sobre los desviados.
De esa forma, los valores de los bienes producidos ad-
quieren mayor valor. No importa cuan arrepentida este
una persona, la moral “orgánica” es por naturaleza prag-
mática, y considera los efectos de los actos en lugar de
las voluntades. Un acto malo es simplemente aquel que
resulta en un mal sobre una persona, sin evaluar la inten-
ción del victimario. Los pragmatistas sugieren una visión
simplista de la moral, donde el perdón se corresponde con
un permiso para seguir actuando mal. Korstanje entiende
que en las sociedades sedentarias el perdón es vital para
mantener unida a la sociedad, y que sin él, las relaciones
se subvierten hacia el mercado, el cual monopoliza una
nueva forma ética a la cual llama “moral orgánica”. El
mercado busca optimizar las ganancias reduciendo cos-
tos, y su forma de comprender la moral va en igual direc-
ción. Se evidencia (por los medios de comunicación) todo
“desvio” para aumentar el consumo, y aquellas industrias
asociadas a la protección y/o seguridad.[14]
1.12.5 La moral en diferentes escuelas
política-filosóficas
Hay diversas posturas que proponen la naturaleza de las
normas éticas, algunas de las cuales se citan en el esquema
siguiente:
• Sociologismo: Esta concepción defiende que las
normas morales se originan en la sociedad y de ella
reciben la fuerza y el vigor para imponerse a los in-
dividuos.
• Marxismo: En su último escrito económico, las
Glosas a Wagner, Marx comienza diciendo: «Yo no
parto del hombre, sino de un periodo social dado».
Con esto estaba significando que, según lo ha veni-
do demostrado la historia como criterio de verdad,
en cuanto a las distintas concepciones y formas del
comportamiento humano, la ética no es una catego-
ría social cuyos contenidos normativos sean de va-
lidez práctica (moral) absoluta, universal y eterna,
como ha pretendido Kant con su imperativo categó-
rico, sino que esos contenidos están sujetos al relati-
vismo histórico de los distintos sistemas de vida que
los seres humanos divididos en clases fueron adop-
tando en distintos períodos de su existencia como
especie, desde que superaron la barbarie. Así, para
Marx, hay una moral y un tipo de ser humano co-
rrespondiente a cada período de la historia, en tanto
prehistoria del ser humano genérico liberado de to-
da necesidad exterior, natural o social, que es lo que
se está gestando en la moral de los comunistas. Tal
como sucede en la base o estructura material de la
sociedad, donde los distintos modos de producción
configuran sus respectivas formaciones sociales que
68 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
hasta ahora han correspondido a otras tantas etapas
o periodos del desarrollo de las fuerzas productivas,
asimismo, las distintas superestructuras éticas, mo-
rales, jurídicas, ideológicas y políticas, fueron la ex-
presión periódicamente cambiante de los intereses
de las distintas clases dominantes al interior de cada
una de las formaciones sociales que han venido con-
figurando la progresiva periodización característica
en lo económico-social, político, moral y cultural de
los seres humanos a través de la historia.
• Historicismo: Esta posición proclama que, a lo lar-
go de la Historia y según un ritmo variable, la sensi-
bilidad vital de unas generaciones es sustituida por
la de otras y, de acuerdo con este proceso, al mismo
tiempo que unos principios cobran vigencia, otros
desaparecen.
• Teologismo: Esta corriente propugna que las nor-
mas morales tienen origen determinado por Dios.
Podemos encontrar una postura teológica, con re-
lativa frecuencia, en los pueblos primitivos, por
ejemplo, en el pueblo de Israel, en el pueblo
judeocristiano y la moral de los profetas, en diversas
regiones antiguas del Medio Oriente.
• Teoría de la ley natural: Existe una amplia plura-
lidad de teorías que fundamentan sus opiniones éti-
cas y las normas morales en la ley natural. De entre
ellas, sin duda alguna, la más importante es la teoría
escolástica, según la cual todas las personas poseen
una idéntica naturaleza, que es la naturaleza huma-
na. Ésta guarda una profunda relación de orden con
el resto de los seres y, sobre todo, con Dios.
• Relativismo moral: Una postura filosófica que tiene
mucha aceptación es la que acepta el relativismo de
la moral, por lo cual niega la existencia de una moral
objetiva, impuesta por la voluntad de Dios o por la
vigencia de leyes naturales, sino que supone que se
trataría de algo puramente convencional asociado a
las diferentes culturas, creencias y épocas.
• Objetivismo: Esta postura filosófica afirma que la
única forma de alcanzar la moralidad es por medio
del uso de la razón y la aceptación de la realidad en
forma objetiva, independiente de la percepción del
ser humano.
• Anarquismo: La Moral Anarquista, para Piotr Kro-
potkin pasa por el principio de igualdad, del cual se
extrae la conocida frase “Tratar a los demás como
uno quiere ser tratado”.
“Además, ese principio de tratar a los demás como uno
quiere ser tratado, ¿qué es sino el genuino principio de
la igualdad, el principio fundamental de la Anarquía? ¿Y
cómo puede uno llegar a creerse anarquista sin ponerlo
en práctica?(...) Y la igualdad es la equidad.Llamándonos
anarquistas declaramos por adelantado que renunciamos
a tratar a los demás como nosotros no quisiéramos ser
tratados por ellos; que no toleramos ya la desigualdad, lo
cual permitiría a alguno de entre nosotros ejercitar la vio-
lencia o la astucia o la habilidad del modo que nos des-
agradaría a nosotros mismos. Pero la igualdad en todo
–sinónimo de equidad– es la anarquía misma. ¡Al dia-
blo el oso blanco que se abroga el derecho de engañar la
sencillez de los otros! No lo queremos y lo suprimimos
por necesidad. No es únicamente a esa trinidad abstracta
de Ley, Religión y Autoridad a la que declaramos la gue-
rra.Siendo anarquistas, declaramos la guerra al cúmulo de
embustes, de astucia, de explotación, de depravación, de
vicio, en una palabra de desigualdad, que han vertido en
los corazones de todos nosotros. Declaramos la guerra a
su manera de obrar y pensar. El gobernado, el engañado,
el explotado, la prostituta, etc., hieren ante todo nuestros
sentimientos de igualdad. En el nombre de la Igualdad, no
queremos ya ni prostitutas, ni explotados, ni engañados,
ni gobernados.”[15]
1.12.6 Iconografía
Los atributos más ordinarios de la moral son un libro, un
freno y una regla. Suele pintársela con un vestido blanco,
indicio de la inocencia o de las costumbres puras y arre-
gladas y algunas veces, bajo la figura de la diosa Minerva,
con su casco coronado de un mochuelo, símbolo de la
cordura.[3]
1.12.7 Véase también
• Bien
• Ética
• Ética laica
• Moral sin religión
• Teología moral
• Teología moral católica
1.12.8 Referencias
[1] Holbach, Paul Henry Thiry,, Baron d' (1812,) “La moral
universal o los deberes del hombre fundados en su natu-
raleza, 1: Teoría de la moral”, Tmpr. I. Collado, pág 1.
[2] Wayne Weiten (2008), “Psicología: Temas Y Variacio-
nes”, Edamsa, México, pág 447
[3] Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (Espa-
ña, 1906-1914).
[4] KantFundamentación de la metafisica de las costumbres
isbn:9788430943296
[5] Pilar Fernández de Córdova (2006) “30 lecciones de ini-
ciación filosófica”, Universidad de La Sabana, pág 341
1.13. AUTOESTIMA 69
[6] Juan Luis Lorda (1994), “Moral. El arte de vivir”, Palabra,
pág 236
[7] Romanos 2:13-16
[8] William Newell (1984), “Romanos: Versículo por ver-
sículo”, Editorial Portavoz, Abril 1, págs 58-59
[9] Aurelio Fernández (1995), “Teología Moral”, Palabra,
Oct 1, pág 174
[10] Aurelio Fernández (1995), “Compendio de Teología Mo-
ral”, Palabra, Enero 1, pág 40-41.
[11] Deuteronomio 30:19
[12] Ruda, O. J., & Rivard, J. (1987). La unidad gnoseológica
entre filosofía taoista y medicina tradicional china. Revista
de filosofía de la Universidad de Costa Rica, (61), 9-16.
[13] Korstanje, M. (2014). El miedo político bajo el prisma de
Hannah Arendt. Revista SAAP, 8(1), 99-126.
[14] Korstanje, M. E. (2014). LA MORAL ORGÁNICA:
Cuando el pecado no tiene perdón. Eikasia: revista de fi-
losofía, (58), 79-102.
[15] Kropotkin, Piotr. La Moral Anarquista. p. 36. ISBN 978-
987-1523-00-9.
1.12.9 Bibliografía
• FERRATER MORA, José: Diccionario de filosofía.
Madrid: Ariel. ISBN 84-344-0503-2.1985
• LÓPEZ MEDINA A. M., y J. J. ABAD PASCUAL:
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1729-8.
• Aristóteles. Ética a Nicómaco.
• Cortina, Adela (1986). Ética mínima.
• MacIntyre, Alasdair (2006). Historia de la ética.
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• Maliandi, Ricardo (2004). Ética: conceptos y proble-
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• Rachels, James (2007). Introducción a la filosofía
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• Savater, Fernando (1991). Ética para Amador.
• Nietzsche, Friedrich (1887). La genealogía de la
moral.
• Nietzsche, Friedrich (1886). Más allá del bien y del
mal.
1.12.10 Enlaces externos
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre moral.Wikcionario
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Moral. Wikiquote
1.13 Autoestima
Pirámide de Maslow: Jerarquía de las necesidades humanas
postulada por Abraham Maslow.
La autoestima es un conjunto de percepciones, pensa-
mientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de com-
portamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nues-
tra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos
de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la
percepción evaluativa de nosotros mismos.[1]
La importancia de la autoestima estriba en que concier-
ne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de
nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nues-
tra manera de estar, de actuar en el mundo y de relacio-
narnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar,
de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de
la autoestima.[1]
Abraham Maslow, en su jerarquía de las necesidades hu-
manas, describe la necesidad de aprecio, que se divide en
dos aspectos, el aprecio que se tiene uno mismo (amor
propio, confianza, pericia, suficiencia, etc.), y el respeto
y estimación que se recibe de otras personas (reconoci-
miento, aceptación, etc.). [2]
La expresión de aprecio más
sana según Maslow es la que se manifiesta «en el respeto
que le merecemos a otros, más que el renombre, la cele-
bridad y la adulación».[3]
Carl Rogers, máximo exponente de la psicología huma-
nista, expuso que la raíz de los problemas de muchas per-
sonas es que se desprecian y se consideran seres sin valor
70 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
e indignos de ser amados; de ahí la importancia que le
concedía a la aceptación incondicional del cliente.[1]
En
efecto, el concepto de autoestima se aborda desde enton-
ces en la escuela humanista como un derecho inalienable
de toda persona, sintetizado en el siguiente «axioma»:
Todo ser humano, sin excepción, por el me-
ro hecho de serlo, es digno del respeto incon-
dicional de los demás y de sí mismo; merece
estimarse a sí mismo y que se le estime.[1]
Todos tenemos una imagen mental de quiénes somos, qué
aspecto tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nues-
tros puntos débiles. Nos formamos esa imagen a lo largo
del tiempo, empezando en nuestra infancia. El término
autoimagen se utiliza para referirse a la imagen mental
que una persona tiene de sí misma. Gran parte de nuestra
autoimagen se basa en nuestras interacciones con otras
personas y nuestras experiencias vitales.[4]
Esta imagen
mental (nuestra autoimagen) contribuye a nuestra auto-
estima.
En virtud de este razonamiento, incluso los seres humanos
más viles merecen un trato humano y considerado. Esta
actitud, no obstante, no busca entrar en conflicto con los
mecanismos que la sociedad tenga a su disposición para
evitar que unos individuos causen daño a otros—sea del
tipo que sea—.[1]
El concepto de autoestima varía en función del para-
digma psicológico que lo aborde (psicología humanista,
psicoanálisis, o conductismo). Desde el punto de vista del
psicoanálisis, la autoestima está íntimamente relacionada
con el desarrollo del ego; [2]
, por otro lado, el conductismo
se centra en conceptos tales como «estímulo», «respues-
ta», «refuerzo», «aprendizaje», con lo cual el concepto
holístico de autoestima no tiene sentido. La autoestima
es además un concepto que ha traspasado frecuentemente
el ámbito exclusivamente científico para formar parte del
lenguaje popular. El budismo considera al ego una ilusión
de la mente, de tal modo que la autoestima, e incluso el
alma, son también ilusiones; el amor y la compasión hacia
todos los seres con sentimientos y la nula consideración
del ego, constituyen la base de la felicidad absoluta. En
palabras de Buda, «no hay un camino hacia la felicidad,
la felicidad es el camino».[5]
1.13.1 Fundamentos de la autoestima
La capacidad de desarrollar una confianza y un respeto
saludables por uno mismo es propia de la naturaleza de
los seres humanos, ya que el solo hecho de poder pensar
constituye la base de su suficiencia, y el único hecho de
estar vivos es la base de su derecho a esforzarse por conse-
guir felicidad. Así pues, el estado natural del ser humano
debería corresponder a una autoestima alta. Sin embar-
go, la realidad es que existen muchas personas que, lo
reconozcan o no, lo admitan o no, tienen un nivel de au-
toestima inferior al teóricamente natural.[6]
Ello se debe a que, a lo largo del desarrollo, y a lo largo de
la vida en sí, las personas tienden a apartarse de la auto-
conceptualización [y conceptualización] positivas, o bien
a no acercarse nunca a ellas; los motivos por los que esto
ocurre son diversos, y pueden encontrarse en la influencia
negativa de otras personas, en un autocastigo por haber
faltado a los valores propios [o a los valores de su grupo
social], o en un déficit de comprensión o de compasión
por las acciones que uno realiza[6]
[y, por extensión, de
las acciones que realizan los demás].
John Powell, conocido divulgador de
psicología,[7]
confiesa en uno de sus libros
que, cuando alguien le alaba sinceramente,
él, en lugar de atenuar sus propios méritos,
como suele hacerse, responde: «extiéndase,
por favor, extiéndase». Respuesta que, por
insólita, suele hacer reír a la audiencia cuando
se cuenta en público. Y también hace pensar.[1]
José-Vicente Bonet
1.13.2 Grados de autoestima
La autoestima es un concepto gradual. En virtud de ello,
las personas pueden presentar en esencia uno de tres es-
tados:
• Tener una autoestima alta equivale a sentirse con-
fiadamente apto para la vida, o, usando los términos
de la definición inicial, sentirse capaz y valioso; o
sentirse aceptado como persona.[6]
• Tener una autoestima baja es cuando la persona no
se siente en disposición para la vida; sentirse equi-
vocado como persona.[6]
• Tener un término medio de autoestima es osci-
lar entre los dos estados anteriores, es decir, sen-
tirse apto e inútil, acertado y equivocado como
persona, y manifestar estas incongruencias en la
conducta —actuar, unas veces, con sensatez, otras,
con irreflexión—-, reforzando, así, la inseguridad.[6]
En la práctica, y según la experiencia de Nathaniel Bran-
den, todas las personas son capaces de desarrollar la au-
toestima positiva, al tiempo que nadie presenta una auto-
estima totalmente sin desarrollar. Cuanto más flexible es
la persona, tanto mejor resiste todo aquello que, de otra
forma, la haría caer en la derrota o la desesperación.[6]
Escalera de la autoestima
Auto reconocimiento: Es reconocerse a sí mismo, reco-
nocer las necesidades, habilidades, potencialidades y de-
bilidades, cualidades corporales o psicológicas, observar
sus acciones, como actúa, por qué actúa y qué siente.
1.13. AUTOESTIMA 71
Auto aceptación: Es la capacidad que tiene el ser hu-
mano de aceptarse como realmente es, en lo físico, psi-
cológico y social; aceptar cómo es su conducta consigo
mismo y con los otros. Es admitir y reconocer todas las
partes de sí mismo como un hecho, como forma de ser y
sentir.
Por auto aceptación se entiende:
1. El reconocimiento responsable, ecuánime y sereno
de aquellos rasgos físicos y psíquicos que nos li-
mitan y empobrecen, así como de aquellas con-
ductas inapropiadas y/o erróneas de las que somos
autores.[1]
2. La consciencia de nuestra dignidad innata como per-
sonas que, por muchos errores o maldades que per-
petremos, nunca dejaremos de ser nada más y nada
menos que seres humanos falibles.[1]
En palabras de Albert Ellis:
'Autoaceptación' quiere decir que la
persona se acepta a sí misma plenamente y
sin condiciones, tanto si se comporta como si
no se comporta inteligente, correcta o compe-
tentemente, y tanto si los demás le conceden
como si no le conceden su aprobación, su
respeto y su amor.[1]
Albert Ellis
Auto valoración: Refleja la capacidad de evaluar y valo-
rar las cosas que son buenas de uno mismo, aquellas que
le satisfacen y son enriquecedoras, le hacen sentir bien,
le permiten crecer y aprender. Es buscar y valorar todo
aquello que le haga sentirse orgulloso de sí mismo.
Auto respeto: Expresar y manejar en forma conveniente
sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse.
El respeto por sí mismo es la sensación de considerarse
merecedor de la felicidad, es tratarse de la mejor forma
posible, no permitir que los demás lo traten mal; es el con-
vencimiento real de que los deseos y las necesidades de
cada uno son derechos naturales, lo que permitirá poder
respetar a los otros con sus propias individualidades.
Auto superación: Si la persona se conoce es consciente
de sus cambios, crea su propia escala de valores, desarro-
lla y fortalece sus capacidades y potencialidades, se acep-
ta y se respeta; está siempre en constante superación, por
lo tanto, tendrá un buen nivel de autoestima, generando la
capacidad para pensar y entender, para generar, elegir y
tomar decisiones y resolver asuntos de la vida cotidiana,
escuela, amigos, familia, etc. Es una suma de pequeños
logros diarios.
Auto eficacia y auto dignidad
La autoestima tiene dos aspectos interrelacionados:[8]
1. Un sentido de ganador y de poder salir adelante (auto
eficacia).
2. Un sentido de mérito personal (auto dignidad).
Auto eficacia: confiar en el funcionamiento de mi men-
te, capacidad de pensar, en los procesos por los cuales
juzgo, elijo, decido; confianza en la capacidad de com-
prender los hechos de la realidad que entran en la esfera
de mis intereses y necesidades; confianza conocedora en
uno mismo.
Auto dignidad: seguridad de mi valor; una actitud afir-
mativa hacía mi derecho de vivir y felicidad.
Auto eficacia y auto dignidad son los pilares duales de
la autoestima. La falta de alguno de ellos afecta enorme-
mente; representan la esencia del autoestima.
Los tres Estados de la Autoestima
Esta clasificación propuesta por Martín Ross[9]
distingue
tres estados de la Autoestima en comparación con las ha-
zañas (triunfos, honores, virtudes) y las anti-hazañas (de-
rrotas, vergüenzas, etc.) de la persona.
Autoestima Derrumbada Cuando la persona no se
considera apreciable. Puede estar tapada por una derrota
o vergüenza o situación que la vive como tal y se da el
nombre de su anti-hazaña.
Por ejemplo si considera que pasar de cierta edad es una
anti-hazaña, se auto define con el nombre de su anti-
hazaña y dice “soy un viejo”.
Se tiene lástima. Se auto-insulta. Se lamenta. Puede que-
dar paralizado con su tristeza.
Autoestima Vulnerable El individuo se quiere a sí
mismo y tiene una buena imagen de sí. Pero su Auto-
estima es demasiado frágil a la posible llegada de anti-
hazañas (derrotas, vergüenzas, motivos de desprestigio)
y por eso siempre está nervioso y utiliza mecanismos de
defensa. Un típico mecanismo de protección de quienes
tienen Autoestima Vulnerable consiste en evitar tomar
decisiones: en el fondo se tiene demasiado miedo a tomar
la decisión equivocada (anti-hazaña) ya que esto podría
poner en peligro su Autoestima vulnerable.
Muchos denominados fanfarrones tendrían Autoestima
Sostenida, que consiste en un tipo de Autoestima Vulne-
rable por el cual la persona sostiene su Autoestima de al-
guna hazaña en particular -como puede ser éxitos o rique-
zas o poder o belleza o méritos- o de una imagen de su-
perioridad que cuesta mantener. Aunque se muestra muy
seguro de sí mismo, puede ser justamente lo contrario: la
aparente seguridad solamente demuestra el miedo a las
anti-hazañas (fracasos,derrotas, vergüenzas) y la fragili-
dad de la Autoestima.
Trata de echar culpas para proteger su imagen de sí de si-
72 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
tuaciones que la pondrían en riesgo. Emplea mecanismos
de defensa tales como tratar de perder para demostrar que
no le importa una derrota ( proteger a su orgullo de esa
derrota). Es envidioso aunque no puede asumir su envi-
dia.
Autoestima Fuerte Tiene una buena imagen de sí y
fortaleza para que las anti-hazañas no la derriben. Me-
nor miedo al fracaso. Son las personas que se ven hu-
mildes, alegres, y esto demuestra cierta fortaleza para no
presumir de las hazañas y no tenerle tanto miedo a las
anti-hazañas. Puede animarse a luchar con todas sus fuer-
zas para alcanzar sus proyectos porque, si le sale mal, eso
no compromete su Autoestima. Puede reconocer un error
propio justamente porque su imagen de si es fuerte y es-
te reconocimiento no la compromete. Viven con menos
miedo a la pérdida de prestigio social y con más felicidad
y bienestar general, etc.
Sin embargo, ninguna Autoestima es indestructible, y por
situaciones de la vida o circunstancias, se puede caer de
aquí y desembocar a cualquier otro de los estados de la
Autoestima.[2]
1.13.3 Importancia de la autoestima posi-
tiva
Es imposible la salud psicológica, a no ser
que lo esencial de la persona sea fundamental-
mente aceptado, amado y respetado por otros
y por ella misma.[1]
Abraham Maslow
La autoestima permite a las personas enfrentarse a la vi-
da con mayor confianza, benevolencia y optimismo, y
por consiguiente alcanzar más fácilmente sus objetivos
y autorrealizarse.[6]
Permite que uno sea más ambicioso respecto a lo que es-
pera experimentar emocional, creativa y espiritualmente.
Desarrollar la autoestima es ampliar la capacidad de ser
felices; la autoestima permite tener el convencimiento de
merecer la felicidad.[6]
Comprender esto es fundamental, y redunda en benefi-
cio de todos, pues el desarrollo de la autoestima positiva
aumenta la capacidad de tratar a los demás con respe-
to, benevolencia y buena voluntad, favoreciendo así las
relaciones interpersonales enriquecedoras y evitando las
destructivas.[6]
El amor a los demás y el amor a nosotros
mismos no son alternativas opuestas. Todo lo
contrario, una actitud de amor hacia sí mismos
se halla en todos aquellos que son capaces de
amar a los demás.
Erich Fromm
Permite la creatividad en el trabajo, y constituye
una condición especialmente crítica para la profesión
docente.[10][n. 1]
José-Vicente Bonet,[11]
en su libro Sé amigo de ti mismo:
manual de autoestima, recuerda que la importancia de la
autoestima es algo evidente:
La importancia de la autoestima se aprecia
mejor cuando cae uno en la cuenta de que
lo opuesto a ella no es la heteroestima, o
estima de los otros, sino la desestima propia,
rasgo característico de ese estado de suma
infelicidad que llamamos «depresión». Las
personas que realmente se desestiman, se
menosprecian, se malquieren..., no suelen ser
felices, pues no puede uno desentenderse u
olvidarse de sí mismo.[1]
José-Vicente Bonet
1.13.4 Escala de Autoestima de Rosenberg
Rosenberg entiende a la autoestima como un fenómeno
actitudinal creado por fuerzas sociales y culturales. La
autoestima se crea en un proceso de comparación que in-
volucra valores y discrepancias. El nivel de autoestima de
las personas se relaciona con la percepción del sí mismo
en comparación con los valores personales. Estos valores
fundamentales han sido desarrollados a través del proceso
de socialización. En la medida que la distancia entre el si
mismo ideal y el si mismo real es pequeña, la autoestima
es mayor. Por el contrario, cuanto mayor es la distancia,
menor será la autoestima, aun cuando la persona sea vista
positivamente por otros.
La autoestima es un constructo de gran interés clínico por
su relevancia en los diversos cuadros psicopatológicos, así
como por su asociación con la conducta de búsqueda de
ayuda psicológica, con el estrés y con el bienestar general.
(Vázquez,Jiménez & Vázquez, 2004.)
Muy particularmente se ha asociado con cuadros como
la depresión, los trastornos alimentarios, los trastornos de
personalidad, la ansiedad, y la fobia social. Asimismo se
ha señalado que el nivel de autoestima es un excelente
predictor de la depresión.
El estudio de la autoestima es, por tanto, un aspecto esen-
cial en la investigación psicopatológica, siendo de interés
la disponibilidad de instrumentos adecuadamente valida-
dos para su evaluación.
La Escala de Autoestima de Rosenberg es una de las es-
calas más utilizadas para la medición global de la autoes-
tima. Desarrollada originalmente por Rosenberg (1965)
para la evaluación de la autoestima en adolescentes, in-
cluye diez ítems cuyos contenidos se centran en los senti-
mientos de respeto y aceptación de si mismo/a. La mitad
de los ítems están enunciados positivamente y la otra mi-
1.13. AUTOESTIMA 73
tad negativamente(ejemplos, sentimiento positivo: " creo
que tengo un buen número de cualidades " sentimiento
negativo: " siento que no tengo muchos motivos para sen-
tirme orgulloso de mi” ). Es un instrumento unidimensio-
nal que se contesta en una escala de 4 alternativas, que va
desde " muy de acuerdo” a " muy en desacuerdo”.
1.13.5 Sexismo y autoestima
El sexismo (juzgar el propio sexo como superior) puede
perjudicar gravemente la autoestima, sobre todo la de las
niñas y los niños.[8]
1.13.6 Falsos estereotipos
La autoestima no tiene nada que ver con la cultura, la clase so-
cial, los bienes materiales o incluso el éxito. En los países civili-
zados y ricos, y específicamente en las sociedades capitalistas, es
frecuente sentirse «incompleto», peor que otros. El propio sistema
fuerza a la gente a sentirse así.
La comodidad no es autoestima
A una persona con la autoestima baja —o «equivocada»,
según la terminología de Branden—, cualquier estímulo
positivo, a lo más que podrá llegar, será a hacerla sen-
tir cómoda o, a lo sumo, mejor con respecto a sí misma
únicamente durante un tiempo.[6]
Por lo tanto, los bienes
materiales, o las relaciones sexuales, o el éxito, o el as-
pecto físico, por sí solos, producirán sobre esa persona
comodidad, o bien un falso y efímero desarrollo de la au-
toestima, pero no potenciarán realmente la confianza y el
respeto hacia uno mismo.
La autoestima no es competitiva ni comparativa
Paradójicamente, la mayoría de las personas buscan la au-
toconfianza y el autorrespeto fuera de sí mismas, motivo
por el cual están abocadas al fracaso. Según Nathaniel
Branden, «la autoestima se comprende mejor como una
suerte de logro espiritual o mental, es decir, como una
victoria en la evolución de la conciencia». Así, la auto-
estima proporciona serenidad espiritual, la cual a su vez
permite a las personas disfrutar de la vida.[6]
El estado de una persona que no está en
guerra ni consigo misma ni con los demás es
una de las características más significativas de
una autoestima sana.
Nathaniel Branden
La verdadera autoestima no se expresa mediante la au-
toglorificación a expensas de los demás, o por medio del
afán de ser superior a otras personas o de rebajarlas para
elevarse uno mismo. La arrogancia, la jactancia y la so-
brevaloración de las propias capacidades revelan una au-
toestima equivocada, y no un exceso de autoestima.[6][1]
La autoestima es la base fundamental para que el ser hu-
mano desarrolle al máximo sus capacidades, es el punto
de partida para el desarrollo positivo de las relaciones hu-
manas, del aprendizaje, de la creatividad y de la respon-
sabilidad personal.[12]
La autoestima no es narcisismo
Un error común consiste en pensar que el amor a uno
mismo es equivalente al narcisismo. Sin embargo, el nar-
cisismo es un síntoma de baja autoestima, lo cual significa
desamor por uno mismo. Una persona con una autoestima
saludable se acepta y ama a sí misma incondicionalmente.
Conoce sus virtudes, pero también sus defectos. A pesar
de ello, es capaz de aceptar tanto las virtudes como los
defectos y vivir amándose a sí misma. Por el contrario,
una persona narcisista no es capaz de conocer y/o acep-
tar sus defectos, que siempre trata de ocultar, al tiempo
que intenta amplificar sus virtudes ante los demás para,
en el fondo, tratar de convencerse a sí misma de que es
una persona de valor y tratar de dejar de sentirse culpable
por sus defectos.
74 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.13.7 Indicadores de autoestima
Indicios positivos de autoestima
(Adaptados de D.E. Hamachek, Encounters with the Self,
Rinehart, Nueva York, 1971).
La persona que se autoestima suficientemente:[1]
1. Cree con firmeza en ciertos valores y principios, y
está dispuesta a defenderlos incluso aunque encuen-
tre oposición. Además, se siente lo suficientemente
segura de sí misma como para modificarlos si la ex-
periencia le demuestra que estaba equivocada.
2. Es capaz de obrar según crea más acertado, confian-
do en su propio criterio, y sin sentirse culpable cuan-
do a otros no les parezca bien su proceder.
3. No pierde el tiempo preocupándose en exceso por
lo que le haya ocurrido en el pasado ni por lo que
le pueda ocurrir en el futuro. Aprende del pasado y
proyecta para el futuro, pero vive con intensidad el
presente.
4. Confía plenamente en su capacidad para resolver sus
propios problemas, sin dejarse acobardar fácilmente
por fracasos y dificultades. Y, cuando realmente lo
necesita, está dispuesta a pedir la ayuda de otros.
5. Como persona, se considera y siente igual que cual-
quier otro; ni inferior, ni superior; sencillamente,
igual en dignidad; y reconoce diferencias en talentos
específicos, prestigio profesional o posición econó-
mica.
6. Da por sentado que es interesante y valiosa para
otras personas, al menos para aquellos con los que
mantiene amistad.
7. No se deja manipular, aunque está dispuesta a cola-
borar si le parece apropiado y conveniente.
8. Reconoce y acepta en sí misma diferentes senti-
mientos y pulsiones, tanto positivos como negativos,
y está dispuesta a revelárselos a otra persona, si le
parece que vale la pena y así lo desea.
9. Es capaz de disfrutar con una gran variedad de acti-
vidades.
10. Es sensible a los sentimientos y necesidades de los
demás; respeta las normas sensatas de convivencia
generalmente aceptadas, y entiende que no tiene de-
recho —ni lo desea— a medrar o divertirse a costa
de otros. [2]
Indicios negativos de autoestima
(Adaptados de J. Gill, Indispensable Self-Esteem, en Hu-
man Development, vol. 1, 1980).
La persona con autoestima deficiente suele manifestar al-
gunos de los siguientes síntomas:[1]
• Autocrítica rigorista, tendente a crear
un estado habitual de insatisfacción con-
sigo misma.
• Hipersensibilidad a la crítica, que la
hace sentirse fácilmente atacada y a
experimentar resentimientos pertinaces
contra sus críticos.
• Indecisión crónica, no tanto por falta de
información, sino por miedo exagerado a
equivocarse.
• Deseo excesivo de complacer: no se
atreve a decir «no», por temor a desagra-
dar y perder la benevolencia del peticio-
nario.
• Perfeccionismo, o autoexigencia de ha-
cer «perfectamente», sin un solo fallo,
casi todo cuanto intenta; lo cual puede lle-
varla a sentirse muy mal cuando las cosas
no salen con la perfección exigida.
• Culpabilidad neurótica: se condena por
conductas que no siempre son objetiva-
mente malas, exagera la magnitud de sus
errores y delitos y/o los lamenta indefi-
nidamente, sin llegar a perdonarse por
completo
• Hostilidad flotante, irritabilidad a flor
de piel, siempre a punto de estallar aun
por cosas de poca importancia; propia del
supercrítico a quien todo le sienta mal, to-
do le disgusta, todo le decepciona, nada le
satisface.
• Tendencias defensivas, un negativo ge-
neralizado (todo lo ve negro: su vida, su
futuro y, sobre todo, su sí mismo) y una
inapetencia generalizada del gozo de vi-
vir y de la vida misma. [2]
Repercusión de los desequilibrios de autoestima en
adolescentes
Los desequilibrios de autoestima pueden presentarse de
formas como las siguientes:[13]
Trastornos psicológicos:
• Ideas de suicidio.
• Falta de apetito.
• Pesadumbre.
• Poco placer en las actividades (anhedonia).
• Pérdida de la visión de un futuro.
1.13. AUTOESTIMA 75
• Estado de ánimo triste, ansioso o vacío persistente.
• Desesperanza y pesimismo.
• Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
• Dificultad para concentrarse, recordar y tomar deci-
siones.
• Trastornos en el sueño.
• Inquietud, irritabilidad.
• Dolores de cabeza.
• Trastornos digestivos y náuseas.
Trastornos afectivos:
• Dificultad para tomar decisiones.
• Enfoque vital derrotista.
• Miedo.
• Ansiedad.
• Irritabilidad.
Trastornos intelectuales:
• Mala captación de estímulos.
• Mala fijación de los hechos de la vida cotidiana.
• Dificultad de comunicación.
• Autodevaluación (baja autoestima)
• Incapacidad de enfrentamiento.
• Ideas o recuerdos repetitivos molestos.
Trastornos de conducta:
• Descuido de las obligaciones y el aseo personal.
• Mal rendimiento en las labores.
• Tendencia a utilizar sustancias nocivas.
Trastornos somáticos:
• Insomnio.
• Inquietud en el sueño.
• Anorexia.
• Bulimia.
• Vómitos.
• Tensión en músculos de la nuca.
• Enfermedades del estómago.
• Alteraciones en la frecuencia del ritmo cardíaco.
• Mareos.
• Náuseas.
1.13.8 Breve reseña histórica
• La autoestima, como vivencia psíquica, ha acompa-
ñado al ser humano desde sus comienzos.[1]
• El constructo psicológico de autoestima (o
autoconcepto) se remonta a William James, a fina-
les del siglo XIX, quien, en su obra Los Principios
de la Psicología, estudiaba el desdoblamiento de
nuestro «Yo-global» en un «Yo-conocedor» y un
«Yo-conocido». Según James, de este desdobla-
miento, del cual todos somos conscientes en mayor
o menor grado, nace la autoestima.[1]
• Ya entrado el siglo XX, la influencia inicial de la
psicología conductista minimizó el estudio intros-
pectivo de los procesos mentales, las emociones
y los sentimientos, reemplazándolo por el estu-
dio objetivo mediante métodos experimentales de
los comportamientos observados en relación con el
medio. El conductismo situaba al ser humano co-
mo un animal sujeto a reforzadores, y sugería situar
a la propia psicología como una ciencia experimen-
tal similar a la química o a la biología. Como con-
secuencia, se descuidó durante bastante tiempo el
estudio sistemático de la autoestima, que era consi-
derada una hipótesis poco susceptible de medición
rigurosa.[1]
• A mediados del siglo XX, y con la psicología feno-
menológica y la psicoterapia humanista, la autoes-
tima volvió a cobrar protagonismo y tomó un lugar
central en la autorrealización personal y en el tra-
tamiento de los trastornos psíquicos. Se empezó a
contemplar la satisfacción personal y el tratamiento
psicoterapéutico, y se hizo posible la introducción
de nuevos elementos que ayudaban a comprender
los motivos por los que las personas tienden a sentir-
se poco valiosas, desmotivadas e incapaces de em-
prender por ellas mismas desafíos.[1]
• Carl Rogers, máximo exponente de la psicología hu-
manista, expuso su teoría acerca de la aceptación y
autoaceptación incondicional como la mejor forma
de mejorar la autoestima.
• Robert B. Burns considera que la autoestima es
el conjunto de las actitudes del individuo hacia sí
mismo. El ser humano se percibe a nivel sensorial;
piensa sobre sí mismo y sobre sus comportamientos;
se evalúa y los evalúa. Consecuentemente, siente
emociones relacionadas consigo mismo. Todo ello
evoca en él tendencias conductuales dirigidas hacia
sí mismo, hacia su forma de ser y de comportar-
se, y hacia los rasgos de su cuerpo y de su carácter,
y ello configura las actitudes que, globalmente, lla-
mamos autoestima. Por lo tanto, la autoestima, para
Burns, es la percepción evaluativa de uno mismo. En
76 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
sus propias palabras: «la conducta del individuo es el
resultado de la interpretación peculiar de su medio,
cuyo foco es el sí mismo».[1]
• Investigadores como Coopersmith (1967), Brink-
man et al. (1989), López y Schnitzler (1983), Ro-
semberg y Collarte, si bien exponen conceptualiza-
ciones de la autoestima diferentes entre sí, coinciden
en algunos puntos básicos, como que la autoestima
es relevante para la vida del ser humano y que cons-
tituye un factor importante para el ajuste emocional,
cognitivo y práctico de la persona.[10]
Agrupando las
aportaciones de los autores citados, se obtendría una
definición conjunta como la siguiente:
La autoestima es una competencia especí-
fica de carácter socio-afectivo que constituye
una de las bases mediante las cuales el sujeto
realiza o modifica sus acciones. Se expresa en
el individuo a través de un proceso psicológi-
co complejo que involucra a la percepción, la
imagen, la estima y el autoconcepto que éste
tiene de sí mismo. En este proceso, la toma de
conciencia de la valía personal se va constru-
yendo y reconstruyendo durante toda la vida,
tanto a través de las experiencias vivenciales
del sujeto, como de la interacción que éste tie-
ne con los demás y con el ambiente.[10]
1.13.9 La autoestima en el mundo real
En la práctica, la autoestima, al depender en parte de la
heteroestima, se ve intensamente influida por las condi-
ciones sociales.[14]
El concepto que una persona tiene de
sí misma y de los demás, y lo que una persona siente por
sí misma y por los demás, son la base de las relaciones
humanas, y por lo tanto, decisivos para las contingen-
cias del ser humano. Lejos del concepto ideal de autoesti-
ma que la psicología humanista propugna, desligada com-
pletamente del ego, las personas normalmente conviven
con éste, debiendo lidiar continuamente con sus conse-
cuencias, o, dicho de otro modo, el altruismo puro, salvo
en personas de gran bondad y dedicadas íntegramente al
desarrollo espiritual, raramente se encuentra. La cultura,
la política, la economía, la sociedad, la historia misma,
están determinadas por la autoestima de las personas, y
al mismo tiempo son determinantes. Nada escapa a la in-
fluencia de la autoestima, ni siquiera la propia concepción
de la autoestima. Por ello, y para evitar confusiones, debe-
rá valorarse el concepto de autoestima de forma diferente
según cada ideología.
En otras palabras, la autoestima es la suma de la confianza
y el respeto por uno mismo. Refleja el juicio implícito que
cada uno hace de su habilidad para enfrentar los desafíos
de la vida (para comprender y superar los problemas) y
de su derecho a ser feliz (respetar y defender sus intereses
y necesidades) [15]
El concepto capitalista de la autoestima: críticas y
controversia
El concepto de autoestima, tal como se entiende en
la sociedad norteamericana, donde, con fundamentos
psicoanalíticos, se rinde culto al ego y se admite en
gran medida el narcisismo (incluso se habla de «nar-
cisismo saludable»),[16]
ha sido criticado desde dife-
rentes campos, y especialmente por figuras como el
Dalái Lama, Carl Rogers, Paul Tillich y Alfred Korzybs-
ki.[17][18][19][20][21]
Tal vez las críticas teóricas y operativas más duras pro-
vengan del psicólogo estadounidense Albert Ellis, quien
en numerosas ocasiones ha calificado la filosofía de la au-
toestima como esencialmente autofrustrante y destructi-
va en última instancia.[22]
Ellis considera que, aunque la
propensión y tendencia del ser humano hacia el ego es in-
nata, la filosofía de la autoestima aparece en un análisis
definitivo como irreal, ilógica y destructiva para el indi-
viduo y para la sociedad, proporcionando más daño que
beneficio. Cuestiona los fundamentos y la utilidad de la
fuerza del ego, y afirma que la autoestima está basada en
premisas definitorias arbitrarias, y sobre un pensamien-
to sobre-generalizado, perfeccionista y ostentoso.[22]
Ellis
agrega que los seres humanos tienen una fuerte tenden-
cia a evaluarse o juzgarse, no tienen por qué hacerlo, y
se comportan de forma irracional cuando lo hacen; pues
simplemente podrían aceptar su existencia “como exis-
to, prefiero seguir vivo y mientras lo esté, prefiero ser
feliz”.[23]
Admite que la consideración y valoración de
los comportamientos y características son funcionales e
incluso necesarios, pero ve la consideración y valoración
de la totalidad de los seres humanos y la totalidad de uno
mismo como irracionales, antiéticas y absolutistas. Según
Ellis, la alternativa más saludable es la autoaceptación
y aceptación de los demás de forma incondicional.[24]
Utiliza una psicoterapia denominada Rational Emotive
Behavior Therapy («terapia de comportamiento emotivo
racional»).[25]
También se le conoce como Terapia Ra-
cional Emotiva Conductual.[23]
1.13.10 Véase también
• Adolescencia
• Altruismo
• Amor
• Autoconcepto
• Autoimagen
• Egoísmo
• Inteligencia emocional
• Inseguridad emocional
• Pirámide de Maslow
1.14. OTRO 77
• Psicología del yo
• Soberbia
• Trastorno narcisista de la personalidad
• Yo
1.13.11 Notas
[1] A pesar de ello, y aunque existen numerosos estudios so-
bre la autoestima, son pocos los que se centran específi-
camente sobre este grupo de población.
1.13.12 Referencias
[1] José-Vicente Bonet. Sé amigo de ti mismo: manual de au-
toestima. 1997. Ed. Sal Terrae. Maliaño (Cantabria, Espa-
ña). ISBN 978-84-293-1133-4.
[2] La autoestima según las distintas escuelas de la psicologia.
[3] Cheroky Mena Covarrubias. «Una óptica humanista y
conductista de la sustentabilidad».
[4] PIERSON, Marie Louise (1992) La imagen personal, Ed.
Deusto.
[5] Chang, Larry (2006). «Happiness/Contentment». Wis-
dom for the Soul (en inglés) (1ª edición). Gnosophia Pu-
blishers. p. 351. ISBN 0-9773391-0-6. Consultado el 25
de octubre de 2012. «There is no way to happiness; hap-
piness is the way.»
[6] Nathaniel Branden. Cómo mejorar su autoestima. 1987.
Versión traducida: 1990. 1.ª edición en formato electróni-
co: enero de 2010. Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978-
84-493-2347-8.
[7] Página web sobre John Powell
[8] Autoestima.
[9] Ross, Martín. El Mapa de la Autoestima. 2013. Dunken.
ISBN 978-987-02-6773-7
[10] Miranda, Christian (2005). «La autoestima profesional:
una competencia mediadora para la innovación en las
prácticas pedagógicas» (PDF). Revista Iberoamericana
sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación 3 (1).
[11] Página personal de José-Vicente Bonet
[12] Pérez, M. (1992) Autoestima, Buenos Aires:Paidós.
[13] Autoestima en la adolescencia.
[14] Ovidio D'Angelo Hernández. Desarrollo de la autoestima
y la conciencia moral en las contradicciones de la sociedad
contemporánea.
[15] http://www.psicologiaviva.com/mejorar_autoestima.pdf
[16] Paul Wink. Two faces of narcissism.
[17] Godfrey T. Barrett-Lennard. Carl Rogers’ helping system:
journey and substance. P. 65..
[18] Daniel Goleman. Healing emotions.
[19] Paul Tillich. The Eternal Now.
[20] M. Editor Kending. Alfred Korzybski: Collected Writings,
1920–1950. P. 425.
[21] Paul Tillich. A History of Christian thought.
[22] Ellis, A. (2001). Feeling better, getting better, staying better.
Impact Publishers.
[23] Ellis, A. y Blau, S. (comp.) (2000) Vivir en una sociedad
irracional. Paidos.
[24] Ellis, A. The Myth of Self-esteem. 2005.
[25] Albert Ellis, Windy Dryden. The Practice of Rational
Emotive Behavior Therapy.
1.13.13 Enlaces externos
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Autoestima. Wikiquote
1.14 Otro
Otro o El Otro es un término técnico utilizado en la
filosofía, el psicoanálisis y la antropología.
El Otro u Otro constitutivo (también conocido como
alteridad) constituye un concepto clave de la filosofía
continental. Es una idea opuesta a la identidad y se refie-
re, o se intenta referir, a aquello que es «otro» frente a la
idea de ser considerado algo. El Otro, considerado siem-
pre como algo diferente, alude a otro individuo más que
a uno mismo y normalmente se escribe en mayúsculas.
1.14.1 La idea del Otro
La definición del Otro es parte de lo que explica a uno
mismo (véase sí-mismo y autoconcepto), además de a
otros fenómenos y unidades culturales. Las ciencias so-
ciales han utilizado el concepto para comprender el pro-
ceso por el cual las sociedades y grupos excluyen a
«otros» que no encajan en su sociedad u ocupan un lugar
subordinado en ella. La noción de «otredad» forma tam-
bién parte integral de la comprensión de una persona, ya
que es el individuo mismo el que asume un rol en relación
con “otros” como parte de un proceso de reacción que no
tiene por qué estar relacionado con la estigmatización o
la condena.
La noción de Otredad está muy ligada a las identidades
nacionales, porque las prácticas de admisión y segrega-
ción pueden formar o mantener las fronteras y el carácter
nacional. La Otredad ayuda a distinguir entre la familia
y lo lejano, entre lo cierto y lo incierto. A menudo im-
plica la demonización y deshumanización de un grupo,
que intenta justificar la explotación de ese Otro inferior
alegando razones civilizatorias.
78 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.14.2 Historia de la idea
El filósofo alemán Hegel, fue de los primeros en intro-
ducir la idea del otro como parte del Autoconocimiento;
refiriéndose al hombre que aún no es consciente, escribió:
«Cada conciencia persigue la muerte del otro», querien-
do decir que cuando se perciben diferencias entre tú y el
Otro, se crea un sentimiento de alienación, que se inten-
ta resolver mediante la síntesis. La solución se encuentra
reflejada en la famosa parábola de Hegel de la dialéctica
del amo y el esclavo. Como antecedente directo tenemos
a Fichte.
Husserl utilizó esta idea como base para su idea de la
intersubjetividad. Sartre también recurre a esta dialéctica
en El ser y la Nada, cuando describe cómo el mundo se
ve alterado por la aparición de otra persona y parece girar
en torno a ella. No obstante, Sartre, no buscaba una solu-
ción a este problema por considerar que se trataba de un
sentimiento o fenómeno y no de una amenaza radical. De
Beauvoir utilizó al Otro, de manera similar a Sartre, en El
Segundo Sexo; de hecho, utiliza la dialéctica del amo y el
esclavo de Hegel como analogía, en muchos aspectos, de
la relación entre hombres y mujeres.
El psicoanalista francés Jacques Lacan y el filósofo
franco-lituano Emmanuel Lévinas dieron al Otro un sig-
nificado completamente diferente. Lacan vinculó al Otro
con el orden simbólico y el lenguaje. Lévinas lo conectó
con el Dios tradicional de las escrituras, al que denominó
«Otro infinito».
Freud habla del Otro en el sentido de todo aquellos que
no es YO, así por ejemplo menciona el “afuera” que es
todo aquello que no es la persona en sí misma, es decir
lo otro, incluso da a la madre el papel del primer Otro,
pues es ésta quien da al niño las primeras nociones de él
existe pues funge como la primera fuente de placer, le da
un nombre al cual responder y en general lo moldea. en
entonces la madre el primer otro. Véase “el malestar en
la cultura”
Éticamente, para Lévinas, el Otro es superior o anterior a
uno mismo. La mera presencia del Otro suscita preguntas
tanto si se le ayuda como si se le ignora. Este concepto y el
del encuentro cara a cara fueron reinterpretados más tar-
de, aludiendo a la idea de Derrida sobre la imposibilidad
de una presencia pura del Otro (el Otro puede referirse a
algo diferente que no sea un primer encuentro puro con
la alteridad), lo que sí planteó problemas en relación a la
lengua y su representación. Una reconceptualización me-
jorada, gracias al análisis de Lévinas sobre la diferencia
entre «el dicho y lo dicho», dando siempre prioridad la
ética y no solo a la metafísica.
Lévinas habla del Otro en términos de insomnio y vigilia.
Es un éxtasis o exteriorización del Otro, lo que siempre
lo mantiene más allá de cualquier intento de captura. Es-
ta alteridad es interminable (o infinita); aunque se mate
al Otro, la alteridad permanece, pues no ha sido negada
ni controlada. Esta «infinitud» del Otro permitirá a Lévi-
nas explorar otros aspectos de la filosofía y la ciencia que
ocupan un lugar secundario en su ética. Lévinas escribe:
Los otros que me obsesionan en el Otro no
me afectan como ejemplos de la misma especie
unidos entre sí por una semejanza o naturaleza
común, individuos de la raza humana, o ramas
de un mismo árbol... Los otros me incumben
desde el primero hasta el último. Aquí, la fra-
ternidad precede a la comunidad de una espe-
cie. Mi relación con el Otro como prójimo da
sentido a mis relaciones con todos los otros.
El Otro, como término genérico de Filosofía, se puede
utilizar asimismo para hablar del inconsciente, el silen-
cio, la locura, el Otro del lenguaje(por ejemplo, lo que se
implica y no se dice, lo implícito), etc.
También puede darse una tendencia al relativismo si es
el Otro, como alteridad pura se convierte en un concepto
que ignora que la verdad es parte del mundo. Asimismo,
pueden surgir problemas con los usos no éticos del tér-
mino (y relacionados) que refuerza estas divisiones.
1.14.3 El otro en la Antropología
La antropología es la ciencia que se encarga del estudio
del otro cultural. La forma de construir al otro desde la
Antropología fue variando a lo largo del tiempo, sus dos
principales momentos son el otro como distinto y el otro
como diverso
El Otro como distinto
Esta teoría es la primera que existe en la Antropología y
tiene fuerza durante el siglo xix y el principio del siglo xx.
El sustento de la teoría es evolucionista, y se basa en tres
supuestos. La unidad biopsiquica que considera que todos
los seres humanos son esencialmente iguales en los aspec-
tos biológicos y psicológicos, la igualdad de condiciones,
que considera que todas las culturas han tenido condicio-
nes externas similares y el origen común, que considera
que todas las sociedades provienen de una misma socie-
dad antigua. Las personas iguales frente a iguales estí-
mulos deberían reaccionar igual, por eso existe una única
cultura que va progresando a través de distintos periodos.
Las culturas distintas a la occidental se las considera su-
pervivencias del pasado. Estas supervivencias presentan
tres características, son anteriores en el tiempo, es decir
que en la evolución cultural se encuentran en un momento
más antigua; tienen más ausencias, por que se considera
que tienen menor cantidad de tecnología y por lo tanto de
utensilios y herramientas, y son más confusas e indistintas
debido a que tienen todas las instituciones de la sociedad
occidental pero todavía no se llegan a diferenciar.
1.14. OTRO 79
El otro como diverso
Esta teoría surge en el siglo xx basándose en el relativismo
por lo que sostiene que hay que mirar a las otras culturas
desde las otras culturas y no desde la propia. El relativis-
mo cultural considera a todas las culturas como contem-
poráneas( distinto al evolucionismo) y con presencia de
todos los atributos culturales. A pesar de que no posean
atributos culturales de occidente poseen otros atributos
culturales de igual importancia. Para estudiar a las otras
sociedades utilizan el mecanismo de la traducción, donde
buscan los parecidos entre las instituciones occidentales
con los de las otras culturas. Por esta razón algunos auto-
res los consideran etnocentristas.
1.14.4 La idea del Otro en los estudios de
género
Simone de Beauvoir alteró la noción hegeliana del Otro
para utilizarla en su propia descripción de la dominación
masculina en la cultura. En su opinión, en las relaciones
entre hombres y mujeres, éstas últimas se sitúan en la po-
sición del Otro. Por lo tanto, el concepto del Otro tiene
gran importancia en los estudios sobre el sistema basado
en las diferencias de género. Según Michael Warner:
El moderno sistema basado en el sexo y el género no po-
dría funcionar si no tendiéramos a interpretar la diferen-
cia entre géneros como una diferencia entre el Yo y el
Otro... Convertir al sexo opuesto en un objeto sexual se
considera algo normal y una de las formas paradigmáticas
de interesarse por el Otro o, de forma más general, por los
otros
Por lo tanto, según Warner, el psicoanálisis freudiano y
lacaniano parte de la idea heterosexista de que si uno se
siente atraído por personas de su mismo sexo es incapaz
de distinguir entre el Yo y el Otro, entre la identificación y
el deseo; tiene una función regresiva o inhibida. Conside-
ra asimismo que la heteronormatividad cubre sus propias
necesidades narcisistas proyectando o desplazándolas ha-
cia la homosexualidad.
De Beauvoir cree que el Otro es una minoría,la menos fa-
vorecida y a menudo mujer, a la que se compara con un
hombre «que representa tanto lo positivo como lo neutro,
tal y como indica la utilización de la palabra hombre para
designar al ser humano en general. La mujer, en cambio,
sólo representa lo negativo definido con ayuda de crite-
rios restrictivos y con una total ausencia de reciprocidad»
(McCann, 33). Betty Friedan se hacía eco de esta idea
cuando entrevistaba a mujeres y la gran mayoría de ellas
se identificaban con su papel en la esfera privada, sin bus-
car logros personales. Automáticamente se identificaban
con el Otro sin saberlo. Si bien las construcciones socia-
les tienden a determinar lo que debe considerarse el Otro,
lo cierto es que esa misma sociedad puede modificar su
creación (Haslanger). Cheshire Calhoun hizo un esfuerzo
por acabar con esta noción del Otro y propuso deconstruir
el concepto de «mujer» vinculado a la subordinación y re-
construirlo probando que la dominación masculina no es
en absoluto necesaria para cubrir cierta carencia de razón
en las mujeres (McCann, 339). Creyó que este esfuerzo
contribuiría a crear una nueva idea del Otro minimizando
las connotaciones jerárquicas de la palabra.
Edward Saíd aplicó la idea feminista del Otro a los
pueblos colonizados (sobre todo en sus obras sobre los
habitantes de Oriente Medio, los árabes en general y los
palestinos en concreto).
Sarojini Sahoo, una escritora feminista hindú, comparte
la opinión de Beauvoir de que las mujeres sólo podrán li-
berarse «pensando, actuando, trabajando y creando exac-
tamente igual que los hombres. En vez de menospreciar-
los se considera su igual». Pero no está de acuerdo con
la idea de que las mujeres, aun teniendo el mismo esta-
tus que los hombres como seres humanos, sean diferentes
y tengan su propia identidad. Su «Otredad» es real pero
no casa con la noción hegeliana del Otro; su situación no
siempre se debe a las exigencias «activas» y «subjetivas»
de los hombres. Son los «Otros» que aceptan, sin saberlo,
la subyugación como parte de su subjetividad [2].
1.14.5 Sartre
La opinión sartreana respecto al Otro más conocida es
aquella según la cual el Otro (el “prójimo”) es alienante
en tanto que es un objeto que a su vez objeta y objetiviza
al ego; esto se resume en la frase sartreana El infierno es
la mirada del otro. Por el contrario para Merleau-Ponty
el Otro es el fundamento para la existencia del sujeto. Es-
tas opiniones antagónicas dieron lugar a la célebre “polé-
mica Sartre vs Merleau-Ponty”.
Inicialmente para Sartre todo otro (todo prójimo) en tan-
to tiene la capacidad de observar ( y objetar) al ego, es
una suerte de oponente, máxime en cuanto a que el ego
a su vez percibe como objeto al otro (aquí Sartre pare-
ce preterir intencionalmente la subjetividad). Sin embar-
go esta postura sartreana es revisada por el mismo Sartre
(por ejemplo en Crítica a la razón dialéctica). En la obra
citada, Sartre observa una evolución desde una relación
alienante primera entre los sujetos hasta -con el devenir-
una relación positiva y proactiva entre los mismos, en tal
caso ya el otro deja de ser un competidor o un objetador.
1.14.6 Lacan
Lacan por su parte hace una consideración del Otro in-
fluido en gran medida por Sartre y por Merleau-Ponty;
en la polémica “Sartre versus Merleau-Ponty”, Lacan (
debido a sus investigaciones y experimentaciones -como
aquella del estadio del espejo-) se aproxima a la opinión
de Merleau-Ponty. Sin embargo existiendo una muda y
mutua rivalidad entre Lacan y Sartre ninguno de los dos
reconoció los puntos en común que tenían en su concep-
80 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
tualización del Otro.
En Lacan el Otro es al mismo tiempo el prójimo (cada
otro sujeto por separado) y todo el conjunto de sujetos
que constituyen a la cultura y la sociedad desde el origen
de la humanidad.
En esa segunda consideración es que Lacan usa la palabra
siempre con mayúscula inicial, y en sus notaciones es re-
presentado mediante una A (inicial de la palabra francesa
Autre=Otro)*.
El Otro en cuanto conjunto de sujetos que constituyen a
la cultura y a la sociedad es calificado por Lacan de Teso-
ro de los significantes, es decir, es de tal entidad que cada
sujeto por separado recibe el lenguaje; por esto se entien-
de la frase lacaniana El sujeto es hablado por el Otro
y su variación el sujeto es pensado por el Otro. Desde
el Otro es que el sujeto posee un lenguaje y es desde el
Otro que el sujeto piensa (en esto hace Lacan una modifi-
cación al cogito cartesiano, al cogito ergo sum -pienso ergo
existo-: nadie piensa inicialmente desde su ego o desde su
sí mismo, sino que lo hace a partir de lo que recibe por
tradición desde el Otro).
Sin embargo -opina Lacan- el sujeto cae en una falacia
si cree que por recibir los significantes desde el Otro, el
Otro le va a poder satisfacer en todo, le va a dar respuestas
para todo, el Otro da significantes -considera Lacan- pero
da pocos significados (vulgarmente hablando: da pocas
“explicaciones”), es por esto que a tal aspecto del Otro,
Lacan, lo representa con una A tachada (tachada con una
).
Por lo demás al constituirse el ego de cada sujeto a partir
del Otro, también resulta ser el deseo instalado en cada
sujeto un deseo proveniente del Otro y dirigido hacia el
Otro, esto se resume en el apotegma: el deseo es el deseo
del Otro.
El primer sujeto vicario o representante del Otro para to-
do sujeto es su madre (Lacan suele representarla con una
“a” -de autre-), en las notaciones y matemas lacanianos
debe evitarse confundir esta “a” que representa a la ma-
dre del sujeto con el llamado objeto a. La madre en cuanto
prójimo (próximo) primero de cualquier sujeto le da su
noción de ego hecho que se plasma durante el estadio del
espejo, sin embargo la madre es un otro que -sin saberlo-
sólo transmite parte de la información del Otro (es de-
cir de todo el conjunto que es la sociedad y la cultura),
más aún, la madre sólo será eficaz si media entre ella y el
infante la función paterna.
Lacan hace un juego de palabras con las palabras france-
sas parofónicas autre (otro) y être (ser).
1.14.7 Citas
• El poeta Arthur Rimbaud fue el primero en expresar
la idea: Je est un autre (Yo es un otro).
• Søren Kierkegaard afirmaba que los «otros», la mul-
titud, no son «de verdad» y hacía hincapié sobre la
importancia del individuo.
• En La gaya ciencia, Friedrich Nietzsche afirmaba:
«Siempre eres una persona diferente».
• Ferdinand de Saussure hablaba del lenguaje, en pa-
labras de Calvin Thomas, como de «un sistema di-
ferencial carente de términos positivos».
• Según Jacques Lacan, la formación del ego se debe
al error del conocimiento que se da en el estadio del
espejo. Althuser aplicó sus ideas a la política. Como
dije el segundo Lacan: «Siempre cabe encontrar al
Yo en el campo del Otro».
• Emmanuel Lévinas, por su parte, consideraba que
el concepto del Otro constituye la base de la ética y
limita la ontología.
• En la obra Huis clos («A puerta cerrada»), el perso-
naje de Jean-Paul Sartre, Garcin, afirma que L’enfer,
c’est les Autres («el infierno son los demás»).
1.14.8 Véase también
• Alteridad
• Michel Foucault
• Jacques Derrida
• Julia Kristeva
• Judith Butler
1.14.9 Bibliografía
• Lévinas, Emmanuel (2003). De otro modo que ser
o más allá de la esencia. Salamanca: Sígueme.
• Lévinas, Emmanuel (1993). Humanismo del otro
hombre. Madrid: Caparrós Editores.
• Lacan, Jacques (1977). Écrits. Londres: Tavistock.
• Lacan, Jacques (1977). Los cuatro principios funda-
mentales del psicoanálisis: seminarios XI. Barcelo-
na: Barral Editores.
• Foucault, Michel (1976). Historia de la sexualidad.
Madrid: Siglo XXI de España Editores.
• Derrida, Jacques (1973). Speech and Phenomena
and Other Essays on Husserl’s Theory of Signs.
Trans. David B. Allison. Evanston: Ill.: Northwes-
tern University Press.
• Kristeva, Julia (1982). Powers of Horror: An Essay
on Abjection. Trans. Leon S. Roudiez. New York:
Columbia University Press.
1.15. CIUDADANO 81
• Butler, Judith P. (2008). El género en disputa : el fe-
minismo y la subversión de la identidad. Barcelona:
Ediciones Paidós Ibérica.
• Butler, Judith (1993). Bodies That Matter: On the
Discursive Limits of “Sex”. New York: Routledge.
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• Boivin, Mauricio (2004) Constructores de Otredad.
Buenos Aires: Editorial Antropofagia. Capítulo 1 y
2
1.14.10 Fuentes
• Thomas, Calvin, ed. (2000). “Introduction: Identifi-
cation, Appropriation, Proliferation”, Straight with
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• McCann, Carole. Kim, Seung-Kyung (2003). Femi-
nist Local and Global Theory Perspectives Reader.
New York: Routledge.
• Rimbaud, Arthur (2008). Prometo ser bueno: cartas
completas. Barcelona: Barril & Barral Editores.
• Nietzsche, Friedrich (2000). La gaya ciencia. Ma-
drid: Editorial Libsa.
• Saussure, Ferdinand de (1998). Curso de lingüística
general. Madrid: Alianza.
• Althusser, Louis (1973). Lenin and Philosophy and
Other Essays. Trans. Ben Brewster. New York:
Monthly Review Press.
• Warner, Michael (1990). “Homo-Narcissism; or,
Heterosexuality”, Engendering Men. Edited by
Boone and Cadden. New York: Routledge, p. 191
• Tuttle, Howard (1996). The Crowd is Untruth.New
York: P. Lang
1.15 Ciudadano
Ciudadano o Ciudadanía es un concepto de varia-
ble significado[1]
por cuanto ya sea como sustantivo, ya
sea como adjetivo, el referente no ha sido histórico-
socialmente el mismo.
1.15.1 Etimología
El término tiene su origen en el concepto de ciudad o
"polis" griega, ya que originalmente ésta era la unidad
política más importante. Con el tiempo la unidad polí-
tica pasó a ser el Estado y, hoy en día, nos referimos a
ciudadanos respecto a un Estado (como por ejemplo, ciu-
dadanos españoles).
1.15.2 Definición del concepto
Busto de Aristóteles.
El término «ciudadano» es el nombre dado al hombre
que por haber nacido o residir en una ciudad, es miem-
bro de la comunidad organizada que le reconoce la cua-
lidad para ser titular de los derechos y deberes propios
de la ciudadanía, quedando obligado, como ciudadano,
a hacer que se cumplan. La extranjería, la raza, la etnia
o población, la religión, el sexo, la edad, el nacimiento,
han delimitado el concepto de ciudadano, excluyendo del
mismo a quienes por razón de cualesquiera de esas cir-
cunstancias y condiciones se les ha negado la cualidad y
derecho de ciudadano. Los diversos movimientos socia-
les han luchado contra la discriminación, reivindicando la
aplicación del principio de igualdad.
Ciudadano es la persona que por su naturaleza pública
y por su condición natural o civil de vecino, establece re-
laciones sociales de tipo privado y público como titular
de derechos y obligaciones personalísimas e inalienables
reconocidos, al resto de los ciudadanos, bajo el principio
formal de igualdad.
82 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Lev Landau.
Ciudadana
Tradicionalmente la mujer, al igual que los niños o los
sirvientes, no tenía ningún tipo de ciudadanía. Sirva como
ejemplo el Corpus Aristotelicum, que en ningún momento
reconocía ese derecho.
Ni siquiera en el siglo XVIII, el siglo de las luces, la mujer
poseía ningún tipo de ciudadanía. Según La Encyclope-
die[2]
la mujer no era ciudadano propiamente dicho, ni
durante la niñez ni en la edad adulta. A fecha de la pu-
blicación de La Encyclopedie (1751), el sustantivo mascu-
lino 'ciudadano' no incluía el género gramatical femenino.
Aún así, si que existen manifestaciones reivindicativas del
derecho femenino en la época, como la Declaración de los
Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, coetánea a La
Encyclopedie y los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
El filósofo John Stuart Mill en su trabajo en libertad
(1859) cree que no debería haber ninguna distinción entre
hombres y mujeres. Sin embargo, no es si no hasta el pri-
mer cuarto del siglo XX cuando se empiezan a reconocer
los derechos de las mujeres en el ámbito político, como
el sufragio femenino, y cuando la mujer adquiere una si-
tuación de ciudadanía de pleno derecho en la mayoría de
países.[3]
En la actualidad, de hecho, el término 'ciudada-
na' es aceptado y usado sin distinción en castellano.[4]
Esfera Pública
Un fenómeno conocido como la esfera pública, según el
filósofo Jürgen Habermas, es un espacio entre la autori-
dad y la vida privada, en el cual los ciudadanos pueden
reunirse informalmente, intercambiar opiniones sobre los
asuntos públicos, decisiones de gobierno y proponer re-
formas. Sirviendo como contrapeso al gobierno. Según
Schudson, la esfera pública es un “campo de juego para
la ciudadanía”.[5]
1.15.3 Historia del término
Según Aristóteles:
...a menudo se discute sobre el ciudadano
y en efecto no todos están de acuerdo en quién
es ciudadano. El que es ciudadano en una
democracia con frecuencia no es ciudadano en
una oligarquía.
(Aristóteles)
Además y también según Aristóteles, la mujer no era ciu-
dadano propiamente dicho, ni durante la niñez ni en la
edad adulta, ni soltera, ni casada. La encyclopedie[6]
defi-
ne ciudadano como:
Es aquel miembro de una sociedad libre de
varias familias, que comparte los derechos de
esta sociedad y se beneficia de sus franquicias.
No son ciudadanos quienes residen temporalmente en una
similar sociedad y cuando terminan su asunto se alejan,
ni quienes han sido desposeídos o cesados. También se
indica que los menores y los sirvientes no son ciudada-
nos propiamente dichos, sino que lo son en cuanto son
miembros de la familia de un ciudadano.
En la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciu-
dadano (1789), se liga el concepto de derechos con ciu-
dadanía y se afirma que los derechos del hombre son “na-
turales, inalienables y sagrados”, y que todos los hombres
“nacen libres e iguales”.[7]
El Diccionario Julio Casares define el término como El
que está en posesión de los derechos de la ciudadanía.[8]
||
También define el adjetivo ciudadano como natural o ve-
cino de una ciudad, o perteneciente a una ciudad.
El DRAE define el término ciudadano como adjetivo y
como nombre. La acepción nombre significa habitante de
las ciudades antiguas o de Estados modernos, como sujeto
de derechos políticos, y que interviene, ejercitándolos, en
el gobierno del país.[9]
El avance de la vigésimo tercera
edición del DRAE,[10]
indica que, “ciudadano” designa
m. y f. persona considerada como miembro activo de un
Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes.
1.15. CIUDADANO 83
1.15.4 Ciudadanía
Planisferio con los países donde la ciudadanía doble o múltiple
se permite sin limitaciones (verde), y los países en los que no o
sólo parcialmente (rojo)
Ciudadanía es la condición que se otorga al ciudadano
de ser miembro de una comunidad organizada.
Si la ciudadanía es algo que remite a
un proceso histórico, siempre vamos a estar
hablando de una construcción de ciudadanía
y de que haya también una reconstrucción
constante de esa ciudadanía.
(Landau) [1]
La ciudadanía es la expresión de pertenencia que una per-
sona tiene hacia una sociedad determinada en la que par-
ticipa. En la tradición occidental el ciudadano es un con-
junto de atributos legales y a la vez un miembro de la co-
munidad política, como explica Isidore Cheresky.[11]
Hasta hace relativamente poco,[¿cuándo?]
la influencia del
derecho administrativo determinó el concepto de ciuda-
danía. Sin embargo, junto con los cambios de las dinámi-
cas sociales se sobrevino la reorientación del concepto de
ciudadanía, remontándose a modelos anteriores. Haber
retomado modelos anteriores de la ciudadanía, donde la
definición se paseaba por un vínculo político, es entender
al ciudadano "por ser miembro de la comunidad política;
el vínculo por la palabra y por la acción arrancaba a los
individuos del dominio de las tareas privadas. La ciuda-
danía era en este sentido una actividad pública que tenía
valor en sí misma y era considerada incluso como la vi-
da buena por oposición a la simplemente orientada a la
satisfacción de necesidades.[12]
Ser ciudadano es tener desarrollado el sentido de iden-
tidad y pertenencia en el lugar donde se interactúa so-
cialmente en el hábitat donde se desenvuelven los indivi-
duos con responsabilidad, derechos y obligaciones.[13]
En
el Consejo Europeo se es cada vez más consciente de que
términos como «ciudadano» y «ciudadanía» no son esta-
bles ni admiten una definición única. El término ciuda-
dano puede definirse en términos generales como «una
persona que co-existe en una sociedad». Esto no significa
que la idea de ciudadano en relación con el Estado Nación
ya no es pertinente o aplicable, sino que, como el Estado
Nación ha dejado de ser el único centro de autoridad, ha
tenido que darse una definición más general del concepto.
Este concepto más extenso de ciudadano y ciudadanía
ofrece un posible nuevo modelo para analizar cómo vi-
vimos juntos. Se trata, por tanto, de traspasar los lími-
tes de la noción de «Estado Nación» y de adoptar la de
comunidad, que engloba el marco local, nacional, regio-
nal e internacional en el que viven las personas.[14]
Duran-
te mucho tiempo se practicó lo que se llama voto censita-
rio, que quiere decir que hay una selección para determi-
nar quienes tienen el derecho al voto, según sus riquezas
y su posición social (las mujeres debieron esperar mucho
para para poder votar).
1.15.5 Ciudadanos comunes y corrientes o
ciudadanos de a pie
Con estas expresiones se pretende expresar que se está
haciendo referencia a cualquier ciudadano o al conjunto
total de ciudadanos de un país o de una región, indepen-
dientemente del nivel de riqueza de los mismos, o de su
nivel educativo, o de su posición social, o de su jerar-
quía profesional. Se señala así a ciudadanos o a residen-
tes que no necesariamente desempeñan tareas de respon-
sabilidad, y que no necesariamente tienen casa propia o
vehículo propio; en definitiva, así se referencia a cualquier
persona con una determinada nacionalidad, o a cualquier
residente dentro de un país o grupo de países.
1.15.6 Ciudadanía activa
La Ciudadanía activa se refiere a una filosofía adoptada
por organizaciones e instituciones educativas que aboga
por que los miembros de las empresas o el Estado ten-
gan ciertas funciones y responsabilidades con la sociedad
y el medio ambiente, aunque los miembros pueden no
tener funciones específicas de gobierno. La Ciudadanía
activa puede considerarse como una articulación del de-
bate sobre los derechos frente a las responsabilidades. Si
un cuerpo da derechos a las personas bajo su mandato,
entonces esas mismas personas podrían tener ciertas res-
ponsabilidades para defender. Esto sería que un ciuda-
dano activo es aquel que cumple con sus derechos y res-
ponsabilidades de una manera equilibrada.
1.15.7 Véase también
• Autorización para la conducción de vehículos
• Ciudadano romano
• Ciudadano del mundo
• Documento de identidad
• Extranjería
84 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
• Pasaporte
• Permiso de trabajo
• Súbdito
• Civismo
• Monarquía
• Democracia
1.15.8 Referencias
[1] Perissé, Agustín Horacio. La ciudadanía como construc-
ción histórico social y sus transformaciones en la Argentina
contemporánea. Consultado el 6 de septiembre de 2012.
[2] Texto de La Encyclopedie:
On n�??accorde ce titre aux femmes,
aux jeunes enfans, aux serviteurs, que comme
à des membres de la famille d�??un citoyen
proprement dit ; mais ils ne sont pas vraiment
citoyens.
[3] El avance de los derechos de la mujer en el siglo XX. Com-
probado el 22 de mayo de 2013.
[4] Entrada de ciudadano, na en el DRAE. Comprobado el
22 de mayo de 2013.
[5] :p.12
[6]
[7] Bucholz “Foundations of Western Civilization II: A His-
tory of the Modern World”, The Teaching Company,
2006, course guide
[8] Diccionario ideológico de la lengua española, Julio Casa-
res (académico de la Real Academia Española), Editorial
Gustavo Gili S.A, Barcelona (1975), 2ª edición, ISBN 84-
252-0126-8.
[9] http://lema.rae.es/drae/?val=ciudadano
[10] http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?origen=
RAE&IDLEMA=74596&NEDIC=Si
[11] I. Cheresky y otros, Ciudadanía, sociedad civil y participa-
ción política, Argentina, Mino y Dávila Editores (2006).
[12] I. Cheresky y otros, Ciudadanía, sociedad civil y participa-
ción política, Argentina, Mino y Dávila Editores (2006).
[13] José Carlos Cano Zárate, Ciudadanía, participemos acti-
vamente, SEP, INEA, México 2007)
[14] Fragmento de Karen O�??Shea, GLOSARIO DE
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toria. Alianza Editorial. Madrid. ISBN 978-84-206-
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1.15.10 Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multi-
media sobre Ciudadano. Commons
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre Ciudadano.Wikcionario
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Ciudadano. Wikiquote
• El Diccionario de la Real Academia Española tiene
una definición para ciudadano.
1.16. DERECHOS HUMANOS 85
1.16 Derechos humanos
La Libertad guiando al pueblo, por Eugène Delacroix (1830).
Los derechos humanos fueron recogidos en las leyes -
positivación- a raíz de las revoluciones burguesas de los siglos
XVII y XVIII: la Revolución inglesa, la Revolución America-
na y la Revolución francesa; ésta última promovió la aproba-
ción, en la Asamblea Nacional de 26 de agosto de 1789, de la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. La
ONU aprobó, el 10 de diciembre de 1948, la Declaración Uni-
versal de los Derechos Humanos que recoge en sus 30 artículos
los derechos humanos considerados básicos.
Los derechos humanos son aquellas «condicio-
nes instrumentales que le permiten a la persona su
realización».[1]
En consecuencia subsume aquellas
libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones
relativas a bienes primarios o básicos[2]
que incluyen a
toda persona, por el simple hecho de su condición hu-
mana, para la garantía de una vida digna, «sin distinción
alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión
política o de cualquier otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición».[3]
Para autores naturalistas los derechos humanos son
independientes o no dependen exclusivamente del
ordenamiento jurídico vigente, por lo que son considera-
dos fuente del Derecho; sin embargo desde el positivismo
jurídico la realidad es que solamente los países que sus-
criben los Pactos Internacionales de Derechos Huma-
nos o Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políti-
cos (PIDCP) y el Pacto Internacional de Derechos Eco-
nómicos, Sociales y Culturales (PIDESC) y sus Proto-
colos -Carta Internacional de Derechos Humanos- están
obligados jurídicamente a su cumplimiento.[4]
Así, por
ejemplo, en relación con la pena de muerte, contraria a
la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el
Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de
muerte no ha sido firmado por países como China, Irán,
Estados Unidos, Vietnam, Japón, India o Guatemala.[5]
Desde un punto de vista más relacional, los derechos hu-
manos se han definido como las condiciones que per-
miten crear una relación integrada entre la persona y la
sociedad, que permita a los individuos ser personas jurí-
dicas, identificándose consigo mismos y con los otros.[6]
1.16.1 Marco teórico
Habitualmente, se definen como facultades inherentes a
la persona, irrevocables, inalienables, intransmisibles e
irrenunciables. Por definición, el concepto de derechos
humanos es universal (para todos los seres humanos) e
igualitario, así como incompatible con los sistemas basa-
dos en la superioridad de una casta, raza, pueblo, grupo o
clase social determinados.[7]
Según la concepción iusna-
turalista tradicional, son además atemporales e indepen-
dientes de los contextos sociales e históricos.[8]
La doctrina teórica de tales derechos ha realizado un im-
portante esfuerzo por clasificar y sistematizar los dere-
chos humanos. Normalmente se dividen en dos catego-
rías: derechos positivos y derechos negativos. Los de-
rechos negativos, como el derecho a la intimidad o a
no sufrir tortura, se definen exclusivamente en térmi-
nos de obligaciones ajenas de no injerencia; los dere-
chos positivos, por el contrario, imponen a otros agen-
tes, tradicionalmente –aunque ya no de manera exclusiva–
el Estado,[9]
la realización de determinadas actividades
positivas.[10]
Otra clasificación muy extendida es la que
ordena los derechos humanos en tres o más generacio-
nes, atendiendo por lo general al momento histórico en
que se produjo o produce su reivindicación.
Marco histórico
Los derechos humanos, herederos de la noción de dere-
chos naturales,[11]
son una idea de gran fuerza moral[12]
y con un respaldo creciente.[13]
Legalmente, se recono-
cen en el Derecho interno de numerosos Estados y en
tratados internacionales. Para muchos, además, la doc-
trina de los derechos humanos se extiende más allá del
Derecho y conforma una base ética y moral que debe
fundamentar la regulación del orden geopolítico contem-
poráneo. La Declaración Universal de los Derechos Hu-
manos se ha convertido en una referencia clave en el de-
bate ético-político actual, y el lenguaje de los derechos
se ha incorporado a la conciencia colectiva de muchas
sociedades.[13]
Sin embargo, existe un permanente de-
bate en el ámbito de la filosofía y las ciencias políticas
sobre la naturaleza, fundamentación, contenido e inclu-
so la existencia de los derechos humanos;[14]
y también
claros problemas en cuanto a su eficacia, dado que existe
una gran desproporción entre lo violado y lo garantizado
estatalmente.[15]
1.16.2 Origen cultural
Existe un importante debate sobre el origen cultural de los
derechos humanos. Generalmente se considera que tie-
86 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
nen su raíz en la cultura occidental moderna, pero existen
al menos dos posturas principales más.[16]
Algunos afir-
man que todas las culturas poseen visiones de dignidad
que se plasman en forma de derechos humanos, y hacen
referencia a proclamaciones como la Carta de Mandén,
de 1222, declaración fundacional del Imperio de Malí.
No obstante, ni en japonés[17]
ni en sánscrito clásico,[18]
por ejemplo, existió el término derecho hasta que se pro-
dujeron contactos con la cultura occidental, ya que es-
tas culturas han puesto tradicionalmente el acento en los
deberes. Existen también quienes consideran que Occi-
dente no ha creado la idea ni el concepto de derechos hu-
manos, aunque sí una manera concreta de sistematizarlos,
una discusión progresiva y el proyecto de una filosofía de
los derechos humanos.[19]
De acuerdo a lo dispuesto en la Declaración adoptada por
consenso de los 171 Estados reunidos en Viena en la Con-
ferencia Mundial de Derechos Humanos en 1993: “todos
los derechos humanos son universales, indivisibles e in-
terdependientes y están relacionados entre sí”. “Entonces,
la universalidad, indivisibilidad e interdependencia son
los pilares conceptuales en que trata de sustentarse el re-
conocimiento y protección internacional de los derechos
humanos”[20]
La universalidad es “inherente a los derechos fundamen-
tales del hombre porque estos son expresiones de la dig-
nidad de todo individuo”[21]
y por lo tanto debería ser
aceptados, respetados y garantizados por los Estados no
importando el sistema político-ideológico, económico y
socio-cultural que expresen. Cuestión que viene a ser un
tanto ambigua y complicada debido a las distintas cos-
movisiones regionales y localistas.
Las teorías que defienden la universalidad de los dere-
chos humanos se suelen contraponer al relativismo cultu-
ral, que afirma la validez de todos los sistemas culturales
y la imposibilidad de cualquier valoración absoluta desde
un marco externo, que en este caso serían los derechos
humanos universales. Entre estas dos posturas extremas
se sitúa una gama de posiciones intermedias. Muchas de-
claraciones de derechos humanos emitidas por organiza-
ciones internacionales regionales ponen un acento mayor
o menor en el aspecto cultural y dan más importancia a
determinados derechos de acuerdo con su trayectoria his-
tórica. La Organización para la Unidad Africana procla-
mó en 1981 la Carta Africana de Derechos Humanos y
de los Pueblos, que recogía principios de la Declaración
Universal de 1948 y añadía otros que tradicionalmente
se habían negado en África, como el derecho de libre de-
terminación o el deber de los Estados de eliminar todas
las formas de explotación económica extranjera. Más tar-
de, los Estados africanos que acordaron la Declaración de
Túnez, el 6 de noviembre de 1993, afirmaron que no pue-
de prescribirse un modelo determinado a nivel universal,
ya que no pueden desatenderse las realidades históricas y
culturales de cada nación y las tradiciones, normas y valo-
res de cada pueblo.[22]
En una línea similar se pronuncian
la Declaración de Bangkok, emitida por países asiáticos
el 22 de abril de 1993, y la declaración de El Cairo, fir-
mada por la Organización de la Conferencia Islámica el
5 de agosto de 1990.[23]
También la visión occidental-capitalista de los derechos
humanos, centrada en los derechos civiles y políticos se
opuso a menudo durante la Guerra Fría, destacablemente
en el seno de Naciones Unidas, a la del bloque socialista,
que privilegiaba los derechos económicos, sociales y cul-
turales y la satisfacción de las necesidades humanas bási-
cas.
1.16.3 Evolución histórica
Muchos filósofos e historiadores del Derecho conside-
ran que no puede hablarse de derechos humanos hasta la
modernidad en Occidente. Hasta entonces, las normas de
la comunidad, concebidas en relación con el orden cós-
mico, no dejaban espacio para el ser humano como suje-
to singular,[24]
concibiéndose el derecho primariamente
como el orden objetivo de la sociedad. La sociedad esta-
mental tenía su centro en grupos como la familia, el lina-
je o las corporaciones profesionales o laborales,[25]
lo que
implica que no se concebían facultades propias del ser hu-
mano en cuanto que tal, facultades de exigir o reclamar
algo. Por el contrario, todo poder atribuido al individuo
derivaba de un doble Estatus: el del sujeto en el seno de
la familia y el de ésta en la sociedad. Fuera del Estatus no
había derechos.[26]
La existencia de los derechos subjetivos, tal y como se
piensan en la actualidad, fue objeto de debate durante los
siglos XVI, XVII y XVIII.[27]
Habitualmente se dice que
los derechos humanos son producto de la afirmación pro-
gresiva de la individualidad[28]
y, de acuerdo con ello, que
la idea de derechos del hombre apareció por primera vez
durante la lucha burguesa contra el sistema del Antiguo
Régimen.[29]
Siendo ésta la consideración más extendi-
da, otros autores consideran que los derechos humanos
son una constante en la Historia y hunden sus raíces en el
mundo clásico.
Antecedentes remotos
Uno de los documentos más antiguos que se han vincula-
do con los derechos humanos es el Cilindro de Ciro, que
contiene una declaración del rey persa Ciro el Grande tras
su conquista de Babilonia en 539 a. C. Fue descubierto en
1879 y la ONU lo tradujo en 1971 a todos sus idiomas ofi-
ciales. Puede enmarcarse en una tradición mesopotámica
centrada en la figura del rey justo, cuyo primer ejemplo
conocido es el rey Urukagina, de Lagash, que reinó du-
rante el siglo XXIV a. C., y donde cabe destacar también
Hammurabi de Babilonia y su famoso Código, que da-
ta del siglo XVIII a. C. No obstante, el Cilindro de Ciro
presenta características novedosas, especialmente en lo
relativo a la religión. Ha sido valorado positivamente por
su sentido humanista e incluso se lo ha descrito como la
1.16. DERECHOS HUMANOS 87
Del Cilindro de Ciro se ha dicho que es la primera declaración
de derechos humanos.
primera declaración de derechos humanos.[30]
Numero-
sos historiadores, sin embargo, consideran que el término
es ajeno a ese contexto histórico.
La Carta Magna, Magna Carta Libertatum de 1215
Documentos medievales y modernos, como la Carta
Magna inglesa, de 1215, y la mandinga Carta de Man-
dén, de 1222, se han asociado también a los derechos
humanos. En contra de esta idea, José Ramón Narváez
Hernández afirma que la Carta Magna no puede consi-
derarse una declaración de derechos humanos, ya que en
esta época existen derechos pero sólo entre iguales, y no
con carácter universal:[31]
no se predica la igualdad for-
mal de todos los seres humanos. Lo mismo sucedía en
el Imperio de Malí, cuya constitución oral, la Kouroukan
Fouga, refleja cómo la población se estructuraba según
su tribu de origen. Estas consideraciones son extrapola-
bles a documentos como la Bula de Oro de Andrés II en
Hungría en 1222; la Confirmatio fororum et libertartum
de 1283 y el Privilegio de la Unión de 1287, de Aragón
ambos; las Bayerische Freiheitsbriefe und Landesfreiheit-
serklärungen desde 1311 o la Joyeuse Entrée de Brabante
de 1356. En todos estos casos, los derechos y libertades
reconocidos pertenecen al ámbito de los pactos entre el
monarca y los estamentos del reino:[32]
no se trata, en su-
ma, de derechos humanos; sino de derechos corporativos
o privilegios.
Sociedad grecorromana En la Grecia antigua en nin-
gún momento se llegó a construir una noción de dignidad
humana frente a la comunidad que se pudiera articular
en forma de derechos, sino que se entendió que las per-
sonas pertenecían a la sociedad como partes de un todo
y eran los fines de ésta los que prevalecían.[33]
La única
oposición a la tiranía se sustentaba en la apelación a la
Ley divina como opuesta a la norma, como se muestra
en el mito de Antígona, plasmado por Sófocles en la obra
trágica del mismo nombre.
La sociedad griega se dividía en tres grupos principales:
los ciudadanos, los metecos o extranjeros y los esclavos.
La esclavitud se consideraba natural, lo que se refleja en
la afirmación de Aristóteles, para quien “es evidente que
los unos son naturalmente libres y los otros naturalmente
esclavos; y que para estos últimos es la esclavitud tan útil
como justa”.[34]
La organización política se estructuraba
en polis o ciudades-estado: para los griegos, la sociedad
era una consecuencia necesaria de la naturaleza humana.
En este contexto, las teorías políticas de Platón y Aris-
tóteles hicieron un gran hincapié en el concepto de bien
común. Para Platón, agrupados los hombres en sociedad,
ésta se configura en la polis, cuyo bien común se sobre-
pone al bien particular de los individuos que lo compo-
nen. La justicia, a su vez, es la salvaguarda del bien co-
mún, y se expresa a través de las leyes, que son los instru-
mentos que permiten la consecución del bien colectivo e
individual.[35]
No obstante, en su afán por alcanzar una
sociedad perfecta, Platón llegó a recomendar dar muer-
te a los recién nacidos deformes o enclenques, y matar o
desterrar a los insociables.[36]
Aristóteles también consideraba que el hombre era un ser
social y que no podía realizarse fuera de la familia y la so-
ciedad, por lo que también subordinaba el bien individual
al bien común. Además, al definir la ciudad como una co-
munidad de ciudadanos libres,[37]
redujo el bien común al
bien de un grupo social determinado[38]
que excluye a las
mujeres, los extranjeros, los obreros y los esclavos. Sobre
esta visión se sustenta la idea aristotélica de la justicia que
afirma que «es tan justa la igualdad entre iguales como la
desigualdad entre desiguales».[39]
Ya en la decadencia de la cultura griega, conquistada la
Hélade por Roma, se extendieron filosofías que ponían
el acento en la búsqueda de la felicidad individual: en-
tre ellos, el epicureísmo y el estoicismo. El estoicismo
consideraba la razón humana como parte de un logos di-
vino, lo que contribuyó a concebir al hombre como miem-
bro de una familia universal más allá de la polis. Séneca,
Epicteto, Marco Aurelio o Cicerón fueron algunos de los
que extendieron la filosofía estoica por el mundo latino.
Influencia del cristianismo La filosofía estoica, di-
fundida en la sociedad grecorromana, concibió la idea de
cosmopolitismo, a la que el cristianismo dio un sentido
más espiritual[40]
para afirmar la igualdad de los hom-
bres en tanto que ciudadanos del Reino de Dios[41]
y su
88 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
dignidad; no obstante, según Luis de Sebastián, para los
teólogos cristianos medievales la igualdad teológica era
compatible con la desigualdad social: las personas nacían
con un estatus social que, de acuerdo con los designios
divinos, era el más adecuado para su salvación.[42]
El cristianismo, derivado de la religión judía, heredó de
ella, entre otras, la tradición del mišpat, un concepto ju-
rídico de rica amplitud semántica. Indica las decisiones
judiciales y el juicio legal justo; en relación con el De-
recho, aquél que se manifiesta en la defensa de los po-
bres y oprimidos y que se vincula a su vez con los bienes
mesiánicos que se esperan.[43]
Dado que, hasta la moder-
nidad, el término derecho se atribuía principalmente a “lo
justo” como orden objetivo, en el pensamiento cristiano
antiguo o medieval no existió una referencia explícita a
los derechos humanos; pero sí un reconocimiento de exi-
gencias de justicia que descendían de esta tradición judía.
Por ejemplo, el Nuevo Testamento contiene enseñanzas
contra la injusticia, el homicidio, el robo, la calumnia o
el egoísmo en el uso de los bienes. En la Epístola de San-
tiago, el apóstol denunció a los empleadores que no pagan
a sus empleados sus justos salarios.[44]
El cristianismo fue
gradualmente derramando su doctrina en el derecho ro-
mano, mejorando la situación de los esclavos, de los hijos
y de las mujeres, cuyo estatus en la filosofía cristiana era
mucho más alto que en la grecorromana.[45]
En el plano
económico, condenó la usura y la explotación, estable-
ciendo las bases de la doctrina del justo precio.
Tales ideas fueron desarrolladas por los Padres de la Igle-
sia, proclamando un sentido social y limitado de la pro-
piedad y de la ley. Pero fue Tomás de Aquino quien asentó
las bases del orden jurídico medieval, retomando ideas de
Aristóteles y Agustín de Hipona y afirmando que existe,
además del derecho positivo determinado y establecido
por los hombres, un derecho natural, propio de la criatu-
ra racional, que ningún hombre ni ningún gobierno puede
desconocer.
La doctrina cristiana postulaba la existencia de dos
reinos, el temporal y el espiritual, siguiendo la distinción
hecha por Jesús de Nazaret («Dad al Cesar lo que es del
César y a Dios lo que es de Dios»). Ante el problema de
la conciliación de los intereses individuales y los socia-
les, Tomás de Aquino afirmó en su obra Summa Theolo-
giae que si existía un conflicto entre lo social y lo indivi-
dual en el seno del mundo material, debía prevalecer el
bien común. Pero, por el contrario, si el conflicto afec-
taba a la esfera íntima del ser humano y a su salvación,
en ese caso prevalecería el bien del hombre frente al de la
sociedad.[46]
En este ámbito, de existir un conflicto paten-
te entre el Derecho positivo y el Derecho natural, del pen-
samiento tomista se desprende la existencia de un dere-
cho de resistencia contra el arbitrio de los gobernantes.[47]
Conformación del concepto
La idea del derecho subjetivo, básica para concebir los
derechos humanos, fue anticipada en la baja Edad Me-
dia por Guillermo de Ockham, que introdujo el concepto
de ius fori o potestad humana de reivindicar una cosa co-
mo propia en juicio. La escolástica española insistió en
esta visión subjetiva del Derecho durante los siglos XVI
y XVII: Luis de Molina, Domingo de Soto o Francisco
Suárez, miembros de la Escuela de Salamanca, definie-
ron el derecho como un poder moral sobre lo propio.[48]
Aunque mantuvieron al mismo tiempo la idea de Derecho
como un orden objetivo, enunciaron que existen ciertos
derechos naturales, mencionando tanto derechos relati-
vos al cuerpo (derecho a la vida, a la propiedad) como al
espíritu (derecho a la libertad de pensamiento, a la digni-
dad). El jurista Vázquez de Menchaca, partiendo de una
filosofía individualista, fue decisivo en la difusión del tér-
mino iura naturalia. Este pensamiento iusnaturalista se
vio auspiciado por el contacto con las civilizaciones ame-
ricanas y el debate producido en Castilla sobre los justos
títulos de la conquista y, en particular, la naturaleza de
los indígenas. En la colonización castellana de América,
se suele afirmar, se aplicaron medidas en las que están
presentes los gérmenes de la idea de derechos humanos,
debatidos en la conocida Controversia de Valladolid que
tuvo lugar en 1550 y 1551. No obstante, algunos criti-
can que, en la práctica, estas medidas fueron formuladas
para lograr objetivos de colonización.[27]
El pensamien-
to de la Escuela de Salamanca, especialmente mediante
Francisco Suárez y Gabriel Vázquez, contribuyó también
al impulso del iusnaturalismo europeo a través de Hugo
Grocio.[49]
Durante la Revolución inglesa, la burguesía consiguió sa-
tisfacer sus exigencias de tener alguna clase de seguridad
contra los abusos de la corona y limitó el poder de los re-
yes sobre sus súbditos. Habiendo proclamado la Ley de
Hábeas corpus en 1679, en 1689 el Parlamento impuso
a Guillermo III de Inglaterra en la Bill of Rights una se-
rie de principios sobre los cuales los monarcas no podían
legislar o decidir. Se cerró así el paso a la restauración
de la monarquía absoluta, que se basaba en la pretensión
de la corona inglesa de que su derecho era de designio
divino.[50]
Según Antonio Fernández-Galiano y Benito de
Castro Cid, la Bill of Rights puede considerarse una decla-
ración de derechos, pero no de derechos humanos, puesto
que los mismos se reconocen con alcance nacional y no
se consideran propios todo hombre.[51]
Durante los siglos XVII y XVIII, diversos filósofos eu-
ropeos desarrollaron el concepto de derechos naturales.
De entre ellos cabe destacar a John Locke y Voltaire, cu-
yas ideas fueron muy importantes para el desarrollo de
la noción moderna de derechos. Los derechos naturales,
para Locke, no dependían de la ciudadanía ni las leyes
de un Estado, ni estaban necesariamente limitadas a un
grupo étnico, cultural o religioso en particular. La teo-
ría del contrato social, de acuerdo con sus tres principa-
1.16. DERECHOS HUMANOS 89
les formuladores, el ya citado Locke, Thomas Hobbes y
Jean-Jacques Rousseau, se basa en que los derechos del
individuo son naturales y que, en el estado de naturaleza,
todos los hombres son titulares de todos los derechos.[52]
Estas nociones se plasmaron en las declaraciones de de-
rechos de finales del siglo XVIII.
La causa directa del nacimiento de los Derechos Huma-
nos, desde una perspectiva sociológica, ha sido también
un importante objeto de debate. Por una parte, Georg Je-
llinek ha defendido que los derechos humanos estaban
directamente dirigidos a permitir el ejercicio de la liber-
tad religiosa; por otra, Karl Marx afirmó que se deben
a la pretensión de la burguesía de garantizar el derecho
de propiedad. Max Weber, en su obra La ética protestan-
te y el espíritu del capitalismo, afirma que existiría una
conexión entre la ética individualista en que se basaron
los derechos humanos y el surgimiento del capitalismo
moderno.[53]
Revoluciones burguesas y positivación de los dere-
chos humanos
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano,
adoptada por la Asamblea Nacional francesa el 26 de agosto
de 1789.
Las distintas culminaciones de la Revolución estadouni-
dense y la Revolución francesa, hitos fundamentales del
efectivo paso a la Edad Contemporánea, representan el
fin o el principio, según se quiera ver, del complejo pro-
ceso de reconocimiento o creación de los derechos hu-
manos. Si las revoluciones son el revulsivo que da lugar a
la gestación de los derechos humanos, las diversas actas
de nacimiento lo constituyen las declaraciones de dere-
chos de las colonias estadounidenses. La primera decla-
ración de derechos del hombre de la época moderna es la
Declaración de Derechos de Virginia, escrita por George
Mason y proclamada por la Convención de Virginia el 12
de junio de 1776. En gran medida influyó a Thomas Jef-
ferson para la declaración de derechos humanos que se
contiene en la Declaración de Independencia de los Esta-
dos Unidos, de 4 de julio de 1776. Ambos textos influyen
en la francesa Declaración de los Derechos del Hombre y
del Ciudadano de 1789. Estas declaraciones, fundamen-
tadas en el iusnaturalismo racionalista, suponen la con-
versión del derecho subjetivo en centro del orden jurídi-
co, y a aquél se supedita el Derecho como orden social.[54]
Fruto de este influjo iusnaturalista, los derechos reconoci-
dos tienen vocación de traspasar las fronteras nacionales
y se consideran “derechos de los hombres”.[51]
Aunque el
primer uso constatado de la expresión “derechos del hom-
bre” (iura hominum) se produjo ya en 1537, en un texto
de Volmerus titulado Historia diplomática rerum atavia-
rum,[24]
la denominación no se popularizó entre la doc-
trina hasta finales del siglo XVIII, con la obra de Thomas
Paine The Rights of Man (1791-1792).[55]
Según se plas-
mó en las Declaraciones, tanto los revolucionarios fran-
ceses como los estadounidenses consideraban que estos
derechos eran inalienables e inherentes a la naturaleza hu-
mana, incluso verdades “evidentes” según la Declaración
de Independencia de los Estados Unidos. Pese a ello, de-
cidieron recogerlos en declaraciones públicas, lo que se
justifica por motivos jurídicos y políticos. En lo primero,
debe tenerse en cuenta que para el iluminismo revolucio-
nario la Constitución es la que garantiza los derechos y
libertades, lo que explica la formulación positiva de los
mismos.[56]
En lo segundo, se pretendía facilitar la salva-
guarda del libre desarrollo del individuo en la sociedad
frente a la arbitrariedad del poder:[57]
ya el Preámbulo de
la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciu-
dadano afirmó expresamente que "la ignorancia, la ne-
gligencia o el desprecio de los derechos humanos son las
únicas causas de calamidades públicas y de la corrupción
de los gobiernos".[58]
Nuevas demandas e internacionalización de los dere-
chos
La noción de derechos humanos recogida en las
Declaraciones, basada en la ideología burguesa del
individualismo filosófico y el liberalismo económico,[59]
no experimentó grandes cambios a lo largo del siglo si-
guiente hasta que, ante las pésimas condiciones de vi-
da de las masas obreras, surgieron movimientos sindi-
cales y luchas obreras que articularon sus demandas en
forma de nuevos derechos que pretendían dar solución
a ciertos problemas sociales a través de la intervención
del Estado, como la garantía del derecho de huelga, unas
condiciones mínimas de trabajo o la prohibición o re-
gulación del trabajo infantil. Desde la primera mitad del
90 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
siglo XIX se había desarrollado una nueva filosofía social
que se manifestó en el socialismo utópico, el reformis-
mo de la Escuela Católica Social, la socialdemocracia,
el anarquismo o el socialismo científico.[60]
En esta nue-
va fase fueron muy importantes la Revolución rusa o la
Revolución mexicana.
Además de las luchas obreras, a lo largo de la edad con-
temporánea los movimientos por el sufragio femenino
consiguieron para muchas mujeres el derecho de voto; los
movimientos de liberación nacional consiguieron librarse
del dominio de las potencias coloniales; y triunfaron di-
versas reivindicaciones de minorías raciales o religiosas
oprimidas, movimientos por los derechos civiles o movi-
mientos de políticas de identidad que defienden la auto-
determinación cultural de colectivos humanos.
Eleanor Roosevelt sosteniendo la Declaración Universal de los
Derechos Humanos en español
El siglo XX se caracterizó también por la incorporación
de los derechos humanos al Derecho internacional. Si a
principios del siglo se afirmaba que esta rama del Derecho
sólo regulaba las relaciones entre Estados y excluía a los
particulares, el cambio fue rápido y tras la Segunda Gue-
rra Mundial, según Juan Antonio Carrillo Salcedo, los de-
rechos humanos podían considerarse un principio consti-
tucional del Derecho internacional contemporáneo.[61]
Es
especialmente desde el nacimiento de la Organización de
las Naciones Unidas, en 1945, cuando el concepto de de-
rechos humanos se ha universalizado y alcanzado la gran
importancia que tiene en la cultura jurídica internacional.
El 10 de diciembre de 1948 la Declaración Universal de
los Derechos Humanos fue adoptada y proclamada por
la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Re-
solución 217 A (III), como respuesta a los horrores de
la Segunda Guerra Mundial y como intento de sentar las
bases del nuevo orden internacional que surgía tras el ar-
misticio.
Posteriormente se han aprobado numerosos tratados in-
ternacionales sobre la materia, entre los que destacan la
Convención Europea de Derechos Humanos de 1950, los
Pactos Internacionales de Derechos Humanos de 1966
(Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y
Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales), y la Convención Americana sobre Derechos
Humanos de 1969, que crean diversos dispositivos para
su promoción y garantía.
1.16.4 Naturaleza y fundamento
Norberto Bobbio afirma la imposibilidad de encontrar un
fundamento absoluto a los derechos humanos y alega para
ello cuatro razones. Primera, la ausencia de un concepto
inequívoco y claro de los mismos; segunda, su variabi-
lidad en el tiempo; tercera, su heterogeneidad; y, cuar-
ta, las antinomias y conflictos que existen entre distin-
tos derechos, como entre los civiles y políticos, por un
lado, y los sociales y culturales, por otro. En el Colo-
quio del Instituto Internacional de Filosofía celebrado en
L'Aquila en 1964, Bobbio propuso sustituir la búsqueda
de un imposible fundamento absoluto por el estudio de
las diversas fundamentaciones posibles que las ciencias
sociales avalaban.[62]
Y, en cualquier caso, para el jurista
italiano, el problema básico relativo a los derechos huma-
nos no es su fundamentación, sino su puesta en práctica
y protección.[63]
Pero son muchos los juristas y filósofos
que no comparten esta creencia sino que, por el contrario,
la fundamentación de los derechos humanos ha sido y es
objeto de gran interés a lo largo del tiempo, y la mayoría
considera que es una labor teórica con gran incidencia en
la práctica.[64]
Cada una de las numerosas teorías que los pensadores han
desarrollado está influida por la Filosofía dominante en
el momento histórico en que se gestó y parte de muy di-
ferentes cosmovisiones y concepciones del ser humano,
al que atribuyen o niegan determinadas características
inmanentes.[65]
Para algunos, el eje de los derechos hu-
manos es una serie de derechos concretos (según Herbert
Hart, el derecho a la libertad; atendiendo a John Rawls,
determinados derechos fundamentales que corresponden
a unos deberes fundamentales; de acuerdo con Ronald
Dworkin, el derecho a la igualdad ante la ley);[66]
para
otros, los derechos humanos son la traducción normati-
va de una serie de valores, aprehendidos de la realidad o
construidos socialmente. Un tercer grupo considera que
los derechos humanos son criterios o límites a los que
debe adecuarse la actividad de los poderes públicos o el
mercado, tesis defendida tanto desde una axiología ius-
naturalista (Luis Recasens Siches)[67]
como desde un ius-
positivismo crítico (Luigi Ferrajoli).[68]
Finalmente, di-
versas teorías sostienen que los derechos humanos son la
codificación de la conducta moral que, de acuerdo con
David Hume, es un producto social y humano que se desa-
rrolla en un proceso de evolución biológica y social. Las
teorías sociológicas del Derecho y los trabajos de Max
Weber consideran que la conducta se desarrolla como un
patrón sociológico de fijación de normas.
En cuanto a su fundamentación, según qué tipo de
concepción se tenga sobre el Derecho –iusnaturalista,
iusracionalista, iuspositivista, vinculada al realismo jurí-
1.16. DERECHOS HUMANOS 91
dico o al dualismo jurídico, entre otras– la categoría con-
ceptual de derechos humanos puede considerarse deriva-
da de la divinidad, observable en la naturaleza, asequible
a través de la razón, determinada por los contextos en las
muchas maneras que es posible entender la Historia, una
síntesis de ideas de éstas u otras posiciones ideológicas y
filosóficas o un mero concepto inexistente y sin validez.
Iusnaturalismo
Son tesis iusnaturalistas las que afirman la existencia del
Derecho natural. Aunque en cada época se ha entendido
este concepto de manera diferente, todas estas doctrinas
coinciden en afirmar la existencia de una juricidad previa
y fundamentadora del Derecho positivo: la positivación,
por lo tanto, se limitaría a declarar derechos ya existentes.
En las declaraciones de derechos del siglo XVIII se refleja
esta concepción, y el artículo 1 de la Declaración Univer-
sal de los Derechos Humanos afirma que “todos los seres
humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”,
lo que es considerado por juristas como Hans Kelsen una
clara manifestación de la doctrina del iusnaturalismo.[69]
Algunas teorías iusnaturalistas afirman que los derechos
humanos se basan en aspectos biológicos, tales como la
conveniencia para la supervivencia de la especie, en el
contexto de la selección natural, de una conducta basada
en la empatía y el altruismo. Otras los sustentan en el or-
den moral natural tal y como se deriva de determinados
preceptos religiosos. Consideran que la conducta moral
es un conjunto de prescripciones objetivamente válidas y
apelan a textos como la Biblia o el Corán. Frente a éstas,
desde el siglo XVII, con Hugo Grocio, ha cobrado fuerza
el iusnaturalismo racionalista, de la mano de autores que
se desvinculan progresivamente de la idea de Dios,[70]
si
bien existen en la actualidad diversas fundamentaciones
iusnaturalistas de carácter o inspiración religiosa. Entre
ellas se encuentra la Doctrina Social de la Iglesia, que
retoma las ideas de los Padres de la Iglesia y Tomás de
Aquino. Llegar a lo realmente humano es una de las crí-
ticas principales de las ponencias de Juan Pablo II en su
encíclica "Humanae vitae". La vida es un sentir desde una
divinidad al bien común expreso en la realidad cristiana,
desde la moralidad del bienestar.
Según la Doctrina Social de la Iglesia, el fundamento só-
lido o inmediato de los derechos se encuentra en la ley
natural, la norma -de derecho natural- que es fuente equi-
librada de derechos y deberes de cada uno; a su vez, su
fundamento último es Dios mismo: el orden con que Dios
gobierna el universo recibe el nombre de ley eterna, del
que la ley natural es una participación o derivación. Los
derechos humanos son objetivos en tanto que no depen-
den de la subjetividad de quien es su titular o está obliga-
do por ellos. Por tanto, no quedan sujetos a los estados de
ánimo, las opiniones o la voluntad de nadie; tampoco el
consenso, ni siquiera de la mayoría. Para la Iglesia Cató-
lica, además, otra característica de los derechos humanos
es su sociabilidad: siendo el hombre naturalmente social,
existen derechos naturales de la persona en cuanto indi-
viduo, pero también en tanto miembro de diversos gru-
pos sociales naturales; es decir, derechos naturales de la
familia, de las asociaciones o de las naciones. Por la mis-
ma razón, los derechos se ordenan al bien común y están
constitutivamente limitados. Concretando más en cuanto
su precisión y limitación, los derechos humanos remiten
a lo justo concreto, por lo que no significan el recono-
cimiento de una libertad para realizar cualquier cosa, en
cualquier momento o de cualquier manera.[71]
Uno de los teóricos de derechos humanos más relevantes
e influyentes fue John Locke, que elevó la defensa de los
derechos naturales a la categoría de principio fundamen-
tal de legitimación del gobierno y fin básico de la sociedad
civil. Locke basó sus ideas en el concepto de propiedad,
que utilizó en un sentido amplio y en un sentido restringi-
do. En sentido amplio, se refiere a un amplio conjunto de
intereses y aspiraciones humanas; más restrictivamente,
alude a los bienes materiales. Locke afirmó que la pro-
piedad es un derecho natural y que se deriva del trabajo.
Además, dijo que la propiedad precede al Estado y que
éste no puede disponer de la propiedad de los sujetos ar-
bitrariamente. De acuerdo con Locke, negar el derecho
de propiedad es negar los derechos humanos. El filósofo
británico tuvo una gran influencia en el Reino Unido y
fue decisivo en la filosofía en que se basó la fundación de
Estados Unidos.
Algunos filósofos han considerado que los derechos hu-
manos se derivan de un derecho o valor fundamental de-
terminado. Para muchos autores,[72]
entre los que se en-
cuentra Samuel Pufendorf,[73]
el sistema de derechos na-
turales del hombre se deriva de su dignidad; otros, como
Hegel o Kant, afirmaron que la libertad es fundamento de
los derechos humanos y, al mismo tiempo, el principal de
éstos. Kant representó la culminación de un proceso en-
caminado a depurar las teorías iusnaturalistas de elemen-
tos históricos o empíricos, al fundamentar su teoría del
Derecho natural en principios a priori, entendidos como
exigencias de la razón práctica.
En la segunda mitad del siglo XX, y tras su decadencia en
favor de las ideas iuspositivistas, el Derecho natural resur-
gió con fuerza con multitud de teorías muy diversas. De
ellas, algunas mantienen una fundamentación objetivista
de los derechos humanos, en tanto que afirman la existen-
cia de un orden de valores o principios con validez objeti-
va y universal, independiente de los individuos. Otras, las
subjetivistas, sitúan a la autonomía humana como fuente
de todos los valores; basan los derechos humanos en la au-
toconsciencia racional de la dignidad, libertad e igualdad
humanas.[74]
Finalmente, las llamadas tesis intersubjeti-
vistas, que surgen de un intento de síntesis entre las dos
tendencias anteriores, consideran los derechos humanos
como valores radicados en necesidades comunes y por lo
tanto intrínsecamente comunicables.
92 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Iuspositivismo
Las tesis positivistas se oponen frontalmente a las iusnatu-
ralistas, ya que consideran que el único conjunto de nor-
mas que tiene carácter jurídico es el Derecho positivo.[75]
Afirman, por tanto, que la positivización tiene carácter
constitutivo, al negar la juridicidad del Derecho natural o
incluso su existencia. John Austin consideró que los de-
rechos humanos forman parte de las normas sociales que
influyen en el Derecho, pero no son Derecho:[76]
para mu-
chos positivistas, los derechos humanos son ideas mora-
les, pero sin valor jurídico por sí mismas. Para que tengan
dicho valor, deben incorporarse al ordenamiento jurídi-
co: las leyes son la formulación jurídica de la voluntad
soberana del pueblo y obligan a su cumplimiento. No es
necesario ni procedente acudir a otro sustento que el le-
gal.
La creciente aceptación del iuspositivismo a lo largo del
siglo XIX produjo un arrinconamiento del Derecho natu-
ral y motivó la plasmación de los derechos humanos, co-
mo derechos fundamentales, en las Constituciones de los
países occidentales.[77]
El proceso se apoyó en la catego-
ría de los derechos públicos subjetivos, que surgió como
alternativa a la de derechos naturales, que los iuspositi-
vistas consideraban de carácter ideológica. La teoría de
los derechos públicos objetivos reconocía la personali-
dad jurídica del Estado, que adquiría así la titularidad de
derechos y deberes.[78]
Tras el ascenso de regímenes to-
talitarios en los años 1920 y 1930 y la Segunda Guerra
Mundial se produjo un resurgimiento del iusnaturalismo
que hizo que autores como Hans Kelsen, Alf Ross, Her-
bert Hart y Norberto Bobbio reaccionaran clarificando los
conceptos fundamentales de las teorías positivistas. Ello
provocó una diversificación del iuspositivismo que pro-
dujo tesis a veces incompatibles entre sí.[79]
Algunas de estas tesis recientes dan cabida a la defensa de
los derechos humanos. Una de ellas es la teoría dualista
de los derechos, formulada por Gregorio Peces-Barba y
muy similar a la articulada por Eusebio Fernández, que
incorpora algunos elementos propios del iusnaturalismo,
en tanto que sólo los derechos con un fundamento mo-
ral son fundamentales; pero al mismo tiempo considera
que la positivación es requisito necesario para que un de-
recho humano lo sea. Por lo tanto, concibe los derechos
como la encrucijada entre lo jurídico y lo ético; y como
traducción normativa de los valores de dignidad, libertad
e igualdad, al tiempo que legitimadores de los poderes
públicos.[80]
La teoría del garantismo jurídico, defendi-
da por Luigi Ferrajoli, afirma que el Estado de Derecho
posee una legitimación formal y otra material. La legi-
timación formal hace referencia al imperio de la ley; la
material, a la vinculación de todos los poderes del Esta-
do a la satisfacción de los derechos fundamentales,[81]
de
los cuales, según el jurista italiano, los derechos humanos
son una subclase.
Ambas teorías superan un iuspositivismo puramente for-
mal y, ciñéndose a los mecanismos internos del ordena-
miento jurídico, aportan criterios materiales para garanti-
zar la estabilización del orden jurídico y la garantía de los
derechos fundamentales. Maria de Lourdes Souza con-
sidera que es importante considerar su contexto: el ga-
rantismo, que se basa en el estado de derecho, surge en
un contexto socio-jurídico democrático que, aunque pre-
senta tendencias regresivas, es más o menos igualitario y
justo.[82]
De la misma manera, el dualismo jurídico se in-
serta dentro de un marco jurídico-político determinado,
el del Estado social y democrático de Derecho.[80]
Tesis realistas
Las tesis realistas pueden definirse como aquellas para las
que la positivación es un requisito más, junto con otros,
que influye en la efectividad de los derechos humanos.
Engloba un conjunto de posiciones doctrinales muy di-
verso y heterogéneo, que afirman que es la práctica de
las personas los que dotan de significación a los derechos
humanos.[83]
Critican la concepción ideal que de éstos tie-
ne el iusnaturalismo, así como la puramente formal del
iuspositivismo, afirmando que ambas corrientes son ex-
cesivamente abstractas y no tienen en cuenta las condicio-
nes económicas y sociales de las que depende el efectivo
disfrute de los derechos. Con carácter general, las tesis
realistas insisten en alguno de los siguientes ámbitos: en
el plano político, en las condiciones de democracia po-
lítica y económica necesarias para el disfrute real de los
derechos humanos; en el jurídico, en los mecanismos de
garantía y protección; y en el sociológico, en la conciencia
colectiva sobre derechos humanos.
La postura realista se relaciona, en gran medida, con el
socialismo.[84]
Ya en La cuestión judía, una de sus pri-
meras obras, Karl Marx criticó la noción burguesa de de-
rechos humanos, que describió como derechos del indi-
viduo egoísta y basados en una concepción abstracta de
libertad y emancipación. Para el filósofo alemán, los dere-
chos humanos burgueses eran un conjunto de proteccio-
nes legales para la defensa de la clase propietaria de los
medios de producción.[85]
Marx afirmó que son las con-
diciones materiales las que determinan el alcance real de
los derechos humanos, y que para su realización efectiva
es necesaria una auténtica emancipación política.
Helio Gallardo o Joaquín Herrera Flores afirman que los
derechos humanos se sustentan en las tramas sociales, en
las relaciones y experiencias intersubjetivas.[86]
Helio Ga-
llardo considera que el fundamento de los derechos hu-
manos son las transferencias de poder que se producen
entre los grupos sociales, así como las instituciones en
que se articulan y las lógicas que inspiran las relaciones
sociales.[87]
Estas transferencias de poder pueden positi-
varse o no, y ser más o menos precarias. Para Joaquín
Herrera, en una línea similar, los derechos humanos son
las prácticas y medios por los que se abren espacios de
emancipación que incorporan a los seres humanos en los
procesos de reproducción y mantenimiento de la vida.[88]
1.16. DERECHOS HUMANOS 93
La teoría consensual de la verdad, desarrollada por Jürgen
Habermas (perteneciente a la Escuela de Fráncfort), pro-
pone una fundamentación intersubjetiva de los valores y
derechos, a través de un acuerdo racional alcanzado en
unas condiciones ideales.[89]
En una línea similar, para
Chaïm Perelman los derechos humanos se fundamentan
en la experiencia y la conciencia morales de un consenso
que se alcanza a través de un proceso determinado. Se tra-
ta de fundamentos en los que coincidan los que denomina
«espíritus razonables» y que serían asimismo aprobados
por «audiencias universales», los que se consideran inter-
locutores válidos para cada asunto.[90]
Utilitarismo
En un principio, el utilitarismo surgió como una alterna-
tiva a la idea de los derechos humanos, más que como
una propuesta de fundamentación; aunque posteriormen-
te John Stuart Mill y otros autores han tratado de sustentar
los derechos humanos desde esta filosofía.[91]
El utilita-
rismo, como doctrina ética, considera «la mayor felicidad
para el mayor número como la medida de lo justo y de lo
injusto».[92]
Los utilitaristas parten del rechazo de la idea
de derechos humanos como derechos naturales: especial-
mente crítico con dicha idea fue Jeremy Bentham, que
calificó como un sinsentido la afirmación de que existen
derechos previos al Estado:[93]
los derechos, de existir,
son un producto social que se justifica desde el principio
de la utilidad.[94]
Según John Stuart Mill, los derechos son reglas para la
maximización de la felicidad; pero añade que los dere-
chos no son absolutos dado que, en determinadas con-
diciones excepcionales, su cumplimiento nos aleja tanto
del fin (maximización de la utilidad social) que no cabe
compensar la pérdida de felicidad con el peso, importan-
te, que tienen.[95]
Esta fundamentación utilitarista ha sido objeto de crí-
ticas que enfatizan la falta de garantía de los derechos
humanos, que podrían ser violados para la consecución
de la mayor felicidad para el mayor número. En esta lí-
nea han incidido especialmente John Rawls[91]
o James
Fishkin.[96]
Thomas Nagel y muchos otros han denun-
ciado el uso del enfoque utilitarista para justificar el uso
de violencia a gran escala contra la población civil o el
uso de armas de destrucción masiva entendidas como un
mal menor, la forma más rápida de obtener la victoria
en una guerra y evitar, supuestamente, un mayor número
de muertes.[97]
La reacción de los utilitaristas ante estas
críticas hicieron surgir teorías como la del utilitarismo
de normas, el utilitarismo de normas ideales o la integra-
ción de un principio de respeto a las personas. Richard
Brandt define el utilitarismo de normas como el que afir-
ma que “un acto es obligatorio sólo si la aceptación uni-
forme de una regla correspondiente maximizará la utili-
dad esperable”.[98]
El utilitarismo de normas, por lo tanto,
no valora sólo los efectos de un acto específico, sino los
efectos de su generalización.
1.16.5 Aspectos institucionales y jurídicos
Numerosas ONG en el mundo se dedican a la defensa y promo-
ción de los derechos humanos en el mundo, en la imagen logo de
Human Rights Watch.
Los derechos humanos tienen una creciente fuerza jurí-
dica, en tanto que se integran en las constituciones y, en
general, en el ordenamiento jurídico de los Estados. Tam-
bién, en el ámbito de la comunidad internacional, por
su reconocimiento en numerosos tratados internaciona-
les –tanto de carácter general como sectorial; universal y
regional– y por la creación de órganos jurisdiccionales,
cuasijurisdiccionales o de otro tipo para su defensa, pro-
moción y garantía.
Además, debido a su aceptación, diversos derechos hu-
manos se consideran parte del Derecho internacional con-
suetudinario y algunos incluso normas de ius cogens, tal
y como han afirmado órganos internacionales como el
Comité de Derechos Humanos o la Corte Internacional
de Justicia. Entre ellos se encuentran la prohibición de la
tortura y de la privación arbitraria de la vida[99]
o el acce-
so a unas mínimas garantías procesales y la prohibición
de detención arbitraria.[100]
Derechos humanos y derechos constitucionales
Es importante diferenciar y no confundir los derechos hu-
manos con los derechos constitucionales o fundamenta-
les. Aunque generalmente los derechos humanos se sue-
len recoger dentro de los derechos constitucionales, no
siempre coinciden. Para determinar qué derechos son
“constitucionales” basta con recurrir al catálogo de de-
rechos reconocidos por las constituciones políticas de los
Estados; el concepto de “derechos humanos” pertenece
más bien al ámbito de la Filosofía del Derecho.
La relación entre ambos conceptos ha sido estudiada
por numerosos autores y es problemática. De entre los
94 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
que reconocen la virtualidad del concepto de derechos
humanos,[101]
las teorías iusnaturalistas consideran que
la existencia de los derechos humanos es independien-
te de su reconocimiento como derechos constitucionales.
Para algunos autores, como Francisco Laporta, existiría
un pequeño número de derechos humanos básicos, de
los que se derivarían los derechos constitucionales más
concretos.[102]
Por su parte, para las teorías dualistas –las que otorgan
importancia tanto al fundamento moral de los derechos
como a su positivación– los conceptos de derechos hu-
manos y derechos constitucionales tendrían un conteni-
do equivalente. Luigi Ferrajoli considera, en su teoría del
garantismo jurídico, que, siendo los derechos constitucio-
nales o fundamentales los reconocidos en la carta magna
de los Estados, los derechos humanos son aquellos que se
reconocen a todos, independientemente de su ciudadanía
y su capacidad de obrar: la constitución de un país, por
ejemplo, puede otorgar derechos a sus ciudadanos que no
abarquen a los no nacionales (por ejemplo, el derecho al
voto). En ese caso se trataría de derechos constituciona-
les que se reconocen al ciudadano, pero no podrían ser
derechos humanos si no se reconoce a todas las personas
sean de la condición que sean.
1.16.6 Clasificación generacional
Aunque la mayoría de las doctrinas jurídicas distinguen
varias generaciones de derechos humanos, existen múlti-
ples y diferentes clasificaciones. Todas suelen coincidir al
describir la primera generación, pero posteriormente se
ramifican y se vuelven más complejas. Además, existen
al menos dos concepciones de esta visión generacional.
Para una de ellas, son expresión de una racionalidad que
se realiza progresivamente en el tiempo; para otras, ca-
da generación de derechos humanos es expresión de una
racionalidad diferente y puede entrar en conflicto con las
demás. Por otra parte, existen posiciones que evitan pro-
nunciarse acerca categorías de derechos humanos y más
bien tienden a enfocarlos como un sistema unitario.
Cada nueva generación, que se clasifica cronológicamen-
te en relación con las anteriores, ha sido objeto de críti-
cas. Si ya los derechos de la primera generación fueron
criticados, también sucedió con los derechos de la segun-
da durante el siglo XX, si bien en la actualidad la casi
totalidad de los juristas los aceptan. Hoy en día es obje-
to de debate la existencia de una tercera generación de
derechos humanos ya que, tanto desde el punto de vista
jurídico como político, se critica la indeterminación de
esta categoría y su difícil garantía.[103]
No obstante estas
objeciones, existen teorías que hablan de cuatro e incluso
cinco generaciones de derechos humanos.[104]
Tres generaciones de derechos humanos
La división de los derechos humanos en tres generacio-
nes fue concebida por primera vez por Karel Vašák en
1979. Cada una se asocia a uno de los grandes valores
proclamados en la Revolución francesa: libertad, igual-
dad, fraternidad.
Los derechos de primera generación son los derechos
civiles y políticos, vinculados con el principio de libertad.
Generalmente se consideran derechos de defensa o nega-
tivos, que exigen de los poderes públicos su inhibición y
no injerencia en la esfera privada. Por su parte, los de-
rechos de segunda generación son los derechos econó-
micos, sociales y culturales, que están vinculados con el
principio de igualdad. Exigen para su realización efecti-
va de la intervención de los poderes públicos, a través de
prestaciones y servicios públicos.[105]
Existe cierta con-
tradicción entre los derechos contra el Estado (primera
generación) y los derechos sobre el Estado (segunda ge-
neración). Los defensores de los derechos civiles y políti-
cos califican frecuentemente a los derechos económicos,
sociales y culturales como falsos derechos, ya que el Es-
tado no puede satisfacerlos más que imponiendo a otros
su realización, lo que para éstos supondría una violación
de derechos de primera generación.
Por su parte, la tercera generación de derechos, sur-
gida en la doctrina en los años 1980, se vincula con la
solidaridad. Los unifica su incidencia en la vida de todos,
a escala universal, por lo que precisan para su realización
una serie de esfuerzos y cooperaciones en un nivel plane-
tario. Normalmente se incluyen en ella derechos hetero-
géneos como el derecho a la paz, a la calidad de vida o las
garantías frente a la manipulación genética,[106]
aunque
diferentes juristas asocian estos derechos a otras genera-
ciones: por ejemplo, mientras que para Vallespín Pérez la
protección contra la manipulación genética sería un de-
recho de cuarta generación,[107]
para Roberto González
Álvarez es una manifestación, ante nuevas amenazas, de
derechos de primera generación como el derecho a la vi-
da, la libertad y la integridad física.[108]
Otras propuestas
Autores como David Vallespín Pérez,[109]
Franz Mat-
cher,[110]
Antonio Pérez Luño,[111]
Augusto Mario More-
llo,[112]
Robert B. Gelman[113]
y Javier Bustamante Do-
nas[114]
afirman que está surgiendo una cuarta generación
de derechos humanos. No obstante, el contenido de la
misma no es claro, y estos autores no presentan una pro-
puesta única. Normalmente toman algunos derechos de
la tercera generación y los incluyen en la cuarta, como el
derecho al medio ambiente o aspectos relacionados con la
bioética. Javier Bustamante afirma que la cuarta genera-
ción viene dada por los derechos humanos en relación con
las nuevas tecnologías;[115]
otros, que el elemento diferen-
ciador sería que, mientras las tres primeras generaciones
se refieren al ser humano como miembro de la sociedad,
1.16. DERECHOS HUMANOS 95
los derechos de la cuarta harían referencia al ser humano
en tanto que especie. Tal idea había quedado acordada
en la Carta de las Naciones Unidas (ver punto 5) cuando
en su preámbulo se escribió, “nosotros los Pueblos de las
Naciones Unidas resueltos … a reafirmar la fe en los dere-
chos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor
de la persona humana, en la igualdad de derechos de hom-
bres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas...
hemos decidido sumar nuestros esfuerzos para realizar
estos designios” y luego de manera más explícita, cuan-
do expresaron entre sus propósitos el siguiente: “realizar
la cooperación internacional en la solución de problemas
internacionales de carácter económico, social, cultural o
humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto de
los derechos humanos y a las libertades fundamentales
de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo,
idioma, religión”. Para el cumplimiento de tal propósito
inicialmente se continuaba concibiendo como agente in-
mediato al Estado, a cuya custodia la tradición occidental
había confiado cierto número de garantías al ciudadano,
a partir de las revoluciones inglesas, norteamericanas y
francesas. Mas el precario desarrollo de la democracia
en el mundo, la amarga experiencia de la Segunda Gue-
rra Mundial y la caótica situación política creada por sus
consecuencias en muchas naciones demostraba la consa-
gración de los derechos humanos en constituciones y le-
yes internas que no eran suficientes para asegurar su pro-
tección y respeto por parte de los gobiernos. En numero-
sos Estados, por factores diversos, la protección del dere-
cho nacional resultaba eliminada, suspendida, inoperante
o abiertamente conculcada por gobiernos de fuerza o de
careta jurídica.
Helio Gallardo, por su parte, defiende la existencia de cin-
co generaciones de derechos humanos,[116]
que identifi-
ca con las reivindicaciones de diferentes grupos sociales.
Serían los derechos civiles y políticos, reclamados por la
burguesía; los económicos, sociales y culturales, propios
de los movimientos obreros y antiesclavistas; los derechos
de los pueblos y sectores diferentes, incluyendo las luchas
de descolonización y feministas; los ambientales, que de-
fine como derechos las generaciones futuras; y los rela-
tivos al control del cuerpo y la organización genética de
uno mismo, enfrentados a la mercantilización del interior
de la vida.
1.16.7 Derechos Humanos del siglo XXI: la
Declaración Universal de Derechos
Humanos Emergentes
La Declaración Universal de los Derechos Humanos
Emergentes (DUDHE) surge de un proceso de diálogo
de diversos componentes de la sociedad civil, organiza-
do por el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña
en el marco del Foro Universal de las Culturas Barcelo-
na 2004, titulado Derechos Humanos, Necesidades Emer-
gentes y Nuevos Compromisos.[117]
El 2 de noviembre de
2007, en el marco del Forum de Monterrey (México) es
aprobada la DUDHE.
Los derechos humanos emergentes suponen una nueva
concepción de la participación de la sociedad civil, dando
voz a organizaciones y agrupaciones nacionales e interna-
cionales que tradicionalmente han tenido poco o ningún
peso en la configuración de las normas jurídicas, como
las ONG, los movimientos sociales y las ciudades, frente
a los retos sociales, políticos y tecnológicos que plantea la
globalización y la sociedad global. La DUDHE no preten-
de sustituir ni quitar vigencia a la Declaración Universal
de Derechos humanos de 1948, ni a los instrumentos na-
cionales o internacionales de protección de los derechos
humanos, más bien pretende actualizar, complementar,
responder a los retos de la sociedad global y actuar co-
mo complemento desde el punto de vista de la ciudadanía
participativa.
Nosotros, ciudadanas y ciudadanos del
mundo, miembros de la sociedad civil com-
prometidos con los Derechos Humanos,
formando parte de la comunidad política uni-
versal, reunidos en ocasión del Foro Universal
de las Culturas en Barcelona 2004 y Monterrey
2007, e inspirados por los valores de respeto a
la dignidad del ser humano, libertad, justicia,
igualdad y solidaridad, y el derecho a una
existencia que permita desarrollar estándares
uniformes de bienestar y de calidad de vida
para todos […]
Preámbulo de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos Emergentes
1.16.8 Véase también
1.16.9 Referencias
[1] Hernández Gómez, José Ricardo. Tratado de derecho
Constitucional. Editorial Ariadna, 2010.
[2] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, fue-
ron creados y ratificados en el año de 1945 pág. 44; de
forma similar, Nino, Carlos S. Ética y derechos humanos,
pág. 40. El concepto “bienes primarios” procede de John
Rawls.
[3] Véase artículo 2 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos de la ONU – 1948
[4] CARTA INTERNACIONAL DE DERECHOS HUMA-
NOS, Convenciones y pactos, ONU – Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos
humanos.
[5] Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de
muerte, ohchr.org
[6] Héctor Morales Gil de la Torre (1996). «Introducción: no-
tas sobre la transición en México y los derechos huma-
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[7] Thierry, Hubert; Combacau, Jean; Sur, Serge; Vallée,
Charles (1986), Droit International Public, Paris: Mont-
chrestien. ISBN 978-2-7076-0236-7
[8] Diversas tesis realistas, por el contrario, vinculan los de-
rechos humanos con los contextos sociohistóricos. Jesús
Antonio de la Torre Rangel defiende una posición ecléc-
tica de “iusnaturalismo histórico”, según la cual los dere-
chos humanos se derivan de la confluencia entre la cons-
titución ontológica del hombre y la situación histórica de
cada momento (Torre Rangel, Jesús Antonio de la (2006).
El Derecho como arma de liberación en América Latina.
San Luis Potosí: Departamento de Publicaciones de la Fa-
cultad de Derecho. ISBN 968-9065-00-9., págs. 44 y ss
[9] «the state is the prime organ that can protect and/or violate
human rights» («el Estado es el principal órgano que pue-
de proteger o violar los derechos humanos»). Landman,
Todd (2006). Studying human rights. Routledge. ISBN 0-
415-32605-2., pág. 9. En la actualidad, afirma este mismo
autor, se comienza a prestar atención también a la respon-
sabilidad en la violación de derechos humanos de actores
no estatales, como movimientos guerrilleros, organizacio-
nes terroristas, señores de la guerra, empresas multinacio-
nales o instituciones financieras internacionales.
[10] Velásquez, Manuel G. (2006). Ética en los negocios: Con-
ceptos y casos. Pearson. ISBN 970-26-0787-6., pág. 76
[11] «Durante la segunda mitad del siglo XVIII se produjo la
paulatina sustitución del término clásico de los “derechos
naturales” por el de los “derechos del hombre” […] La
nueva expresión […] revela la aspiración del iusnaturalis-
mo iluminati por constitunalizarse, o sea, por convertir en
derecho positivo, en preceptos del máximo rango norma-
tivo, los derechos naturales» (Pérez Luño, Antonio Enri-
que (1984). Los derechos fundamentales. Madrid: Tecnos.
ISBN 84-309-1114-6., págs. 32 y 33)
[12] Zimmerling, Ruth (abril de 2004). «Los derechos huma-
nos en un mundo globalizado y unipolar. Contra la deva-
luación conceptual y el cinismo práctico» (PDF). Isono-
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ciembre de 2007.
[13] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág.
41
[14] «En las décadas transcurridas desde la proclamación de la
Declaración Universal de Derechos Humanos, el tema de
los derechos humanos ha provocado tanta discusión y pro-
ducido tanta literatura especializada que es difícil aportar
ideas nuevas en este campo» (Zimmerling, Ruth (abril de
2004). «Los derechos humanos en un mundo globalizado
y unipolar. Contra la devaluación conceptual y el cinis-
mo práctico» (PDF). Isonomía (20): 89. ISSN 1405-0218.
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[15] Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos hu-
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[16] Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos hu-
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[41] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los
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[43] Von Balthasar, Hans Urs (1997). Antiguo Testamento
(Gloria 6). Editorial Encuentro. ISBN 84-7490-213-4.,
págs. 149 y 150
[44] «Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros cam-
pos y ha sido retenido por vosotros está clamando y los
gritos de los segadores están llegando a oídos del Señor
todopoderoso» Santiago 5:4
[45] Stark, Rodney (1996). The Rise of Christianity: A Sociolo-
gist Reconsiders. Princeton University Press. ISBN 0-691-
02749-8., pág. 95
[46] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los
derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?,
págs. 328 y 329
[47] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fun-
damentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., pág.
30
[48] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito
(1999), pág. 288
[49] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fun-
damentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., págs.
31
[50] El origen divino de la monarquía ya había sido criticado
por Francisco Suárez, de la Escuela de Salamanca, en su
obra Defensio Fidei Catholicae adversus Anglicanae sectae
errores de 1613.
[51] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito
(1999), pág. 546
[52] Pérez Royo, Javier (2005). Curso de Derecho Constitucio-
nal. Madrid: Marcial Pons. ISBN 84-9768-250-5., pág.
238
[53] Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos,
Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN
84-309-4284-X., pág. 26
[54] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito
(1999), pág. 289
[55] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fun-
damentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., pág.
32
[56] López Garrido, Diego; Massó Garrote, Marcos Fco y Pe-
goraro, Lucio (directores) (2000). Nuevo Derecho consti-
tucional comparado. Valencia: Tirant lo blanch. ISBN 84-
8442-186-4.
[57] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los
derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?,
pág. 331
[58] De manera similar, el Preámbulo a la Declaración Uni-
versal de los Derechos Humanos afirmó en 1948 que "el
desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos
han originado actos de barbarie ultrajantes para la con-
ciencia de la humanidad".
[59] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los
derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?,
pág. 332
[60] Id., págs. 332 y 333
[61] Torres Cazorla, María Isabel (2002). «La protección in-
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[64] «Sin resolverlo [el problema de la fundamentación] no es
posible encontrar una respuesta satisfactoria a los proble-
mas políticos y jurídicos que plantean los derechos hu-
manos» (Castellano, Danilo (2004). Racionalismo y dere-
chos humanos. Sobre la anti-filosofía político-jurídica de
la “modernidad”. Madrid: Marcial Pons. ISBN 978-84-
9768-116-2., pág. 17). En el mismo sentido, Pérez Luño,
Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de
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[96] Diniz Cury, Rodrigo. Utilitarismo, direitos e deveres., pág.
9
[97] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág.
220
[98] Citado en Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos huma-
nos, pág. 220
[99] Comité de Derechos Humanos, Observación General n.º
24, parágrafo 10 (en inglés).
[100] Comité de Derechos Humanos, Observación General n.º
29, parágrafo 11 (en inglés).
[101] Se obvian, por lo tanto, las teorías que niegan la existencia
o validez de la noción “derechos humanos”, como la ma-
yoría de los iuspositivismos y ciertas teorías utilitaristas o
comunitaristas.
1.16. DERECHOS HUMANOS 99
[102] Laporta, Francisco (1989). «Ética y Derecho en el pensa-
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100 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.17 Socialización
El proceso de socialización se da en interacción con agentes sig-
nificativos.
La socialización es el proceso mediante el cual el ser hu-
mano aprende, en el transcurso de su vida, los elementos
socioculturales de su medioambiente, los integra a la es-
tructura de su personalidad, bajo la influencia de expe-
riencias y de agentes sociales significativos, y se adapta
así al entorno social en cuyo seno debe vivir. También,
es la asunción o toma de conciencia de la estructura so-
cial en la que un individuo nace, y aprende a diferenciar
lo aceptable (positivo) de lo inaceptable (negativo) en su
comportamiento que se le llama socialización. La socia-
lización se puede clasificar en tres etapas las cuales son:
primaria, secundaria y terciaria.
La socialización es factible gracias a los agentes sociales,
que se pueden identificar como la familia, la escuela, los
iguales y los medios de comunicación. Además, son las
instituciones e individuos representativos con capacidad
para transmitir e imponer los elementos culturales apro-
piados. Los agentes sociales más representativos son la
familia, porque posee un rol primordial ya que es el pri-
mer nivel social al que tenemos acceso y la escuela, ya que
en la actualidad ha perdido su papel principal y la escuela
es transmisora de conocimientos y de valores. También
en la socialización una persona interioriza su cultura de
una sociedad determinada. Existen distintos agentes so-
cializadores: la familia, la escuela, los grupos de pares, el
trabajo y los grupos políticos.
1.17.1 Socialización primaria
Por lo general se distingue la socialización primaria —
aquella en la que el infante adquiere las primeras capaci-
dades intelectuales y sociales, y que juega el papel más
crucial en la constitución de su identidad— de los pro-
cesos de socialización secundaria, en los que institucio-
nes específicas —como la escuela o el ejército— propor-
cionan competencias específicas, más abstractas y defini-
bles. Esta etapa se desarrolla desde el comienzo de la vida
hasta el ingreso del individuo en alguna institución es-
colar, donde se producen los primeros intercambios con
sujetos que no pertenecen al entorno familiar (de todas
maneras no hay un momento exacto que marque la finali-
zación de esta etapa, ya que esto varía según el individuo y
la sociedad y las pautas culturales en la que este se desen-
vuelva). Además esta etapa se remite al núcleo familiar
y se caracteriza por una fuerte carga afectiva. Sin em-
bargo, esto no implica que los efectos de la socialización
secundaria sean menos duraderos o influyentes; a través
de los mecanismos de control social, estos pueden resultar
internalizados tan efectivamente como los adquiridos en
la infancia. La experiencia social es la base sobre la que
construimos nuestra personalidad, esto es, el entramado,
relativamente consistente, de las formas de pensar, sentir
y actuar de una persona. La socialización terciaria, se re-
fiere al proceso de «transculturación», cuando un indivi-
duo se incorpora a otra sociedad, con patrones culturales
distintos a los aprendidos, etc.
1.17.2 Socialización secundaria
Cualquier proceso posterior que induce al individuo ya
socializado a nuevos sectores del mundo objetivo de una
sociedad. Es la internalización de submundos institucio-
nales (realidades parciales que contrastan con el mundo
de base adquirido en la socialización primaria) o basados
sobre instituciones. El aprendizaje se refiere a la adqui-
sición de nuevos recursos al repertorio de respuestas del
individuo y en este sentido su alcance es más amplio, ya
que no todo aprendizaje supone un factor socializante.
Para que ésta resulte efectiva el punto de partida se inicia
en la edad temprana con la asimilación de las estructuras
cognitivas y las habilidades lingüísticas y comunicativas
para, a través de las pautas de valores, normas y signifi-
cados reconocidos, aprender la realidad y capacitar al su-
jeto para alcanzar contenidos significativos más extensos
y lograr un proceso de interacción en el pensamiento.
1.17.3 Socialización terciaria
La socialización terciaria es un proceso de reintegración
social sólo aplicable a aquellos que han sufrido una des-
viación de la norma. También se denomina resocializa-
ción y se aplica sobre aquellas personas que han mostrado
conductas delictivas e infracciones. Se trata de readaptar
la conducta del desviado, es decir, el que ha transgredido
la norma. Normalmente, ante tal transgresión, el indivi-
duo termina en la cárcel, con lo que este proceso de so-
cialización terciaria suele darse dentro de la prisión. Se
entiende entonces que los agentes inductores de la socia-
lización terciaria sean las autoridades competentes y los
profesionales (educadores sociales, psiquiatras, psicólo-
gos y médicos).
1.18. MEDIO DE COMUNICACIÓN 101
1.17.4 Véase también
• Heterosocialidad
1.17.5 Referencias
1.17.6 Enlaces externos
• Tipos de socialización
•
• La socialización como elemento fundamental en la
vida
1.18 Medio de comunicación
Con el término medio de comunicación se hace referen-
cia al instrumento o forma de contenido por el cual se rea-
liza el proceso comunicacional o comunicación. Usual-
mente se utiliza el término para hacer referencia a los
medios de comunicación masivos (MCM, medios de co-
municación de masas o mass media); sin embargo, otros
medios de comunicación, como el teléfono, no son masi-
vos sino interpersonales.
Los medios de comunicación son instrumentos en cons-
tante evolución. Muy probablemente la primera forma de
comunicarse entre humanos fue la de los signos y señales
empleados en la prehistoria,[1]
cuyo reflejo en la cultura
material son las distintas manifestaciones del arte prehis-
tórico. La aparición de la escritura se toma como hito de
inicio de la historia. A partir de ese momento, los cambios
económicos y sociales fueron impulsando el nacimiento
y desarrollo de distintos medios de comunicación, desde
los vinculados a la escritura y su mecanización (imprenta
–siglo XV–) hasta los medios audiovisuales ligados a la
era de la electricidad (primera mitad del siglo XX) y a
la revolución de la informática y las telecomunicaciones
(revolución científico-técnica o tercera revolución indus-
trial –desde la segunda mitad del siglo XX–), cada uno
de ellos esenciales para las distintas fases del denomina-
do proceso de globalización.
1.18.1 Fines y características
El propósito principal de los medios de comunicación es,
precisamente, comunicar, pero según su tipo de ideolo-
gía pueden especializarse en; informar, educar, transmi-
tir, entretener, formar opinión, enseñar, controlar, etc.
• Positivas. Las características positivas de los me-
dios de comunicación residen en que posibilitan que
amplios contenidos de información lleguen a exten-
didos lugares del planeta en forma inmediata. Los
medios de comunicación, de igual manera, hacen
posible que muchas relaciones personales se man-
tengan unidas o, por lo menos, no desaparezcan por
completo. Otro factor positivo se da en el ámbito
económico: quien posea el uso de los medios puede
generar un determinado tipo de consciencia sobre
una especie de producto, es decir, puede generar su
propia demanda, ya que los medios muchas veces
cumplen la función de formadores de opinión. En-
tonces, visto desde el ámbito empresarial, es un as-
pecto ampliamente positivo al hacer posible el mar-
keting y anuncios para el mundo.
• Negativas. Las características negativas recaen en
la manipulación de la información y el uso de la mis-
ma para intereses propios de un grupo específico.
En muchos casos, tiende a formar estereotipos, se-
guidos por muchas personas gracias al alcance que
adquiere el mensaje en su difusión (como sucede al
generalizar personas o grupos).
1.18.2 Clasificación
Debido a la complejidad de los medios de comunicación,
Harry Pross (1972) ha separado estos en cuatro catego-
rías, a partir de su teoría.
• Medios primarios
• Medios secundarios (máquina)
• Medios terciarios (medios electrónicos)
• Medios cuaternarios (medios digitales)
1.18.3 Distintos medios de comunicación
Enciclopedia Brockhaus Konversations-Lexikon, 1902.
Con el avance de la tecnología, han ido desarrollándose
diferentes medios de comunicación, tanto masivos (co-
municación social) como personal (comunicación entre
individuos privados).
102 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Medios sociales de información cotidiana
Estos medios engloban diversas tecnologías usadas usual-
mente para transmitir noticias de interés social o noticias
relevantes para un número elevado de personas, trans-
mitidas de manera impersonal y generalizada a muchos
individuos. Estos medios de comunicación a veces lla-
mados “medios de información sociales” también pueden
ser usadas para mensajes que no necesariamente sean la
transmisión de novedades relacionadas con la actualidad,
por lo que pueden ser usados en una forma similar a co-
mo es usada la historieta o el cine que si bien transmiten
mensajes socialmente relevantes, no son usados para no-
vedades informativas de la actualidad cotidiana.
Periódicos Los periódicos son medios de comunica-
ción escrita, que deben su nombre a ser escritas de mane-
ra periódica en intervalos de tiempo fijos. Así los diarios,
semanarios y anuarios eran tipos de publicaciones perió-
dicas de periodicidad diaria, semanal y anual. Los diarios
por su alta periodicidad han sido usados básicamente pa-
ra temas de actualidad cotidiana básicamente y en menor
medida para el análisis de cuestiones sociales relevantes.
En cambio los semanarios se centran en algunos temas
sociales relevantes que son analizados en mayor profundi-
dad y en el que muchos hechos de la actualidad cotidiana
menos relevantes son dejados a un lado.
Con el advenimiento de internet muchos periódicos fue-
ron publicados también de manera electrónica, a veces
de manera exclusivamente electrónica. Aunque en gran
parte se conservó la periodicidad diaria, ofreciéndose en
algunos casos actualizaciones cuya periodicidad es infe-
rior a 24 horas.
Algunas publicaciones científicas, también son publica-
ciones periódicas, pero no están a la transmisión de infor-
maciones sobre la actualidad cotidiana sino sobre cues-
tiones científicas y sociales de interés, así como la pu-
blicación de las investigaciones originales realizadas por
personas altamente especializadas.
Radio La radio es una tecnología que posibilita la
transmisión de señales mediante la modulación de ondas
electromagnéticas. Por su alcance electromagnético le era
mucho más fácil el poder llegar a lugares lejanos. Corres-
ponden al tipo sonoro. Es un medio “solo-audio” que en la
actualidad está recobrando su popularidad.Según Lamb,
Hair y McDaniel, escuchar la radio ha tenido un creci-
miento paralelo a la población sobre todo por su natura-
leza inmediata, que engrana tan bien con un estilo de vida
rápido. Además, según los mencionados autores, los ra-
dioyentes tienden a encender la radio de manera habitual
y en horarios predecibles. Los horarios más populares son
los de “las horas de conducir”, cuando los que van en su
vehículo constituyen un vasto auditorio cautivo. Sus prin-
cipales ventajas son: Buena aceptación local; selectividad
geográfica elevada y demográfica. Además, es bastante
económico en comparación con otros medios y es un me-
dio adaptable, es decir, puede cambiarse el mensaje con
rapidez. Sus principales limitaciones son: Solo audio; ex-
posición efímera; baja atención (es el medio escuchado a
medias); audiencias fragmentadas.
Televisión La palabra “televisión” es un híbrido de la
voz griega “Tele” (distancia) y la latina “visio” (visión). El
término televisión se refiere a todos los aspectos de trans-
misión y programación, que busca entretener e informar
al televidente con una gran diversidad de programas. La
televisión enlaza diversos anuncios que la población utili-
za para mantenerse informado de todo el acontecer. Esta
también se utiliza para dar a conocer algún producto o
servicio.
Redes sociales Dentro de la variedad de formas de
comunicación basadas en internet, algunas redes sociales
virtuales como Twitter y Facebook han probado funcio-
nar como maneras usadas por un gran número de indi-
viduos para mantenerse informados sobre la actualidad
cotidiana, e incluso como medio de filtraje y selección
de mensajes relevantes. En dichos medios puede darse
el intercambio de información sobre actualidad cotidiana
junto con otro tipo de mensajes más típicos de los medios
de entretenimiento.
Medios de comunicación interpersonal
Correo postal Las cartas y el intercambio epistolar en
formato de papel fue uno de los primeros medios de co-
municación interpersonal a distancia. Durante siglos fue
el único medio de comunicación a distancia entre indivi-
duos, y con el advenimineto de teconologías más inme-
diatas, rápidas y eficientes, el uso de cartas y misivas se ha
reducido mucho. En la actualidad, se usan en gran parte
para la transmisión de mensajes puramente publicatarios
y comunicaciones oficiales.
Teléfono El teléfono es un dispositivo diseñado para
transmitir por medio de señales eléctricas la conversación
entre dos o más personas a la vez en distintas partes. El te-
léfono fue creado por Antonio Meucci en 1877. Durante
mucho tiempo Alexander Graham Bell fue considerado el
inventor del teléfono. Sin embargo Bell no fue el inventor
de este aparato, sino solamente el primero en patentarlo.
Fax Fax (abreviación de facsímil), a veces llamado tele
copia, es la transmisión telefónica de material escaneado
impreso (tanto texto como imágenes), normalmente a un
número de teléfono conectado a una impresora o a otro
dispositivo de salida. El documento original es escaneado
con una máquina de fax, que procesa los contenidos (tex-
to o imágenes) como una sola imagen gráfica fija, convir-
1.18. MEDIO DE COMUNICACIÓN 103
Un fax modelo Samsung
tiéndola en un mapa de bits, la información se transmite
como señales eléctricas a través del sistema telefónico.
Correo electrónico El correo electrónico (o e-mail)
comparte algunas de las características del viejo inter-
cambio epistolar, si bien dada la forma de transmisión
electrónica el tiempo transcurrido entre comunicaciones
sucesivas tiende a ser mucho menor, por lo que han sur-
gido formas nuevas de usar el e-mail que no podían ser
usadas en un intercambio epistolar típico. De hecho, el
e-mail por su inmediatez comparte algunos rasgos típi-
cos que usualmente tiene la comunicación interpersonal
mediante teléfono.
Medios de entretenimiento
Muchos medios de entretenimiento no están pensados pa-
ra transmitir información cotidiana, aunque pueden ser-
vir la transmisión de mensajes sociales, sensibilización
respecto a cuestiones sociales y creación de estados de
opinión pública.
Historieta La historieta, convertida en medio de co-
municación de masas, gracias a la evolución de la prensa
decimonónica, vivió su época dorada en cuanto a número
de lectores tras la Segunda Guerra Mundial. Con la pro-
liferación de nuevas formas de ocio en la segunda mitad
del siglo XX, va dejando de ser un medio masivo en la
mayoría de los países, creándose formatos más caros, ta-
les como álbumes o revistas de lujo, y buscando nuevos
tipos de lectores.
Cine El cine (abreviatura de cinematógrafo o cinema-
tografía) es la técnica de proyectar fotogramas de forma
rápida y sucesiva para crear la impresión de movimien-
to mostrando algún vídeo (o película, o film, o filme). La
palabra «cine» designa también las salas o teatros en los
cuales se proyectan las películas. El cine fue desarrollado
por los Hermanos Lumière a partir de 1892.
Internet y sitios web Internet es un método de inter-
conexión de redes de computadoras implementado en un
conjunto de protocolos llamados TCP/IP y garantiza que
redes físicas heterogéneas funcionen como una red (lógi-
ca) única. Hace su aparición por primera vez en 1969,
cuando ARPAnet establece su primera conexión entre
tres universidades en California y una en Utah. Ha tenido
la mayor expansión en relación a su corta edad compara-
da por la extensión de este medio. Su presencia en todo
el mundo, hace de Internet un medio masivo, donde cada
uno puede informarse de diversos temas en las ediciones
digitales de los periódicos, o escribir según sus ideas en
blog o subir material audiovisual como en el popular sitio
YouTube.[2]
Algunos dicen que esto convierte en los prin-
cipales actores de la internet a los propios usuarios.[3][4]
1.18.4 Consecuencias sociales de la presen-
cia de medios de comunicación
Intereses privados de los medios de comunicación
Una de las críticas a los grandes medios de comunica-
ción social, es su subordinación a poderosos grupos em-
presariales. En algunos países, poderosos grupos econó-
micos son dueños de extensos medios informativos, co-
mo es el caso del Grupo Clarín en Argentina, Televisa
en México, Televisora Nacional (TVN) en Panamá y
Mediaset y Atresmedia en España.
De esta forma, según intereses económicos, políticos y
sociales, los medios de comunicación son utilizados para
la consecución de objetivos que trascienden la comuni-
cación objetiva mediante la manipulación de la opinión
pública.
Como forma de contrarrestar esta subordinación a intere-
ses privados, han surgido redes de información autodeno-
minados “independientes”, colectivos sin fines de lucro y
basados en voluntarios. Entre los más conocidos se en-
cuentra Indymedia.
Derecho a la información y democracia
Diversos analistas e intelectuales, desde Albert Einstein
en en:Why Socialism? han señalado que la existencia de
una democracia de ciudadanos capaces de participar de
manera adecuada en los procesos electorales requiere la
existencia de medios de comunicación libres, veraces y
con un amplio grado de indepedencia respecto a los in-
tereses privados de quienes participan en ellos. Así algu-
nas constituciones recogen el derecho a la información
veraz y varias constituciones de países en América La-
tina contemplan amplias medidas de intervención estatal
para asegurar dicho derecho.
Prácticamente todos los países democráticos del mundo,
recogen de una manera u otra tanto la libertad de expre-
sión, como la libertad de información, ya que se entiende
104 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
que dichas libertades son medios que aseguran o refuer-
zan la capacidad de la opinión pública para hacerse una
idea cabal de diferentes problemas y expresar adecuada-
mente sus referencias. Sin embargo, en muchos países no
se contemplan demasiadas medidas específicas para ha-
cer efectiva la pluralidad de medios y el acceso a informa-
ción veraz, relevante y no sesgada a todos sus ciudadanos.
Opinión pública
Otra consecuencia importante es la existencia de mayor
homogeneidad en las opiniones públicas, hasta el punto
de que en temas particulares o sobre sucesos concretos
puede aparecer una opinión ampliamente compartida, en
gran parte inspirada, estimulada o directamente extraída
de los medios de comunicación masivos. En sociedades
antiguas sin medios de comunicación masivos y de rápi-
da difusión se podían observar variaciones regionales más
importantes y era dudoso que existieran opiniones más o
menos formadas sobre muchos sucesos particulares re-
cientes.
1.18.5 Véase también
• Medio de comunicación especializado
• Periodismo
• Periodismo de investigación
1.18.6 Referencias
• Acker, Ally (1991-04-15). Reel Women: Pioneers of
the Cinema, 1896 to the Present. London: B.T. Bats-
ford.
[1] Historia de los medios de comunicación del diario La Ter-
cera, en latercera.cl
[2] Editorial de maestrosdelweb.com
[3] Columna de Enrique Dans
[4] Revista Time elige a “usted” como personaje del año BBC
1.18.7 Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multi-
media sobre Medio de comunicación. Commons
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre
Medio de comunicación. Wikiquote
Torre de telecomunicaciones de Collserola, (Barcelona).
1.19 Tecnologías de la información
y la comunicación
Tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) es un concepto que tiene dos significados. El tér-
mino tecnologías de la información se usa a menudo pa-
ra referirse a cualquier forma de hacer cómputo. Como
nombre de un programa de licenciatura, se refiere a la
preparación que tienen estudiantes para satisfacer las ne-
cesidades de tecnologías en computo y comunicación de
gobiernos, seguridad social, escuelas y cualquier tipo de
organización. [1]
Planificar y gestionar la infraestructura de TIC de una or-
ganización es un trabajo difícil y complejo que requiere
una base muy sólida de la aplicación de los conceptos fun-
damentales de áreas como las ciencias de la computación,
así como de gestión y habilidades del personal. Se requie-
ren habilidades especiales en la comprensión, por ejem-
plo de cómo se componen y se estructuran los sistemas
en red, y cuáles son sus fortalezas y debilidades. En siste-
mas de información hay importantes preocupaciones de
software como la fiabilidad, seguridad, facilidad de uso
y la eficacia y eficiencia para los fines previstos, todas
estas preocupaciones son vitales para cualquier tipo de
organización.[2]
Los profesionales de TIC combinan correctamente los
conocimientos, prácticas y experiencias para atender tan-
to la infraestructura de tecnología de información de una
organización y las personas que lo utilizan. Asumen la
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 105
responsabilidad de la selección de productos de hardware
y software adecuados para una organización. Se integran
los productos con las necesidades y la infraestructura or-
ganizativa, la instalación, la adaptación y el mantenimien-
to de los sistemas de información, proporcionando así
un entorno seguro y eficaz que apoya las actividades de
los usuarios del sistema de una organización. En TI, la
programación a menudo implica escribir pequeños pro-
gramas que normalmente se conectan a otros programas
existentes.[3]
El conjunto de recursos, procedimientos y técnicas usa-
das en el procesamiento, almacenamiento y transmi-
sión de información, se ha matizado de la mano de las
TIC, pues en la actualidad no basta con hablar de una
computadora cuando se hace referencia al procesamiento
de la información. Internet puede formar parte de ese pro-
cesamiento que, quizás, se realice de manera distribuida
y remota. Y al hablar de procesamiento remoto, además
de incorporar el concepto de telecomunicación, se puede
estar haciendo referencia a un dispositivo muy distinto
a lo que tradicionalmente se entiende por computadora
pues podría llevarse a cabo, por ejemplo, con un teléfono
móvil o una computadora ultra-portátil, con capacidad de
operar en red mediante Comunicación inalámbrica y con
cada vez más prestaciones, facilidades y rendimiento.[4]
«Las tecnologías de la información y la
comunicación no son ninguna panacea ni
fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida
de todos los habitantes del planeta. Se dispone
de herramientas para llegar a los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, de instrumentos
que harán avanzar la causa de la libertad y
la democracia y de los medios necesarios
para propagar los conocimientos y facilitar la
comprensión mutua».
Kofi Annan, discurso inaugural de la primera
fase de la WSIS (Ginebra, 2003)[5]
1.19.1 Historia
Se pueden considerar las tecnologías de la información
y la comunicación como un concepto dinámico.[6]
Por
ejemplo, a finales del siglo XIX el teléfono podría ser
considerado una nueva tecnología según las definiciones
actuales. Esta misma consideración podía aplicarse a la
televisión cuando apareció y se popularizó en la década
de los '50 del siglo pasado. Sin embargo, estas tecnologías
hoy no se incluirían en una lista de las TIC y es muy posi-
ble que actualmente los ordenadores ya no puedan ser ca-
lificados como nuevas tecnologías. A pesar de esto, en un
concepto amplio, se puede considerar que el teléfono, la
televisión y el ordenador forman parte de lo que se llama
TIC en tanto que tecnologías que favorecen la comunica-
ción y el intercambio de información en el mundo actual.
Después de la invención de la escritura, los primeros pa-
sos hacia una sociedad de la información estuvieron mar-
cados por el telégrafo eléctrico, después el teléfono y la
radiotelefonía, la televisión e Internet. La telefonía mó-
vil y el GPS han asociado la imagen al texto y a la pala-
bra «sin cables». Internet y la televisión son accesibles en
el teléfono móvil, que es también una máquina de hacer
fotos.[7]
La asociación de la informática y las telecomunicaciones
en la última década del siglo XX se ha beneficiado de la
miniaturización de los componentes, permitiendo produ-
cir aparatos «multifunciones» a precios accesibles desde
el año 2000.
El uso de las TIC no para de crecer y de extenderse, sobre
todo en los países ricos, con el riesgo de acentuar local-
mente la brecha digital[8]
y social y la diferencia entre
generaciones. Desde la agricultura de precisión y la ges-
tión del bosque a la monitorización global del medio am-
biente planetario o de la biodiversidad, a la democracia
participativa (TIC al servicio del desarrollo sostenible)
pasando por el comercio, la telemedicina, la informa-
ción, la gestión de múltiples bases de datos, la bolsa, la
robótica y los usos militares, sin olvidar la ayuda a los
discapacitados (por ejemplo, ciegos que usan sintetizado-
res vocales avanzados), las TIC tienden a ocupar un lugar
creciente en la vida humana y el funcionamiento de las
sociedades.[9]
Algunos temen también una pérdida de libertad in-
dividual y grupal (efecto «Gran Hermano», intrusis-
mo creciente de la publicidad no deseada...). Los
prospectivistas[10]
piensan que las TIC tendrían que tener
un lugar creciente y podrían ser el origen de un nuevo
paradigma de civilización.
1.19.2 Un concepto nuevo
A nadie sorprende estar informado minuto a minuto, co-
municarse con personas del otro lado del planeta, ver el
video de una canción o trabajar en equipo sin estar en un
mismo sitio. Las tecnologías de la información y comuni-
cación se han convertido, a una gran velocidad, en parte
importante de nuestras vidas. Este concepto que también
se llama sociedad de la información se debe principal-
mente a un invento que apareció en 1969: Internet. Inter-
net se gestó como parte de la Red de la Agencia de Pro-
yectos de Investigación Avanzada (ARPANET), creada
por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y se
diseñó para comunicar los diferentes organismos del país.
Sus principios básicos eran: ser una red descentralizada
con múltiples caminos entre dos puntos y que los men-
sajes estuvieran divididos en partes que serían enviadas
por caminos diferentes. La presencia de diversas univer-
sidades e institutos en el desarrollo del proyecto hizo que
se fueran encontrando más posibilidades de intercambiar
información. Posteriormente se crearon los correos elec-
trónicos, los servicios de mensajería y las páginas web.
106 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Pero no es hasta mediados de la década de los noventa
-en una etapa en que ya había dejado de ser un proyecto
militar- cuando se da la verdadera explosión de Internet.
Y a su alrededor todo lo que conocemos como Tecnolo-
gías de la información y comunicación.[12]
El desarrollo de Internet ha significado que la informa-
ción esté ahora en muchos sitios. Antes la información
estaba concentrada, la transmitía la familia, los maestros,
los libros. La escuela y la universidad eran los ámbitos
que concentraban el conocimiento. Hoy se han roto estas
barreras y con Internet hay más acceso a la información.
El principal problema es la calidad de esta información.
También se ha agilizado el contacto entre personas con
fines sociales y de negocios. No hace falta desplazarse
para cerrar negocios en diferentes ciudades del mundo
o para realizar transacciones en cualquier lugar con un
sencillo clic. Muchos políticos tienen su blog o vídeos en
YouTube, dejando claro que las TIC en cuarenta años -
especialmente los últimos diez (2000-2010)- han modifi-
cado muchos aspectos de la vida.[13]
En parte, estas nuevas tecnologías son inmateriales, ya
que la materia principal es la información; permiten la
interconexión y la interactividad; son instantáneas; tienen
elevados parámetros de imagen y sonido. Al mismo tiem-
po las nuevas tecnologías suponen la aparición de nuevos
códigos y lenguajes, la especialización progresiva de los
contenidos sobre la base de la cuota de pantalla (dife-
renciándose de la cultura de masas) y dando lugar a la
realización de múltiples actividades en poco tiempo.[14]
El concepto presenta dos características típicas de las no-
ciones nuevas:
• Es frecuentemente evocado en los debates contem-
poráneos.
• Su definición semántica queda borrosa y se acerca a
la de la sociedad de la información.[15]
El advenimiento de Internet y principalmente de la World
Wide Web como medio de comunicación de masas y el
éxito de los blogs, las wikis o las tecnologías peer-to-
peer confieren a las TIC una dimensión social. Gérard
Ayache, en La gran confusión, habla de «hiperinforma-
ción» para subrayar el impacto antropológico de las nue-
vas tecnologías.[16]
Numerosos internautas consideran In-
ternet como una tecnología de relación.
1.19.3 Las tecnologías
Las TIC conforman el conjunto de recursos necesarios
para manipular la información: los ordenadores, los pro-
gramas informáticos y las redes necesarias para convertir-
la, almacenarla, administrarla, transmitirla y encontrarla.
Se pueden clasificar las TIC según:
• Las redes.
• Los terminales.
• Los servicios.
Las redes
A continuación se analizan las diferentes redes de acceso
disponibles actuales:
Telefonía fija El método más elemental para realizar
una conexión a Internet es el uso de un módem en un
acceso telefónico básico. A pesar de que no tiene las ven-
tajas de la banda ancha, este sistema ha sido el punto de
inicio para muchos internautas y es una alternativa básica
para zonas de menor poder adquisitivo.
En casi todos los países de la Unión Europea, el grado de
disponibilidad de línea telefónica en los hogares es muy
alto, excepto en Austria, Finlandia y Portugal. En estos
países la telefonía móvil está sustituyendo rápidamente a
la fija.[17]
De todas maneras, en España, el acceso a Inter-
net por la red telefónica básica (banda estrecha) prácti-
camente ha desaparecido. En el año 2003 la mitad de las
conexiones a Internet era de banda estrecha. En 2009, el
97 % de los accesos a Internet era ya por banda ancha y
casi el 95% era superior o igual a 1 Mbit/s.[18]
Mapa de la distribución de clientes de banda ancha del 2005.
Banda ancha La banda ancha originariamente hacía
referencia a una capacidad de acceso a Internet superior
al acceso analógico (56 kbit/s en un acceso telefónico bá-
sico o 128 kbit/s en un acceso básico RDSI). El concepto
ha variado con el tiempo en paralelo a la evolución tec-
nológica. Según la Comisión Federal de Comunicaciones
de los EEUU (FCC) se considera banda ancha al acce-
so a una velocidad igual o superior a los 200 kbit/s, como
mínimo en un sentido. Para la Unión Internacional de Te-
lecomunicaciones el umbral se sitúa en los 2 Mbit/s.[19]
Según los países, se encuentran diferentes tecnologías: la
llamada FTTH (fibra óptica hasta el hogar), el cable (in-
troducido en principio por distribución de TV), el satéli-
te, la RDSI (soportada por la red telefónica tradicional)
y otras en fase de desarrollo. El modelo de desarrollo de
la conectividad en cada país ha sido diferente y las deci-
siones de los reguladores de cada país han dado lugar a
diferentes estructuras de mercado.
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 107
En el gráfico se ve la evolución del acceso a Internet desde
1999 hasta 2007 y se puede apreciar cómo se incrementó
en ese periodo el uso de la banda ancha.
Internet está evolucionando muy rápidamente y está au-
mentando enormemente la cantidad de contenidos pesa-
dos (vídeos, música...). Por este motivo, los operadores
se están encontrando en muchas ocasiones que las redes
tradicionales no tienen suficiente capacidad para sopor-
tar con niveles de calidad adecuada el tránsito que se co-
mienza a generar y prevén que el problema aumente con
el tiempo, debido al ritmo actual de crecimiento. Algunos
operadores de países de la Organización para la Coope-
ración y el Desarrollo Económico (OCDE) están actuali-
zando sus redes, llevando fibra hasta los hogares (FTTH-
Fibre-to-the-home) y fibra a los edificios (FTTB- Fibre-
to-the-building). En diciembre de 2007, el número de ac-
cesos a banda ancha mediante fibra suponía ya un 9 % del
total en los países de la OCDE, un punto porcentual más
que un año antes. El ADSL seguía siendo la tecnología
más empleada con un 60 % de las líneas de banda ancha
y el cable mantenía la segunda posición con un 29 %.
Acceso a internet: Evolución y distribución en la Europa del los
15.
Este desarrollo de la tecnología de la fibra óptica no es
uniforme entre los diferentes países de la OCDE. En
Japón y Corea del Sur se da un 44,5% y un 39,2% de
las conexiones de banda ancha, respectivamente con es-
ta tecnología, después de crecimientos espectaculares de
14,5 puntos y 15 puntos porcentuales respectivamente en
año y medio, que absorben prácticamente todo el creci-
miento de este tipo de tecnología; en Europa, con un 1%
de las conexiones, acaba de empezar la renovación de la
tecnología actual por la fibra óptica.
Durante el año 2007, en los países de la Unión Europea
el porcentaje de líneas ADSL sobre el total de accesos de
banda ancha era del 80,3%. Juega a favor de las tecnolo-
gías xDSL los costes de implantación y el desarrollo del
ADSL 2+, de mayor capacidad y abasto.[20]
Los motivos para preferir conexiones de banda ancha son
el no tener la línea telefónica ocupada, la velocidad del
acceso y la posibilidad de estar siempre conectado. Así
como el acceso a nuevos servicios relacionados con la fo-
tografía, la descarga de música o vídeos. De menor ma-
nera, en el hogar, el equipo de conexión a Internet (mó-
dem/router) permite crear un entorno de red.
Mensaje MMS en un terminal móvil.
Telefonía móvil A pesar de ser una modalidad más
reciente, en todo el mundo se usa más la telefonía móvil
que la fija. Se debe a que las redes de telefonía móvil son
más fáciles y baratas de desplegar.
El número de líneas móviles en el mundo continúa en
crecimiento, a pesar de que el grado de penetración en
algunos países está cerca de la saturación. De hecho, en
Europa la media de penetración es del 119%.[21]
Las redes actuales de telefonía móvil permiten veloci-
dades medias competitivas en relación con las de ban-
da ancha en redes fijas: 183 kbit/s en las redes GSM,
1064 kbit/s en las 3G y 2015 kpit/s en las Wi-Fi.[22]
Es-
to permite a los usuarios un acceso a Internet con alta
movilidad, en vacaciones o posible para quienes no dis-
ponen de acceso fijo. De hecho, se están produciendo
crecimientos muy importantes del acceso a Internet de
banda ancha desde móviles y también desde dispositivos
fijos pero utilizando acceso móvil. Este crecimiento será
un factor clave para dar un nuevo paso en el desarrollo
de la sociedad de la información. Las primeras tecnolo-
gías que permitieron el acceso a datos, aunque a velo-
cidades moderadas, fueron el GPRS y el EDGE, ambas
pertenecientes a lo que se denomina 2.5G. Sin embar-
go, la banda ancha en telefonía móvil empezó con el 3G,
que permitía 384 kbit/s y que ha evolucionado hacia el
3.5G, también denominado HSPA (High Speed Packet
Access), que permite hasta 14 Mbit/s de bajada HSDPA
(High Speed Downlink Packet Access) y, teóricamente,
5,76 Mbit/s de subida si se utiliza a más HSUPA (High
Speed Uplink Packet Access). Estas velocidades son, en
ocasiones, comparables con las xDSL y en un futuro no
muy lejano se prevé que empiecen a estar disponibles
108 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
tecnologías más avanzadas, denominadas genéricamen-
te Long Term Evolution o redes de cuarta generación y
que permitirán velocidades de 50 Mbit/s.[23]
El ritmo de implantación de la tecnología 3G en el mundo
es muy irregular: mientras en Japón los usuarios de 3G
son mayoría, en otras zonas también desarrolladas, como
Bélgica, su uso es residual.[24][25]
Estas tecnologías son capaces en teoría de dar múltiples
servicios (imagen, voz, datos) a altas velocidades, aunque
en la práctica la calidad del servicio es variable.
La evolución del teléfono móvil ha permitido disminuir
su tamaño y peso, lo que permite comunicarse desde casi
cualquier lugar. Aunque su principal función es la trans-
misión de voz, como en el teléfono convencional, su rá-
pido desarrollo ha incorporado otras funciones como son
cámara fotográfica, agenda, acceso a Internet, reproduc-
ción de vídeo e incluso GPS y reproductor mp3.
Unidad móvil de una TV japonesa.
Redes de televisión Actualmente hay cuatro tecnolo-
gías para la distribución de contenidos de televisión, in-
cluyendo las versiones analógicas y las digitales:
• La televisión terrestre, que es el método tradicional
de transmitir la señal de difusión de televisión, en
forma de ondas de radio transmitida por el espacio
abierto. Este apartado incluiría la TDT.
• La televisión por satélite, consistente en retransmi-
tir desde un satélite de comunicaciones una señal de
televisión emitida desde un punto de la Tierra, de
forma que ésta pueda llegar a otras partes del plane-
ta.
• La televisión por cable, en la que se transmiten se-
ñales de radiofrecuencia a través de fibras ópticas o
cables coaxiales.
• La televisión por Internet traduce los contenidos en
un formato que puede ser transportado por redes IP,
por eso también es conocida como Televisión IP.
En cuanto a la televisión de pago, el primer trimestre de
2008 mostró un estancamiento en las modalidades de ca-
ble y de satélite mientras que la IPTV creció considera-
blemente respecto a los datos de un año antes, alcanzando
en España 636.000 usuarios a finales de 2007. Los paí-
ses con un número más importante de suscriptores eran
Francia (4 millones) y Corea del Sur (1,8 millones). En el
año 2008 se introdujo la televisión sobre el terminal mó-
vil, que en el primer trimestre del 2008 consiguió miles
de clientes.[26]
Bajo esta modalidad se ofrece un amplio
catálogo de canales de televisión y de vídeos y se prevén
diversas opciones de comercialización, con el pago por
acceso a un paquete de canales o el pago por consumo.
Las redes de televisión que ofrecen programación en
abierto se encuentran en un proceso de transición hacia
una tecnología digital (TDT). Esta nueva tecnología su-
pone una mejora en la calidad de imagen, a la vez que
permite nuevos servicios. En España, durante un tiem-
po convivieron ambos sistemas, hasta el día 3 de abril de
2010 en que las emisoras de televisión dejaron de pres-
tar sus servicios mediante la tecnología analógica para
ofrecer únicamente la forma digital. Para poder sintoni-
zar la televisión utilizando la tecnología digital, es nece-
sario realizar dos adaptaciones básicas: adaptación de la
antena del edificio, y disponer de un sintonizador de TDT
en el hogar. Destaca un cambio importante de tendencia
en la forma de adquirir los sintonizadores, ya que al prin-
cipio se adquirían como dispositivos independientes para
conectar externamente a los televisores; mientras que ac-
tualmente estos sintonizadores se compran incorporados
a la propia televisión o a otros dispositivos como el DVD.
De esta manera, el número acumulado de descodificado-
res integrados ha ultrapasado los no integrados.
A pesar del número de hogares preparados para la re-
cepción de la televisión digital, aún la cuota de pantalla
conseguida no es demasiado significativa, a pesar del ele-
vado crecimiento durante el año 2009. Esto es debido a
que muchos hogares estaban preparados para la recepción
de la señal digital pero aún continuaban sintonizando los
canales en analógico. Por este motivo, un poco menos de
la mitad de los hogares preparados para recibir la TDT
estaban utilizando esta posibilidad.
Redes en el hogar Cada día son más los dispositivos
que se encuentran en el interior de los hogares y que tie-
nen algún tipo de conectividad. También los dispositivos
de carácter personal como el teléfono, móvil, PDA..., son
habituales entre los miembros de cualquier familia. La
proliferación de esta cantidad de dispositivos es un claro
síntoma de la aceptación de la sociedad de la información,
aunque también plantea diversos tipos de problemas, co-
mo la duplicidad de información en diferentes terminales,
datos que no están sincronizados, etc. Por este motivo sur-
ge la necesidad de las redes del hogar. Estas redes se pue-
den implementar por medio de cables y también sin hilos,
forma ésta mucho más común por la mayor comodidad
para el usuario y porque actualmente muchos dispositi-
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 109
Router con Wi-Fi.
vos vienen preparados con este tipo de conectividad.[27]
Es muy común que los internautas dispongan de redes sin
hilos Wi-Fi, y dos de cada tres ya las han incorporado en
su casa. España se sitúa en segunda posición, por detrás
tan sólo de Luxemburgo y muy por encima de la media
europea que es un 46%. En general y en todos los países
las cifras son muy superiores a las mostradas un año an-
tes, con el crecimiento medio de 12 puntos porcentuales
en la Unión Europea.[28]
Además de la simple conexión de dispositivos para com-
partir información, son muchas las posibilidades de las
tecnologías TIC en los hogares. En un futuro próximo una
gran cantidad de servicios de valor añadido estarán dispo-
nibles en los hogares e incluirán diferentes campos, desde
los servicios relacionados con el entretenimiento como la
posibilidad de jugar online y servicios multimédia, hasta
los servicios e-Health o educativos que suponen un gran
beneficio social, sobre todo en zonas más despobladas.Lo
que potenciará aún más la necesidad de redes dentro del
hogar.[29]
Los terminales
Los terminales actúan como punto de acceso de los ciu-
dadanos a la sociedad de la información y por eso son de
suma importancia y son uno de los elementos que más
han evolucionado y evolucionan: es continua la aparición
de terminales que permiten aprovechar la digitalización
de la información y la creciente disponibilidad de infraes-
tructuras por intercambio de esta información digital. A
esto han contribuido diversas novedades tecnológicas que
han coincidido en el tiempo para favorecer un entorno
propicio, ya que la innovación en terminales va unida a la
innovación en servicios pues usualmente el terminal es el
elemento que limita el acceso.[30]
Las novedades que hacen referencia a la capacidad y a la
miniaturización de los dispositivos de almacenaje son los
que han permitido la creación de un conjunto de nuevos
dispositivos portátiles que administren contenidos mul-
timedia, como los reproductores portátiles de MP3 o de
vídeo.[31]
Frontal de un PC Home Theater con teclado.
Empieza a ser habitual la venta de ordenadores persona-
les para ser ubicados en la sala de estar y que centrali-
cen el almacenamiento y difusión de contenidos digitales
en el hogar, conocidos por las siglas inglesas HTPC (Ho-
me Theater Personal Computer) o Media Center PC, y
agrupan funciones como el almacenaje de música y vídeo
en formatos digitales; la substitución del vídeo doméstico
por la grabación de programas de televisión, la posibili-
dad de ver TV con facilidades de time shifting (control de
la emisión en vivo como si fuera una grabación); hacer
servir el televisor como monitor para visualizar página
web. Esto es posible por el desarrollo de un programador
específico para este tipo de ordenadores.
Los años 2005 y 2006 fueron el momento de la aparición
de nuevas generaciones de dispositivos en el mundo de
las consolas.[32]
Según Yves Guillemot, CEO d'Ubisoft, la
próxima generación de consolas empezará el año 2011 o
2012, cuando las grandes compañías actuales (Nintendo,
Sony y Microsoft) darán un nuevo paso en busca de más y
mejores formas de entretenimiento interactivo. Además
de las mejoras tecnologías de sus componentes se ha da-
do el salto hacia la utilización de la alta definición de las
imágenes y del relieve en el almacenamiento del soporte
DVD en modelos con formatos Blu-ray.[33]
Han apareci-
do nuevas consolas para público de más edad y caracte-
rizadas por un mejor acabado y mejores características
técnicas.[34]
Otro hecho fundamental ha sido el abaratamiento de los
televisores con tecnología plasma y de cristal líquido co-
mo consecuencia de las mejoras en los procesos de fa-
bricación y en la gran competencia en este segmento del
mercado. Desde el punto de vista de la tecnología cabe
destacar la gran madurez que ha conseguido la tecnolo-
gía OLED que puede convertirla en competencia de las
dichas de plasma o TFT. Esta renovación hacia nuevos
tipos de terminales tiene su importancia, ya que la TV
110 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
es el único dispositivo en todos los hogares, y es alto su
potencial para ofrecer servicios de la sociedad de la in-
formación.
Los televisores planos con tecnología TFT/LCD ya están
presentes en el 29 % de los hogares.[35]
El televisor actúa
como catalizador a la hora de adquirir nuevos terminales,
como el vídeo o el DVD, yéndose en camino de las «tres
pantallas»,[36]
término que indica la realidad según la cual
los usuarios utilizan las pantallas de tres dispositivos di-
ferentes: televisión, PC y móvil para visionar vídeos, ya
sean de naturaleza DVD, online o TV. Este hecho marca
la evolución del hogar digital; ya están algunos los dispo-
sitivos en el mercado que permiten transmitir vídeo entre
terminales, como el iTV de Apple, que permite descar-
gar películas de internet y verlas al instante en el televisor
mediante una conexión WI-FI. Son muchos los usuarios
para los que las dos pantallas «PC» y «TV» son habitua-
les, las tres pantallas aún no han alcanzado un grado de
penetración tan alto por el bajo nivel de inclusión del ví-
deo sobre móvil.
A pesar que hay un 43% de personas que utiliza el PC
para ver vídeos, suelen ser cortos del estilo YouTube o
películas en DVD, mientras que los programas más largos
se continúan viendo a través de la televisión. En cuanto
al resto de dispositivos, los teléfonos fijos y móviles son
los más habituales en los hogares entre los dedicados a la
comunicación. También se remarca la fuerte presencia de
equipos de música de alta fidelidad.
El equipamiento del hogar se complementa poco a poco
con otros dispositivos de ocio digital. Seis de cada diez
hogares disponen de DVD, uno de cada cuatro tiene cá-
mara de fotos digital. Una evolución menor ha tenido el
home cinema o la videocámara digital, que experimentan
un crecimiento muy bajo en los últimos años.
Ordenador personal Según datos de Gartner el nú-
mero de PC superó en el 2008 los mil millones en el
mundo.[37]
encontrándose más del 60% en los mercados
más maduros como los EUA, Europa y Japón. A pesar
de la crisis económica en el segundo trimestre de 2008,
el crecimiento fue del 16%, aunque se espera un descenso
del 6% en el 2009,[38]
a pesar del crecimiento en países
como la China, India y Brasil, por el gran ritmo de adop-
ción de la sociedad de la información en estos países y
también por la tendencia al abaratamiento de los costes.
En Europa, el porcentaje de hogares con ordenador es
muy alta, por encima del 55%. España con un 46%, se
encuentra por debajo de la media europea.[39]
En cuanto
a la tipología de los ordenadores, los de sobremesa es-
tán más extendidos que los portátiles en todos los países
de la Unión Europea. Esto se debe en gran parte en que
hasta hace poco tiempo, los ordenadores portátiles tenían
precios muy superiores a los de sobremesa y tenían unas
prestaciones inferiores. El porcentaje de hogares que sólo
tienen ordenador fijo disminuye en los países que alcan-
zan mayor grado de desarrollo relativo a la sociedad de la
información, como Dinamarca, Holanda, Suecia, Finlan-
dia y Luxemburgo donde el número de hogares con or-
denador portátil sobrepasa el 30%.[40]
El incremento en
el número de ordenadores portátiles guarda relación con
diferentes hábitos de los usuarios que están dejando de
entender el ordenador como un dispositivo de uso comu-
nitario para convertirlo en un dispositivo personal.[41]
En
general el propietario de ordenador portátil suele ser gen-
te más avanzada tecnológicamente; el perfil se correspon-
de, por un lado, con usuarios jóvenes (más de tres cuar-
tas partes se encuentran por debajo de los 45 años); y
por otra parte tienen un comportamiento totalmente di-
ferente, más interesados en ver vídeos en la Web, hacer
servir la red del hogar para descargar música y vídeos,
y para escuchar audio. Otro factor importante que expli-
ca el boom actual de los ordenadores portátiles respecto
a los de sobremesa es la gran bajada de precios que han
experimentado. Así, según datos de NPD, el precio de
los portátiles ha disminuido un 25% entre junio del 2006
y junio del 2008 delante del 1% de descenso en los de
sobremesa.[42][43]
Durante el año 2008 se ha asistido al nacimiento del con-
cepto del netPC, netbook o subportátil, que tiene su ori-
gen en la iniciativa OLPC (One Laptop per Child, Un or-
denador para cada niño) propulsada por el guru Nicholas
Negroponte a fin de hacer accesible la sociedad de la in-
formación a los niños del Tercer mundo mediante la fa-
bricación de un ordenador de bajo coste. Su desarrollo
ha permitido dos cosas: tecnologías de equipos a un coste
muy inferior del tradicional e incentivos a los fabricantes
para intentar capturar un mercado incipiente y de enorme
abasto potencial. Siguiendo este concepto, los fabricantes
han desarrollado en los últimos años diversos modelos en
esta línea. Esta nueva categoría de equipos, pequeños or-
denadores portátiles que incorporan todos los elementos
básicos de un ordenador clásico, pero con tamaño nota-
blemente más pequeño y lo que es más importante un
precio bastante inferior. El precursor ha sido el Ecc PC
de Asus,[44]
que ha sido el único de estos dispositivos dis-
ponible en el mercado, aunque durante la segunda mitad
del 2008 se ha producido una auténtica lluvia de ordena-
dores en este segmento de múltiples fabricantes.[45]
Navegador de internet La mayoría de los ordenado-
res se encuentran actualmente conectados a la red. El PC
ha dejado de ser un dispositivo aislado para convertirse
en la puerta de entrada más habitual a internet. En este
contexto el navegador tiene una importancia relevante ya
que es la aplicación desde la cual se accede a los servicios
de la sociedad de la información y se está convirtiendo en
la plataforma principal para la realización de actividades
informáticas.
El mercado de los navegadores continúa estando domi-
nado por Internet Explorer de Microsoft a pesar que ha
bajado su cuota de penetración en favor de Google Chro-
me y de Firefox. Apple ha realizado grandes esfuerzos
para colocar Safari en un lugar relevante del mercado,
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 111
Logo modificado de Firefox.
y de hecho, ha hecho servir su plataforma iTunes para
difundirlo, cosa que ha estado calificada de práctica ilí-
cita por el resto de navegadores. No obstante, y a pesar
que ha subido su cuota de mercado y que cuenta con un
8,23% de penetración, aún se encuentra a mucha distan-
cia de sus dos competidores principales.[46]
Parece de esta
manera romperse la hegemonía completa que Microsoft
ejerce en el sector desde que a finales de la década de los
noventa se impuso sobre su rival Netscape. La función
tradicional de un navegador era la de presentar informa-
ción almacenada en servidores. Con el tiempo, se fueron
incorporando capacidades cada vez más complejas. Lo
que en un principio eran simples pequeñas mejoras en el
uso, con el tiempo se han convertido en auténticos pro-
gramas que en muchos casos hacen la competencia a sus
alternativas tradicionales. En la actualidad existen aplica-
ciones ofimáticas muy completas que pueden ejecutarse
dentro de un navegador: Procesadores de texto, hojas de
cálculo, bases de datos que cada vez incorporan más fun-
cionalidades y que para muchos usos son capaces de rem-
plazar a sus alternativas del escritorio. Existen también
aplicaciones tan complejas como el retoque fotográfico o
la edición de vídeo, de forma que el navegador, unido a la
disponibilidad cada vez más grande de la banda ancha, se
está convirtien en la plataforma de referencia para las ac-
tividades informáticas. En 2008-2009 se dan dos hechos
significativos, relacionados con navegadores web:
• La versión tres del navegador web Firefox incluye un
gestor que permite que las aplicaciones online pue-
dan ser ejecutadas cuando no se dispone de conexión
a internet.
• Google ha entrado en el mercado de los navegadores
con el lanzamiento de Chrome.[47]
Su principal di-
ferencia respecto a los navegadores tradicionales es
que su estructura interna se parece más a un sistema
operativo que ejecuta aplicaciones web que a un na-
vegador web clásico. Para Chrome, cada página web
es un proceso diferente. Dispone de una herramienta
de gestión de dichos procesos similar a la de un sis-
tema operativo (como el Administrador de trabajo
del Windows), que permite realizar acciones como
acabar procesos que se han colgado (páginas web
que no responden) o buscar el uso de recursos bá-
sicos del sistema. Esto, que parece innecesario para
una página web convencional, es una gran facilidad
para las páginas web que incluyen aplicaciones onli-
ne (como, Gmail, Google Docs, etc.). Chrome com-
plementa perfectamente Google Gears, un software
para permitir el acceso off-line a servicios que nor-
malmente sólo funcionan on-line.
Sistemas operativos para ordenadores
El número de personas que utilizan GNU/Linux como
sistema operativo de cliente superó ligeramente el 1% en
2009 (desde el 0,68% el año anterior). Mac OS, por su
parte, llega al 9,73 (8%) y Windows un 87,9 (desde el
91%)[48][actualizar]
Durante el año 2007 Microsoft realizó
el lanzamiento del sistema Windows Vista, que incluía
diversas novedades; no obstante esto, después de quince
meses en el mercado, su aceptación fue inferior al que se
esperaba, con cuotas próximas al 15%, una penetración
más baja que la de Windows XP en su momento. El mo-
tivo de este retardo fue que este sistema necesita una ma-
quinaria de gran potencia para poder funcionar correcta-
mente, cosa que ha hecho que muchos usuarios y empre-
sas al desinstalar sus versiones aparezcan problemas de
uso. Por estos motivos Microsoft lanzó en el año 2009,
Windows 7 logrando una mayor aceptación por parte del
público masivo.
Teléfono móvil Los primeros dispositivos móviles dis-
ponían simplemente de las funcionalidades básicas de te-
lefonía y mensajes SMS. Poco a poco se han ido aña-
diendo pantallas de colores, cámaras de fotos... En 2004
llegaron los primeros terminales UMTS y la posibilidad
de videoconferéncias. En el año 2005, los teléfonos fue-
ron capaces de reproducir MP3, también, sistemas ope-
rativos y conexión a internet, destacando los Blackberry
de la empresa Research in Motion (RIM). De esta mane-
ra, los usuarios empezaron a entender el móvil como una
prolongación de sus Pcs en movimiento, cosa que ha he-
cho desembocar a una doble evolución: unos móviles más
centrados en el entretenimiento que tienen como princi-
pal característica la capacidad multimedia, y móviles más
centrados en la productividad que destacan por tener te-
clado qwerty y están optimizados para la utilización e-
mail.
De todos los terminales, el teléfono móvil es uno de los
más dinámicos por lo que a su evolución se refiere. La
gran competencia entre los fabricantes por un mercado en
continuo crecimiento ha comportado el lanzamiento de
112 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
un gran número de novedades anualmente, y sobre todo
a una reducción de los ciclos de vida con el consiguiente
riesgo para las compañías que en algunas ocasiones, justo
amortizan sus inversiones.
La crisis económica en la cual se encuentran gran parte
de las economías, ha hecho que también el sector de los
móviles se resienta y en el cuarto trimestre del 2008 se
registró una caída del 12% de las ventas.[49]
En el año
2007 se incorpora el GPS a los móviles, y en el 2008 un
40% de los móviles vendidos en la zona EMEA (Europa,
Oriente Medio y África) tiene incorporado el GPS, según
Canalys.[50][51]
Se está viviendo un proceso de convergencia en los dis-
positivos móviles, que supondrían la suma de un sistema
operativo (smartphone) y de PDAs con conexión sin ca-
bles. El dispositivo más famoso es el iPhone 4S, que mar-
ca un antes y un después ya que cambia la experiencia del
usuario en cuanto a la navegación móvil. Además, el iP-
hone es un nuevo concepto de terminal, el sistema inclu-
ye la tienda de aplicaciones centralizada AppStore des-
de donde se pueden comprar aplicaciones especialmente
diseñadas para el dispositivo que aprovecha toda su tec-
nología, como su interfaz táctil Multi-touch, el GPS, los
gráficos 3D en directo y el audio posicional en 3D. Se-
gún datos de julio del 2008 hay miles de aplicaciones que
permiten personalizar el terminal.[52]
También se puede
disponer de aplicaciones web que faciliten el acceso y el
uso de servicios que utilizan la red, como Facebook. El
servicio Mobile M de Apple permite a todos los usuarios
recibir mensajes de correo electrónico automáticamen-
te al móvil a la vez que llegan al ordenador, pero tam-
bién permite actualizar y sincronizar correos, contactos y
agendas.[53]
Según datos de M:metrics (EUA), el iPhone es el dis-
positivo móvil más popular para acceder a las noticias
con un porcentaje del 85% de los usuarios de iPhone en
enero de 2008.[54]
Estos datos reflejan un grado de acep-
tación de estos servicios completamente inusual y que
se completa por el grado de utilización de otros servi-
cios, el 30,9% de los propietarios de iPhone ven la tele-
visión en el móvil, el 49,7% accedió a redes sociales du-
rante el último mes y también son muy populares otros
servicios como YouTube y GoogleMap (el 30,4% y el
36% respectivamente).[55]
<Otras empresas (Samsung y
Nokia) han mejorado la interfaz de sus terminales. Tam-
bién Research in Motion ha lanzado la versión 9000 de su
terminal móvil, la famosa Blackberry, con grandes me-
joras en la navegación del iPhone.<ref>Javier Penalva (6
de mayo de 2008). «Blackberry 9000, primeros análisis».
Consultado el 29 de noviembre de 2009.</ref>El uso del
móvil crece y no sólo para hacer llamadas o enviar men-
sajes y es que todos estos terminales y funciones ayudan a
extender la sociedad de la información, a pesar que tienen
más funciones que las que realmente reclamen los usua-
rios. Por ejemplo, en el caso de la cámara de fotos y del
bluetooth, más de la mitad de los usuarios que disponen
de estas capacidades no hacen uso de ellas.[56]
Televisor El televisor es el dispositivo que tiene el gra-
do de penetración más alto en todos los países de la Unión
Europea, un 96% de los hogares tienen como mínimo un
televisor, y en tres países: Malta, Luxemburgo y Chipre
esta tasa llega al 100%.[57]
A pesar de la alta tasa en todos los países, hay algunas
diferencias de origen cultural, más alta en los países me-
diterráneos e inferior a los países nórdicos: curiosamente
Suecia y Finlandia ocupan las últimas posiciones, justo
al contrario de la posición que ocupan a casi todos lo sin-
dicadores que están relacionados con la sociedad de la
información. Por esta alta tasa de penetración, durante
mucho tiempo se consideró que podría ser el dispositi-
vo estrella del acceso a la sociedad de la información, no
obstante esto, durante el año 2007 sólo un 2% accedió a
internet por esta puerta de entrada.
La renovación del parque de televisores está cambian-
do drásticamente el tipo de estos terminales en los ho-
gares. Las nuevas tecnologías, como el plasma, el TFT o
el OLED han desplazado completamente a los televiso-
res de tubo de rayos catódicos, que han quedado como
residuales en las gamas más bajas y de pequeñas dimen-
siones, esta popularidad de los televisores avanzados tiene
como consecuencia una bajada continua de los precios. A
pesar que la venta de televisores tradicionales casi ha des-
aparecido, el parque de televisores instalados suele tener
una antigüedad alta, y se encuentra en un buen número
de hogares la convivencia de ambos tipos de modelos.
Estos terminales empiezan a incluir otras funcionalidades
como el sintonizador de TDT que ya supera con amplitud
a los televisores que no lo incluyen, disco duro o puerto
de USB, o en los casos más avanzados conexión sin hilo,
Bluetooth y Wi-fi.
El año 2008, Samsung y Sony presentaron televisores
OLED de 31 pulgadas y con unos 8 milímetros de grosor.
Esta tecnología permite obtener una nitidez de imagen y
una gama e intensidad de colores que supera a cualquier
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 113
otro producto actual, importante es el paso a las pantallas
de 200 hertzs.[58]
Otro fenómeno que se está produciendo es la entrada
de alta definición en muchos nuevos terminales.[59]
Hay
dos “familias” de formatos de televisión de alta definición
(HDTV) : 1920 píxels X 1080 líneas o 1280 píxels X 720
líneas. Según datos de Jupiter Research, en Europa un
11% de los televisores están preparados, aunque sólo un
5% utilizan esta finalidad. La resolución de las pantallas
de ordenadores es un general muy superior a la de los apa-
ratos de televisión tradicionales; ha empezado un proceso
de convergencia entre ambos tipos de pantallas.
Reproductores portátiles de audio y vídeo Desde el
2005, el mercado de los reproductores portátiles se en-
cuentra en un proceso de renovación hacia aquellos dispo-
sitivos que son capaces de reproducir MP3 y MP4. Todas
las otras formas de audio, como los dispositivos analógi-
cos (radios), y dispositivos digitales (lectores de CD en
todos los formatos), se encuentran en claro retroceso. El
proceso de renovación se encuentra con la convergencia
de diversas funciones en un mismo aparato, como por
ejemplo el teléfono móvil que muchas veces incorpora
funciones de audio como reproductor de MP3 o radio.
Consolas de juego
Durante el año 2007, se produjo una explosión en las
ventas en el mundo de videoconsolas. Las nuevas con-
solas PlayStation 4 de Sony, Nintendo Wii (Wii U) de
Nintendo,[60]
y Xbox One de Microsoft renovaron el pa-
norama de las consolas ofreciendo a los usuarios una ex-
periencia de «nueva generación». En enero del 2009 la
consola Wii llegó al tercer lugar de uso de las consolas.[61]
Una parte importante del éxito de la consola Wii se basa
en su enfoque innovador del concepto de los juegos que
hacen que el jugador se involucre en hacer físicamente
los movimientos de los juegos en que participa. Una parte
importante radica en que ha sido capaz de crear una co-
munidad de juegos que saben sacar partido de las calida-
des diferentes de Wii, como el juego Wii Fit que incita a
realizar deporte a la vez que se juega. También ha sabido
atraer a gente de prestigio reconocido y de gran influencia
mediática como Steven Spielberg que se ha iniciado en el
mundo de los videojuegos con el juego Bloom Blox para
esta consola. Así la supremacía también se consolida en
el campo de los juegos donde de los cinco vieojuegos más
vendidos en el mundo al mayo de 2008, dos correspon-
den a la consola Wii.[62]
Han aparecido nuevas consolas
para público de más edad y caracterizadas por un me-
jor acabado y mejores características técnicas, como la
consola PSP y PSVita de Sony, con una excelente pan-
talla, que permite incluso reproducir películas y un gran
acabado.[34]
Más de doscientos millones de videojuegos para conso-
las se vendieron en Europa durante el 2008, con un creci-
miento del 18% respecto al año anterior.[63]
Las consolas
han ido incluyendo un gran número de capacidades -en la
línea de convergencia de dispositivos- principalmente op-
ciones multimédia, como reproducir películas o escuchar
música MP3.
Servicios en las TIC
Las tecnologías están siendo condicionadas por la evolu-
ción y la forma de acceder a los contenidos, servicios y
aplicaciones, a medida que se extiende la banda ancha y
los usuarios se adaptan, se producen unos cambios en los
servicios.
Con las limitaciones técnicas iniciales (128 kbit/s de an-
cho de banda), los primeros servicios estaban centrados
en la difusión de información estática, además de herra-
mientas nuevas y exclusivas de esta tecnología como el
correo electrónico, o los buscadores.
Las empresas y entidades pasaron a utilizar las TIC co-
mo un nuevo canal de difusión de los productos y servi-
cios aportando a sus usuarios una ubicuidad de acceso.
Aparecieron un segundo grupo de servicios TIC como el
comercio electrónico, la banca online, el acceso a conte-
nidos informativos y de ocio y el acceso a la administra-
ción pública.
Son servicios donde se mantiene el modelo proveedor-
cliente con una sofisticación, más o menos grande en fun-
ción de las posibilidades tecnológicas y de evolución de
la forma de prestar el servicio.
Correo electrónico Es una de las actividades más fre-
cuentes en los hogares con acceso a internet. El correo
electrónico y los mensajes de texto del móvil han modi-
ficado las formas de interactuar con amigos.
Un problema importante es el de la recepción de mensa-
jes no solicitados ni deseados, y en cantidades masivas,
hecho conocido como correo basura o spam. Otro pro-
blema es el que se conoce como phishing, que consiste
en enviar correos fraudulentos con el objetivo de engañar
a los destinatarios para que revelen información personal
o financiera.
Búsqueda de información Es uno de los servicios es-
trella de la sociedad de la información, proporcionado
para los llamados motores de búsqueda, como Google o
Yahoo, que son herramientas que permiten extraer de los
documentos de texto las palabras que mejor los repre-
sentan. Estas palabras las almacenan en un índice y sobre
este índice se realiza la consulta. Permite encontrar recur-
sos (páginas web, foros, imágenes, vídeo, ficheros, etc.)
asociados a combinaciones de palabras.[64]
Los resultados
de la búsqueda son un listado de direcciones web don-
de se detallan temas relacionados con las palabras clave
buscadas. La información puede constar de páginas web,
imágenes, información y otros tipos de archivos. Algunos
114 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
motores de búsqueda también hacen minería de datos y
están disponibles en bases de datos o directorios abiertos.
Los motores de búsqueda operan a modo de algoritmo o
son una mezcla de aportaciones algorítmicas y humanas.
Algunos sitios web ofrecen un motor de búsqueda como
principal funcionalidad: Dailymotion, YouTube, Google
Video, etc. son motores de búsqueda de vídeo.[65]
Banca online El sector bancario ha sufrido una fuer-
te revolución en los últimos años gracias al desarrollo de
las TIC, que ha permitido el fuerte uso que se está ha-
ciendo de estos servicios. Su éxito se debe a la variedad
de productos y a la comodidad y facilidad de gestión que
proporcionan. Los usuarios del banco lo utilizan cada vez
más, por ejemplo, para realizar transferencias o consultar
el saldo.[66]
Los problemas de seguridad son el phishing; el pharming,
que es la manipulación del sistema de resolución de nom-
bres en internet, que hace que se acceda a una web falsa;
el scam, intermediación de transferencias.[67]
Audio y música Desde la popularidad de los repro-
ductores MP3, la venta o bajada de música por internet
está desplazando los formatos CD.
Un nuevo servicio relacionado con los contenidos de au-
dio es el podcast, esta palabra viene de la contracción de
iPod y Broadcast. Son ficheros de audio grabados por afi-
cionados o por medios de comunicación, que contienen
noticias, música, programas de radio, entre otros. Se co-
difican normalmente en MPS, aunque pueden ser escu-
chados en el ordenador, es más habitual utilizar los repro-
ductores portátiles de MP3, como el iPod, que en abril del
2008 había vendido 150 millones de unidades en todo el
mundo.[68]
TV y cine Como servicio diferencial está el que ofre-
cen algunas redes de televisión IP, y que consiste en ver
contenidos en modalidad de vídeo bajo demanda. De ma-
nera que el usuario controla el programa como si tuviera
el aparato de vídeo en casa.
La TDT ofrecerá servicios de transmisión de datos e in-
teractividad, en concreto guías electrónicas de programa-
ción, servicios de información ciudadana y los relaciona-
dos con la administración y el comercio electrónico.
• Comparación de los distintos formatos
• HDTV 720p, tres veces la resolución estándar.
• Resolución estándar.
Las emisiones en alta definición no acaban de imponer-
se en todo el mundo por la existencia de dos formatos
posibles, cosa que obliga a las operadoras a escoger uno,
con el riesgo de optar por la opción menos popular, otro
motivo es la poca oferta de contenidos en alta definición.
Otro servicio, similar al audio, es el streaming de conteni-
dos de TV. Ahora mismo hay numerosos lugares web que
ofrecen el acceso a emisiones de TV por internet vía strea-
ming, que permite escuchar y ver los archivos mientras se
hace la transferencia, no siendo necesaria la finalización
del proceso.
Comercio electrónico El comercio electrónico es una
modalidad de la compra en distancia que está proliferan-
do últimamente, por medio de una red de telecomunica-
ciones, generalmente internet, fruto de la creciente fami-
liarización de los ciudadanos con las nuevas tecnologías.
Se incluyen las ventas efectuadas en subastas hechas por
vía electrónica.
Según datos de Eurostat 2008, un 30 % de los europeos
utilizaron internet para realizar compras de carácter pri-
vado durante el 2007, siendo Dinamarca (55%), y Ho-
landa (55%), los que más lo usaron. Los que estaban en
los últimos lugares eran Bulgaria y Rumanía (3%). Una
de cada ocho personas en la Europa de los 27, evita las
compras electrónicas por cuestiones de seguridad.[69]
E-administración- E-gobierno La tercera actividad
que más realizan los internautas es visitar webs de servi-
cios públicos, se encuentra sólo por detrás de la búsque-
da de información y de los correos electrónicos. Es una
realidad, que cada vez más usuarios de internet piden una
administración capaz de sacar más provecho y adaptada a
la sociedad de la información. La implantación de este ti-
po de servicios es una prioridad para todos los gobiernos
de los países desarrollados.[70]
Singapur y Canadá continúan liderando el mundo – con
un 89 y 88 por ciento, respectivamente- en cuanto a la
madurez de su servicio de atención respecto a impues-
tos, centro de la comunidad o pensiones. Esto se debe
que ambos países desarrollan estrategias para conseguir
una mejoría continua del servicio de atención al cliente en
cada una de las cuatro áreas claves: «conocer el cliente,
conectar, alinear el personal y no actuar en solitario».[71]
En los países de la Unión Europea el grado de evolución
se mide por el grado de implantación y desarrollo de los
veinte servicios básicos definidos en el programa eEurope
2005, y que se detallan a continuación:
Servicios públicos a los ciudadanos:
• Pagos de impuestos.
• Búsqueda de ocupación.
• Beneficios de la Seguridad Social (tres entre los cua-
tro siguientes).
• Subsidio de desocupación.
• Ayuda familiar.
• Gastos médicos (reembolso o pagos directos).
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 115
• Becas de estudios.
• Documentos personales (pasaporte y permiso de
conducir).
• Matriculación de vehículos (nuevos, usados e impor-
tados).
• Solicitud de licencias de construcción.
• Denuncias a la policía.
• Bibliotecas públicas (disponibilidad de catálogos,
herramientas de búsqueda).
• Certificados (nacimiento, matrimonio).
• Matriculación en la enseñanza superior/universidad.
• Declaración de cambio de domicilio.
• Servicios relacionados con la Salud.
Servicios públicos a las empresas:
• Contribuciones a la Seguridad Social para emplea-
dos.
• Impuestos de sociedades:declaración, presentación.
• IVA: declaración, presentación.
• Registro de nuevas sociedades.
• Tramitación de datos para estadísticas oficiales.
• Declaraciones de aduanas.
• Permisos medioambientales (presentación de infor-
mes incluido).
• Compras públicas o licitaciones.
E-sanidad Las TIC abren unas amplias posibilidades
para la renovación y mejora de las relaciones paciente-
médico, médico-médico y médico-gestor. El objetivo es
mejorar los procesos asistenciales, los mecanismos de co-
municación y seguimiento y agilizar los trámites burocrá-
ticos.
Educación La formación es un elemento esencial en
el proceso de incorporar las nuevas tecnologías a las ac-
tividades cotidianas, y el avance de la sociedad de la in-
formación vendrá determinado. El e-learning es el tipo
de enseñanza que se caracteriza por la separación física
entre el profesor (tutor o asesor) y el alumno, y que utili-
za Internet como canal de distribución del conocimiento
y como medio de comunicación. Los contenidos de e-
learning están enfocados en las áreas técnicas. A través
de esta nueva forma de enseñar el alumno y el docente
pueden administrar su tiempo, hablamos de una educa-
ción asincrónica.
Todo esto introduce también el problema de la poca ca-
pacidad que tiene la escuela para absorber las nuevas tec-
nologías. En este sentido, otro concepto de Nuevas Tec-
nologías son las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Edu-
cación (NTAE). El uso de estas tecnologías, entendidas
tanto como recursos para la enseñanza como medio para
el aprendizaje como medios de comunicación y expre-
sión y como objeto de aprendizaje y reflexión (Quintana,
2004).
Entre los beneficios más claros que los medios de comu-
nicación aportan a la sociedad se encuentran el acceso a la
cultura y a la educación, donde los avances tecnológicos y
los beneficios que comporta la era de la comunicación[72]
lanzan un balance y unas previsiones extraordinariamen-
te positivas. Algunos expertos[¿quién?]
han incidido en que
debe existir una relación entre la información que se su-
ministra y la capacidad de asimilación de la misma por
parte de las personas, por esto, es conveniente una ade-
cuada educación en el uso de estos poderosos medios.
Lo anterior conlleva que los docentes necesitan estar pre-
parados para empoderar a los estudiantes con las venta-
jas que les aportan las TIC. Escuelas y aulas deben contar
con docentes que posean las competencias y los recursos
necesarios en materia de TIC y que puedan enseñar de
manera eficaz las asignaturas exigidas, integrando al mis-
mo tiempo en su enseñanza conceptos y habilidades de
estas. Las simulaciones interactivas, los recursos educa-
tivos digitales y abiertos (REA), los instrumentos sofisti-
cados de recolección y análisis de datos son algunos de
los muchos recursos que permiten a los docentes ofrecer
a sus estudiantes posibilidades, antes inimaginables, para
asimilar conceptos. Es por ello que la UNESCO desa-
rrollo Estándares de Competencias para Docente s que
buscan armonizar la formación de docentes con los ob-
jetivos nacionales en materia de desarrollo. Para ello se
definieron tres factores de productividad: profundizar en
capital; mejorar la calidad del trabajo; e innovar tecnoló-
gicamente.
Para evitar la ambigüedad en la evaluación, La UNES-
CO creo el documento Técnico Número 2 denomina-
do “Medición de las tecnologías de la información y co-
municación (TIC) en educación – Manual del usuario
(UNESCO:2009) el cual señala que la implementación
de las TICs en la educación de los países en desarro-
llo es primordial para el logro del EPT (Educación Para
Todos:2005) cuyos objetivos apuntan a eliminar la dispa-
ridad en el acceso y la permanencia a la educación básica
para el año 2015.
Para lograr lo anterior propone inicialmente la creación
de indicadores que, a la vez de homologar, arrojen re-
sultados reales del fenómeno que puedan traducirse en
políticas encaminadas a los objetivos planteados.
Videojuegos La industria del entretenimiento ha cam-
biado, el escenario tradicional donde la música y el ci-
ne estaba en primer lugar, ha cambiado y ahora dominan
116 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
los videojuegos. Sobre todo la consola, utilizada princi-
palmente con juegos fuera de línea, Hay una tendencia a
utilizar cada vez menos el ordenador personal como pla-
taforma de juegos, a pesar de la crisis económica, hay un
aumento en el volumen de ventas de juegos y consolas.
Los juegos más vendidos en todo el mundo durante el
2009 son World of Warcraft y Second Life. El futuro de
los juegos sigue la tendencia de convergencia del resto de
aplicaciones. Por ejemplo, en los Estados Unidos, cuando
empieza el proceso de creación de una película se diseñan
conjuntamente film y videojuego y éste forma parte del
merchandising.
Videojuegos como recursos para la enseñanza
El ámbito educativo no escapa a la incorporación del vi-
deojuego como recurso para la enseñanza. Jugar para fa-
vorecer la construcción de significados. Los videojuegos
crean mundos virtuales donde la fantasía se hace presen-
te con fuertes similitudes con la realidad, incorporando
temas políticos, sociales y culturales. Es por ello, que los
niños lo cargan de sentido ya que brindan un contexto
a través de sus relatos y generan un espacio de coopera-
ción. “Al diseñar secuencias lúdicas como formas de ense-
ñar contenidos escolares, el maestro ofrece una tarea que
tiene sentido real para el niño, que esta contextualizada y
que presenta muchas oportunidades para interactuar con
otros sujetos co-construyendo el conocimientos con ellos”
(Sarle y Rosas, 2005)[73]
Servicios móviles La telefonía móvil es uno de los
apartados que aporta más actividad a los servicios de las
TIC. Además de las llamadas de voz, los mensajes cortos
(SMS) es uno de los sistemas de comunicación más ba-
ratos, eficaces y rápidos que existen. Los mensajes mul-
timedia (MMS) van ganando peso, poco a poco.
Nueva generación de servicios TIC
La mayor disponibilidad de banda ancha (10 Mbit/s) ha
permitido una mayor sofisticación de la oferta descrita,
se puede acceder a la TV digital, vídeo bajo demanda,
juegos online, etc.
El cambio principal que las posibilidades tecnológicas
han propiciado ha sido la aparición de fórmulas de coope-
ración entre usuarios de la red, donde se rompe el para-
digma clásico de proveedor-cliente.
La aparición de comunidades virtuales o modelos coope-
rativos han proliferado los últimos años con la configura-
ción de un conjunto de productos y formas de trabajo en
la red, que se han recogido bajo el concepto de Web 2.0.
Son servicios donde un proveedor proporciona el sopor-
te técnico, la plataforma sobre la que los usuarios auto-
configuran el servicio. Algunos ejemplos son:
Servicios Peer to Peer (P2P) Es la actividad que ge-
nera más tráfico en la red. Se refiere a la comunicación
entre iguales para el intercambio de ficheros en la red,
donde el usuario pone a disposición del resto, sus conte-
nidos y asume el papel de servidor. Las principales aplica-
ciones son eMule y Kazaa. La mayor parte de los ficheros
intercambiados en las redes P2P son vídeos y audio, en
diferentes formatos.
Blogs
Un blog, (en español también una bitácora) es un lugar
web donde se recogen textos o artículos de uno o diversos
autores ordenados de más moderno a más antiguo, y es-
crito en un estilo personal e informal. Es como un diario,
aunque muchas veces especializado, dedicado a viajes o
cocina, por ejemplo. El autor puede dejar publicado lo
que crea conveniente.
Comunidades virtuales Han aparecido desde hace
poco años un conjunto de servicios que permiten la crea-
ción de comunidades virtuales, unidas por intereses co-
munes. Se articulan alrededor de dos tipos de mecanis-
mos:
• Los etiquetados colectivos de información, para al-
macenar información de alguna manera (fotogra-
fías, bookmarks...). Un ejemplo sería el flickr.
• Las redes que permiten a los usuarios crear perfi-
les, lista de amigos y amigos de sus amigos. Las
más conocidas son MySpace, Facebook, LinkedIn,
Twitter.
Sus bases tecnológicas están basadas en la consolidación
de aplicaciones de uso común en un único lugar. Se utili-
zan tecnologías estándares, como el correo electrónico y
sus protocolos; http para facilitar las operaciones de subir
y bajar información, tanto si son fotos o si es información
sobre el perfil. Las características del chat también están
disponibles y permiten a los usuarios conectarse instan-
táneamente en modalidad de uno a uno o en pequeños
grupos.
Impacto y evolución de los servicios
En la tabla se puede ver cuales son los servicios más popu-
lares en Europa. Aunque los datos son del año 2005, mar-
can claramente la tendencia del estilo de vida digital.[74]
1.19.4 Papel de las TIC en la empresa
• Información, bajada de los costes;
• Deslocalización de la producción (centros de
atención a clientes).
1.19. TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 117
• Mejor conocimiento del entorno, mejora de la
eficacia de las tomas de decisiones.
• A nivel de la estructura de la empresa y de la gestión
del personal:
• Organización menos jerarquizada, repartición
sistemática y práctica de la información.
• Mejor gestión de los recursos humanos.
• A nivel comercial:
• Extensión del mercado potencial (comercio
electrónico).
• Una bajada de los costes logísticos.
• Desarrollo de las innovaciones en servicios y
respuestas a las necesidades de los consumi-
dores
• Mejora de la imagen de marca de la empresa
(empresa innovadora).
1.19.5 Límites de la inversión en las TIC
• Problemas de rentabilidad:
1. Costo del material, del Software, del mantenimiento
y de la renovación.
2. Es frecuente ver un equipamiento excesivo respecto
a las necesidades, y una sub-utilización de los soft-
ware.
3. Costo de la formación del personal, incluyendo la
reducción de su resistencia a los cambios.
4. Costo general para la modificación de las estructu-
ras, para la reorganización del trabajo, para la su-
perabundancia de información.
5. Costo debido al ritmo constante de las innovaciones
(18 meses)
6. Rentabilidad difícil de cuantificar o prever sobre los
nuevos productos.
• Otras inversiones pueden ser igualmente benéficas:
1. Investigación y desarrollo.
2. Formación del personal.
3. Formaciones comerciales, organizativas, logísticas.
La globalización de las NTIC permite un acceso 24h/24,
desde cualquier punto de la Tierra, a un conjunto de
recursos (datos, potencia informática), lo que comporta
también efectos perversos en términos de seguridad y de
ética, agravados por la internacionalización de determi-
nadas actuaciones: chantaje, estafa, subversión, etc. Se
puede afirmar que ningún gobierno ha conseguido una
vigilancia del respeto de reglas «mínimas consideradas
comunes».
1.19.6 Efectos de las TIC en la opinión pú-
blica
Las nuevas tecnologías de la Información y la Comuni-
cación están influyendo notoriamente en los procesos de
creación y cambio de las corrientes de opinión pública.
Objetos tan habituales como la televisión, el móvil y el or-
denador, además de la radio, están constantemente trans-
mitiendo mensajes, intentando llevar a su terreno a los
oyentes, telespectadores o usuarios de estos medios. A
través de mensajes de texto, correos electrónicos, blogs,
y otros espacios dentro de internet, las personas se de-
jan influir sin apenas ser conscientes de ello, afirmando
que creen esa versión porque «lo han dicho los medios»
o «viene en internet». Estos son la vía de la verdad para
muchos de los ciudadanos, sin saber que en ellos también
se miente y manipula. Dependiendo de la edad, estatus
social, nivel de educación y estudios, así como de vida,
trabajo y costumbres, las TIC tienen un mayor impacto
o menos, se da más un tipo de opinión u otra y diferentes
formas de cambiarla.
Aparte, también se forma la opinión pública en función
de los intereses de los medios y otros agentes importan-
tes en el ámbito de las TIC. Aquí se encuadran diferentes
teorías, muy relevantes y conocidas todas ellas, de las que
destacaremos dos: la Teoría de la espiral del silencio (Eli-
sabeth Noëlle Neumann: «La espiral del silencio»[75]
y la
de las agendas de los medios. Cuando una persona se en-
cuentra dentro de un debate o un círculo de personas, no
expresará su opinión si sólo coincide con la de la minoría,
por lo que su visión quedaría silenciada. También sue-
le pasar que aunque intente hacerse oír, la otra visión es
seguida por tanta gente que no se escuchará la de esa per-
sona o grupo minoritario. La teoría de la agenda setting,
o agenda de los medios se refiere a los temas que eligen
los medios que sean de relevancia pública y sobre los que
se tiene que opinar, en función de sus intereses. Así ve-
mos que los medios son como cualquier persona física
que mira sólo por su propio bien, y en función de esto, en
el mundo se le dará visibilidad a una cosa u a otra.
Efectivamente, como menciona numerosos autores como
Orlando J. D'Adamo en su obra “Medios de Comunica-
ción y Opinión Pública”,[76]
los medios son el cuarto po-
der. A través de ellos se forma y modifica la opinión pú-
blica en la era de la electrónica. Las nuevas tecnologías,
más allá de democratizar su uso, la divulgación de la cul-
tura, y ofrecer información para que los habitantes del
planeta estén informados, tienen la capacidad de adorme-
cer y movilizar grupos sociales por medio de esta comu-
nicación de masas en las que se concretan las diferentes
corrientes de opinión a través de personajes mediáticos y
bien visibles.
118 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
1.19.7 Apertura de los países a las TIC
Cada año, el Foro Económico Mundial publica el índice
del estado de las redes (Networked Readiness Index), un
índice definido en función del lugar, el uso y el beneficio
que puede extraer un país de las Tecnologías de la in-
formación y de las comunicaciones. Este índice tiene en
cuenta más de un centenar de países (122 en 2006-2007)
y permite establecer una clasificación mundial.[77]
1.19.8 Lo que abarca el concepto de “nue-
vas tecnologías”
Al decir “nuevas tecnologías” nos estamos refiriendo a un
concepto que abarca a las “tecnologías de la información
y la comunicación”, aunque a veces se dejan fuera proyec-
tos e investigaciones ligados a la biotecnología, así como
proyectos ligados a nuevos materiales (por ejemplo fibra
de carbono, nanotubos, polímeros, etc.).[78][79][80][81]
En
sentido amplio, “nuevas tecnologías” también abarcan las
áreas recién citadas.
1.19.9 Véase también
• Trabajo colaborativo
• Comunidades de práctica
• Comunicación alternativa y aumentativa
• Producción textual colaborativa
• Tecnologías de la información y la comunicación
para la enseñanza
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• AulaTIC. Las TIC en el Aula
• Las tecnologías de información y comunicación
(TIC): Valor agregado al aprendizaje en la escuela
• Identificación de patrón de extensión de Internet y
las TIC en las empresas españolas según sus sectores
de actividad. PDF
• Informe sobre el estado actual de la Sociedad de la
Información Internacional en España y comparativa
de las comunidades autonómicas (en catalán)
• Las TICs y el aprendizaje colaborativo
• ¿Nos acercamos a una nueva era en las tecnologías
de la información?
• Gestión TIC y Estado en Chile…Falta Comunica-
ción
1.20 Adolescencia
Grupo de adolescentes
La adolescencia es un periodo en el desarrollo biológico,
psicológico, sexual y social inmediatamente posterior a
la niñez y que comienza con la pubertad. Es un periodo
vital entre la pubertad y la edad adulta, su rango de dura-
ción varía según las diferentes fuentes y opiniones médi-
cas, científicas y psicológicas, generalmente se enmarca
su inicio entre los 10 y 12 años, y su finalización a los 19
o 20.[1]
Para la Organización Mundial de la Salud, la adolescencia
es el período comprendido entre los 10 y 19 años y está
comprendida dentro del período de la juventud —entre
los 10 y los 24 años—. La pubertad o adolescencia inicial
es la primera fase, comienza normalmente a los 10 años
en las niñas y a los 11 en los niños y llega hasta los 14-15
años. La adolescencia media y tardía se extiende, hasta
los 19 años. A la adolescencia le sigue la juventud plena,
desde los 20 hasta los 24 años.[2][1]
Algunos psicólogos consideran que la adolescencia abar-
ca hasta los 21 años[3]
e incluso algunos autores han ex-
tendido en estudios recientes la adolescencia a los 25
años.[3]
1.20. ADOLESCENCIA 121
1.20.1 Definición de la adolescencia y sus
características
La adolescencia es principalmente una época de cam-
bios. Es la etapa que marca el proceso de transformación
del niño en adulto, es un período de transición que tiene
características peculiares. Se llama adolescencia, porque
sus protagonistas son jóvenes que aún no son adultos pe-
ro que ya no son niños. Es una etapa de descubrimiento
de la propia identidad (identidad psicológica, identidad
sexual...) así como la de autonomía individual.
En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia sig-
nifica la eclosión de la capacidad afectiva para sentir y
desarrollar emociones [4]
que se identifican o tiene rela-
ción con el amor. El adolescente puede hacer uso de su
autonomía y comenzar a elegir a sus amigos y a las per-
sonas que va a querer. Hasta entonces no ha escogido a
sus seres queridos. Al nacer conoció a sus padres y tal
vez a algunos hermanos y el resto de sus familiares. Des-
pués, de alguna manera, sus padres fueron eligiendo sus
compañeros de clase y amigos. Pero al llegar a la adoles-
cencia, puede hacer uso de cierta capacidad de elección
para poner en marcha uno de los mecanismos más signi-
ficativos de esta etapa. Llevando implícita la capacidad
para discriminar sus afectos: querer de diferente manera
a cada persona que le rodea y personalizar sus afectos.
Esto debido a la llegada del pensamiento abstracto que
le permite desarrollar su capacidad para relativizar. La
discriminación de afectos, a través del establecimiento de
diferencias en el tipo y la profundidad de sentimientos,
le permite la personalización de sus afectos. El adoles-
cente está en un camino medio entre la edad adulta y la
infancia, en lo que hace referencia a la vivencia de sus
emociones, estando presente una mezcla singular de sus
comportamientos. Todavía tiene una forma de manifestar
sus deseos mediante una emotividad exacerbada o con la
espontaneidad propia de la infancia, pero ya empieza a
actuar de una manera sutil en las interacciones, o con una
cierta represión relativa de sus emociones, tal como hace
el adulto.[5]
Adolescentes chinos con ropa tradicional Hanfu.
Etapas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que
una de cada cinco personas en el mundo es adolescente,
85 por ciento de ellos viven en países pobres o de ingre-
sos medios, y alrededor de 1,7 millones de ellos mueren
cada año.[6]
La OMS define la adolescencia como la etapa
comprendida entre los 10 u 11 años hasta los 19 años, y
considera dos fases: la adolescencia temprana, de los 10
u 11 hasta los 14 o 15 años, y la adolescencia tardía, de
los 15 a los 19 años.[7]
Sin embargo, la condición de ju-
ventud no es uniforme y varía según el grupo social que
se considere apto.
Características
La adolescencia se caracteriza por el crecimiento físico y
desarrollo psicológico, y es la fase del desarrollo humano
situada entre la infancia y la edad adulta. Esta transición
debe considerarse un fenómeno biológico, cultural y so-
cial.
Muchas culturas difieren respecto a cuál es la edad en la
que las personas llegan a ser adultas. En diversas regio-
nes, el paso de la adolescencia a la edad adulta va unido
a ceremonias y/o fiestas, como por ejemplo en el Benei
Mitzvá, que se celebra a los 12 años para las niñas y 13
años para los niños (12 Años para los niños ortodoxos).[8]
Aunque no existe un consenso sobre la edad en la que
termina la adolescencia, psicólogos como Erik Erikson
consideran que la adolescencia abarca desde los doce o
trece años hasta los veinte o veintiún años.[9]
Según Erik
Erikson, este período de los 13 a los 21 años es la búsque-
da de la identidad, define al individuo para toda su vida
adulta quedando plenamente consolidada la personalidad
a partir de los 21 años.[10]
Sin embargo, no puede gene-
ralizarse, ya que el final de la adolescencia depende del
desarrollo psicológico, la edad exacta en que termina no
es homogénea y dependerá de cada individuo, etc.
1.20.2 Maduración sexual
En la adolescencia temprana y para ambos sexos, no se
manifiestan grandes desarrollos de los caracteres sexua-
les secundarios, pero suceden cambios hormonales a ni-
vel de la hipófisis, como el aumento en la concentración
de gonadotropinas (hormona folículoestimulante) y de
esteroides sexuales. Seguidamente aparecen cambios fí-
sicos, sobre todo cambios observados en la glándula ma-
maria de las niñas, los cambios genitales de los varones y
el vello pubiano en ambos sexos.[11]
Mujeres
El primer cambio identificable en la mayoría de las niñas
es la aparición del botón mamario. La adolescencia en las
mujeres comienza a los 10 o 12 años.
122 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Ciclos de retroalimentación hormonales. 1.- hormona fo-
liculoestimulante - FSH, 2.- hormona luteinizante - LH, 3.-
progesterona, 4.- estrógeno, 5.- hipotálamo, 6.- glándula pi-
tuitaria, 7.- ovario, 8.- embarazo - hCG (gonadotropina co-
riónica humana - hCG), 9.- testosterona, 10.- testículo, 11.-
incentivos, 12.- prolactina PRL. Véase también sistema endo-
crino y retroalimentación negativa endocrina.
Se caracteriza por un agrandamiento en el tejido glandu-
lar por debajo de la areola, consecuencia de la acción de
los estrógenos producidos por el ovario. La edad de apa-
rición es después de los 8 años; puede ser unilateral y per-
manecer así por un tiempo, y casi siempre es doloroso al
simple roce. Al avanzar la adolescencia, el desarrollo ma-
mario, además de ser cuantitativo, es cualitativo: la areola
se hace más oscura y más grande, y sobresale del tejido
circundante, aumenta el tejido glandular, se adquiere la
forma definitiva, generalmente cónica, y se desarrollan
los canalículos. Puede haber crecimiento asimétrico de
las mamas.
El vello púbico, bajo la acción de los andrógenos adrena-
les y ováricos, es fino, escaso y aparece inicialmente a lo
largo de los labios mayores, y luego se va expandiendo. El
vello púbico en algunos casos coincide con el desarrollo
mamario y en otros puede ser el primer indicio puberal.
Suele comenzar a notarse a los 9 o 10 años de edad. Al pa-
sar los años, el vello pubiano se hace más grueso y menos
lacio, denso, rizado y cubre la superficie externa de los
labios, y se extiende hasta el monte de Venus, y alcanza
la forma triangular característica adulta después de 3 a 5
años (aproximadamente entre los 15 y 16 años de edad).
El vello axilar y el vello corporal aparecen más tarde.
Los genitales y las gónadas cambian de aspecto y configu-
ración. Los labios mayores aumentan de vascularización y
aumenta la cantidad de folículos pilosos, hay estrogeniza-
ción inicial de la mucosa vaginal, los ovarios y el cuerpo
del útero aumentan en tamaño. Las trompas de Falopio
aumentan después de tamaño, y aumenta el número de
pliegues en su mucosa. Los labios menores se desarro-
llan, los labios mayores se vuelven luego delgados y se
pigmentan y crecen, para cubrir el introito. La vagina al-
canza una profundidad de 8 cm y, luego, de 10–11 cm.
Por efectos estrogénicos, la mucosa se torna más gruesa,
las células aumentan su contenido de glucógeno y el pH
vaginal pasa de neutro a ácido un año antes de la primera
menstruación (conocida con el nombre de menarquia o
menarca).
Se desarrollan las glándulas de Bartolino, aumentan las
secreciones vaginales, la flora microbiana cambia (apare-
ce el bacilo de Doderlein), la vulva sufre modificaciones
en su espesor y coloración. Por último, en las mujeres que
nacen con himen, éste se engrosa y su diámetro alcanza 1
cm.
La menarquia o menarca, que es la primera menstruación,
aparece precedida por un flujo claro, inodoro, transparen-
te y bacteriológicamente puro que, visto al microscopio,
tiene aspecto de hojas de helecho. La menarquia tiende a
presentarse a los 11 o 12 años. Se denomina pubertad pre-
coz cuando aparece de manera anormalmente temprana
(8-10 años).
Varones
Los testículos prepuberianos tienen un diámetro aproxi-
mado de 2,5 a 3 cm, el cual aumenta por la prolifera-
ción de los túbulos seminíferos. El agrandamiento del
epidídimo, las vesículas seminales y la próstata coinci-
den con el crecimiento testicular, pero no es apreciable
externamente. En el escroto se observa un aumento en la
vascularización, adelgazamiento de la piel y desarrollo de
los folículos pilosos.
La espermatogénesis —es decir, la producción de
espermatozoides— se detecta histológicamente entre los
11 y 15 años de edad, y la edad para la primera eyacula-
ción o espermarquia es entre los 12 y los 16 años. El pene
comienza a crecer en longitud y también a ensancharse
aproximadamente un año después de que los testículos
aumentan de tamaño. Las erecciones son más frecuentes
y aparecen las emisiones nocturnas.
El vello sexual aparece y se propaga hasta el pubis, donde
se aprecia más grueso y rizado. Puede comenzar a apa-
recer el vello axilar y, en ocasiones, en el labio superior
(bigote). El vello en los brazos y en las piernas se torna
más grueso y abundante alrededor de los 14 años. Au-
menta la actividad apocrina —es decir, de la secreción
de las glándulas suprarrenales— con la aparición de hu-
medad y olor axilares.
1.20.3 Crecimiento y desarrollo
Desde el punto de vista práctico, los cambios habituales
del crecimiento tienen tres grandes características:
1. Se realizan en forma secuencial, es decir, unas ca-
racterísticas aparecen antes de que aparezcan otras,
1.20. ADOLESCENCIA 123
como es el caso del crecimiento de los senos antes de
la aparición de la menstruación (o regla o periodo),
el vello púbico antes que el axilar, los miembros in-
feriores crecen primero que el tronco, los testículos
se incrementan antes que el pene, etc.
2. El tiempo de comienzo, la magnitud y la velocidad
de cada evento es considerablemente variable entre
las edades y los sexos.
3. Cada evento del crecimiento sigue la ley de la va-
riabilidad individual del desarrollo. Cada individuo
tiene una propia manera de ser y la conserva a tra-
vés de los años de la adolescencia, y en ella influyen
diversos factores, como su origen étnico, su constitu-
ción genética o familiar, nutrición, funcionamiento
endocrino y ambiente sociocultural. Basado en ello,
la evaluación de la maduración sexual suele ser más
valiosa desde el punto de vista clínico que la edad
cronológica, que es la correlación que por lo general
preocupa a los padres y al mismo adolescente.
Altura: el estirón de la adolescencia
Crecer es una característica destacada de la pubertad, el
brote o estirón de la pubertad es una de las características
fundamentales de la adolescencia. Tiene una duración de
3 a 4 años, con un promedio de 24 a 36 meses. Está carac-
terizado por un rápido crecimiento del esqueleto, llama-
do punto de velocidad máxima (PVM), que se manifiesta
por un aumento rápido de la talla o crecimiento lineal, de
aproximadamente 8 cm en la mujer y de unos 10 cm en
el varón.[11]
Es seguida por una desaceleración o enlente-
cimiento progresivo del crecimiento lineal, hasta que se
detiene por la fusión de las epífisis de los huesos largos,
como consecuencia de los cambios hormonales.
Actualmente se considera que el incremento en la velo-
cidad de crecimiento es el primer signo de inicio de la
pubertad en las niñas, aunque es más fácil de visualizar di-
cho cambio en el botón mamario. El crecimiento corporal
no es homogéneo, por lo general se aprecia una gradien-
te distal:proximal, es decir, los pies y las manos crecen
antes que las piernas y los antebrazos, y éstos lo hacen
antes que los muslos y los brazos. La cadera crece an-
tes que los hombros y el tronco, el cual se acompaña de
una epífisis vertebral transitoria. Todos los órganos par-
ticipan en el estirón del crecimiento, a excepción de la
cabeza, el timo, el tejido linfático y la grasa subcutánea.
El inicio del estirón es variable en edad, por lo que los
padres o el adolescente puede manifestar preocupación
por una supuesta precocidad o retardo en el crecimien-
to. Las necesidades nutricionales se hacen más intensas,
hay disimetría fisiológica que causa cierta ‘’torpeza’’ mo-
tora, aumenta el metabolismo del calcio en el período de
crecimiento rápido.
Otros cambios físicos
Los cambios biológicos y orgánicos durante la adolescen-
cia marcan de modo casi definitivo el dimorfismo sexual.
Estos cambios dependen en gran medida del tipo cons-
titucional, factores genéticos y otros más circunstancia-
les como la nutrición o la presencia o no de determina-
dos desbalances hormonales que no necesariamente tie-
nen que ser patológicos. En ocasiones los adolescentes
se preguntan el por qué de la diferencia en el desarro-
llo y la aparición de los caracteres sexuales entre unos y
otros, y la respuesta puede encontrarse en cualquiera de
los elementos señalados anteriormente. No obstante hay
características que deben aparecer en una edad determi-
nada, independientemente de las variables, por lo que se
recomienda que ante cualquier inquietud se consulten a
los especialistas en la temática.
Peso En las mujeres, durante la pubertad temprana, la
ganancia de peso continúa siendo de 2 kg por año, pero
luego experimenta una aceleración que llega a un máxi-
mo después de alcanzar el punto de velocidad máxima de
crecimiento. En los varones, el peso coincide con la talla,
es decir, de 100 a 200 gramos por año. El aumento del
peso puberal viene a representar el 50% del peso ideal
del individuo adulto.[cita requerida]
Grasa corporal La grasa corporal total aumenta en la
pubertad temprana para ambos sexos. Más adelante, las
mujeres depositan grasa de manera más rápida y más ex-
tensa que en los varones, con predominio en miembros
superiores, tronco y parte superior del muslo. En condi-
ciones no patológicas, en ningún momento de la puber-
tad se espera que las mujeres pierdan grasa, mientras que
los varones en el crecimiento rápido, pierden grasa en los
miembros y el tronco.
La mujer y el varón prepuberales tienen igual proporción
entre masa magra (tejido muscular, huesos y vísceras) y
tejido adiposo. En el varón, el aumento de la masa ma-
gra es paralelo al incremento de la talla y del estirón pu-
beral en músculos y huesos, los cuales coinciden con el
punto de velocidad máxima (PVM) de crecimiento. Por
el contrario, en las mujeres se continúa acumulando el
tejido adiposo en las extremidades y en el tronco. Este
crecimiento divergente da como resultado que los varo-
nes tengan hasta un 45 por ciento de su peso corporal en
músculos y que las mujeres hasta un 30 por ciento de su
peso corporal en grasa. Al final de la pubertad, los varo-
nes son más pesados que las mujeres. El dimorfismo es
muy importante para considerar el sobrepeso en el ado-
lescente, ya que se debe determinar si es a expensas de
tejido graso o de tejido magro. Los hombros y el tórax
son más anchos que las caderas en el varón y a la inversa
en las mujeres y, en relación con el tronco, las piernas son
más largas en el varón.
124 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
Cabeza La cabeza aumenta muy poco en tamaño, pe-
ro la cara se diferencia tomando aspecto de adulto, sobre
todo por el reforzamiento mandibular, muy evidente en el
varón y por los cambios en la nariz. Bajo las influencias
de los andrógenos se establece también una diferencia en
la parte anterior del cartílago tiroides y las cuerdas voca-
les, que tienen el triple de longitud en los niños que en las
niñas.
Crecimiento muscular El crecimiento muscular es un
hecho sobresaliente, especialmente mientras dura el esti-
rón de la estatura, con predominio en el varón, sobre todo
por la acción de los andrógenos, que también influyen en
la adquisición de la fuerza muscular. Por supuesto, el ta-
maño, la fuerza y la habilidad pueden no ser diferentes
en un varón y una mujer, en función de la actividad física
que desarrollen. El corazón y los pulmones también par-
ticipan en el estirón del adolescente, más marcadamente
en los varones, en quienes aumenta la presión arterial, así
como la capacidad sistólica.
Dentición Importa el diagnóstico de las caries y alte-
raciones mecánicas. En general, se completan 28 piezas
durante la adolescencia.
• De 9 a 11 años: 4 premolares
• De 10 a 12 años: los segundos premolares
• De 10 a 14 años: los caninos
• De 11 a 13 años: los segundos molares
• De 14 a 18 años las llamadas muelas de juicio, con
lo que se completa la dentadura adulta.
1.20.4 Atención del adolescente
A diferencia de lo que sucede en los niños, en los adoles-
centes, en la medida que aumenta la edad, se incrementa
la mortalidad.[6]
La prevención primordial y la promoción
de factores generales y específicos de protección evitan y
controlan los daños y trastornos en la salud del adolescen-
te. Algunos de estos factores de protección incluyen la
educación, la nutrición, las inmunizaciones, el ejercicio
físico, el tiempo libre justo, la promoción de las activi-
dades familiar, la atención al desarrollo emocional, las
oportunidades de trabajo y el desarrollo de cambios en
las legislaciones favorables para el niño y el adolescente.
En los servicios de salud se debe promover la prevención
del cáncer pulmonar, la prevención de los embarazos pre-
coces, de las infecciones de transmisión sexual y de los
accidentes y la evaluación de los patrones de crecimiento
y desarrollo.
En el planeta, las principales causas de fallecimiento en-
tre los adolescentes varían poco entre los distintos países:
heridas no intencionales (particularmente accidentes de
tránsito), sida (es la principal causa de muerte de muje-
res jóvenes en África), otras enfermedades infecciosas,
homicidio y otras heridas intencionales (especialmente
importante en Suramérica), como la guerra, el suicidio
y las heridas auto-infligidas.[16]
1.20.5 Medios de comunicación y adoles-
centes
La introducción masiva de dispositivos tecnológicos en
la actualidad ha causado un gran cambio en la vida de los
seres humanos. Los adolescentes son los más vulnerables
debido a que ellos han nacido en una sociedad tecnológica
y por lo tanto son los que han acogido de manera más per-
sonal dichos dispositivos. Estudios han demostrado que
el teléfono móvil es el dispositivo tecnológico más popu-
lar entre los adolescentes y su disponibilidad casi llega al
100%.[17]
El rol de los medios de comunicación en el proceso de
socialización
La conducta de los adolescentes está determinada por los
agentes de socialización: grupo de pares, familia y centro
de estudios que son los que les brindan a los jóvenes en-
señanzas sobre la vida y que en el caso ideal traen como
consecuencia final del proceso de socialización el desa-
rrollo de la personalidad del adolescente y la adquisición
de las capacidad de autocontrol y la de control social, es
decir el saber comportarse en un entorno social y por con-
siguiente aceptar las diferencias de pensamiento de los
demás.[18]
En el siglo XXI se ha vuelto importante la fuerza que han
adquirido los medios de comunicación y en consecuencia
las innovaciones de los dispositivos tecnológicos desde
la radio, hasta los smartphones pasando por la televisión
y el internet. Las TIC (tecnologías de la información y
la comunicación), han tomado un papel protagónico en
nuestra sociedad y especialmente en la vida de los ado-
lescentes y su proceso social dando paso a la llamada “re-
volución digital”.[19][20][21]
Los medios de comunicación como agente de sociali-
zación El incrementado uso de los medios de comuni-
cación así como su importancia en el mundo actual han
hecho que estos se conviertan en el tercer agente de social
después del grupo de pares y la familia en la socialización
de los adolescentes.
Las TIC forman una escolarización paralela a la educa-
ción formal ya que culturizan a los jóvenes con la diver-
sa información a la que se tiene acceso.[22][23]
(Pindado
2009; Montón y Casado 2005). El consumo que los jóve-
nes hacen de las estas, en especial del internet, está trans-
formando el ocio y las formas de interacción de los ado-
lescentes con su entorno y a la sociedad en su conjunto
1.20. ADOLESCENCIA 125
(Rubio 2010). Según Pindado (2009), los medios de co-
municación funcionan como mediadores de la socializa-
ción justamente entre los adolescentes y su entorno, es
decir entre ellos y sus familias o grupo de pares.
Las consecuencias psicosociales del uso de dispositi-
vos tecnológicos Adicción La consecuencia psicoso-
cial principal que perjudica a los adolescentes es la adic-
ción al celular, internet o juegos de video. Esta adicción
es denominada como “comportamental”, es decir que es
una adicción sin el consumo de sustancias que produce los
mismos síntomas que las adicciones que sí incluyen sus-
tancias en el adicto como la ansiedad.[24]
Los adolescen-
tes son más proclives a tener conductas adictivas porque
han nacido en un mundo de internet y dispositivos tec-
nológicos y conjuntamente, son ellos los que disponen de
mayor tiempo libre para ocuparlo en las redes sociales o
videojuegos. Sin embargo, no todos los adolescentes caen
en la adicción, los más propensos a caer son aquellos que
tienen una personalidad vulnerable, una estructura fami-
liar débil y relaciones sociales pobres.[25]
Además la pre-
sión de grupo así como el estrés también contribuyen a
que un individuo se vuelva adicto. El uso de los TIC es
visto como un método de escape por algunos adolescentes
que sienten una falta de amor fraternal o incomprensión
de parte de los adultos.[26][27]
El abuso de las redes sociales y de los videojuegos puede
llegar a aprisionar a los adolescentes ya que el mundo vir-
tual contribuye a que se cree una identidad falsa y a la vez
distanciar al individuo de la realidad. Cuando un joven es
adicto a cualquier TIC, siente que solo va a sentirse feliz
y bien al utilizar dicho dispositivo, sin embargo luego se
sentirá solo y su satisfacción al usar aquello que le causa
adicción disminuirá[28]
(Echeburúa y De Corral 2010).
La adicción trae como consecuencia un sinnúmero de
problemas en los adolescentes como por ejemplo, con-
flictos personales, bajo rendimiento académico y proble-
mas familiares vinculados con la falta de comunicación
y desobediencia. Hoy en día muchos adolescentes están
más pendientes de las relaciones virtuales que de las per-
sonales lo cual lleva al aislamiento (Morales 2012; De Ve-
ga Sáenz 2011). Conjuntamente, Huanca (2011) afirma
que los juegos de internet fomentan el comportamiento
criminal, la discriminación racial y la falta de respeto a
la autoridad. En suma, la adicción a las TIC puede llevar,
como resultado, a otras adicciones como por ejemplo la
adicción al sexo, o otros problemas psicopatológicos co-
mo la depresión, fobia social u otros problemas de tipo
obsesivo compulsivo (Echeburúa y De Corral 2010).
Cyberbullying Además de la adicción, otros problemas
que surgen del uso de los dispositivos tecnológicos son
las bromas, actos ilícitos o agresiones para perjudicar a
algún adolescente. Este fenómeno es conocido como el
cyberbullying y ocasiona la pérdida de la autoestima del
individuo que es atacado y en casos muy graves puede lle-
gar a causar depresión y la necesidad de que la víctima sea
cambiada de centro de estudios.[29]
Desarrollo Cognitivo
No todas las consecuencias del uso de dispositivos tecno-
lógicos son negativas. De Vega Sáenz (2011) resalta los
beneficios que aportan como el aumento de la capacidad
intelectual y de rendimiento, el aumento de la inteligen-
cia espacial y la capacidad de distinguir rápidamente la
información importante de la adjunta permitiendo tomar
decisiones más rápidas y acertadas.
1.20.6 Tradiciones
La llegada a la adolescencia se ha celebrado siempre
con distintos rituales y ritos de paso, como pueden ser,
por ejemplo, las distintas fiestas que, organizadas por los
quintos, se realizan en España e Hispanoamérica. Tam-
bién por ejemplo, la celebración de Japón de esto se llama
seijin shiki (la “venida de la edad”).
• Véase también: fiesta de quince años.
La adolescencia en el judaísmo
La tradición judía considera que los varones son miem-
bros de la comunidad adulta a la edad de 13 años y las
chicas a la edad de 12, y esta transición se celebra me-
diante un ritual, llamado "Bat Mitzvah" para las mujeres,
y el "Bar Mitzvah" para los varones
1.20.7 Véase también
1.20.8 Referencias
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1.20.9 Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multi-
media sobre Adolescencia. Commons
• Características de la Adolescencia. Escuela para Pa-
dres de SerPapás.com
• Medicina de adolescentes.
• Los problemas sociales en la juventud contribuyen a
la ansiedad y la depresión (en español). Artículo por
HealthDay, traducido por Hispanicare.
• Cómo hablar con su hijo sobre la pubertad (en es-
pañol). Por KidsHealth.com (2014).
1.21 Identidad
El término identidad puede referirse:
• en filosofía, a la identidad (filosofía), la relación
que toda entidad (filosofía, matemáticas, lógica,
etc.) mantiene sólo consigo misma;
• en matemática, a una identidad (matemática), una
igualdad que permanece verdadera sin importar los
valores que se asignen a las variables que aparecen
en ella;
a la función identidad, una función matemá-
tica que devuelve su propio argumento;
1.21. IDENTIDAD 127
• en ciencias sociales (principalmente psicología y so-
ciología), a la identidad, un concepto para enten-
der el desarrollo psicológico y social de cada ser hu-
mano;
a la identidad cultural, el conjunto de valo-
res, símbolos , creencias y costumbres de una
cultura.
en sexualidad, a la identidad de gé-
nero, la percepción subjetiva de ca-
da persona en cuanto a sentirse va-
rón o mujer no sólo en términos
biológicos sino también psicosocia-
les, que pueden ser independientes
de los caracteres físicos;
a la identidad sexual, la identi-
dad basada en la orientación sexual
o en características sexuales bio-
lógicas;:a la identidad nacional,
la identidad basada en el concep-
to de nación, es decir, el sentimien-
to de pertenencia a una colectivi-
dad histórico-cultural definida con
características diversas, rasgos de
cosmovisión definidos con mayor
o menor localismo o universalismo
(desde la cultura a la civilización),
costumbres de interacción, organi-
zación social y política (particular-
mente, el Estado -tanto si se identi-
fica con él como si se identifica con-
tra él-);
a la identidad política, una forma de identidad
social que marca la pertenencia a ciertos gru-
pos que tengan en común una lucha por alguna
forma de poder;
• a la identidad de lugar
1.21.1 Nombres de grupos o movimientos
políticos o sociales
• a Identidad, Tradición, Soberanía, un grupo del
Parlamento Europeo;
• a Identidad Cristiana, un movimiento y funda-
mentalista cristiano de los Estados Unidos;
• a Identidad del Reino de Valencia (IRV), un par-
tido de la Comunidad Valenciana, en España;
• a Hijos por la Identidad y la Justicia contra el
Olvido y el Silencio, una organización de Argenti-
na;
• al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (Identidad
Rodriguista);
• a Identidade Galega, una organización en Galicia,
España;
• a identidad dejando huella, un grupo político es-
tudiantil;
1.21.2 Obras artísticas o literarias
• a La identidad (título original: L'identité), una no-
vela de Milan Kundera, 1996;
• a Identidad (película), una película estadounidense;
• a Identidad (Taller Canario), un álbum musical;
• a Identidad, un libro de Zygmunt Bauman;
1.21.3 Anatomía y fisiología
• a la identidad de órgano, en el desarrollo embrio-
nario;
1.21.4 Economía
• a una identidad corporativa, una manifestación fí-
sica de la marca;
• a una identidad federada, una gestión de identidad
en los sistemas de información;
1.21.5 Filosofía
• al principio de identidad, un principio lógico y fi-
losófico;
• a la identidad de los indiscernibles, un principio
lógico y filosófico;
• a la teoría de identidad o teoría de la identidad de
la mente;
1.21.6 Matemática
• al elemento identidad, en álgebra;
• a la función identidad, una función matemática;
• a la matriz identidad;
1.21.7 Psicología y sociología
• a la crisis de identidad;
• al trastorno de identidad disociativo;
• al trastorno de identidad de la integridad corpo-
ral, abreviado BIID (siglas, en inglés, de Body Inte-
grity Identity Disorder), una enfermedad mental;
128 CAPÍTULO 1. EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL.
• a la disforia de género, también llamada trastorno
de identidad de género;
• a la Identificación (psicología);
• a la identificación (psicoanálisis);
• a la identificación proyectiva;
• al síndrome de Estocolmo o identificación con el
agresor;
• a la identidad de lugar;
1.21.8 Identificación documental e infor-
mática
• a una identificación (página de desambiguación);
• a Identidad 2.0 o identidad digital;
• al documento de identidad;
• al robo de identidad;
• al phishing (anglicismo por suplantacion de iden-
tidad);
1.21.9 Literatura
• a la identidad secreta, en la subcultura de los su-
perhéroes;
1.21.10 Enlaces externos
• Wikcionario tiene definiciones y otra informa-
ción sobre identidad.Wikcionario
• Pablo Armando González Ulloa Aguirre , Jesús Al-
berto López González (2012). Debates y reflexiones
sobre la identidad, Xalapa, Colección Suma, 2012.
Capítulo 2
Texto e imágenes de origen, colaboradores
y licencias
2.1 Texto
• Poder Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Poder?oldid=82351581 Colaboradores: Sabbut, Sms, DaeX~eswiki, Petronas, Yrbot, Malei-
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• Política Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica?oldid=82703648 Colaboradores: Manuel González Olaechea y Franco,
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23, Jorjum, AXaerO, Greek, BuenaGente, Fabychina, Lajabajio, Mafores, PipepBot, Tirithel, XalD, Ailin tranmar, Jarisleif, HUB, Antón
Francho, DragonBot, Eduardosalg, GvAp0, Leonpolanco, Mar del Sur, Alejandrocaro35, Dzulco, Petruss, Leonher, Açipni-Lovrij, Kintaro,
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Renzo002, Retama, Davius, Antur, Dorieo, Thijs!bot, Alvaro qc, Un Mercenario, Gogo rojo, Yosoyelconejo, IrwinSantos, Ángel Luis
129
130 CAPÍTULO 2. TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS
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JAnDbot, Kved, TXiKiBoT, Humberto, Netito777, Razhy González, Nioger, Pólux, Gerwoman, Dhidalgo, Raystorm, Belgrano, Matdro-
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Nallimbot, Ptbotgourou, Vic Fede, Cheposo, OCabazo, Jhonge, ArthurBot, SuperBraulio13, Xqbot, AnselmiJuan, PepeMallorca, Kami-
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ke, Lucien leGrey, Tatvs, Muro Bot, Edmenb, Nehuenranger, Jmvgpartner, SieBot, Cobalttempest, Rigenea, Drinibot, Bigsus-bot, Dark,
BOTarate, Mel 23, Manwë, Pascow, Pedro Felipe, Handradec, Mafores, Xqno, Tirithel, Mutari, Jarisleif, Javierito92, ReyBajista, Son-
saz, Emekoloton, Eduardosalg, Danidvt, Edubucher, Francisco José Peña, Leonpolanco, Pablo323, Lord illidan, Petruss, Pnlargo, BetoCG,
Omarbautistag, Raulshc, Açipni-Lovrij, Alonso riv32, Camilo, UA31, Shalbat, Hiphopcolombiano, AVBOT, Elliniká, AnaKiacity, Dagane,
Dj-arn, MastiBot, Hemingway10, Gochuxabaz, Angel GN, Tanhabot, Gonce, Diegusjaimes, MelancholieBot, HerculeBot, Arjuno3, An-
dreasmperu, Luckas-bot, Ptbotgourou, Blue-Haired Lawyer, Dangelin5, Jorge 2701, 2deseptiembre, AQZWiki, Nixón, JCHA, Jonnathan
Leal, Nicolás JC, SuperBraulio13, Xqbot, Jkbw, Rubinbot, Dreitmen, Dossier2, EnlazaBOTquote, Ricardogpn, Komalantz, RubiksMas-
ter110, Pedropiedra, Jakeukalane, TobeBot, Halfdrag, RedBot, Vubo, BF14, Análisis+crítica, Wikielwikingo, Nicolas Chulbau, Untercio,
Lizzzie, JoseFrank21, Yago AB, Santamaradona, Jack Blame, TjBot, Ripchip Bot, Started, Tarawa1943, Foundling, Bolt58, Fjsalguero,
Miss Manzana, Afrasiab, Savh, AVIADOR, ZéroBot, HRoestBot, Macarena DallArgine, Grillitus, Loka-1234, Rubpe19, SebastianRC,
Emiduronte, Kilimaru, Jcaraballo, BRY4, Waka Waka, Hiperfelix, Carrousel, XanaG, Abián, MerlIwBot, GMoyano, JABO, Jorgenev,
Felipepe07 27, Jaluj, Gauchodeciudad, Vagobot, Sebrev, MetroBot, Invadibot, Mariaazulperoni, Juanjulioalfaya, Carliitaeliza, Vetranio,
Apesiof, Érico Júnior Wouters, Ludmila1985, Creosota, Asqueladd, DanielithoMoya, Nachoel311, Helmy oved, Jumanji27, Jlborgesa,
Vogone, Gaby-f-2012, Peajose2012, Peajosefelipe, Zerabat, Miguel2706, Lautaro 97, Jacopoilmatto, Jose nnnn, Ivanretro, Addbot, ,
Balles2601, Eduardocontracultura91, Lyones, Churrasco italiano, LionkingI, Saectar, Elaf88, Garlan the Gallant, Marla Pérez Jiménez,
Emilio.sotor, Aniol, MrCharro, Jarould, BenjaBot, Juan José Mozart, Pipewiki14, Lectorina, PS4craftero y Anónimos: 642
• Estado Moderno Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_Moderno?oldid=82843326 Colaboradores: Joseaperez, Lourdes Cardenal,
Rosarino, Tano4595, Yakoo, Robotico, Magister Mathematicae, Txo, Cheveri, Nihilo, Laura Fiorucci, Danny10orama, Sanmanuelse, Es-
carlati, Dorieo, Srengel, Ángel Luis Alfaro, Arcibel, Netito777, Phirosiberia, Pólux, Biasoli, Cinevoro, Snakeyes, Technopat, C'est moi,
Galandil, Matdrodes, DJ Nietzsche, Muro Bot, Edmenb, Eduardosalg, Leonpolanco, Takashi kurita, UA31, AVBOT, Diegusjaimes, Ar-
juno3, Andreasmperu, Dangelin5, Jkbw, Dreitmen, Jlgarza, Ricardogpn, Igna, Botarel, BOTirithel, MondalorBot, Hprmedina, PatruBOT,
Óscar el segoviano, Tarawa1943, Echando una mano, Foundling, Martintebes, Savh, Jcaraballo, Supermaster0, Waka Waka, Wikitanvir-
Bot, Abián, JABO, TeleMania, Jonajptt, Travelour, Felipe ibañez, Érico Júnior Wouters, Elvisor, Andrés 70, LEONARDO1014, Addbot,
ConnieGB, Roger de Lauria, SnowTank, Jarould, ClauLvt y Anónimos: 199
• Estado del bienestar Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_del_bienestar?oldid=82799614 Colaboradores: Pilaf, Vanbasten 23,
Ejmeza, Julian Colina, Galio, Yakoo, AlGarcia, Taragui, Boticario, Taichi, LeCire, Superzerocool, Chobot, Yrbot, Amadís, BOT-
Superzerocool, Varano, Ferbr1, Marcus news, Banfield, Er Komandante, Cheveri, Jarke, Siabef, Nihilo, Comakut, BOTpolicia, Ragaz-
zo cl, CEM-bot, Jorgejhms, Ca in, Azsermm, Davius, Antur, Jorge, RoyFocker, Ángel Luis Alfaro, Botones, Hanjin, Bertie Wooster,
Raimundo Pastor, Gsrdzl, TXiKiBoT, AstroMen, Humberto, Netito777, Behemot leviatan, Pedro Nonualco, Pólux, Gerwoman, Mjg88,
Wyrmgear, Lnegro, Parras, Jorditxei, Cinevoro, Technopat, Matdrodes, Muro Bot, Feministo, PaintBot, Tónico, Macarrones, Carmin,
Anual, Bigsus-bot, BOTarate, Wilson Fisk, Manwë, Greek, Armenterosa, Xqno, HUB, StarBOT, Kikobot, Addicted04, Danidvt, Alvara-
tas2, Leonpolanco, Gallowolf, Walter closser, Gadubegia, Carlosbenitez26, UA31, Abajo estaba el pez, Ballestin, AVBOT, LucienBOT,
Gizbot, Hemingway10, Angel GN, NicolasAlejandro, Diegusjaimes, DumZiBoT, R. Basica, Vayne~eswiki, Andreasmperu, Luckas-bot,
Roinpa, FariBOT, Kasugakun, Guldhammer, Hoenheim, Dintrans.g, SuperBraulio13, Manuelt15, NixBot, Igna, AstaBOTh15, Morla86,
Profesor Francisco, Abece, AnselmiJuan, Leugim1972, Quintupeu, PatruBOT, HermanHn, Jorge c2010, Afrasiab, EmausBot, Lilith 33,
Adolfo GRAN, Grillitus, Rubpe19, Waka Waka, Stryn, Diamondland, Retoni.diaz, MerlIwBot, Ginés90, Invadibot, Ivaramayo, Gusama
Romero, Nelsonflores3rd, Addbot, Izquierdisya catalana, SergeiBlakz, Jarould, BenjaBot, Arreglaora, Yamget y Anónimos: 222
• Neoliberalismo Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Neoliberalismo?oldid=82397940 Colaboradores: Astaffolani, Robbot, Angus, Can-
tus, Paz.ar, Dodo, Ejmeza, Truor, Tostadora, Julian Colina, Tano4595, Galio, Juanpabl, Xenoforme, Joao Xavier, Cinabrium, AlGarcia,
Kordas, Niqueco, Abeyno, FAR, LeonardoRob0t, Corund, Taragui, EduardoE, Soulreaper, Airunp, Edub, Yrithinnd, Emijrp, Coquevas,
Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathematicae, Orgullobot~eswiki, RobotQuistnix, Alhen, Superzerocool, Caiserbot, Yrbot, Oscar .,
2.1. TEXTO 131
Varano, Vitamine, .Sergio, YurikBot, Mortadelo2005, Gaeddal, Icvav, Euratom, Armin76, Yonderboy, KnightRider, Zaqarbal, YoungSpi-
noza, Kazem, Santiperez, Eskimbot, Banfield, Mindeye, Joyi, Randroide~eswiki, Kepler Oort, Warko, Maldoror, Er Komandante, Cheveri,
Lasneyx, Rolf obermaier, Transon, Tomatejc, Frvo, JeanV, Filipo, Sking, Nihilo, Alexquendi, Ne0bi0, Axxgreazz, Jules80, BOTpolicia,
Qwertyytrewqqwerty, Gizmo II, CEM-bot, Heavy, Igor21, Laura Fiorucci, Roblespepe, Salvador alc, Durero, Sebastiano~eswiki, Nogudnik,
Retama, Dpirotto, Cristianrock2, Bombadil1986, Evoluzion, Davius, Rastrojo, Antur, Jaxl, Dorieo, Aztkgeek, Montgomery, Ggenellina,
Thijs!bot, Klausmeyer, Alvaro qc, Tortillovsky, Cansado, Barleduc, Crates, RoyFocker, Csoliverez, Leandroidecba, Nex, Botones, Isha,
RodriMedi1987, Hanjin, Vitorres, Mpeinadopa, Hameryko, Estoymuybueno, Pacoperez6, Kved, Superpani, Bertie Wooster, Dcadenas,
Ludavim, Bot-Schafter, Humberto, Netito777, Numenor 90, Pedro Nonualco, Pólux, Jmvkrecords, JoSongoku, AntaMallku, Delphidius,
Oikema, Urro, Jorditxei, Technopat, Galandil, Pablo Paredes N., Andres rojas22~eswiki, Pmontaldo, D'Anconia, Tegu~eswiki, Jjgz1990,
Matdrodes, House, DJ Nietzsche, BlackBeast, 3coma14, Muro Bot, J.M.Domingo, Lolitakspr, Komputisto, Comu nacho, Racso, Qaz-
Bomber, Jbernardoha, SieBot, Mushii, Eea, Loveless, Macarrones, Cobalttempest, Sageo, Anual, Bigsus-bot, BOTarate, Marcelo, Mel 23,
OboeCrack, DonRichard, Nubecosmica, Septrya, Fadesga, Xqno, Tirithel, Jarisleif, HUB, StarBOT, Antón Francho, Eduardosalg, Sanc-
tus119, Pachacutec3, Leonpolanco, Gallowolf, Furti, Petruss, Poco a poco, BetoCG, Rαge, Fidelbotquegua, Açipni-Lovrij, Camilo, UA31,
MARC912374, AVBOT, Elliniká, David0811, CasioQuerea, Caminante Solitario, Nico89abc, LucienBOT, Jorge delgado vergara, Mas-
tiBot, Angel GN, Tanhabot, SpBot, Diegusjaimes, Bethan 182, Amolbap, GilbertuU, CarsracBot, Arjuno3, Gabo6480, Andreasmperu,
Luckas-bot, Nallimbot, FariBOT, Vic Fede, Dangelin5, Alexlib, Alejo5666, Draxtreme, Aacugna, Nixón, XZeroBot, SuperBraulio13,
Manuelt15, Avicentegil, Xqbot, Jkbw, Dossier2, Rotget, Cozarnavarro, Mircalla22, FrescoBot, Ricardogpn, Sfs90, Seudodata, Botarel, As-
taBOTh15, Rube6902, Wavys, Halfdrag, Allmhurach, Sermed, Lungo, Wikielwikingo, AnselmiJuan, PatruBOT, Dark Bane, Jorge c2010,
Etanol, PONGOPIE, Foundling, Adriansm, Axvolution, Edslov, EmausBot, Savh, AVIADOR, Gimlinu, Sergio Andres Segovia, Africa-
nus, Grillitus, Cma86, Larrimr, Rubpe19, El Ayudante, Emiduronte, Jcaraballo, Krapulat, ChuispastonBot, Edhu9, Khiari, MadriCR, Ma-
rietamery91, Waka Waka, Movses-bot, AeroPsico, Anca7, CarlosIzq, MerlIwBot, Franco68, KLBot2, Académicos, Ginés90, MetroBot,
Invadibot, SemolaSeminola, Waltherbeltranardila, Alberto5000, Metilisopropilisergamida, LlamaAl, Érico Júnior Wouters, JohnFLaru,
Andat3alami3r, DLeandroc, Helmy oved, Dilectus, Estebanmoran, Belandra, Comunicacionsocial, Un Tal Alex.., Penitox, Yoyonkoqlo,
MaKiNeoH, Tumamahueleatamalmojado, Leitoxx, Pablodcs, Addbot, Balles2601, U21A13M04, Adrián Cerón, Adolfo Tierno, ConnieGB,
Snupiyupi, Antonio iraheta, Maria.laras, Drude, Rancio lol, ANDRE SERRANO, Rene946, Jarould, Julian008, Usuario2253, Leonardo
diaz leal, Mel Gutierrez, Ulukayyakulu, Holiskase y Anónimos: 754
• Estado liberal Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_liberal?oldid=82866145 Colaboradores: Peejayem, Varano, Ketamino, Nihilo,
BOTpolicia, CEM-bot, Laura Fiorucci, Jjvaca, Davius, Ángel Luis Alfaro, Cratón, Gusgus, CommonsDelinker, TXiKiBoT, Pólux, Jayrán,
Matdrodes, Mc.toro129, Anual, BOTarate, Javier300, Fadesga, Xqno, Tirithel, Javierito92, HUB, Antón Francho, Pasmiñero, Annus-
ki, Alfonso Márquez, -antonio-, Açipni-Lovrij, Kadellar, AVBOT, Angel GN, Maleonm01, Diegusjaimes, Davidgutierrezalvarez, Nixón,
SuperBraulio13, Jkbw, TiriBOT, RedBot, Marsal20, Abece, AnselmiJuan, PatruBOT, Inorbez, Afrasiab, Profisur calamardu, JABO, Me-
troBot, LlamaAl, Elvisor, Tsunderebot, Armonizador, Jdurbo, ProfesorFavalli, Baute2010, Filodón, Addbot, Skrilles, Jarould y Anónimos:
106
• Estado social Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_social?oldid=82705213 Colaboradores: Vanbasten 23, Yakoo, Soulreaper, Ai-
runp, Taichi, Yrbot, Amadís, Muyfeo, Tomatejc, Filipo, Nihilo, CEM-bot, Jorgejhms, Rafa sanz, Davius, Jorge, IrwinSantos, Ángel Luis
Alfaro, Botones, Isha, JAnDbot, Muro de Aguas, Daniel Cordoba-Bahle, Raimundo Pastor, Bentaguayre, Idioma-bot, Jayrán, Wgarcia-
machmar, Lnegro, VolkovBot, Muro Bot, Rafmen, Kiogrehergo, Mushii, Rigenea, Drinibot, Anual, BOTarate, Pedro Felipe, Xqno, Tirithel,
Antón Francho, Farisori, Neodop, Gallowolf, Sebas rubiano, UA31, AVBOT, LucienBOT, Gizbot, Angel GN, Diegusjaimes, DumZiBoT,
Josecrevillente, Nallimbot, Ptbotgourou, FariBOT, Antonio Andolini, Diogeneselcinico42, Angelica12388, Jkbw, AstaBOTh15, Ansel-
miJuan, PatruBOT, Jorge c2010, Foundling, AVivanco, El Ayudante, Antonorsi, Santiago Casuriaga, MerlIwBot, Invadibot, Ostentator,
Elvisor, Rotlink, Legobot, Jacob6767, Jarould, Juanpa-Rivera y Anónimos: 97
• Ética Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89tica?oldid=82778286 Colaboradores: Maveric149, Macar~eswiki, PACO, Herprofe-
sor, Joseaperez, Moriel, Frutoseco, Lourdes Cardenal, Robbot, Angus, Sir Paul, Ivn, Interwiki, Rosarino, Cookie, Opinador, Tano4595,
Murphy era un optimista, Jsanchezes, Barcex, Bafomet, Chalisimo5, Taxman, Rondador, Cinabrium, Fmariluis, Pgimeno, Loco085, Bal-
derai, Napoleón333, Nuriaju, Soulreaper, Petronas, Topopardo, Airunp, Edub, Galatea~eswiki, Taichi, Rembiapo pohyiete (bot), Magister
Mathematicae, Orgullobot~eswiki, Amg2702, RobotQuistnix, Unf, Alhen, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Oscar ., FlaBot, Varano,
Vitamine, .Sergio, YurikBot, Mikimoss, Beto29, Yonderboy, No sé qué nick poner, Kabri, Daigu, Santiperez, FedericoMP, Banfield,
Kepler Oort, José., Maldoror, Tomatejc, Jarke, Filipo, Folkvanger, Yavidaxiu, Nihilo, Paintman, ZEN ic, Aleator, BOTpolicia, Reynaldo
Villegas Peña, Qwertyytrewqqwerty, CEM-bot, Manitas chus, Laura Fiorucci, Adolfo Vásquez Rocca, ChaTo, Salvador alc, Efegé, Penquis-
ta, Roberpl, Frmerced, Rastrojo, Antur, Jorge Acevedo Guerra, Jorge, Mcetina, Gafotas, Escarlati, Dorieo, FrancoGG, Thijs!bot, Nibsa,
Srengel, Pera6, Tortillovsky, Roberto Fiadone, Yeza, Mauron, RoyFocker, Mr. X, Cratón, Isha, Gusgus, Mpeinadopa, JAnDbot, Chien,
Jugones55, JuanPaBJ16, VanKleinen, DerHexer, ARN, Elica~eswiki, Gerardo.reyna, Muro de Aguas, Iulius1973, Raimundo Pastor, TXi-
KiBoT, VityUvieu, Ludavim, Lema, Humberto, Netito777, Nioger, Idioma-bot, Pólux, BL, Gerwoman, Brunos2, Guillermogp, Biasoli,
Sailorsun, AlnoktaBOT, VolkovBot, Technopat, Raystorm, Ninito159, Matdrodes, Synthebot, DJ Nietzsche, AOPEN 12, BlackBeast, Yesy-
drodriguez, AlleborgoBot, Muro Bot, BotMultichill, SieBot, Mushii, Camr, Ensada, Macarrones, Rene lomeli, Carmin, Pompilio Zigrino,
Obelix83, Cobalttempest, Bigsus-bot, Mel 23, Leonardo 007, Inuyasha1111, Manwë, Felviper, Pascow, Zarateman, Greek, Darth Maul,
BuenaGente, Belb, Mafores, Chico512, Yix, Beto Crux, Tirithel, DeleterX, XalD, Jarisleif, Javierito92, RODOLFOLPS, Lytown, HUB,
Andavid, DragonBot, Fenix70, PixelBot, Eduardosalg, Ismita, Leonpolanco, Uc3yaiza, Furti, Petruss, Walter closser, Poco a poco, BetoCG,
Rαge, Frei sein, Raulshc, Açipni-Lovrij, Cocorintor, Nepenthes, Manlogox, Ialdabaoth, Juankii, SilvonenBot, Camilo, UA31, Abajo estaba
el pez, Albambot, AVBOT, Elliniká, David0811, Dermot, Mariu mar, MarcoAurelio, Diegusjaimes, Davidgutierrezalvarez, Melancholie-
Bot, CarsracBot, Arjuno3, Elegebe75, Saloca, Ceichiban, Andreasmperu, Luckas-bot, MystBot, Nallimbot, Zoemza, Casio de Granada,
Akhran, LordboT, Dangelin5, Jorge 2701, Chocolatota2008, Alanmoralesgonzalez, Barteik, Draxtreme, B.Russell, Luis Felipe Schenone,
ArthurBot, Daniel ASA, SuperBraulio13, Exezaid, Manuelt15, Xqbot, Simeón el Loco, Jkbw, Dreitmen, Dossier2, EnlazaBOTquote, Cally
Berry, FrescoBot, Ricardogpn, La-milly-94, Igna, Botarel, AstaBOTh15, D'ohBot, BOTirithel, Hprmedina, Coca69, Optimus prime ze-
ro, Halfdrag, Enrique Cordero, Jovoltaire, Endriago, Panchito1234, JulietaRL, Rosymonterrey, Fitoschido, Leugim1972, Fergonzalez94,
PatruBOT, Juanh.Punk, Angelito7, Rodrigo257, TjBot, Ripchip Bot, Tarawa1943, Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, Axvolution,
Edslov, Afrasiab, EmausBot, Savh, AVIADOR, ChessBOT, Allforrous, Stev97, Alrik, Grillitus, Raulrojas1989, Tenan, JackieBot, An-
drox, Rubpe19, Mis princesas magicas, MercurioMT, Emiduronte, Jcaraballo, XantixDADDY, Oxes, Sucrepr, Augusto664, Waka Wa-
ka, ATREVETEASABER, Haluciano, WikitanvirBot, Jackk08, Maxdudekiller, Hiperfelix, Manubot, Antonorsi, Rezabot, Omartinezmon
96, FER-SIULREF, Greymuzio, Edc.Edc, Franco68, Dinobernie, Omar Alberto Corredor V., Travelour, Ginés90, MetroBot, Wilbert. r,
Bananalocaporlosandwiches, Rodricus, Allan Aguilar, Andres chu, Mrgeovanny, Maquedasahag, Ileana n, Vetranio, ChelySac, LlamaAl,
Biólogo conservacionista, Mely36, Asqueladd, Justincheng12345-bot, DLeandroc, Helmy oved, Quinto Bruto Flaco, Clase de tic, Jerr96,
132 CAPÍTULO 2. TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS
Nachohdzgtz, Syum90, Neptunia, Leitoxx, Stephanie betancourt, Jean70000, Addbot, Balles2601, Biinta, CamiloSanchezz, Nenis 7, Alma
wiki, Wendy Estefania Castro, Conchita.pinssexa, Alex Jamelgo, Genesiiis970, Martha.tirados, Mr. Violín, Cnavarrog2013, JacobRodri-
gues, Frankliin Varon, Antonio becket, Instructorwiki, BY THE, Juanjose0323, Luisa solano, Jarould, Emmanueldaluz15, Julisianamonry,
Wero12, GreidyV, Hiperdoxa, Sapristi1000, Ijarpac1337, Tito josue y Anónimos: 1186
• Moral Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Moral?oldid=82817006 Colaboradores: Sabbut, Moriel, JorgeGG, Pilaf, Joxemai, Rosarino,
Dodo, Alstradiaan, SimónK, Tostadora, Tano4595, Jsanchezes, Barcex, Lsiabala, Bafomet, Sentopepe, Carnendil, Soulreaper, Petronas,
Airunp, Taichi, Coquevas, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathematicae, RobotQuistnix, Alhen, Superzerocool, Unificacion, Yrbot,
Oscar ., FlaBot, Varano, Equi, Santiperez, Txo, Banfield, Morza, Filipo, Folkvanger, ZEN ic, BOTpolicia, Qwertyytrewqqwerty, Gizmo II,
CEM-bot, Damifb, Laura Fiorucci, Kojie, Atalanta86, Jjvaca, Retama, Karshan, Davius, Antur, Jomiabe, Martínhache, Dorieo, FrancoGG,
Bernardo Bolaños, Alvaro qc, Un Mercenario, Yeza, Ángel Luis Alfaro, LMLM, Cratón, Isha, Arcibel, Mpeinadopa, JAnDbot, Jugones55,
VanKleinen, Kved, Mandrake33, Mansoncc, Death Master, Muro de Aguas, Xavigivax, Fouad, Humberto, Netito777, Guillermo lp, Nio-
ger, Amanuense, Bedwyr, Idioma-bot, Pólux, Gerwoman, Jmvkrecords, Dhidalgo, Cipión, Snakeyes, Technopat, Galandil, Queninosta, The
claudioxd, QuiRóH, Erfil, Libertad y Saber, Matdrodes, BlackBeast, Tatvs, Carlvincent, IIM 78, Muro Bot, Komputisto, Racso, Mushii,
Pahulus, Ctrl Z, PaintBot, Martin rivas, Mariajosevohe, Carmin, Pompilio Zigrino, Cobalttempest, Mammotusk, Kenneth Gerardo, Manwë,
Pascow, Greek, BuenaGente, Macsito95, Belb, Mafores, Ivanics, Arquen, Tirithel, Aesc91, Fbelmarorrego, XalD, Jarisleif, Lytown, HUB,
Antón Francho, Nicop, Aikurn, PixelBot, Eduardosalg, Leonpolanco, Petruss, Poco a poco, Frei sein, Açipni-Lovrij, Osado, David Aguillón,
SilvonenBot, Camilo, UA31, MARC912374, AVBOT, David0811, Machwiki, Angel GN, MarcoAurelio, Ialad, Diegusjaimes, Davidgu-
tierrezalvarez, Lasusirexula, Teles, Arjuno3, InflaBOT, Andreasmperu, Luckas-bot, Cainite, Yone Fernandes, Jesús Alvaro Reina Gaviria,
Vic Fede, Dangelin5, Mac2mac, Nixón, B.Russell, Jaimelys, SuperBraulio13, Jkbw, Dossier2, RobertoCavazos, Mrbluesky~eswiki, Fres-
coBot, -Erick-, Ricardogpn, Clk.sinister, IvanM89, Ardin77, Botarel, Azerius, Panderine!, Hprmedina, Linux65, CARLOS GONZALEZ
GRAJALES, Annie de la UIB, Danie1996, Enrique Cordero, Boatbadly, AnselmiJuan, PatruBOT, CVBOT, KamikazeBot, Dinamik-bot,
Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, Edslov, P. S. F. Freitas, EmausBot, Savh, AVIADOR, Allforrous, Alekzandervalle, Sergio Andres
Segovia, Alrik, Grillitus, Rubpe19, Emiduronte, MadriCR, Waka Waka, Fundacion J. Mas, Daimond, Goose friend, Movses-bot, Jplaurien-
te, Antonorsi, Abián, MerlIwBot, Antonio2526, Santi1212, UAwiki, Sebrev, Ginés90, Spartan17choco, DerKrieger, Minsbot, Harry7474,
LlamaAl, JSAT, DanielithoMoya, Helmy oved, Fergui47, Syum90, MLearry, Betoxx55, Legobot, Goni 77, Jean70000, Rosado de la colina,
Fredouille, Balles2601, Alma wiki, Pelotas123, Jesús Alberto98, Snupiyupi, NGU BL, Griselda santiago garcia, Mijares123, Pedro15789,
Luisa solano, Jarould, Matiia, Eden Ulises Martinez, Yuriorozcor, Tude1989, Rikilikiki y Anónimos: 775
• Autoestima Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Autoestima?oldid=82823900 Colaboradores: Oblongo, Sabbut, JorgeGG, Lourdes Car-
denal, Bigsus, Rosarino, Dodo, Cookie, Ivan.Romero, Fmariluis, Loco085, Alexan, Airunp, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathema-
ticae, RobotQuistnix, Alhen, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, FlaBot, Varano, Vitamine, BOTijo, Sasquatch21, Beto29, KnightRider,
The Photographer, Santiperez, Eskimbot, Banfield, Randroide~eswiki, Ppja, Morza, Maldoror, Er Komandante, Jarke, Filipo, Sking, Nihi-
lo, 2pac, BOTpolicia, CEM-bot, Fedaro, Laura Fiorucci, Roolro, Enrike45, JMCC1, Durero, Eamezaga, Karshan, Davius, Rastrojo, Antur,
Dtarazona, Montgomery, Alvaro qc, JARTEC, RoyFocker, Bryant1410, IrwinSantos, Isha, Hanjin, Gusgus, Mpeinadopa, TARBOT, Soul-
bot, Kved, Mansoncc, Muro de Aguas, Rjgalindo, Jesuspportillo, Humberto, Netito777, Rei-bot, Karmanu, Phirosiberia, Pólux, Gerwoman,
Dhidalgo, Biasoli, Delphidius, Cipión, Snakeyes, Technopat, The Bear That Wasn't, Fertucan, C'est moi, Raystorm, Matdrodes, BlackBeast,
Lucien leGrey, HijodeOdin, Edmenb, J.M.Domingo, Racso, Juanjob, Mushii, Ensada, Cobalttempest, BOTarate, Mel 23, Manwë, Pascow,
Greek, BuenaGente, Belb, Mafores, Yonseca, Jordinas, Tirithel, Mutari, Prietoquilmes, Jarisleif, Javierito92, Miguel, HUB, Pituchina,
Leonheart~eswiki, Antón Francho, Cfqh, Nicop, Carlospiano, Eduardosalg, Leonpolanco, Alejandrocaro35, Micerinos, Botito777, LordT,
Furti, MFCGB, Poco a poco, BetoCG, Valentin estevanez navarro, ThomasPusch, Frei sein, Raulshc, Açipni-Lovrij, Osado, PePeEfe,
Ravave, Camilo, UA31, AVBOT, 9 parabellum, David0811, Shefirot, Saulo cool, NicolasAlejandro, MarcoAurelio, Diegusjaimes, Ser-
gio9505, Romerin, Teles, Arjuno3, Saloca, Andreasmperu, Dalton2, Valentina.linda, Wikisilki, Vic Fede, Bove~eswiki, Davidmartindel,
Dangelin5, Vandal Crusher, Nixón, Diogeneselcinico42, SuperBraulio13, Jkbw, Dossier2, EnlazaBOTquote, -Erick-, Ricardogpn, Luis
Dxniel, Sirena76, Botarel, Gorigori, Qozmihqo, Panderine!, Hprmedina, Ana lucia 226, Halfdrag, Libertines~eswiki, PatruBOT, Ange-
lito7, Kalleyi, Tarawa1943, Dark Bane, Jorge c2010, Foundling, Bolt58, Wikiléptico, Pose121122, Miss Manzana, Edslov, Fastew261,
Savh, AVIADOR, Dioscelin, Evasivo, Utilate, Allforrous, Africanus, J. A. Gélvez, Grillitus, Macas42, Rubpe19, MercurioMT, JuanK-
Millos, Khiari, Simonfilm22, Catarina Inostroza, MadriCR, Mo0ntZhe36, Workforce2, Waka Waka, JoseDLG, Justice0014, Zennerc32,
XanaG, Lcsrns, Antonorsi, Macadelsol, MerlIwBot, Vanesachavez, JABO, AGMORALES, TeleMania, Sebrev, Ginés90, Federico159, Se-
bastiande, Cyberdelic, Alx231, Scablat, Estefany sandoval arias, Fernanda peña, Julio26147, Maquedasahag, Nernix1, Acratta, LlamaAl,
MonicaSM, Elvisor, Creosota, Asqueladd, DLeandroc, Helmy oved, Junioraldairmartinezparedes, Akdkiller, Cyrax, Sina escobar, Nicole
acosta, MaKiNeoH, Alan, Yadira olinka, EdgarCP, Consuelo1992, Cliomio, Darksainor, Crazyperez, Matodaju, Jean70000, Ivanretro,
Addbot, Balles2601, Tonick250302, Hassen Radage, CELENEAGUILA, Eric Perez, Tutumu, QuesoSEXY123, Angeles124, AVIADOR-
bot, Julianapsico, Mayra.lopezc, Frederick17, FERNANDO ORTEGA HERNANDEZ, Akupf, Secreta luna, Librofago, Liz 23, Karlavr23,
Jarould, Matiia, Almafuerte1, Mdls23, Eaashell, Isismanzur, ALFREDO2SANTOS, Kareninaxime, Meechum, Aylin.rodriguez132, GLO-
RIA SÁNCHEZ 72011, Ameriquispao, SANDRA IBETH ORTIZ HERNANDEZ y Anónimos: 970
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Moonlight, Xabier, P.o.l.o., Ángel Luis Alfaro, Lucien leGrey, Muro Bot, Jeckalfa, Ptbotgourou, Luis Felipe Schenone, M.heda, Xqbot,
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• Ciudadano Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadano?oldid=82703501 Colaboradores: Manuel González Olaechea y Franco, Sab-
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hinnd, Marco Regueira, Darranz, Magister Mathematicae, Superzerocool, Vitamine, BOTijo, ALVHEIM, Pepepotamo93, The Photograp-
her, Santiperez, Banfield, Lancaster, Jarke, Closeapple, BOTpolicia, Reynaldo Villegas Peña, Horacio Guillén, Qwertyytrewqqwerty, CEM-
bot, Damifb, Laura Fiorucci, -jem-, G-ViRuS, ImPeRaToR, Borondon, Brun~eswiki, ParaFina, Afel Nemes, Quetza1, BuFalo, MvIdiano,
Embankment, TrompetorZ, Antur, AmPolLa, Pichillintavernes85@hotmail.com, EnOtA, CRyptYc89, Amadalvarez, Dorieo, Thijs!bot,
Alvaro qc, RoyFocker, Ángel Luis Alfaro, Isha, JAnDbot, Gaius iulius caesar, Gsrdzl, TXiKiBoT, Xosema, Humberto, Netito777, Nio-
ger, Amanuense, Idioma-bot, Pólux, Gerwoman, Bucephala, VolkovBot, Technopat, Belgrano, Matdrodes, Casdeiro, DJ Nietzsche, Black-
Beast, Tatvs, Vatelys, Muro Bot, Mora.klein, SieBot, Ensada, BOTarate, Mel 23, Mjblanco, Furado, Danmas, Javierito92, HUB, Susana
Garcia Torres, Pare Mo, AndreaCabero, Eduardosalg, Storabas, Leonpolanco, ElMeBot, Botito777, Ciudadano universal, Petruss, Açipni-
Lovrij, Osado, Julian leonardo paez, Ravave, UA31, Taty2007, AVBOT, David0811, LucienBOT, Louperibot, MastiBot, Hemingway10,
NicolasAlejandro, Ginosbot, Diegusjaimes, Davidgutierrezalvarez, Arjuno3, Luckas-bot, Nallimbot, Roinpa, Barteik, Nixón, RafaelRo-
blesL, ArthurBot, SuperBraulio13, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, GhalyBot, SassoBot, Ricardogpn, Groucho Marx, TiriBOT, Hprmedina,
Halfdrag, Vubo, Omerta-ve, Alan9513, AnselmiJuan, PatruBOT, CLAAUDIAA !, Cocos21, Conocimientoabierto, Ripchip Bot, Tara-
2.1. TEXTO 133
wa1943, Foundling, GrouchoBot, Gabriel el arq, Miss Manzana, Axvolution, EmausBot, AVIADOR, ZéroBot, Franco12382, Grillitus,
Rubpe19, MercurioMT, Emiduronte, Thebixox, Khiari, MadriCR, Albertojuanse, Millanas, Waka Waka, Diamondland, Iiaarethh, Lcsrns,
Antonorsi, Rezabot, SaeedVilla, MerlIwBot, JABO, KLBot2, Josesapo15, Vagobot, Gerson5911, Lucas11897, MetroBot, Invadibot, HiW-
Bot, Leire3, Minsbot, Harpagornis, Aine Takarai, Carla Alvarenga Chacón, LlamaAl, Elvisor, DLeandroc, Helmy oved, Napier, Najuito73,
MaKiNeoH, Belebieber, Leitoxx, Jean70000, Addbot, Balles2601, Jorgeleon123, Rosario.olaisg, LeoBoca, Agustina Milagros, Pitufo lom-
bardi, FacuLeal88, VillalobosMartinez, Jarould, Diegoesparzaamaral777rex, RI123JH y Anónimos: 307
• Derechos humanos Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Derechos_humanos?oldid=82823079 Colaboradores: 4lex, Oblongo, Sabbut, Jor-
geGG, Lourdes Cardenal, Julie, Robbot, Rosarino, Pleusicles, Ascánder, Sms, Alstradiaan, Truor, Cookie, Tostadora, B1mbo, Tano4595,
Yakoo, Robotito, Joselarrucea, Dianai, Cinabrium, Fmariluis, Loco085, Emece, Huhsunqu, Balderai, Ecemaml, DamianFinol, Renabot,
Richy, FAR, Javier Valero, Alexan, Petronas, Airunp, Abelass, Yrithinnd, Taichi, Emijrp, Rembiapo pohyiete (bot), Marco Regueira,
Drini2, Aadrover, Manuko, RobotQuistnix, Nyx, Francosrodriguez, Platonides, Alhen, Superzerocool, Rakela, Yrbot, Amadís, Oscar .,
Varano, Vitamine, BOTijo, .Sergio, Wiki-Bot, Pepepotamo93, Icvav, Equi, Beto29, Carmesí, The Photographer, Kabri, Nietzgohg, Santi-
perez, Banfield, Zimio, Kepler Oort, Götz, Maldoror, Olgaberrios, Kaser, Er Komandante, DamiFB, Cheveri, Rolf obermaier, Tomatejc,
Filipo, EOZyo, SanchoPanzaXXI, Nihilo, Jorgechp, Junta, Aloneibar, Vrysxy, Carlukas, BOTpolicia, Since, Kalado, CEM-bot, Igor21,
Cantero, Laura Fiorucci, Cedric31, Roblespepe, Rafa sanz, Torquemado, Leopoldoquezada, Fidelmoquegua, RAGGEDDY, Baiji, Caro-
linamanuela, Eamezaga, Antur, Yucalpeten, SajoR, Juliowolfgang, Jjafjjaf, Escarlati, Dorieo, Montgomery, FrancoGG, Airwolf, Bencar,
Rolldi~eswiki, Roberto Fiadone, Yeza, Zupez zeta, RoyFocker, Hortografia, Ángel Luis Alfaro, Gramebel, Cratón, Isha, Hanjin, LF.Chile,
Gusgus, Góngora, Weser~eswiki, JAnDbot, Ceddhperu, OceanO, Tuliopa, VanKleinen, Kved, Mansoncc, Gustavo Durán Hurtado, Viper-
boot, BetBot~eswiki, Muro de Aguas, SergioLaurenti, Gaius iulius caesar, Raimundo Pastor, Xavigivax, Folkergeist, TXiKiBoT, Aalva-
rez12, Buhonaranja, Cbrown1023, ColdWind, Millars, Humberto, Netito777, Pabloallo, Prv, Rei-bot, Fixertool, Troche, Nioger, Vtr10,
Pedro Nonualco, Idioma-bot, Pólux, Gerwoman, Manuel Trujillo Berges, Delphidius, Arturoav, Bucephala, Lnegro, Cipión, VolkovBot,
Jurock, Snakeyes, Technopat, Fertucan, Queninosta, Erfil, Libertad y Saber, Matdrodes, Fernando Estel, Synthebot, House, Sonoriuxo,
Baghera, BlackBeast, Shooke, Lucien leGrey, Luis1970, Vatelys, Masquerrain, Muro Bot, Edmenb, Bucho, MiguelAngel fotografo, Srba-
nana, Dgonzalezm, Mjollnir1984, Sealight, Jmvgpartner, SieBot, Mushii, Edgio, Ctrl Z, PaintBot, Loveless, Macarrones, Cobalttempest,
Drinibot, Bigsus-bot, BOTarate, Mel 23, Manwë, Husar de la Princesa, Furado, Greek, Verode, Pedro Felipe, Mafores, Chico512, Dorgan-
Bot, Unomas27, Tirithel, Neo590, XalD, Jarisleif, Alejoarias3333, Javierito92, HUB, StarBOT, Antón Francho, DragonBot, Eduardosalg,
JackPier, Botellín, Leonpolanco, Gallowolf, Pan con queso, ººGaRvAºº, Alejandrocaro35, Alecs.bot, Furti, Petruss, Poco a poco, BetoCG,
Atebom, Takashi kurita, Amferstat, Valentin estevanez navarro, Spitetests, Rαge, Spider pig, Frei sein, Açipni-Lovrij, SS El Papa, Sil-
vonenBot, Camilo, UA31, Thingg, Igallards7, Vuhocelotl5, Taty2007, Mono1995, AVBOT, Gogotero, Elliniká, David0811, Cedhnoa,
LucienBOT, GJJeeN, MastiBot, MarcoAurelio, FiriBot, Digary, Diegusjaimes, DumZiBoT, MelancholieBot, Ocelotlvuh2, Victormoz,
Leonxmen, Arjuno3, Ladh la plata, Saloca, Andreasmperu, Luckas-bot, Spirit-Black-Wikipedista, Ptbotgourou, Jotterbot, Vic Fede, Dan-
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ArthurBot, Luciaschu, Jmfernandes, Ruy Pugliesi, Pisolo150, SuperBraulio13, Amnesico29, Pizarra23, CIDDH, Manuelt15, Xqbot, Jkbw,
GhalyBot, Alberca71, MatiasVCortez, Aalejandrino, Cagv 16495, Dreitmen, Pitufo.Budista, -Erick-, Ricardogpn, Newsilverman, Juan-
chi94, Igna, Botarel, Ymelissa17, Ochonueve98, Corsica~eswiki, AstaBOTh15, RubiksMaster110, BOTirithel, TiriBOT, TobeBot, Half-
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KamikazeBot, DavPac, Yefer456, Angelito7, Apostrof, Jeiba, Vinagrex, TjBot, Pincho76, Tarawa1943, Jorge c2010, Foundling, E. Corvi-
lla, Wikiléptico, Serajusticia, El virolo, Miss Manzana, Axvolution, Edslov, Rafandalucia, Afrasiab, EmausBot, Savh, AVIADOR, Sergio
Andres Segovia, Africanus, Yaky98, Chelo33, Grillitus, Bauglir, Hoo man, KLBot, Rubpe19, MercurioMT, El Ayudante, Emiduronte,
Kevsan, MadriCR, , Waka Waka, Jatelnovamenos, Andres748, CocuBot, Palissy, Carrousel, Lalo.dirdam, Lcsrns, Retoni.diaz,
GMoyano, Edc.Edc, KLBot2, TeeTeecp, Penelope 2, Soledad Arnau, Renly, LuisPro29xD, Smuconlaw, AvicBot, Lely ktrin, Avocato-
Bot, Sebrev, Travelour, Ginés90, MetroBot, Invadibot, Rafaramax, XxPantheronxX, Lfgg2608, 5truenos, Allan Aguilar, Eskasico1999,
Rodrimeitor, Johnbot, LlamaAl, Grimunch, Nuria de Ocho, Érico Júnior Wouters, Creosota, Anakristel2323, DLeandroc, Chamarasca,
Helmy oved, Bergaempalmada, 2rombos, 13manuel1998, Tumadreenfor, SteenthIWbot, Yael1892, Pepeeltaquero, Lautaro 97, Jean70000,
Ivanretro, Addbot, Mettallzoar, Balles2601, Leandrovivanco, ConnieGB, Churrasco italiano, Sanespadin, Giansape, Kirby7648, The ma-
gic shcool, Yamil.perezp1, Comisario Rex, JacobRodrigues, Zabdiel1996, AbecedarioABC, Alivia77, Ana.durazol, Jarould, Victor Javier
Mosquera Marin, Matiia, Alesteb, JuanCalamidad, Chuy Cartas, Jaanaí Rodríguez, Kevin Carlos 03, Yamget, Juanpa-Rivera, Lectorina,
Silikani, Sfr570, Ja pon pon Ja, Vanessa Michelle López García, KFOS 18 y Anónimos: 1502
• Socialización Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Socializaci%C3%B3n?oldid=82774567 Colaboradores: Julie, Robbot, Julian Colina,
Loco085, Petronas, La Maga, Magister Mathematicae, Orgullobot~eswiki, RobotQuistnix, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Varano,
Vitamine, BOTijo, YurikBot, Icvav, Equi, KIKE, KnightRider, The Photographer, Nihilo, Tamorlan, Uncertain~eswiki, BOTpolicia,
Qwertyytrewqqwerty, CEM-bot, Jorgejhms, Laura Fiorucci, Efegé, Baiji, Davius, Thijs!bot, Jacinto.davila, Alvaro qc, Mario modesto, Bo-
tones, Isha, JAnDbot, Mansoncc, TXiKiBoT, Humberto, Pólux, Dhidalgo, Cinevoro, Technopat, Galandil, Matdrodes, AlleborgoBot, Deni
haha, Muro Bot, Guskatzin, Jmvgpartner, SieBot, Macarrones, Obelix83, Sageo, Bigsus-bot, Yarepedagoga, BuenaGente, Xqno, Tirithel,
Mutari, Aportador, Leonpolanco, Alecs.bot, Frei sein, Açipni-Lovrij, SilvonenBot, UA31, Thingg, AVBOT, JAQG, Dianacardenas1986,
Diegusjaimes, DumZiBoT, Arjuno3, Pazagra, Andreasmperu, Centroamericano, Ptbotgourou, Vic Fede, Nixón, ArthurBot, SuperBrau-
lio13, Xqbot, Jkbw, Botarel, Panderine!, D'ohBot, Vubo, Mariohpc, Robot8A, PatruBOT, Angelito7, Alph Bot, DjangoXX, GrouchoBot,
Axvolution, Edslov, EmausBot, Savh, AVIADOR, Sergio Andres Segovia, Tranquility~eswiki, Rubpe19, MercurioMT, Emiduronte, Wa-
ka Waka, Abián, Renly, Piñaco, Sebrev, Travelour, Vichock, Gusama Romero, Phelicie, Harpagornis, LlamaAl, Justincheng12345-bot,
DLeandroc, Helmy oved, Legobot, Lautaro 97, Addbot, Balles2601, Jamiethis, Franciscocruzado9, Joaquín Aguilar, Jarould, Klaudy 36,
PoderosoElChiquitin, Lectorina, Dewmart y Anónimos: 238
• Medio de comunicación Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Medio_de_comunicaci%C3%B3n?oldid=80440806 Colaboradores: PACO,
Oblongo, Manuel González Olaechea y Franco, JorgeGG, Sms, Elwikipedista, Tano4595, Barcex, Galio, Julianortega, Mdegonba, Cina-
brium, Porao, Melomelo, Balderai, Elsenyor, Richy, FAR, Digigalos, Petronas, Mescalier, Airunp, JMPerez, Taichi, Emijrp, Rembiapo
pohyiete (bot), Magister Mathematicae, Aadrover, Kelden, Guanxito, Jarlaxle, Platonides, Brizuelacaceres, Yrbot, Amadís, Varano, Ma-
leiva, Vitamine, BOTijo, Wiki-Bot, Icvav, Echani, Beto29, The Photographer, Kazem, No sé qué nick poner, Santiperez, Banfield, Ro-
bertexto, Dove, Maldoror, Er Komandante, Frecuenciaprimera, Rolf obermaier, Lancaster, Tomatejc, Siabef, Nihilo, BOTpolicia, Z4to,
CEM-bot, Fedaro, Cantero, Laura Fiorucci, BOTella, Kojie, -jem-, Retama, Baiji, Davius, Rastrojo, Antonio Manco, Maru7, Airwolf,
MILO, Alvaro qc, Srengel, Pedro Aguiar, Mahadeva, Diosa, Escarbot, Yeza, RoyFocker, IrwinSantos, Ángel Luis Alfaro, Will vm, Marisin
xD, Isha, Egaida, Bernard, Góngora, Mpeinadopa, Palach, Albertsab, Pacoperez6, Kved, DerHexer, L.V., Nico4666, Pueril, Mansoncc,
Nueva era, Muro de Aguas, Zufs, Gsrdzl, CommonsDelinker, Aalvarez12, Hidoy kukyo, Corredoss, Krun00, ColdWind, Humberto, Ne-
tito777, NaSz, Ajtf56, Amanuense, Bedwyr, Pedro Nonualco, Pólux, Biasoli, Delphidius, MatNet, Cipión, Jurock, Snakeyes, Technopat,
134 CAPÍTULO 2. TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS
C'est moi, Queninosta, Libertad y Saber, Matdrodes, House, BlackBeast, Muro Bot, C h a n-Wiki, Edmenb, PlyJonathan39, Komputisto,
Bucho, Jean Yévenes, Racso, Nayelli.hernandez, PaintBot, Cobalttempest, Lourdescarrasco, Cacatuavolante, Frunsciante, Edward Flamel,
Martinpepa, Dark, BOTarate, Mel 23, Izmir2, Manwë, Correogsk, Vecamar, Greek, Aleposta, Mamamassy, Mafores, Chico512, Yonseca,
Tirithel, Jarisleif, Javierito92, Jaontiveros, HUB, GRHugo, Antón Francho, Nicop, Eduardosalg, Veon, Leonpolanco, Sencillo, Pan con
queso, LuisArmandoRasteletti, Petruss, Walter closser, Mandragora83, Al Lemos, Darkicebot, Richimty, Rαge, Raulshc, Açipni-Lovrij,
Hahc21, Camilo, UA31, MARC912374, AVBOT, DayL6, David0811, LucienBOT, Gochuxabaz, Angel GN, NicolasAlejandro, Aiolos159,
Ezarate, Diegusjaimes, Mikiguti, Victormoz, Informacion general, Arjuno3, Cripsito, Saloca, Andreasmperu, Spirit-Black-Wikipedista,
Centroamericano, Maximusoptimus, Barteik, Sosin09, Guimis, Nixón, Casimusica, SuperBraulio13, 7OJJ, Manuelt15, David 5000~eswi-
ki, Jkbw, Wmcg2, America 01-XxD, Dreitmen, EnlazaBOTquote, Ricardogpn, Manu Lop, Rusticgarden, Igna, Torrente, Botarel, Pyr0,
Labakana, Panderine!, Googolplanck, BOTirithel, TiriBOT, Hprmedina, Linux65, Halfdrag, Vubo, PatruBOT, CVBOT, Ragnarotsistem,
Jmgongar, Dejsoft, Humbefa, Tarawa1943, Dark Bane, Jorge c2010, Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, GeralLara, Axvolution, Eds-
lov, Jorgecios, Savh, Lauraroja, AVIADOR, Allforrous, Sergio Andres Segovia, J. A. Gélvez, Grillitus, Androx, Rubpe19, El Ayudante,
Emiduronte, Jcaraballo, MadriCR, Esteban Grunner, Albertojuanse, Waka Waka, Cesarjaviercede, Czarek~eswiki, Peneparao, AeroPsi-
co, Antonorsi, MerlIwBot, Papuwalking, KLBot2, TeleMania, Saikman, Katero, Lololob123, Betokaa, AvocatoBot, Shimshon, Travelour,
Cris.gonzales7, Gusama Romero, Acratta, Carliitaeliza, Vetranio, Harpagornis, Aine Takarai, LlamaAl, Érico Júnior Wouters, DLean-
droc, Helmy oved, Erandly, Bart j simpson, Mateox28, Lukas mono, Lalujita, TheJoker, Alan, Erika Montiel, Lautaro 97, Marc73202,
Brahian321, Any3angels, Borcha, Addbot, Balles2601, PititisDE, Czr22, Paulitha bonitha, Dokoyu, LUCERO HERNANDEZ ROSAS,
HG1118, Fer Williams Ü, Malu3, Cagada de pito, Leandrovivanco, Leonel lopez uriarte, Quik cortes acosta, Tmza, Churrasco italiano,
Lololoevee, Efrenc11, Mike08 santiago, Netiketa, CEANCHA, Daniela Go, Tatazul, Jrge89, Sebas159, Jarould, Londin14, Egis57, Miguel
Medina Valencia, Fafafmkdkkdd.22ddfs, EDUARDO DANIEL CORTES MORENO, Lol54622, Willydabueno, Grup 10 FTEL setembre,
Marely biannette, Supercreativa, Arreglaora y Anónimos: 1313
• Tecnologías de la información y la comunicación Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Tecnolog%C3%ADas_de_la_informaci%C3%
B3n_y_la_comunicaci%C3%B3n?oldid=82195779 Colaboradores: 4lex, Sabbut, Alfaprint, Lourdes Cardenal, Julie, Vanbasten 23, Rosa-
rino, Avm, Tostadora, Tano4595, DanielCardaci, Troodon, Cinabrium, Fmariluis, AlGarcia, Huhsunqu, Ecemaml, Elsenyor, FAR, Pati,
Boticario, Sueiras, Petronas, Airunp, Edub, Taichi, Gussisaurio, Magister Mathematicae, Guanxito, RobotQuistnix, Platonides, Alhen, Su-
perzerocool, Akhram, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Evera~eswiki, Oscar ., Adrruiz, BOTijo, Nicanor5, Mortadelo2005, Gaeddal,
Icvav, GermanX, Alvarojedab, The Photographer, Patrickpedia, Martini 001, Jesuja, Santiperez, Txo, Eskimbot, Crisneda2000, Banfield,
Chessa, Ppja, Vbenedetti, Maldoror, Tomatejc, Smrolando, Nihilo, RafaGS, Paintman, Axxgreazz, Prefierobollitos, Locutus Borg, BOT-
policia, Zoid, CEM-bot, Klondike, Gabriel Acquistapace, Laura Fiorucci, Pinar~eswiki, -jem-, Ignacio Icke, Penquista, Retama, Baiji,
Evoluzion, Davius, Rastrojo, Antur, Jfmelero, Jorge, Gafotas, Dorieo, FrancoGG, Thijs!bot, Blandie, Tortillovsky, Mahadeva, Cesar-
Woopi, Escarbot, Yeza, RoyFocker, Csoliverez, Spamburger~eswiki, IrwinSantos, Will vm, Ranf, Isha, Egaida, Gragry, Mpeinadopa,
Osiris fancy, JAnDbot, Pepelopex, Cmontero, VanKleinen, Aguayorodriguez, Kved, Akurero, Mansoncc, -Javier-, Muro de Aguas, SI-
TOMON, Zufs, Gsrdzl, CommonsDelinker, Gacq, Elisardojm, Humberto, Netito777, Marvelshine, Felipe Torres Gámez, Rinozor, Fi-
xertool, Nioger, MotherForker, Idioma-bot, Pólux, Matiasmasca, Dhidalgo, Dav7mx, Zeroth, MarisaLR, Biasoli, Delphidius, Bucephala,
Shamhain, AlnoktaBOT, VolkovBot, Tidsa, Snakeyes, Technopat, Galandil, Risoto2000, Wperez~eswiki, Matdrodes, DJ Nietzsche, Black-
Beast, Sbonet, Lucien leGrey, Alejandro313, Barri, Afelipech, Muro Bot, Edmenb, Larober, Racso, Meldor, Jmvgpartner, SieBot, Linkadr,
PaintBot, Lmalbernat, Emilyum, Cobalttempest, MiguelAngelCaballero, Sageo, Rigenea, Lone rocker, Ti3r.bubblenet, Bigsus-bot, Cian-
nuevaimagen, Liavsantamarina, Julianaverbeke, Julimartina, Manwë, Carolina Andrade Forero, Javier Ledantes, Zulemacaliva, Furado,
Marcelaaranda, Eglar, BuenaGente, Aleposta, Mafores, Frantcotsky, Pla y Grande Covián, Yilku1, Tirithel, Mutari, Víctor Marí, Javi1977,
Jarisleif, Javierito92, HUB, Rayusb, Sammymusic, Caballero tigre, Nicop, Falaz, Brayan Jaimes, Farisori, Emmanuel yo, McMalamute,
Eduardosalg, Veon, Qwertymith, Botellín, Leonpolanco, Gallowolf, Alejandrocaro35, Albertoarmada, Descansatore, Walter closser, Po-
co a poco, BetoCG, Açipni-Lovrij, Camilo, UA31, Shalbat, Jeffy~eswiki, Gura1988, AVBOT, David0811, EroBot, Whitneyae, Augarte,
LucienBOT, Rtarqui, Juancmd27, Angel GN, HUGO CHOQUE, Pascual castro plata, Tania antonia, MarcoAurelio, Ezarate, Wikinina,
Diegusjaimes, Miguelxp, Linfocito B, Teles, Arjuno3, LeoLeoLeo~eswiki, InflaBOT, Saloca, Andreasmperu, Luckas-bot, Jgomezlega,
19jp87, Kurt86, Spirit-Black-Wikipedista, Centroamericano, Vini 17bot5, Dangelin5, Jorge 2701, Markoszarrate, Gobando, Barteik, Sol-
racxealz, Cfloreshine, Pegna, Atw1996, Jjmama, Cristhojoshua, Santiago Martín, Joarsolo, Diogeneselcinico42, Minerva85, Ruy Pugliesi,
Roprgm, SuperBraulio13, Ortisa, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, GhalyBot, Patricia.garcia, FrescoBot, Gonun, Metronomo, Surfaz, Racingesun-
capo, Gaely Mendez, Juan.valdes90, Igna, Botarel, Slastic, AstaBOTh15, Panderine!, Tephys, Yabama, BOTirithel, Hprmedina, Svilalta,
RedBot, Sqony, Argv, AnselmiJuan, Sasori4.1, PatruBOT, CVBOT, KamikazeBot, Demonionn, Fran89, LilyKitty, Adnyl, Starlubrisa,
Ripchip Bot, Humbefa, Smap.acua6, DrVino, Julymarfl, HermanHn, Dark Bane, Nachosan, Jorge c2010, Foundling, Wikiléptico, Miss
Manzana, EmausBot, Bachi 2805, Savh, Allforrous, Sergio Andres Segovia, Africanus, Dondervogel 2, Grillitus, Juancar24578, Sandry88,
Orianny 10, Rubpe19, MercurioMT, Emiduronte, Jcaraballo, Dylanspronck, Khiari, MadriCR, Albertojuanse, Geraz363, Waka Waka,
WikitanvirBot, Rasputin2010, Smenesesp, Doncowboy, ALbeCk, Belmar 4.0, Tu.asesortic, GlenRunciter, Noked, Ie.cortex, Lcsrns, An-
tonorsi, Abián, MerlIwBot, JABO, Arielzacagnino, Satanás va de retro, Siempreateo, KLBot2, TeleMania, Tama0202, Dmercado~eswiki,
BendelacBOT, Innove~eswiki, Sebrev, Isz norma, Costabariloche, Uninaciones, Nerina83, Travelour, MetroBot, Invadibot, Jajajajojo,
Gohst~eswiki, Pitufeta-2011, Omargaygay, Aitorfernandez, Siiyooosoyyo, Gresd, Ddesa, Didactech, Profesor colegio, Peqeniia, Rgomezal,
Leovc1, Azucena2011, Petevia11, Mitzukiuchiha14, Vichock, Acratta, Lacnua, Doq8pob, Vetranio, Goopple, XasapopulusX, Creosota,
Sharubiah95, Elsalo djs, Msilvamonge, Helmy oved, Marcela507, Sebas0013, Luz mabel paternina, Ana Mejia Ortiz, 2rombos, Syum90,
Baute2010, Edilberto3086, Nayeli.Inteli, MaKiNeoH, Sergio Angeloni, CECILIA ANGELES, Elgoag, Jean70000, Balles2601, Asilva-
faci, Naomisitha, Mwcabrera, Cypherpunx, Ola k asiendo, Horgacio, Raul1992, Cristianlopez99, GAleC09, Dorsboy, Ignacibaquedano,
Mjburdiles, Aby Rangel, Judtih.zamorag1, Mayry, Matiia, Cristianliberatore, MAYAMAQUI, Mia Praderio, Coloosorio, Cynthia Nolasco,
Irenebaav, Claudiadelap, Edithmondragon, Cuando quiero llorar no lloro, Huhjkk, Yahayra Aglae, Aliciatic4, Frijolypipas, Anderson vivas
y Anónimos: 1183
• Adolescencia Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Adolescencia?oldid=82056795 Colaboradores: Sabbut, Lourdes Cardenal, Robbot, Ro-
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bot, Amadís, BOT-Superzerocool, Oscar ., FlaBot, Varano, Vitamine, YurikBot, Gaeddal, Equi, Martinmartin, The Photographer, YoaR,
Kazem, Santiperez, Banfield, Robertexto, Maldoror, Olgaberrios, Cheveri, Camima, Tomatejc, Folkvanger, Sking, Nihilo, Paintman, Axx-
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sarinagazo, Antur, Montgomery, Ggenellina, Thijs!bot, Tortillovsky, Roberto Fiadone, RoyFocker, IrwinSantos, EPiDeMia®, Ranf, Bo-
tones, Cratón, Isha, Argmachine, Gusgus, Góngora, Rrmsjp, JAnDbot, Pacoperez6, VanKleinen, Kved, Beta15, Mnemoc, Muro de Aguas,
L'AngeGardien, Gsrdzl, Rjgalindo, TXiKiBoT, Humberto, Netito777, Juan Ramón P.C., Moustique, Amanuense, Pedro Nonualco, Chab-
bot, Idioma-bot, Pólux, BL, Jmvkrecords, Dhidalgo, AlnoktaBOT, Cipión, Drever, Snakeyes, Technopat, Smas~eswiki, Morgana2, Ama-
2.2. IMÁGENES 135
yamarquez, Irus, Matdrodes, DJ Nietzsche, BlackBeast, Lucien leGrey, Tatvs, Vatelys, Posible2006, Muro Bot, Edmenb, Maugemv, Kom-
putisto, Jcprietoc, Daferdy, Racso, SieBot, Ctrl Z, Nati 75, Ensada, Loveless, A.KeRnEl, Carmin, Cobalttempest, EdmenBot, CASF,
Bigsus-bot, BOTarate, Jimmy 11, STBot~eswiki, Mel 23, Gurgut, Manwë, Ken123BOT, Pascow, Correogsk, Greek, BuenaGente, Alepos-
ta, Mafores, Ray 21, Kieromorir0, Héctor Guido Calvo, Tirithel, Jarisleif, Javierito92, Miguel, HUB, Antón Francho, Nicop, DragonBot,
Triple xx, Eduardosalg, Leonpolanco, Gallowolf, Pan con queso, Alejandrocaro35, Furti, Petruss, Rαge, Baronocturno, Frei sein, Açipni-
Lovrij, Osado, Julie.Manet, Vistre, MiniEnE, SilvonenBot, UA31, Shalbat, AVBOT, Elliniká, David0811, Votinus, LucienBOT, A ver,
Albertinio, Carlitos3, Diegusjaimes, MelancholieBot, Victormoz, Luckas Blade, Rafo ElGrande, Arjuno3, Santek, Saloca, Andreasmpe-
ru, Luckas-bot, Gringo20083, Alpinu, Nallimbot, Gusan, Ptbotgourou, Bonnot, Vic Fede, AxV, Liliana ontiveros, ÓscarN, Maximo16,
Helinspector, Joarsolo, Nixón, Facundo ar 77, ArthurBot, Diogeneselcinico42, SuperBraulio13, ChristianH, Morancio, Xqbot, Simeón
el Loco, Jkbw, Ricardogpn, Metronomo, Emiliojose44, Juanin4ever, Igna, Botarel, RubiksMaster110, Lucifer2000, Yabama, BOTirithel,
TiriBOT, Hprmedina, TobeBot, Halfdrag, RedBot, Marigrandel, Galiusx, Emoxxa yesica, DEGA8, PatruBOT, CVBOT, AldanaN, Cris-
tian bohorquez, Roas~eswiki, Mariilii, Hills~eswiki, TjBot, Kareenqueen, Tarawa1943, Foundling, Adriansm, Wikiléptico, Miss Manzana,
Rafandalucia, EmausBot, Savh, AVIADOR, ZéroBot, HRoestBot, ChessBOT, Sergio Andres Segovia, Grillitus, Hernan Jorge Miglioni-
co, Emiduronte, Jcaraballo, Khiari, Waka Waka, Sheryl Madison, Antonorsi, Carminaandrade, Diegox M.P, SaeedVilla, JABO, Edc.Edc,
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xis bryan1996, -seb-, Las Cache, Gusama Romero, Seasz, Carliitaeliza, Vetranio, Harpagornis, LlamaAl, Érico Júnior Wouters, Aaron ne-
ko, Elvisor, Creosota, Helmy oved, Syum90, Teodoro Gómez, Rauletemunoz, Rotlink, MaKiNeoH, Lautaro 97, Migueldanny, Jean70000,
Addbot, Aldecoar, AngelHM, Cl6rk, Balles2601, BOTito, Churrasco italiano, Robert2183, Daniela.acunam, Mr. Violín, Naxer Grabiel,
Hardstyleslog, Dodens, Nikkochop, Nicolas araya carvajal andres, Frecian7, Celeste Jazmín, Jaret XD, Aztlhan, SuperCybi00, ElisirCel,
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naestrada, Monihdz, CarlaGomez123 y Anónimos: 908
• Identidad Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Identidad?oldid=82808715 Colaboradores: Sabbut, Dodo, Tano4595, Taichi, Magister
Mathematicae, RobotQuistnix, Yrbot, Maleiva, KnightRider, The Photographer, Txo, Mencey, BOTpolicia, Ál, CEM-bot, Laura Fiorucci,
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des, Fdelapena, Shadowxfox, J.M.Domingo, Bucho, Butoro, Racso, Jmvgpartner, SieBot, Loveless, Cobalttempest, Marcelo, Correogsk,
Espilas, Mafores, Fadesga, Dnu72, DragonBot, Farisori, Eduardosalg, Leonpolanco, Juan Mayordomo, Frei sein, Açipni-Lovrij, Kadellar,
UA31, AVBOT, David0811, MastiBot, Diegusjaimes, Andreasmperu, .:Siul-odnanreF:., Nixón, Luis Felipe Schenone, ArthurBot, Super-
Braulio13, Jkbw, Serolillo, Dreitmen, Igna, Axel 05, Paco-malaga, Panderine!, MAfotBOT, Linux65, RedBot, Luisxx24, Tarawa1943,
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2.2 Imágenes
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alt='Question book.svg' src='//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/97/Question_book.svg/25px-Question_book.svg.png'
136 CAPÍTULO 2. TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS
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png 1.5x, //upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/97/Question_book.svg/50px-Question_book.svg.png 2x' data-file-
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Luventicus 2002 (1): 1-10. Rosario, 2002. ISSN 1666-7581. Artista original: Xjmos
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2.3. LICENCIA DE CONTENIDO 137
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2.3 Licencia de contenido
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Formación ética

  • 1.
  • 2.
    Capítulo 1 El podery la política. Conflictos. Sociedad civil. 1.1 Poder El término poder, como sinónimo de fuerza, capacidad, político o dominio(según la RAE), puede referirse a: 1.1.1 Institucionales básicos • Lo político: • poder legislativo; • poder ejecutivo; • poder judicial. 1.1.2 Extensiones a nivel de los análisis • Cuarto poder, el de los medios de comunicación; • Quinto poder, el que se encuentra en las empresas públicas y en su capacidad de intervención económi- ca (según unos), y (según otros) Internet y las redes de redes como superadora de los medios de comu- nicación; • Sexto poder, en España, el poder territorial o el ejercicio del poder por parte de las comunidades au- tónomas; 1.1.3 Otros casos • Poder fáctico, el que se ejerce fuera de los cauces formales; habitualmente usado en plural: en Espa- ña, los poderes fácticos durante el franquismo y la transición eran la Iglesia, la Armada, el Ejército y la Banca (o los capitalistas); • poder económico; • poder duro (hard power), en las relaciones in- ternacionales, la fuerza militar; • poder blando (soft power), en las relacio- nes internacionales, la influencia económica e ideológica; • poder inteligente (smart power), combina soft power y hard power. • Poder temporal. • Poder civil o autoridad civil (no debe confundirse con gobierno civil). • Poderes universales. • Powers that be. • Poder notarial, documento público autorizado por un notario por el que se designa representante; • Poder subjetivo • Server de Minecraft • Gomi I y todas sus sucesoras • Hashtags de Ángel • El número 27 1.1.4 Conceptos asociados • Poder adquisitivo. • Relaciones sociales de poder. 1.1.5 Filosofía • Conceptos de Michel Foucault: • poder disciplinario; • poder pastoral. • Biopoder. • Poder popular, un concepto del marxismo. 2
  • 3.
    1.2. POLÍTICA 3 1.1.6Física y química • Poder calorífico. • Poder reductor. • Potencia (física). • Potencia eléctrica. 1.1.7 Arte y cultura • Superpoder, habilidad sobrehumana típica de los superhéroes. • Poder absoluto, película de Clint Eastwood. • Power to the People, canción de John Lennon. 1.1.8 Música • Poder, álbum de Zona Ganjah. 1.1.9 Véase también • Contrapoder • Poder Popular (desambiguación) • Poder militar (desambiguación) • Poder religioso (desambiguación) • Pouvoir • Power • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre poder.Wikcionario • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Poder. Wikiquote 1.2 Política La política (del latín politicus y ésta del griego antiguo πολιτικός 'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano') es una rama de la moral que se ocupa de la actividad, en virtud de la cual una sociedad libre, compuesta por personas libres, resuelve los proble- mas que le plantea su convivencia colectiva. Es un queha- cer ordenado al bien común. Es la ciencia que se encarga del estudio del poder público o del Estado. Algunos autores presentan al uso legítimo de la fuerza como la característica principal de la políti- ca. Siguiendo con esta definición la política es el ejercicio del poder que busca un fin trascendente. Ésta promue- ve la participación ciudadana ya que posee la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para promover el bien común. 1.2.1 Concepciones históricas de la política Definiciones clásicas apuntan a definir política como el “ejercicio del poder” en relación a un conflicto de in- tereses. Son famosas las definiciones fatalistas de Carl Schmitt de la política como juego o dialéctica amigo- enemigo, que tiene en la guerra su máxima expresión, o de Maurice Duverger, como lucha o combate de indivi- duos y grupos para conquistar el poder que los vencedores usarían en su provecho. También está Max Weber, que define la política estrictamente en función del poder. Una perspectiva opuesta contempla la política un senti- do ético, como una disposición a obrar en una sociedad utilizando el poder público organizado para lograr obje- tivos provechosos para el grupo. Así las definiciones pos- teriores del término han diferenciado poder como forma de acuerdo y decisión colectiva, de fuerza como uso de medidas coercitivas o la amenaza de su uso. Una definición intermedia, que abarque a las otras dos, debe incorporar ambos momentos: medio y fin, violencia e interés general o bien común. Podría ser entendida co- mo la actividad de quienes procuran obtener el poder, re- tenerlo o ejercitarlo con vistas a un fin que se vincula al bien o con el interés de la generalidad o pueblo.[1] Gramsci concebía la ciencia de la política tanto en su contenido concreto como en su formación lógica, como un organismo en desarrollo. Al comparar a Maquiavelo con Bodin afirma que éste crea la ciencia política en Francia en un terreno mucho más avanzado y complejo que Maquiavelo y que a Bodin no le interesa el momen- to de la fuerza, sino el del consenso. En la misma pági- na Gramsci opina que el primer elemento, el pilar de la política, “es el que existen realmente gobernados y go- bernantes, dirigentes y dirigidos. Toda la ciencia y el arte político se basa en este hecho primordial, irreductible (en ciertas condiciones generales)"[2] El ejercicio de la política permite gestionar los activos del estado nacional, también resuelve conflictos dentro de las sociedades adscritas a un estado específico lo que permite la coherencia social, las normas y leyes que determine la actividad política se vuelven obligatorias para todos los integrantes del estado nacional de donde proceden tales disposiciones Es importante señalar que Frank Goodnow, hace una especial acentuación sobre la función de la política que corresponde a la voluntad del Estado. Esta se comple- menta en su ejecución a través del gobierno. Cabe señalar que la política solo es funcional, cuando permite poner reglas entre los gobernantes y los gobernados, los cuales son doblegados a la voluntad de las acciones que se desean
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    4 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. orientar con el propósito de alcanzar un determinado fin. 1.2.2 Objeto de Estudio de la Política Según Max Weber, Raymond Aron, George Vedel y Maurice Duverger, el objeto de estudio de la política es el “poder”.[3] Política Dogmática Política dogmática es concebir el proceso político como mantenimiento de una estrategia considerada ortodoxa, identificada con la “verdad”, es decir, que no tiene criterio de discusión.[4] Política Funcional Conjunto de lineamientos discrecionales que aplican a un proceso, subproceso o unidad para facilitar la toma de de- cisiones congruentes con lo que los líderes de los procesos y unidades requieren para gestionar las actividades. Una política funcional admite discreción. 1.2.3 Sistemas políticos • Anarquía • Autocracia • Comunismo • Conservadurismo • Cleptocracia • Dictadura • Demarquía • Democracia directa • Democracia participativa • Democracia • Fascismo • Progresismo • Socialdemocracia • Liberalismo • Monarquía absoluta • Monarquía parlamentaria • Noocracia • Plutocracia • República • Socialismo • Teocracia • Tecnocracia Capitalismo Capitalismo es un sistema socio-económico surgido de las condiciones históricas posteriores al hundimiento del modo de producción feudal. Durante el siglo XIX y XX, el capitalismo se configuró como una ideología política y los partidarios de este sistema socioeconómico sintetiza- ron y racionalizaron una ideología política justificatoria de este sistema a partir de los principios más refinados sobre los derechos de propiedad privada. Así pues exis- ten actualmente dos grandes vertientes del capitalismo: aquellos que creen en religiones y entidades con autori- dad moral sobre el cuerpo humano —conservadores— de aquella más acabada y actual que cree en la propiedad de uno mismo y el principio de no agresión —liberales—.[5] Cada persona poseerá legítimamente cualquier recurso, que no tuviera dueño anteriormente, del que se apropie o que provenga del resultado de su trabajo. El sistema de títulos de propiedad está relacionado también con este punto. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, dar en herencia (y en consecuencia a heredar) y el derecho al libre inter- cambio de bienes sobre los que tenga legítima propiedad. Por eso es frecuente, que el capitalismo se identifique con el “libre mercado”. En este punto friccionan el capitalis- mo y las demás ideologías, porque mientras que para un socialista, por ejemplo, lo justo sería que una herramienta pueda ser usado por todos, y que por tanto la propiedad de una herramienta es de todos, para el capitalista lo injusto es que alguien pretenda hacer uso de esa herramienta sin su consentimiento. 1.2.4 Teorías e ideologías políticas en el es- pectro político Todas las ideologías políticas se agrupan en torno a dos dimensiones que son la económica y la social. La dimen- sión económica está integrada por dos ideologías opues- tas, izquierda-derecha, que forman una línea horizontal y la dimensión social está integrada por otras dos ideologías opuestas, autoritarismo-libertarismo,[5][6][7] que forman una línea vertical. Juntas estas dos dimensiones integran un mapa ideológico en el cual podemos encontrar cuatro grandes sistemas como el totalitarismo, conservadurismo, socialismo y el liberalismo, y el punto en donde se cruzan las dos líneas se considera como el centro político.[6][7] Totalitarismo Se conoce como totalitarismos a las ideologías, los movimientos y los regímenes políticos donde la libertad
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    1.2. POLÍTICA 5 Esquemabidimensional que muestra las ideologías principales dentro del espectro político. En rojo el totalitarismo o estatismo, en azul el capitalismo antiguo o conservadurismo tradicionalista, en amarillo el totalismo o socialismo, en verde el liberalismo o capitalismo después de las revoluciones burguesas. El eje verti- cal corresponde al eje moral (autoritarismo-libertarismo) y el eje horizontal al eje económico (izquierda-derecha). está seriamente restringida y el Estado ejerce todo el poder sin divisiones ni restricciones. Conservadurismo Se denomina conservadurismo al conjunto de doctrinas, corrientes, opiniones y posicionamientos, generalmente de centro-derecha y derecha, que favorecen tradiciones[8] y que son adversos a los cambios políticos, sociales o eco- nómicos radicales, oponiéndose al progresismo. En un es- tado conservador, los ciudadanos están sujetos a la auto- ridad estatal, principalmente en los aspectos sociales de su vida, pero suele haber una gran libertad en el aspec- to económico coexistiendo con una gran competitividad individual y empresarial.[5][6][7] Socialismo En el espectro de cuadrantes es una ideología ubicada en- tre el libertarismo y la ideología izquierdista. El socialis- mo cree que la sociedad debe organizarse a lo largo de las líneas sociales en beneficio de todos, en lugar de para lo que se percibe como el beneficio de unos pocos. Sus prin- cipales ideas son la oposición al capitalismo, y una creen- cia en la igualdad, tanto política como económica.[5][6][7] Liberalismo Es una ideología encasillada entre el libertarismo y la ideología derechista. El liberalismo considera a la liber- tad individual como el más alto valor social y económico. El liberalismo propugna el derecho a disentir de la orto- doxia. La descripción anterior aúna los aspectos sociales del liberalismo de los Estados Unidos con los aspectos económicos del liberalismo europeo. Para Sandeep Jaitly existen dos grandes variantes: la escuela austríaca, donde los objetos no tienen un valor intrínseco de por sí sino que lo tienen porque estos satis- facen los fines humanos, y el objetivismo, donde se suele argumentar lo contrario, es decir, sostiene que el valor es intrínseco al bien.[9] Así mismo, Jaitly advierte que hay autoproclamados liberalistas en Estados Unidos que con- funden las dos variantes.[9] Para los partidarios de la ideología objetivista liberal, el orden social capitalista descansa sobre la noción de que cada ser humano es dueño de sí mismo y que, en conse- cuencia, tiene total soberanía sobre su cuerpo. Para los que aceptan esta idea sin reservas, entonces nadie puede invadir, agredir o intervenir de manera legítima el cuer- po de otra persona. Esto ha suscitado enconados deba- tes entre partidarios del capitalismo, conservadores y li- berales, en cuestiones como el aborto, la eutanasia o el matrimonio entre personas del mismo sexo. Por ejemplo, Ayn Rand, partidaria del objetivismo, rechazaba las le- yes referentes a las uniones entre homosexuales, pero no porque creyese que los homosexuales no tienen derecho a establecer parejas, sino porque no creía que el estado -ni nadie excepto los propios individuos- tuviera la legiti- midad de decidir u homologar como deban establecerse las relaciones entre personas.[10] Incluso, algunos defen- sores capitalistas extremos rechazan frontalmente la de- mocracia como sistema, pues dicen que atentan contra las minorías.[cita requerida] Mientras los socialdemócratas aceptan la idea de la recau- dación por medio de impuestos para ser gestionado públi- camente las ideologías ultraliberales abogan por impues- tos unipersonales hiperreducidos o se oponen ferozmente al cobro de impuestos (calificándolo de “robo”) o impo- sición de normas morales sobre otros considerando dicha imposición contraria al principio de no agresión que de- fienden. Sin embargo, en la práctica ninguna organización o partido político de amplia implantación ha sugerido la supresión total de los impuestos. En el estatus de negación a la acción política de un Esta- do sobre los individuos, hace que un liberal muchas ve- ces sea definido en ocasiones como “conservador”, puesto que un estatista ve a los capitalistas en general como “de- fensores de las normas tradicionales”. Sin embargo, esto no es cierto en todo los casos, ya que muchos liberales no defienden que la tradición se mantenga, sino que se respete que las personas son libres de elegir su camino y que por tanto no deben introducirse normas artificiales destinadas a “inculcar” en la sociedad lo que el planifi- cador económico, en la mayoría de los casos un gobierno democráticamente elegido, considere 'correcto'. También debería distinguirse entre la ideología capitalista liberal, el corporativismo empresarial y el capitalismo de estado (modelo conservador).[11][12][13] • Esquema bidimensional que muestra la subdivisión de las ideologías principales dentro del espectro po- lítico.
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    6 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. • Esquema bidimensional que muestra la colocación de distintos personajes históricos dentro del espectro político. 1.2.5 Otras clasificaciones de las ideologías políticas Se consideran otras dimensiones aparte de las dos típi- cas, en función de si se busca el perfeccionamiento de la humanidad o de solo una cultura, nación, sociedad o in- dividuo, si una ideología es progresista o conservadora, individualista o totalista, si hay aceptación o rechazo de la propiedad privada,[14] o en función de si su cultura está influenciada por otras. [15][16][17] Otra clasificación de las ideologías políticas.[14] Sobre las interacciones culturales e históricas Progresistas Son aquellas ideologías que proponen un finalismo histórico racionalista o positivista ba- sado solo en el perfeccionamiento de la humanidad (antropocentrismo) que va más allá de las decisiones in- dividuales o colectivas. Ven a la historia como un ca- mino de realización y perfeccionamiento. Las ideologías económicas de derecha creen que ya se ha llegado a tal perfeccionamiento después del movimiento ilustrado y de la revolución francesa, mientras que las ideologías económicas de izquierda que surgieron después de la revolución industrial consideran que esta sociedad es injusta y que la plena realización humana sólo se dará cuando sea superada.[14] Al contrario de las ideologías románticas, que no suelen identificarse con el statu quo, las ideologías evolucionistas se identifican con posturas progresistas o reformistas.[14] Románticas Son las ideologías que por el contrario de las ideologías racionales proponen un finalismo histó- rico romántico basado en los ideales individuales o co- lectivos. No ven a la historia como un camino de rea- lización y perfeccionamiento.[14] Algunas ideologías co- mo el libertarismo carecen de un finalismo histórico con- creto y niegan todo determinismo histórico que restrinja o atente en contra de la libertad individual. Las ideolo- gías autoritarias ven como el sujeto de la historia a la na- ción, a la cultura o a la ley del más fuerte (egocentrismo, teocentrismo, etnocentrismo o estatocentrismo). Este do- minio no tiene una fundamentación racional sino vital y emocional.[14] A diferencia de las ideologías dentro del espectro progresista que adoptan cambios parciales y gra- duales propios de posturas reformistas, las ideologías ro- mánticas se asocian más a cambios totales propios de pos- turas revolucionarias, reaccionarias y militaristas.[14] Aculturación política Los renacimientos son otro ti- po de ideologías dinámicas de un marco histórico mucho más amplio que puede adoptar tintes progresistas o ro- mánticos ya sea con el fin de mejorar la humanidad o con el fin de cumplir los ideales individuales y colectivos de una cultura o una nación tomando como marco de refe- rencia sociedades, civilizaciones o culturas afines preexis- tentes más antiguas. Por lo tanto se diferencia del refor- mismo y las revoluciones, en la que estos solo se basan en cambios que dan soluciones a problemáticas generadas dentro del mismo curso de su historia, mientras que un renacimiento toma de referencia para la solución de sus problemas la forma de proceder de otras culturas muer- tas más antiguas.[16] En otras palabras el renacimiento es la adopción de una solución ya establecida en otra cul- tura, mientras que el reformismo y las revoluciones son producto del dinamismo interno y de adaptación al me- dio dando nuevas soluciones inventadas dentro del curso de la historia de la misma cultura. Ejemplo de un rena- centismo reciente es el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, ya que este mezcló la ideología del partido con aspectos de la cosmogonía germánica precristiana. El herodianismo, kemalismo o aculturación política es un especie de cambio por imitación que se diferencia del renacimiento en que la solución a problemáticas se to- man no de otra cultura antigua sino de una cultura do- minante, competidora o paralela en la escala temporal, es decir, adoptan soluciones prestadas tanto en la dimen- sión social como económica, mientras tanto el reformis-
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    1.2. POLÍTICA 7 mosolo suele tomar cambios prestados de la dimensión económica pero guardan características en la dimensión social ajustándola al nuevo contexto con tintes propios. Ejemplos de herodianismo en épocas recientes se po- drían citar al Movimiento Nacional Turco de Mustafa Kemal Atatürk durante los años treintas, y al movimien- to neoliberal en Latinoamérica entre las décadas de los ochentas y noventas.[15][17] El proceso de aculturación política no es un proceso ex- clusivo de las culturas dominadas, sino también un proce- so que suele afectar a la cultura dominante en su afán de abarcar todas las culturas (universalismo y globalización), como actualmente es el caso de occidente mediante unos procesos denominados multiculturalismo y relativismo cultural.[15][17] Rechazo a ultranza El zelotismo está en contrapo- sición al herodianismo,[15] en la escala de dominancia, y el renacentismo, en la escala temporal, es una ideología que rechaza el proceso de aculturación política toman- do una posición normalmente de índole ultra conservador o etnocentrista aceptando solo los parámetros sociales y económicos de su cultura actual. El antagonismo entre herodianismo y zelotismo es análogo al antagonismo en- tre progresismo y conservadurismo, pero difieren debido a que el plano de antagonismo entre las primeras es en relación a las interacciones con otras culturas, mientras que el antagonismo de las segundas es en relación a inter- acciones dentro de una misma cultura. Los primitivistas rechazan desde sociedades agrarias hasta las sociedades más modernas (industriales) argu- mentando que la mejor sociedad es aquella donde el hombre se encuentra en su estado más natural (caza- recolección). Califican a la civilización y sus derivados como formas de imposición. Aunque los ideólogos prin- cipales son occidentales estos ven al progreso como un mito monstruoso basado en la falsa idea de un desarrollo ilimitado sin tomar en cuenta que los recursos son limita- dos o las técnicas son efímeras, como en el caso del petró- leo (sociedades modernas-industriales) o la tierra arable (sociedades agrarias). Sobre la estructura social Colectivistas Las ideologías que promueven el colectivismo o totalismo son las que dan prioridad al co- lectivo sobre el individuo argumentando que sin sociedad no hay individuos.[14] Cuando el estado se convierte en el centro de la vida política restringiendo las libertades in- dividuales el totalismo se trasforma en totalitarismo.[14] Mientras que en el totalitarismo es más importante la na- ción sobre el individuo, en el totalismo es más importante la sociedad, por ello el nombre de socialismo.[14] En el na- cionalismo extremo es más importante que el individuo el contexto cultural, las tradiciones, la religión, la lengua e incluso algunas veces la raza (etnocentrismo). Individualistas Las ideologías que promueven el individualismo son las que dan prioridad al individuo so- bre el colectivo argumentando que sin individuos no hay sociedad.[14] Lo que distingue a las ideologías capitalistas y liberales racionales de las otras ideologías individualis- tas es el contrato social, que para su ejecución requiere de un estado que lo haga valer en pro de garantizar las li- bertades individuales. Mientras tanto las ideologías den- tro del liberalismo extremo, económico y del socialismo moral son tan celosas de su libertad que niegan al contrato social interpretándolo como una forma de autoritarismo. En el capitalismo extremo y en el económico se consi- dera a la corporación o empresa privada como persona jurídica (distinta de una persona física) que a menudo posee derechos amparados por la ley similares a aquellos de una persona natural o individuo, en donde en la mayo- ría de las veces, el poder ha sido transferido del estado a las grandes corporaciones o empresas privadas. Elitistas Suele darse en sociedades homogéneas (co- lectivistas) tanto como en sociedades heterogéneas pero que guardan distancia vertical del poder respecto a quien les gobierna. Ejemplos de las primeras pueden ser la so- ciedad china y ejemplos de la segunda la sociedades ára- bes y anteriormente latinoamericanas.[17] Normalmente, en estas sociedades no existe una separación clara de fun- ciones judiciales, ejecutivas o legislativas y el poder suele concentrarse en sistemas de partido único, corporaciones, monarquías o dictaduras.[17] Pluralismo Suelen ser sociedades heterogéneas pero con una distribución horizontal del poder, es decir, en la participación representativa existen varias élites compi- tiendo por obtener el poder político. Sociedades plura- les características se pueden encontrar en las sociedades japonesa, occidental o de la India.[17] En este tipo de sis- temas de gobierno suele coexistir una clara separación de los poderes del Estado en poder ejecutivo, legislativo y judicial y múltiples partidos políticos compitiendo por obtener una representación.[17] Sobre la propiedad y los medios de producción Aceptación de la propiedad privada Unas ideolo- gías interpretan a la propiedad privada como indispen- sable para la marcha de la economía y para el ejercicio efectivo de la libertad individual como es en el caso del liberalismo.[14] En el caso del capitalismo y el totalitaris- mo moral no anulan el derecho a la propiedad privada pero también quieren ponerla al servicio de los intere- ses de un estado o ideología dominante. Por el contrario, en el capitalismo extremo y económico, el estado está al servicio de los intereses de la empresa privada, el cual el poder se ha transferido desde el estado o sociedad a las grandes corporaciones (corporatocracia) formadas por una sociedad mercantil controlando los medios de pro-
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    8 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. ducción. El liberalismo extremo y económico a través de la contraeconomía, tratan de suprimir o anular al esta- do por medio de empresas privadas (empresa agorista) por medio del mercado libre y el anarquismo de merca- do, convirtiendo a los trabajadores e individuos en ge- neral, en empresarios radicales que controlan los medios de producción. Se oponen a la responsabilidad limitada (despersonalizada) de las corporaciones y a la propiedad inmaterial del capitalismo extremo y económico consi- derándola un privilegio forzado e ilegítimo. En cambio, piensan que las propiedades materiales (como suelos) sí pueden ser privadamente apropiados. Rechazo de la propiedad privada El totalitarismo y el socialismo racionales son ideologías que interpre- tan a la propiedad privada de los medios de produc- ción como el origen de todos los males sociales.[14] En cambio las ideologías socialistas y liberales morales argu- mentan simplemente que la propiedad privada es un robo si no se ocupa o trabaja, distinguiéndola de aquella pro- piedad personal legítima producto del trabajo sobre una propiedad natural, aceptando algún grado de privatismo, bajo la concepción de que la humanidad pertenece a la naturaleza y no ésta a la humanidad. Las posturas ideo- lógicas dentro del socialismo extremo a diferencia de las dos anteriores defiende que la propiedad natural es igua- litaria. El socialismo extremo y económico es antagónico con cualquier modelo de organización corporativa mer- cantil (la empresa privada del capitalismo extremo y eco- nómico) o centralista (la empresa estatal del totalitaris- mo extremo y económico) que controlan los medios de producción, y aboga por el manejo de estos medios por parte de los mismos trabajadores creando corporaciones (empresa autogestionada) formadas por una sociedad civil normalmente de índole sindical. El modelo de em- presa de las ideologías socialistas y liberales morales es la cooperativa considerada a medio camino entre el in- dividualismo y el colectivismo económico, ya que inten- ta combinar armónicamente propiedad privada, empre- sa privada, competitividad y economía de mercado junto con democracia directa interna, empresa de autogestión, colaboración mutua, mercados sociales y otras formas de solidaridad voluntaria. Productivistas Aunque muestren un finalismo, las ideologías productivistas no deben confundirse con las progresistas pues, mientras las segundas se centran en la evolución cultural y moral viendo como sujeto de la histo- ria a la humanidad,[14] las primeras se centran en el papel de los sistemas en el que predomina el interés por pro- ducir bienes materiales apoyándose en un aumento del consumo, la tecnología y el crecimiento económico.[18] Dicho de otra manera, para las ideologías progresistas el fin es la humanidad mientras que para las productivistas el fin último es el crecimiento económico y material.[18] Desde la perspectiva socialista el productivismo se defi- ne como una ética en la que el trabajo cumple un papel crucial al expresar la primacía de la industria en la so- ciedad moderna.[18] Desde la perspectiva capitalista y de economía de mercado las decisiones de lo que se debe producir, en que cantidad y para quién deben ser toma- das de manera individual.[18] Aunque existen ideologías productivistas, como el socialismo, que siguen viendo a la humanidad como sujeto principal de la historia existen otras ideologías (véase ideologías románticas), como el transhumanismo, que no lo ven así. Anti-productivistas Los críticos del productivismo argumentan que el productivismo puede ser como una en- fermedad y que puede interferir con los demás procesos que regulan la vida en el planeta, incluso entre las pro- pias relaciones humanas. Para Iván Illich sólo una socie- dad que acepte la necesidad de escoger un techo común a ciertas dimensiones técnicas en sus medios de producción tiene alternativas políticas.[19] Así pues, los defensores de estas posturas suelen hablar de un crecimiento moral pe- ro no económico o no material. Aunque existen ideolo- gías anti-productivistas, como el decrecimiento, que si- guen viendo a la humanidad como sujeto principal de la historia existen otras ideologías (véase ideologías román- ticas), como el ecologismo profundo (biocéntrica), que no lo ven así. 1.2.6 Marketing político El marketing político es el conjunto de técnicas de inves- tigación, planificación, gerenciamiento y comunicación que se utilizan en el diseño y ejecución de acciones es- tratégicas y tácticas a lo largo de una campaña política, sea ésta electoral o de difusión institucional. En la actua- lidad el Marketing Político presenta dos características adicionales: la mediatización y la videopolítica. Si bien existen numerosas similitudes técnicas y meto- dológicas entre el Marketing Político y el Marketing Co- mercial, sus objetivos difieren notablemente. En el mun- do comercial la lógica de mercado tiene como objetivo principal la satisfacción de una necesidad. En la esfera política la lógica de mercado tiene como objetivo la elec- ción de una alternativa. 1.2.7 Véase también • Portal:Ciencia política. Contenido relacionado con Ciencia política. • Sistema bipartidista • Brújula política • Clientelismo político • Declaración Universal de los Derechos Humanos • Elecciones
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    1.2. POLÍTICA 9 •Espectro político • Extrema izquierda • Izquierda política • Centroizquierda político • Centro político • Centroderecha política • Derecha política • Extrema derecha • Estado de sitio • Globalización • Movimiento antiglobalización • Partido político • Movimiento social • Democracia • Colores políticos • Política 2.0 • Psicopolitica 1.2.8 Referencias [1] Hugo Eduardo Herrera, ¿De qué hablamos cuando habla- mos de Estado? Ensayo filosófico de justificación de la praxis política. Instituto de Estudios de la Sociedad, San- tiago (Chile) 2009, 67 ss. [2] Antonio GramsciNotas sobre Maquiavelo, sobre política y sobre el estado moderno(México) 1975, p. 31. [3] Ogaza, F., Araujo,M. (2012). [objetodeestudiodelacien- ciapolitica.blogspot.mx «Objeto de estudio de la ciencia política.»] |url= incorrecta (ayuda). [4] García,M. (2000). Introducción al derecho. Porrúa. [5] George Lakoff 1996. Moral politics : What Conservatives Know that Liberals Don't, University of Chicago Press. ISBN 978-0-226-46805-1 • 2001 Edition. Moral Politics: How Liberals and Conservatives Think, University of Chicago Press. ISBN 978-0-226-46771-9 [6] Slomp, Hans (2000). European Politics Into the Twenty- First Century: Integration and Division. Westport: Praeger. ISBN 0275968146. [7] «David Nolan - Libertarian Celebrity». Advocates for Self Government. Archivado desde el original el 17 de febrero de 2003. Consultado el 18 de junio de 2010. [8] Se entiende el término «tradición» en el sentido de creen- cias o costumbres —tanto religiosas como sociales y políticas— que serían características de un pueblo o nación [9] Sandeep Jaitly (2012) Keiser report en español. Solvencia a la velocidad de la luz RT Consultado el 27 de agosto de 2012. [10] Ayn Rand sobre el matrimonio homosexual [11] Ayn Rand, Capitalism the unknown ideal [12] Murray Rothbard, Capitalism versus Statism [13] Murray Rothbard fue un economista de la escuela austría- ca, teórico anarcocapitalista e historiador estadounidense del siglo XX. Fundador de la doctrina del anarcocapitalis- mo. [14] Andrés Ariel Luetich. Clasificación de las ideologías po- líticas. Actas de la Academia Luventicus 2002 (1): 1-10. Rosario, 2002. ISSN 1666-7581. [15] Arnold J. Toynbee (1954), A Study of History Vol VIII: Heroic Ages; Contacts between Civilizations in Space, Oxford University Press. [16] Arnold J. Toynbee (1954), A Study of History Vol IX: Contacts between Civilizations in Time; Law and Free- dom in History; The Prospects of the Western Civiliza- tion, Oxford University Press. [17] Samuel Phillips Huntington, The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order, New York: Simon & Schuster, 1996 [18] Víctor Climent Sanjuán (1999) Producción y crisis ecoló- gica. Los agentes sociales ante la problemática medioam- biental. Edicions Universitat Barcelona, 1999 - 119 pági- nas. Consultado el 30 de abril de 2012 [19] Illich, Iván (1978) La convivencialidad. Consultado el 30 de abril de 2012 1.2.9 Bibliografía • Andrés Ariel Luetich. «Clasificación de las ideo- logías políticas». Actas de la Academia Luventicus (Rosario, 2002) 1 (1): 1–10. ISSN 1666-7581. Pa- rámetro desconocido |comillas= ignorado (ayuda); Parámetro desconocido |curvas= ignorado (ayuda) • Aristóteles (1988/2004). Política. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-1283-3 • George Lakoff (1996). Moral Politics: How Liberals and Conservatives Think. University of Chicago Press.. • Platón (2003). Diálogos. Obra completa. Madrid: Editorial Gredos. • Volumen IV: República. ISBN 978-84-249- 1027-3. • Volumen V: Parménides. Teeteto. Sofista. Político. ISBN 978-84-249-1279-6. • Volumen VIII: Leyes (Libros I-VI). ISBN 978- 84-249-2240-5. • Volumen IX: Leyes (Libros VII-XII). ISBN 978- 84-249-2241-2.
  • 10.
    10 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.2.10 Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multi- media sobre Política. Commons • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre política.Wikcionario • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Política. Wikiquote • Wikinoticias tiene noticias relacionadas con Política.Wikinoticias • La Brújula Política. • Moral Politics Test. • The World’s Smallest Political Quiz. • ¿Qué es la política? 1.3 Conflicto El conflicto es una situación en que dos o más individuos con intereses contrapuestos entran en confrontación, opo- sición o emprenden acciones mutuamente antagonistas, con el objetivo de neutralizar, dañar o eliminar a la par- te rival, incluso cuando tal confrontación sea verbal, para lograr así la consecución de los objetivos que motivaron dicha confrontación. Por su condición a menudo extrema o por lo menos confrontacional en relación a objetivos considerados de importancia o incluso urgencia (valores, estatus, poder, recursos escasos) el conflicto genera pro- blemas, tanto a los directamente envueltos, como a otras personas. 1.3.1 Conflicto entre individuos Se han avanzado muchas teorías acerca del origen de es- te (conflicto). Últimamente se puede alegar que el hom- bre es un animal social, y, por lo tanto, que responde a las tendencias tanto de competición como cooperación que se observan en animales sociales. Así se aduce que hay motivos últimamente biológicos o psicológicos para la agresividad. Desde este punto de vista la idea más básica, desde la que habría que partir para resolver un conflicto social de manera adecuada, es que el conflicto empieza con una emoción desbordada. Otras visiones aducen que si bien podría haber tales cau- sas inherentes o innatas, no es menos cierto que a menu- do tal conflicto o violencia se expresa ya sea en formas socialmente permitidas o aceptadas o tiene como meta objetivos que son socialmente valuables. Como mínimo, el conflicto se expresa en un acto ejercido en relación con otros. espectro que, en la interacción e interrelación hu- mana, va desde situaciones y cuestiones aparentemente simples y sin problemas de consecuencias dolorosas para las partes, hasta situaciones complejas, peligrosas y vio- lentas. Desde este punto de vista se aduce que La convi- vencia social es considerada una mina abundante de con- flictos, donde la fuente más abundante de molestia son los demás. Para Lewis A. Coser un conflicto es social cuando transciende lo individual y procede de la propia estructura de la sociedad.[1] Dos aspectos centrales de los estudios del conflicto social se refieren al origen y la función social de los conflictos. Así, por ejemplo, para Ralf Dahrendorf, el conflicto es un hecho social universal y necesario que se resuelve en el cambio social. De mayor importancia para estos estudios son conside- raciones acerca del papel que tanto el consenso como la coacción y el control social juegan en la sociedad ya sea en general como en el desarrollo y resolución de los con- flictos. Teorías del conflicto social Las teorías del Conflicto social buscan explicar, a partir de una percepción de la sociedad que requiere tanto orden e integración como innovación y cambio, las estrategias que se observan y/o se pueden seguir para lograr ambas necesidades sociales. Una asunción central de las teorías del conflicto es que en una sociedad tanto los individuos como los grupos - no solo pero incluyendo las clases sociales- buscan ma- ximizar sus beneficios -lo que inevitablemente produce cambio social- Ese cambio no necesariamente envuelve conflicto físico sino que puede expresarse en confronta- ciones verbales. Paradójicamente, ese conflicto y cambio busca lograr un orden a fin de mantener en forma estable esos beneficios. Lo anterior da origen a diversas estrate- gias y mecanismos tanto a fin de lograr ese cambio como de mantener las formas ya sea existentes o emergentes. En otras palabras, el objeto de interés no es el origen o causas del conflicto sino las situaciones o maneras a tra- vés de las cuales ese conflicto se puede resolver a fin de lograr una solución estable y duradera. Partiendo de la base que el conflicto es el factor princi- pal del cambio social, que se expresa, por ejemplo, con la formación de grupos de presión y acción social, se bus- ca estudiar como ese conflicto se integra socialmente, a través de pactos, ya sea acordados o impuestos, con el res- to de los actores sociales, en cambio de estructuras, que, se supone, ocasionaran estabilidad social. Así, desde es- te punto de vista, el conflicto social se percibe como algo que, propiamente controlado o integrado, es esencial para el buen funcionamiento o estabilidad social. Lo anterior se puede estudiar no solo observando el como
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    1.3. CONFLICTO 11 losdiversos sectores o individuos se han conducido en la práctica, sino también teóricamente, a través de la teoría de los juegos. Actualidad Desde el punto de vista moderno o actual el tema de la dialéctica en contraposición al funcionalismo, pa- rece que se ha concretado en el análisis funcional o funcionalismo y la teoría del conflicto social, que junto con el interaccionismo simbólico son los tres enfoques básicos de la sociología de hoy día. La cuestión queda en considerarlo como dinámica social hacia el consenso, una desigualdad estructural hacia una integración social. En las interpretaciones de los autores, normalmente identificados con una escuela, la explicación se entiende de diferente manera si se refiere al sistema social en su conjunto totalizador o a la estructura social, que es el soporte teórico del sistema. Al mismo tiempo debemos situar el elenco de valores en un lugar designado y preciso, que es el sistema social. Otros alcances como la revolución y la guerra, como con- flictos totales, parece no es posible ser explicados con el actual soporte teórico. Quizás la primera es predecesora de la segunda y sigan una primera fase en la que se falla en lograr consenso. Tiene ventajas y desventajas.[1] Dos aspecto centrales de los estudios del conflicto social se refieren al origen y la función social de los conflictos. Así, por ejemplo, para Ralf Dahrendorf, el conflicto es un hecho social universal y necesario que se resuelve en el cambio social. De mayor importancia para estos estudios son conside- raciones acerca del papel que tanto el consenso como la coacción y el Control social juegan en la sociedad ya sea en general como en el desarrollo y resolución de los con- flictos. 1.3.2 Conflicto versus violencia El conflicto es un proceso de interacción social que se da en un contexto determinado. Es una construcción so- cial, una creación humana diferenciada de la violencia ya que puede haber conflictos sin violencia aunque no hay violencia sin conflicto, por lo que no toda disputa o diver- gencia implica conflicto. Aunque los conflictos se pueden clasificar según el nivel en el que se desarrollan: micro (interpersonales e inter- grupales) o macro (entre grupos definidos dentro de un estado o entre estados, donde las consecuencias de los en- frentamientos afectan a un gran número de población); es posible extraer generalidades comunes a ambos tipos de conflictos. El conflicto es un proceso en el que hay oposi- ción de intereses (tangibles), necesidades y/o valores no satisfechos. En contraposición, existe un problema cuan- do la satisfacción de las necesidades de una de las partes impide la satisfacción de las de la otra. En base a esta de- finición se puede diferenciar dos situaciones que se con- funden con los conflictos reales: • Pseudoconflicto Puede mostrarse de forma agresi- va, sin embargo no existe problema (ya que la sa- tisfacción de unas necesidades no impide las otras) aunque las partes pueden creer que sí. Casi siempre suele ser una cuestión de malentendidos, desconfian- za y mala comunicación.[2] • Conflicto latente. No se muestra de forma agresiva ya que una o ambas partes no perciben la contraposi- ción de intereses/necesidades o valores. Estos no se abordan o ni tan solo se reconocen como conflictos porque no han explotado, porque no existen signos de violencia directa. Esto hará que sigan creciendo por su propia dinámica. Por lo que el conflicto innecesario, es decir, aquel en el que la satisfacción de las necesidades de una parte no im- pide la satisfacción de la otra, tiene como componentes: • Mala comunicación • Estereotipos • Desinformación • Percepción equivocada del propósito o proceso. De este modo, la parte genuina de un conflicto se basa en diferencias esenciales y cuestiones incompatibles, como por ejemplo: • Distintos intereses, necesidades y deseos • Diferencias de opinión sobre el camino a seguir • Criterio para tomar la decisión • Repartición de recursos • Diferencias de valores[3] 1.3.3 Perspectivas académicas sobre el conflicto Una posible clasificación de los conflictos sería:[4] • Perspectiva Tradicional-Racionalista. En esta perspectiva el conflicto es entendido como algo ne- gativo, resultado de un organigrama confuso, de una comunicación deficiente o de la incapacidad de al- guno de los protagonistas del conflicto. El conflic- to es considerado como un elemento que acaba por perjudicar gravemente el normal funcionamiento de la organización. Se busca una sociedad, empresas y escuelas sin conflictos (Idealismo Pedagógico).
  • 12.
    12 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. • Perspectiva Interpretativa. El conflicto es consi- derado como algo natural de los grupos y las orga- nizaciones. Las causas de los conflictos se atribuyen a problemas de percepción individual y/o a una de- ficiente comunicación interpersonal. Los conflictos son manifestaciones de la falta de entendimiento en- tre las personas en cuanto al sentido de los actos propios o de otros; equívocos que pueden superar- se haciendo que los protagonistas se den cuenta de los errores que contienen sus ideas o creencias. Esta concepción ignora las condiciones sociales que afec- tan a los propios sujetos y a sus percepciones. • Perspectiva Socio-crítica / Socio-afectiva. No só- lo se acepta el conflicto como algo inherente al cen- tro o a la empresa, sino que se alienta, se considera que contribuye a evitar la apatía de la organización y, por tanto, constituye un elemento necesario para el progreso organizativo y para el adecuado desa- rrollo de sus miembros. Se da un papel esencial a la calidad de las relaciones entre los diferentes miem- bros que componen la sociedad y los diferentes gru- pos; empresa, familia, escuela, etc. Se favorece al afrontamiento de determinados conflictos desde una perspectiva democrática y no violenta, lo que se de- nomina como la utilización didáctica del conflicto. Estas perspectivas socio-críticas sobre el conflicto deter- minan que este no es ni positivo ni negativo sino que ten- drá aspectos positivos o negativos según se aborde y se resuelva y dependiendo del proceso que se utilice para llegar a una solución. “La vida sin conflictos supondría una sociedad de robots, cuyos miembros habrían elimi- nado la diversidad y singularidad que nos distingue como humanos”.[5] Una perspectiva que permita enfocar el conflicto desde una visión positiva, con voluntad de cambio para conse- guir cotas más altas de justicia, es el punto de partida adecuado desde donde parte la resolución de conflictos. 1.3.4 Análisis de conflictos Factores y causas del conflicto Se han determinado tres factores que propician la apa- rición de un conflicto y que a la vez pueden proporcionar las condiciones indispensables para su gestión.[6] • Factores culturales. Representan la suma de todos los mitos, símbolos, valores e ideas que sirven para jus- tificar la violencia o la paz. • Factores estructurales. Son aquellos condicionantes que perpetúan las desigualdades, la falta de equidad, la explotación, etc. • Factores de comportamiento. Son producto de los factores culturales y estructurales y se materializan en conductas agresivas (de tipo físico o verbal) o por el contrario en comportamientos de diálogo favore- ciendo el entendimiento y el respeto. Respecto a la causa que determina o provoca un con- flicto encontramos: • Conflictos de relación y comunicación. Se deben a fuertes emociones negativas, a percepciones falsas o estereotipos, o a la escasa comunicación entre las partes. Conducen a una espiral de escalada progre- siva del conflicto destructivo. • Conflictos de información. Se deben a la falta de in- formación necesaria para tomar las decisiones ade- cuadas por lo que se interpreta de manera diferente la situación o no se le asume el mismo grado de im- portancia. • Conflictos de intereses. Se deben a la competición en- tre necesidades no compatibles o percibidas como tales. También puede ser de tipo psicológico y com- portan percepciones de desconfianza, juego sucio, intolerancia, etc. • Conflicto de valores. Se deben a los diferentes cri- terios de evaluación de ideas, creencias o comporta- miento que se perciben como incompatibles. El con- flicto estalla cuando estos valores se intentan impo- ner por la fuerza a la otra parte que los percibe como negativos, no importante o no propios para una per- sona en la cual se encuentra involucrada en cierto problema . • Conflictos de roles. De poder, de autoridad y de acce- so a los recursos. Se deben a pautas destructivas de comportamiento, de desigualdad del control o dis- tribución de recursos, de desigualdad de poder y au- toridad, de restricciones del tiempo, etc. Actitudes ante el conflicto Frente a una situación de conflicto, sea cual sea su natu- raleza, hay multitud de posibilidades de reacción, tanto a nivel individual como colectivo, dándose las diversas actitudes, según se acepte, evite o niegue el conflicto. En tales situaciones, se puede describir el comportamiento de un individuo a lo largo de dos dimensiones básicas:[7] • Asertividad, la medida en que la persona intenta satisfacer sus propios intereses. • Cooperativismo, la medida en que la persona in- tenta satisfacer a la otra persona se refiere. Estas dos dimensiones básicas de comportamiento define cinco modos diferentes para responder a situaciones de conflicto, además de la negación de existencia del mismo. Estas reacciones se describen a continuación combinadas con la teoría de juegos:[8]
  • 13.
    1.3. CONFLICTO 13 •Negación, Se evita reconocer la existencia del con- flicto. Posiblemente, este estallará más tarde si- guiendo la escalada conflictual. • Competición (ganar/perder) Consiste en la actitud de querer conseguir lo que uno quiere; hacer valer sus objetivos y metas es lo más impor- tante sin importar la otra parte. Esta competición puede procurar sacar un provecho individual de la situación, o tomarse desde una conducta agresiva (se combate con una respuesta hostil, violenta y/o militar) o arrogante (no se reconoce a la otra parte como un interlocutor válido). • Acomodación (perder/ganar). Consiste en no ha- cer valer ni plantear los objetivos propios por tal de no confrontar a la otra parte. De esta manera, no se resuelve el conflicto puesto que las necesidades de una de las partes no han quedado satisfechas. • Evasión (perder/perder). Se reconoce la existencia del conflicto, pero sin deseos de enfrentarse a él por ninguna de las partes. Con esta actitud no se logra ni la consecución de objetivos ni la relación idónea para ninguna de las partes involucradas. • Cooperación (ganar/ ganar). Las partes en con- flicto entienden que es tan importante los objetivos propios como la relación, por lo que el fin y los me- dios tienen que ser coherentes entre ellos. • Negociación. La partes llegan a un acuerdo sin re- nunciar a aquello que les es fundamental (necesida- des), pero ceden en lo que es menos importante. Escalada conflictual Aunque no se pueden comparar los conflictos armados con los conflictos interpersonales y tampoco extraer fór- mulas generalizadas para solucionarlos si es posible cono- cer dinámicas[9] muy generalizadas de los mismos. Una de estas dinámicas es la escalada conflictual, en la que juegan un papel muy importante las frustraciones, las po- larizaciones crecientes, las malas percepciones, la inco- municación, etc. En los conflictos “micro” también exis- ten factores de aceleración, como la propaganda desinfor- madora, los rumores, el temor u hostilidad de las partes, un entorno propenso a usar la fuerza, etc. En el siguiente gráfico se representan de forma esquemática las fases de un conflicto, para visualizar sus posibles fases y las even- tuales fases de trabajo en transformación del mismo. Es posible anticiparse al conflicto si se reconocen los in- dicios del mismo. Estos siguen una secuencia ascendente respecto al nivel de tensión y de lucha entre las partes enfrentadas:[10] 1. Incomodidad. Hay algún aspecto en el entorno o en la relación que no funciona tal y como lo estaba haciendo hasta el momento. Es la sensación intuitiva de que alguna cosa no va bien aunque no se sepa exactamente de que se trata. 2. Insatisfacción. Se trata de una autopercepción en la que una de las partes no se siente a gusto ante una nueva situación o se ha producido un cambio delante del cual se tienen una sensación de incertidumbre. De estas derivan discusiones momentáneas. 3. Incidentes. Pequeños problemas que implican dis- cusiones, resentimientos y preocupaciones ya que no se tienen en cuenta o se dejan a un lado. 4. Malentendidos. Las partes hacen suposiciones, ge- neralmente a causa de una mala comunicación, po- ca compenetración o percepciones diferentes de una misma situación, llegándola a distorsionar la percep- ción de la realidad. El contexto juega un papel muy importante ya que habitualmente no ayuda sino que incrementa los rumores. 5. Tensión. La situación se rodea de prejuicios y ac- titudes negativas distorsionando la percepción de la otra parte implicada. 6. Crisis. Las partes actúan ante la situación de manera unilateral. Se pierden las buenas formas dando paso a los insultos, la violencia, la lucha abierta, etc. En este momento se puede decir que el conflicto ha llega- do al punto más álgido de la escala conflictual. J.Burton realiza esta reflexión a propósito de este punto “Cuando el conflicto y la violencia se intensifican, hay una vuelta a la tradición y al medio represivo de control, incluso a regímenes militares”,[11] refiriéndose a los macro conflic- tos. En resumen, se puede definir el conflicto como un proceso de tres fases: 1ª Fase. Existencia de necesidades no satisfe- chas. 2ª Fase. Aparece el problema y por tanto las disputas. 3ª Fase. Explota la crisis. Es en la 1ª y 2ª fase donde se puede realizar un trabajo de provención, ya que en la 3ª los niveles de violencia impi- den otro tipo de relación entre las partes. de igual manera para todos Las «tres pes» de un conflicto Para analizar y así comprender un conflicto, J.P. Léderach[12] lo estructura diferenciando tres partes sobre las que hay que actuar de manera diferente: • Las Personas, son los involucrados y afectados. Hay que reconocer qué papel desempeñan, cómo se re- lacionan y qué influencia tienen. Averiguar las ver- daderas preocupaciones y las necesidades de fondo
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    14 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. de la gente. No hacer del conflicto un problema per- sonal. • El Proceso, es la forma en que el conflicto se desa- rrolla y como las partes intentan resolverlo o zanjar- lo. Regularmente, intervienen las relaciones de po- der (económico, acceso a recursos, control, etc.) que pueden degenerar en la amenaza como único modo de influir en otros para producir el posible cambio que mejore la situación. Intentar proponer opciones positivas que no desafíe a las partes. • El Problema, es el hecho de divergencia entre las partes. Es necesario distinguir entre conflictos reales (aquellos que la satisfacción de una parte impide la otra) o conflictos innecesarios. En conclusión, la comprensión de un conflicto se facilita si se distinguen las diferentes facetas. Por ejemplo, las di- ferentes áreas de discrepancia o de incompatibilidad que se han de tratar para solucionar el problema, son los asun- tos. En cambio, los intereses son la razón por la que cada uno de estos asuntos importa a la persona. Las necesida- des son lo indispensable, lo mínimo que hace falta para satisfacer a una persona, en cuanto a lo substantivo, lo psi- cológico y el proceso seguido para resolver el problema. Cuando una persona expresa su posición, o su solución para resolver el conflicto, esto no explica los asuntos a tra- tar, ni sus intereses, ni sus necesidades básicas. Para arre- glar bien el conflicto hay que penetrar en las posiciones y llegar a la base del problema.<ref name scribd.com De una manera más sintética se puede decir que: El asunto es la discrepancia entre las partes. Ej. Dos vecinos discuten por la propiedad de un árbol limítrofe entre propiedades. La propiedad del árbol es el asunto. Los intereses son la razón por la que importa el asunto. Ej. El vecino posee- dor del árbol será el beneficiario de este. Beneficiarse del árbol es el interés. Las necesidades son el mínimo satis- factorio para cada una de las partes. Ej. El vecino 1 no esta dispuesto a perder los frutos que caen en su propiedad, y el vecino 2 no está dispuesto a perder la sombra del árbol en su propiedad, aunque ambos compartirían la propie- dad de este. Las necesidades son el fruto y la sombra, En este caso, la satisfacción de las necesidades de una parte no son incompatibles con las de la otra, por lo que esta situación entraría en la definición de pseudoconflicto. 1.3.5 Véase también • Agresividad • Cambio social • Conflicto social • Psicología social • Historia universal • Choque de civilizaciones • Teoría del conflicto • Revolución • Revuelta • Motín • Disturbio • Sedición • Rebelión • Guerra • Victoria (triunfo) • Violencia 1.3.6 Referencias [1] Lewis A. COSER, Lewis A.,The Functions of Social Con- flict. New York: The Free Press, 1956. Coser es general- mente considerado el iniciador moderno del estudio del conflicto. Ver Teoría del conflicto [2] MILLER, G.R., STEINBERG, M. (1974). Between Peo- ple: A New Analysis of Interpersonal Communication. Chicago: Science Research Associates. [3] LEDERACH, J.P. Análisis del conflicto. Dis- ponible en: www.scribd.com/doc/7244000/ El-Analisis-Del-Conflicto-Lederach [4] Cascón, P.: [escolapau.uab.cat/img/docencia/ recurso001.pdf Educar en y para el Conflicto] [5] GUZMAN, V.M. El reconocimiento como transforma- ción de conflictos. Disponible en: www.inter-mediacion. com/martinezguzman.htm [6] PASTOR, X; ET AL.(2005). Guia practica de la gestión de conflictos en el tejido asociativo. Barcelona: Editorial Mediterrània. pp.36. [7] THOMAS, K.W.; KILMANN, R.H. (1974). Thomas- Kilmann Conflcit Mode Instrument. New York: Xicom, Inc. [8] CASCÓN, P. Actitudes ante los conflictos: esquema y en- cuesta. Disponible en: pacoc.pangea.org/documentos/ [9] FISAS, V. 1998. Cultura de paz y gestión de conflictos. Barcelona: Icaria Editorial. pp. 33. [10] PASTOR, X; ET AL.(2005). Guia practica de la gestión de conflictos en el tejido asociativo. Barcelona: Editorial Mediterrània. pp.25. [11] BURTON, J. (1990). Conflict: Resolution and Provention. Virginia: Center Conflict Analysis and Resolution, George Mason University, The Macmillan Press. [12] LÉDERACH, J.P. (1998). Construyendo la paz: Reconci- liación sostenible en sociedad divididas. Bilbao: Bakeaz, Red Gernika.
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    1.3. CONFLICTO 15 Bibliografíaadicional • ALZATE, R. 1998. Análisis y resolución de conflic- tos. Una perspectiva psicológica. Bilbao: Universi- dad del País Vasco. • BURTON, J. 1990. Conflict: Resolution and Proven- tion. Virginia: Center Conflict Analysis and Reso- lution, George Mason University, The Macmillan Press. • CORNELIUS, H. 2003. Tú ganas, yo gano: Como resolver conflictos creativamente. Madrid: Gaia Edi- ciones. • FISAS, V. 1994. Alternativas de defensa y cultura de paz. Madrid: Editorial Fundamentos. • FISAS, V. 1998. Cultura de paz y gestión de conflic- tos. Barcelona: Icaria Editorial. • FISHER, R; KOPELMAN, E; KUPPER SCHNEI- DES, A. 1996. Más allá de Maquiavelo: Herramien- tas para afrontar conflictos. Barcelona: Granica. • GALTUNG, J. 1998. Tras la violencia, R: Recons- trucción, Reconciliación. Resolución. Afrontando los efectos visibles e invisibles de la guerra y de la vio- lencia. Gernika Bakeaz, Gernika Gogoratuz. • GONZÁLEZ-CAPITEL, C. 2001. Mediación x 7. Barcelona: Atelier. • THOMAS, K.W.; KILMANN, R.H. 1974. Thomas-Kilmann Conflcit Mode Instrument. New York: Xicom, Inc. • KRISHNAMURTI,J. 1995. Sobre el conflicto. Ma- drid: EDAF. • LÉDERACH, J.P. 1998. Construyendo la paz: Re- conciliación sostenible en sociedad divididas. Bilbao: Bakeaz, Red Gernika. • LÉDERACH, J.P. 2007. La imaginación moral: el arte y el alma de la construcción de la paz. Bilbao: Bakeaz, Red Gernika. • MILLER, G.R., STEINBERG, M. 1974. Between People: A New Analysis of Interpersonal Communi- cation. Chicago: Science Research Associates. • MUNNÉ, M; MAC-CRAGH, P. 2006. Els 10 prin- cipis de la cultura de mediació. Barcelona: Editorial Graó. • PASTOR, X; PERIS, C.2007. Mediació Comunità- ria i GAC a Catalunya. Facilitar la Governabilitat. De les Experiències a les Bones Pràctiques. Maià de Montcal: Centaures del Desert. • VINYAMATA, E. 2007. La conflictologia. Barcelo- na: Editorial UOC. Virtual • ARELLANO, N. Provención del conflic- to y la formación del educando. Disponi- ble en: www.monografias.com/trabajos28/ provencion-conflicto/provencion-conflicto.shtml • CASCÓN, P. Educar en y para el Conflicto. Dispo- nible en: pacoc.pangea.org/documentos/ • CASCÓN, P. Provención. Disponible en: pacoc. pangea.org/documentos/ • CASCÓN, P. Esquema de herramientas para abor- dar conflictos. Disponible en: pacoc.pangea.org/ documentos/ • CASCÓN, P. Actitudes ante los conflictos: esque- ma y encuesta. Disponible en: pacoc.pangea.org/ documentos/ • Diccionario de Conflictología. Disponible en: www.crars.org.br/.../Diccionario%20de% 20Conflictologia.doc • EZEQUIEL, E; GONZÁLEZ, E; PEÑA, D; RODRÍGUEZ, C. Explorando la presen- cia de los estilos de manejo de conflicto en jóvenes de nivel secundaria. Disponi- ble en: www.monografias.com/trabajos59/ conflictos-en-jovenes/conflictos-en-jovenes2. shtml • GROOM, A.R.J. Teoría de resolución de con- flictos. Disponible en: www.chasque.net/frontpage/ relacion/anteriores/9611/16.htm • GUZMAN, V.M. El reconocimiento como trans- formación de conflictos. Disponible en: www. inter-mediacion.com/martinezguzman.htm • LÉDERACH, J.P. Análisis del conflicto. Dis- ponible en: www.scribd.com/doc/7244000/ El-Analisis-Del-Conflicto-Lederach • LÉDERACH, J.P. Conflict Transformation. Dis- ponible en: www.beyondintractability.org/essay/ transformation/ • PASTOR, X. ET AL. Mediació Comunitària i Ges- tió Alternativa de Conflictes a Catalunya. Una guia per la Governabilitat. Disponible en: • TORRECILLA, J.M. Manual de forma- ción de mediadores sociales. Disponible en: www.munimadrid.es/.../Salud/Publicaciones/.../ formacionmediadoressoc.pdf • GALVIS, Padilla Alirio y otros, Percepción Comu- nitaria en el Manejo del Conflicto Policial, Colom- bia
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    16 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.3.7 Enlaces externos • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre conflicto.Wikcionario • Campus for peace. • Escola de Cultura de Pau. escolapau.uab.cat/ • Grup de Recerca i Estudis dels Conflictes – GREC. www.grecmail.org/ca/ • Instituto Internacional de Facilitación y Consenso – IIFAC www.iifac.org • Pangea.org • resoluciondeconflictos.org • Revista La Trama 1.4 Sociedad civil (ciencia política) El término sociedad civil, como concepto de la ciencia social, designa a la diversidad de personas que, con cate- goría de ciudadanos y generalmente de manera colectiva, actúan para tomar decisiones en el ámbito público que consideran a todo individuo que se halla fuera de las es- tructuras gubernamentales. La sociedad civil se concibe como el espacio de vida so- cial organizada que es voluntariamente autogenerada, in- dependiente, autónoma del estado y limitada por un orden legal o juego de reglas compartidas. Involucra a ciudada- nos actuando colectivamente en una esfera pública para expresar sus intereses, pasiones e ideas, intercambiar in- formación alcanzando objetivos comunes. 1.4.1 Sociedad civil y sociedad política: Jürgen Habermas La existencia de una sociedad civil diferenciada de la so- ciedad política es un prerrequisito para la democracia. Sin ella, no hay Estado legítimo.[1] Para Jürgen Haber- mas, la sociedad civil tiene dos componentes principales: por un lado, el conjunto de instituciones que definen y defienden los derechos individuales, políticos y sociales de los ciudadanos y que propician su libre asociación, la posibilidad de defenderse de la acción estratégica del po- der y del mercado y la viabilidad de la intervención ciu- dadana en la operación misma del sistema; por otra par- te estaría el conjunto de movimientos sociales que con- tinuamente plantean nuevos principios y valores, nuevas demandas sociales, así como vigilar la aplicación efectiva de los derechos ya otorgados. Así, la sociedad civil con- tiene un elemento institucional definido básicamente por la estructura de derechos de los estados de bienestar con- temporáneos, y un elemento activo, transformador, cons- tituido por los nuevos movimientos sociales. 1.4.2 Alexis de Tocqueville Tradicionalmente, siguiendo el concepto de Alexis de Tocqueville, se identifica “sociedad civil” con el conjun- to de organizaciones e instituciones cívicas voluntarias y sociales que fungen como mediadores entre los indivi- duos y el Estado. Esta definición incluye, pues, tanto a las organizaciones no lucrativas u organizaciones no gu- bernamentales como a las asociaciones y fundaciones. El concepto decimonónico incluyó también a las universida- des, colegios profesionales y comunidades religiosas. Para Tocqueville, el primer autor que analizó la relación entre la sociedad civil y la democracia, cualquier tipo de organización social —sea política, social, comunita- ria, religiosa, o incluso artística o deportiva— resulta fa- vorable para la democracia en tanto que constituye una especie de escuela para la participación, así como un di- que que impide que el Estado invada los espacios sociales. Más recientemente se han distinguido tipos de asociación civil según la distancia que guardan con respecto a la po- lítica. Algunos tipos de organización de la sociedad civil se orientan básicamente al fortalecimiento de la sociedad, otros pretenden tener una influencia en la esfera política y algunos más ejercen una acción primordialmente polí- tica. Según Enrique Brito Velázquez, la sociedad civil es “el conjunto de ciudadanos organizados como tales para ac- tuar en el campo de lo público en busca del bien común, sin ánimo de lucro personal ni buscar el poder político o la adhesión a un partido determinado.[2] 1.4.3 Ejemplos de instituciones de la socie- dad civil • organizaciones no gubernamentales (O.N.G) • organizaciones no lucrativas (O.N.L) • asociaciones de ciudadanos • clubes y organizaciones deportivas • clubes sociales • grupos religiosos • sindicatos • colegios profesionales • barrio y organizaciones barriales • think tanks La sociedad civil es un universo que abarca a todos los individuos como iguales. La sociedad civil adquiere una importancia posterior en todos los beneficios que puede aportar a la comunidad de individuos como lo es en la generación de empleos, en el fomento de la conciencia crítica y en la búsqueda de equilibrio de los poderes.
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    1.5. ESTADO 17 1.4.4Véase también • capital social (sociología) • economía social • economía constitucional 1.4.5 Referencias [1] TOURAINE, Alain. ¿Qué es la democracia? Fondo de Cultura Económica, México, 1995. p. 65. [2] José Carlos Cano Zárate y Razhy González, del Foro de Apoyo Mutuo, México, 2005. 1.4.6 Bibliografía adicional • Ignacio Buqueras (2002). Más sociedad, menos y mejor estado: pasado, presente y futuro de la sociedad civil. Editorial Complutense. ISBN 9788474916966. 1.5 Estado Maquiavelo introdujo la palabra «Estado» en su obra El Prínci- pe. Estado[1] es un concepto político que se refiere a una for- ma de organización social, económica, política soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones, que tienen el poder de regular la vida comunitaria nacio- nal, generalmente sólo en un territorio determinado o te- rritorio nacional; aunque no siempre, como en el caso del imperialismo. Suele incluirse en la definición de Estado el reconocimiento por parte de la comunidad internacional como sujeto de Derecho internacional. 1.5.1 Definiciones de Estado El concepto de Estado difiere según los autores,[2] pero algunos de ellos definen el Estado como el conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para es- tablecer las normas que regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio determi- nado. Max Weber, en 1919, define el Estado moderno como una “asociación de dominación con carácter insti- tucional que ha tratado, con éxito, de monopolizar dentro de un territorio la violencia física legítima como medio de dominación y que, con este fin, ha reunido todos los medios materiales en manos de sus dirigentes y ha ex- propiado a todos los seres humanos que antes disponían de ellos por derecho propio, sustituyéndolos con sus pro- pias jerarquías supremas”.[3] Por ello se hallan dentro del Estado instituciones tales como las fuerzas armadas, la administración pública, los tribunales y la policía, asu- miendo pues el Estado las funciones de defensa, gober- nación, justicia, seguridad y otras, como las relaciones exteriores. Probablemente la definición más clásica de Estado, fue la citada por el jurista alemán Hermann Heller que define al Estado como una “unidad de dominación, independiente en lo exterior e interior, que actúa de modo continuo, con medios de poder propios, y claramente delimitado en lo personal y territorial”. Además, el autor define que sólo se puede hablar de Estado como una construcción propia de las monarquías absolutas (ver monarquía absoluta) del siglo xv, de la Edad Moderna. “No hay Estado en la Edad Antigua", señala el autor.[4] Asimismo, como evolución del concepto se ha desarrollado el "Estado de Derecho" por el que se incluyen dentro de la organización estatal aquellas resultantes del imperio de la ley y la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y otras funcio- nes, como la emisión de moneda propia. Definiciones de los clásicos 1. Cicerón: Es una multitud de hombres ligados por la comunidad del derecho y de la utilidad para un bie- nestar común. 2. San Agustín: Es una reunión de hombres dotados de razón y enlazados en virtud de la común participa- ción de las cosas que aman. 3. J. Bodino: Es un conjunto de familias y sus pose- siones comunes gobernadas por un poder de mando según la razón.
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    18 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 4. F. C. von Savigny: Es la representación material de un pueblo. 5. I. Kant: Es una variedad de hombres bajo leyes ju- rídicas. 6. F. Oppenheimer: Es la institución social impuesta por el grupo victorioso al derrotado, con el propó- sito de regular su dominio y de agruparse contra la rebelión interna y los ataques del exterior. 7. F. Lasalle: El Estado es la gran asociación de las cla- ses pobres. 8. T. Hobbes: Una institución, cuyos actos, por pactos realizados, son asumidos por todos, al objeto de que pueda utilizarse la fortaleza y medios de la comuni- dad, como se juzgue oportuno, para asegurar la paz y la defensa común. 9. L. Duguit: Es una corporación de servicios públicos controlada y dirigida por los gobernantes. 10. G. W. F. Hegel: El Estado es la conciencia de un pueblo. 11. Hegel, 1986: El Estado es la realidad de la idea ética; es el espíritu ético en cuanto voluntad patente, clara por sí misma, sustancial, que se piensa y se conoce, y que se cumple lo que sabe. En lo ético el Estado tiene su existencia inmediata; y en la conciencia de sí del individuo, en su conocer y actividad tienen su existencia mediata, y esta conciencia de sí, por me- dio de los sentimientos, tiene su libertad sustancial en los fines y resultados de su actividad. 12. H. Grocio:La asociación perfecta de hombres libres unidos para gozar de sus derechos y para la utilidad común. Es la asociación política soberana que dis- pone de un territorio propio, con una organización específica y un supremo poder facultado para crear el derecho positivo. 13. Karl Marx: El Estado no es el reino de la razón, sino de la fuerza; no es el reino del bien común, sino del interés parcial; no tiene como fin el bienestar de to- dos, sino de los que detentan el poder; no es la salida del estado de naturaleza, sino su continuación bajo otra forma. Antes al contrario, la salida del estado de naturaleza coincidirá con el fin del Estado. De aquí la tendencia a considerar todo Estado como una dic- tadura y a calificar como relevante sólo el problema de quién gobierna (burguesía o proletariado) y no sólo el cómo. Definiciones de tratadistas modernos 1. Jellinek: Es una asociación de hombres sedentarios dotada de un poder organizado de mando originario. 2. Bluntschli: Es la personificación de un pueblo. 3. Spengler: El estado es la historia considerada sin mo- vimiento. La historia es el Estado pensado en el mo- vimiento de influencia. 4. Kelsen: El Estado es el ámbito de aplicación del de- recho. El Estado es el derecho como actividad normativa. El derecho es el Estado como una actividad normada. “En el Estado alcanza su perso- nalidad jurídica.” 5. Carré de Malberg: Es la comunidad política con un territorio propio y que dispone de una organización. Es la comunidad de hombres sobre un territorio propio y or- ganizados en una potestad su- perior de acción y coerción. 6. Adolfo Posada: Son los grupos sociales territoriales con poder suficiente para mantenerse independien- tes. 7. Herman Heller: El Estado es la conexión de los quehaceres sociales. El poder del Estado es la uni- dad de acción organizada en el interior y el exterior. La soberanía es el poder de ordenación territorial exclusiva y suprema. 8. Herman Heller: El Estado es la organización política soberana de dominación territorial. Es la conexión de los poderes sociales. 9. Groppali: Es la agrupación de un pueblo que vive permanentemente en un territorio con un poder de mando supremo representado éste en el gobierno. 10. Max Weber: El Estado es la coacción legítima y es- pecífica. Es la fuerza bruta legitimada como "última ratio”, que mantiene el monopolio de la violencia. 11. Definición ahistórica: Estado es la forma política su- prema de un pueblo. 1.5.2 Origen y evolución del concepto de Estado En los Diálogos de Platón, se narra la estructura del Es- tado ideal, pero es Maquiavelo quien introdujo la palabra Estado en su célebre obra El Príncipe: usando el término de la lengua italiana «Stato», evolución de la palabra «Sta- tus» del idioma latín. Los Estados y soberanías que han tenido y tienen autoridad sobre los hombres, fueron y son, o repúblicas o principados. Maquiavelo, El Príncipe.
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    1.5. ESTADO 19 Sibien puede considerarse que el deseo de mandar es innato, el ser humano ha civilizado el instinto de domi- nación, transformándolo en la autoridad. Y ha creado el Estado para legitimarla. Las sociedades humanas, desde que se tiene noticia, se han organizado políticamente. Tal organización puede llamarse Estado, en tanto y en cuanto corresponde a la agregación de personas y territorio en torno a una autori- dad, no siendo, sin embargo, acertado entender la noción de estado como única y permanente a través de la historia. De una manera general, entonces, puede definírsele co- mo la organización en la que confluyen tres elementos, la autoridad, la población y el territorio. Pero, esta noción ambigua obliga a dejar constancia de que si bien el Estado ha existido desde la antigüedad, sólo puede ser definido con precisión teniendo en cuenta el momento histórico. Del estado de la Antigüedad no es predicable la noción de legitimidad, por cuanto surgía del hecho de que un determinado jefe (rey, tirano, príncipe) se apoderase de cierto territorio, muchas veces mal determinado, sin im- portar el sentimiento de vinculación de la población, ge- neralmente invocando una investidura divina y contando con la lealtad de jefes y jefezuelos regionales. Así fueron los imperios de la antigüedad, el egipcio y el persa, entre ellos. La civilización griega aportó una nueva noción de estado. Dado que la forma de organización política que la carac- terizó correspondía a la ciudad, la polis, se acordaba a la población una participación vinculante, más allá del sen- timiento religioso y sin poderes señoriales intermedios. Además, estando cada ciudad dotada de un pequeño te- rritorio, su defensa concernía a todos los ciudadanos, que se ocupaban de lo que hoy se llama el interés nacional. En el régimen feudal prevalecieron los vínculos de or- den personal, desapareciendo tanto la delimitación es- tricta del territorio como la noción de interés general. El poder central era legítimo pero débil y los jefes locales fuertes, al punto que éstos ejercían atributos propios del príncipe, como administrar justicia, recaudar impuestos, acuñar moneda y reclutar ejércitos. Y, finalmente, el estado moderno incorpora a la legi- timidad, heredada del feudal, la noción de soberanía, un concepto revolucionario, tal como señala Jacques Huntzinger,[5] quien atribuye el paso histórico de una so- ciedad desagregada y desmigajada, pero cimentada en la religión, a una sociedad de estados organizados e inde- pendientes unos de otros. Pero, este estado moderno, surgido de la aspiración de los reyes a desembarazarse de los lazos feudales y de la jerarquía eclesiástica, el estado – nación, la unión de un poder central, un territorio y una población alrededor del concepto revolucionario de la soberanía, habría de cono- cer dos formas, dos definiciones diferentes, la primera, el estado principesco y la segunda, el estado democrático. El estado principesco, se caracterizó por el poder perso- nal ejercido uniformemente sobre un territorio estricta- mente delimitado. El príncipe era el soberano, con atribu- ciones internas y externas. Dentro de su territorio, cobra- ba impuestos y producía leyes de carácter general, aplica- das coercitivamente, mediante el monopolio de la fuerza pública. Internacionalmente, representaba y obligaba a su Estado. Y el estado democrático, surgido de las revoluciones in- glesa, norteamericana y francesa, trasladó la soberanía del príncipe a la nación. Sus poderes fueron asumidos por organismos surgidos de consultas a la población, me- diante reglas de juego previa y claramente definidas. Y al igual que en las polis griegas, el sentimiento patriótico se desarrolló y con él los de pertenencia, civismo e interés nacional. Sea que se practique la democracia o sólo se adhiera ver- balmente a ella, el proceso histórico descrito ha llevado a la extensión del estado - nación como forma política. Los principios desarrollados en Europa y Norteamérica se propagaron con la descolonización producida duran- te el siglo XX y así, tal como afirma Huntzinger, se “ha llegado a universalizar el modelo de estado – nación de tal modo que el planeta, ahora, se encuentra poblado de estados.” Estado, Nación y Gobierno • No debe confundirse con el concepto de gobierno, que sería sólo la parte generalmente encargada de llevar a cabo las funciones del Estado delegando en otras instituciones sus capacidades. El Gobierno también puede ser considerado como el conjunto de gobernantes que, temporalmente, ejercen cargos du- rante un período limitado dentro del conjunto del Estado. • Tampoco equivale totalmente al concepto, de carác- ter más ideológico, de "Nación", puesto que se con- sidera posible la existencia de naciones sin Estado y la posibilidad de que diferentes naciones o naciona- lidades se agrupen en torno a un solo Estado. Co- múnmente los Estados forman entes denominados "Estado Nación" que aún en ambos conceptos, sien- do habitual que cada nación posea o reivindique su propio Estado. Existen distintas formas de organización de un Estado, pudiendo abarcar desde concepciones “centralistas” a las “federalistas” o las “autonomistas”, en las que el Estado permite a las federaciones, regiones o a otras organiza- ciones menores al Estado, el ejercicio de competencias que le son propias pero formando un único Estado, (lo que sucede por ejemplo en Suiza, Alemania, EE. UU.)
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    20 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.5.3 Formación de los Estados y estatidad (Nota: "estatidad" se utiliza aquí como equivalente a "estatali- dad" o "estatalismo") El Capitolio de los Estados Unidos. No todos los Estados actuales surgieron de la misma ma- nera; tampoco siguieron de una evolución, un camino inexorable y único. Esto es así porque los Estados son construcciones históricas de cada sociedad. En algunos casos surgieron tempranamente, como por ejemplo el Estado Nacional inglés. En otros casos, lo hicieron más tardíamente, como el Estado Nacional alemán. Los Estados pueden ser examinados dinámicamente usando el concepto de estatidad, aportado por Oscar Osz- lak. Desde este punto de vista, ellos van adquiriendo con el paso del tiempo ciertos atributos hasta convertirse en organizaciones que cumplen la definición de Estado. Estas características de estatidad enunciadas en un orden arbitrario, en el sentido de que cada Estado puede adqui- rir estas características no necesariamente en la secuencia indicada, son las siguientes: • Capacidad de externalizar su poder: es decir, obte- ner el reconocimiento de otros Estados. • Capacidad de institucionalizar su autoridad: significa la creación de organismos para imponer la coerción, como por ejemplo, las fuerzas armadas, escuelas y tribunales. • Capacidad de diferenciar su control: esto es, contar con un conjunto de instituciones profesionalizadas para aplicaciones específicas, entre las que son im- portantes aquellas que permiten la recaudación de impuestos y otros recursos de forma controlada. • Capacidad de internalizar una identidad colecti- va: creando símbolos generadores de pertenencia e identificación común, diferenciándola de aquella de otro Estado, por ejemplo, teniendo himno y bandera propia. Así, todos los territorios atraviesan un largo proceso hasta alcanzar esa calidad de Estado pleno. Que solo será tal en la medida que ese Estado haya logrado con éxito todos estos requisitos. Requisitos que son mínimos y necesarios para hablar de un verdadero Estado Nacional. Todo esto hace que el Estado sea una de las más impor- tantes formas de organización social en el mundo. Ya que en cada país y en gran parte de las sociedades se postula la existencia real o ficticia de un Estado, aunque la crea- ción de entes supra-estatales como la Unión Europea, ha modificado el concepto tradicional de Estado, pues és- te delega gran parte de sus competencias esenciales en las superiores instancias europeas (económicas, fiscales, legislativas, defensa, diplomacia, ...) mermándose así la soberanía original de los Estados. Otros grupos sociales que se consideran en la actualidad como Estados no son tales por tener tan mermadas sus capacidades y funciones en favor de otras formas de or- ganización social. 1.5.4 Atributos del Estado que lo distin- guen de otras instituciones • Funcionarios estables y Burocracia : vital para su funcionamiento administrativo y manejo eficaz de su Nación. Es necesario que exista un cuerpo de fun- cionarios que esté abocado de lleno a la tarea. • Monopolio fiscal: es necesario que posea el com- pleto control de las rentas, impuestos y demás in- gresos, para su sustento. Utiliza su Burocracia para este fin. • Ejército permanente: precisa de una institución ar- mada que lo proteja ante amenaza extranjera, inter- na y se dedique a formar defensa para él. • Monopolio de la fuerza legal: para poder ser un estado es necesario que estados modernos y contem- poráneos desarrollen el uso exclusivo y legítimo de la fuerza para poder asegurar el orden interno. Es por esto que el Poder Legislativo crea leyes que son obligatorias, el Poder Ejecutivo controla con el uso de mecanismos coactivos su cumplimiento y Poder Judicial las aplica y ejecuta con el uso de la fuerza, que es legítimo. El Poder muestra dos facetas distintas aquí en sentido es- tricto y legitimo en la otra cara. En el primero es conocido como Poder estricto cuando es aludido en el sentido de fuerza coactiva, o sea aplicación pura de la fuerza. Mien- tras que en el segundo se lo concibe cuando es fruto del reconocimiento de los dominados. De este modo el pue- blo reconoce como autoridad a una institución por exce- lencia y le delega su poder. • Soberanía: facultad de ser reconocido como la ins- titución de mayor prestigio y poder en un territo- rio determinado. Hoy en día también se habla de soberanía en el ámbito externo, es decir internacio- nal, quedando esta limitada al Derecho Internacio- nal, organismos internacionales y al reconocimiento de los Estados del mundo
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    1.5. ESTADO 21 •Territorio: Determina el límite geográfico sobre el cual se desenvuelve el Estado. Es uno de los factores que lo distingue de Nación. Este debe estar delimita- do claramente. Actualmente el concepto no engloba una porción de tierra, sino que alcanza a mares, ríos, lagos, espacios aéreos, etc. • Población: es la sociedad sobre el cual se ejerce di- cho poder compuesto de instituciones, que no son otra cosa que el mismo estado que está presente en muchos aspectos de la vida social. 1.5.5 Tipos y formas de Estado Una primera y clásica clasificación de los Estados hace referencia a la centralización y descentralización del Po- der, diferenciándose entre Estados unitarios y Estados de estructura compleja, siendo estos últimos, generalmente, las federaciones y las confederaciones, así como otros ti- pos intermedios. El Derecho Internacional da también otra clasificación de los Estados según su capacidad de obrar en las relaciones internacionales: 1. Por un lado están los Estados con plena capacidad de obrar, es decir, que puede ejercer todas sus capa- cidades como Estado soberano e independiente. En este caso se encuentran casi todos los Estados del Mundo. 2. Por otro lado se encuentran aquellos Estados con li- mitaciones en su capacidad de obrar por distintas cuestiones. Así, dentro de esta tipología se puede ob- servar, a su vez, una segunda clasificación de éstos: (a) Estados neutrales. Aquellos que se abstienen en participar en conflictos internacionales. Es- ta neutralidad se ha ido adaptando en función de: i. Si posee neutralidad absoluta por dis- posición constitucional. Es el caso de la Suiza. También Suecia entre 1807 hasta 1993 mantuvo una neutralidad absoluta en asuntos internacionales. ii. Si es un país neutralizado. Son Esta- dos neutrales respecto de alguien y de algo concreto. Es una neutralidad im- puesta por un tratado internacional, una disposición constitucional o por sanción internacional. Fue el caso de Austria, que en 1956, tras la retirada de las fuer- zas ocupantes de Francia, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión de Repúbli- cas Socialistas Soviéticas, éstas redacta- ron una constitución donde se dispuso que Austria debía ser neutral respecto a las cuatro fuerzas firmantes. (b) Estado soberano que renuncia a ejercer sus competencias internacionales. Son Estados de- pendientes en materias de relaciones interna- cionales. Suele ser el caso de microestados que dejan o ceden las relaciones internacionales a un tercer Estado, bien circundante, bien con las que mantenga buenas relaciones. Es el caso de San Marino, que encomienda las relaciones internacionales a Italia; de Liechtenstein, que se la cede a Suiza, o Mónaco a Francia. (c) Estado en Libre Asociación con otro. Es un Es- tado independiente pero en el que un tercer Estado asume una parte de sus competencias exteriores, así como otras materias tales como la defensa, la economía o la representación di- plomática y consular. Es el caso de Palaos res- pecto a Estados Unidos de América. (d) Estados bajo administración fiduciaria. Son una especie de Estado tutelado de una forma parecida a lo que fueron los Estados bajo man- dato, no posibles actualmente, y bajo protecto- rado. La Sociedad Internacional protege o asu- me la tutela de ese Estado como medida cau- telar o transitoria en tiempos de crisis. Fue el caso de Namibia hasta 1998. (e) Estados soberanos no reconocidos internacio- nalmente. Son Estados soberanos e indepen- dientes pero al no ser reconocidos por nin- gún otro tienen muy limitada su capacidad de obrar. Puede no ser reconocido bien por una sanción internacional, bien por presiones de un tercer país (caso de la República de Chi- na, no reconocido por evitar enfrentamientos con la República Popular China, aunque man- tiene una gran actividad internacional), bien por desinterés (caso de Somalilandia). Otro caso referente a esto fueron los bantustanes, únicamente reconocidos por la República de Sudáfrica y rechazados por el resto de la Comunidad Internacional. 1.5.6 Reconocimiento de Estados El reconocimiento es un acto discrecional que emana de la predisposición de los sujetos preexistentes. Este acto tiene efectos jurídicos, siendo considerados ambos suje- tos internacionales, el reconocedor y el reconocido, de igual a igual puesto que se crea un vínculo entre los dos. Hoy en día la doctrina aceptada para el reconocimiento de los Estados es la doctrina Estrada, pragmática en tan- to en cuanto un sujeto no sea molesto para la sociedad internacional no va a tener dificultad para ser reconoci- do. Se entiende que si un sujeto reconoce a otro se va a producir contactos entre ambos, por lo que en el mo- mento que se inician los trámites para el establecimiento de relaciones diplomáticas se supone que existe un reco-
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    22 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. nocimiento internacional mutuo. Sin embargo, la ruptura de estas relaciones diplomáticas no supone la pérdida del reconocimiento. Igualmente, una simple declaración for- mal también es válida para reconocer a otro Estado pese a no iniciar relaciones diplomáticas. En el ámbito normativo, hay propuestas que apuntan a necesidad de mayor integración con la creación de un Es- tado global, entendido como un marco político planetario con poder coercitivo y capacidad para regular las relacio- nes interestatales y los focos de poder extrapolíticos, con capacidad ejecutiva, legislativa y judicial capaz de impo- nerse a los Estados nacionales en determinados ámbitos que no pueden ser abordados desde la óptica de la so- beranía nacional (medio ambiente, terrorismo, paraísos fiscales...)[6] 1.5.7 Crítica al Estado Alegoría de la Paz y la felicidad del Estado. Los cásicos con- sideraban la paz de un Estado como la consecuencia lógica de la justícia y el buen gobierno. Obra conservada en la Biblioteca Museo Víctor Balaguer El Estado es una de las instituciones que perdura sin una evolución importante en su estructura y funcionamiento, con excepción de su crecimiento. El Estado moderno fue creado con la revolución industrial, pero el mundo y la dinámica de la sociedad ha cambiado mucho desde del siglo XIX. Por ejemplo, mientras las empresas modernas, que fueron creadas durante la revolución industrial, cam- bian ágilmente su dinámica cada vez que el mercado lo demanda, los Estados no cambian sus leyes de la misma forma como la sociedad lo demande (véase: cálculo eco- nómico). El enfoque crítico difiere además entre el institucionalismo y el clasismo como factor determinante de la naturaleza del Estado. Algunas concepciones como el anarquismo consideran conveniente la total desapa- rición de los Estados, en favor del ejercicio soberano de la libertad individual a través de asociaciones y organizaciones libres. Otras concepciones aceptan la existencia del Estado, con mayor o menor autoridad o potestad, pero difieren en cuanto cual debiera ser su forma de organización y el alcance de sus facultades: Anarquismo El anarquismo sostiene que el Estado es la estructura de poder que pretende tener el monopolio del uso de la fuer- za sobre un territorio y su población, y que es reconocido como tal por los estados vecinos. Los elementos más apa- rentes que señalan el poder del estado son: • el control de fronteras, • la recaudación de impuestos, • la emisión de moneda, • un cuerpo de policía y un ejército, • un sistema burocrático administrado por trabajado- res funcionarios. Se le critica la falsa ostentación de la seguridad, defen- sa, protección social y justicia de la población; ejercien- do en realidad un gobierno obligatorio y violentando la soberanía individual y la no coacción. Los anarquistas señalan que el Estado es una institución represora para mantener un orden económico y de poder concreto vin- culado al poder público. Le atribuyen al Estado buena parte de los males que aquejan a la humanidad contem- poránea como la pobreza, crisis económicas, las guerras, la injusticia social, etc.[7][8] Unas palabras que identifican plenamente lo que es para los anarquistas el Estado desde la perspectiva de Bakunin, uno de los teóricos del anarquismo moderno: “Quien dice ‘Estado’, dice necesariamente ‘Guerra’. El Estado procura (y debe procurar) ser fuerte, más fuerte que sus vecinos; de lo contrario, será un juguete en ma- nos de ellos. Se ve obligado a debilitar, a empobrecer a los otros Estados para imponerles su ley, su política, sus tra- tados comerciales, con objeto de enriquecerse a su costa. La lucha por la supremacía, que está en la base de la or- ganización económica burguesa, es también la base de su organización política”. Marxismo Por su parte los marxistas afirman que cualquier Estado tiene un carácter de clase, y que no es más que el apara- to armado y administrativo que ejerce los intereses de la clase social dominante.[9] Por tanto aspiran a la conquis- ta del poder político por parte de la clase trabajadora, la destrucción del Estado burgués y la construcción de un necesario Estado obrero como paso de transición hacia el socialismo y el comunismo, una sociedad donde a largo plazo no habrá Estado por haberse superado las contra- dicciones y luchas entre las clases sociales.[10] Se discute
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    1.5. ESTADO 23 sobrela viabilidad de la eliminación de las condiciones de la existencia burguesa, supuesto para el paso de la so- ciedad enajenada a la comunista.[11] Liberalismo Desde el liberalismo se aboga por la reducción del papel del Estado al mínimo necesario (Estado mínimo), desde un sentido civil para el respeto de las libertades básicas, es decir el Estado debería encargarse de la seguridad (ejér- cito y policía para garantizar las libertades ciudadanas) y de la justicia (poder judicial independiente del poder po- lítico). En ningún caso el Estado debe servir para ejercer la coacción de quitar a unos individuos para dar a otros, y deben ser los agentes privados los que regulen el mercado a través del sistema de precios, asignando a cada cosa el valor que realmente tiene.[12] Bastiat expuso dos formas posibles de entender el Estado: Un estado que hace mucho pero debe tomar mucho, o bien un estado que hace poco pero también toma poco de sus ciudadanos. La tercera posibilidad de un estado que hace mucho por sus ciudadanos pero les pide poco a cambio (tercera vía) es, según Bastiat, una invención de algunos políticos irresponsables. Integrismo Las ideologías integristas defienden la concepción del Es- tado supeditada a la religión que profesan. 1.5.8 La razón de Estado En defensa del bien común de la totalidad de la población que engloba el Estado o de la pervivencia del mismo, se utiliza frecuentemente la llamada razón de Estado, tér- mino acuñado por Nicolás Maquiavelo, por la que dicho Estado, perjudica o afecta de una u otra forma a personas o grupos de personas, en pro del resto de individuos que lo conforman, generalmente obviando las propias normas legales o morales que lo rigen. Tal es el argumento esgri- mido, por ejemplo, en ciertos asesinatos selectivos o en ciertos casos de terrorismo de Estado. 1.5.9 Véase también • Convención de Montevideo • Secreto de Estado 1.5.10 Referencias [1] Real Academia Española (2005). «Estado». Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana. Consultado el 3 de junio de 2012. «Se escribe con inicial mayúscula cuando significa ‘conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano’; (...) también cuando se refiere a la uni- dad política que constituye un país, o a su territorio.» [2] Para José Zafra Valverde, ex-Catedrático de Derecho Po- lítico de la Universidad de Navarra, el Estado se definiría como: Grupo territorial duradero, radicalmente comunitario, estrictamente delimitado, moderadamente soberano frente a otros, que se manifiesta como máximamente comprensivo en el plano temporal y en cuyo seno, sobre una población, con creciente homogeneidad y sentido de autopertenencia, una organización institucional eminente- mente burocrática, coherente y jerarquizada, desarrolla una compleja gobernación guiada conjuntamente por las ideas de seguridad y prosperidad. pag. 74 del primero de los dos tomos que ex- plican esta definición. Libro: “Teoría Funda- mental del Estado” (Universidad de Navarra, Pamplona, 1990) ISBN:84-404-6076-7 [3] Max Weber, “La política ”, en su libro El político y el cien- tífico, trad. F. Rubio Llorente, Madrid, Alianza, 5ª ed., 1979, p. 92). [4] Heller, Hermann. “Supuestos históricos del Estado ac- tual”, FCE, Pag. 142. [5] Huntzinger, Jacques. Introduction aux relations interna- tionales. París : Seuil, 1987 [6] Fernández Manzano, Juan Antonio, Un Estado global pa- ra un mundo plural, Madrid: Biblioteca Nueva, 2014. [7] El Estado, por Piotr Kropotkin [8] Anatomía del Estado, por Murray Rothbard [9] El Estado democrático - Crítica de la soberanía burguesa, de Karl Held y Emilio Muñoz [10] El Estado y la Revolución de Lenin [11] Herrera, Hugo Eduardo, ¿De qué hablamos cuando ha- blamos de Estado? Ensayo filosófico de justificación de la praxis política Op. cit., pp. 27 ss. [12] El Estado de Frédéric Bastiat. 1.5.11 Enlaces externos • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Estado. Wikiquote • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre estado.Wikcionario • El Estado y sus elementos • Concepto de Estado
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    24 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.6 Estado Moderno El Estado Moderno surgió entre los siglos XV y XVI, cuando los reyes aprovecharon la crisis del feudalismo pa- ra retomar su poder, y su proceso de surgimiento se ace- leró en el Renacimiento, con profundas transformacio- nes en los mecanismos del gobierno y en el ejercicio del poder. Este proceso estuvo respaldado por la burguesía, una nueva clase social nacida con este tipo de Estado. El Estado moderno poseía identidad, estaba organizado, estructurado y era formal; era reconocido políticamente por otros y el poder estaba centralizado. Su formación tu- vo variadas consecuencias a nivel político, económico y social. Fue el modo de gobierno utilizado en toda la Edad Moderna y parte de la Contemporánea. 1.6.1 Origen del Estado Moderno A partir de los siglos XIV y XV, los reyes europeos ini- ciaron el proceso de formación del Estado moderno, al comenzar a concentrar y centralizar el dominio sobre sus tierras. Aprovechando la crisis que enfrentaban los seño- ríos tras las guerras, hicieron pactos con los señores feu- dales para recibir sus tierras a cambio de algún privilegio, o si no debieron reconquistarlas a través de guerras san- grientas. Los reyes fueron “ayudados” en este proceso por los burgueses que deseaban desprenderse de los señores feudales, ya que se veían perjudicados por la condición de vasallos de éstos y la economía feudal. Para asegurar la gobernabilidad , el respeto de los derechos y el cumpli- miento de las obligaciones el estado cuenta con diversos organismos conformados por funcionarios que crean las leyes. 1.6.2 Formación y evolución La mayoría de los estados modernos se desarrollaron se- gún el proceso enunciado, pero algunos se vieron corrom- pidos por las élites locales, que dificultaron su formación al ver su constante pérdida de poder. En éstos casos el estado resultante se vio mal o poco estructurado, tornán- dose débil en relación a los que lograron constituirse sa- tisfactoriamente. En aquellos que el proceso se desarrolló sin muchos problemas, el rey se convirtió en la máxima autoridad y se crearon instituciones políticas, económicas y militares. Instituciones Los estados modernos se apoyaban en sus instituciones para lograr que la maquinaria estatal pudiera funcionar. Dichas instituciones partieron del Consejo Real de la Edad Media conectando con la curia regis, compuesta por miembros elegidos por el soberano al cual le ofrecían su consejo. El rey fue eligiendo personas cada vez más ca- pacitadas y preparadas, realizando a poder ser un cursus honorum para que las personas más notables y preparadas ocuparan los puestos institucionales. Justicia La administración de justicia es considerada el objeto de la organización política e irá adquiriendo su- perioridad la Justicia Real, buscando que sea única, uni- versal y uniforme en su aplicación (parlamentos en Fran- cia, audiencias y cancillerías en España, jueces de paz en Inglaterra). Burocracia Cada vez se fue buscando más una burocracia especializada y jerarquizada. Este personal se definió al servicio exclusivo del monarca, a través del cual ejercían su acción de gobierno. Así, la burocracia orga- nizaba y extendía la acción de gobierno, contando ade- más con una formación universitaria y unos conocimien- tos prácticos. En su mayoría estaban formados por la no- bleza media y baja y por la burguesía letrada. La creación de una estructura de gobernación más compleja se debió a que a la existente se le sumaron instituciones represen- tativas del pueblo (como la Cámara de los Comunes en Inglaterra) y en algunos casos también de las élites (co- mo en Prusia, Holanda e Inglaterra con la Cámara de los Lores). También se formaron los Parlamentos. Finanzas Los monarcas irán buscando cada vez más su independencia económica, es decir, buscando la auto- financiación. Esto era posible gracias a los diferentes de- rechos exclusivos de las monarquías, como eran las pro- piedades de patrimonio real (propiedad de minas e im- puestos como el que gravaba la acuñación de moneda) y a la creación de nuevos sistemas de recaudación imposi- tiva, como impuestos aduaneros. También se redactaron normas para el control de la entrada y la salida de los bie- nes. Todo el sistema de recaudación era dirigido por la burocracia. Todo ello provocó que poco a poco la presión fiscal tendiera a aumentar en todos los países, creciendo a la vez que avanzaba la Edad Moderna, lo que dio ori- gen a tensiones permanentes con los súbditos. También los monarcas intentaron sortear las exenciones fiscales de los grupos privilegiados. 1.6.3 Ejército permanente El ejército pasó de ser señorial a ser estatal, mantenido con fondos estatales y buscándose que fueran nacionales, permanentes y profesionales. Por ello, comenzaron a ser cuerpos armados cada vez más estables al servicio exclu- sivo del monarca. Su función era el de buscar la estabili- dad interior del estado y la hegemonía en el exterior. Sin embargo, todavía dominaban en el ejército moderno los mercenarios, que no luchaban por la patria sino por dine- ro. Este predominio mercenario en los ejércitos comen- zará a decaer tras la Paz de Westfalia. En cuanto al ge- neralato, oficiales y la soldadesca, éstos aprendían sobre la marcha de los combates y sobre el terreno, ya que las
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 25 academias militares no se crearían hasta el siglo XVIII. Lo que si fue un rasgo de modernidad fue que poco a poco los ascensos dentro del ejército se fueron asocian- do más a los méritos profesionales que al origen social de los individuos. Tecnológicamente, la evolución más im- portante del ejército fue el espectacular desarrollo de la artillería. Diplomacia La diplomacia tuvo a dos figuras repre- sentativas: los cónsules (representantes de los intereses de un grupo de determinada nacionalidad residente en el extranjero) y los embajadores (representantes enviados con una misión precisa, que representaban a su país y a su rey). Se tendió mucho al establecimiento de una di- plomacia permanente que se organizó en cancillerías que contaban con sedes fijas al lado de los monarcas. Entre las principales misiones de los diplomáticos estaban el infor- mar sobre el estado de las demás naciones, la negociación y el espionaje. 1.6.4 Consecuencia de la formación del Es- tado Moderno • El nacimiento del nacionalismo: Los reyes usaron el nacionalismo como un instrumento para la forma- ción de un estado centralizado al unir al pueblo bajo una misma bandera y un mismo idioma. • La creación de los estados liberales. • La creación de las monarquías absolutistas y las monarquías parlamentarias. • La formación de instituciones estatales (indicadas ut supra). • La estatalización del ejército. • El uso de nuevos sistemas económicos como el mercantilismo, y posteriormente la fisiocracia y el capitalismo. 1.6.5 Véase también • Estado • Estado nación 1.6.6 Bibliografía • VV AA (2002). «Historia Moderna Universal». Ariel. ISBN 978-84-344-6666-1. • Fundamentos de la Expansión del Estado Moderno en el siglo XX, por Stefany Bolaños y Adrian Ravier, Criterio Libre, Vol. 11, No. 18, 2013, pp. 55-72, ISSN 1900-0642. 1.7 Estado del bienestar Porcentaje de PIB dedicado a gasto social en los países de la OCDE en 2001. Estado del bienestar, Estado benefactor, Estado pro- videncia o sociedad del bienestar[1] es un concepto de las ciencias políticas y económicas con el que se desig- na a una propuesta política o modelo general del Estado y de la organización social, según la cual el Estado pro- vee servicios en cumplimiento de derechos sociales a la totalidad de los habitantes de un país.[2][3] 1.7.1 Definiciones de Estado de Bienestar En la ciencia política, el término Estado del Bienestar (Wohlfahrtsstaat) tiene en parte usos o significados distintos y se considera que es principalmente una categoría empírica para el análisis comparativo de las actividades de los Estados modernos. [4] Los estudios acerca del Estado del Bienestar se pueden dividir entre los dedicados a su origen, características o función general y los que se centran en la implementación específica por los estados de tales esquemas y en ambos casos tanto de forma aislada como de forma comparativa. La noción de “Estado Benefactor” tiene su origen en el año 1946, como consecuencia de la experiencia traumá- tica de la crisis generalizada producto de la Gran Depre- sión, que, generalmente, se considera que culminó en la Segunda Guerra Mundial. T.H. Marshall define Estado del Bienestar como una com- binación especial de la democracia, el bienestar social y el capitalismo. De acuerdo a Claus Offe, es uno de los dos facto- res -junto a la existencia de partidos políticos masivos y en competencia- que hace posible la existencia del Capitalismo democrático o “Estado de Economía mix- ta".[5] David Anisi sugirió que es un tipo pacto social en el que se estableció un reparto más equitativo de los beneficios y de la riqueza entre toda la población con objeto de evitar el malestar social que llevó a las sociedades europeas a la Segunda Guerra Mundial. La expresión económica del Estado del Bienestar fue el pacto keynesiano que durante
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    26 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. la postguerra pretendía un desarrollo económico equili- brado socialmente así como el pleno empleo.[6][7][8] El Estado del Bienestar, en relación a los Derechos econó- micos, sociales y culturales, considerados como Derechos humanos, se define como: “El paso de una seguridad social sólo para algunos, a una seguridad social para todos los ciudadanos marca la aparición del Estado de Bienestar. Los derechos de seguridad social, es decir, las pensiones, la sanidad, el desempleo, junto a los servicios sociales, el derecho a la educación, la cultura y otros servicios públicos aplicados al conjunto de los ciudadanos y no sólo a los trabajadores, definirán la política de bienestar social como sello de identidad de las democracias europeas más avanzadas”.[2][3] 1.7.2 Historia del Estado del Bienestar Orígenes y evolución del término La nociones actuales de “Estado del Bienestar” corres- ponde al término inglés Welfare State (del que es traduc- ción literal), cuyo uso quedó acuñado a partir de 1945, en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial, a partir de una expresión original de William Temple, entonces Arzobispo de Canterbury, en la que contraponía las polí- ticas keynesianas de posguerra al Warfare State (“Estado de Guerra”) de la Alemania Nazi. Sin embargo con anterioridad ya se venían utilizando otros términos que expresan aproximadamente las mis- mas aspiraciones. En Inglaterra se hablaba de asistencia social o asistencia pública (social assistance o public assis- tance) organizada bajo las “leyes de pobres” (poor laws). En Francia, durante el Segundo Imperio (1852-1870), el término “Estado-Providencia” (État-Providence) fue acuñado por los republicanos que preconizaban un “Es- tado social” (État social) y criticaban la filosofía indi- vidualista de ciertas leyes (como la Ley Le Chapelier, que prohibía los sindicatos). En la Alemania del Segundo Reich (1871) los "socialistas de cátedra" (universitarios) introdujeron el término Wohlfahrtsstaat para describir el sistema diseñado por las políticas bismarckianas en materia social. (ver Estado Social) Desarrollo del Estado del Bienestar A pesar que existen algunos antecedentes en sistemas po- líticos anteriores, se ha alegado que la percepción del mejoramiento del bienestar material general de la pobla- ción como una de las funciones centrales de la Sociedad o Estado realmente se inició con los orígenes de la Ilustración.[9] En ese período, a pesar que el poder de los monarcas llegó a ser absoluto, aparece el concepto del Déspota ilustrado, cuya función era, especialmente en Alemania, traer progreso y bienestar social y económico a su pueblo[10] -ver Características y evolución del came- ralismo−. De acuerdo a Gertrude Himmelfarb - histo- riadora neoconservadora- esto culminó alrededor de co- mienzo del siglo XIX: “La tesis es que los 1800 marcó un quiebre intelectual, después del cual la pobreza llegó a ser crecientemente reconocida por los conscientes y au- todesignados portadores del “espíritu de la época” como un problema del sistema más que del trabajador... éxitos futuros en resolver la pobreza requerirán reconocer tanto el aspecto material como moral del problema”[11] A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX en la ma- yor parte de los países de Europa Occidental, la lla- mada Cuestión social, expresada en la presión política de movimientos sociales, especialmente los movimientos obreros, impulsó a los gobiernos a adaptar la legislación sobre la condición social de la clase trabajadora y el tra- bajo, legislación que fue progresivamente modificada. La mayor parte de estas medidas fueron puntuales y de al- cance mínimo, con características que dependen tanto de la historia como de las circunstancias político-sociales de cada país. Sin embargo, es posible notar un movimiento hacia servicios incrementalmente más comprensivos. Esta situación culmina en las crisis económica del Período de entreguerras y concomitantes crisis socio po- líticas (ver Gran Depresión), dado que las dictaduras que surgieron demostraron ser capaces de resolver las cri- sis de forma más efectiva que las democracias. Tanto la URSS con el Plan Quinquenal, como la Alemania Nazi de preguerra, la Italia de Mussolini (quien fue elogiado por “hacer que los trenes corrieran a tiempo”, es decir, por poner fin a las huelgas y caos económico que había dominado a ese país) y el Japón Imperial, países todos que impusieron fuertes controles estatales a la economía, resolvieron la crisis a mediados de los 30. Esto llevó al auge de proyectos políticos totalitarios, y no solo entre el ciudadano común y corriente. Por ejemplo, el 20 de enero de 1927, durante una visita a Roma, el entonces conservador y autodeclarado “constitucionalista y antiso- cialista” Winston Churchill declaró que si él hubiera sido italiano se habría unido a Mussolini y continuó " Agrega- ré una palabra sobre el aspecto internacional del fascis- mo. Externamente su movimiento ha rendido un servicio al mundo entero.. (..)... Italia ha demostrado que hay ma- neras de luchar contra las fuerzas subversivas, maneras que pueden llevar las masas populares, propiamente diri- gidas, a apreciar y defender el honor y la estabilidad de una sociedad civilizada. Ha previsto el antídoto necesa- rio al veneno ruso. De ahora en adelante, ninguna gran nación estará desprovista de un último medio de protec- ción contra el crecimiento canceroso del bolchevismo”. (citado en The Menace of Fascism). Alrededor de esas fechas, Churchill sugirió ametrallar a huelguistas como manera práctica de terminar la huelga. Aun tan tarde co- mo en 1938, en vísperas del inicio de la Segunda Gue- rra Mundial, Churchill declaró que si alguna vez Inglate- rra llegara a tener los mismos problemas que Alemania
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 27 de postguerra, él esperaba que llegara a encontrar su “Sr Hitler"[12] amenazando las concepciones del estado libe- ral y la democracia, lo que a su vez amenazó la estabili- dad mundial, culminando en la Segunda Guerra Mundial (1939).[13] Es en ese sentido que Waligorsky dice que se propuso la intervención estatal “como una resguardo contra el poder del mercado para socavar nuestras instituciones políticas y sociales más valuables...(..).. un mercado totalmente li- bre es definitivamente no el mejor mercado para una de- mocracia, un mercado sin regulaciones no garantiza ni justicia ni prosperidad...”[14] Es generalmente considerado que el resumen que Claus Offe hace de ese desarrollo es correcto: “El Estado de Bienestar ha sido el resultado combinado de diversos fac- tores (…) El reformismo socialdemócrata, el socialismo cristiano, élites políticas y económicas conservadoras ilustradas, y grandes sindicatos industriales fueron las fuerzas más importantes que abogaron en su favor y otor- garon esquemas más y más amplios de seguro obligatorio, leyes sobre protección del trabajo, salario mínimo, ex- pansión de servicios sanitarios y educativos y alojamien- tos estatalmente subvencionados, así como el reconoci- miento de los sindicatos como representantes económi- cos y políticos legítimos del trabajo…".[15] A fin de evitar errores, es necesario agregar específicamente la influen- cia de sectores liberales y demócrata-cristianos, con per- sonajes tales como David Lloyd George y Konrad Ade- nauer respectivamente. A partir de lo anterior -y comenzando en 1945- se imple- mentaron en Europa Occidental las políticas socio econó- micas que llegaron a ser conocida como Estado del Bie- nestar moderno. Esa implementación dio origen a lo que Eric Hobsbawm -entre otros[16] - ha llamado “La edad de oro del capitalismo”[17][18] ya que ocasionó el período de crecimiento económico sostenido más exitoso en el siglo XX.[19] Algunas autoridades[20] argumentan que tales desarrollos se condujo bajo la propuesta general del keynesianismo. Otras[21] aducen que fue bajo las propuestas generales del ordoliberalismo (ver Estado Social). Sin embargo la ma- yoría de los estudiantes del área sugieren que hay una similaridad básica entre estas visiones y aun otras, ta- les como las del dirigismo propuesto en Francia en ese período[22] etc. (ver también: Economía del bienestar). Karl Popper describe -en 1956- los logros de esa pro- puesta en los siguientes términos: “En ningún otro mo- mento, y en ninguna parte, han sido los hombres más res- petados, como hombres, que en nuestra sociedad. Nun- ca antes los Derechos Humanos y la dignidad humana, han sido tan respetados y nunca antes ha habido tantos dispuestos a hacer sacrificios por otros, especialmente por aquellos menos afortunados que ellos.. Esos son los hechos”.... “quiero enfatizar que estoy al tanto de otros hechos. El poder todavía corrompe, incluso en nuestro mundo. Empleados públicos todavía se comportan a ve- ces como amos descorteses. Todavía abundan dictado- res de bolsillo... pero todo eso no se debe tanto a fal- ta de buenas intenciones como a la falta de habilidad e incompetencia.[23] Popper continua: “Pero volvamos nuestra atención a asuntos más importantes. Nuestro mundo libre ha casi, si no completamente, eliminado los grandes males que con anterioridad han asediado la vida social de los hom- bres”... “Veamos lo que se ha logrado, no solo aquí en Gran Bretaña a través del Estado del Bienestar sino con algún método u otro en todas partes en el mundo libre”... y da la siguiente lista de lo que él considera -desde el pun- to de vista liberal - “los males que pueden ser resueltos o remediados por la cooperación social” (op cit): • La pobreza • Desempleo y formas similares de Inseguridad So- cial. • Enfermedad y dolor. • Crueldad penal. • Esclavitud y otras formas de servidumbre. • Discriminación racial y religiosa. • Falta de oportunidades educacionales. • Diferencias rígidas de clase. • La guerra. Desde un punto de vista conservador los beneficios del Estado del Bienestar son dobles: por un lado, la genera- ción de consenso social de forma que el sistema funcione de forma armónica y eficiente.[24] y, por el otro, siguien- do de lo anterior, una función de creación y reforzamien- to de valores éticos fundamentales a la existencia y esta- bilidad de relación sociales, llevando así a una creciente integración social: “la provisión de los beneficios (del Es- tado del Bienestar) es sobre la base de ayudar a los me- nos privilegiados a adquirir la disciplina necesaria para adherir a los estándares morales (sociales o comunes):[25] “la respuesta conservadora es que el debate acerca de si debería haber un Estado del Bienestar ha terminado. El debate apropiado a estos días debería ser acerca de las modalidades a través de los cuales las “ayudas recibidas por derecho” (entitlements) son entregadas. Las modali- dades importan, porque algunas promueve y otras no los atributos y actitudes -mirar al futuro, independencia, res- ponsabilidad por la vida saludable- indispensables para una vida digna en una sociedad económicamente vibran- te que un Estado del Bienestar devorador de ingresos en una época de población que se envejece necesita”[26] - Conviene recordar que la visión conservadora del estado es que ese existe para satisfacer las necesidades humanas (desde el punto de vista liberal es promover la libertad ciudadana) y como tal los conservadores aceptan el Esta- do del Bienestar[27] (ver también Alfred Müller-Armack)
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    28 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Las ventajas desde el punto de vista de la socialdemocracia son, generalmente, los de un avance reformista -paulatino pero seguro- hacia al socialismo, asegurando al mismo tiempo la protección y profun- dización de la democracia a través del reconocimiento del derecho legitimo de los sindicatos y representantes de comunidades y minorías sociales marginadas en la toma de decisiones gubernamentales, así como la creciente integración a esas decisiones de los principios de la justicia social; dignidad humana y participación ciudadana. Para comenzar, por lo menos en parte debido a esas diferencias de aproximación y como la cita de Popper sugiere- los proyectos en diferentes países se veían como disímiles, posiblemente opuestos.[28] Sin embargo, con el paso del tiempo se nota que las políticas practicadas en los países europeos occidentales convergen[29][30] en rela- ción a dar un rol económico activo al Estado con el fin de obtener ciertos objetivos sociales comunes (tales como el bienestar social y Crecimiento económico) y se hace evidente que el progreso y estabilidad de cada país euro- peo depende de la de sus vecinos. Así, se crea un con- senso que abarca desde los sectores más izquierdistas de los partidos social demócratas hasta los más derechistas o conservadores en los demócrata cristianos. Ese consenso es lo que llegó a ser conocido como el modelo europeo de gobernanza, basado no solo en la idea que la sociedad -a través del estado- tiene una responsabilidad por sus ciu- dadanos sino también que el bien estar de cada uno, tan- to para individuos como para países, depende del bien estar del vecino y que ese bien común, a pesar de visio- nes e intereses diferentes, puede lograrse a través de la práctica de la política de los consensos (ver Democracia deliberativa) Se empieza a hablar entonces de “la cons- trucciones de comunidades”,[31] - ver Tratados de Roma y Comunidades Europeas - El resultado de todo lo ante- rior es lo que se conoce como el modelo del Estado del Bienestar. Posteriormente, y a partir de una crítica temprana al Esta- do del Bienestar desde el punto de vista de la escuela aus- triaca[32] algunos políticos -por ejemplo, Margaret That- cher en el Reino Unido[33] buscaron implementar lo que fue generalmente percibido como una tentativa de “des- mantelar el Estado del Bienestar”.[34] Más allá de una discusión acerca de las posibles in- tenciones de Thatcher y otros,[35] el hecho es que esos personajes introdujeron modificaciones profundas al Es- tado del Bienestar -por lo menos tal y como se prac- ticaba en Inglaterra- motivados principalmente -se ha sugerido- tanto por una malainterpretacion de la posi- ción de Hayek[36] como lo que algunos consideran una falta de comprensión de las consecuencias socio econó- micas de tales tentativas[37] y la dificultades envueltas en las mismas.[38][39] Consecuentemente los resultados del proyecto de la Sra. Thatcher no fueron, quizás, los esperados por los parti- darios de la ‘’ liberación de fuerzas económicas”. En los años que siguieron la implementación de tales medidas, la inflación en Inglaterra alcanzó un 20%. Tanto las tasas de interés como las de desempleo subieron excesivamente y la base industrial británica fue decimada.[40] Mientras tanto, en EEUU, Ronald Reagan sería elegi- do con una promesa de “reducir impuestos, aumentar el presupuesto de defensa y equilibrar y reducir el gasto fiscal”.[41] implementó políticas similares que, en su con- junto, llegaron a ser conocidas como neoliberalismo. Du- rante esa presidencia comenzó el aumento desmesurado de la deuda tanto deuda pública como privada en USA. Contrario a lo esperado por sus partidarios, el déficit fis- cal estadounidense creció de 900 mil millones de dólares a sobre 3 billones, la tasa de inversiones industriales de- clinó precipitadamente -siendo reemplazada por grandes inversiones en instrumentos financieros en lo que ha si- do llamado una orgía especulativa- el desempleo llegó al 10% de la fuerza de trabajo y la seguridad de trabajo y los ingresos reales del resto decayeron.[42] El continua- do desarrollo de esas tendencias llevó eventualmente a la crisis de las hipotecas basura, que forzó al ahora presi- dente George W. Bush (hijo del anterior) a la mayor in- tervención estatal en la historia de EEUU: la inyección de 700 mil millones de dólares para sostener los bancos amenazados por la quiebra en ese país, duplicando en el proceso la “deuda pública”.[43] Esa deuda llegó -en sep- tiembre del 2007- a 8,9 billones españoles (8,9 trillones en el sistema inglés)[44] y, en noviembre del 2008, cuando Barack Obama asumió la presidencia, a 10,56 billones de dólares.[45] A nivel mundial, la imposición de tales políticas llevó a la decadencia del crecimiento económico mundial, de una tasa promedio de casi 3% anual en el periodo 1950-1973 a uno de menos de 1,5% en el 1973-2000. Al mismo tiempo, el ingreso per cápita del cuartil de mayores in- gresos ha sido mucho más rápido que el de menores in- gresos, lo que ha aumentado dramáticamente la desigual- dad social.[46] Situación que ha continuado en la primera década del siglo XXI. En octubre de 2010 el Fondo Mo- netario internacional publicó una tabla que muestra que el crecimiento económico mundial ha declinado (con la excepción de Asia incluyendo China) incluso en relación a 1980.[47] A pesar de lo anterior, los mecanismos, logros y objeti- vos del Estado del Bienestar aún se mantienen, en Euro- pa, no solo como fundamento moral de cohesión social sino también como base realista y necesaria del bienes- tar socio económico común. Por ejemplo, el Libro Verde sobre “Los Servicios de Interés General” presentado por la Comisión Europea en mayo del 2002 define la noción del interés general europeo como “la satisfacción de las necesidades básicas de los ciudadanos y la preservación de bienes públicos, cuando el mercado falla"[48] Aún más recientemente, como consecuencia de la Crisis económica de 2008-2009, la demócrata cristiana Angela
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 29 Merkel -haciéndose eco del sentimiento keynesiano- pro- clamo “Solo el Estado es capaz de restaurar la confian- za necesaria”,[49] y tanto el socialista no marxista -con in- fluencia cristiana y fabiana- Gordon Brown como el con- servador Nicolas Sarkozy han opinado que “el laissez- faire tuvo su hora” e incluso The Economist, ese bastión del pensamiento liberal clásico moderno, ha dicho “Pa- ra los liberales... la crisis ha puesto en relevancia defec- tos en la manera que ellos también implementan sus mo- delos. Lograr regulaciones adecuadas es tan importante como liberar los mercados; puede que un sector públi- co eficiente cuente tanto como un sector privado eficien- te, inversiones públicas en transporte, educación y salud, bien hechas, pueden pagar dividendos.... pragmatismo y eficiencia siempre son de importancia” (The Economist,- editorial, edición del 9 al 15 de mayo de 2009). 1.7.3 Interpretaciones y criterios de com- paración de Estados del Bienestar Interpretaciones Se entiende por Estado del Bienestar, como concepto ge- neral, uno en el cual corresponde al Estado o a la Sociedad asumir la responsabilidad del Bienestar social y econó- mico de sus miembros. Esta responsabilidad es enten- dida generalmente como comprensiva y universal, por- que “bienestar” es un concepto amplio que se aplica a todos.[50] Adicionalmente, para algunos, tal bienestar es un derecho.[51] A pesar que la propuesta original en ese sentido[52] se basaba en el simple argumento que admi- nistrar prestaciones como derechos ciudadanos o de los habitantes seria más simple y de menor costo que ad- ministrarlos de alguna otra manera, el debate al respec- to se extendió a examinar muchos otros aspectos y fun- damentos de los derechos sociales, con mucha influen- cia de la obra seminal de Beatrice Webb,[53][54] deba- te que eventualmente dio origen, por parte del sociólo- go Thomas H. Marshall,[55] al concepto de ciudadanía social, que sugiere que el concepto de ciudadanía debe entenderse como implicando derechos.[56][57] En la ac- tualidad, la mayoría de esos argumentos se basan en la sugerencia rawlasiana de la Justicia como equidad. Para otros, tal derecho no existe como tal, sino que más bien hay un deber[58][59] ya sea del estado, la sociedad o sus miembros -la llamada responsabilidad social[60] -que puede o no concebirse como emanada o fundada ya sea en el concepto de bien común.[61] o en la responsabilidad moral[62] o en el concepto legal de obligación conjunta derivada de un hipotético Contrato Social.[63] que, a su vez, puede o no ser explícito en una Constitución[64] (ver también Interés público) Sin embargo, para otros, el asunto no trata de principios, sino de objetivos: el propósito del estado no puede ser otro que promover el Interés público o “social” o “co- mún” de manera práctica.[65] Así, se sugiere, si fuera el caso que los gastos que el sistema implica son de be- neficio a la sociedad en su conjunto, tales gastos serían ampliamente justificados.[66] Desde este punto de vista, los gastos de “bienestar” pueden ser considerados no so- lo gastos de “buen funcionamiento” de la sociedad, sino también como inversión social,[67] pudiendo ser vistos no solo como aumentando la cohesión social sino también la productividad común.[68][69] Adicionalmente se alega que tales gastos pueden implicar un ahorro o disminución de costos, ya sea para obtener bienes y servicios de interés general[70] o que los gastos sociales son más efectivos y cuestan menos que otras medidas de reducción de pro- blemas sociales, por ejemplo, criminalidad,[71][72] etc. A extremis, esta visión puede ser concebida como utilitaria, con una concepción de la sociedad como grupo de interés: sería, se puede alegar, más efectivo y eficiente gastar en asuntos sociales que eliminar o controlar los problemas que de otra manera se multiplicarían[73][74] (Ver también Anomia). Sin embargo, y a pesar que tal percepción faci- lita y ordena el discurso político-social en relación a gas- tos sociales, en la medida que centra la atención en venta- jas comunes promoviendo al mismo tiempo el desarrollo de técnicas y conceptos de utilidad social[75][76] [77] se ha alegado, en contra, que esta aproximación empobrece la visión tanto académica como social.[78] Lo anterior da origen a tres interpretaciones principales sobre la idea de Estado de Bienestar: • Estado del Bienestar como concepto general, de acuerdo al cual los miembros de una sociedad tie- nen la expectativa legítima de que la sociedad, el go- bierno o el estado los apoye, ya sea en general o en momentos de necesidad, o la expectativa real de que ellos se beneficiaran de los esfuerzos comunes y del progreso social. En esta visión general, tal expectati- va es considerada bien un derecho de los ciudadanos o bien una obligación u objetivo social. • Estado del Bienestar como el sistema en el cual el Estado como tal asume la responsabilidad por el bie- nestar de los ciudadanos. Ciertos ejemplos de este modelo de estado del bienestar se basan en una “red o sistema de seguridad”, con provisiones claramente delimitadas. • Estados del Bienestar puede identificarse con siste- mas generales de bienestar social. En muchos “Es- tados” del Bienestar, el bienestar no se proporciona actual o exclusivamente por el Estado, sino por una combinación de servicios independientes, volunta- rios, mutualistas y gubernamentales. En algunos ca- sos de este tipo, el estado o gobierno actúa como coordinador de las provisiones y al mismo tiempo como proveedor de último recurso. En otros, el es- tado puede delegar la provisión de servicios a cari- dades, organizaciones sociales o privadas (apoyán- dolas financieramente); en este último caso, algunos autores utilizan el término “sociedad del bienestar’.
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    30 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Criterios de comparación Deborah Mitchell[79] identifica cinco aproximaciones principales a esos estudios comparativos: • Comparaciones de políticas: comparar los términos explícitos sobre los cuales se propone y toma acción. Briggs se centra en el origen y evolución histórica del concepto del bienestar tanto en Europa como en los EE. UU.[80] y Flora y Heindenheimer, a partir de ta- les desarrollos, proponen que a menudo tal desarro- llo, a pesar de las diferencias ideológicas, etc., tiene lugar a lo largo de líneas similares[81] • Comparaciones de ingresos: tales ingresos son los recursos económicos dedicados a los sistemas de be- neficencia. Maynard[82] sugiere dos sistemas bási- cos: pago a través de impuestos (pago obligatorio) y pago a través de sistemas de seguros (pago volun- tario). Wilensky muestra que el nivel de tales gastos depende principalmente de la estructura social (in- cluyendo edad) de la población y de la duración de implementación del sistema como tal.[83] • Comparaciones de productos: diferentes estados im- plementan reglas y mecanismos diferentes. Esping Andersen utiliza tales diferencias para establecer un sistema de clasificación relacionado con la entrega de servicios específicos y asunciones generales.[84] • Comparaciones de servicios. A través de la conside- ración de la entrega de servicios y beneficios: qué hacen, cómo se financian, quién los controla, etc. [85][86] • Comparaciones de resultados: se ha alegado -desde este punto de vista- que lo que importa acerca de es- tos sistemas no es lo que se intenta o cuál es el pro- ceso, sino si la población se beneficia o no en conse- cuencia. Esta es la base del trabajo efectuado por el Luxembourg Income Study cuando analizó y com- paró los servicios de asistencia social en diferentes países.[87] 1.7.4 El Estado del Bienestar en Europa Es frecuente escuchar decir que existe un solo modelo so- cial europeo, como contraposición al modelo social exis- tente en los EE. UU. Lo cierto es que la realidad es mucho más compleja. Existen en realidad distintos modelos so- ciales (es decir, Estados del Bienestar) en el seno de la UE. A pesar de que cada país tiene unas particularidades propias, se pueden distinguir cuatro modelos distintos:[88] • El modelo nórdico, de Dinamarca, Noruega, Islan- dia, Finlandia, Suecia y Países Bajos. • El modelo continental, de Austria, Bélgica, Francia, Alemania y Luxemburgo. • El modelo anglosajón, de Irlanda y Gran Bretaña. • El modelo mediterráneo, de Grecia, Italia, Portugal y España. El modelo nórdico Como se puede observar en el gráfico, presenta el nivel más alto de protección social y su característica principal es la provisión universal basada en el principio de ciuda- danía, es decir, que existe un acceso más generalizado, con menos condiciones, a las prestaciones sociales. En lo que se refiere al mercado de trabajo, estos países se caracterizan por importantes gastos (relativos) en políti- cas activas con el objetivo de la reinserción rápida en el mercado de trabajo de los desempleados. Se caracterizan también por un elevado número de empleos públicos. Los sindicatos tienen una elevada afiliación y un importante poder de decisión lo que provoca una baja dispersión de los salarios (una distribución más equitativa de la renta). El modelo nórdico se caracteriza también por una elevada cuña fiscal. Características del modelo nórdico Los países nór- dicos son estados pequeños, relativamente homogéneos en términos de etnicidad y religión, de larga tradición de- mocrática, de respeto por los derechos humanos y de esta- do de derecho. Entre 1870 y 1918 tuvo lugar la abolición del trabajo de menores, pensiones para personas adultas pobres, seguros de riesgos profesionales, fondos para se- guro de enfermedad. Entre 1919 y 1950 se produjo una importante extensión de los derechos sociales, el movi- miento obrero tuvo un papel fundamental consiguiendo la extensión de relaciones laborales autónomas, por me- dio de acuerdos entre patrones y sindicatos, una tasa alta de organización de todos los asalariados, incluyendo mu- jeres. Una colaboración efectiva entre los líderes de cla- ses sociales y el nuevo grupo de “ingenieros sociales” que se unieron a los partidos socialdemócratas. El universa- lismo es una de las principales características del modelo nórdico, junto con la financiación por impuestos, la pro- visión pública de transferencias y servicios, énfasis en los servicios sociales personales, provisiones de alta calidad y tasas de compensaciones altas e igualitarias. El modelo continental Es similar al anterior pero con una mayor proporción de gastos orientados a las pensiones. Se basa en el principio de “asistencia” (ayuda) y “sécurité sociale” (sistema de seguros), con en un sistema de subsidios parcialmente no condicionado a la permeabilidad (por ejemplo en Francia, donde existen subsidios cuyo único requisito es tener más
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 31 de 25 años. Sin embargo, otros beneficios dependen de contribuciones voluntarias a sociedades ya sea estatales, mutualistas o privadas de seguros). En lo que se refiere al mercado de trabajo, las políticas activas son menos importantes y a pesar de que los sindi- catos tienen una afiliación muy baja, estos tienen un im- portante poder de decisión en las negociaciones colecti- vas. Otro elemento importante del modelo continental son los subsidios por invalidez. El modelo anglosajón Este modelo está caracterizado por una previsión o me- didas preventivas menores que otros modelos y por una asistencia social de tipo último recurso más importante (los beneficios dependiendo en parte de ahorros, etc). Los subsidios se dirigen en mayor medida hacia la población en edad de trabajar y los jóvenes (por ejemplo, cada fa- milia recibe una asignación por hijo, que se transforma en “ingreso mínimo” a los 16 años a quienes continúen estudiando), y en menor medida hacia las pensiones. El acceso a los subsidios está condicionado en mayor me- dida a la empleabilidad (por ejemplo, se condicionan los subsidios a que la persona haya trabajado anteriormente o esté buscando trabajo). En lo que se refiere al mercado de trabajo, los gastos en políticas activas -de promoción de empleos, educación y calificación de trabajadores-son relativamente importan- tes. Sin embargo, medidas de Seguridad Industrial son menores que otros modelos y los sindicatos tienen un me- nor poder de participación en decisiones ya sea guberna- mentales o patronales. Esta es una de las razones por las que estos países tienen una mayor dispersión de la renta y un mayor número de empleos con bajos salarios. Sin embargo, el modelo anglo-sajón es considerado uno de los más eficientes -solo superado por el nórdico- en lo relacionado con reducción de la pobreza y en promover incentivos para trabajar, lo que, de acuerdo a algunos, lo hace preferible puesto que sus mejores resultados en ma- teria de empleo lo hacen más sostenible financieramente a largo plazo, Sapir (2005)[89] El modelo mediterráneo Este modelo corresponde a los países que han desarrolla- do un Estado del Bienestar más tardíamente (años setenta y ochenta). Se trata del modelo social con menores gas- tos y está fuertemente basado en las pensiones y en unos gastos de asistencia social muy bajos. Existe en estos paí- ses una mayor segmentación de los derechos y estatus de las personas que reciben subsidios, que se refleja en un acceso muy condicionado a las prestaciones. La característica principal del mercado del trabajo es una fuerte protección del empleo (no confundir con protec- ción del trabajador o subsidio de desempleo) y el recurso a la jubilación anticipada como forma de mejora del em- pleo. Los sindicatos tienen una presencia importante ase- gurada por la extensión de los acuerdos alcanzados en ne- gociaciones colectivas más allá de la presencia real de los sindicatos. Nuevamente, esto tiene como resultado una menor dispersión en los salarios que en el modelo ante- rior. 1.7.5 Evaluación de los modelos sociales europeos La primera pregunta a la que hay que responder cuando se pretende evaluar los distintos modelos sociales europeos es qué criterios utilizar. Los tres criterios utilizados por Boeri (2002) y Sapir (2005) son: 1. La reducción de la pobreza. 2. La protección contra los riesgos del mercado de tra- bajo. 3. Las recompensas por la participación al trabajo. La reducción de la pobreza Reducción en la pobreza de los distintos modelos sociales euro- peos. El gráfico de la izquierda muestra la reducción en las desigualdades después de tomar en consideración los impuestos y las transferencias, es decir, en qué medida cada modelo social reduce la pobreza sin tener en cuen- ta la reducción de esta provocada por los impuestos y las transferencias. En general, la capacidad de reducción de la pobreza está en línea con la talla del Estado del Bie- nestar: a mayor proporción del PIB dedicado a los gastos sociales, mayor reducción de la pobreza. Sin embargo, otro aspecto a tener en cuenta es ver si algunos mode- los son más eficientes en la reducción de la pobreza que
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    32 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Eficiencia de los gastos sociales en los distintos modelos sociales. otros. Por esto se entiende que con un menor gasto social se consiga una mayor reducción de la pobreza. En este caso, el gráfico de la derecha muestra que los mo- delos anglosajón y nórdico son más eficientes que el con- tinental y mediterráneo, pero sobre todo muestra que el continental es el menos eficiente. Dado su elevado gasto social, se esperaría una mayor reducción de la pobreza que la que consigue este modelo. Obsérvese como el mo- delo anglosajón se encuentra por encima de la línea tra- zada, indicando que reduce más de lo esperado (teniendo en cuenta el resto de modelos) la pobreza. En cambio el modelo continental se encuentra por debajo de la línea y más alejado que el modelo mediterráneo, indicando que es el que menos reduce la pobreza dado su gasto social. Protección contra los riesgos del mercado de trabajo Como se puede observar, existe una relación inversa entre protec- ción al empleo y número de trabajadores que reciben subsidios de desempleo. La protección contra los riesgos del mercado de trabajo puede ser, en general, de dos tipos: 1. Mediante regulación del mercado de trabajo (lo que se conoce con el nombre de protección del traba- jo); básicamente, con el incremento de los costes de despido para las empresas. 2. Mediante seguros de desempleo, que en este caso protegen al trabajador desempleado y se suele fi- nanciar mediante impuestos a los trabajadores con empleo. Como se observa en el gráfico, existe un claro trade-off (palabra frecuente en la jerga económica que significa sa- crificar algo por conseguir otro objetivo) entre estos dos instrumentos de protección del mercado de trabajo; ob- sérvese cómo se podría trazar una línea de media con pendiente negativa. Como se observa, los distintos países europeos han seleccionado distintas medidas de protec- ción (se observan distintos puntos en el gráfico). En esta elección, las diferencias se pueden resumir de la siguiente forma: • Los países mediterráneos prefieren una mayor pro- tección del trabajo, mientras que un número muy reducido de sus trabajadores reciben subsidios de desempleo. • Los países nórdicos, en cambio, protegen poco al trabajador, pero, sin embargo, la mayor parte de sus trabajadores en situación de desempleo reciben sub- sidios. • Los países continentales presentan un nivel ligera- mente más elevado de ambas variables que la media europea. • Los países anglosajones basan su protección en los subsidios de desempleo, con un nivel muy reducido de protección del trabajo. La evaluación de ambas medidas de protección es com- plicada. En general, existe un consenso entre economistas en que la protección del trabajo genera ineficiencia en las empresas: puesto que las empresas no pueden despedir a los trabajadores libremente, quizá decidan no despedir a pesar de no necesitar a tales trabajadores, dañando su efi- ciencia. No existe tal consenso en cuanto a si la protección del trabajo genera un mayor desempleo que la protección del trabajador. Las recompensas por la participación al trabajo Los incentivos al trabajo y las recompensas por la par- ticipación al trabajo de cada modelo se pretenden ana- lizar a través de lo que se define como ratio de empleo por población, como en el gráfico adjunto. Allí se com- paran los diferentes grupos de países a través de dos ta- sas definidas particularmente con este objeto: una tasa de empleo (entendida como el porcentaje de trabajadores ocupados sobre la población en edad laboral) y una tasa de desempleo (entendida como el porcentaje de trabaja- dores desempleados sobre la población en edad laboral).
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 33 Tasa de empleo y tasa de desempleo en cada modelo social. Véa- se definición en el texto (pues no es la habitual en las estadísticas laborales). Hay que tener en cuenta que las tasas utilizadas en es- te gráfico se han calculado no en términos de población activa (puesto que en ese caso sumarían siempre 100, al ser sus la población ocupada y la población en paro dos únicos componentes) que es la manera habitual de publi- carlas en las estadísticas que miden la estructura laboral de la población; sino en términos de población en edad la- boral (distinta según las legislaciones de cada país, pero habitualmente entre 16 y 65 años). La manera más ha- bitual de denominar la relación entre población activa y población en edad laboral es "tasa de incorporación". La denominada Estrategia de Lisboa de la Unión Europea estableció en 2001 que la tasa de empleo de los países de la UE debería alcanzar como mínimo el 70% para el año 2010. En este caso, el gráfico muestra que son los países del mo- delo nórdico y anglosajón los que tienen una mayor tasa de empleo mientras que los continentales y mediterráneos tienen una tasa de empleo por debajo del objetivo de Lis- boa. Eficiencia y equidad Clasificación de los distintos modelos sociales europeos en rela- ción a su eficiencia y equidad. A modo de evaluación general, los modelos sociales de los diferentes tipos de Estado del Bienestar se han valorado en función de dos criterios: 1. La eficiencia, es decir, si el modelo provee los incen- tivos necesarios para que el mayor número de perso- nas trabaje, y por tanto, haya altas tasas de actividad y ocupación. 2. La equidad, es decir, si mantiene el riesgo de pobre- za relativamente bajo. Como se observa en el gráfico, el mejor modelo en fun- ción de la combinación de estos dos criterios es el nórdi- co. El modelo continental tiene menor eficiencia, mientras que el modelo anglosajón tiene menor equidad. El mode- lo mediterráneo es inferior en ambos aspectos. Algunos economistas consideran que entre el modelo continental y el anglosajón es este último el preferible, puesto que sus mejores resultados en materia de empleo lo hacen más sostenible financieramente a largo plazo, mientras que el nivel de equidad depende de las preferen- cias de cada país (Sapir, 2005). Otros economistas con- sideran que el modelo continental no puede considerarse peor que el anglosajón puesto que este también es el re- sultado de las preferencias de sus ciudadanos (Fitoussi et al., 2000; Blanchard, 2004). 1.7.6 Argumentos a favor y en contra El concepto del Estado del Bienestar sigue siendo polé- mico, y es continua la discusión sobre la responsabilidad de los gobiernos en relación con el bienestar de sus ciu- dadanos. Argumentos a favor • Humanitario: la idea de que ninguna per- sona debe sufrir innecesariamente. • Democrático: los votantes en la mayoría de los países favorecen la extensión gra- dual de la protección social. • Derechos Humanos: los Estados están obligados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y por los Pactos de Derechos Civiles y Políti- cos y de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, de 1966. • Ético: la reciprocidad es casi universal como principio moral, y la mayoría de los sistemas del bienestar se basan en pa- trones del intercambio generalizado. El altruismo, o ayudar a otros, es una obliga- ción moral en la mayoría de las culturas. Por ejemplo, la caridad y la ayuda para los pobres (ya sea con subsidios o pues- tos de trabajo) son bien vistos por mu- chas personas.
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    34 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. • Religioso: la mayoría de las religiones importantes del mundo creen que el al- truismo es moral y el egoísmo es inmo- ral. Las obligaciones religiosas incluyen el deber de la caridad y la obligación pa- ra la solidaridad. • Interés mutuo: varios sistemas nacionales se han creado voluntariamente del creci- miento del seguro mutuo. • Económico: los programas sociales rea- lizan una gama de actuaciones econó- micas frente a posibles fallos de mer- cado (monopolios naturales, desvirtua- ciones que pudieran producirse a tra- vés del comercio internacional, estruc- turando el mercado de trabajo, etc.), redistribuir la renta y salvaguardando la economía de componentes cíclicos. Ade- más, la cohesión social permite un ma- yor desarrollo que finalmente redunda en beneficio de todos los agentes económi- cos (desbordamiento del conocimiento, entorno saludable, etc.). Es lo que se de- nomina equidad categórica, generalmen- te sobre bienes preferentes. • Social: los programas sociales se utilizan para promover objetivos comunes con respecto a la educación, la familia y el trabajo. • Político: es una necesidad. Es el único modelo que ha demostrado en la práctica la capacidad de producir tanto el creci- miento económico como la cohesión so- cial necesarios para garantizar el orden democrático y el buen funcionamiento de la sociedad. • Hayekiano: Es conveniente para preve- nir “riesgos comunes”. (F von Hayek en “Los fundamentos de la libertad”. cap VI: Equality, Value, and Merit (en inglés en el original)] -de hecho, en ese libro Ha- yek va tan lejos como a sugerir que el po- der político tiene el derecho de “garanti- zar un mínimo de ingresos a todo el mun- do; distribuir el gasto público para tomar medidas cuando decaiga la inversión pri- vada; restringir la venta de algunos bienes peligrosos como las armas o las drogas, así como establecer regulaciones sanita- rias y de seguridad”. Argumentos en contra Aportan los siguientes argumentos contra el Estado del Bienestar: • Individualista: la intervención del Estado infringe la libertad individual; el indivi- duo no debe ser forzado a subvencionar el consumo de terceros - el Estado del Bie- nestar quita libertad de elección, ya que son burocracias sobre las que el ciuda- dano tiene muy poco control las que deci- den qué bienes y servicios “compra” uno con sus impuestos, mientras que en un mercado libre y privado, el consumidor es el soberano total (argumento desarro- llado por Milton Friedman en “Libertad de elegir”). • Conservador: el Estado del Bienestar su- pone un riesgo moral, ya que los indivi- duos se ven desligados de las consecuen- cias económicas de sus actos. Por ejem- plo: uno puede practicar deportes de ries- go, a sabiendas de que la atención sanita- ria está pagada colectivamente, y de que, si sufre un accidente grave, existen pen- siones de invalidez. • Objetivista: el Estado del Bienestar se ba- sa en una falacia, ya que si individual- mente los ciudadanos no pueden permi- tirse un determinado nivel de “bienestar”, no hay ningún motivo para que sí pue- dan hacerlo colectivamente (argumento de Leonard Peikoff). • Movimiento obrero revolucionario (marxista o anarquista): el Estado del Bienestar es un instrumento temporal pa- ra disimular la explotación que subyace bajo el sistema capitalista. • Privatización: Algunos economistas di- cen que los servicios que presta el Estado del Bienestar podrían ser prestados con mayor eficiencia por el sector privado. Para algunos autores, como Guillermo de la Dehesa, cuando se privatizan, transfieren o se derivan servicios que presta el Estado, en general al sector priva- do pero también a las familias se habla, en general, de sociedad del bienestar.[90] 1.7.7 Véase también • Bienestar social • Desarrollo social • Economía del bienestar • Geografía del bienestar
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 35 • Geografía económica • Ley de cuidados inversos • Derechos humanos • Derechos económicos, sociales y culturales • Derecho a la alimentación • Derecho a la vivienda • Derecho a la salud • Seguridad Social • Medicare • Estado garante (Enabling State)[91] 1.7.8 Bibliografía En castellano • Beck, Ulrich: Presente y Futuro del Estado del bie- nestar: El Debate Europeo ( Mino y Davila - 2005) • Berian, Josetxo: Estado de bienestar, planificación e ideología (Trabajo social, política social) (Editorial Popular - 1990) • Fernández García, Tomas: Estado De Bienestar Y Socialdemocracia: Ideas Para El Debate ( Alianza Editorial- 2005) • Grau Morancho, Ramiro: Crisis del Estado de Bie- nestar. Editorial TRIVIUM, Madrid, 1994. ISBN 84-7855-824-1. • Pico López, Josep: Teorías sobre el estado del bie- nestar (Sociología y política) (Siglo Veintiuno Edi- tores - 1987) • Rojas, Mauricio: Reinventar el Estado del bienes- tar. La experiencia de Suecia (Editorial Gota a Gota. Madrid - 2008) • Navarro, Vicenc Bienestar Insuficiente, Democracia Incompleta” (Editorial Anagrama. Barcelona.) • Muñoz de Bustillo Llorente, Rafael (coord.): El Es- tado de bienestar en el cambio de siglo (Alianza Edi- torial Sa - 2007) • Offe, Claus: Contradicciones en el estado del bienes- tar (Alianza - 2007) • Sen, Amartya Kumar: Bienestar, justicia y mercado. (Ediciones Paidós Ibérica. 1997). • Sen, Amartya Kumar: Sobre ética y economía. (Alianza Editorial, S.A −2003). • Sen, Amartya Kumar: Nueva economía del bienes- tar. (Universidad de Valencia. Servicio de Publica- ciones - 1995). • Varios: Estado De Bienestar, Desarrollo Económico Y Ciudadanía: Algunas Lecciones De La Literatura Contemporánea (Estudios Y Perspectivas) (United Nations Pubns - 2006) • Varios: Pros y contras del estado del bienestar (Co- lección Semilla y surco. Serie de sociología) (Tec- nos - 1996) • Varios: Las Estructuras del bienestar en Europa (Es- tudios de la Fundación ONCE sobre el estado de bie- nestar) (Escuela Libre Editorial - 2000) • Velarde Fuertes, Juan y Cercas Alonso, Alejandro: El Estado del Bienestar (Acento Editorial - 1999) En otros idiomas • Beito, David T: From Mutual Aid to the Welfare State (UNC Press- 2000) • Blanchard, O. (2004): The Economic Future of Eu- rope. NBER Economic Papers • Boeri, T. (2002): Let Social Policy Models Compete and Europe Will Win, presentación para la confe- rencia de la John F. Kennedy School of Government, Universidad de Harvard, 11-12 de abril de 2002. • Esping-Andersen, G: The Three Worlds of Welfare Capitalism (Polity Press - 1990) • Fitoussi J.P. and O. Passet (2000): Reformes struc- turelles et politiques macroéconomiques: les enseigne- ments des «modèles» de pays, en Reduction du chô- mage: les réussites en Europe. Rapport du Conseil d'Analyse Economique, n.23, Paris, La documenta- tion Française, pp. 11–96. • Mishra, Ramesh. “The Welfare State in Crisis: So- cial Thought and Social Change,” (Harvester Press - 1984) • Mishra, Ramesh: The Welfare State in Capitalist So- ciety (Harvester Press, 1990) • Sapir, A. (2005): Globalisation and the Reform of European Social Models, Bruegel, Bruselas. Accesi- ble por internet en . • Shmidt, M, G: Wohlfahrtstaatliche Politik unter bürgerlichen und sozialdemokratische?! Regierun- gen ( Cumpus- 1982) • Streeck, Wolfgang y Yamamura, Kōzō: The Origins of Nonliberal Capitalism
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    36 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.7.9 Notas y referencias [1] Sociedad de bienestar, en WordReference. [2] Por ejemplo, el portal “iniciativasocial.net” define Esta- do del Bienestar como “El paso de una seguridad social sólo para algunos, a una seguridad social para todos los ciudadanos marca la aparición del Estado de Bienestar. Los derechos de seguridad social, es decir, las pensiones, la sanidad, el desempleo, junto a los servicios sociales, el derecho a la educación, la cultura y otros servicios públi- cos aplicados al conjunto de los ciudadanos y no sólo a los trabajadores, definirán la política de bienestar social como sello de identidad de las democracias europeas más avanzadas”. [3] Derechos económicos, sociales y culturas, en Observatori DESC [4] In der Politikwissenschaft wird der Terminus Wohlfahrtss- taat zum Teil abweichend verwendet und gilt als vorwie- gend empirische Kategorie zur vergleichenden Analyse der Aktivitäten moderner Staaten. Lexicón de ciencias políti- cas de la Universidad Eberhard Karls de Tubinga. [5] Offe: “En las siguientes líneas plantearé que la continuada compatibilidad entre el capitalismo y la democracia que resultaba tan inconcebible para el liberalismo y para el marxismo clásicos (incluyendo a Kautsky y la Segunda Internacional), surgió históricamente a causa de la apari- ción y el gradual desarrollo de dos principios mediadores: a) los partidos políticos de masas y la competencia entre partidos, y b) el Estado del Bienestar Keynesiano (EBK). Cada uno de estos principios mediadores tomó forma en gran parte en Europa durante o en las postrimerías de las dos guerras mundiales: la democracia, a través de la com- petencia entre partidos, tras la Primera Guerra Mundial, y el Estado del Bienestar keynesiano, tras la [Segunda Gue- rra Mundial]].” en Democracia competitiva de partidos y Estado de Bienestar Keynesiano. Publicado como “La Democracia Competitiva y las limitaciones históricas del Estado de Bienestar keynesiano” en “Parlamento y Demo- cracia” p 47, Fundación Pablo Iglesias, 1982 - También en “Contradicciones en el Estado de Bienestar”, (cap 8) Alianza Editorial, 1990 [6] David Anisi, Creadores de escasez. Del bienestar al me- dio, Alianza Editorial, 1995, ISBN 84-206-9434-7, pag. 40 y ss. -consultar texto en Nodo50.org [7] Josep Picó, Teorías sobre el estado del bienestar, Siglo XXI editores, 3ªed. 1999, ISBN 84-323-0590-1, pag. 1 y ss. [8] Ludolfo Paramio, Tomás Fernández García, Estado de bienestar: perspectivas y límites, UCM, ISBN 84-89958- 25-4, pag. 71 y ss. [9] ”...ese plan ha recibido el nombre, en su vertiente inte- lectual y filosófica, de “Sistema de la Ilustración” ya que uno de sus principios fundamentales se asentaban en la seguridad de que la difusión del saber, la transmisión de las Luces del conocimiento, es decir, la ilustración a to- dos los hombres sin distinciones, acarrearía un estado de bienestar y de felicidad como nunca se había registrado en la tierra” (Burucua J. Y Glatman G. 1996:36). citados en C. Reynoso y F. Rodríguez: Rousseau y el espíritu del Iluminismo [10] Omar Guerrero Orozco: “Los principados germánicos es- tán organizados con base en lo que entonces se llamaba Estado de policía, un tipo de Estado absolutista cuyo arre- glo institucional tiene como base las relaciones entre el príncipe y los súbditos como relación de dominio (Véase: Otto Mayer, Derecho administrativo alemán, tomo 1, pp. 45-66) Estos vínculos de dominio, sin embargo, tienen la peculiaridad de descansar en una especie de contrato en el cual los súbditos se comprometen a obedecer, en tanto que el príncipe lo hace para proveerles de prosperidad. La clave de la relación radica en que, para satisfacer las nece- sidades de la población, al príncipe se le ha dotado de atri- buciones para realizar, sin límites, todo aquello necesario al respecto. Dicho de otro modo, el poder principesco es ilimitado en este sentido.” LAS CIENCIAS CAMERA- LES [11] G. Himmelfarb: Poverty and Compassion (Magill Book Reviews) Ver también: G Himmelfarb: The Roads to Mo- dernity (Vintage Books, London, 2004) [12] “Si nuestro país fuera derrotado, desearía que encontrára- mos un campeón tan indomable como el señor Hitler para restaurar nuestro coraje y conducirnos otra vez al lugar que nos, corresponde entre las naciones”. Winston Chur- chill: Step by Step 1936-1939. Editorial: Thornton But- terworth, London, 1939 [13] ver, por ejemplo, John Kenneth Galbraith “Un viaje por la economía de nuestro tiempo” (1995). [14] Liberal Economics and Democracy.- ISBN 978-0-7006- 0803-4 - http://www.kansaspress.ku.edu/wallib.html [15] Claus Offe. Contradicciones en el Estado del Bienestar. Madrid, Alianza, 1990, cap VII [16] Por ejemplo: Stephen A. Marglin y Juliet B. Schor (edi- tores): The Golden Age of Capitalism: Reinterpreting the Postwar Experience -Oxford University Press: ISBN13: 9780198287414 - ISBN10: 0198287410 [17] Carlos Barciela: LA EDAD DE ORO DEL CAPITALIS- MO (1945-1973) [18] Juan Manuel Vera: Sobre Hobsbawm y el corto siglo vein- te [19] En Mayo del 2000, el IMF publico su análisis acerca del desarrollo económico en el siglo XX - The World Eco- nomy in the Twentieth Century- En el quinto capítulo de esa obra, p 154 aparece un gráfico comparendo el porcen- taje de crecimiento de diferentes periodos de ese siglo. El periodo de 1950 a 1973 (denominado “Industrial Nations Golden Age”) es claramente el que muestra mejores ta- sas de crecimiento económico, más del doble de cualquier otro periodo de ese siglo. [20] Por ejemplo Johannes R. B. Rittershausen: The Postwar West German Economic Transition: From Ordoliberalism to Keynesianism (en inglés) [21] Por ejemplo: Christopher S. Allen: “Ordo-liberalism trumps Keynesianism: Economic Policy in the Federal Republic of Germany and the E.U. (en inglés)
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 37 [22] Por ejemplo: Agnes Labrousse y Jean-Daniel Weisz (edi- tores) “Institutional Economics in France and Germany: German Ordoliberalism versus the French Regulation School (Studies in Economic Ethics and Philosophy) (en inglés) Springer (diciembre 2000) ISBN 3-540-67855-7 - ISBN 978-3-540-67855-7 [23] Popper, en “The History of Our Time: an optimist’s view” (en Proofs and Refutations, cap 19, p 370) Routledge, 1963 (89) (en inglés en el original) [24] Mishra: El Estado de Bienestar en crisis. Madrid, MTAS, 1992, p 24 [25] Sanford Schram Welfare discipline: discourse, governan- ce, and globalization [26] George Will: The Case for Conservatism [27] New Mexico State University: Conservative Ideology [28] Por ejemplo, uno de los principales promotores de la Economía Social de Mercado, Ludwig Erhard di- jo:Nosotros rechazamos el Estado benefactor de carácter socialista, y la protección total y general del ciudadano, no solamente porque esta tutela, al parecer tan bien inten- cionada, crea unas dependencias tales que a la postre sólo produce súbditos, pero forzosamente tiene que matar la li- bre mentalidad del ciudadano, sino también porque esta especie de auto-enajenación, es decir, la renuncia a la res- ponsabilidad humana, debe llevar, con la paralización de la voluntad individual de rendimiento, a un descenso del rendimiento económico del pueblo. en: Política económica de Alemania, Ediciones Omega, pag 208 [29] Michel Albert dijo: “En las últimas páginas de sus memo- rias, Jean Monnet (...) escribió “La Comunidad Europea es solo un paso a la organización del mundo del futuro”. Puede que esto suene arrogante, pero no lo es, porque no esta basado en una ambición hegemónica sino sobre una moral. La causa de la construcción de la Europa es una cuestión ética. Solo cinco años después de la termi- nación del conflicto más terrible que se haya visto los lí- deres franceses extendieron sus manos en amistad hacia Alemania. Desde entonces, la pareja Franco-Alemana ha estado al centro de la Unión Europea... Una vez que se dio este ejemplo, las relaciones a veces difíciles de otros países..(...)... llegaron a ser menos tensas ...(...)... Euro- pa es un lugar de cooperación. Se encuentran soluciones constructivas no tanto a través de la diplomacia pero a tra- vés del esfuerzo común....(....)... cooperación y aceptación de la ley no significa que se abandona la autonomía.. pe- ro significa que se ha entendido que alguna transferencia de la autonomía es necesaria para la convivencia pacífica.. Etc..” −. en El Valor internacional de la experiencia Euro- pea. Ponencia a la Conferencia de Taipei de la Academia Sinica-. Sep 2005. (en inglés) [30] Ver, por ejemplo: “Institutional Economics in France and Germany: German Ordoliberalism versus the French Re- gulation School (Studies in Economic Ethics and Philo- sophy) (En inglés) Agnes Labrousse y Jean-Daniel Weisz (Editores) Springer (2000) ISBN 3-540-67855-7 - ISBN 978-3-540-67855-7 [31] “En las últimas páginas de sus memorias, Jean Monnet (...) escribió “La Comunidad Europea es solo un paso a la organización del mundo del futuro”. Puede que esto sue- ne arrogante, pero no lo es, porque no esta basado en una ambición hegemónica sino sobre una moral. La causa de la construcción de la Europa es una cuestión ética. Solo cinco años después de la terminación del conflicto más terrible que se haya visto los líderes franceses extendie- ron sus manos en amistad hacia Alemania. Desde enton- ces, la pareja Franco-Alemana ha estado al centro de la Unión Europea... Una ves que se dio este ejemplo, las re- laciones a veces difíciles de otros países..(...)... llegaron a ser menos tensas ...(...)... Europa es un lugar de coope- ración. Se encuentran soluciones constructivas no tanto a través de la diplomacia pero a través del esfuerzo co- mún....(....)... cooperación y aceptación de la ley no signi- fica que se abandona la autonomía.. pero significa que se ha entendido que alguna transferencia de la autonomía es necesaria para la convivencia pacifica.. Etc..” - Michel Al- bert. El Valor internacional de la experiencia Europea. Po- nencia a la Conferencia de Taipei de la Academia Sinica-. Sep 2005. (en inglés) [32] Hayek escribió Camino de servidumbre en 1944, aun an- tes que la implementación del Estado del Bienestar. En ese libro Hayek sugiere que tentativas de implementar “jus- ticia social”” llevarían inevitablemente a una dictadura: “Planificación conduce a la dictadura porque la dictadura es el instrumento más efectivo de coerción y de enforza- miento de ideales y, como tal, esencial para que la plani- ficación en gran escala sea posible” (Hayek, op. cit). Sin embargo, Hayek también reconoce en esa obra que el esta- do tiene derecho a ciertas intervenciones “sociales” siem- pre y cuando sean aplicadas a todos por igual y en el marco de favorecer el libre mercado “Obviamente, el funciona- miento de la competencia requiere, y depende, de condi- ciones que nunca pueden ser totalmente garantizadas por la empresa privada. La intervención estatal siempre es ne- cesaria pero la planificación y la competencia sólo pueden combinarse cuando se planifica para la competencia, no en contra de ella” - Camino de servidumbre, capítulo III: Individualismo y Colectivismo [33] Thatcher famosamente declaro -en su primera reunión con los que serían sus ministros de oposición- “Esto es lo que creemos” al mismo tiempo que puso sobre la mesa una copia de “Camino de servidumbre”. - ver, por ejemplo: John Ranelagh, Thatcher’s People: An Insider’s Account of the Politics, the Power, and the Personalities. London: HarperCollins, 1991. (en inglés en el original). [34] Es necesario notar que, a pesar de esa percepción gene- ral, Thatcher nunca se opuso directamente a este, dándolo más bien por establecido: “Se recordara Ud que una de las cuatro grandes libertades de las declaraciones del tiempo de guerra del presidente Roosevelt era “libres de la necesi- dad”. Desde entonces en el Mundo Occidental han habido una serie de medidas designadas a dar mayor seguridad. Pienso que seria verdad decir que ya no hay una lucha para lograr una seguridad básica. Aún más, tenemos una nue- va generación completa cuya vida ha sido vivida contra el telón de fondo del Estado del Bienestar.” - M Thatcher en: Conservative Political Centre (CPC) Lecture (“What’s wrong with politics?") (Oct 1968)- centrando sus ataques
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    38 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. en ciertos aspectos -que ella percibía como debidos al socialismo -específicamente la ineficiencia y abusos- del sistema de economía mixta: “Es nuestro deber cuidarnos y después también cuidar nuestro vecino y la vida es un asunto de reciprocidad y la gente tiene muy presente sus derechos sin las obligaciones, porque no hay tal cosa como derechos sin obligaciones, porque no hay tal cosa como un derecho a menos que alguien haya cumplido primero con una obligación”. M Thatcher en Interview for Woman’s Own (“no such thing as society”) (Sep 1987) -incluyendo la tendencia a la dependencia que -en su opinión- ese siste- ma habría engendrado en la población inglesa en general: “Dependencia en el bienestar es mala para las familias y mala para quien paga impuestos. Hace menos necesario y menos ventajoso trabajar. La promoción de la cesantía lleva, como siempre hace, al crecimiento de vicios, irres- ponsabilidad y crimen. Los lazos que atan a la sociedad se debilitan” M Thatcher en Lecture to the Heritage Founda- tion (“The Principles of Conservatism”) (1997)- alegando incluso que los “servicios sociales” estaban mejor como consecuencia de sus reformas: “La extraordinaria trans- formación del sector privado ha creado la riqueza para mejores servicios sociales y mejores pensiones -le permi- te a los jubilados tener el doble que lo que tenían hace diez años para dejar a sus hijos- Ya no somos el enfermo de Europa -nuestra productividad e inversiones han cre- cido más rápido en los 1980 que cualquiera de nuestros mayores competidores” M Thatcher: Último discurso a la Casa de los Comunes como Primer ministro (Nov 1990) [35] Chris Patten -quien fue uno de los políticos conservado- res más importantes en el gobierno de Margaret Thatcher- escribe: “El Estado no desapareció bajo Thatcher... en los primeros nueve años bajo ella, el gasto publico como pro- porción del PIB fue más alto que en los primeros nueve años bajo Blair y Brown.” en su revista critica (en inglés) del libro: Ill Fares the Land by Tony Judt (accedido 14- 4- 2010) [36] Hayek escribió Camino de servidumbre,como se ha nota- do, en 1944, aun antes que la implementación del Estado del Bienestar. Posteriormente (en 1960) Hayek modifico su posición a “Hay buenas razones de porque deberíamos tratar de usar cualquier organización política tengamos a nuestra disposición para hacer provisiones para los débiles o los enfermos o para las víctimas de desastres imprevi- sibles. Puede que sea cierto que el método más efectivo de proveer contra ciertos riesgos comunes a todos los ciu- dadanos de un estado es dar a todo ciudadano protección contra esos riesgos. El nivel al que tal provisión contra riesgos comunes se puede implementar dependerá nece- sariamente de la riqueza general de la comunidad. (punto aparte) Es una materia totalmente diferente, sin embargo, sugerir que aquellos que son pobres, solamente en el sen- tido que hay en esa misma comunidad aquellos que son más ricos, tienen un derecho a una parte de la riqueza de los últimos” Hayek: “Los fundamentos de la libertad”. cap VI: Equality, Value, and Merit (en inglés en el original)] -de hecho, en ese libro Hayek va tan lejos como a sugerir que el poder político tiene el derecho de “garantizar un mínimo de ingresos a todo el mundo; distribuir el gasto público para tomar medidas cuando decaiga la inversión privada; restringir la venta de algunos bienes peligrosos como las armas o las drogas, así como establecer regula- ciones sanitarias y de seguridad” [37] A. B. Atkinson: The Economic Consequences of Rolling Back the Welfare State [38] Desmond S King: The State and social structures of wel- fare in advanced industrial democracies [39] Paul Pierson: Dismantling the welfare state?: Reagan, Thatcher, and the politics of... [40] Ver, por ejemplo Francis Wheen: How Mumbo-jumbo Conquered the World.- Harper Perennial, London, 2004, Cap 1 (The Voodoo Revolution), p 18 y siguientes [41] Esta increíble propuesta se basaba en la famosa Curva de Laffer, de acuerdo a la cual si se reducen los impuestos la gente producirá más y, consecuentemente, los ingre- sos fiscales aumentaran. La propuesta ha sido descrita por Wheen (op. cit), con el beneficio de la experiencia, como similar a la de la alquimia. George H. W. Bush mismo - posteriormente vice presidente de Reagan - famosamente la describió como “Economía del Vudú ” (ver, por ejem- plo: Reagonomics or 'voodoo economics’? [42] Ver, por ejemplo Francis Wheen: How Mumbo-jumbo Conquered the World.- Harper Perennial, London, 2004, Cap 1 (The Voodoo Revolution), [43] libertaddigitaltv La administración Bush duplicará la deu- da pública de EEUU [44] La deuda pública de EEUU llega a su límite [45] El riesgo de impago de la deuda pública de EEUU se mul- tiplica por 25 en el último año [46] Fondo Monetario Internacional: Capítulo quinto de “The World Economy in the Twentieth Century” (Mayo 2000)- p 154 y siguientes [47] FMI: Global Prospects and Policies figura 1.17 (Real GDP trends Growth (percent) (p 29). [48] Éloi Laurent: L’intérêt général dans l’Union européenne [49] Declaraciones de Angela Merkel [50] Nótese que esto implica que los servicios que el Estado del Bienestar ofrece son accesibles a todos los ciudada- nos o habitantes, no solo a quienes sean considerados, por ejemplo, pobres [51] Por ejemplo en Bienestar social y desarrollo de los de- rechos sociales: jornadas de estudio. se argumenta: “El compromiso del Estado es, en consecuencia, un pilar fun- damental del bienestar que se asienta sobre los Derechos sociales " [52] William Beveridge (1942): Social Insurance and Allied Services report [53] Tim Horton and James Gregory (2009): “(Este) Es el in- forme final de un proyecto para conmemorar el centenario del “Minority Report” (Informe de Minoría) de Beatrice Webb (1909) para la Comisión Real sobre la Ley de Po- bres (resumen). El “informe de minoría” fue original en el estudio de las causas estructurales de la pobreza y no
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 39 sólo el comportamiento de los individuos y en ver la ne- cesidad de prevenir la pobreza, no sólo ofrecer un alivio a corto plazo. Por lo que abogó por la abolición de la Ley de los Pobres y las Casas de trabajo, tranformandose así en la primera convocatoria a un Estado de bienestar uni- versal como un derecho de ciudadanía.” en The Solidarity Society p XV (Executive Summary) [54] Sylvia Nasar (2011): “La idea del estado del bienestar, por lo general atribuido al New Deal de Roosevelt o al gobierno del Partido Laborista británico de 1944, fue en realidad invención de Beatriz en esos años. Basandose en la sugerencia del economista Alfred Marshall, que “la cau- sa de la pobreza es la pobreza”, ella define el problema en términos absolutos en lugar de relativos, en un libro que escribió, junto con Sidney llamado “The Prevention of Destitution.”” en Webb, Churchill and the Birth of the Welfare State: Sylvia Nasar [55] T. H. Marshall (1964), ’Citizenship and Social Class’, in Class, Citizenship, and Social Development: Essays by T.H. Marshall, Chapter IV, New York: Doubleday & Company, Inc., 65-122 [56] Jytte Klausen (1995): Social Rights Advocacy and State Building: T. H. Marshall in the Hands of Social Reformers [57] John Holmwood (2000): Three Pillars of Welfare State Theory: T.H. Marshall, Karl Polanyi and Alva Myrdal in Defence of the National Welfare State [58] Así, por ejemplo, Leopoldo Vizcarra Ramírez sugiere: “Partiendo de que todos tenemos deberes que cumplir, de lo cual se derivarán los derechos..”. en Otras Noticias: El Deber Social y Político)(documento pastoral chileno) [59] “Hugo Chávez mencionó la conciencia del deber social y la propiedad social de los medios de producción como los dos elementos fundamentales del socialismo”. en La con- ciencia del deber social y la propiedad social son elemen- tos básicos del socialismo [60] Por ejemplo, siguiendo a Aristóteles, Tomás de Aquino describía a la sociedad como un cambio mutuo de servi- cios encaminados a la vida buena o bien común basado en la razón que impone ciertas obligaciones: “El derecho es una ordenanza de la razón, establecida para el bien co- mún por quien tiene a su cargo la comunidad y promulga- da”. - para un análisis más detallado al respecto, ver José Trías Monge Teoría de adjudicación. Siguiendo esta in- terpretación Luis Ugalde sugiere: “Uno de los problemas de fondo es que el Estado del Bienestar antes de un de- recho humano tiene que ser una posibilidad real de pro- ducción. Si se decreta como derecho y no se construye como producción real se vuelve insostenible y conflictivo. Dicho de otra manera: No es posible el disfrute efectivo de derechos humanos si el “bienestar” no es precedido del “bienhacer” propio. Naturalmente para que hoy las perso- nas, los pueblos y las naciones tengan verdadero bienhacer en la producción de su bienestar, es necesaria la solidari- dad de otros para crear oportunidades y ello requiere una visión de ciudadanía universal con obligaciones mutuas y vasos comunicantes. Lo que obviamente no se puede lo- grar con el neoliberalismo” -en Globalización, estado de bienestar y neoliberalismo - [61] Para una descripción general de la problemática de esta visión, ver Dorando J. Michelini: Bien común y ética pú- blica. Alcances y límites del concepto tradicional de bien común. [62] Generalmente basado en alguna concepción religiosa o fi- losófica de Virtud.- Ver, por ejemplo: Justicia (virtud); Caridad (virtud); Filantropía; Zakat; Altruismo, etc [63] Por ejemplo, en el Contrato Social de Rousseau se incluye una cláusula que contiene la delegación absoluta de todos los derechos del individuo en favor de la sociedad. Con posterioridad a esto, cualquier derecho que un individuo tenga es uno concedido por la voluntad general. - Ver: Ju- lio Luis Martínez Martínez: “Consenso público” y moral social 2.2 Ante Rousseau y la “religión” civil.- En la otra mano, la voluntad publica común se enlaza, en la concep- ción legal moderna, a los derechos, por ejemplo, la Corte Interamericanas de Derechos Humanos concluye que “El requisito según la cual las leyes han de ser dictadas por razones de interés general significa que deben haber sido adoptadas en función del “bien común” ( art. 32.2 ), con- cepto que ha de interpretarse como elemento integrante del orden público del Estado democrático, cuyo fin princi- pal es " la protección de los derechos esenciales del hom- bre y la creación de circunstancias que le permitan pro- gresar espiritual y materialmente y alcanzar la felicidad " ( " Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre " ( en adelante " Declaración Americana " ), Considerandos, párr. 1). (Opinión Consultiva 6/86; 9 de mayo de 1986).” en Resúmenes de las Jurisprudencia del Sistema Americano de Protección a los Derechos Huma- nos [64] . Ver, por ejemplo: DECLARACIÓN AMERICANA DE LOS DERECHOS Y DEBERES DEL HOMBRE, part arts XI al XVI, XXVIII; XXXV (Deberes de asistencia y seguridad sociales.) y XXXVI, etc. Pero, por supues- to, cuando contemplamos este punto de vista encontramos una transición al punto siguiente: el propósito del Estado. [65] Como se sugiere más arriba, esta posición se puede tra- zar -con las debidas precauciones- a Aristóteles, para quien el propósito del organismo político era la felici- dad o “vida buena” de los ciudadanos. Esta perspectiva fue trasmitida -a través de Tomás de Aquino, quien le dio un sentido cristiano- a los escolásticos, entre quienes Francisco Suárez argumenta que: “ La finalidad del po- der público consiste en la realización del Bonum Com- mune. Este bienestar general comprende el orden, la justicia, la igualdad ante la ley. Además, siempre se- gún Suárez, incluye la posibilidad de lograr bienes te- rrenales para una existencia digna del hombre.” -J. A. DOERING en FRANCISCO SUÁREZ (1548-1617) Y JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712-1778, - mientras que John Locke aduce que: “El fin del gobierno es el bien de la humanidad” -en “Second Treatise of Government.- Cap XIX “Of the Dissolution of Goverment” - y James Madison agrega: “..el bien público, el verdadero bienestar de la gran masa del pueblo, es el objetivo a ser perseguido; y.. ninguna forma de gobierno en absoluto tiene otro valor que el adecuarse al logro de ese objetivo” (El Federalista N 45, 26 de Enero, 1788). [66] Friedrich Hayek mismo tiene lo que se puede llamar una “versión restringida” de esta visión: “Hay buenas razones
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    40 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. de porque deberíamos tratar de usar cualquier organiza- ción política tengamos a nuestra disposición para hacer provisiones para los débiles o los enfermos o para las víc- timas de desastres imprevisibles. Puede que sea cierto que el método más efectivo de proveer contra ciertos riesgos comunes a todos los ciudadanos de un estado es dar a todo ciudadano protección contra esos riesgos. El nivel al que tal provisión contra riesgos comunes se puede implemen- tar dependerá necesariamente de la riqueza general de la comunidad. (punto aparte) Es una materia totalmente di- ferente, sin embargo, sugerir que aquellos que son pobres, solamente en el sentido que hay en esa misma comunidad aquellos que son más ricos, tienen un derecho a una parte de la riqueza de los últimos” Friedrich Hayek: Los funda- mentos de la libertad. cap VI: Equality, Value, and Merit (en inglés en el original)] -de hecho, en ese libro Hayek va tan lejos como a sugerir que el poder político tiene el derecho de “garantizar un mínimo de ingresos a todo el mundo; distribuir el gasto público para tomar medidas cuando decaiga la inversión privada; restringir la venta de algunos bienes peligrosos como las armas o las drogas, así como establecer regulaciones sanitarias y de seguridad” [67] . Universidad de Antioquia “El gasto público social pue- de expresarse tanto en gastos de funcionamiento como en gastos de inversión. Por ejemplo, el pago del salario de un médico perteneciente a un hospital público constituye gas- to de funcionamiento pero en tanto este profesional presta el servicio de salud y la salud hace parte del gasto público social, este será un gasto público social representado en un gasto de funcionamiento.” en 2. El gasto público social. [68] “Se reconoce que la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo tiene un impacto positivo sobre las condiciones laborales, la productividad y el desarrollo económico y social”. Declaración en Seúl del XVIII Congreso Mundial sobre la Seguridad y la Salud en el Trabajo [69] Marta Canto Castro: “Los recursos que se canalizan hacia la educación a través del pago de profesores y hacia la sa- lud no se pueden considerar “gasto” sino una “inversión” cuyos rendimientos, por difíciles de precisar que resulten, contribuyan a un mejoramiento significativo de las con- diciones generales de equidad y productividad en el largo plazo.” en ¿INVERSION SOCIAL O GASTO SOCIAL? [70] Por ejemplo, el mayor costo promedio (tanto para indi- viduos como porcentaje del PIB desde el punto de vista comunal) en materias médicas entre los países de habla inglesa (incluyendo Canadá. Australia, Nueva Zelandia, etc) es el de los EEUU -país en el cual la medicina no ha sido socializada- mientras que al mismo tiempo ese país es el último (sexto) en lo relacionado con servicios médicos. Ver: The Commonwealth Fund: Mirror, Mirror on the Wall: An International Update on the Comparati- ve Performance of American Health Care (en inglés en el original) [71] Por ejemplo: en EEUU en el 2007 hubo sobre 13,636 ase- sinatos (de los cuales 9,146 con armas de fuego). En Gran Bretaña la figura es aproximada y respectivamente 600 y 40 asesinatos por año. - Ver Gun crime statistics by US state - Esos crímenes, aparte del sufrimiento a las vícti- mas y sus familias, ocasionan costos económicos cuanti- ficables, tales como las perdidas de ingreso y producción tanto de las víctimas como de los perpetradores, gastos en prisiones, etc. [72] . Sandro Contenta y Jim Rankin (de la Escuela de Cri- minología de la Universidad Simon Fraser, Canadá) es- criben: Pague ahora, o pague aun más más adelante. Así es como los expertos en criminología describen las dife- rentes visiones acerca de cómo reducir la criminalidad. Podemos identificar los problemas sociales que incremen- tan los crímenes y gastar dinero en tratar de reducirlas. O podemos gastar dinero más adelante -y de acuerdo a la mayoría de las versiones, cantidades aún mayores- encar- celando a un creciente número de criminales agobiados por esos problemas sociales.” en Solving crime? Tackle the root causes first (en inglés en el original) [73] Por ejemplo, Richard Wilkinson y Kate Pickett, en una revisión de estudios (por ejemplo, nota siguiente) en- cuentran que los problemas comunes entre los menos ri- cos se acentúan en relación a la desigualdad de ingresos. Por ejemplo, más de cien estudios, en países incluyendo EEUU, Rusia, China, Chile, etc muestran que las tasas de homicidios son mayores y niveles de salud son peores en sociedades más desiguales, no solo comparando países en- tre si pero también regiones dentro de los mismos países. Ver Richard Wilkinson y Kate Pickett (2009): The Spirit Level: Why More Equal Societies Almost Always Do Bet- ter - ISBN 1-84614-039-0 - ISBN 978-1-84614-039-6 - (Wilkinson, R y Pickett, K. (2009), “Desigualdad. Un aná- lisis de la (in)felicidad colectiva”. Turner, Madrid.) Véa- se también la revista del libro por Lynsey Hanley (2009): The way we live now y su reseña en Revista Española del Tercer Sector (Mayo-Agosto 2010) [74] Por ejemplo, David Stuckler y otros encontraron -en un estudio llevado a cabo sobre datos de 26 países europeos desde 1970 a 2007- que por cada 1% que el desempleo au- menta, suicidios y homicidios incrementan en 0.8%, pero cuando el desempleo aumento en un 3%, suicidios aumen- taron un 4.4% y homicidios aumentaron un 6 %. (Citado por “New Scientist” 11 Julio 2009, p 6) [75] . Así, por ejemplo: la introducción a la Maestría en Evalua- ción social de proyectos de la Universidad Autónoma de Guadalajara, México, dice: “Dentro de la administración pública existe un vacío en términos de herramientas técni- cas que permitan asignar eficientemente el gasto público, así como de indicadores que permitan dar prioridad a los proyectos y obras presupuestados. El presupuesto público y privado enfrenta cada vez mayores restricciones, mien- tras las necesidades de bienes y servicios en la sociedad se desarrollan paralelamente al crecimiento poblacional, por lo que los rezagos en inversiones son cada vez mayo- res; y la justificación de obra pública parte solamente de elementos cualitativos no comparables. Los proyectos de infraestructura o servicios públicos deben ser analizados bajo un enfoque de rentabilidad social, ya que los criterios privados derivan en resultados erróneos, por lo que de- ben aplicarse metodologías específicas al estudiar la con- veniencia de su ejecución, debido a que las distorsiones en el mercado de bienes y servicios provoca que los resulta- dos no entreguen una respuesta adecuada; finalmente, no existe un sistema eficiente, continuo y permanente en la identificación de proyectos.”
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    1.7. ESTADO DELBIENESTAR 41 [76] por ejemplo: Carlos H. Acuña: Notas sobre la metodo- logía para comprender (y mejorar) la lógica político- institucional de las estrategias de reducción de la pobreza en América Latina [77] Andy Robinson Un dato espeluznante y no es la prima de riesgo La Vanguardia 11/10/2012 [78] Uprimny Yepes, Rodrigo (en Legitimidad y conveniencia del control constitucional de la economía dice: “Amartya Sen señala que «la economía moderna se empobreció en forma sustancial debido a la distancia que se ha abierto entre la ética y la economía», ya que, como consecuencia de ese divorcio, la ciencia económica ha tenido una visión estrecha de las motivaciones del comportamiento humano y del significado del desarrollo social.” Uprimny alega que lo mismo se puede decir de la relación ley-economía. [79] D Mitchell, 1991, Income transfers in ten welfare states, Avebury [80] A. Briggs, 1961, The Welfare State in historical perspec- tive, European Journal of Sociology [81] P Flora, A Heidenheimer, 1982, The development of wel- fare states in Europe and America, Transaction Books. [82] Alan Maynard (1985): Welfare: Who pays? (en In defence of Welfare P Bean, J Ferris, D Whynes, edt. Social Scien- ce Paperbacks, Tavistock, Londres) [83] H Wilensky, 1975, The welfare state and equality, Uni- versity of California Press. [84] G Esping Andersen, 1990, The three worlds of welfare capitalism, Polity. [85] Por ejemplo: R Mishra, 2000, Globalization and the wel- fare state, Macmillan. [86] S Ringen, 1989, The possibility of politics, Clarendon Press. [87] Ver también: J Dreze, A Sen, 1989, Hunger and public action, Clarendon Press. [88] Sapir, A. (2005): Globalisation and the Reform of Euro- pean Social Models, Bruegel, Bruselas. Accesible por in- ternet en [89] Sapir, A. (2005): Globalisation and the Reform of Euro- pean Social Models, Bruegel, Bruselas. Accesible por in- ternet en [90] Ludolfo Paramio,Tomás Fernández García,Ludolfo Para- mio Rodrigo, Estado de bienestar: perspectivas y límites, 1998, ISBN 84-89958-25-4 [91] • José Esteve, ¿Es sostenible el Estado social?, El País, 26 de octubre de 2013. • Andreas Voßkuhle, Cooperation between the Pu- blic and Private Sector in the Enabling State, en The Public-Private Law Divide: Potential for Trans- formation?, Matthias Ruffert (coord.), 2009, ISBN 978-1-905221-34-9, págs. 205-221 • Pedro Costa, The Enabling State and the Market • THE ENABLING STATE: A NEW RELATIONS- HIP BETWEEN GOVERNMENT AND PEOPLE?, en Carnegie UK Trust 1.7.10 Enlaces externos • Portal:Socialdemocracia. Contenido relaciona- do con Socialdemocracia. • Texto sobre el Estado de Bienestar • UAM: “Estado de Bienestar” (introducción a curso) contiene una descripción general y extensiva biblio- grafía temática. • Pablo Armando González Ulloa Aguirre (2010). La pérdida del Estado céntrico, en Revista de Relacio- nes Internacionales, México, UNAM, No. 17, :201. • Pablo Armando González Ulloa Aguirre (2010). El Estado y la globalización ante la nueva crisis inter- nacional, Política cultural, 2010, no.34, p.89-106. yhttp://148.206.107.15/biblioteca_digyhttp://148. 206.107.15/biblioteca_digital/estadistica.php?id_ host=6&tipo=ARTICULO&id=7584&archivo= 8-532-7584ynj.pdf&titulo=El%20Estado%20y% 20la%20globalizaci%C3%B3n%20ante%20la% 20nueva%20crisis%20internacional A favor • El Estado Social: descripción y retos. • Artículos sobre el Estado del Bienestar en Socialde- mocracia.org • Privatizaciones: La ofensiva capitalista contra el Es- tado del Bienestar - Artículo de opinión • - Ayudas Sociales de España • Vicenç Navarro López: (2010) El dogma neoliberal y las pensiones • Vicenç Navarro López(2010) Otras políticas finan- cieras son posibles • Amartya Sen: El futuro de Estado del bienestar • Philip Pettit: Pettit: “Los conservadores tratan de desprestigiar y desmontar el Estado del Bienestar” En contra • Estado benefactor e inflación crónica, por Wilhelm Röpke. • Bye-bye Bismark, por Anthony P. Mueller • ¿Por qué es inmoral el Estado benefactor?, por Tibor R. Machan
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    42 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.8 Neoliberalismo En el plano económico, se identifica a Milton Friedman (1ª imagen) como el principal exponente de lo que se ha venido a llamar neoliberalismo, mientras que en el plano político es el antiguo presidente de Estados Unidos Ronald Reagan (2ª imagen), junto a la antigua primera ministra británica Margaret Thatcher. El neoliberalismo –también llamado nuevo liberalismo o liberalismo tecnocrático– es la corriente económica y política inspirada y responsable del resurgimiento de las ideas asociadas al liberalismo clásico o primer liberalismo desde las décadas de 1970 y 1980.[1][2] Los defensores del neoliberalismo apoyan una amplia liberalización de la economía, el libre comercio en general y una drástica reducción del gasto público y la intervención del Estado en la economía en favor del sector privado, que pasaría a desempeñar las competencias tradicionalmente asumidas por el Estado.[3][4][5] Sin embargo, el uso y definición del término ha ido evolucionando en las últimas décadas[6] y no hay un criterio unificado para determinar qué es «neo- liberalismo». Originalmente el neoliberalismo era una filosofía econó- mica surgida entre los eruditos liberales europeos en la década de 1930 que trataban de encontrar un «tercer ca- mino» o un «camino entre medias» de la disputa que en ese momento se libraba entre el liberalismo clásico y la planificación económica.[7] El impulso de desarrollar esta nueva doctrina surgió del deseo de evitar nuevos fracasos económicos tras la Gran Depresión y el hundimiento eco- nómico vivido en los primeros años de la década de 1930, fracasos atribuidos en su mayoría al liberalismo clásico. En las décadas siguientes la teoría neoliberal tendió a es- tar en contra de la doctrina laissez-faire del liberalismo, promoviendo una economía de mercado tutelada por un Estado fuerte, modelo que llegó a ser conocido como la economía social de mercado. En la década de 1960, el uso del término disminuyó en gran medida. El término se introdujo de nuevo en la dé- cada de 1980, debido a las reformas económicas realiza- das en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet y que fueron impulsadas y supervisadas por economistas de la llamada Escuela de Chicago, los Chicago Boys. A par- tir de aquí, el término empezó a adoptar connotaciones peyorativas y a ser empleado por los críticos de estas re- formas, al tiempo que el neoliberalismo pasó de defender una postura liberal moderada a una más radical que in- cluía la defensa a ultranza del laissez-faire y el capitalismo en general. El término es a menudo asociado a los traba- jos de los economistas liberales Friedrich Hayek y Milton Friedman.[6] También representa y se asocia al conjunto de políticas económicas introducidas por Margaret That- cher en el Reino Unido y Ronald Reagan en los Estados Unidos.[1] Una vez que se estableció el nuevo significado del término entre los estudiosos de habla hispana, pron- to empezó a ser habitual en los estudios económicos de autores anglosajones.[6] En la actualidad el término mantiene sus connotaciones negativas y es utilizado por sus críticos como una con- dena general al liberalismo económico y sus políticas, esto es, la privatización de empresas estatales y la aper- tura y desregularización de los mercados.[4][6] La adop- ción de las políticas neoliberales y la aceptación de su teoría económica desde la década de 1970 por la mayo- ría de los países desarrollados se ven como la causa del hundimiento del sistema financiero internacional del año 2007 y 2008 que más tarde se manifestó en la llamada Gran Recesión.[8] 1.8.1 Historia del término Uso inicial El término neoliberalismo fue acuñado por el académico alemán Alexander Rüstow en 1938, en un coloquio. En- tonces se definió el concepto de neoliberalismo como «la prioridad del sistema de precios, el libre emprendimiento, la libre empresa y un Estado fuerte e imparcial». Para ser neoliberal es necesario requerir una política económica moderna con la intervención del Estado. El intervencio- nismo estatal neoliberal trajo consigo un enfrentamiento
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    1.8. NEOLIBERALISMO 43 conlos liberales clásicos laissez-faire, como Ludwig von Mises o Friedrich Hayek. En los años 60 el término dejó de usarse regularmente, para referirse a políticas defen- didas por economistas como Milton Friedman o Robert Lucas. Consolidación del término Durante el Régimen Militar de Augusto Pinochet en Chile, los estudiosos opositores usaron el término para describir un conjunto de reformas políticas y económi- cas efectuadas bajo este gobierno, usando el término de forma peyorativa. El gobierno de Pinochet contó con la asesoría directa de Milton Friedman y personas que ha- bían estudiado con él en la Universidad de Chicago, razón por la que se les denominó los Chicago boys. El término “neoliberalismo” y la expresión Chicago boys acabaron difundiéndose entre los hispanohablantes. En las últimas dos décadas el término no se define sino que se utiliza pa- ra describir una ideología o una teoría económica y, ade- más, es usado por los críticos de izquierda para condenar la liberalización económica. Según Boas y Gans-Morse, el término neoliberalismo es utilizado por la izquierda peyorativamente para criticar las políticas de liberalización del sector privado tenden- tes a aumentar su rol en la economía. Hoy en día el uso del término se orienta a describir las políticas económi- cas que «eliminan los controles de precios, desregulan los mercados de capital y reducen las barreras al comercio», además de reducir la influencia del Estado en la econo- mía, especialmente mediante la privatización y la auste- ridad fiscal. Otros usos El movimiento anterior no debe confundirse con otro mo- vimiento surgido en 1981 en EE. UU. y que se denomi- nó también neoliberal. Este otro movimiento nació como movimiento de izquierda y se usaba el término neolibe- ral para describir su ideología. Los “neoliberales” de este otro movimiento se unieron alrededor de dos publicacio- nes, The New Republic y el Washington Monthly. El voce- ro de este neoliberalismo era el periodista Charles Peters, que en 1983 publicaba el Manifiesto Neoliberal. Los dos políticos más influyentes de este movimiento fueron Bill Clinton, 42º presidente del gobierno, y el exvicepresiden- te Al Gore. 1.8.2 Orígenes Coloquio Walter Lippmann En la década de los 30 el estado de ánimo general era an- tiliberal por la Gran Depresión. Para unir fuerzas un gru- po de 25 liberales organizaron el coloquio Walter Lipp- man, un encuentro internacional que tuvo lugar en París en agosto de 1938. Entre estos liberales se encontraban Louis Rougier, Walter Lippmann, Friedrich von Hayek, Ludwig von Mises, Wilhelm Röpke y Alexander Rüstow. Rüstow, Lipmann y Rougier concluyeron que el libera- lismo laissez-faire había fracasado y que el nuevo libera- lismo debía tomar el relevo. No obstante, Mises y Hayek no estaban convencidos de ello. Aún así, todos los partici- pantes del coloquio se unieron en su llamado para un nue- vo proyecto liberal. En base a la recomendación de Rüs- tow llamaron a este proyecto neoliberalismo.[cita requerida] El planteamiento que emanó del coloquio estaba de acuerdo en alejarse de la idea de una libertad sin res- tricciones propia del liberalismo clásico y orientar la economía de mercado hacia una economía regentada por un estado fuerte. Fue, en definitiva, una forma de formu- lar una «tercera vía» anticapitalista y anticomunista. Durante el coloquio las diferencias entre los verdade- ros liberales y los “liberales clásicos” se hicieron pa- tentes. Mientras que los verdaderos liberales exigían la intervención del estado para corregir las estructuras del mercado indeseables, Mises siempre había insistido en que el único papel legítimo del Estado era abolir las barreras para la entrada en el mercado libre. También existían diferencias de opinión similares en otras cues- tiones, como la política social y las posibilidades de intervencionismo. Posguerra En teoría, el neoliberalismo suele defender algunos con- ceptos filosóficos del viejo liberalismo clásico del siglo XIX, aunque sus alineamientos políticos y su implicación con ideas posteriores, hace de él una doctrina diferente de dicho liberalismo clásico.[9] Entre las cuestiones ampliamente promovidas por el neo- liberalismo están la extensión de la iniciativa privada a todas las áreas de la actividad económica o la limita- ción del papel del Estado. Entre las ideas y los princi- pios introducidos por el neoliberalismo y ausentes en el liberalismo clásico, están el principio de subsidiariedad del Estado (desarrollado por los ordoliberales alemanes, que habían puesto en marcha algunas de sus propuestas en el denominado Milagro alemán de posguerra), y en especial, el monetarismo de la Escuela de Chicago en- cabezada por M. Friedman que, desde mediados de los años 50, se convirtió en crítico opositor de las políticas de intervención económica que se adoptaban en todo el mundo, junto con aportaciones del enfoque macroeconó- mico keynesiano. A finales de los años 70, estas teorías ganaron amplia po- pularidad en el mundo académico y político como alter- nativa al fracaso del keynesianismo en la gestión de la crisis de 1973. Las ideas keynesianas sugerían una rela- ción inversa entre inflación y desempleo, tal como sugiere la curva de Phillips. Sin embargo Milton Friedman había señalado que esa relación no era necesaria, como quedó
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    44 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. demostrado por el fenómeno de la estanflación. El nuevo escenario estanflacionario desafiaba los postulados key- nesianos, en esas circunstancias, las ideas monetaristas revivieron audiencia y credibilidad, como consecuencia se implementaron nuevas medidas antikeynesianas como simultanear acciones antirrecesivas y antiinflacionarias. La crítica de los monetaristas tenía tres vertientes: 1. Discutían el uso del aumento de la masa monetaria como instrumento para crear demanda agregada, re- comendando mantener fija dicha magnitud; 2. Desaconsejaban el uso de la política fiscal, especial- mente el uso del constante déficit presupuestario, po- niendo en duda el multiplicador keynesiano; y 3. Recomendaban una reducción en los gastos del Es- tado como única forma práctica de incrementar la demanda agregada. Corrientes políticas en Latinoamérica (actualización: abril 2010): Ideología comunista;[10] Izquierda;;[11][12] Socialdemocracia;[13][14] Centroderecha;[15][16][17] Derecha; Neoliberalismo[18] O liberalismo tecnocrático, sin embargo como se verá en el con- tenido del artículo no hay un criterio unificado para determinar qué es “neoliberalismo”. La mayor parte de los aportes teóricos fueron rápida- mente aceptados poniendo fin a la predominancia que el keynesianismo tenía en la mayoría de las escuelas de pensamiento económico desde la década de 1930. Tan- to Margaret Thatcher como la administración de Ronald Reagan pusieron en práctica estas teorías con resultados desiguales[cita requerida] . En el Reino Unido, se realizó una fuerte reducción en el tamaño del sector público que, si bien tuvo consecuencias negativas en el corto plazo en el terreno social, reactivó la economía y dio un gran dina- mismo al sector productivo. En los Estados Unidos, simi- lares medidas chocaron con el aparato político y la voca- ción militarista del entorno de Reagan, por lo que solo se logró crear un gran déficit fiscal (las iniciativas de reduc- ción de impuestos prosperaron pero no las de control del gasto social o del gasto militar, que eran las principales partidas del gasto público). Se aprecia en el régimen militar de Augusto Pinochet en Chile, un modelo económico monetarista con algunos rasgos keynesianos, siendo estos manejados por su equi- po de economistas, los Chicago Boys. Estos serían vitales para la reestructuración económica de Chile marcada por las crisis mundiales y la nacionalización del cobre reali- zada durante el gobierno popular de Salvador Allende en el año 1971, siendo llamado este proceso el Milagro de Chile. De estas experiencias y de las dificultades para aplicar esas políticas a países en desarrollo, surge una versión keynesiana con inclinación monetarista, que incorpora- ba la aversión al déficit presupuestario y a la fabricación de dinero, pero no al concepto de intervención pública en la economía (ejemplo Consenso de Washington, tér- mino acuñado en 1989 por el economista John William- son, para referirse al tipo de políticas fiscales y moneta- rias recomendadas para los países en desarrollo por los organismos con sede en Washington, léase Banco Mun- dial, FMI, y Tesoro estadounidense, entre otros). Por ello se lo relaciona con la tecnocracia de los organismos públicos internacionales, debido a que sus políticas son principalmente impulsadas desde el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, y el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismos que no dependen de las Naciones Unidas y están por ello exen- tos del control directo de la comunidad internacional de países y a los que en ocasiones se acusa de ejercer pre- sión política y extorsión. En la práctica, estas políticas toman como modelo de economía (salvo en lo referen- te al proteccionismo) a la estadounidense (véase: sistema americano, capitalismo democrático).[19] El neoliberalismo, como política tecnocrática y macro- económica (y no propiamente filosófica), tiene una di- mensión geopolítica mercantilista ajena en la prácti- ca al liberalismo económico propiamente dicho, es de- cir el neoliberalismo no es necesariamente sinónimo de mercado libre –sin trabas burocráticas ni privilegios sectoriales–, razón que explicaría que sea asociado al cor- porativismo internacional.
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    1.8. NEOLIBERALISMO 45 1.8.3Políticas neoliberales El neoliberalismo propone que se deje en manos de los particulares o empresas privadas el mayor número de ac- tividades económicas posible. Igualmente propone una limitación del papel del Estado en la economía; la pri- vatización de empresas públicas y la reducción del tama- ño del Estado, es decir, una reducción del porcentaje del PIB controlado o administrado directamente por el Esta- do. Respecto al derecho laboral, mercantil y las regula- ciones económicas generales el neoliberalismo propone la “flexibilización” laboral, la eliminación de restriccio- nes y regulaciones a la actividad económica, la apertura de fronteras para mercancías, capitales y flujos financie- ros. Las políticas macroeconómicas recomendadas por teóri- cos o ideólogos neoliberales (en principio recomendacio- nes a países tanto industrializados, como en desarrollo) incluyen: • Políticas monetarias restrictivas: Aumentar tasas de interés o reducir la oferta de dinero hasta lo- grar una inflación cercana a cero y evitar el riesgo de devaluaciones de la moneda. Los partidarios del neoliberalismo creen que estas medidas, evitan los llamados ciclos del mercado. • Políticas fiscales restrictivas: Aumentar los impuestos sobre el consumo y reducir los impuestos sobre la producción, la renta personal y los bene- ficios empresariales. También proponen eliminar regímenes especiales y disminuir el gasto público. • Liberalización/desregulación: Los partidarios de políticas neoliberales defienden la liberalización o desregulación para el comercio como para las inver- siones por considerarlas positivas para el crecimien- to económico. Igualmente se considera positiva la eliminación de muchas reglas y restricciones, redu- ciéndolas a un mínimo necesario (sobre todo la ga- rantía del régimen de propiedad y de la seguridad). En particular abogan por aumentar la movilidad de capitales y la flexibilidad laboral. • Privatización: Se considera que los agentes priva- dos tienden a ser más productivos y eficientes que los públicos y que el Estado debe achicarse para ser más eficiente y permitir que el sector privado sea el encargado de la generación de riqueza. En todos los casos, los teóricos denominados neoliberales afirman que la mejor manera de alcanzar la distribución de la riqueza y el bienestar de los individuos es mediante un crecimiento total del producto, que por su propia diná- mica permea al total de los integrantes de la sociedad (la llamada trickle down policy política del derrame econó- mico); como liberales promueven «mediante el beneficio individual, alcanzar el beneficio de toda la sociedad». 1.8.4 Usos divergentes del término Un cartel contrario al neoliberalismo. Uso crítico El término es usado tanto por detractores del ca- pitalismo (socialistas, comunistas, etc.) como algu- nos partidarios críticos del capitalismo (proteccionistas, postkeynesianos, Nueva economía internacional). Estos y otros grupos suelen usar el concepto como una generali- zación para referirse a cualquier posición que se oponga a limitar los mercados o reducir la intervención del Esta- do en la economía. En ocasiones el término se ha usado como término peyorativo o descalificatorio para perso- nas que arguyen en favor de una economía de mercado, usando la palabra como sinónimo de corporativismo. Según algunos autores, el neoliberalismo es un libera- lismo heterodoxo, desgajado del tronco principal de la ideología burguesa del que procede.[20] Considera al neo- liberalismo propio del Estado de bienestar implantado en los países capitalistas más desarrollados después de 1945, del que sería uno de los tres pilares básicos, jun- to a la democracia cristiana y la Socialdemocracia, con los que considera que hubo una convergencia ideológica tras 1945 en torno al Estado social.[21] Sectores sindicales lo usan asimismo como epíteto frente a los intentos de re- cortar derechos laborales, conseguidos tras largos años de lucha. Los proteccionistas sostienen que el neoliberalismo mul- tiplica dramáticamente el impacto de las crisis de con- fianza, culpabilizándolo del alcance de diversas crisis fi- nancieras a escala más o menos global, ocurridas entre 1990 y 2008 (ponen de ejemplo el Efecto Tequila de 1994, Crisis asiática de 1997). También consideran sus críticos que las políticas de control del gasto público generan pro- blemas crecientes de tensión, exclusión y violencia social
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    46 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Manifestantes el 19 de junio de 2011 en Madrid, dirigiéndose hacia Atocha por la calle Ronda de Valencia. La pancarta reza: «Neoliberalismo: Tóxico, para el hombre, para el planeta.» en determinados países.[22] En América Latina por ejem- plo es común identificar el término “neoliberal” con las recomendaciones del Consenso de Washington. Algunos economistas institucionalistas consideran que las políticas neoliberales minusvaloran la influencia que el gasto público ha tenido históricamente en muchos casos tanto en el crecimiento como para el desarrollo (compa- rar históricamente ejemplos de países industrializados); para la protección de nuevos sectores vulnerables de la economía y la población; y para la estabilidad social y económica en general. También se ha señalado que las políticas neoliberales mi- nusvaloran los efectos negativos de la desigualdad econó- mica[23] y el hecho de que los impuestos sobre el consu- mo son regresivos y castigan más a los contribuyentes de menos ingresos. Uso liberal Originalmente la teoría que limitaba el poder del Esta- do y entregaba la economía a los agentes privados era el liberalismo, y hasta bien entrado el siglo XX los parti- darios de estas ideas siguieron siendo llamados liberales. Sin embargo, la crisis de 1929, el New Deal, el auge del keynesianismo, el incremento del gasto público y el rol del Estado en Occidente, condujeron a que el “liberalis- mo” modificado y adoptado por diversos gobiernos de los años 1980 recibiese otro nombre, siendo éste el de neoli- beralismo. Con neoliberalismo no se está haciendo alusión a una teo- ría política o económica en particular, sino más bien se está refiriendo a una generalización de escuelas y teorías económicas (muchas veces opuestas entre sí), por lo que resulta algo complejo compararlo con el liberalismo orto- doxo. Mientras el antiguo concepto de liberalismo resulta más claro de limitar.[24] Los defensores del liberalismo político y económico, especialmente el asociado al liberalismo clásico y el liberalismo libertario (ej. minarquismo) sostienen al me- nos dos opiniones en general al respecto del neoliberalis- mo: • Rechazan el uso antimercado o intervencionista del término neoliberalismo como una etiqueta falaz usa- da por algunos sectores de izquierda y de centro (e incluso de derecha) para descalificar sumariamente a sus adversarios políticos. Me considero liberal y conozco a muchas personas que lo son y a otras muchísimas más que no lo son. Pero, a lo largo de una trayec- toria que comienza a ser larga, no he conocido todavía a un solo neo-liberal. [...] Un “neo” es alguien que es algo sin serlo, alguien que está a la vez dentro y fuera de algo, un híbrido es- curridizo, un comodín que se acomoda sin lle- gar a identificarse nunca con un valor, una idea, un régimen o una doctrina. Decir “neo-liberal” equivale a decir “semi” o “seudo” liberal, es de- cir, un puro contrasentido. O se está a favor o seudo a favor de la libertad, como no se pue- de estar “semi embarazada”, “semi muerto”, o “semi vivo”. La fórmula no ha sido inventada para expresar una realidad conceptual, sino pa- ra devaluar semánticamente, con el arma co- rrosiva de la irrisión, la doctrina que simboli- za, mejor que ninguna otra, los extraordinarios avances que al aproximarse este fin de milenio, ha hecho la libertad en el largo transcurso de la civilización humana. - Mario Vargas Llosa[25] • Opinan que la reducción del Estado debe ser real hasta limitarlo a lo completamente imprescindi- ble, siguiendo los principios liberales clásicos y no los neoliberales (aquí algunos liberales identifica- rían el término neoliberalismo con el fenómeno del corporativismo). Consideran que parte importante de la derecha política, a la cual se oponen, se re- duce al mercantilismo empresarial y político, esto es la entrega de preferencias a grupos de presión, multinacionales, o a socios del sector privado del poder político.[26]
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    1.8. NEOLIBERALISMO 47 Deigual forma los liberales rechazan a los organismos in- ternacionales o públicos supraestatales (FMI, OMC, BM, etc.) debido a que los consideran “monstruos burocrá- ticos, intervencionistas e inútiles” que serían responsa- bles del mantenimiento de regímenes corruptos e inefi- cientes que no podrían conseguir crédito en el mercado libre,[27][28] y de establecer una liberalización del comer- cio internacional regulada, planificada por instancias tec- nocráticas y no por agentes privados, lo cual conduciría al corporativismo en vez de al capitalismo.[29] Usos históricos del término No se puede dar una definición estática de neoliberalis- mo debido a que su significado ha ido cambiando en el transcurso del tiempo y no es idéntico en todos los paí- ses del planeta.[cita requerida] Las pesquisas realizadas sobre el tema[30] revelan que la palabra fue usada por primera vez, de manera asistemática, por destacados economistas liberales, entre los que se cuentan: • Ludwig von Mises. La edición inglesa (1927) de su libro Liberalismus usa el término neoliberalism pa- ra traducir lo que en alemán Mises denominó neuen Liberalismus (nuevo liberalismo). En este libro, Mi- ses usa el término para designar a los socialistas que se hacen pasar por liberales (término que después reemplazó por seudoliberales), mientras que en su posterior libro, Socialismo, lo aplica a los liberales partidarios de la entonces nueva teoría subjetiva del valor, como Carl Menger. • Louis Baudin, en su obra de 1953, L'aube d'un nou- veau libéralisme (El alba de un nuevo liberalismo), relata que el término neoliberalismo fue delibera- damente acuñado y usado para su posterior difu- sión en el coloquio de destacados pensadores libe- rales realizado en París en agosto de 1938, cuan- do ya se anunciaba la inevitabilidad de la Segunda Guerra Mundial. Su objetivo fue diferenciarse del entonces desacreditado liberalismo político, al que se atribuía una importante responsabilidad por ha- ber llegado a ese callejón sin salida. Participaron en el coloquio destacados líderes de opinión del movi- miento liberal como Friedrich Hayek, Ludwig von Mises, Jacques Rueff, Alexander Rüstow, Wilhelm Röpke, Detauoff, John Bell Condliffe, Michael Po- lanyi y el propio Baudin. • Edgar Nawroth, en su libro Die Sozial-und Wirts- chaftsphilosophie des Neoliberalismus (1961), califi- ca como neoliberales a los partidarios de la Escuela de Friburgo) y de Múnich, destacando las contri- buciones de Wilhelm Röpke y de Alexander Rüs- tow, partidarios de la Economía Social de Mercado y de la coordinación del libre mercado, así como del Estado de Bienestar • Economistas del Centro de Investigación para la Comparación de Sistemas de Dirección Económica de la Universidad de Marburgo definieron al neoli- beralismo como: Un concepto global bajo en que se incluyen los programas de la renova- ción de la mentalidad liberal clásica, cu- yas concepciones básicas del orden están marcadas por una inequívoca renuncia a las ideas genéricas del laissez faire y por un rechazo total a los sistemas totalita- rios. Entre los rasgos esenciales del neoliberalismo inclu- yen la garantía legal de la libre competencia y la convicción de que al libre mercado deben agregarse otras consideraciones sociales. • Alfred Müller-Armack, uno de los teóricos de la Economía social de mercado, acusa a los neolibe- rales (que no identifica con precisión) de “no haber prestado la debida atención a los problemas sociales y sociológicos”.[31] De su obra surgen como posturas extremas el liberalismo tradicional o paleoliberalis- mo, el neoliberalismo que se le opone, y la interme- dia Economía Social de Mercado. • En Latinoamérica el término suele usarse por sus de- tractores para hacer referencia al conjunto de políti- cas recomendadas en la década de 1990 por el Con- senso de Washington, a las que consideran respon- sables de los problemas sociales de años posteriores a su aplicación, poniendo como ejemplo la crisis fi- nanciera de Ecuador de 1999 o la crisis argentina del 2001. • En la última década del siglo XX y la primera del siglo XXI, el término ha sido crecientemente usado con carácter peyorativo. El escritor Mario Elgue, por ejemplo, afirma:[32] Ya no quedan dudas de que el mode- lo neoliberal es incapaz de dar respues- ta a los principales problemas que siguen aquejando a la sociedad: altos índices de desempleo, trabajo en negro, pobreza y exclusión social. Su debacle fue el re- sultado de la aplicación de las políticas del “derrame”, según las cuales bastaba con el crecimiento de los grandes grupos concentrados ya que estos últimos difun- dirían los beneficios hacia el resto de la sociedad productiva y laboral. Pues bien, ahora está claro que este “goteo” no lle- gó; que no hubo un correlato distributivo y de cohesión de la base social. En consecuencia, y como es también usual con las dife- rentes acepciones del término liberal, no se puede hablar
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    48 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. de una definición universalmente aceptada, uniforme en el espacio y constante en el tiempo, sino sólo de usos del término neoliberalismo en diferentes contextos. Usos actuales del término Diversos términos a los que hace referencia la palabra “neoliberalismo": • Neomercantilismo: una vuelta a las ideas mercanti- listas que combatió Adam Smith y los liberales clá- sicos. Estas ideas consistían en defender a determi- nadas empresas (sobre todo dedicadas a la exporta- ción) de la competencia extranjera. • Corporativismo, lobbismo o amiguismo: que el esta- do defienda los intereses de algunos familiares, ami- gos, conocidos o aliados del gobernante o de grupos de poder especialmente poderosos para el chantaje. • Anarcocapitalismo: es una postura política que pi- de la eliminación del estado pero no de la propie- dad privada. Defiende que los tratos sean volunta- rios. También reciben el nombre de “ultraliberales” por parte de sus detractores. • Monetarismo neoclásico: es una escuela económica, que tuvo su centro en Chicago y cuyo más famoso representante es Milton Friedman, que surgió en una época donde la economía capitalista era keynessiana mayoritariamente. Abogaban por volver al liberalis- mo clásico en algunas cosas. Ronald Reagan encar- nó en la política de forma más o menos fiel esta idea económica. Algunos llamaron “revolución neolibe- ral” a esta vuelta parcial al liberalismo clásico. En esta acepción el neoliberalismo sería una mezcla de keynesianismo y liberalismo clásico. • Socioliberalismo: Una mezcla de la socialdemocra- cia y el liberalismo progresista. Frente al liberalismo clásico donde el estado se limitaba a garantizar se- guridad y justicia, hay hoy corrientes liberales (las mayoritarias) que abogan porque el estado garantice igualdad, progreso y bienestar a través de la educa- ción, la investigación y la sanidad pública sin dejar de defender las libertad individuales y derechos ci- viles. Un ejemplo de libre mercado y estado del bie- nestar lo presentan los países nórdicos. • Minarquismo: Reducción del estado al mínimo. Esta es la definición de neoliberalismo en la RAE aunque no aclara cual es ese mínimo o si se trata de algo subjetivo que decide cada uno. Al ser un término tan ambiguo se desaconseja el uso de esta palabra siendo preferible utilizar cualquiera de los términos que aquí se han expuesto para matizar el sentido que se desea darle. Hay que añadir que se ha ido convir- tiendo en un insulto usado para describir cualquier con- ducta avarienta o injusta que se produzca en economías capitalistas. 1.8.5 Véase también • Neoliberalismo español • Ajuste estructural • Sistema americano • Capitalismo democrático • Crisis de la deuda latinoamericana • Monetarismo • Ortodoxia económica • Consenso de Washington • Consenso de Barcelona • Stéphane Hessel • Joseph Stiglitz • Carlos Saul Menem 1.8.6 Referencias Notas [1] Jones, Martin, Rene Ten, Campbell, Parker, Bos (2005). For Business Ethics. Routledge. p. 100. ISBN 0415311357. [2] Gérard, Dominique, Duménil,Lévy (2004). Capital Re- surgent: Roots of the Neoliberal Revolution. Harvard Uni- versity Press. ISBN 0674011589. [3] Organización Mundial de la Salud. «Neo-Liberal Ideas» (en inglés). Consultado el 7 de noviembre de 2014. [4] Collins English Dictionary – Complete and Unabridged © HarperCollins Publishers 1991, 1994, 1998, 2000, 2003 [5] Taylor C., Jordan, Gans-Morse, Boas. Neoliberalism: From New Liberal Philosophy to Anti-Liberal Slogan, Stu- dies in Comparative International Development (SCID). pp. Volumen 44, número 2, 137–161. [6] Boas, Gans-Morse, Taylor C., Jordan (2009). Neolibera- lism: From New Liberal Philosophy to Anti-Liberal Slogan. Studies in Comparative International Development 44 (2). pp. 137–161. ISBN 0039-3606 (ISSN) |isbn= incorrecto (ayuda). [7] Philip Mirowski, Dieter Plehwe, The road from Mont Pèlerin: the making of the neoliberal thought collective, Harvard University Press, 2009, ISBN 0-674-03318-3, p. 14-15
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    1.8. NEOLIBERALISMO 49 [8]Lavoie, Marc (2012-2013). Financialization, neo- liberalism, and securitization. Journal of Post Keynesian Economics 35 (2). pp. 215–233. [9] Pensamiento político y económico en el siglo XIX [10] Discuros del Comandante Fidel Castro Ruz, Primer Se- cretario del Partido Comunista de Cuba [11] El Mundo, 11/Marzo/2013 [12] De la Torre, C. (2010). Populist Seduction in Latin Ame- rica (Vol. 50). Ohio University Press. [13] Socialdemocrácia no Brasil [14] La Nación, 22/Julio/2014. [15] “Juan Manuel Santos gana las elecciones en Colombia” El Mundo. [16] El Universal 06/Junio/2006 [17] Foreign Policy, 6 de agosto de 2010 [18] Conformación de la ideología neoliberal en Chile [19] Adolfo Rivero, ¿Qué es el neoliberalismo?: una aproxi- mación conservadora-liberal. [20] Felipe Giménez Pérez "¿Qué es el neoliberalismo?" [21] Neoliberalismo. Su significado (socialista) según el Dic- cionario Crítico de Ciencias Sociales de la UCM. [22] Neoliberalismo ¿un camino viable?, por Dulce María Ba- zán Canales [23] Richard Wilkinson & Kate Pickett: The Spirit Level: Why More Equal Societies Almost Always Do Better. London, Allen Lane, 5 March 2009. ISBN 978-1-84614-039-6 UK Paperback edition ISBN 978-0-14-103236-8 (February, 2010) [24] El neoliberalismo, el liberalismo clásico y la búsqueda de la verdad en el diálogo político [25] El liberalismo entre dos milenios [26] Comentario sobre “Rumbo a la Libertad. Por qué las iz- quierdas y el neoliberalismo fracasan en América latina”, de Álvaro Vargas Llosa, por Alberto Mansueti [27] El FMI y el Banco Mundial deberían ser liquidados. Ex- posición de Alberto Benegas Lynch [28] “El FMI es una burocracia parida del keynesianismo que debería cerrar ya”. Juan Ramón Rallo [29] Introducción al libro “El New Deal del comercio global”. Aparicio Caicedo [30] El mito del neoliberalismo por Enrique Guersi [31] Müller-Armack, Alfred; Economía dirigida y economía de mercado. p 226 (1963) [32] Mario Elgue; La Economía social; Editorial Capital Inte- lectual, Buenos Aires (Argentina); 2007; p. 47. Bibliografía • John Maynard Keynes, Teoría General del Empleo, Interés y Dinero, 1930 (2 volúmenes). Keynes fue el principal impulsor del Estado Benefactor, duran- te el New Deal del Presidente de EE. UU. Franklin Delano Roosevelt. • John Kenneth Galbraith, El nuevo estado industrial, Editorial Sarpe, Madrid (España), 1967. Analiza, antes de la aparición del término neoliberalismo, la difícil convivencia entre el libre mercado y las gran- des empresas industriales. • Celso Furtado, Subdesarrollo y estancamiento en América Latina, Editorial Universitaria de Bue- nos Aires, Argentina, 1972. Los basamentos de la Teoría de la dependencia. • Milton Friedman, Libertad de elegir, Editorial Planeta-Agostini, (España), 1992. • David Harvey, A Brief History of Neoliberalism (2005). En Español: Breve historia del neoliberalis- mo (2007) Madrid: Akal. ISBN 978-84-460-2517- 7. • Joseph E. Stiglitz, El malestar en la globalización, Editorial Taurus, Madrid (España), 2002. Analiza detalladamente los problemas que la aplicación de las políticas neoliberales que el Fondo Monetario In- ternacional creó en diversos países. • Immanuel Wallerstein, La crisis estructural del ca- pitalismo, Editorial Contrahistorias, México, 2005. Discusión general de los problemas actuales del ca- pitalismo. • Immanuel Wallerstein, La decadencia del poder es- tadounidense, Editorial Capital Intelectual (Edicio- nes Le Monde diplomatique - El Dipló), Buenos Ai- res (Argentina), 2006. Los problemas del neolibe- ralismo analizados en conexión con su principal im- pulsor en el mundo, los EE. UU. • Estela Grassi, Problemas y políticas sociales en la so- ciedad neoliberal. La otra década infame, Espacio Editorial, Buenos Aires (Argentina), 2003. • Friedrich Hayek, Camino de servidumbre, 1944. • Friedrich Hayek, La Fatal Arrogancia, Unión Edi- torial (España). • Enrique Ghersi. El mito del neoliberalismo - Histo- ria del origen del término “neoliberalismo”. Ponen- cia presentada en la Reunión Regional de la Mont Pelerin Society que se realizó en Chattanooga entre el 18 y el 22 de septiembre de 2003. • Adam Smith, La riqueza de las naciones, Editor: Bronte ediciones, Clásico sobre la teorización del capitalismo liberal
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    50 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. • Cristopher Lasch, La rebelión de las élites y la trai- ción a la democracia, Editorial:Paidos Ibérica. Aná- lisis del comportamiento de las élites financieras 1.9 Estado liberal Juramento de los diputados de las Cortes de Cádiz en 1810. El Estado liberal es el que surge como resultado de la Revolución Liberal en sustitución de la Monarquía abso- luta propia del Antiguo Régimen. Es el sistema político propio del comienzo de la Edad Contemporánea, en la nueva formación económico social que puede denomi- narse Nuevo Régimen o Régimen Liberal. Su duración en el tiempo puede entenderse como continua hasta la ac- tualidad. 1.9.1 Características La Forma de Gobierno no es determinante para su carac- terización, pues puede ser tanto una monarquía constitu- cional (como en la Constitución de 1812 en España), una monarquía parlamentaria (como en el modelo inglés que se remonta a la Revolución Inglesa del siglo XVII) o una República (como en el caso de la Revolución francesa). Según los autores de filiación marxista, lo que caracteriza al nuevo sistema político es el papel del Estado liberal como un instrumento en el triple proceso que se ha dado en llamar Revolución Burguesa, Revolución Industrial y Revolución Liberal, de transformación social, económi- ca y política en beneficio de una “nueva clase dominan- te”, la “burguesía”, y considerando al capitalismo como modo de producción siendo la ideología dominante el li- beralismo. La interpretación marxista es rechazada por los autores liberales totalmente y, parcialmente, por los postmarxistas, no obstante lo cual se puede afirmar, bus- cando las coincidencias concurrentes y en sentido amplio, que las características del Estado liberal-este puede ser monarquía constitucional, parlamentaria o sistema de re- públicas, federales o unitarias- son: 1. En lo político: la democracia representativa a través del sufragio universal masculino, para la integración de los poderes administrador y legislativo; constitución del Poder Judicial con total independencia para la Adminis- tración de Justicia; el pluripartidismo para la promoción de los cargos electivos en elecciones regulares,que garan- ticen su vez la alternancia en el ejercicio del poder. 2. En lo social: plena vigencia y respeto irrestricto al ejer- cicio de las libertades individuales consagradas en los De- rechos Humanos Universales, conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio. 3. En lo económico: respeto irrestricto a la propiedad pri- vada, inmueble o mueble, tanto en lo que se refiere a habi- tación, como así mismo a fuente o medio de produccción. Instauración del sistema de Economía de Libre Mercado, a través del libre juego de la oferta y la demanda. Tenden- cia predominante a la privatización de fuentes y medios de producción con escasa o mínima intervención estatal, acotando ésta, exclusivamente a la mediación en los con- flictos que se generen entren los particulares. El Estado liberal surge del inconformismo con el régi- men absolutista propio de la época. Cabe aclarar que en las primeras fases de la implementación del Estado liberal en Francia adoptó formas totalitarias represivas a través del Terror mediante la eliminación física en la guillotina de funcionarios y defensores del Antiguo Régimen, des- naturalizando los principios de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, que había adoptado siguien- do las orientaciones y la influencia de la Revolución por la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica y consagrados en la primera Constitución Republicana de 1784. Independientemente de los abusos referidos, el surgir el Estado liberal se edifica sobre los principios proclama- dos de la soberanía popular, la división tripartita del po- der público, el cumplimiento del principio de legalidad e igualdad formal (igualdad de los ciudadanos ante la ley) y la protección de los derechos fundamentales básicos. En primera instancia, un Estado liberal debe permitir y facilitar el desarrollo de un hombre libre, igualitario y ra- cional, cuya convivencia y armonía este fijada por accio- nes que inspiren y permitan el progreso de la sociedad. Asimismo, es indispensable la separación de lo privado y de lo público, dado que el individuo tiene autonomía pa- ra escoger su proyecto de vida, dirigirse por sus propias convicciones y “lo privado es definido como el derecho a la personalidad inviolable, garantizando al asegurar au- tonomía o control sobre las intimidades de la identidad personal”. 1.9.2 Libertad El Estado liberal pretende ser, según propone el liberalismo económico desde Adam Smith, un estado mí- nimo (minarquismo), que no interviene en economía (al
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    1.10. ESTADO SOCIAL51 contrario que el mercantilismo propio del Antiguo Régi- men), y que solamente garantiza el ejercicio de la libertad individual, por ejemplo garantizando la existencia de un mercado libre sin restricciones y un ejercicio ilimitado de la propiedad privada. Al contrario que la Monarquía absoluta, donde la palabra del rey es ley, el Estado liberal se define como un Estado de derecho, en que se ofrece al individuo la seguridad ju- rídica de no estar sometido a la arbitrariedad del poder. Instituciones como la tortura judicial desaparecen. Otras nacen, como la policía, pues lo que continúa existiendo (y perfeccionándose como prueba Foucault en Vigilar y castigar) es la represión de las conductas que se definen como antisociales, incluyendo la represión política de in- dividuos y grupos no integrados en el sistema político o social. Según el mismo Foucault, el nacimiento o triun- fo simultáneo de instituciones como la cárcel, la escuela y el ejército nacional indica claramente que el ideal de libertad es el de hacer que cada uno acabe encontran- do su sitio según sus méritos y capacidades (no según el nacimiento como en la sociedad estamental), sitio del que no podrá quejarse ni los demás deberán sentirse culpables por ello, ya que habrá demostrado en función de una teó- rica igualdad de oportunidades que es el que merece.la participacion de cada alumno 1.9.3 Igualdad La igualdad de condiciones que se pretende para la so- ciedad significa que desaparecen los privilegios y los estamentos para asegurar la movilidad social mediante la superación individual a través del esfuerzo en el traba- jo y cultivo de habilidades naturales y/o adquiridas (pro- fesionales, artísticas, deportivas etc.). La eliminación de los privilegios territoriales o fueros permite la construc- ción de un Estado-nación de dimensiones propicias pa- ra un mercado nacional unificado, sin aduanas interio- res, y que comparte moneda, sistema de pesos y medidas y legislación mercantil. La revolución de los transportes que supuso el ferrocarril fue vital para esa construcción nacional, que se ve justificada ideológicamente por los movimientos nacionalistas, como por ejemplo en las uni- ficaciones nacionales de Italia y Alemania, que pueden hacer hincapié en otros factores de unificación nacional, como el idioma. Es importante resaltar que en el campo del Derecho se es- tablecen: el principio de legalidad y el principio de igual- dad ante la ley. El primero hace referencia a que toda obligación ciudadana estará sujeta a que esté dispuesta en una ley, y la igualdad ante la ley quiere decir que con fundamento a la abolición de los estamentos todos los ciu- dadanos serán tratados iguales ante la ley. 1.9.4 Separación Iglesia-Estado La situación de la Iglesia Católica en los países del sur de Europa se deteriora como consecuencia de su pérdida de poder económico, político y social (puede hablarse de un proceso de descristianización),[1] pudiendo llegar a una separación total entre Iglesia y Estado como ocurre en Francia, o a modelos intermedios, como en España donde se opta por un modelo de Concordato, en que el clero pasa a ser subvencionado por el Estado (siguiendo el ejemplo una vez más del Imperio Napoleónico). 1.9.5 La sociedad civil La aparición del Estado como un organismo autónomo dentro de la sociedad moderna ha provocado la necesidad de distinguir lo público estatal y lo público no estatal. Lo público no estatal es el ámbito de la sociedad civil como conjunto de instituciones y mecanismos de coordinación social no dependientes del sistema administrativo estatal. Ejemplos: las ONG. El Estado se convierte en la esfera despolitizada de las personas y sus actividades. 1.9.6 Véase también • Revolución Liberal • Configuración del Estado liberal en España (1833- 1868) • Liberalismo [1] CALLAHAN, William J. Iglesia, poder y sociedad en Es- paña 1750-1874, Madrid, Nerea ISBN 84-86763-12-6 1.10 Estado social Estado social (del alemán Sozialstaat) es un concepto propio de la ideología o bagaje cultural político alemán. El concepto se remonta a la formación del Estado pru- siano y, pasando a través de una serie de transformacio- nes, en la actualidad forma las bases político-ideológicas del sistema de economía social de mercado. En tér- minos más recientes, incorpora a su propia denomi- nación el concepto de Estado de derecho, dando lu- gar a la expresión Estado de derecho social (sozialer Rechtsstaat),[1][2][3][4][5] y también, además, al concepto de Estado democrático, dando lugar a la expresión Estado social y democrático de derecho.[6] 1.10.1 Introducción Se considera que el Estado social es un sistema socio- político-económico definido por un conjunto de condi- ciones jurídicas, políticas y económicas. En términos ge- nerales la mayor parte de autores de filosofía del derecho
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    52 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. concuerdan en que un Estado social de derecho se pro- pone fortalecer servicios y garantizar derechos, conside- rados esenciales para mantener el nivel de vida necesario para participar como miembro pleno en la sociedad. En- tre esas condiciones se cita generalmente: • Asistencia sanitaria. • Salud • Educación pública. • Trabajo y vivienda dignos, • Indemnización de desocupación, subsidio familiar. • Acceso práctico y real a los recursos culturales: (bibliotecas, museos, tiempo libre). • Asistencia para personas con discapacidad y adultos mayores. • Defensa del ambiente natural. • Asistencia social • Defensa jurídica y asistencia legal. • Garantiza los denominados derechos sociales me- diante su reconocimiento en la legislación. Provee la integración de las clases sociales menos favo- recidas, evitando la exclusión y la marginación, a tra- vés de la compensación de las desigualdades y de la redistribución de la renta por medio de los impuestos y el gasto público. Utiliza instrumentos como los sistemas de educación y sanidad (en mayor o menor grado públi- cos y controlados por el estado, obligatorios, universales, gratuitos y subvencionados), financiados con cotizacio- nes sociales. Se tiende a la intervención en el mercado y la planificación de la economía, todo ello en contra de los principios del liberalismo clásico. En la práctica política, tanto el Estado social como la economía social de mercado son a menudo confundidos con el Estado del bienestar (welfare state). Esta confu- sión es a veces natural, producto de la confluencia en ambos proyectos de historia, resultados, intereses (véa- se Estado del Bienestar: Orígenes y Evolución), e inclu- so medios (véase economía del bienestar), pero a veces parece intencional, debido a consideraciones ideológicas o de debate.[7] Es relevante notar que en idioma alemán hay dos palabras (Sozialstaat y Wohlfahrtsstaat) que se pueden traducir al inglés como welfare state. Sin embar- go hay entre ellas una distinción sutil pero importante: Sozialstaat es un principio (Sozialstaatsprinzip) mientras Wohlfahrtsstaat es una política: In der Politikwissenschaft wird der Termi- nus Wohlfahrtsstaat zum Teil abweichend ver- wendet und gilt als vorwiegend empirische Ka- tegorie zur vergleichenden Analyse der Aktivitä- ten moderner Staaten.[8] 'En la ciencia política, el término Estado de bienestar tiene en parte usos o significados dis- tintos, y se considera que es principalmente una categoría empírica para el análisis compa- rativo de las actividades de los Estados moder- nos’ . 1.10.2 Orígenes y evolución del término El concepto del Estado social fue introducido por el economista, sociólogo y analista político alemán - considerado conservador- Lorenz von Stein como una manera de evitar la revolución. Von Stein postuló que la sociedad ha dejado de constituir una unidad, debido a la existencia de clases, lo que facilita que los individuos persigan sus propios intereses a costa de los del resto, ter- minándose con estados opresivos o dictatoriales. En esas circunstancias, puede haber una revolución. Pero esa re- volución sólo llevará a una nueva dictadura. La solución es, en su opinión, un Estado social, es decir, un Estado que inicie una reforma a fin de mejorar la calidad de la vida de las clases “bajas”, evitando así, en sus palabras, «el proceso de las clases que buscan ascender socialmen- te» (der soziale Prozeß der aufsteigenden Klassenbewe- gung). Lo anterior se lograría a través de una «Monarquía Social».[9] Sin embargo algunos autores,[10] encuentran anteceden- tes anteriores en la monarquía prusiana del despotismo ilustrado, a partir de Federico II el Grande de Prusia. Por ejemplo, la “landrecht” de Federico Guillermo II estable- ció que el “Estado seria considerado el protector natural de las clases pobres”. Von Stein escribió en la misma época que Hegel, la de la reacción absolutista a la Revolución francesa. Perio- do que en Alemania coincidió con el reinado de Federico Guillermo III. Hegel es generalmente considerado el más avanzado exponente del conservatismo político, la antíte- sis del liberalismo, debido a la proposición que una co- munidad es definida por un “espíritu común”, que en su opinión era un número de principios morales que existen a priori (o por sobre) la comunidad misma. En su visión, la legitimidad de un estado depende de la implementación de tales principios, más que en representar los intereses de los miembros particulares de la misma. Hegel ha si- do a menudo acusado de sustituir el Pluralismo (política) y la libertad de la sociedad por la uniformidad impuesta de una entidad metafísica superior a todos y cada uno: el estado “supra-individual”.[11] Tanto von Stein como Hegel postulan una sociedad que constituye una especie de organismo, literalmente con es- píritu o vida real, independiente de los individuos o inclu- so de cualquier generación en particular. Para Hegel ese espíritu “del pueblo o nación” (Volkgeist, entendido co- mo espíritu de una nación a través de las generaciones)
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    1.10. ESTADO SOCIAL53 se concretiza en un individuo particular, el que incorpora o da realidad a ese espíritu, Ese individuo es el monar- ca absoluto pero constitucional, en el sentido que es el volkgeist lo que da origen a toda ley y toda constitución: el monarca, personificando ese volkgeist, es la ley y, por lo tanto, no solo la constitución, pero la mejor forma de constitución posible.[12][13] Adicionalmente, para von Stein, el estado consiste de dos componentes centrales que se deben complementar: la Constitución y la Administración -este último término en un sentido general: por ejemplo, la libertad y bienes- tar que la constitución establece debe ser implementa- da también al nivel práctico por el brazo administrativo. Lo que significa que debe haber una “administración so- cial” que permita a los individuos ejercer esos derechos y gozar en realidad de esas garantías que la constitución promete. “Para Stein, el Estado tiene que garantizar la libertad del individuo no solamente contra las amena- zas de otros individuos o de los propios agentes públi- cos, sino también contra la arbitrariedad de los desarro- llos socioeconómicos”[14] (ver Cameralismo). Estas tendencias alcanzaron su apogeo posteriormente, con Otto Von Bismarck quien ha sido considerado un ar- diente monarquista y nacionalista, el último representante del despotismo ilustrado, y al mismo tiempo como el pa- dre fundador de la Alemania moderna (véase Unificación de Alemania). Bismarck introdujo, motivado por un deseo de evitar el ascenso de los socialdemócratas-comunistas (en ese mo- mento no se había producido aún tal escisión dentro del movimiento obrero marxista, únicamente separado de la rama anarquista-bakuninista) una serie de reformas que él llamó “Cristianismo Aplicado”. Posteriormente se refi- rió al proyecto como "Socialismo de Estado" observando, proféticamente, que “es posible que todas nuestras polí- ticas se deshagan cuando yo muera, pero el Socialismo de Estado perdurará" (Der Staatssozialismus paukt sich durch).[15] Algunos se han referido al sistema bismarckiano -que perduró sin modificaciones mayores en Alemania hasta el fin de la Primera Guerra Mundial- como “revolución desde arriba”,[16] "Reformismo de derecha” o “Estado de Bienestar Conservador”.[17] Marx llamo a este proyecto “socialismo del Gobierno real prusiano”.[18] (ver también “Crítica al programa de Got- ha”) También ha sido denunciado como "Capitalismo de Estado", dado que en ese sistema el estado no busca con- trolar sino regular lo que son esencialmente empresas capitalistas.[19] Respecto al aspecto legal del Estado social del Dere- cho que se empieza a hacer evidente en el periodo, hay que tener en cuenta que históricamente este concepto fue precedido por el concepto de Rechtsstaat (ver Estado de Derecho) también parte esencial del bagaje cultural, ins- titucional e ideológico alemán, concepto que se puede ver como íntimamente ligado al concepto inglés de “Rule of Law” y al hispano Imperio de la ley.[20] Este Estado de Derecho, como concepto filosófico se remonta, en la ideo- logía alemana, directamente al concepto kantiano acerca del deber ser social.[21][22][23] Esta concepción se puede percibir como un “sobredimensionamiento” de la función de la ley,[24][25] con dos elementos para la organización de la política y de la sociedad: Primero, la ley como meca- nismo civilizador y de progreso.[26] El segundo es el prin- cipio regulador o de “legalidad": la ley aparece como el instrumento más adecuado para organizar una determi- nada forma de sociedad y su Estado. A pesar que para Kant el principio se puede resumir como “discutid tanto como queráis, pero obedeced (a la auto- ridad real)",[27] en la actualidad, Estado de Derecho se entiende como significando que tanto el Estado como la sociedad deben estar sometidos a la Ley (ver “Legalidad administrativa” en Principio de legalidad). Después del fin de la Primera Guerra Mundial, durante el periodo de la República de Weimar se continúa con el concepto paternalista del Estado social. En general, y a pesar de algunas modificaciones -tales como la intro- ducción, en principio, de una Constitución y un sistema federal- simplemente se reemplaza la monarquía con una república, manteniéndose, por ejemplo, el principio de la primacía del poder central ( ejecutivo) sobre el legislativo y el judicial (por ejemplo, el “canciller” podía intervenir o modificar decisiones de los otras ramas del estado por “motivos de estado”). Durante ese periodo, y como consecuencia de las grandes crisis económicas y políticas del periodo,[28] dos concep- ciones se empiezan a delinear en Alemania. La primera, volviendo a las concepciones nacionalistas y de orden de Bismarck, propone disciplina y control social estricto a fin de producir crecimiento y bie- nestar económico (ver Movimiento Revolucionario Conservador), que termina dando origen al proyecto nacionalsocialista.[29] Esta visión transforma el sentido de la nación generadora del “volkgeist” de ser una comuni- dad definida por principios morales o legales (de naci- miento en una determinada jurisdicción) a una relación étnica o racial[30] dando así origen a la acusación que el antisemitismo de los nazis es culturalmente inspirado, producto de ese mismo “volkgeist”.[31] La visión alternativa, que puede ser llamada del liberalismo conservador, se encuentra en la escuela de Friburgo, (ver también ordoliberalismo) resalta la impor- tancia que el derecho sea no solo garante del orden so- cial en el sentido de reglar a los gobernados y regular la conducta gubernamental o estatal pero también la rela- ción entre individuos, empresas y grupos de poder en un mercado libre[32] estableciendo así las bases para el Esta- do social de derecho moderno. Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, varios políticos que constituyeron la oposición de derecha de inspiración cristiana y basándose en las visiones de la escuela de Friburgo, vuelven a las raíces hegelianas del
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    54 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. concepto, pero reinterpretan el contenido moral del Es- tado social, buscando reemplazar tanto el nacionalismo como el centralismo a fin de evitar que el Estado cai- ga en las manos de déspotas. Ese nuevo contenido, de carácter cristiano, reafirma no solo el bien común sino el valor irreemplazable de la libertad de los individuos y el valor de las comunidades diversas que se integran en una nación, adquiriendo así el sentido moderno - nuevo Rechtsstaat o Sozialrechtsstaat- del término (ver rechtsstaat) En conjunto con las concepciones económi- cas de personajes tales como Franz Böhm, Walter Eucken y -principalmente- Alfred Müller-Armack, dan finalmen- te origen al proyecto de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania que llega a ser llamado Economía Social de Mercado.[33] 1.10.3 Rasgos fundamentales Dado su origen e influencias ideológicas, este proyecto de “liberalismo ordenado o controlado” es, por princi- pio, opuesto a concepciones socialistas o colectivistas. Por ejemplo, uno de los principales promotores de la Eco- nomía Social de Mercado, Ludwig Erhard dijo: Nosotros rechazamos el Estado benefactor de carácter socialista, y la protección total y ge- neral del ciudadano, no solamente porque es- ta tutela, al parecer tan bien intencionada, crea unas dependencias tales que a la postre sólo pro- duce súbditos, pero forzosamente tiene que ma- tar la libre mentalidad del ciudadano, sino tam- bién porque esta especie de auto-enajenación, es decir, la renuncia a la responsabilidad huma- na, debe llevar, con la paralización de la vo- luntad individual de rendimiento, a un descenso del rendimiento económico del pueblo.[34] A diferencia con el Estado del Bienestar, el Estado social de derecho no busca avanzar hacia el socialismo; no in- tenta transformar al Estado en propietario de los medios de producción ni se ve como promotor de igualdad social en un sentido amplio.[35] Sus principales objetivos son, por un lado, dar un marco regulatorio al capitalismo a fin de asegurar que las reglas de la Competencia (economía) realmente se implementen (se implementen “funcional- mente, en el lenguaje de la escuela) y, segundo, que los beneficios de la actividad económica se extiendan a la so- ciedad entera en relación a los esfuerzos personales pero evitando extremos de privación o injusticias. Lo anterior se concreta a través de la acción reformista del Estado. Lo anterior da origen, por supuesto, a tensiones o con- tradicciones en el proyecto. Desde el punto de vista del proyecto, esas tensiones se deben resolver institucional- mente, a través del ordenamiento jurídico de un país.[36] En relación a esto, el Estado social de derecho reconoce el derecho legitimo no solo de los individuos sino también de grupos o sectores que actúan en representación de cla- ses (por ejemplo, sindicatos, colegios profesionales, agru- paciones empresariales) o sectores sociales (desde juntas de vecinos a agrupaciones regionales) a actuar y tener ac- ceso a niveles de decisión político-administrativos, man- teniendo al mismo tiempo que el Estado como tal debe es- tar por encima de esas divisiones, actuando no solo como buen juez, sino al mismo tiempo tomando acciones acti- vas a fin de asegurar tanto la participación general como el mantenimiento de la legalidad e intereses comunes. Lo anterior da origen a los siguientes ejes temáticos[37] • Igualdad versus libertad. Tanto la libertad como la igualdad son generalmente consideradas como un derecho fundamental, como principios que el estado debe defender y promover. Sin embargo, estos prin- cipios a veces entran en contradicción. Por ejemplo, desde los tiempos de John Stuart Mill y Kant mismo se acepta que la libertad o bien común demanda una cierta limitación de la libertad de los individuos. La problemática en este sector es buscar un equilibrio que de un resultado óptimo pero al mismo tiempo mantenga la legitimidad política del Estado frente a todos los ciudadanos. • El estado gestor, mánager. El modelo de Estado social es un modelo gestor, de un estado activamen- te intervencionista. Pero al mismo tiempo un esta- do que no busca llegar ser un estado controlador. Cuando aparece el Estado social moderno encuen- tra por un extremo el Estado liberal y por el otro el modelo comunista. El estado social tiende a posi- cionarse en el Centro político, aceptando en general el liberalismo económico, afirma que hay una área de acción legitima que corresponde al Estado: la de establecer los mecanismos financieros básicos (emi- sión del dinero, control de tasas de interés, etc), ac- ción directa (pero no necesariamente como propie- tario) en ciertas áreas de interés común (tales como redes de transporte, provisión de energía, provisión de “derechos sociales”, etc) y supervisión del funcio- namiento de empresas privadas y economía en ge- neral. Dentro de estas premisas el Estado organizará la actividad económica, planificando y participando en determinados sectores. • Derechos sociales. Son aquellos que tienen que ver con la protección de los más desfavorecidos, son de- rechos que obligan al Estado a actuar. Entre ellos ci- taremos el derecho a la educación, el derecho a la sa- lud, la seguridad social, el derecho a la vivienda, etc. Se incluye aquí el derecho de participación social y participación política, implementado, por ejemplo, para los trabajadores a través de sus sindicatos na- cionales. • La teoría de la Procura Existencial de Forsthoff. Por la cual el Estado debe proporcionar sino a todos,
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    1.10. ESTADO SOCIAL55 a una mayoría el mayor grado de bienestar posible respecto a aquellas necesidades que el individuo no pueda proporcionarse por sí mismo. Según Eduardo García de Enterría .[cita requerida] , el Estado debe de encauzar adecuadamente la tarea de la asistencia vi- tal, asegurando las bases materiales de la existen- cia individual y colectiva. El ciudadano debe poder obtener de los poderes públicos, todo aquello que siéndole necesario para subsistir dignamente, quede fuera de su alcance. • Principio democrático. Respeta los principios democráticos de las Democracias Liberales pero los completa con un movimiento hacia el parlamentarismo, la Democracia social y la democracia deliberativa. Surge así un concepto particular de “participación eco- nómica” , que consiste en la creación de una cámara es- porádica especializada en cuestiones económicas; esto se quedará más en un intento que en algo práctico de verdad. Nace también el principio de la democracia empresarial por la que se abren vías de participación a los trabajado- res en el seno de las empresas. 1.10.4 Críticas (esbozos) Es importante, en relación a una tentativa de crítica, man- tener presente que el Estado social es un principio, es decir, algo que, por un lado no es fácil definir concre- tamente y por el otro, es diferente de la manera que se lo ha aplicado en forma concreta. Algunos denotan esta diferencia clasificándolos en “Instrumentales” (aquellos comportamientos alternativos mediante los cuales conse- guimos los fines deseados.) y “Terminales” (o los esta- dos finales o metas en la vida que al individuo le gustaría conseguir.)[38] Simplificando una materia que es comple- ja, se puede decir que la Estado social es el principio que busca implementar a nivel social, a través de una función del Estado o Gobierno, la solidaridad o justicia social. La crítica neoliberal comienza su ataque al Estado social argumentando que, más allá de un acto de pillaje social (“el acuerdo de una mayoría sobre el reparto de los despo- jos que está a su alcance extorsionar a una minoría”),[39] no hay tal cosa como justicia social, que es un concepto vacío de contenido. Friedrich von Hayek, por ejemplo, nos informa: cuanto más me esforzaba, en efecto, en dar un concreto significado a la expresión de refe- rencia, mayor era mi fracaso al respecto. Nun- ca logré justificar, en efecto, sobre la base de alguna norma general -como exigen los más elementales cánones de justicia-, esa sensación de indignación que en casos concretos todos a menudo experimentamos al abordar los pro- blemas sociales[40] Adicionalmente, y debido a esa presumida falta de con- tenido, la implementación de los objetivos del Estado so- cial ha llevado, de acuerdo a esta visión, la implemen- tación de medidas que, buscando la igualdad económi- ca, han, inevitablemente, lesionado la sociedad libre. Los mecanismos de planificación necesitados por esa tenta- tiva llevan a la usurpación de bienes y derechos que le- gítimamente pertenecen a los individuos, (amen de lle- var a crecientes niveles de ineficiencia. Ver, por ejem- plo: debate sobre el cálculo económico en el socialismo) lo que inevitablemente llevará a la destrucción tanto de la libertad individual como de la democracia a nivel so- cial (ver Camino de servidumbre). Esto, porque desde este punto de vista, solo hay dos alternativas: mercado totalmente libre o control estatal absoluto. Por ejemplo, Ludwig von Mises, afirma: Simplemente no hay otra opción que esta: ya sea se abstiene de interferir en el libre juego del mercado, o se delega el manejo completo de la producción y distribución al gobierno. Ya sea capitalismo o socialismo: no hay un camino intermedio[41] Sin embargo, se puede argumentar en contra que la críti- ca austriaca al Estado social parte de un doble equívoco: la confusión del Estado social como principio orientador de acción política con su expresión concreta en algunos casos específicos. Y segundo, la de esos proyectos en uno solo: el socialismo estatista (ver antiestatismo). Así, tanto la Economía social de mercado de la democracia cristia- na como el Estado del Bienestar de la socialdemocracia y del liberalismo progresista, la dictadura del proletariado del comunismo, el dirigismo del conservadurismo fran- cés, la economía del estado fascista de Mussolini y Hitler (ver Economía política de los nazis ) o incluso propuestas “técnicas” (por ejemplo: la Economía del bienestar) lle- gan a ser simplemente expresiones del “estatismo”. Reco- nociendo eso, Mishra afirma que encuentra “en la postu- ra neoliberal una clara tendencia a exagerar y generalizar las críticas sobre las bases de evidencias insuficientes.[42] Claus Offe, por su parte, alega que: es mi pretensión que los dos argumentos clave del análisis liberal-conservador son vá- lidos en amplia medida, al revés de lo que a menudo argumentan críticos de la izquierda. El principal defecto que veo en este análisis se re- laciona menos con sus afirmaciones explicitas que con aquello que omite considerar[43] Martínez de Pisón, estando de acuerdo con ambos au- tores citados, agrega que “la crítica neoliberal carece de imaginación”[44] Sin embargo, y a fin de evitar equívocos es necesario acla- rar que esos autores reconocen que la aplicación del prin- cipio del Estado social ha llevado en ocasiones a instan-
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    56 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. cias autoritarias, por ejemplo, y a fin de evitar controver- sias, en el estado bismarckiano. Sin embargo sugieren que no es muy apropiado confundir esos estados con los de los países que en la actualidad usan el término para describir sus objetivos sociales o de gobierno (Alemania, Austria, Suiza, posiblemente España[45] ) En esos, el principio de la justicia social se ve como esencial para, precisamente. salvaguardar esa libertad y democracia. El sitio internet de la Fundación Conrad Adenauer, por ejemplo, afirma: “Nuestro trabajo se fundamenta en la convicción de que la democracia, el Estado de Derecho y una política a fa- vor de la garantía efectiva de los derechos humanos son condiciones indispensables para el desarrollo sostenible en cualquier país del mundo”.[46] Martínez de Pisón su- giere que no es posible desconocer el paso de la historia, pero así como no se puede negar el absolutismo que los partidarios -reales o putativos- del Estado social han en ocasiones impuesto, tampoco es posible desconocer los resultados de un mercado totalmente libre, incluyendo su incapacidad para evitar Crisis cíclicas y el resultado tan- to social como político de tales crisis. (ver obra citada). Jeffrey D. Sachs concluye: “Von Hayek estaba equivoca- do. En las democracias sólidas y vigorosas, un Estado so- cial de bienestar generoso no es un camino a la servidum- bre sino a la justicia, la igualdad económica y la compe- titividad internacional.”[47] Desde el punto de vista izquierdista, tanto del liberalismo progresista como del socialismo libertario (ver Bertrand Russell) o el consejismo (ver por ejemplo, Anton Pan- nekoek), el Estado social busca evitar el traspaso de po- deres al pueblo o comunidad, reemplazando la toma de decisiones a nivel local con las basadas en consideracio- nes legales o técnicas exclusivas de un grupo reducido de burócratas gobernantes. En ese sentido, es antidemocrá- tico o antiigualitario por naturaleza. Desde un punto de vista marxista el criticismo es más complejo. Para esa visión, el Estado social es simplemen- te el componente ideológico (político-legal) que justifica el dominio de una clase social sobre otras y la sociedad en su conjunto. Esa situación se debe, últimamente, a una característica de la realidad social: la existencia de cla- ses sociales y concomitantes promoción de sus intereses. Es absolutamente utópico y erróneo -desde este punto de vista- proponer la solución a tal problema a través de una legalidad que supuestamente podría estar por sobre tales intereses, en la medida que todo sistema legal solo puede ser el resultado -a nivel ideológico-administrativo- de tal la dominación. Esta situación puede ser considerada in- justa o antidemocrática, pero al mismo tiempo, perdurara mientras las clases sociales existan. La solución de largo plazo es, entonces, poner el Esta- do al servicio de esa clase cuya existencia sea tal que ella misma busque eliminarse como tal. Eso se concreta en el proletariado, es decir, en aquellos cuya existencia im- plica que son explotados -ya sea por otros, por el estado o incluso por ellos mismos- Esa situación no será menos injusta en términos generales, pero significa que el poder de decisión estará en manos de quienes tienen un inte- rés en terminar con la situación en lugar de quienes se benefician de la perpetuación del sistema. En otras pala- bras, en la instauración de una dictadura del proletariado que llevara a la abolición del Estado como mecanismo de control opresivo.[48] Sin embargo, la suposición que tal estado proletario será el instrumento del progreso a la abolición del estado (o hacia el socialismo) parece ser rechazada por Marx: “Pe- ro en lo que concierne a las actuales cooperativas, sólo tienen valor en la medida que son creaciones indepen- dientes de los trabajadores y no protegidas por el estado o por la burguesía” (Critica al programa de Gotha): “Esta es una clásica exposición del significado de la palabra in- dependiente como la piedra de toque del socialismo desde abajo contra el socialismo de Estado.[49] Esto ha llevado a algunos autores a sugerir que, a pesar de ser brillantes, los escritos de Marx “dejan muchas cuestiones de organiza- ción sin respuesta. (...) Marx sugiere que una alternativa no autoritaria, incluso libertaria a la social-democracia y el socialismo de estado es posible, pero falla en delinear su esquema institucional”[50] 1.10.5 Véase también • Capitalismo renano • Economía constitucional • Economía del bienestar • Economía mixta • Economía social de mercado • Estado del bienestar • Estado de Derecho • Economía de Mercado Socialista • Derecho de interés público • Dirigismo • Mittelstand • Movimiento Revolucionario Conservador • Think tank • Socialismo de mercado • Estado garante (Enabling State)[51] 1.10.6 Notas [1] Economía Social de Mercado y Estado social de derecho [2] Principio de Estado social de derecho
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    1.10. ESTADO SOCIAL57 [3] ESTADO SOCIAL DE DERECHO:Del planteamiento de la teoría al establecimiento de mecanismos que lo per- mitan en la práctica. [4] Las nuevas dimensiones del estado social de derecho [5] ESTADO SOCIAL DE DERECHO [6] Constitución española de 1978, art. 1.1 [7] "¿Cuántos progresistas son conscientes de que el Estado del bienestar que tanto ensalzan es un producto del despo- tismo ilustrado de Bismarck y del fascismo de Mussolini? ¿Cuántos valoran los frenos liberales al fascismo? ¿Cuán- tos de ellos llevarían la camiseta de Hitler como llevan la del Che, si la historia hubiera sido ligeramente distinta y Hitler no hubiera atacado a la URSS? En: Hitler y el estado del bienestar [8] Josef Schmid: Sozialstaat Politische Wirtschaftslehre - Vergleichende Politikfeldanalyse, Eberhard Karls Univer- sität Tübingen [9] Ver resumen de sus ideas en: LEARNING FROM THE LORENZ VON STEIN’S IDEA OF SOCIAL STATE (en inglés) [10] William Harbutt D: “Bismarck and State Socialism”, en http://www.jstor.org/pss/1008682 [11] Richard Bellamy: “The Transformation of Liberalism” en “Rethinking Liberalism” (Pinter 2000) [12] Compárese con: “España no necesita constitución porque es un Estado perfectamente constituido” Gonzalo Fernán- dez de la Mora [13] Karl Popper es profundamente critico de esta visión, ar- gumentando que la mayoría de los tiranos del siglo XX en- cuentran en ella una justificación. Ver “La sociedad abier- ta y sus enemigos” [14] Ferraro A y Ajenjo N ( A Positive Ethics for Public Ad- ministration. Altruism, Self-Interest and the Concept of the State, [15] Werner Richter, Bismarck, G.P. Putnam’s Sons, New York (1965) p. 275 [16] “La obra de Hitler no constituyó una singularidad, sino que se inscribió en una tradición alemana de pensamiento que ha malinterpretado la tríada de valores de la Revolu- ción francesa de 1789: “Libertad, igualdad y fraternidad”. Ha existido un menosprecio hacia la libertad, que ha sido asociada a riesgos y miedos, de modo que esta no es anhe- lada por muchos alemanes. No se ha buscado la igualdad ante la ley, sino la igualdad social con políticas de redistri- bución de riqueza y búsqueda de seguridad que ya habían empezado con la “revolución desde arriba” del canciller Otto von Bismarck (1815-1898). Hitler continuó esa lí- nea cuando llegó al poder”. Götz Aly, “La seducción nazi. Dinero y bienestar para todos” [17] Anthony Gregory: The Conservative Welfare State [18] Hal Draper : Las dos almas del socialismo. cap 5. Lassa- lle y el socialismo de estado.- en: http://www.inisoc.org/ abajo.htm [19] Anton Pannekoek: State Capitalism and Dictatorship.- en http://www.marxists.org/archive/pannekoe/1936/ dictatorship.htm [20] No debe confundirse esta relación con una equivalencia. Ver Alberto Ricardo Dalla Vía: EL IMPERIO DE LA LEY Y SU EFECTIVIDAD (A PARTIR DE LA RE- FORMA ... [21] por ejemplo, Jesús Rodríguez Zepeda escribe: “La defini- ción mas precisa de la noción de Estado de derecho en el pensamiento moderno esta probablemente en la obra del filósofo alemán de finales del siglo XVIII Immanuel Kant” en ESTADO DE DERECHO Y DEMOCRACIA; Cap II: “La Formación del concepto de Estado de derecho”.- punto 5: “Kant: ética y Estado de derecho” pp 31. [22] Manuel García Pelayo ESTADO LEGAL Y ESTADO CONSTITUCIONAL DE DERECHO [23] DELA CORTINA ORTS EL CONTRATO SOCIAL COMO IDEAL DEL ESTADO DE DERECHO. EL DU- DOSO CONTRACTUALISMO DE I. KANT [24] por ejemplo, Mario Estuardo López Barrientos sugiere en Los escritos políticos de Immanuel Kant (conclusiones: 5, c:) “Ante el problema de la libertad, y del antagonismo natural en los seres humanos, Kant sugiere la necesidad del derecho como entidad rectora y coercitiva de los excesos de libertad de los seres humanos. El derecho vendría a prescribir una libertad regida por leyes. El derecho mejor sería el del régimen republicano” [25] Karl Dietrich Bracher observa: La desviación del centro de interés respecto al estado puede considerarse, al me- nos en parte, como reflejo del carácter progresivamente no jurídico de la ciencia política contemporánea. Los con- ceptos de Estado y de soberanía se han basado tradicio- nalmente en la hipótesis de que la determinación y la apli- cación de los derechos es la técnica más importante de in- tegración social. La tradición política de Occidente, con su vinculación secular al mantenimiento de un “imperio de la ley” efectivo, se basa en esta misma hipótesis. Cuan- do se conciben de esta forma los problemas de la política, es natural que la ciencia política y la teoría jurídica vayan estrechamente unidas y que compartan muchos conceptos comunes. Sin embargo, para los especialistas modernos de las ciencias sociales, el enfoque jurídico de los problemas políticos es en buena medida inadecuado. Por importante que sea el derecho en una sociedad, constituye solamente una de las muchas agencias a través de las cuales se con- trola la conducta social. Los politólogos contemporáneos piensan en general que debe estudiarse el poder político en todas sus manifestaciones, y no únicamente en sus as- pectos jurídicos. El Estado no debe definirse, desde luego, en términos jurídicos. en: El Concepto de Estado [26] Hay que mantener presente que en esa época se considera- ba que los sectores ahora llamados populares -carecientes de educación- eran, por definición, “rústicos”, es decir, so- lo un paso mas “arriba” que los “salvajes”. En relación a esos sectores, el poder coercitivo de la ley imponía “ci- vilidad” o las costumbres y maneras propias de los seres “civilizados”. Ver “Desprecio al rústico” en Pueblo (po- blación rural)
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    58 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. [27] Immanuel Kant: ¿Qué es la Ilustración? [28] Repercusiones de la guerra [29] Antony P. Mueller: Bye bye Bismarck [30] Karl Popper La sociedad abierta y sus enemigos, Edicio- nes Paidós Ibérica. (2006) [31] ver, por ejemplo: Que causo el holocausto? (en inglés) [32] Cabe recordar que una de los mayores centros de disputa en los tiempos de Bismarck fue precisamente una nega- tiva estatal a establecer una constitución. La visión hege- liana -que Bismarck y la monarquía encontraban conve- niente mantener- establecía que el “volkgeist” encontra- ba su máxima, su mas expresión mas desarrollada en una monarquía, en el individuo que hace realidad ese espíritu nacional, es decir, el monarca absoluto [33] la Constitución alemana actual dice (en su artículo 20): La República Federal Alemana es un Estado Federal demo- crático y social. [34] Erhard, Ludwig: Política económica de Alemania, Edicio- nes Omega, pag 208 [35] por ejemplo, la provisión de asistencia médica en Alema- nia se da a través de -y en relación a- las contribuciones que individuos hagan (es decir, un sistema de pago “de seguro” individuales). En el sistema del Estado del Bie- nestar, es igual y libre de costo a todos los ciudadanos que lo requieran, pagada a través de impuestos. Ver por ejem- plo: al sistema sanitario alemán [36] Ángeles Galiana sugiere que una “transformación que se efectúa en la mentalidad legislativa tras el advenimiento del llamado Estado social de derecho, cuando, y a dife- rencia del Estado Liberal de Derecho, los poderes públi- cos pasan de ser espectadores a ser protagonistas de la vida económica, de modo que el Estado no tiene como única función garantizar el orden público, el cumplimien- to o la aplicación de la ley, sino que su intervención en la economía y en la sociedad se basa fundamentalmente en la capacidad de prestar unos servicios públicos adecuados a los administrados. De esta forma la regulación jurídica penetra en diversos aspectos de la actividad económica, cultural, profesional, etcétera, y por tanto supone la exten- sión de la normatividad a esferas antes exentas o confia- das al espontáneo acuerdo de los particulares.- LA ACTI- VIDAD LEGISLATIVA EN EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO en: http://www.uv.es/CEFD/2/galiana.html [37] Para una visión mas completa ver: Jerónimo Molina: REPRESENTACIÓN, ASOCIACIÓN, PARTICIPACIÓN.- en: http://dspace.unav.es/dspace/ bitstream/10171/101/2/NMolina.doc. [38] Valores Humanos [39] F. A. von Hayek: El atavismo de la justicia social, cita- do por Pablo M. Fernández Alarcón De Lo Político a la política. Liberalismo: El otro límite de la legitimidad. [40] F. A. von Hayek: El espejismo de la justicia social, en Derecho, Legislación y Libertad, vol 2, pp 16 [41] Mises, Ludwig von Liberalism, 1927. (la fuente es la tra- ducción al inglés de 1985.) [42] Mishra R. The Welfare State in Crisis. pp 53 y siguientes [43] Offe. C - “Algunas contradicciones del moderno Estado del Bienestar"" en Contradicciones en el Estado del Bie- nestar. pp 141. [44] José Martínez de Pisón: La crítica neoliberal al Estado so- cial. Un resumen y una valoración [45] UNED: “El art. 1.1 de la Constitución española comien- za diciendo que “España se constituye en un Estado so- cial y democrático de Derecho que propugna como va- lores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”... en IV. EL ESTADO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO DE DERE- CHO Y SUS VALORES SUPERIORES. Por su parte Manuel García-Pelayo sugiere: “Entendemos, en efecto, que la fórmula “Estado social y democrático de Derecho”, más allá de las contingencias en que fue adoptada, fuera por los constituyentes alemanes, fuera por los españoles, es un esfuerzo de síntesis entre tres términos, etc": en EL ESTADO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO DE DERECHO EN LA CONSTITUCIÓN ESPANOLA [46] Acerca de Nosotros Sitio internet de la fundación Conrad Adenauer [47] Jeffrey D. Sachs “EL ESTADO SOCIAL DE BIENES- TAR, MÁS ALLÁ DE LA IDEOLOGÍA” : http:// econpapers.repec.org/article/col000093/004347.htm [48] Marx (carta a Joseph Weydemeyer, del 5 de marzo de 1852) : ...no me cabe el mérito de haber descu- bierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses ha- bían expuesto ya el desarrollo histórico de esta lucha de clases y algunos economistas burgue- ses la anatomía económica de éstas. Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases sólo va unida a determinadas fases históricas de desarrollo de la producción; 2) que la lucha de clases con- duce, necesariamente, a la dictadura del pro- letariado; 3) que esta misma dictadura no es de por sí más que el tránsito hacia la aboli- ción de todas las clases y hacia una sociedad sin clases... [49] Hal Draper : Las dos almas del socialismo. cap 5. Lassa- lle y el socialismo de estado.- en: http://www.inisoc.org/ abajo.htm [50] A recipe for a cookshop of the future: G. D. H. Cole and the conundrum of sovereignty | Capital & Class | Find Ar- ticles at BNET.com [51] • José Esteve, ¿Es sostenible el Estado social?, El País, 26 de octubre de 2013.
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    1.11. ÉTICA 59 •Andreas Voßkuhle, Cooperation between the Pu- blic and Private Sector in the Enabling State, en The Public-Private Law Divide: Potential for Trans- formation?, Matthias Ruffert (coord.), 2009, ISBN 978-1-905221-34-9, págs. 205-221 • Pedro Costa, The Enabling State and the Market • THE ENABLING STATE: A NEW RELATIONS- HIP BETWEEN GOVERNMENT AND PEOPLE?, en Carnegie UK Trust 1.10.7 Enlaces externos • Fundación Konrad Adenauer • Economía de mercado con responsabilidad social: La experiencia alemana • La democracia cristiana y la economía social • Ángeles Galiana Saura (1999) LA ACTIVIDAD LEGISLATIVA EN EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO • El análisis económico de los derechos humanos • The Theory of Capitalism in the German Economic Tradition (en Inglés) • Víctor Manuel D (2001): Estado Social De Dere- cho, Democracia Y Participación (acerca de Amé- rica Latina) • HUMBERTO SIERRA PORTO (2008): LA AD- MINISTRACIÓN DE JUSTICIA EN EL ESTADO SOCIAL DE DERECHO PRIVATIZADO (acerca de América Latina) 1.11 Ética La ética es la rama de la filosofía que estudia los com- portamientos en cuanto pueden ser considerados como buenos o malos.[1] Tiene como centro de atención las ac- ciones humanas y aquellos aspectos de las mismas que se relacionan con el bien, la virtud, el deber, la felicidad y la vida realizada. El estudio de la ética se remonta a los orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su desarrollo histórico ha sido amplio y variado. La ética estudia qué es lo moral, cómo se justifica racio- nalmente un sistema moral, y cómo se ha de aplicar pos- teriormente a nivel individual y a nivel social. En la vida cotidiana constituye una reflexión sobre el hecho moral, busca las razones que justifican la adopción de un sistema moral u otro. Una doctrina ética elabora y verifica afirmaciones o jui- cios determinados. Una sentencia ética, juicio moral o declaración normativa es una afirmación que contendrá términos tales como “bueno”, “malo”, “correcto”, “inco- rrecto”, “obligatorio”, “permitido”, etc., referidos a una acción, a una decisión o incluso también a las intenciones de quien actúa o decide algo. Cuando se emplean senten- cias éticas se está valorando moralmente a personas, si- tuaciones, o acciones. Se establecen juicios morales cuan- do, por ejemplo, se dice: “Ese hombre es malo”, “no se debe matar”, etc. En estas declaraciones aparecen los tér- minos “malo”, “no se debe”, etc., que implican valoracio- nes de tipo moral. 1.11.1 Introducción Significado y objeto La palabra ética proviene del latín ethĭcus, y este del griego antiguo ἠθικός o, transcrito a nuestro alfabeto, êt- hicós. Según algunos autores, es correcto diferenciar êt- hos, que significa ‘carácter’, de ethos, que significa ‘cos- tumbre’, pues “ética” se sigue de aquel sentido y no es éste.[2] Según una corriente «clásica», la ética tiene como objeto los actos que el ser humano realiza de modo consciente y libre (es decir, aquellos actos sobre los que ejerce de algún modo un control racional). No se limita sólo a ver cómo se realizan esos actos, sino que busca emitir un jui- cio sobre estos, que permite determinar si un acto ha sido éticamente bueno o éticamente malo. Fernando Savater, en el primer capítulo de su libro Ética para Amador («De qué va la ética»), define la ética co- mo «el arte de vivir, el saber vivir, por lo tanto el arte de discernir lo que nos conviene (lo bueno) y lo que no nos conviene (lo malo)». Ello implica establecer una distinción entre lo que sea bueno y lo que sea malo desde el punto de vista ético, y si el bien y el mal éticos coinciden o no con lo que serían el bien y el mal en sí. Límites con disciplinas adyacentes La ética se relaciona con la antropología, el derecho, con la ley, y con ciencias empíricas que estudian el compor- tamiento humano, como la sociología y la psicología. Un autor define ética del siguiente modo: “Ética (del griego ethika, de ethos, ‘comportamiento’, ‘costumbre’), principios o pautas de la conducta humana, a menudo y de forma impropia llamada moral (del latín mores, ‘costumbre’)”.[3] La palabra ética proviene del griego êthikos (“carácter”). Se trata del estudio de la moral y del accionar humano pa- ra promover los comportamientos deseables. Una senten- cia ética supone la elaboración de un juicio moral y una norma que señala cómo deberían actuar los integrantes de una sociedad. Por profesión se entiende una ocupación que se desarrolla con el fin de colaborar con el bienestar de una sociedad. Para realizar dicha labor es necesario que el profesional (persona que ejerce la misma) actúe
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    60 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. con responsabilidad, siguiendo los requisitos que la ley vigente plantee para el desarrollo de esa actividad. La ética profesional pretende regular las actividades que se realizan en el marco de una profesión. En este sentido, se trata de una disciplina que está incluida dentro de la ética aplicada ya que hace referencia a una parte especí- fica de la realidad. Cabe destacar que la ética, a nivel general, no es coactiva (no impone sanciones legales o normativas). Sin embar- go, la ética profesional puede estar, en cierta forma, en los códigos deontológicos que regulan una actividad pro- fesional. La deontología forma parte de lo que se conoce como ética normativa y presenta una serie de principios y reglas de cumplimiento obligatorio. 1.11.2 Ramas de la ética Metaética La metaética es una rama de la ética cuyo centro de interés es el análisis del lenguaje moral. El problema del ser y el deber ser La ética teleológica es generalmente una ética orientada hacia fines, hacia un télos (en griego, ‘fin u objetivo que perfecciona a quien lo alcanza’). Hume ha planteado la objeción de que la transición de “lo que es” a “lo que debe ser” es problemática, y en general ilegítima. La falacia naturalista de George Edward Moore plantea cuestiones estrechamente relacionadas, pero no es estrictamente lo mismo. Como se destaca más adelante, los positivistas, deben es- tar epistemológicamente entre las tasas y tarifas de des- tino, y se diferencian por su relación diferente a los senti- dos. La distinción epistemológica entre es y debe se basa en la ciencia empírica moderna. Quien no acepta esta dis- tinción, o bien debe postular a un ser que no es directa- mente o indirectamente detectable, o se debe considerar lo que debe ser perceptible. Las normas éticas se derivan de supuestas declaraciones sobre los seres, con frecuencia pasan inadvertidos por el uso de la ambigüedad normativa y empírica de térmi- nos como “esencia”, “naturaleza”, “determinación”, “fun- ción”, “final”, “sentido” u “objetivo alcanzado”. Así, la palabra “objetivo” es incluso lo que en realidad busca una persona (Su meta es graduarse). La palabra objetivo pue- de referirse también a lo que debe perseguir un hombre (por ejemplo, cuando se dice de alguien que perdió el ob- jetivo o la meta de su existencia humana). La ambigüedad inadvertida empírico-normativa de cier- tos términos conduce a falacias lógicas tales como: “La esencia de la sexualidad es la procreación. Por lo tanto, la anticoncepción no está permitida, porque no refleja la naturaleza de la sexualidad”. Tomando nota de que esto supone que se ha deducido ló- gicamente que el ser es una justificación de las normas aún no declaradas (Promulgadas). Porque, además de las declaraciones normativas y de los registros, hay volun- tades. La expresión de la voluntad de una persona: “No quiero ser molestado en la siguiente hora por cualquier persona” incluye el deseo de que la norma “Nadie me de- be molestar en la hora siguiente” sea capaz de ser acogida y respetada por otros. El punto central será saber si la ex- presión de la voluntad de esa persona sea o no sea ética- mente correcta, o sea simplemente un acto arbitrario que no exige un respeto absoluto por parte de otros. La falacia naturalista George Edward Moore, en su obra Principia Ethica, acusa al naturalismo de cometer un error cuando infiere que algo tiene una propiedad moral a partir de que ese algo tiene tal o cual propiedad natural.[4] Por ejemplo, asumiendo que el placer es una propiedad natural, un naturalista podría sostener que las relaciones sexuales son buenas porque son placenteras.[4] Sin em- bargo, Moore señala que para afirmar esto, primero se necesita mostrar que todo lo placentero es bueno,[4] y es- to requiere de un argumento que parece difícil de pro- veer. Pese al nombre de la falacia, la misma parece poder extenderse más allá del naturalismo.[4] Así, el desafío pro- puesto por Moore parece mostrar cómo es posible con- cluir legítimamente que una propiedad no moral puede identificarse o tener la misma extensión que una propie- dad moral. Ética normativa El dilema del tranvía es un experimento mental que puede servir para ilustrar y poner a prueba distintas teorías éticas. Las teorías de la filosofía ética o moral se pueden distin- guir de acuerdo a los criterios de sus bases para la deter- minación del bien moral. El bien moral puede ser deter- minado por: • Las consecuencias (ética teleológica) consecuencia- lismo; • Disposiciones de comportamiento, rasgos de carác- ter y virtudes (ética de la virtud);
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    1.11. ÉTICA 61 •La intención del actor (ética disposición); • Objetivos hacia hechos morales, como objetivo de las evaluaciones morales sobre la propiedad o la ac- ción (ética deontológica); • Optimización de los intereses o de las partes intere- sadas (de preferencia), la ética utilitarista, de la fe- licidad (eudaimonía), o del bienestar. Jeremy Bentham, uno de los padres del utilitarismo. Consecuencialismo Las éticas teleológicas (Del gr. τέλος, fin) es un grupo de teorías éticas que emana de- beres u obligaciones morales que buscan lograr un fin úl- timo, que presume bueno o deseable. También se le cono- ce como ética consecutiva, ya que se basa el juicio de los actos en sus consecuencias, y se opone a la éticas deon- tológicas (del griego δέον, deber), que sostienen que la moralidad de una acción es independiente del bien o mal generado a partir de ella.[5] El consecuencialismo sostiene que la moralidad de una acción depende sólo de sus consecuencias (el fin justifica los medios).[6][7] El consecuencialismo no se aplica sólo a las acciones, pero éstas son el ejemplo más prominente.[6] Creer que la moralidad se trata sólo de generar la mayor cantidad de felicidad posible, o de aumentar la libertad lo más posible, o de promover la supervivencia de nuestra especie, es sostener una postura consecuencialista, por- que aunque todas estas creencias difieren en cuanto a las consecuencias que importan, están de acuerdo en que lo que importa son las consecuencias.[7] Una manera de clasificar a los distintos tipos de con- secuencialismos es a partir de los agentes que se de- ben tener en cuenta cuando se consideran las conse- cuencias de las acciones. Esto da lugar a tres tipos de consecuencialismo:[8] • Egoísmo moral: una acción es moralmente correcta si produce consecuencias positivas para el agente.[9] • Altruismo moral: una buena acción es aquella que produce el bien de los demás, sin considerar al agen- te. • Utilitarismo: una acción es moralmente correcta si predominan los resultados favorables sobre los in- deseables para todos. Por tanto, la mejor acción po- sible es aquella que produce el mayor bien para el mayor número de personas.[10] Immanuel Kant, uno de los principales pensadores de la deonto- logía, desarrolló la ética kantiana. Deontología La deontología es la teoría normativa se- gún la cual existen ciertas acciones que deben ser realiza- das, y otras que no deben ser realizadas, más allá de las consecuencias positivas o negativas que puedan traer.[11] Es decir, hay ciertos deberes, u obligaciones, que deben ser cumplidos más allá de sus consecuencias.[11] Ética de la virtud La ética de virtud es una teoría que se remonta a Platón y, de modo más articulado, a Aristó- teles, según la cual una acción es éticamente correcta si
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    62 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. hacerla fuera propio de una persona virtuosa.[12][13] Por ejemplo, si para el utilitarismo hay que ayudar a los ne- cesitados porque eso aumenta el bienestar general, y para la deontología hay que hacerlo porque es nuestro deber, para la ética de virtudes, hay que ayudar a los necesitados porque hacerlo sería caritativo y benevolente.[12] Ética aplicada La ética aplicada es la parte de la ética que se ocupa de estudiar cuestiones morales concretas y controversiales.[8] Por ejemplo, algunos objetos de estudio de la ética apli- cada son el aborto inducido, la eutanasia y los derechos de los animales.[8] Algunas de estas cuestiones se agrupan por similitudes y son estudiadas por subdisciplinas:[8] • La bioética estudia las controversias morales que son producto de los avances en la biología y la medicina.[14] • La deontología profesional se ocupa tanto de buscar justificación para valores morales que deberían guiar a los profesionales, como de estudiar los valores que de hecho guían a los profesionales.[15] En el primer sentido la deontología profesional es una dis- ciplina normativa y filosófica. En el segundo sentido, se trata más bien de una disciplina descriptiva y por lo tanto científica.[15] La deontología profesional también cuenta con subdisciplinas como la ética médica, la ética de ne- gocios y la ética de la ingeniería.[16] • La ética ambiental se ocupa de la relación ética entre los seres humanos y el medio ambiente.[17] Quizás las dos preguntas fundamentales de esta disciplina sean: ¿qué deberes tienen los seres humanos hacia el me- dio ambiente, y por qué?[17] En general, la respuesta a la primera pregunta es una consecuencia de la respuesta a la segunda.[17] Distintas respuestas o aproximaciones a res- puestas han dado lugar a distintas éticas ambientales.[17] • Ética militar es un conjunto de prácticas y discursos que sirven para orientar a las fuerzas armadas y a sus integrantes para que actúen conforme a unos valo- res y unas normas determinadas, y para mostrar al conjunto de la ciudadanía esos valores de referencia. • La ética económica se ocupa de las relaciones éti- cas que deberían guiar las relaciones económicas entre los seres humanos y el efecto que tales nor- mas tendrían sobre la economía de nuestras so- ciedades. De hecho gran parte de los economistas que desarrollaron la teoría moderna de la economía partieron de bases éticas. El ejemplo más cercano es el utilitarismo desarrollado primero como doc- trina moral y luego usado para la teoría del valor neoclásica.[18][19] 1.11.3 Historia de la ética Antigua Grecia Desde el inicio de la reflexión filosófica ha estado presente la consideración sobre la ética. Platón afronta la temáti- ca ética en diversos lugares y desde contextos diferentes. Así, por ejemplo, en el Gorgias busca superar el hedo- nismo y la ley del más fuerte. En el Fedón evidencia la importancia de lo que exista tras la muerte para regular el propio comportamiento. En La República aborda jun- tamente la ética individual (desde la perspectiva de una justicia dentro del alma) y la ética pública, con una com- pleja teoría del Estado, que encuentra complementos y puntos de vista diferentes en otras dos obras, el Político y las Leyes. La Ética nicomáquea, seguramente el más importante tra- tado de ética de Aristóteles, se basa en la premisa de que todo ser humano busca la felicidad (ética eudemónica). Para Aristóteles todos los seres naturales tienden a cum- plir la función que les es propia y están orientados a reali- zar completamente sus potencialidades. El bien, que es lo mismo que la perfección de un ser o la realización de las capacidades es cumplir su función propia, aquello a que solo él puede realizar. También los seres humanos están orientados a la realización plena de la función que les es propia. El problema que se suscita, entonces, es cuál es la función propia del hombre. Y si acaso hay más de un bien propio del hombre, ¿cuál es el bien más alto y más perfecto de los que puede alcanzar el ser humano? Como en otras de sus obras, Aristóteles releva las opinio- nes de sus contemporáneos al respecto y comprueba que todas parecen estar de acuerdo en que el objetivo supre- mo del hombre es vivir bien y ser feliz, aunque hay mu- chos desacuerdos respecto de en qué consiste la felicidad y el buen vivir. Para Aristóteles la vida feliz (plena) es la que permite realizar la actividad superior (contempla- ción), con una suficiente autonomía (bienes materiales, salud), y en compañía de un número suficiente de amigos (cf. Ética nicomáquea I). Sólo son morales las acciones en las que se puede elegir y decidir qué hacer. En cambio, no son morales ni inmo- rales las acciones padecidas, compulsivas o forzosas. Lo que es moral es la acción que depende de la voluntad, si se actúa de modo correcto. ¿Cuándo se actúa correcta- mente? La forma correcta de actuar depende del ámbito de acción (dianoético o intelectual, ético o moral) y en parte está pautada por las costumbres de la comunidad a la que se pertenece (si la comunidad es éticamente sana, algo que supone Aristóteles para el mundo griego quizá de modo acrítico) y se aprende con la educación. Cuando se actúa de acuerdo con estas pautas, se vive bien y se es virtuoso. Por otra parte, los filósofos estoicos y epicúreos propu- sieron teorías morales basadas en principios opuestos: la virtud y la vida con moderación (estoicismo), y la bús-
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    1.11. ÉTICA 63 quedadel placer (epicureísmo). Edad Media Es un momento en el que la ética asume elementos de las doctrinas clásicas de la felicidad (el fin del actuar hu- mano consiste en obtener el bien que nos hace felices) y los une a la doctrina cristiana (vista como Revelación di- vina), especialmente según la normativa que recogen los mandamientos. El fin último del actuar humano es la ca- ridad, que se consigue al vivir desde el Evangelio, y que permite al hombre acceder a la visión de Dios (en el cie- lo), donde el ser humano alcanza su máxima plenitud y el bien supremo. Diversos autores hablan de ética y según perspectivas di- ferentes. Es oportuno recordar dos grandes nombres, san Agustín de Hipona y santo Tomás de Aquino (especial- mente en la segunda parte de la Suma de teología, en la que se recogen numerosos elementos de la ética de Aristóteles).[20] Posteriormente, y tras las huellas de las ideas de Tomás de Aquino, se desarrolla en el ámbito católico lo que luego será conocido como principio de doble efecto. Edad Moderna Los filósofos éticos modernos trabajan con la mirada puesta, sobre todo, en el mundo antiguo (estoicos, epi- cúreos, Platón, Aristóteles), si bien con algunos elemen- tos heredados de la Escolástica medieval. Descartes tiene algunos elementos de ética en su famoso Discurso del mé- todo. Dentro del racionalismo, es Baruch Spinoza quien elaboró de modo más amplio y sistemático una propuesta ética. En el ámbito del empirismo, David Hume trabajó en diversos momentos para comprender los motivos pro- fundos de las acciones humanas. La gran revolución ética moderna se realiza a través de Immanuel Kant, que rechaza una fundamentación de la ética en otra cosa que no sea imperativo moral mismo (deontologismo formal), pues si la moral se orienta a bus- car la felicidad no podría dar ninguna norma categóri- ca ni universal. Los filósofos idealistas desarrollaron es- ta moral del imperativo categórico. Hacen frente así al utilitarismo, al afirmar que el principio de utilidad no es el único criterio de corrección de las acciones. Edad Contemporánea La ética del siglo XX ha conocido aportes importantí- simos por parte de numerosos autores: los vitalistas y existencialistas desarrollan el sentido de la opción y de la responsabilidad, Max Scheler elabora una fenomenología de los valores. Autores como Alain Badiou han intentado demostrar que esta principal tendencia (en las opiniones y en las instituciones), la cuestión de “la ética” en el si- glo XX, es en realidad un “verdadero nihilismo” y “una amenazante denegación de todo pensamiento”.[21] Recientemente, y desarrollando un análisis en profundi- dad de los orígenes y fundamentos de la ética, han apare- cido diversos estudios sobre el papel de las emociones en el desarrollo de un pensamiento ético antifundacionalis- ta, como ha indicado Richard Rorty. En las últimas dos décadas, el filósofo escocés MacIntyre establece nuevas herramientas de análisis histórico-filosófico de distintas versiones rivales de la ética. 1.11.4 Véase también • Filosofía • Moral • Ética del discurso • Deontología • Deontología profesional • Bioética • Ética budista • Ética laica • Ética médica • Principios de Tavistock • Teología moral 1.11.5 Notas y referencias [1] Fiesser, James, «Ethics» (en inglés), Ethics, p. 1, http: //www.iep.utm.edu/ethics/, consultado el 27 de abril de 2015 [2] Corominas, Joan. Diccionario crítico etimológico caste- llano e hispano. [3] Cano de Pablo, Juan. El discurso filosófico de Foucault y Habermas. [4] Véase la primera sección de Ridge, Michael, «Moral non- naturalism», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (2010), http://plato.stanford. edu/archives/spr2010/entries/moral-non-naturalism/ [5] «teleological ethics». Encyclopædia Britannica. Consulta- do el 14 de mayo de 2014. [6] Sinnott-Armstrong, Walter, «Consequentialism», en Ed- ward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Phi- losophy (Fall 2008 Edition), http://plato.stanford.edu/ archives/fall2008/entries/consequentialism/ [7] Haines, William, «Consequentialism» (en inglés), Inter- net Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm.edu/ conseque/, consultado el 25 de marzo de 2010
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    64 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. [8] Fieser, James, «Ethics» (en inglés), Internet Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm.edu/ethics, consultado el 25 de marzo de 2010 [9] Véase la sección 2 de Shaver, Robert, «Egoism», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition), http://plato.stanford.edu/ archives/fall2008/entries/egoism/ [10] Driver, Julia, «The history of utilitarianism», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (2009), http://plato.stanford.edu/archives/sum2009/ entries/utilitarianism-history/ [11] Alexander, Larry y Michael Moore, «Deontological ethics», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Fall 2008 Edition), http://plato.stanford.edu/archives/fall2008/entries/ ethics-deontological/ [12] Hursthouse, Rosalind, «Virtue ethics», en Edward N. Zalta (en inglés), Stanford Encyclopedia of Philosophy (Spring 2009 Edition), http://plato.stanford.edu/archives/ spr2009/entries/ethics-virtue/ [13] Athanassoulis, Nafsika, «Virtue ethics» (en inglés), Inter- net Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm.edu/ virtue/, consultado el 25 de marzo de 2010 [14] Robert Audi, ed., «Bioethics» (en inglés), The Cambridge Dictionary of Philosophy (2nd Edition), Cambridge Uni- versity Press [15] Robert Audi, ed., «Professional ethics» (en inglés), The Cambridge Dictionary of Philosophy (2nd Edition), Cam- bridge University Press [16] Robert Audi, ed., «Applied ethics» (en inglés), The Cam- bridge Dictionary of Philosophy (2nd Edition), Cambridge University Press [17] Cochrane, Alasdair, «Environmental Ethics» (en inglés), Internet Encyclopedia of Philosophy, http://www.iep.utm. edu/envi-eth/, consultado el 26 de marzo de 2010 [18] Mejía Uribe, Francisco, «Pensando la ética desde la eco- nomía», Pensando la ética desde la economía, http://www. webpondo.org/files_jul_sep_2004/pens_et_econ.pdf [19] «Riqueza ética», Riqueza ética, http://riquezaetica.org.ar/ [20] Véase la segunda parte de Summa theologiae, de Tomás de Aquino. [21] Badiou, Alain (1993). La ética. Ensayo sobre la conciencia del mal. 1.11.6 Bibliografía • Aristóteles (1993). Ética a Nicómaco. [siglo V a. C.]. Universitat de València. ISBN 9788437014029. • Aznar, Hugo (1999). Ética y periodismo. Códigos, estatutos y otros documentos de autorregulación. Pai- dós. • Badiou, Alain (1993). La Ética. Ensayo sobre la con- ciencia del Mal. • Bello Reguera, Gabriel (1997). La construcción ética del otro. • Cortina, Adela (1986). Ética mínima. • Eco, Umberto, y Carlo María Martini (1997). ¿En qué creen los que no creen?: un diálogo sobre la ética en el fin del milenio. Temas de Hoy. ISBN 978-84- 7880-876-2. • Waked, Georges (2008). La subjetividad en la ética. • Vallverdú, Jordi (2007). Una ética de las emociones. • López Aranguren, José Luis (1958). Ética. • MacIntyre, Alasdair (2006). Historia de la ética. ISBN 978-84-493-1930-3. • Marina, José Antonio (1995). Ética para náufragos. • Millán-Puelles, Antonio (1994). La libre afirmación de nuestro ser. Una fundamentación de la ética rea- lista. Madrid: Rialp. ISBN 84-321-3028-1. • Muguerza, Javier (1990). Desde la perplejidad. • Zavadivker, Nicolás (2004). Una ética sin funda- mentos. • Maliandi, Ricardo (2004). Ética: conceptos y proble- mas. • Zavadivker, Nicolás (comp.) (2008). La ética en la encrucijada. • Rachels, James (2007). Introducción a la filosofía moral. • Savater, Fernando (1991). Ética para Amador. • Spaemann, Robert. Límites. Acerca de la dimensión ética del actuar. ISBN 84-8469-074-1. • Tauber, Ricardo; Mariana Brian; y Ricardo Etche- garay (2000). «El problema ético». Filosofía y for- mación ética y ciudadana. a-Z editora. pp. 139–143. • Scheler, Max (2001). Ética: nuevo ensayo de funda- mentación de un personalismo ético. Caparrós Edi- tores. ISBN 9788487943881. 1.11.7 Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multi- media sobre Ética. Commons • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre ética.Wikcionario
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    1.12. MORAL 65 •Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Ética. Wikiquote • «Fundamentación de la metafísica de las costum- bres», de Kant. • «Ética y razón vital según Ortega y Gasset», en re- vista Observaciones. 1.12 Moral La moral o moralidad (del latín mos, moris, ‘costumbre’ y de ahí moralis 'relativo a los usos y costumbres’) son las reglas, posicionamientos, normas o consensos por las que se rige y juzga el comportamiento o la conducta de un ser humano en una sociedad (normas sociales). En ese enfoque lo que forma parte del comportamiento moral es- tá sujeto a ciertas convenciones sociales y no forman un conjunto universalmente compartidos. Por otra parte la mayor parte de la sociedades humanas parecen compartir un núcleo de consensos sobre la inaceptabilidad de ciertas conductas, ampliamente rechazadas (entre ellas la menti- ra ventajosa, el causar grandes daños a personas inocentes o desvalidas, etc.) Otra perspectiva la define como el conocimiento de lo que el ser humano debe hacer y/o evitar para conservar estabilidad social.[1] 1.12.1 Introducción El término «moral» tiene un sentido opuesto al de «inmo- ral» (contra la moral) y «amoral» (sin moral). La existen- cia de acciones y actividades susceptibles de valoración moral se fundamenta en el ser humano como sujeto de actos voluntarios. Abarca la acción de las personas en to- das sus manifestaciones, además de que permite la intro- ducción y referencia de los valores. Los conceptos y creencias sobre moralidad llegan a ser considerados y codificados de acuerdo a una cultura, religión, grupo, u otro esquema de ideas, que tienen como función la regulación del comportamiento de sus miem- bros. La conformidad con dichas codificaciones también puede ser conocida como moral y se considera que la so- ciedad depende del uso generalizado de ésta para su exis- tencia. Hay diversas definiciones y concepciones de lo que en realidad significa la moralidad, y esto ha sido tema de discusión y debate a través del tiempo. Múltiples opinio- nes concuerdan en que el término representa aquello que permite distinguir entre el bien y el mal[2] de los actos, mientras que otros dicen que son sólo las costumbres las que se evalúan virtuosas o perniciosas. El concepto de moral se diferencia de la filosofía moral o ética en que ésta última reflexiona racionalmente sobre los diversos esquemas morales con la finalidad de encon- trar principios racionales que determinen las acciones éti- camente correctas y las acciones éticamente incorrectas, es decir, busca principios absolutos o universales, inde- pendientes de la moral de cada cultura. 1.12.2 Historia Todas las sociedades tienen un conjunto de conductas, que son el núcleo de una concepción moral ampliamen- te compartida por los individuos del grupo. En occidente han sido particularmente importantes la concepción mo- ral de las religiones como el judaísmo, el cristianismo y el islam. En Oriente el confucianismo o el budismo tam- bién han ejercido un fuerte influjo en el núcleo moral de sociedades asiáticas. Si bien es frecuente remontar la reflexión moral occi- dental, a lo dicho por las escuelas grecorromanas, don- de la moral se enseñaba en forma de preceptos prácticos, la reflexión moral fue particularmente importante en la antigüedad egipcia a juzgar por la gran cantidad de textos de carácter moral que han sobrevivido. En la antigüedad grecolatina, se elaboraron numerosos textos tales como las Máximas de los siete sabios de Grecia, los Versos dora- dos de los poetas de Grecia; o bien en forma de apólogos y alegorías hasta que después se revistió de un carácter filosófico. Los antiguos romanos concedían a las mores maiorum (‘costumbres de los mayores’, las costumbres de sus an- cestros fijadas en una serie continuada de precedentes ju- diciales) una importancia capital en la vida jurídica, a tal grado que durante más de dos siglos (aproximadamente hasta el siglo II a. C.) fue la principal entre las fuentes del Derecho. Su vigencia perdura a través de la codificación de dichos precedentes en un texto que llega hasta noso- tros como la Ley de las XII Tablas, elaborado alrededor del 450 a. C. Ocupa importante lugar en las enseñanzas de Pitágoras, Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro y, sobre todo, en- tre los estoicos (Cicerón, Séneca, Epicteto, Marco Au- relio, etc.). Los neoplatónicos se inspiraron en Platón y los estoicos cayeron en el misticismo. Los modernos han profundizado y completado las teorías de los antiguos.[3] 1.12.3 Enfoques relativos a la moral Moral filosófica Habitualmente, se define como la teoría filosófica sobre el comportamiento moral, esto es, la conducta humana libre y responsable. También se lo denomina ética. El materialismo filosófico rectifica esta definición y consi- dera que la distinción ética/moral no es paralela a la dis- tinción teoría/praxis, sino que se establece en función de la consideración distributiva o atributiva de los sujetos
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    66 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. humanos en su dimensión normativa. La moral filosófica la posee aquel que practica una con- ducta acorde a sus principios filosóficos, en cambio, no la posee el que habla de una forma y actúa de otra. Ejemplo: Hay muchos que practican el haz lo que yo digo y no lo que yo hago. Moral y ética Varios autores consideran como sinónimos a estos térmi- nos debido a que sus orígenes etimológicos son similares, aunque otros no consideran a la moral y la ética como lo mismo, como es el caso del filósofo español Gustavo Bueno. Algunas posturas conciben la ética como el con- junto de normas sugeridas por un filósofo o proveniente de una religión, en tanto que a «moral» se le designa el grado de acatamiento que los individuos dispensan a las normas imperantes en el grupo social. No todos acuerdan con dicha distinción, y por eso es que en un sentido prác- tico, ambos términos se usan indistintamente, y a menu- do no se distingue entre los dos conceptos, haciéndolos equivalentes. El matiz que las delimita está en la observación o apli- cación práctica de la norma que entraña el mandato ético. Por ello, la norma ética siempre será teórica, en tanto que la moral o costumbre será su aplicación práctica.[cita requerida] Según este punto de vista, la moral se basa en los valores que dicta la conciencia, que a su vez, está basado en costumbres aprendidas. Dicho punto de vista dice que la moral no es absoluta o universal, ya que su vigencia depende de las costumbres de una región, de aquí vendría el relativismo cultural. Por otra parte, la universalidad de algún sistema moral es uno de los objetivos de la ética-objetiva cuyo conte- nido o efecto no se considera relativo ni subjetivo, sino efectivo y aplicable para todo hombre racional bajo un contexto determinado, siempre y cuando el agente capaz de comportamiento pueda actuar de manera racional, en- tendido como aquello en lo que todos los seres humanos puedan estar de acuerdo cuando decidan buscar un com- portamiento moral específico que se juzgo “de bien” o “correcto”, que mantenga o cause aceptable calidad de vi- da o evite alguna consecuencia inconveniente, y que surja a causa de la repetición de ciertos comportamientos pro- bables para la humanidad). Kant a través de su imperativo categorico hizo el intento de dar bases a una moral ob- jetiva nacida de la Razón y más allá de la Religión. Una de las principales objeciones que se oponen a sus razo- namientos, es el uso obligatorio de la verdad y del deber con exclusión del sentir[4] La crítica que hace Friedrich Nietzsche a la moral y la ética subraya que los códigos morales y las éticas que es- tudian o fundamentan estos códigos morales se presentan como desveladoras de profundas verdades sobre el ser hu- mano. Es famoso su análisis de la moral cristiana en el que manifiesta cómo los valores cristianos, por ejemplo, la humildad, o la compasión, se basan realmente en la hipocresía y en el resentimiento. Los valores morales son estratagemas de dominio de unos hombres para otros. Pe- ro ninguna moral y ninguna ética reconocen esto pues es esencial para ellas el ocultarlo. Para descubrir esas ocul- taciones propone Nietzsche un método que él llama “ge- nealógico”. Emprende una "genealogía de la moral". Se trata de hacer análisis psicológicos y de uso del lenguaje a partir de textos éticos y morales y de observaciones de conductas morales. Para Nietzsche en su obra La genea- logía de la moral nos dice que: las morales y las éticas que hacen pasar por “verdaderos” y “universales” unos valores son “morales de esclavos”. Su propuesta entraña la total libertad creativa de cada hombre en el más estric- to sentido, en un sentido parecido al que se aplica cuando se habla en el arte contemporáneo de la libertad de un artista. La “moral de señores” rechaza elaborar un elen- co de valores exigibles a los demás. Cada hombre ha de realizar sus deseos y dejar que también se expresen los deseos de los demás, sin códigos verdaderos previos. Teología moral En el cristianismo hay un área de estudio teológico que considera la moral como la determinación de lo que dicta lo malo y lo bueno. En esta área, el mal moral es entendido como el pecado, injusticia, maldad, aquello que se opone a al bien moral, entendido como la voluntad de Dios, lo santo, la justicia, la bondad. Esta creencia, propia de la fe cristiana, considera los actos inmorales como ofensas hacia Dios, que conllevan la separación entre el hombre y Él, y que rompen el orden necesario para vivir.[5][6] Los cristianos sí consideran a la moral como algo universal, ya que en la Biblia se describe que todos los hombres (incluso los gentiles) tienen una ley escrita en sus corazones[7] una ley natural que fue dada por Dios, que es manifestada como una moralidad innata, y que constituye la raíz espiritual de la consciencia humana.[8][9][10] También se considera que la existencia de la inmorali- dad, como un fenómeno, es resultado del libre albedrío del hombre, por el cuál Dios dio al ser humano la capaci- dad de decidir o elegir libremente entre el bien y el mal, y así mismo, entre la bendición o maldición.[11] Moral objetiva Al conjunto de normas morales se le llama moralidad objetiva, porque estas normas existen como hechos so- ciales independientemente de que un sujeto quiera aca- tarlas o no. Los actos morales provienen del convenci- miento de que el actuar de un individuo siempre se rea- liza por ciertos fines y que todo el que hace algo, lo debe hacer con un fin, a menos que no controle su razón, como ocurre en variadas situaciones. Sin embargo, las realida- des sociológicas sugieren que las personas suelen actuar
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    1.12. MORAL 67 porinercia, costumbre, tradición irrazonada o la llamada «mentalidad de masa».[cita requerida] Opuesto a esta postura de auto-justificación está la acep- tación, por parte del individuo, de su responsabilidad. Usando los valores morales puede convertirse en el artífi- ce de su propio destino o de un mejor destino.[cita requerida] A lo largo de la historia, y de las diferentes culturas, han existido distintas visiones de la moral. Generalmente, la moral es aplicada a campos en los cuales las opciones rea- lizadas por individuos expresan una intención relativa a otros individuos; incluso no miembros de la sociedad. Por lo tanto, existe una disputa académica sobre si la moral puede existir solamente en la presencia de una sociedad o también en un individuo hipotético sin relación con otros. La moralidad se mide también cuando la persona está so- la, no siendo observada por nadie, por ejemplo, en situa- ciones donde se requiere tener mucha integridad. 1.12.4 Dicotomías Morales Autonomía y heteronomía Una concepción de la moralidad puede tender hacia cual- quiera de las posibles direcciones en un campo determi- nado. De hecho, existen morales que recomiendan ciertas restricciones sobre el comportamiento (heteronomía), así como existen morales que recomiendan una autodeter- minación totalmente libre (autonomía) y una variedad de posiciones intermedias. Inmoral y amoral Dentro del concepto de moral surgen otros dos conceptos que son, cada uno a su manera, antónimos y que no deben ser confundidos. Uno es el de «inmoral», el cual hace referencia a todo aquel comportamiento o persona que viola una moral específica o la moral social. Cuando se dice que una persona actúa inmoralmente, se quiere decir que está actuando de forma incorrecta, haciendo mal. Por otra parte, el concepto de «amoral» o amoralidad, ha- ce referencia a una postura en la que las personas se con- sideran carentes de moral, por lo que no consideran que los hechos o actos humanos sean malos o buenos, correc- tos o incorrectos. La mayor defensa de la amoralidad la realiza en el taoísmo, en el cuál se considera que la moral corrompe al ser humano, obligándolo a hacer cosas bue- nas cuando no está preparado y prohibiéndole hacer co- sas malas cuando necesita experimentar para darse cuen- ta de las repercusiones de sus actos.[12] Todo lo «moral», según ellos, implica forzar la naturaleza del ser humano y es fruto de la desconfianza y el miedo a los demás, a lo que puedan hacer si no están sometidos al estricto go- bierno de unas leyes que rijan su comportamiento.[13] El filósofo Maximiliano Korstanje enfatiza en el hecho que la postmodernidad ha destruido los límites morales de la sociedad, negando el perdón como forma relacional en- tre los individuos. Desde una perspectiva, las sociedades postmodernas necesitan “demonizar” a las religiones para poder establecer marcas simbólicas sobre los desviados. De esa forma, los valores de los bienes producidos ad- quieren mayor valor. No importa cuan arrepentida este una persona, la moral “orgánica” es por naturaleza prag- mática, y considera los efectos de los actos en lugar de las voluntades. Un acto malo es simplemente aquel que resulta en un mal sobre una persona, sin evaluar la inten- ción del victimario. Los pragmatistas sugieren una visión simplista de la moral, donde el perdón se corresponde con un permiso para seguir actuando mal. Korstanje entiende que en las sociedades sedentarias el perdón es vital para mantener unida a la sociedad, y que sin él, las relaciones se subvierten hacia el mercado, el cual monopoliza una nueva forma ética a la cual llama “moral orgánica”. El mercado busca optimizar las ganancias reduciendo cos- tos, y su forma de comprender la moral va en igual direc- ción. Se evidencia (por los medios de comunicación) todo “desvio” para aumentar el consumo, y aquellas industrias asociadas a la protección y/o seguridad.[14] 1.12.5 La moral en diferentes escuelas política-filosóficas Hay diversas posturas que proponen la naturaleza de las normas éticas, algunas de las cuales se citan en el esquema siguiente: • Sociologismo: Esta concepción defiende que las normas morales se originan en la sociedad y de ella reciben la fuerza y el vigor para imponerse a los in- dividuos. • Marxismo: En su último escrito económico, las Glosas a Wagner, Marx comienza diciendo: «Yo no parto del hombre, sino de un periodo social dado». Con esto estaba significando que, según lo ha veni- do demostrado la historia como criterio de verdad, en cuanto a las distintas concepciones y formas del comportamiento humano, la ética no es una catego- ría social cuyos contenidos normativos sean de va- lidez práctica (moral) absoluta, universal y eterna, como ha pretendido Kant con su imperativo categó- rico, sino que esos contenidos están sujetos al relati- vismo histórico de los distintos sistemas de vida que los seres humanos divididos en clases fueron adop- tando en distintos períodos de su existencia como especie, desde que superaron la barbarie. Así, para Marx, hay una moral y un tipo de ser humano co- rrespondiente a cada período de la historia, en tanto prehistoria del ser humano genérico liberado de to- da necesidad exterior, natural o social, que es lo que se está gestando en la moral de los comunistas. Tal como sucede en la base o estructura material de la sociedad, donde los distintos modos de producción configuran sus respectivas formaciones sociales que
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    68 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. hasta ahora han correspondido a otras tantas etapas o periodos del desarrollo de las fuerzas productivas, asimismo, las distintas superestructuras éticas, mo- rales, jurídicas, ideológicas y políticas, fueron la ex- presión periódicamente cambiante de los intereses de las distintas clases dominantes al interior de cada una de las formaciones sociales que han venido con- figurando la progresiva periodización característica en lo económico-social, político, moral y cultural de los seres humanos a través de la historia. • Historicismo: Esta posición proclama que, a lo lar- go de la Historia y según un ritmo variable, la sensi- bilidad vital de unas generaciones es sustituida por la de otras y, de acuerdo con este proceso, al mismo tiempo que unos principios cobran vigencia, otros desaparecen. • Teologismo: Esta corriente propugna que las nor- mas morales tienen origen determinado por Dios. Podemos encontrar una postura teológica, con re- lativa frecuencia, en los pueblos primitivos, por ejemplo, en el pueblo de Israel, en el pueblo judeocristiano y la moral de los profetas, en diversas regiones antiguas del Medio Oriente. • Teoría de la ley natural: Existe una amplia plura- lidad de teorías que fundamentan sus opiniones éti- cas y las normas morales en la ley natural. De entre ellas, sin duda alguna, la más importante es la teoría escolástica, según la cual todas las personas poseen una idéntica naturaleza, que es la naturaleza huma- na. Ésta guarda una profunda relación de orden con el resto de los seres y, sobre todo, con Dios. • Relativismo moral: Una postura filosófica que tiene mucha aceptación es la que acepta el relativismo de la moral, por lo cual niega la existencia de una moral objetiva, impuesta por la voluntad de Dios o por la vigencia de leyes naturales, sino que supone que se trataría de algo puramente convencional asociado a las diferentes culturas, creencias y épocas. • Objetivismo: Esta postura filosófica afirma que la única forma de alcanzar la moralidad es por medio del uso de la razón y la aceptación de la realidad en forma objetiva, independiente de la percepción del ser humano. • Anarquismo: La Moral Anarquista, para Piotr Kro- potkin pasa por el principio de igualdad, del cual se extrae la conocida frase “Tratar a los demás como uno quiere ser tratado”. “Además, ese principio de tratar a los demás como uno quiere ser tratado, ¿qué es sino el genuino principio de la igualdad, el principio fundamental de la Anarquía? ¿Y cómo puede uno llegar a creerse anarquista sin ponerlo en práctica?(...) Y la igualdad es la equidad.Llamándonos anarquistas declaramos por adelantado que renunciamos a tratar a los demás como nosotros no quisiéramos ser tratados por ellos; que no toleramos ya la desigualdad, lo cual permitiría a alguno de entre nosotros ejercitar la vio- lencia o la astucia o la habilidad del modo que nos des- agradaría a nosotros mismos. Pero la igualdad en todo –sinónimo de equidad– es la anarquía misma. ¡Al dia- blo el oso blanco que se abroga el derecho de engañar la sencillez de los otros! No lo queremos y lo suprimimos por necesidad. No es únicamente a esa trinidad abstracta de Ley, Religión y Autoridad a la que declaramos la gue- rra.Siendo anarquistas, declaramos la guerra al cúmulo de embustes, de astucia, de explotación, de depravación, de vicio, en una palabra de desigualdad, que han vertido en los corazones de todos nosotros. Declaramos la guerra a su manera de obrar y pensar. El gobernado, el engañado, el explotado, la prostituta, etc., hieren ante todo nuestros sentimientos de igualdad. En el nombre de la Igualdad, no queremos ya ni prostitutas, ni explotados, ni engañados, ni gobernados.”[15] 1.12.6 Iconografía Los atributos más ordinarios de la moral son un libro, un freno y una regla. Suele pintársela con un vestido blanco, indicio de la inocencia o de las costumbres puras y arre- gladas y algunas veces, bajo la figura de la diosa Minerva, con su casco coronado de un mochuelo, símbolo de la cordura.[3] 1.12.7 Véase también • Bien • Ética • Ética laica • Moral sin religión • Teología moral • Teología moral católica 1.12.8 Referencias [1] Holbach, Paul Henry Thiry,, Baron d' (1812,) “La moral universal o los deberes del hombre fundados en su natu- raleza, 1: Teoría de la moral”, Tmpr. I. Collado, pág 1. [2] Wayne Weiten (2008), “Psicología: Temas Y Variacio- nes”, Edamsa, México, pág 447 [3] Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (Espa- ña, 1906-1914). [4] KantFundamentación de la metafisica de las costumbres isbn:9788430943296 [5] Pilar Fernández de Córdova (2006) “30 lecciones de ini- ciación filosófica”, Universidad de La Sabana, pág 341
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    1.13. AUTOESTIMA 69 [6]Juan Luis Lorda (1994), “Moral. El arte de vivir”, Palabra, pág 236 [7] Romanos 2:13-16 [8] William Newell (1984), “Romanos: Versículo por ver- sículo”, Editorial Portavoz, Abril 1, págs 58-59 [9] Aurelio Fernández (1995), “Teología Moral”, Palabra, Oct 1, pág 174 [10] Aurelio Fernández (1995), “Compendio de Teología Mo- ral”, Palabra, Enero 1, pág 40-41. [11] Deuteronomio 30:19 [12] Ruda, O. J., & Rivard, J. (1987). La unidad gnoseológica entre filosofía taoista y medicina tradicional china. Revista de filosofía de la Universidad de Costa Rica, (61), 9-16. [13] Korstanje, M. (2014). El miedo político bajo el prisma de Hannah Arendt. Revista SAAP, 8(1), 99-126. [14] Korstanje, M. E. (2014). LA MORAL ORGÁNICA: Cuando el pecado no tiene perdón. Eikasia: revista de fi- losofía, (58), 79-102. [15] Kropotkin, Piotr. La Moral Anarquista. p. 36. ISBN 978- 987-1523-00-9. 1.12.9 Bibliografía • FERRATER MORA, José: Diccionario de filosofía. Madrid: Ariel. ISBN 84-344-0503-2.1985 • LÓPEZ MEDINA A. M., y J. J. ABAD PASCUAL: Filosofía I. EE. UU.: McGraw-Hill. ISBN 84-481- 1729-8. • Aristóteles. Ética a Nicómaco. • Cortina, Adela (1986). Ética mínima. • MacIntyre, Alasdair (2006). Historia de la ética. ISBN 978-84-493-1930-3. • Zavadivker, Nicolás (2004). Una ética sin funda- mentos. • Maliandi, Ricardo (2004). Ética: conceptos y proble- mas. • Rachels, James (2007). Introducción a la filosofía moral. • Savater, Fernando (1991). Ética para Amador. • Nietzsche, Friedrich (1887). La genealogía de la moral. • Nietzsche, Friedrich (1886). Más allá del bien y del mal. 1.12.10 Enlaces externos • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre moral.Wikcionario • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Moral. Wikiquote 1.13 Autoestima Pirámide de Maslow: Jerarquía de las necesidades humanas postulada por Abraham Maslow. La autoestima es un conjunto de percepciones, pensa- mientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de com- portamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nues- tra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de nosotros mismos.[1] La importancia de la autoestima estriba en que concier- ne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nues- tra manera de estar, de actuar en el mundo y de relacio- narnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima.[1] Abraham Maslow, en su jerarquía de las necesidades hu- manas, describe la necesidad de aprecio, que se divide en dos aspectos, el aprecio que se tiene uno mismo (amor propio, confianza, pericia, suficiencia, etc.), y el respeto y estimación que se recibe de otras personas (reconoci- miento, aceptación, etc.). [2] La expresión de aprecio más sana según Maslow es la que se manifiesta «en el respeto que le merecemos a otros, más que el renombre, la cele- bridad y la adulación».[3] Carl Rogers, máximo exponente de la psicología huma- nista, expuso que la raíz de los problemas de muchas per- sonas es que se desprecian y se consideran seres sin valor
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    70 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. e indignos de ser amados; de ahí la importancia que le concedía a la aceptación incondicional del cliente.[1] En efecto, el concepto de autoestima se aborda desde enton- ces en la escuela humanista como un derecho inalienable de toda persona, sintetizado en el siguiente «axioma»: Todo ser humano, sin excepción, por el me- ro hecho de serlo, es digno del respeto incon- dicional de los demás y de sí mismo; merece estimarse a sí mismo y que se le estime.[1] Todos tenemos una imagen mental de quiénes somos, qué aspecto tenemos, en qué somos buenos y cuáles son nues- tros puntos débiles. Nos formamos esa imagen a lo largo del tiempo, empezando en nuestra infancia. El término autoimagen se utiliza para referirse a la imagen mental que una persona tiene de sí misma. Gran parte de nuestra autoimagen se basa en nuestras interacciones con otras personas y nuestras experiencias vitales.[4] Esta imagen mental (nuestra autoimagen) contribuye a nuestra auto- estima. En virtud de este razonamiento, incluso los seres humanos más viles merecen un trato humano y considerado. Esta actitud, no obstante, no busca entrar en conflicto con los mecanismos que la sociedad tenga a su disposición para evitar que unos individuos causen daño a otros—sea del tipo que sea—.[1] El concepto de autoestima varía en función del para- digma psicológico que lo aborde (psicología humanista, psicoanálisis, o conductismo). Desde el punto de vista del psicoanálisis, la autoestima está íntimamente relacionada con el desarrollo del ego; [2] , por otro lado, el conductismo se centra en conceptos tales como «estímulo», «respues- ta», «refuerzo», «aprendizaje», con lo cual el concepto holístico de autoestima no tiene sentido. La autoestima es además un concepto que ha traspasado frecuentemente el ámbito exclusivamente científico para formar parte del lenguaje popular. El budismo considera al ego una ilusión de la mente, de tal modo que la autoestima, e incluso el alma, son también ilusiones; el amor y la compasión hacia todos los seres con sentimientos y la nula consideración del ego, constituyen la base de la felicidad absoluta. En palabras de Buda, «no hay un camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino».[5] 1.13.1 Fundamentos de la autoestima La capacidad de desarrollar una confianza y un respeto saludables por uno mismo es propia de la naturaleza de los seres humanos, ya que el solo hecho de poder pensar constituye la base de su suficiencia, y el único hecho de estar vivos es la base de su derecho a esforzarse por conse- guir felicidad. Así pues, el estado natural del ser humano debería corresponder a una autoestima alta. Sin embar- go, la realidad es que existen muchas personas que, lo reconozcan o no, lo admitan o no, tienen un nivel de au- toestima inferior al teóricamente natural.[6] Ello se debe a que, a lo largo del desarrollo, y a lo largo de la vida en sí, las personas tienden a apartarse de la auto- conceptualización [y conceptualización] positivas, o bien a no acercarse nunca a ellas; los motivos por los que esto ocurre son diversos, y pueden encontrarse en la influencia negativa de otras personas, en un autocastigo por haber faltado a los valores propios [o a los valores de su grupo social], o en un déficit de comprensión o de compasión por las acciones que uno realiza[6] [y, por extensión, de las acciones que realizan los demás]. John Powell, conocido divulgador de psicología,[7] confiesa en uno de sus libros que, cuando alguien le alaba sinceramente, él, en lugar de atenuar sus propios méritos, como suele hacerse, responde: «extiéndase, por favor, extiéndase». Respuesta que, por insólita, suele hacer reír a la audiencia cuando se cuenta en público. Y también hace pensar.[1] José-Vicente Bonet 1.13.2 Grados de autoestima La autoestima es un concepto gradual. En virtud de ello, las personas pueden presentar en esencia uno de tres es- tados: • Tener una autoestima alta equivale a sentirse con- fiadamente apto para la vida, o, usando los términos de la definición inicial, sentirse capaz y valioso; o sentirse aceptado como persona.[6] • Tener una autoestima baja es cuando la persona no se siente en disposición para la vida; sentirse equi- vocado como persona.[6] • Tener un término medio de autoestima es osci- lar entre los dos estados anteriores, es decir, sen- tirse apto e inútil, acertado y equivocado como persona, y manifestar estas incongruencias en la conducta —actuar, unas veces, con sensatez, otras, con irreflexión—-, reforzando, así, la inseguridad.[6] En la práctica, y según la experiencia de Nathaniel Bran- den, todas las personas son capaces de desarrollar la au- toestima positiva, al tiempo que nadie presenta una auto- estima totalmente sin desarrollar. Cuanto más flexible es la persona, tanto mejor resiste todo aquello que, de otra forma, la haría caer en la derrota o la desesperación.[6] Escalera de la autoestima Auto reconocimiento: Es reconocerse a sí mismo, reco- nocer las necesidades, habilidades, potencialidades y de- bilidades, cualidades corporales o psicológicas, observar sus acciones, como actúa, por qué actúa y qué siente.
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    1.13. AUTOESTIMA 71 Autoaceptación: Es la capacidad que tiene el ser hu- mano de aceptarse como realmente es, en lo físico, psi- cológico y social; aceptar cómo es su conducta consigo mismo y con los otros. Es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, como forma de ser y sentir. Por auto aceptación se entiende: 1. El reconocimiento responsable, ecuánime y sereno de aquellos rasgos físicos y psíquicos que nos li- mitan y empobrecen, así como de aquellas con- ductas inapropiadas y/o erróneas de las que somos autores.[1] 2. La consciencia de nuestra dignidad innata como per- sonas que, por muchos errores o maldades que per- petremos, nunca dejaremos de ser nada más y nada menos que seres humanos falibles.[1] En palabras de Albert Ellis: 'Autoaceptación' quiere decir que la persona se acepta a sí misma plenamente y sin condiciones, tanto si se comporta como si no se comporta inteligente, correcta o compe- tentemente, y tanto si los demás le conceden como si no le conceden su aprobación, su respeto y su amor.[1] Albert Ellis Auto valoración: Refleja la capacidad de evaluar y valo- rar las cosas que son buenas de uno mismo, aquellas que le satisfacen y son enriquecedoras, le hacen sentir bien, le permiten crecer y aprender. Es buscar y valorar todo aquello que le haga sentirse orgulloso de sí mismo. Auto respeto: Expresar y manejar en forma conveniente sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse. El respeto por sí mismo es la sensación de considerarse merecedor de la felicidad, es tratarse de la mejor forma posible, no permitir que los demás lo traten mal; es el con- vencimiento real de que los deseos y las necesidades de cada uno son derechos naturales, lo que permitirá poder respetar a los otros con sus propias individualidades. Auto superación: Si la persona se conoce es consciente de sus cambios, crea su propia escala de valores, desarro- lla y fortalece sus capacidades y potencialidades, se acep- ta y se respeta; está siempre en constante superación, por lo tanto, tendrá un buen nivel de autoestima, generando la capacidad para pensar y entender, para generar, elegir y tomar decisiones y resolver asuntos de la vida cotidiana, escuela, amigos, familia, etc. Es una suma de pequeños logros diarios. Auto eficacia y auto dignidad La autoestima tiene dos aspectos interrelacionados:[8] 1. Un sentido de ganador y de poder salir adelante (auto eficacia). 2. Un sentido de mérito personal (auto dignidad). Auto eficacia: confiar en el funcionamiento de mi men- te, capacidad de pensar, en los procesos por los cuales juzgo, elijo, decido; confianza en la capacidad de com- prender los hechos de la realidad que entran en la esfera de mis intereses y necesidades; confianza conocedora en uno mismo. Auto dignidad: seguridad de mi valor; una actitud afir- mativa hacía mi derecho de vivir y felicidad. Auto eficacia y auto dignidad son los pilares duales de la autoestima. La falta de alguno de ellos afecta enorme- mente; representan la esencia del autoestima. Los tres Estados de la Autoestima Esta clasificación propuesta por Martín Ross[9] distingue tres estados de la Autoestima en comparación con las ha- zañas (triunfos, honores, virtudes) y las anti-hazañas (de- rrotas, vergüenzas, etc.) de la persona. Autoestima Derrumbada Cuando la persona no se considera apreciable. Puede estar tapada por una derrota o vergüenza o situación que la vive como tal y se da el nombre de su anti-hazaña. Por ejemplo si considera que pasar de cierta edad es una anti-hazaña, se auto define con el nombre de su anti- hazaña y dice “soy un viejo”. Se tiene lástima. Se auto-insulta. Se lamenta. Puede que- dar paralizado con su tristeza. Autoestima Vulnerable El individuo se quiere a sí mismo y tiene una buena imagen de sí. Pero su Auto- estima es demasiado frágil a la posible llegada de anti- hazañas (derrotas, vergüenzas, motivos de desprestigio) y por eso siempre está nervioso y utiliza mecanismos de defensa. Un típico mecanismo de protección de quienes tienen Autoestima Vulnerable consiste en evitar tomar decisiones: en el fondo se tiene demasiado miedo a tomar la decisión equivocada (anti-hazaña) ya que esto podría poner en peligro su Autoestima vulnerable. Muchos denominados fanfarrones tendrían Autoestima Sostenida, que consiste en un tipo de Autoestima Vulne- rable por el cual la persona sostiene su Autoestima de al- guna hazaña en particular -como puede ser éxitos o rique- zas o poder o belleza o méritos- o de una imagen de su- perioridad que cuesta mantener. Aunque se muestra muy seguro de sí mismo, puede ser justamente lo contrario: la aparente seguridad solamente demuestra el miedo a las anti-hazañas (fracasos,derrotas, vergüenzas) y la fragili- dad de la Autoestima. Trata de echar culpas para proteger su imagen de sí de si-
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    72 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. tuaciones que la pondrían en riesgo. Emplea mecanismos de defensa tales como tratar de perder para demostrar que no le importa una derrota ( proteger a su orgullo de esa derrota). Es envidioso aunque no puede asumir su envi- dia. Autoestima Fuerte Tiene una buena imagen de sí y fortaleza para que las anti-hazañas no la derriben. Me- nor miedo al fracaso. Son las personas que se ven hu- mildes, alegres, y esto demuestra cierta fortaleza para no presumir de las hazañas y no tenerle tanto miedo a las anti-hazañas. Puede animarse a luchar con todas sus fuer- zas para alcanzar sus proyectos porque, si le sale mal, eso no compromete su Autoestima. Puede reconocer un error propio justamente porque su imagen de si es fuerte y es- te reconocimiento no la compromete. Viven con menos miedo a la pérdida de prestigio social y con más felicidad y bienestar general, etc. Sin embargo, ninguna Autoestima es indestructible, y por situaciones de la vida o circunstancias, se puede caer de aquí y desembocar a cualquier otro de los estados de la Autoestima.[2] 1.13.3 Importancia de la autoestima posi- tiva Es imposible la salud psicológica, a no ser que lo esencial de la persona sea fundamental- mente aceptado, amado y respetado por otros y por ella misma.[1] Abraham Maslow La autoestima permite a las personas enfrentarse a la vi- da con mayor confianza, benevolencia y optimismo, y por consiguiente alcanzar más fácilmente sus objetivos y autorrealizarse.[6] Permite que uno sea más ambicioso respecto a lo que es- pera experimentar emocional, creativa y espiritualmente. Desarrollar la autoestima es ampliar la capacidad de ser felices; la autoestima permite tener el convencimiento de merecer la felicidad.[6] Comprender esto es fundamental, y redunda en benefi- cio de todos, pues el desarrollo de la autoestima positiva aumenta la capacidad de tratar a los demás con respe- to, benevolencia y buena voluntad, favoreciendo así las relaciones interpersonales enriquecedoras y evitando las destructivas.[6] El amor a los demás y el amor a nosotros mismos no son alternativas opuestas. Todo lo contrario, una actitud de amor hacia sí mismos se halla en todos aquellos que son capaces de amar a los demás. Erich Fromm Permite la creatividad en el trabajo, y constituye una condición especialmente crítica para la profesión docente.[10][n. 1] José-Vicente Bonet,[11] en su libro Sé amigo de ti mismo: manual de autoestima, recuerda que la importancia de la autoestima es algo evidente: La importancia de la autoestima se aprecia mejor cuando cae uno en la cuenta de que lo opuesto a ella no es la heteroestima, o estima de los otros, sino la desestima propia, rasgo característico de ese estado de suma infelicidad que llamamos «depresión». Las personas que realmente se desestiman, se menosprecian, se malquieren..., no suelen ser felices, pues no puede uno desentenderse u olvidarse de sí mismo.[1] José-Vicente Bonet 1.13.4 Escala de Autoestima de Rosenberg Rosenberg entiende a la autoestima como un fenómeno actitudinal creado por fuerzas sociales y culturales. La autoestima se crea en un proceso de comparación que in- volucra valores y discrepancias. El nivel de autoestima de las personas se relaciona con la percepción del sí mismo en comparación con los valores personales. Estos valores fundamentales han sido desarrollados a través del proceso de socialización. En la medida que la distancia entre el si mismo ideal y el si mismo real es pequeña, la autoestima es mayor. Por el contrario, cuanto mayor es la distancia, menor será la autoestima, aun cuando la persona sea vista positivamente por otros. La autoestima es un constructo de gran interés clínico por su relevancia en los diversos cuadros psicopatológicos, así como por su asociación con la conducta de búsqueda de ayuda psicológica, con el estrés y con el bienestar general. (Vázquez,Jiménez & Vázquez, 2004.) Muy particularmente se ha asociado con cuadros como la depresión, los trastornos alimentarios, los trastornos de personalidad, la ansiedad, y la fobia social. Asimismo se ha señalado que el nivel de autoestima es un excelente predictor de la depresión. El estudio de la autoestima es, por tanto, un aspecto esen- cial en la investigación psicopatológica, siendo de interés la disponibilidad de instrumentos adecuadamente valida- dos para su evaluación. La Escala de Autoestima de Rosenberg es una de las es- calas más utilizadas para la medición global de la autoes- tima. Desarrollada originalmente por Rosenberg (1965) para la evaluación de la autoestima en adolescentes, in- cluye diez ítems cuyos contenidos se centran en los senti- mientos de respeto y aceptación de si mismo/a. La mitad de los ítems están enunciados positivamente y la otra mi-
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    1.13. AUTOESTIMA 73 tadnegativamente(ejemplos, sentimiento positivo: " creo que tengo un buen número de cualidades " sentimiento negativo: " siento que no tengo muchos motivos para sen- tirme orgulloso de mi” ). Es un instrumento unidimensio- nal que se contesta en una escala de 4 alternativas, que va desde " muy de acuerdo” a " muy en desacuerdo”. 1.13.5 Sexismo y autoestima El sexismo (juzgar el propio sexo como superior) puede perjudicar gravemente la autoestima, sobre todo la de las niñas y los niños.[8] 1.13.6 Falsos estereotipos La autoestima no tiene nada que ver con la cultura, la clase so- cial, los bienes materiales o incluso el éxito. En los países civili- zados y ricos, y específicamente en las sociedades capitalistas, es frecuente sentirse «incompleto», peor que otros. El propio sistema fuerza a la gente a sentirse así. La comodidad no es autoestima A una persona con la autoestima baja —o «equivocada», según la terminología de Branden—, cualquier estímulo positivo, a lo más que podrá llegar, será a hacerla sen- tir cómoda o, a lo sumo, mejor con respecto a sí misma únicamente durante un tiempo.[6] Por lo tanto, los bienes materiales, o las relaciones sexuales, o el éxito, o el as- pecto físico, por sí solos, producirán sobre esa persona comodidad, o bien un falso y efímero desarrollo de la au- toestima, pero no potenciarán realmente la confianza y el respeto hacia uno mismo. La autoestima no es competitiva ni comparativa Paradójicamente, la mayoría de las personas buscan la au- toconfianza y el autorrespeto fuera de sí mismas, motivo por el cual están abocadas al fracaso. Según Nathaniel Branden, «la autoestima se comprende mejor como una suerte de logro espiritual o mental, es decir, como una victoria en la evolución de la conciencia». Así, la auto- estima proporciona serenidad espiritual, la cual a su vez permite a las personas disfrutar de la vida.[6] El estado de una persona que no está en guerra ni consigo misma ni con los demás es una de las características más significativas de una autoestima sana. Nathaniel Branden La verdadera autoestima no se expresa mediante la au- toglorificación a expensas de los demás, o por medio del afán de ser superior a otras personas o de rebajarlas para elevarse uno mismo. La arrogancia, la jactancia y la so- brevaloración de las propias capacidades revelan una au- toestima equivocada, y no un exceso de autoestima.[6][1] La autoestima es la base fundamental para que el ser hu- mano desarrolle al máximo sus capacidades, es el punto de partida para el desarrollo positivo de las relaciones hu- manas, del aprendizaje, de la creatividad y de la respon- sabilidad personal.[12] La autoestima no es narcisismo Un error común consiste en pensar que el amor a uno mismo es equivalente al narcisismo. Sin embargo, el nar- cisismo es un síntoma de baja autoestima, lo cual significa desamor por uno mismo. Una persona con una autoestima saludable se acepta y ama a sí misma incondicionalmente. Conoce sus virtudes, pero también sus defectos. A pesar de ello, es capaz de aceptar tanto las virtudes como los defectos y vivir amándose a sí misma. Por el contrario, una persona narcisista no es capaz de conocer y/o acep- tar sus defectos, que siempre trata de ocultar, al tiempo que intenta amplificar sus virtudes ante los demás para, en el fondo, tratar de convencerse a sí misma de que es una persona de valor y tratar de dejar de sentirse culpable por sus defectos.
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    74 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.13.7 Indicadores de autoestima Indicios positivos de autoestima (Adaptados de D.E. Hamachek, Encounters with the Self, Rinehart, Nueva York, 1971). La persona que se autoestima suficientemente:[1] 1. Cree con firmeza en ciertos valores y principios, y está dispuesta a defenderlos incluso aunque encuen- tre oposición. Además, se siente lo suficientemente segura de sí misma como para modificarlos si la ex- periencia le demuestra que estaba equivocada. 2. Es capaz de obrar según crea más acertado, confian- do en su propio criterio, y sin sentirse culpable cuan- do a otros no les parezca bien su proceder. 3. No pierde el tiempo preocupándose en exceso por lo que le haya ocurrido en el pasado ni por lo que le pueda ocurrir en el futuro. Aprende del pasado y proyecta para el futuro, pero vive con intensidad el presente. 4. Confía plenamente en su capacidad para resolver sus propios problemas, sin dejarse acobardar fácilmente por fracasos y dificultades. Y, cuando realmente lo necesita, está dispuesta a pedir la ayuda de otros. 5. Como persona, se considera y siente igual que cual- quier otro; ni inferior, ni superior; sencillamente, igual en dignidad; y reconoce diferencias en talentos específicos, prestigio profesional o posición econó- mica. 6. Da por sentado que es interesante y valiosa para otras personas, al menos para aquellos con los que mantiene amistad. 7. No se deja manipular, aunque está dispuesta a cola- borar si le parece apropiado y conveniente. 8. Reconoce y acepta en sí misma diferentes senti- mientos y pulsiones, tanto positivos como negativos, y está dispuesta a revelárselos a otra persona, si le parece que vale la pena y así lo desea. 9. Es capaz de disfrutar con una gran variedad de acti- vidades. 10. Es sensible a los sentimientos y necesidades de los demás; respeta las normas sensatas de convivencia generalmente aceptadas, y entiende que no tiene de- recho —ni lo desea— a medrar o divertirse a costa de otros. [2] Indicios negativos de autoestima (Adaptados de J. Gill, Indispensable Self-Esteem, en Hu- man Development, vol. 1, 1980). La persona con autoestima deficiente suele manifestar al- gunos de los siguientes síntomas:[1] • Autocrítica rigorista, tendente a crear un estado habitual de insatisfacción con- sigo misma. • Hipersensibilidad a la crítica, que la hace sentirse fácilmente atacada y a experimentar resentimientos pertinaces contra sus críticos. • Indecisión crónica, no tanto por falta de información, sino por miedo exagerado a equivocarse. • Deseo excesivo de complacer: no se atreve a decir «no», por temor a desagra- dar y perder la benevolencia del peticio- nario. • Perfeccionismo, o autoexigencia de ha- cer «perfectamente», sin un solo fallo, casi todo cuanto intenta; lo cual puede lle- varla a sentirse muy mal cuando las cosas no salen con la perfección exigida. • Culpabilidad neurótica: se condena por conductas que no siempre son objetiva- mente malas, exagera la magnitud de sus errores y delitos y/o los lamenta indefi- nidamente, sin llegar a perdonarse por completo • Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar aun por cosas de poca importancia; propia del supercrítico a quien todo le sienta mal, to- do le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface. • Tendencias defensivas, un negativo ge- neralizado (todo lo ve negro: su vida, su futuro y, sobre todo, su sí mismo) y una inapetencia generalizada del gozo de vi- vir y de la vida misma. [2] Repercusión de los desequilibrios de autoestima en adolescentes Los desequilibrios de autoestima pueden presentarse de formas como las siguientes:[13] Trastornos psicológicos: • Ideas de suicidio. • Falta de apetito. • Pesadumbre. • Poco placer en las actividades (anhedonia). • Pérdida de la visión de un futuro.
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    1.13. AUTOESTIMA 75 •Estado de ánimo triste, ansioso o vacío persistente. • Desesperanza y pesimismo. • Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo. • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar deci- siones. • Trastornos en el sueño. • Inquietud, irritabilidad. • Dolores de cabeza. • Trastornos digestivos y náuseas. Trastornos afectivos: • Dificultad para tomar decisiones. • Enfoque vital derrotista. • Miedo. • Ansiedad. • Irritabilidad. Trastornos intelectuales: • Mala captación de estímulos. • Mala fijación de los hechos de la vida cotidiana. • Dificultad de comunicación. • Autodevaluación (baja autoestima) • Incapacidad de enfrentamiento. • Ideas o recuerdos repetitivos molestos. Trastornos de conducta: • Descuido de las obligaciones y el aseo personal. • Mal rendimiento en las labores. • Tendencia a utilizar sustancias nocivas. Trastornos somáticos: • Insomnio. • Inquietud en el sueño. • Anorexia. • Bulimia. • Vómitos. • Tensión en músculos de la nuca. • Enfermedades del estómago. • Alteraciones en la frecuencia del ritmo cardíaco. • Mareos. • Náuseas. 1.13.8 Breve reseña histórica • La autoestima, como vivencia psíquica, ha acompa- ñado al ser humano desde sus comienzos.[1] • El constructo psicológico de autoestima (o autoconcepto) se remonta a William James, a fina- les del siglo XIX, quien, en su obra Los Principios de la Psicología, estudiaba el desdoblamiento de nuestro «Yo-global» en un «Yo-conocedor» y un «Yo-conocido». Según James, de este desdobla- miento, del cual todos somos conscientes en mayor o menor grado, nace la autoestima.[1] • Ya entrado el siglo XX, la influencia inicial de la psicología conductista minimizó el estudio intros- pectivo de los procesos mentales, las emociones y los sentimientos, reemplazándolo por el estu- dio objetivo mediante métodos experimentales de los comportamientos observados en relación con el medio. El conductismo situaba al ser humano co- mo un animal sujeto a reforzadores, y sugería situar a la propia psicología como una ciencia experimen- tal similar a la química o a la biología. Como con- secuencia, se descuidó durante bastante tiempo el estudio sistemático de la autoestima, que era consi- derada una hipótesis poco susceptible de medición rigurosa.[1] • A mediados del siglo XX, y con la psicología feno- menológica y la psicoterapia humanista, la autoes- tima volvió a cobrar protagonismo y tomó un lugar central en la autorrealización personal y en el tra- tamiento de los trastornos psíquicos. Se empezó a contemplar la satisfacción personal y el tratamiento psicoterapéutico, y se hizo posible la introducción de nuevos elementos que ayudaban a comprender los motivos por los que las personas tienden a sentir- se poco valiosas, desmotivadas e incapaces de em- prender por ellas mismas desafíos.[1] • Carl Rogers, máximo exponente de la psicología hu- manista, expuso su teoría acerca de la aceptación y autoaceptación incondicional como la mejor forma de mejorar la autoestima. • Robert B. Burns considera que la autoestima es el conjunto de las actitudes del individuo hacia sí mismo. El ser humano se percibe a nivel sensorial; piensa sobre sí mismo y sobre sus comportamientos; se evalúa y los evalúa. Consecuentemente, siente emociones relacionadas consigo mismo. Todo ello evoca en él tendencias conductuales dirigidas hacia sí mismo, hacia su forma de ser y de comportar- se, y hacia los rasgos de su cuerpo y de su carácter, y ello configura las actitudes que, globalmente, lla- mamos autoestima. Por lo tanto, la autoestima, para Burns, es la percepción evaluativa de uno mismo. En
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    76 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. sus propias palabras: «la conducta del individuo es el resultado de la interpretación peculiar de su medio, cuyo foco es el sí mismo».[1] • Investigadores como Coopersmith (1967), Brink- man et al. (1989), López y Schnitzler (1983), Ro- semberg y Collarte, si bien exponen conceptualiza- ciones de la autoestima diferentes entre sí, coinciden en algunos puntos básicos, como que la autoestima es relevante para la vida del ser humano y que cons- tituye un factor importante para el ajuste emocional, cognitivo y práctico de la persona.[10] Agrupando las aportaciones de los autores citados, se obtendría una definición conjunta como la siguiente: La autoestima es una competencia especí- fica de carácter socio-afectivo que constituye una de las bases mediante las cuales el sujeto realiza o modifica sus acciones. Se expresa en el individuo a través de un proceso psicológi- co complejo que involucra a la percepción, la imagen, la estima y el autoconcepto que éste tiene de sí mismo. En este proceso, la toma de conciencia de la valía personal se va constru- yendo y reconstruyendo durante toda la vida, tanto a través de las experiencias vivenciales del sujeto, como de la interacción que éste tie- ne con los demás y con el ambiente.[10] 1.13.9 La autoestima en el mundo real En la práctica, la autoestima, al depender en parte de la heteroestima, se ve intensamente influida por las condi- ciones sociales.[14] El concepto que una persona tiene de sí misma y de los demás, y lo que una persona siente por sí misma y por los demás, son la base de las relaciones humanas, y por lo tanto, decisivos para las contingen- cias del ser humano. Lejos del concepto ideal de autoesti- ma que la psicología humanista propugna, desligada com- pletamente del ego, las personas normalmente conviven con éste, debiendo lidiar continuamente con sus conse- cuencias, o, dicho de otro modo, el altruismo puro, salvo en personas de gran bondad y dedicadas íntegramente al desarrollo espiritual, raramente se encuentra. La cultura, la política, la economía, la sociedad, la historia misma, están determinadas por la autoestima de las personas, y al mismo tiempo son determinantes. Nada escapa a la in- fluencia de la autoestima, ni siquiera la propia concepción de la autoestima. Por ello, y para evitar confusiones, debe- rá valorarse el concepto de autoestima de forma diferente según cada ideología. En otras palabras, la autoestima es la suma de la confianza y el respeto por uno mismo. Refleja el juicio implícito que cada uno hace de su habilidad para enfrentar los desafíos de la vida (para comprender y superar los problemas) y de su derecho a ser feliz (respetar y defender sus intereses y necesidades) [15] El concepto capitalista de la autoestima: críticas y controversia El concepto de autoestima, tal como se entiende en la sociedad norteamericana, donde, con fundamentos psicoanalíticos, se rinde culto al ego y se admite en gran medida el narcisismo (incluso se habla de «nar- cisismo saludable»),[16] ha sido criticado desde dife- rentes campos, y especialmente por figuras como el Dalái Lama, Carl Rogers, Paul Tillich y Alfred Korzybs- ki.[17][18][19][20][21] Tal vez las críticas teóricas y operativas más duras pro- vengan del psicólogo estadounidense Albert Ellis, quien en numerosas ocasiones ha calificado la filosofía de la au- toestima como esencialmente autofrustrante y destructi- va en última instancia.[22] Ellis considera que, aunque la propensión y tendencia del ser humano hacia el ego es in- nata, la filosofía de la autoestima aparece en un análisis definitivo como irreal, ilógica y destructiva para el indi- viduo y para la sociedad, proporcionando más daño que beneficio. Cuestiona los fundamentos y la utilidad de la fuerza del ego, y afirma que la autoestima está basada en premisas definitorias arbitrarias, y sobre un pensamien- to sobre-generalizado, perfeccionista y ostentoso.[22] Ellis agrega que los seres humanos tienen una fuerte tenden- cia a evaluarse o juzgarse, no tienen por qué hacerlo, y se comportan de forma irracional cuando lo hacen; pues simplemente podrían aceptar su existencia “como exis- to, prefiero seguir vivo y mientras lo esté, prefiero ser feliz”.[23] Admite que la consideración y valoración de los comportamientos y características son funcionales e incluso necesarios, pero ve la consideración y valoración de la totalidad de los seres humanos y la totalidad de uno mismo como irracionales, antiéticas y absolutistas. Según Ellis, la alternativa más saludable es la autoaceptación y aceptación de los demás de forma incondicional.[24] Utiliza una psicoterapia denominada Rational Emotive Behavior Therapy («terapia de comportamiento emotivo racional»).[25] También se le conoce como Terapia Ra- cional Emotiva Conductual.[23] 1.13.10 Véase también • Adolescencia • Altruismo • Amor • Autoconcepto • Autoimagen • Egoísmo • Inteligencia emocional • Inseguridad emocional • Pirámide de Maslow
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    1.14. OTRO 77 •Psicología del yo • Soberbia • Trastorno narcisista de la personalidad • Yo 1.13.11 Notas [1] A pesar de ello, y aunque existen numerosos estudios so- bre la autoestima, son pocos los que se centran específi- camente sobre este grupo de población. 1.13.12 Referencias [1] José-Vicente Bonet. Sé amigo de ti mismo: manual de au- toestima. 1997. Ed. Sal Terrae. Maliaño (Cantabria, Espa- ña). ISBN 978-84-293-1133-4. [2] La autoestima según las distintas escuelas de la psicologia. [3] Cheroky Mena Covarrubias. «Una óptica humanista y conductista de la sustentabilidad». [4] PIERSON, Marie Louise (1992) La imagen personal, Ed. Deusto. [5] Chang, Larry (2006). «Happiness/Contentment». Wis- dom for the Soul (en inglés) (1ª edición). Gnosophia Pu- blishers. p. 351. ISBN 0-9773391-0-6. Consultado el 25 de octubre de 2012. «There is no way to happiness; hap- piness is the way.» [6] Nathaniel Branden. Cómo mejorar su autoestima. 1987. Versión traducida: 1990. 1.ª edición en formato electróni- co: enero de 2010. Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 978- 84-493-2347-8. [7] Página web sobre John Powell [8] Autoestima. [9] Ross, Martín. El Mapa de la Autoestima. 2013. Dunken. ISBN 978-987-02-6773-7 [10] Miranda, Christian (2005). «La autoestima profesional: una competencia mediadora para la innovación en las prácticas pedagógicas» (PDF). Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación 3 (1). [11] Página personal de José-Vicente Bonet [12] Pérez, M. (1992) Autoestima, Buenos Aires:Paidós. [13] Autoestima en la adolescencia. [14] Ovidio D'Angelo Hernández. Desarrollo de la autoestima y la conciencia moral en las contradicciones de la sociedad contemporánea. [15] http://www.psicologiaviva.com/mejorar_autoestima.pdf [16] Paul Wink. Two faces of narcissism. [17] Godfrey T. Barrett-Lennard. Carl Rogers’ helping system: journey and substance. P. 65.. [18] Daniel Goleman. Healing emotions. [19] Paul Tillich. The Eternal Now. [20] M. Editor Kending. Alfred Korzybski: Collected Writings, 1920–1950. P. 425. [21] Paul Tillich. A History of Christian thought. [22] Ellis, A. (2001). Feeling better, getting better, staying better. Impact Publishers. [23] Ellis, A. y Blau, S. (comp.) (2000) Vivir en una sociedad irracional. Paidos. [24] Ellis, A. The Myth of Self-esteem. 2005. [25] Albert Ellis, Windy Dryden. The Practice of Rational Emotive Behavior Therapy. 1.13.13 Enlaces externos • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Autoestima. Wikiquote 1.14 Otro Otro o El Otro es un término técnico utilizado en la filosofía, el psicoanálisis y la antropología. El Otro u Otro constitutivo (también conocido como alteridad) constituye un concepto clave de la filosofía continental. Es una idea opuesta a la identidad y se refie- re, o se intenta referir, a aquello que es «otro» frente a la idea de ser considerado algo. El Otro, considerado siem- pre como algo diferente, alude a otro individuo más que a uno mismo y normalmente se escribe en mayúsculas. 1.14.1 La idea del Otro La definición del Otro es parte de lo que explica a uno mismo (véase sí-mismo y autoconcepto), además de a otros fenómenos y unidades culturales. Las ciencias so- ciales han utilizado el concepto para comprender el pro- ceso por el cual las sociedades y grupos excluyen a «otros» que no encajan en su sociedad u ocupan un lugar subordinado en ella. La noción de «otredad» forma tam- bién parte integral de la comprensión de una persona, ya que es el individuo mismo el que asume un rol en relación con “otros” como parte de un proceso de reacción que no tiene por qué estar relacionado con la estigmatización o la condena. La noción de Otredad está muy ligada a las identidades nacionales, porque las prácticas de admisión y segrega- ción pueden formar o mantener las fronteras y el carácter nacional. La Otredad ayuda a distinguir entre la familia y lo lejano, entre lo cierto y lo incierto. A menudo im- plica la demonización y deshumanización de un grupo, que intenta justificar la explotación de ese Otro inferior alegando razones civilizatorias.
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    78 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.14.2 Historia de la idea El filósofo alemán Hegel, fue de los primeros en intro- ducir la idea del otro como parte del Autoconocimiento; refiriéndose al hombre que aún no es consciente, escribió: «Cada conciencia persigue la muerte del otro», querien- do decir que cuando se perciben diferencias entre tú y el Otro, se crea un sentimiento de alienación, que se inten- ta resolver mediante la síntesis. La solución se encuentra reflejada en la famosa parábola de Hegel de la dialéctica del amo y el esclavo. Como antecedente directo tenemos a Fichte. Husserl utilizó esta idea como base para su idea de la intersubjetividad. Sartre también recurre a esta dialéctica en El ser y la Nada, cuando describe cómo el mundo se ve alterado por la aparición de otra persona y parece girar en torno a ella. No obstante, Sartre, no buscaba una solu- ción a este problema por considerar que se trataba de un sentimiento o fenómeno y no de una amenaza radical. De Beauvoir utilizó al Otro, de manera similar a Sartre, en El Segundo Sexo; de hecho, utiliza la dialéctica del amo y el esclavo de Hegel como analogía, en muchos aspectos, de la relación entre hombres y mujeres. El psicoanalista francés Jacques Lacan y el filósofo franco-lituano Emmanuel Lévinas dieron al Otro un sig- nificado completamente diferente. Lacan vinculó al Otro con el orden simbólico y el lenguaje. Lévinas lo conectó con el Dios tradicional de las escrituras, al que denominó «Otro infinito». Freud habla del Otro en el sentido de todo aquellos que no es YO, así por ejemplo menciona el “afuera” que es todo aquello que no es la persona en sí misma, es decir lo otro, incluso da a la madre el papel del primer Otro, pues es ésta quien da al niño las primeras nociones de él existe pues funge como la primera fuente de placer, le da un nombre al cual responder y en general lo moldea. en entonces la madre el primer otro. Véase “el malestar en la cultura” Éticamente, para Lévinas, el Otro es superior o anterior a uno mismo. La mera presencia del Otro suscita preguntas tanto si se le ayuda como si se le ignora. Este concepto y el del encuentro cara a cara fueron reinterpretados más tar- de, aludiendo a la idea de Derrida sobre la imposibilidad de una presencia pura del Otro (el Otro puede referirse a algo diferente que no sea un primer encuentro puro con la alteridad), lo que sí planteó problemas en relación a la lengua y su representación. Una reconceptualización me- jorada, gracias al análisis de Lévinas sobre la diferencia entre «el dicho y lo dicho», dando siempre prioridad la ética y no solo a la metafísica. Lévinas habla del Otro en términos de insomnio y vigilia. Es un éxtasis o exteriorización del Otro, lo que siempre lo mantiene más allá de cualquier intento de captura. Es- ta alteridad es interminable (o infinita); aunque se mate al Otro, la alteridad permanece, pues no ha sido negada ni controlada. Esta «infinitud» del Otro permitirá a Lévi- nas explorar otros aspectos de la filosofía y la ciencia que ocupan un lugar secundario en su ética. Lévinas escribe: Los otros que me obsesionan en el Otro no me afectan como ejemplos de la misma especie unidos entre sí por una semejanza o naturaleza común, individuos de la raza humana, o ramas de un mismo árbol... Los otros me incumben desde el primero hasta el último. Aquí, la fra- ternidad precede a la comunidad de una espe- cie. Mi relación con el Otro como prójimo da sentido a mis relaciones con todos los otros. El Otro, como término genérico de Filosofía, se puede utilizar asimismo para hablar del inconsciente, el silen- cio, la locura, el Otro del lenguaje(por ejemplo, lo que se implica y no se dice, lo implícito), etc. También puede darse una tendencia al relativismo si es el Otro, como alteridad pura se convierte en un concepto que ignora que la verdad es parte del mundo. Asimismo, pueden surgir problemas con los usos no éticos del tér- mino (y relacionados) que refuerza estas divisiones. 1.14.3 El otro en la Antropología La antropología es la ciencia que se encarga del estudio del otro cultural. La forma de construir al otro desde la Antropología fue variando a lo largo del tiempo, sus dos principales momentos son el otro como distinto y el otro como diverso El Otro como distinto Esta teoría es la primera que existe en la Antropología y tiene fuerza durante el siglo xix y el principio del siglo xx. El sustento de la teoría es evolucionista, y se basa en tres supuestos. La unidad biopsiquica que considera que todos los seres humanos son esencialmente iguales en los aspec- tos biológicos y psicológicos, la igualdad de condiciones, que considera que todas las culturas han tenido condicio- nes externas similares y el origen común, que considera que todas las sociedades provienen de una misma socie- dad antigua. Las personas iguales frente a iguales estí- mulos deberían reaccionar igual, por eso existe una única cultura que va progresando a través de distintos periodos. Las culturas distintas a la occidental se las considera su- pervivencias del pasado. Estas supervivencias presentan tres características, son anteriores en el tiempo, es decir que en la evolución cultural se encuentran en un momento más antigua; tienen más ausencias, por que se considera que tienen menor cantidad de tecnología y por lo tanto de utensilios y herramientas, y son más confusas e indistintas debido a que tienen todas las instituciones de la sociedad occidental pero todavía no se llegan a diferenciar.
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    1.14. OTRO 79 Elotro como diverso Esta teoría surge en el siglo xx basándose en el relativismo por lo que sostiene que hay que mirar a las otras culturas desde las otras culturas y no desde la propia. El relativis- mo cultural considera a todas las culturas como contem- poráneas( distinto al evolucionismo) y con presencia de todos los atributos culturales. A pesar de que no posean atributos culturales de occidente poseen otros atributos culturales de igual importancia. Para estudiar a las otras sociedades utilizan el mecanismo de la traducción, donde buscan los parecidos entre las instituciones occidentales con los de las otras culturas. Por esta razón algunos auto- res los consideran etnocentristas. 1.14.4 La idea del Otro en los estudios de género Simone de Beauvoir alteró la noción hegeliana del Otro para utilizarla en su propia descripción de la dominación masculina en la cultura. En su opinión, en las relaciones entre hombres y mujeres, éstas últimas se sitúan en la po- sición del Otro. Por lo tanto, el concepto del Otro tiene gran importancia en los estudios sobre el sistema basado en las diferencias de género. Según Michael Warner: El moderno sistema basado en el sexo y el género no po- dría funcionar si no tendiéramos a interpretar la diferen- cia entre géneros como una diferencia entre el Yo y el Otro... Convertir al sexo opuesto en un objeto sexual se considera algo normal y una de las formas paradigmáticas de interesarse por el Otro o, de forma más general, por los otros Por lo tanto, según Warner, el psicoanálisis freudiano y lacaniano parte de la idea heterosexista de que si uno se siente atraído por personas de su mismo sexo es incapaz de distinguir entre el Yo y el Otro, entre la identificación y el deseo; tiene una función regresiva o inhibida. Conside- ra asimismo que la heteronormatividad cubre sus propias necesidades narcisistas proyectando o desplazándolas ha- cia la homosexualidad. De Beauvoir cree que el Otro es una minoría,la menos fa- vorecida y a menudo mujer, a la que se compara con un hombre «que representa tanto lo positivo como lo neutro, tal y como indica la utilización de la palabra hombre para designar al ser humano en general. La mujer, en cambio, sólo representa lo negativo definido con ayuda de crite- rios restrictivos y con una total ausencia de reciprocidad» (McCann, 33). Betty Friedan se hacía eco de esta idea cuando entrevistaba a mujeres y la gran mayoría de ellas se identificaban con su papel en la esfera privada, sin bus- car logros personales. Automáticamente se identificaban con el Otro sin saberlo. Si bien las construcciones socia- les tienden a determinar lo que debe considerarse el Otro, lo cierto es que esa misma sociedad puede modificar su creación (Haslanger). Cheshire Calhoun hizo un esfuerzo por acabar con esta noción del Otro y propuso deconstruir el concepto de «mujer» vinculado a la subordinación y re- construirlo probando que la dominación masculina no es en absoluto necesaria para cubrir cierta carencia de razón en las mujeres (McCann, 339). Creyó que este esfuerzo contribuiría a crear una nueva idea del Otro minimizando las connotaciones jerárquicas de la palabra. Edward Saíd aplicó la idea feminista del Otro a los pueblos colonizados (sobre todo en sus obras sobre los habitantes de Oriente Medio, los árabes en general y los palestinos en concreto). Sarojini Sahoo, una escritora feminista hindú, comparte la opinión de Beauvoir de que las mujeres sólo podrán li- berarse «pensando, actuando, trabajando y creando exac- tamente igual que los hombres. En vez de menospreciar- los se considera su igual». Pero no está de acuerdo con la idea de que las mujeres, aun teniendo el mismo esta- tus que los hombres como seres humanos, sean diferentes y tengan su propia identidad. Su «Otredad» es real pero no casa con la noción hegeliana del Otro; su situación no siempre se debe a las exigencias «activas» y «subjetivas» de los hombres. Son los «Otros» que aceptan, sin saberlo, la subyugación como parte de su subjetividad [2]. 1.14.5 Sartre La opinión sartreana respecto al Otro más conocida es aquella según la cual el Otro (el “prójimo”) es alienante en tanto que es un objeto que a su vez objeta y objetiviza al ego; esto se resume en la frase sartreana El infierno es la mirada del otro. Por el contrario para Merleau-Ponty el Otro es el fundamento para la existencia del sujeto. Es- tas opiniones antagónicas dieron lugar a la célebre “polé- mica Sartre vs Merleau-Ponty”. Inicialmente para Sartre todo otro (todo prójimo) en tan- to tiene la capacidad de observar ( y objetar) al ego, es una suerte de oponente, máxime en cuanto a que el ego a su vez percibe como objeto al otro (aquí Sartre pare- ce preterir intencionalmente la subjetividad). Sin embar- go esta postura sartreana es revisada por el mismo Sartre (por ejemplo en Crítica a la razón dialéctica). En la obra citada, Sartre observa una evolución desde una relación alienante primera entre los sujetos hasta -con el devenir- una relación positiva y proactiva entre los mismos, en tal caso ya el otro deja de ser un competidor o un objetador. 1.14.6 Lacan Lacan por su parte hace una consideración del Otro in- fluido en gran medida por Sartre y por Merleau-Ponty; en la polémica “Sartre versus Merleau-Ponty”, Lacan ( debido a sus investigaciones y experimentaciones -como aquella del estadio del espejo-) se aproxima a la opinión de Merleau-Ponty. Sin embargo existiendo una muda y mutua rivalidad entre Lacan y Sartre ninguno de los dos reconoció los puntos en común que tenían en su concep-
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    80 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. tualización del Otro. En Lacan el Otro es al mismo tiempo el prójimo (cada otro sujeto por separado) y todo el conjunto de sujetos que constituyen a la cultura y la sociedad desde el origen de la humanidad. En esa segunda consideración es que Lacan usa la palabra siempre con mayúscula inicial, y en sus notaciones es re- presentado mediante una A (inicial de la palabra francesa Autre=Otro)*. El Otro en cuanto conjunto de sujetos que constituyen a la cultura y a la sociedad es calificado por Lacan de Teso- ro de los significantes, es decir, es de tal entidad que cada sujeto por separado recibe el lenguaje; por esto se entien- de la frase lacaniana El sujeto es hablado por el Otro y su variación el sujeto es pensado por el Otro. Desde el Otro es que el sujeto posee un lenguaje y es desde el Otro que el sujeto piensa (en esto hace Lacan una modifi- cación al cogito cartesiano, al cogito ergo sum -pienso ergo existo-: nadie piensa inicialmente desde su ego o desde su sí mismo, sino que lo hace a partir de lo que recibe por tradición desde el Otro). Sin embargo -opina Lacan- el sujeto cae en una falacia si cree que por recibir los significantes desde el Otro, el Otro le va a poder satisfacer en todo, le va a dar respuestas para todo, el Otro da significantes -considera Lacan- pero da pocos significados (vulgarmente hablando: da pocas “explicaciones”), es por esto que a tal aspecto del Otro, Lacan, lo representa con una A tachada (tachada con una ). Por lo demás al constituirse el ego de cada sujeto a partir del Otro, también resulta ser el deseo instalado en cada sujeto un deseo proveniente del Otro y dirigido hacia el Otro, esto se resume en el apotegma: el deseo es el deseo del Otro. El primer sujeto vicario o representante del Otro para to- do sujeto es su madre (Lacan suele representarla con una “a” -de autre-), en las notaciones y matemas lacanianos debe evitarse confundir esta “a” que representa a la ma- dre del sujeto con el llamado objeto a. La madre en cuanto prójimo (próximo) primero de cualquier sujeto le da su noción de ego hecho que se plasma durante el estadio del espejo, sin embargo la madre es un otro que -sin saberlo- sólo transmite parte de la información del Otro (es de- cir de todo el conjunto que es la sociedad y la cultura), más aún, la madre sólo será eficaz si media entre ella y el infante la función paterna. Lacan hace un juego de palabras con las palabras france- sas parofónicas autre (otro) y être (ser). 1.14.7 Citas • El poeta Arthur Rimbaud fue el primero en expresar la idea: Je est un autre (Yo es un otro). • Søren Kierkegaard afirmaba que los «otros», la mul- titud, no son «de verdad» y hacía hincapié sobre la importancia del individuo. • En La gaya ciencia, Friedrich Nietzsche afirmaba: «Siempre eres una persona diferente». • Ferdinand de Saussure hablaba del lenguaje, en pa- labras de Calvin Thomas, como de «un sistema di- ferencial carente de términos positivos». • Según Jacques Lacan, la formación del ego se debe al error del conocimiento que se da en el estadio del espejo. Althuser aplicó sus ideas a la política. Como dije el segundo Lacan: «Siempre cabe encontrar al Yo en el campo del Otro». • Emmanuel Lévinas, por su parte, consideraba que el concepto del Otro constituye la base de la ética y limita la ontología. • En la obra Huis clos («A puerta cerrada»), el perso- naje de Jean-Paul Sartre, Garcin, afirma que L’enfer, c’est les Autres («el infierno son los demás»). 1.14.8 Véase también • Alteridad • Michel Foucault • Jacques Derrida • Julia Kristeva • Judith Butler 1.14.9 Bibliografía • Lévinas, Emmanuel (2003). De otro modo que ser o más allá de la esencia. Salamanca: Sígueme. • Lévinas, Emmanuel (1993). Humanismo del otro hombre. Madrid: Caparrós Editores. • Lacan, Jacques (1977). Écrits. Londres: Tavistock. • Lacan, Jacques (1977). Los cuatro principios funda- mentales del psicoanálisis: seminarios XI. Barcelo- na: Barral Editores. • Foucault, Michel (1976). Historia de la sexualidad. Madrid: Siglo XXI de España Editores. • Derrida, Jacques (1973). Speech and Phenomena and Other Essays on Husserl’s Theory of Signs. Trans. David B. Allison. Evanston: Ill.: Northwes- tern University Press. • Kristeva, Julia (1982). Powers of Horror: An Essay on Abjection. Trans. Leon S. Roudiez. New York: Columbia University Press.
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    1.15. CIUDADANO 81 •Butler, Judith P. (2008). El género en disputa : el fe- minismo y la subversión de la identidad. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. • Butler, Judith (1993). Bodies That Matter: On the Discursive Limits of “Sex”. New York: Routledge. • Zuckermann, Ghil‘ad (2006), 'Etymythological Ot- hering' and the Power of 'Lexical Engineering' in Judaism, Islam and Christianity. A Socio- Philo(sopho)logical Perspective, Explorations in the Sociology of Language and Religion. Edited by To- pe Omoniyi and Joshua A. Fishman. Amsterdam: John Benjamins, pp. 237-258. • Boivin, Mauricio (2004) Constructores de Otredad. Buenos Aires: Editorial Antropofagia. Capítulo 1 y 2 1.14.10 Fuentes • Thomas, Calvin, ed. (2000). “Introduction: Identifi- cation, Appropriation, Proliferation”, Straight with a Twist: Queer Theory and the Subject of Hetero- sexuality. University of Illinois Press. ISBN 0-252- 06813-0. • Cahoone, Lawrence (1996). From Modernism to Postmodernism: An Anthology. Cambridge: Black- well. • McCann, Carole. Kim, Seung-Kyung (2003). Femi- nist Local and Global Theory Perspectives Reader. New York: Routledge. • Rimbaud, Arthur (2008). Prometo ser bueno: cartas completas. Barcelona: Barril & Barral Editores. • Nietzsche, Friedrich (2000). La gaya ciencia. Ma- drid: Editorial Libsa. • Saussure, Ferdinand de (1998). Curso de lingüística general. Madrid: Alianza. • Althusser, Louis (1973). Lenin and Philosophy and Other Essays. Trans. Ben Brewster. New York: Monthly Review Press. • Warner, Michael (1990). “Homo-Narcissism; or, Heterosexuality”, Engendering Men. Edited by Boone and Cadden. New York: Routledge, p. 191 • Tuttle, Howard (1996). The Crowd is Untruth.New York: P. Lang 1.15 Ciudadano Ciudadano o Ciudadanía es un concepto de varia- ble significado[1] por cuanto ya sea como sustantivo, ya sea como adjetivo, el referente no ha sido histórico- socialmente el mismo. 1.15.1 Etimología El término tiene su origen en el concepto de ciudad o "polis" griega, ya que originalmente ésta era la unidad política más importante. Con el tiempo la unidad polí- tica pasó a ser el Estado y, hoy en día, nos referimos a ciudadanos respecto a un Estado (como por ejemplo, ciu- dadanos españoles). 1.15.2 Definición del concepto Busto de Aristóteles. El término «ciudadano» es el nombre dado al hombre que por haber nacido o residir en una ciudad, es miem- bro de la comunidad organizada que le reconoce la cua- lidad para ser titular de los derechos y deberes propios de la ciudadanía, quedando obligado, como ciudadano, a hacer que se cumplan. La extranjería, la raza, la etnia o población, la religión, el sexo, la edad, el nacimiento, han delimitado el concepto de ciudadano, excluyendo del mismo a quienes por razón de cualesquiera de esas cir- cunstancias y condiciones se les ha negado la cualidad y derecho de ciudadano. Los diversos movimientos socia- les han luchado contra la discriminación, reivindicando la aplicación del principio de igualdad. Ciudadano es la persona que por su naturaleza pública y por su condición natural o civil de vecino, establece re- laciones sociales de tipo privado y público como titular de derechos y obligaciones personalísimas e inalienables reconocidos, al resto de los ciudadanos, bajo el principio formal de igualdad.
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    82 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Lev Landau. Ciudadana Tradicionalmente la mujer, al igual que los niños o los sirvientes, no tenía ningún tipo de ciudadanía. Sirva como ejemplo el Corpus Aristotelicum, que en ningún momento reconocía ese derecho. Ni siquiera en el siglo XVIII, el siglo de las luces, la mujer poseía ningún tipo de ciudadanía. Según La Encyclope- die[2] la mujer no era ciudadano propiamente dicho, ni durante la niñez ni en la edad adulta. A fecha de la pu- blicación de La Encyclopedie (1751), el sustantivo mascu- lino 'ciudadano' no incluía el género gramatical femenino. Aún así, si que existen manifestaciones reivindicativas del derecho femenino en la época, como la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, coetánea a La Encyclopedie y los Derechos del Hombre y del Ciudadano. El filósofo John Stuart Mill en su trabajo en libertad (1859) cree que no debería haber ninguna distinción entre hombres y mujeres. Sin embargo, no es si no hasta el pri- mer cuarto del siglo XX cuando se empiezan a reconocer los derechos de las mujeres en el ámbito político, como el sufragio femenino, y cuando la mujer adquiere una si- tuación de ciudadanía de pleno derecho en la mayoría de países.[3] En la actualidad, de hecho, el término 'ciudada- na' es aceptado y usado sin distinción en castellano.[4] Esfera Pública Un fenómeno conocido como la esfera pública, según el filósofo Jürgen Habermas, es un espacio entre la autori- dad y la vida privada, en el cual los ciudadanos pueden reunirse informalmente, intercambiar opiniones sobre los asuntos públicos, decisiones de gobierno y proponer re- formas. Sirviendo como contrapeso al gobierno. Según Schudson, la esfera pública es un “campo de juego para la ciudadanía”.[5] 1.15.3 Historia del término Según Aristóteles: ...a menudo se discute sobre el ciudadano y en efecto no todos están de acuerdo en quién es ciudadano. El que es ciudadano en una democracia con frecuencia no es ciudadano en una oligarquía. (Aristóteles) Además y también según Aristóteles, la mujer no era ciu- dadano propiamente dicho, ni durante la niñez ni en la edad adulta, ni soltera, ni casada. La encyclopedie[6] defi- ne ciudadano como: Es aquel miembro de una sociedad libre de varias familias, que comparte los derechos de esta sociedad y se beneficia de sus franquicias. No son ciudadanos quienes residen temporalmente en una similar sociedad y cuando terminan su asunto se alejan, ni quienes han sido desposeídos o cesados. También se indica que los menores y los sirvientes no son ciudada- nos propiamente dichos, sino que lo son en cuanto son miembros de la familia de un ciudadano. En la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciu- dadano (1789), se liga el concepto de derechos con ciu- dadanía y se afirma que los derechos del hombre son “na- turales, inalienables y sagrados”, y que todos los hombres “nacen libres e iguales”.[7] El Diccionario Julio Casares define el término como El que está en posesión de los derechos de la ciudadanía.[8] || También define el adjetivo ciudadano como natural o ve- cino de una ciudad, o perteneciente a una ciudad. El DRAE define el término ciudadano como adjetivo y como nombre. La acepción nombre significa habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos, como sujeto de derechos políticos, y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país.[9] El avance de la vigésimo tercera edición del DRAE,[10] indica que, “ciudadano” designa m. y f. persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a sus leyes.
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    1.15. CIUDADANO 83 1.15.4Ciudadanía Planisferio con los países donde la ciudadanía doble o múltiple se permite sin limitaciones (verde), y los países en los que no o sólo parcialmente (rojo) Ciudadanía es la condición que se otorga al ciudadano de ser miembro de una comunidad organizada. Si la ciudadanía es algo que remite a un proceso histórico, siempre vamos a estar hablando de una construcción de ciudadanía y de que haya también una reconstrucción constante de esa ciudadanía. (Landau) [1] La ciudadanía es la expresión de pertenencia que una per- sona tiene hacia una sociedad determinada en la que par- ticipa. En la tradición occidental el ciudadano es un con- junto de atributos legales y a la vez un miembro de la co- munidad política, como explica Isidore Cheresky.[11] Hasta hace relativamente poco,[¿cuándo?] la influencia del derecho administrativo determinó el concepto de ciuda- danía. Sin embargo, junto con los cambios de las dinámi- cas sociales se sobrevino la reorientación del concepto de ciudadanía, remontándose a modelos anteriores. Haber retomado modelos anteriores de la ciudadanía, donde la definición se paseaba por un vínculo político, es entender al ciudadano "por ser miembro de la comunidad política; el vínculo por la palabra y por la acción arrancaba a los individuos del dominio de las tareas privadas. La ciuda- danía era en este sentido una actividad pública que tenía valor en sí misma y era considerada incluso como la vi- da buena por oposición a la simplemente orientada a la satisfacción de necesidades.[12] Ser ciudadano es tener desarrollado el sentido de iden- tidad y pertenencia en el lugar donde se interactúa so- cialmente en el hábitat donde se desenvuelven los indivi- duos con responsabilidad, derechos y obligaciones.[13] En el Consejo Europeo se es cada vez más consciente de que términos como «ciudadano» y «ciudadanía» no son esta- bles ni admiten una definición única. El término ciuda- dano puede definirse en términos generales como «una persona que co-existe en una sociedad». Esto no significa que la idea de ciudadano en relación con el Estado Nación ya no es pertinente o aplicable, sino que, como el Estado Nación ha dejado de ser el único centro de autoridad, ha tenido que darse una definición más general del concepto. Este concepto más extenso de ciudadano y ciudadanía ofrece un posible nuevo modelo para analizar cómo vi- vimos juntos. Se trata, por tanto, de traspasar los lími- tes de la noción de «Estado Nación» y de adoptar la de comunidad, que engloba el marco local, nacional, regio- nal e internacional en el que viven las personas.[14] Duran- te mucho tiempo se practicó lo que se llama voto censita- rio, que quiere decir que hay una selección para determi- nar quienes tienen el derecho al voto, según sus riquezas y su posición social (las mujeres debieron esperar mucho para para poder votar). 1.15.5 Ciudadanos comunes y corrientes o ciudadanos de a pie Con estas expresiones se pretende expresar que se está haciendo referencia a cualquier ciudadano o al conjunto total de ciudadanos de un país o de una región, indepen- dientemente del nivel de riqueza de los mismos, o de su nivel educativo, o de su posición social, o de su jerar- quía profesional. Se señala así a ciudadanos o a residen- tes que no necesariamente desempeñan tareas de respon- sabilidad, y que no necesariamente tienen casa propia o vehículo propio; en definitiva, así se referencia a cualquier persona con una determinada nacionalidad, o a cualquier residente dentro de un país o grupo de países. 1.15.6 Ciudadanía activa La Ciudadanía activa se refiere a una filosofía adoptada por organizaciones e instituciones educativas que aboga por que los miembros de las empresas o el Estado ten- gan ciertas funciones y responsabilidades con la sociedad y el medio ambiente, aunque los miembros pueden no tener funciones específicas de gobierno. La Ciudadanía activa puede considerarse como una articulación del de- bate sobre los derechos frente a las responsabilidades. Si un cuerpo da derechos a las personas bajo su mandato, entonces esas mismas personas podrían tener ciertas res- ponsabilidades para defender. Esto sería que un ciuda- dano activo es aquel que cumple con sus derechos y res- ponsabilidades de una manera equilibrada. 1.15.7 Véase también • Autorización para la conducción de vehículos • Ciudadano romano • Ciudadano del mundo • Documento de identidad • Extranjería
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    84 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. • Pasaporte • Permiso de trabajo • Súbdito • Civismo • Monarquía • Democracia 1.15.8 Referencias [1] Perissé, Agustín Horacio. La ciudadanía como construc- ción histórico social y sus transformaciones en la Argentina contemporánea. Consultado el 6 de septiembre de 2012. [2] Texto de La Encyclopedie: On n�??accorde ce titre aux femmes, aux jeunes enfans, aux serviteurs, que comme à des membres de la famille d�??un citoyen proprement dit ; mais ils ne sont pas vraiment citoyens. [3] El avance de los derechos de la mujer en el siglo XX. Com- probado el 22 de mayo de 2013. [4] Entrada de ciudadano, na en el DRAE. Comprobado el 22 de mayo de 2013. [5] :p.12 [6] [7] Bucholz “Foundations of Western Civilization II: A His- tory of the Modern World”, The Teaching Company, 2006, course guide [8] Diccionario ideológico de la lengua española, Julio Casa- res (académico de la Real Academia Española), Editorial Gustavo Gili S.A, Barcelona (1975), 2ª edición, ISBN 84- 252-0126-8. [9] http://lema.rae.es/drae/?val=ciudadano [10] http://buscon.rae.es/draeI/SrvltObtenerHtml?origen= RAE&IDLEMA=74596&NEDIC=Si [11] I. Cheresky y otros, Ciudadanía, sociedad civil y participa- ción política, Argentina, Mino y Dávila Editores (2006). [12] I. Cheresky y otros, Ciudadanía, sociedad civil y participa- ción política, Argentina, Mino y Dávila Editores (2006). [13] José Carlos Cano Zárate, Ciudadanía, participemos acti- vamente, SEP, INEA, México 2007) [14] Fragmento de Karen O�??Shea, GLOSARIO DE T�?RMINOS DE LA EDUCACI�?N PARA LA CIU- DADANÍA DEMOCRÁTICA, Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) 2003. 1.15.9 Bibliografía • Alberich, T. (2003): �??PARTICIPACI�?N CIU- DADANA�?�, en �??DICCIONARIO CRÍTI- CO DE CIENCIAS SOCIALES, Terminología Científico Social�?�, obra dirigida por D. Román Reyes. 3ª Edición (digital), ISBN 84-7658-067-3. Madrid, ucm.es, 2002. • Alberich, T. (2004): GUÍA FÁCIL DE LA PARTI- CIPACI�?N CIUDADANA. Dykinson S.L. ISBN 84-9772-324-4 • Cheresky, I. y otros. (2006). Ciudadanía, sociedad civil y participación política. Argentina: Mino y Dá- vila Editores. • Cortina, A. (1997). Ciudadanos del Mun- do. Madrid - España: Alianza. Disponible en: http://www.movilizacioneducativa.net/ resumen-libro.asp?idLibro=117. • Juan Carlos Velasco (2005): “La noción republicana de ciudadanía y la diversidad cultural” • Juan Carlos Velasco (2009): “Transnacionalismo migratorio y ciudadanía en mutación” • Juan Carlos Velasco (2010): “Civitas sine suffragio” • Marshall, T.H. y Bottomore, Tom (1998): Ciudada- nía y clase social, Alianza Editorial, Madrid. • Pietro Costa (2006): Ciudadanía, Marcial Pons, Madrid. • Posadas, P. (2000) Participación ciudadana, sociedad y educación. Tesis UPV-EHU. [Des- cargar en: http://web.archive.org/web/http://edtb. euskomedia.org/1526/; Visualizar en: http://www. calameo.com/read/0007325538e9228d0128d] • Pye, L. (1969). Evolución política y Comunicación de masas. Buenos Aires �?? Argentina: Troquel. • Derek Heater (2007):. Ciudadanía. Una breve his- toria. Alianza Editorial. Madrid. ISBN 978-84-206- 6181-0 1.15.10 Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multi- media sobre Ciudadano. Commons • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre Ciudadano.Wikcionario • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Ciudadano. Wikiquote • El Diccionario de la Real Academia Española tiene una definición para ciudadano.
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    1.16. DERECHOS HUMANOS85 1.16 Derechos humanos La Libertad guiando al pueblo, por Eugène Delacroix (1830). Los derechos humanos fueron recogidos en las leyes - positivación- a raíz de las revoluciones burguesas de los siglos XVII y XVIII: la Revolución inglesa, la Revolución America- na y la Revolución francesa; ésta última promovió la aproba- ción, en la Asamblea Nacional de 26 de agosto de 1789, de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. La ONU aprobó, el 10 de diciembre de 1948, la Declaración Uni- versal de los Derechos Humanos que recoge en sus 30 artículos los derechos humanos considerados básicos. Los derechos humanos son aquellas «condicio- nes instrumentales que le permiten a la persona su realización».[1] En consecuencia subsume aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos[2] que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición hu- mana, para la garantía de una vida digna, «sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición».[3] Para autores naturalistas los derechos humanos son independientes o no dependen exclusivamente del ordenamiento jurídico vigente, por lo que son considera- dos fuente del Derecho; sin embargo desde el positivismo jurídico la realidad es que solamente los países que sus- criben los Pactos Internacionales de Derechos Huma- nos o Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políti- cos (PIDCP) y el Pacto Internacional de Derechos Eco- nómicos, Sociales y Culturales (PIDESC) y sus Proto- colos -Carta Internacional de Derechos Humanos- están obligados jurídicamente a su cumplimiento.[4] Así, por ejemplo, en relación con la pena de muerte, contraria a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte no ha sido firmado por países como China, Irán, Estados Unidos, Vietnam, Japón, India o Guatemala.[5] Desde un punto de vista más relacional, los derechos hu- manos se han definido como las condiciones que per- miten crear una relación integrada entre la persona y la sociedad, que permita a los individuos ser personas jurí- dicas, identificándose consigo mismos y con los otros.[6] 1.16.1 Marco teórico Habitualmente, se definen como facultades inherentes a la persona, irrevocables, inalienables, intransmisibles e irrenunciables. Por definición, el concepto de derechos humanos es universal (para todos los seres humanos) e igualitario, así como incompatible con los sistemas basa- dos en la superioridad de una casta, raza, pueblo, grupo o clase social determinados.[7] Según la concepción iusna- turalista tradicional, son además atemporales e indepen- dientes de los contextos sociales e históricos.[8] La doctrina teórica de tales derechos ha realizado un im- portante esfuerzo por clasificar y sistematizar los dere- chos humanos. Normalmente se dividen en dos catego- rías: derechos positivos y derechos negativos. Los de- rechos negativos, como el derecho a la intimidad o a no sufrir tortura, se definen exclusivamente en térmi- nos de obligaciones ajenas de no injerencia; los dere- chos positivos, por el contrario, imponen a otros agen- tes, tradicionalmente –aunque ya no de manera exclusiva– el Estado,[9] la realización de determinadas actividades positivas.[10] Otra clasificación muy extendida es la que ordena los derechos humanos en tres o más generacio- nes, atendiendo por lo general al momento histórico en que se produjo o produce su reivindicación. Marco histórico Los derechos humanos, herederos de la noción de dere- chos naturales,[11] son una idea de gran fuerza moral[12] y con un respaldo creciente.[13] Legalmente, se recono- cen en el Derecho interno de numerosos Estados y en tratados internacionales. Para muchos, además, la doc- trina de los derechos humanos se extiende más allá del Derecho y conforma una base ética y moral que debe fundamentar la regulación del orden geopolítico contem- poráneo. La Declaración Universal de los Derechos Hu- manos se ha convertido en una referencia clave en el de- bate ético-político actual, y el lenguaje de los derechos se ha incorporado a la conciencia colectiva de muchas sociedades.[13] Sin embargo, existe un permanente de- bate en el ámbito de la filosofía y las ciencias políticas sobre la naturaleza, fundamentación, contenido e inclu- so la existencia de los derechos humanos;[14] y también claros problemas en cuanto a su eficacia, dado que existe una gran desproporción entre lo violado y lo garantizado estatalmente.[15] 1.16.2 Origen cultural Existe un importante debate sobre el origen cultural de los derechos humanos. Generalmente se considera que tie-
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    86 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. nen su raíz en la cultura occidental moderna, pero existen al menos dos posturas principales más.[16] Algunos afir- man que todas las culturas poseen visiones de dignidad que se plasman en forma de derechos humanos, y hacen referencia a proclamaciones como la Carta de Mandén, de 1222, declaración fundacional del Imperio de Malí. No obstante, ni en japonés[17] ni en sánscrito clásico,[18] por ejemplo, existió el término derecho hasta que se pro- dujeron contactos con la cultura occidental, ya que es- tas culturas han puesto tradicionalmente el acento en los deberes. Existen también quienes consideran que Occi- dente no ha creado la idea ni el concepto de derechos hu- manos, aunque sí una manera concreta de sistematizarlos, una discusión progresiva y el proyecto de una filosofía de los derechos humanos.[19] De acuerdo a lo dispuesto en la Declaración adoptada por consenso de los 171 Estados reunidos en Viena en la Con- ferencia Mundial de Derechos Humanos en 1993: “todos los derechos humanos son universales, indivisibles e in- terdependientes y están relacionados entre sí”. “Entonces, la universalidad, indivisibilidad e interdependencia son los pilares conceptuales en que trata de sustentarse el re- conocimiento y protección internacional de los derechos humanos”[20] La universalidad es “inherente a los derechos fundamen- tales del hombre porque estos son expresiones de la dig- nidad de todo individuo”[21] y por lo tanto debería ser aceptados, respetados y garantizados por los Estados no importando el sistema político-ideológico, económico y socio-cultural que expresen. Cuestión que viene a ser un tanto ambigua y complicada debido a las distintas cos- movisiones regionales y localistas. Las teorías que defienden la universalidad de los dere- chos humanos se suelen contraponer al relativismo cultu- ral, que afirma la validez de todos los sistemas culturales y la imposibilidad de cualquier valoración absoluta desde un marco externo, que en este caso serían los derechos humanos universales. Entre estas dos posturas extremas se sitúa una gama de posiciones intermedias. Muchas de- claraciones de derechos humanos emitidas por organiza- ciones internacionales regionales ponen un acento mayor o menor en el aspecto cultural y dan más importancia a determinados derechos de acuerdo con su trayectoria his- tórica. La Organización para la Unidad Africana procla- mó en 1981 la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, que recogía principios de la Declaración Universal de 1948 y añadía otros que tradicionalmente se habían negado en África, como el derecho de libre de- terminación o el deber de los Estados de eliminar todas las formas de explotación económica extranjera. Más tar- de, los Estados africanos que acordaron la Declaración de Túnez, el 6 de noviembre de 1993, afirmaron que no pue- de prescribirse un modelo determinado a nivel universal, ya que no pueden desatenderse las realidades históricas y culturales de cada nación y las tradiciones, normas y valo- res de cada pueblo.[22] En una línea similar se pronuncian la Declaración de Bangkok, emitida por países asiáticos el 22 de abril de 1993, y la declaración de El Cairo, fir- mada por la Organización de la Conferencia Islámica el 5 de agosto de 1990.[23] También la visión occidental-capitalista de los derechos humanos, centrada en los derechos civiles y políticos se opuso a menudo durante la Guerra Fría, destacablemente en el seno de Naciones Unidas, a la del bloque socialista, que privilegiaba los derechos económicos, sociales y cul- turales y la satisfacción de las necesidades humanas bási- cas. 1.16.3 Evolución histórica Muchos filósofos e historiadores del Derecho conside- ran que no puede hablarse de derechos humanos hasta la modernidad en Occidente. Hasta entonces, las normas de la comunidad, concebidas en relación con el orden cós- mico, no dejaban espacio para el ser humano como suje- to singular,[24] concibiéndose el derecho primariamente como el orden objetivo de la sociedad. La sociedad esta- mental tenía su centro en grupos como la familia, el lina- je o las corporaciones profesionales o laborales,[25] lo que implica que no se concebían facultades propias del ser hu- mano en cuanto que tal, facultades de exigir o reclamar algo. Por el contrario, todo poder atribuido al individuo derivaba de un doble Estatus: el del sujeto en el seno de la familia y el de ésta en la sociedad. Fuera del Estatus no había derechos.[26] La existencia de los derechos subjetivos, tal y como se piensan en la actualidad, fue objeto de debate durante los siglos XVI, XVII y XVIII.[27] Habitualmente se dice que los derechos humanos son producto de la afirmación pro- gresiva de la individualidad[28] y, de acuerdo con ello, que la idea de derechos del hombre apareció por primera vez durante la lucha burguesa contra el sistema del Antiguo Régimen.[29] Siendo ésta la consideración más extendi- da, otros autores consideran que los derechos humanos son una constante en la Historia y hunden sus raíces en el mundo clásico. Antecedentes remotos Uno de los documentos más antiguos que se han vincula- do con los derechos humanos es el Cilindro de Ciro, que contiene una declaración del rey persa Ciro el Grande tras su conquista de Babilonia en 539 a. C. Fue descubierto en 1879 y la ONU lo tradujo en 1971 a todos sus idiomas ofi- ciales. Puede enmarcarse en una tradición mesopotámica centrada en la figura del rey justo, cuyo primer ejemplo conocido es el rey Urukagina, de Lagash, que reinó du- rante el siglo XXIV a. C., y donde cabe destacar también Hammurabi de Babilonia y su famoso Código, que da- ta del siglo XVIII a. C. No obstante, el Cilindro de Ciro presenta características novedosas, especialmente en lo relativo a la religión. Ha sido valorado positivamente por su sentido humanista e incluso se lo ha descrito como la
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    1.16. DERECHOS HUMANOS87 Del Cilindro de Ciro se ha dicho que es la primera declaración de derechos humanos. primera declaración de derechos humanos.[30] Numero- sos historiadores, sin embargo, consideran que el término es ajeno a ese contexto histórico. La Carta Magna, Magna Carta Libertatum de 1215 Documentos medievales y modernos, como la Carta Magna inglesa, de 1215, y la mandinga Carta de Man- dén, de 1222, se han asociado también a los derechos humanos. En contra de esta idea, José Ramón Narváez Hernández afirma que la Carta Magna no puede consi- derarse una declaración de derechos humanos, ya que en esta época existen derechos pero sólo entre iguales, y no con carácter universal:[31] no se predica la igualdad for- mal de todos los seres humanos. Lo mismo sucedía en el Imperio de Malí, cuya constitución oral, la Kouroukan Fouga, refleja cómo la población se estructuraba según su tribu de origen. Estas consideraciones son extrapola- bles a documentos como la Bula de Oro de Andrés II en Hungría en 1222; la Confirmatio fororum et libertartum de 1283 y el Privilegio de la Unión de 1287, de Aragón ambos; las Bayerische Freiheitsbriefe und Landesfreiheit- serklärungen desde 1311 o la Joyeuse Entrée de Brabante de 1356. En todos estos casos, los derechos y libertades reconocidos pertenecen al ámbito de los pactos entre el monarca y los estamentos del reino:[32] no se trata, en su- ma, de derechos humanos; sino de derechos corporativos o privilegios. Sociedad grecorromana En la Grecia antigua en nin- gún momento se llegó a construir una noción de dignidad humana frente a la comunidad que se pudiera articular en forma de derechos, sino que se entendió que las per- sonas pertenecían a la sociedad como partes de un todo y eran los fines de ésta los que prevalecían.[33] La única oposición a la tiranía se sustentaba en la apelación a la Ley divina como opuesta a la norma, como se muestra en el mito de Antígona, plasmado por Sófocles en la obra trágica del mismo nombre. La sociedad griega se dividía en tres grupos principales: los ciudadanos, los metecos o extranjeros y los esclavos. La esclavitud se consideraba natural, lo que se refleja en la afirmación de Aristóteles, para quien “es evidente que los unos son naturalmente libres y los otros naturalmente esclavos; y que para estos últimos es la esclavitud tan útil como justa”.[34] La organización política se estructuraba en polis o ciudades-estado: para los griegos, la sociedad era una consecuencia necesaria de la naturaleza humana. En este contexto, las teorías políticas de Platón y Aris- tóteles hicieron un gran hincapié en el concepto de bien común. Para Platón, agrupados los hombres en sociedad, ésta se configura en la polis, cuyo bien común se sobre- pone al bien particular de los individuos que lo compo- nen. La justicia, a su vez, es la salvaguarda del bien co- mún, y se expresa a través de las leyes, que son los instru- mentos que permiten la consecución del bien colectivo e individual.[35] No obstante, en su afán por alcanzar una sociedad perfecta, Platón llegó a recomendar dar muer- te a los recién nacidos deformes o enclenques, y matar o desterrar a los insociables.[36] Aristóteles también consideraba que el hombre era un ser social y que no podía realizarse fuera de la familia y la so- ciedad, por lo que también subordinaba el bien individual al bien común. Además, al definir la ciudad como una co- munidad de ciudadanos libres,[37] redujo el bien común al bien de un grupo social determinado[38] que excluye a las mujeres, los extranjeros, los obreros y los esclavos. Sobre esta visión se sustenta la idea aristotélica de la justicia que afirma que «es tan justa la igualdad entre iguales como la desigualdad entre desiguales».[39] Ya en la decadencia de la cultura griega, conquistada la Hélade por Roma, se extendieron filosofías que ponían el acento en la búsqueda de la felicidad individual: en- tre ellos, el epicureísmo y el estoicismo. El estoicismo consideraba la razón humana como parte de un logos di- vino, lo que contribuyó a concebir al hombre como miem- bro de una familia universal más allá de la polis. Séneca, Epicteto, Marco Aurelio o Cicerón fueron algunos de los que extendieron la filosofía estoica por el mundo latino. Influencia del cristianismo La filosofía estoica, di- fundida en la sociedad grecorromana, concibió la idea de cosmopolitismo, a la que el cristianismo dio un sentido más espiritual[40] para afirmar la igualdad de los hom- bres en tanto que ciudadanos del Reino de Dios[41] y su
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    88 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. dignidad; no obstante, según Luis de Sebastián, para los teólogos cristianos medievales la igualdad teológica era compatible con la desigualdad social: las personas nacían con un estatus social que, de acuerdo con los designios divinos, era el más adecuado para su salvación.[42] El cristianismo, derivado de la religión judía, heredó de ella, entre otras, la tradición del mišpat, un concepto ju- rídico de rica amplitud semántica. Indica las decisiones judiciales y el juicio legal justo; en relación con el De- recho, aquél que se manifiesta en la defensa de los po- bres y oprimidos y que se vincula a su vez con los bienes mesiánicos que se esperan.[43] Dado que, hasta la moder- nidad, el término derecho se atribuía principalmente a “lo justo” como orden objetivo, en el pensamiento cristiano antiguo o medieval no existió una referencia explícita a los derechos humanos; pero sí un reconocimiento de exi- gencias de justicia que descendían de esta tradición judía. Por ejemplo, el Nuevo Testamento contiene enseñanzas contra la injusticia, el homicidio, el robo, la calumnia o el egoísmo en el uso de los bienes. En la Epístola de San- tiago, el apóstol denunció a los empleadores que no pagan a sus empleados sus justos salarios.[44] El cristianismo fue gradualmente derramando su doctrina en el derecho ro- mano, mejorando la situación de los esclavos, de los hijos y de las mujeres, cuyo estatus en la filosofía cristiana era mucho más alto que en la grecorromana.[45] En el plano económico, condenó la usura y la explotación, estable- ciendo las bases de la doctrina del justo precio. Tales ideas fueron desarrolladas por los Padres de la Igle- sia, proclamando un sentido social y limitado de la pro- piedad y de la ley. Pero fue Tomás de Aquino quien asentó las bases del orden jurídico medieval, retomando ideas de Aristóteles y Agustín de Hipona y afirmando que existe, además del derecho positivo determinado y establecido por los hombres, un derecho natural, propio de la criatu- ra racional, que ningún hombre ni ningún gobierno puede desconocer. La doctrina cristiana postulaba la existencia de dos reinos, el temporal y el espiritual, siguiendo la distinción hecha por Jesús de Nazaret («Dad al Cesar lo que es del César y a Dios lo que es de Dios»). Ante el problema de la conciliación de los intereses individuales y los socia- les, Tomás de Aquino afirmó en su obra Summa Theolo- giae que si existía un conflicto entre lo social y lo indivi- dual en el seno del mundo material, debía prevalecer el bien común. Pero, por el contrario, si el conflicto afec- taba a la esfera íntima del ser humano y a su salvación, en ese caso prevalecería el bien del hombre frente al de la sociedad.[46] En este ámbito, de existir un conflicto paten- te entre el Derecho positivo y el Derecho natural, del pen- samiento tomista se desprende la existencia de un dere- cho de resistencia contra el arbitrio de los gobernantes.[47] Conformación del concepto La idea del derecho subjetivo, básica para concebir los derechos humanos, fue anticipada en la baja Edad Me- dia por Guillermo de Ockham, que introdujo el concepto de ius fori o potestad humana de reivindicar una cosa co- mo propia en juicio. La escolástica española insistió en esta visión subjetiva del Derecho durante los siglos XVI y XVII: Luis de Molina, Domingo de Soto o Francisco Suárez, miembros de la Escuela de Salamanca, definie- ron el derecho como un poder moral sobre lo propio.[48] Aunque mantuvieron al mismo tiempo la idea de Derecho como un orden objetivo, enunciaron que existen ciertos derechos naturales, mencionando tanto derechos relati- vos al cuerpo (derecho a la vida, a la propiedad) como al espíritu (derecho a la libertad de pensamiento, a la digni- dad). El jurista Vázquez de Menchaca, partiendo de una filosofía individualista, fue decisivo en la difusión del tér- mino iura naturalia. Este pensamiento iusnaturalista se vio auspiciado por el contacto con las civilizaciones ame- ricanas y el debate producido en Castilla sobre los justos títulos de la conquista y, en particular, la naturaleza de los indígenas. En la colonización castellana de América, se suele afirmar, se aplicaron medidas en las que están presentes los gérmenes de la idea de derechos humanos, debatidos en la conocida Controversia de Valladolid que tuvo lugar en 1550 y 1551. No obstante, algunos criti- can que, en la práctica, estas medidas fueron formuladas para lograr objetivos de colonización.[27] El pensamien- to de la Escuela de Salamanca, especialmente mediante Francisco Suárez y Gabriel Vázquez, contribuyó también al impulso del iusnaturalismo europeo a través de Hugo Grocio.[49] Durante la Revolución inglesa, la burguesía consiguió sa- tisfacer sus exigencias de tener alguna clase de seguridad contra los abusos de la corona y limitó el poder de los re- yes sobre sus súbditos. Habiendo proclamado la Ley de Hábeas corpus en 1679, en 1689 el Parlamento impuso a Guillermo III de Inglaterra en la Bill of Rights una se- rie de principios sobre los cuales los monarcas no podían legislar o decidir. Se cerró así el paso a la restauración de la monarquía absoluta, que se basaba en la pretensión de la corona inglesa de que su derecho era de designio divino.[50] Según Antonio Fernández-Galiano y Benito de Castro Cid, la Bill of Rights puede considerarse una decla- ración de derechos, pero no de derechos humanos, puesto que los mismos se reconocen con alcance nacional y no se consideran propios todo hombre.[51] Durante los siglos XVII y XVIII, diversos filósofos eu- ropeos desarrollaron el concepto de derechos naturales. De entre ellos cabe destacar a John Locke y Voltaire, cu- yas ideas fueron muy importantes para el desarrollo de la noción moderna de derechos. Los derechos naturales, para Locke, no dependían de la ciudadanía ni las leyes de un Estado, ni estaban necesariamente limitadas a un grupo étnico, cultural o religioso en particular. La teo- ría del contrato social, de acuerdo con sus tres principa-
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    1.16. DERECHOS HUMANOS89 les formuladores, el ya citado Locke, Thomas Hobbes y Jean-Jacques Rousseau, se basa en que los derechos del individuo son naturales y que, en el estado de naturaleza, todos los hombres son titulares de todos los derechos.[52] Estas nociones se plasmaron en las declaraciones de de- rechos de finales del siglo XVIII. La causa directa del nacimiento de los Derechos Huma- nos, desde una perspectiva sociológica, ha sido también un importante objeto de debate. Por una parte, Georg Je- llinek ha defendido que los derechos humanos estaban directamente dirigidos a permitir el ejercicio de la liber- tad religiosa; por otra, Karl Marx afirmó que se deben a la pretensión de la burguesía de garantizar el derecho de propiedad. Max Weber, en su obra La ética protestan- te y el espíritu del capitalismo, afirma que existiría una conexión entre la ética individualista en que se basaron los derechos humanos y el surgimiento del capitalismo moderno.[53] Revoluciones burguesas y positivación de los dere- chos humanos Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, adoptada por la Asamblea Nacional francesa el 26 de agosto de 1789. Las distintas culminaciones de la Revolución estadouni- dense y la Revolución francesa, hitos fundamentales del efectivo paso a la Edad Contemporánea, representan el fin o el principio, según se quiera ver, del complejo pro- ceso de reconocimiento o creación de los derechos hu- manos. Si las revoluciones son el revulsivo que da lugar a la gestación de los derechos humanos, las diversas actas de nacimiento lo constituyen las declaraciones de dere- chos de las colonias estadounidenses. La primera decla- ración de derechos del hombre de la época moderna es la Declaración de Derechos de Virginia, escrita por George Mason y proclamada por la Convención de Virginia el 12 de junio de 1776. En gran medida influyó a Thomas Jef- ferson para la declaración de derechos humanos que se contiene en la Declaración de Independencia de los Esta- dos Unidos, de 4 de julio de 1776. Ambos textos influyen en la francesa Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Estas declaraciones, fundamen- tadas en el iusnaturalismo racionalista, suponen la con- versión del derecho subjetivo en centro del orden jurídi- co, y a aquél se supedita el Derecho como orden social.[54] Fruto de este influjo iusnaturalista, los derechos reconoci- dos tienen vocación de traspasar las fronteras nacionales y se consideran “derechos de los hombres”.[51] Aunque el primer uso constatado de la expresión “derechos del hom- bre” (iura hominum) se produjo ya en 1537, en un texto de Volmerus titulado Historia diplomática rerum atavia- rum,[24] la denominación no se popularizó entre la doc- trina hasta finales del siglo XVIII, con la obra de Thomas Paine The Rights of Man (1791-1792).[55] Según se plas- mó en las Declaraciones, tanto los revolucionarios fran- ceses como los estadounidenses consideraban que estos derechos eran inalienables e inherentes a la naturaleza hu- mana, incluso verdades “evidentes” según la Declaración de Independencia de los Estados Unidos. Pese a ello, de- cidieron recogerlos en declaraciones públicas, lo que se justifica por motivos jurídicos y políticos. En lo primero, debe tenerse en cuenta que para el iluminismo revolucio- nario la Constitución es la que garantiza los derechos y libertades, lo que explica la formulación positiva de los mismos.[56] En lo segundo, se pretendía facilitar la salva- guarda del libre desarrollo del individuo en la sociedad frente a la arbitrariedad del poder:[57] ya el Preámbulo de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciu- dadano afirmó expresamente que "la ignorancia, la ne- gligencia o el desprecio de los derechos humanos son las únicas causas de calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos".[58] Nuevas demandas e internacionalización de los dere- chos La noción de derechos humanos recogida en las Declaraciones, basada en la ideología burguesa del individualismo filosófico y el liberalismo económico,[59] no experimentó grandes cambios a lo largo del siglo si- guiente hasta que, ante las pésimas condiciones de vi- da de las masas obreras, surgieron movimientos sindi- cales y luchas obreras que articularon sus demandas en forma de nuevos derechos que pretendían dar solución a ciertos problemas sociales a través de la intervención del Estado, como la garantía del derecho de huelga, unas condiciones mínimas de trabajo o la prohibición o re- gulación del trabajo infantil. Desde la primera mitad del
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    90 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. siglo XIX se había desarrollado una nueva filosofía social que se manifestó en el socialismo utópico, el reformis- mo de la Escuela Católica Social, la socialdemocracia, el anarquismo o el socialismo científico.[60] En esta nue- va fase fueron muy importantes la Revolución rusa o la Revolución mexicana. Además de las luchas obreras, a lo largo de la edad con- temporánea los movimientos por el sufragio femenino consiguieron para muchas mujeres el derecho de voto; los movimientos de liberación nacional consiguieron librarse del dominio de las potencias coloniales; y triunfaron di- versas reivindicaciones de minorías raciales o religiosas oprimidas, movimientos por los derechos civiles o movi- mientos de políticas de identidad que defienden la auto- determinación cultural de colectivos humanos. Eleanor Roosevelt sosteniendo la Declaración Universal de los Derechos Humanos en español El siglo XX se caracterizó también por la incorporación de los derechos humanos al Derecho internacional. Si a principios del siglo se afirmaba que esta rama del Derecho sólo regulaba las relaciones entre Estados y excluía a los particulares, el cambio fue rápido y tras la Segunda Gue- rra Mundial, según Juan Antonio Carrillo Salcedo, los de- rechos humanos podían considerarse un principio consti- tucional del Derecho internacional contemporáneo.[61] Es especialmente desde el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas, en 1945, cuando el concepto de de- rechos humanos se ha universalizado y alcanzado la gran importancia que tiene en la cultura jurídica internacional. El 10 de diciembre de 1948 la Declaración Universal de los Derechos Humanos fue adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Re- solución 217 A (III), como respuesta a los horrores de la Segunda Guerra Mundial y como intento de sentar las bases del nuevo orden internacional que surgía tras el ar- misticio. Posteriormente se han aprobado numerosos tratados in- ternacionales sobre la materia, entre los que destacan la Convención Europea de Derechos Humanos de 1950, los Pactos Internacionales de Derechos Humanos de 1966 (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), y la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, que crean diversos dispositivos para su promoción y garantía. 1.16.4 Naturaleza y fundamento Norberto Bobbio afirma la imposibilidad de encontrar un fundamento absoluto a los derechos humanos y alega para ello cuatro razones. Primera, la ausencia de un concepto inequívoco y claro de los mismos; segunda, su variabi- lidad en el tiempo; tercera, su heterogeneidad; y, cuar- ta, las antinomias y conflictos que existen entre distin- tos derechos, como entre los civiles y políticos, por un lado, y los sociales y culturales, por otro. En el Colo- quio del Instituto Internacional de Filosofía celebrado en L'Aquila en 1964, Bobbio propuso sustituir la búsqueda de un imposible fundamento absoluto por el estudio de las diversas fundamentaciones posibles que las ciencias sociales avalaban.[62] Y, en cualquier caso, para el jurista italiano, el problema básico relativo a los derechos huma- nos no es su fundamentación, sino su puesta en práctica y protección.[63] Pero son muchos los juristas y filósofos que no comparten esta creencia sino que, por el contrario, la fundamentación de los derechos humanos ha sido y es objeto de gran interés a lo largo del tiempo, y la mayoría considera que es una labor teórica con gran incidencia en la práctica.[64] Cada una de las numerosas teorías que los pensadores han desarrollado está influida por la Filosofía dominante en el momento histórico en que se gestó y parte de muy di- ferentes cosmovisiones y concepciones del ser humano, al que atribuyen o niegan determinadas características inmanentes.[65] Para algunos, el eje de los derechos hu- manos es una serie de derechos concretos (según Herbert Hart, el derecho a la libertad; atendiendo a John Rawls, determinados derechos fundamentales que corresponden a unos deberes fundamentales; de acuerdo con Ronald Dworkin, el derecho a la igualdad ante la ley);[66] para otros, los derechos humanos son la traducción normati- va de una serie de valores, aprehendidos de la realidad o construidos socialmente. Un tercer grupo considera que los derechos humanos son criterios o límites a los que debe adecuarse la actividad de los poderes públicos o el mercado, tesis defendida tanto desde una axiología ius- naturalista (Luis Recasens Siches)[67] como desde un ius- positivismo crítico (Luigi Ferrajoli).[68] Finalmente, di- versas teorías sostienen que los derechos humanos son la codificación de la conducta moral que, de acuerdo con David Hume, es un producto social y humano que se desa- rrolla en un proceso de evolución biológica y social. Las teorías sociológicas del Derecho y los trabajos de Max Weber consideran que la conducta se desarrolla como un patrón sociológico de fijación de normas. En cuanto a su fundamentación, según qué tipo de concepción se tenga sobre el Derecho –iusnaturalista, iusracionalista, iuspositivista, vinculada al realismo jurí-
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    1.16. DERECHOS HUMANOS91 dico o al dualismo jurídico, entre otras– la categoría con- ceptual de derechos humanos puede considerarse deriva- da de la divinidad, observable en la naturaleza, asequible a través de la razón, determinada por los contextos en las muchas maneras que es posible entender la Historia, una síntesis de ideas de éstas u otras posiciones ideológicas y filosóficas o un mero concepto inexistente y sin validez. Iusnaturalismo Son tesis iusnaturalistas las que afirman la existencia del Derecho natural. Aunque en cada época se ha entendido este concepto de manera diferente, todas estas doctrinas coinciden en afirmar la existencia de una juricidad previa y fundamentadora del Derecho positivo: la positivación, por lo tanto, se limitaría a declarar derechos ya existentes. En las declaraciones de derechos del siglo XVIII se refleja esta concepción, y el artículo 1 de la Declaración Univer- sal de los Derechos Humanos afirma que “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, lo que es considerado por juristas como Hans Kelsen una clara manifestación de la doctrina del iusnaturalismo.[69] Algunas teorías iusnaturalistas afirman que los derechos humanos se basan en aspectos biológicos, tales como la conveniencia para la supervivencia de la especie, en el contexto de la selección natural, de una conducta basada en la empatía y el altruismo. Otras los sustentan en el or- den moral natural tal y como se deriva de determinados preceptos religiosos. Consideran que la conducta moral es un conjunto de prescripciones objetivamente válidas y apelan a textos como la Biblia o el Corán. Frente a éstas, desde el siglo XVII, con Hugo Grocio, ha cobrado fuerza el iusnaturalismo racionalista, de la mano de autores que se desvinculan progresivamente de la idea de Dios,[70] si bien existen en la actualidad diversas fundamentaciones iusnaturalistas de carácter o inspiración religiosa. Entre ellas se encuentra la Doctrina Social de la Iglesia, que retoma las ideas de los Padres de la Iglesia y Tomás de Aquino. Llegar a lo realmente humano es una de las crí- ticas principales de las ponencias de Juan Pablo II en su encíclica "Humanae vitae". La vida es un sentir desde una divinidad al bien común expreso en la realidad cristiana, desde la moralidad del bienestar. Según la Doctrina Social de la Iglesia, el fundamento só- lido o inmediato de los derechos se encuentra en la ley natural, la norma -de derecho natural- que es fuente equi- librada de derechos y deberes de cada uno; a su vez, su fundamento último es Dios mismo: el orden con que Dios gobierna el universo recibe el nombre de ley eterna, del que la ley natural es una participación o derivación. Los derechos humanos son objetivos en tanto que no depen- den de la subjetividad de quien es su titular o está obliga- do por ellos. Por tanto, no quedan sujetos a los estados de ánimo, las opiniones o la voluntad de nadie; tampoco el consenso, ni siquiera de la mayoría. Para la Iglesia Cató- lica, además, otra característica de los derechos humanos es su sociabilidad: siendo el hombre naturalmente social, existen derechos naturales de la persona en cuanto indi- viduo, pero también en tanto miembro de diversos gru- pos sociales naturales; es decir, derechos naturales de la familia, de las asociaciones o de las naciones. Por la mis- ma razón, los derechos se ordenan al bien común y están constitutivamente limitados. Concretando más en cuanto su precisión y limitación, los derechos humanos remiten a lo justo concreto, por lo que no significan el recono- cimiento de una libertad para realizar cualquier cosa, en cualquier momento o de cualquier manera.[71] Uno de los teóricos de derechos humanos más relevantes e influyentes fue John Locke, que elevó la defensa de los derechos naturales a la categoría de principio fundamen- tal de legitimación del gobierno y fin básico de la sociedad civil. Locke basó sus ideas en el concepto de propiedad, que utilizó en un sentido amplio y en un sentido restringi- do. En sentido amplio, se refiere a un amplio conjunto de intereses y aspiraciones humanas; más restrictivamente, alude a los bienes materiales. Locke afirmó que la pro- piedad es un derecho natural y que se deriva del trabajo. Además, dijo que la propiedad precede al Estado y que éste no puede disponer de la propiedad de los sujetos ar- bitrariamente. De acuerdo con Locke, negar el derecho de propiedad es negar los derechos humanos. El filósofo británico tuvo una gran influencia en el Reino Unido y fue decisivo en la filosofía en que se basó la fundación de Estados Unidos. Algunos filósofos han considerado que los derechos hu- manos se derivan de un derecho o valor fundamental de- terminado. Para muchos autores,[72] entre los que se en- cuentra Samuel Pufendorf,[73] el sistema de derechos na- turales del hombre se deriva de su dignidad; otros, como Hegel o Kant, afirmaron que la libertad es fundamento de los derechos humanos y, al mismo tiempo, el principal de éstos. Kant representó la culminación de un proceso en- caminado a depurar las teorías iusnaturalistas de elemen- tos históricos o empíricos, al fundamentar su teoría del Derecho natural en principios a priori, entendidos como exigencias de la razón práctica. En la segunda mitad del siglo XX, y tras su decadencia en favor de las ideas iuspositivistas, el Derecho natural resur- gió con fuerza con multitud de teorías muy diversas. De ellas, algunas mantienen una fundamentación objetivista de los derechos humanos, en tanto que afirman la existen- cia de un orden de valores o principios con validez objeti- va y universal, independiente de los individuos. Otras, las subjetivistas, sitúan a la autonomía humana como fuente de todos los valores; basan los derechos humanos en la au- toconsciencia racional de la dignidad, libertad e igualdad humanas.[74] Finalmente, las llamadas tesis intersubjeti- vistas, que surgen de un intento de síntesis entre las dos tendencias anteriores, consideran los derechos humanos como valores radicados en necesidades comunes y por lo tanto intrínsecamente comunicables.
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    92 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Iuspositivismo Las tesis positivistas se oponen frontalmente a las iusnatu- ralistas, ya que consideran que el único conjunto de nor- mas que tiene carácter jurídico es el Derecho positivo.[75] Afirman, por tanto, que la positivización tiene carácter constitutivo, al negar la juridicidad del Derecho natural o incluso su existencia. John Austin consideró que los de- rechos humanos forman parte de las normas sociales que influyen en el Derecho, pero no son Derecho:[76] para mu- chos positivistas, los derechos humanos son ideas mora- les, pero sin valor jurídico por sí mismas. Para que tengan dicho valor, deben incorporarse al ordenamiento jurídi- co: las leyes son la formulación jurídica de la voluntad soberana del pueblo y obligan a su cumplimiento. No es necesario ni procedente acudir a otro sustento que el le- gal. La creciente aceptación del iuspositivismo a lo largo del siglo XIX produjo un arrinconamiento del Derecho natu- ral y motivó la plasmación de los derechos humanos, co- mo derechos fundamentales, en las Constituciones de los países occidentales.[77] El proceso se apoyó en la catego- ría de los derechos públicos subjetivos, que surgió como alternativa a la de derechos naturales, que los iuspositi- vistas consideraban de carácter ideológica. La teoría de los derechos públicos objetivos reconocía la personali- dad jurídica del Estado, que adquiría así la titularidad de derechos y deberes.[78] Tras el ascenso de regímenes to- talitarios en los años 1920 y 1930 y la Segunda Guerra Mundial se produjo un resurgimiento del iusnaturalismo que hizo que autores como Hans Kelsen, Alf Ross, Her- bert Hart y Norberto Bobbio reaccionaran clarificando los conceptos fundamentales de las teorías positivistas. Ello provocó una diversificación del iuspositivismo que pro- dujo tesis a veces incompatibles entre sí.[79] Algunas de estas tesis recientes dan cabida a la defensa de los derechos humanos. Una de ellas es la teoría dualista de los derechos, formulada por Gregorio Peces-Barba y muy similar a la articulada por Eusebio Fernández, que incorpora algunos elementos propios del iusnaturalismo, en tanto que sólo los derechos con un fundamento mo- ral son fundamentales; pero al mismo tiempo considera que la positivación es requisito necesario para que un de- recho humano lo sea. Por lo tanto, concibe los derechos como la encrucijada entre lo jurídico y lo ético; y como traducción normativa de los valores de dignidad, libertad e igualdad, al tiempo que legitimadores de los poderes públicos.[80] La teoría del garantismo jurídico, defendi- da por Luigi Ferrajoli, afirma que el Estado de Derecho posee una legitimación formal y otra material. La legi- timación formal hace referencia al imperio de la ley; la material, a la vinculación de todos los poderes del Esta- do a la satisfacción de los derechos fundamentales,[81] de los cuales, según el jurista italiano, los derechos humanos son una subclase. Ambas teorías superan un iuspositivismo puramente for- mal y, ciñéndose a los mecanismos internos del ordena- miento jurídico, aportan criterios materiales para garanti- zar la estabilización del orden jurídico y la garantía de los derechos fundamentales. Maria de Lourdes Souza con- sidera que es importante considerar su contexto: el ga- rantismo, que se basa en el estado de derecho, surge en un contexto socio-jurídico democrático que, aunque pre- senta tendencias regresivas, es más o menos igualitario y justo.[82] De la misma manera, el dualismo jurídico se in- serta dentro de un marco jurídico-político determinado, el del Estado social y democrático de Derecho.[80] Tesis realistas Las tesis realistas pueden definirse como aquellas para las que la positivación es un requisito más, junto con otros, que influye en la efectividad de los derechos humanos. Engloba un conjunto de posiciones doctrinales muy di- verso y heterogéneo, que afirman que es la práctica de las personas los que dotan de significación a los derechos humanos.[83] Critican la concepción ideal que de éstos tie- ne el iusnaturalismo, así como la puramente formal del iuspositivismo, afirmando que ambas corrientes son ex- cesivamente abstractas y no tienen en cuenta las condicio- nes económicas y sociales de las que depende el efectivo disfrute de los derechos. Con carácter general, las tesis realistas insisten en alguno de los siguientes ámbitos: en el plano político, en las condiciones de democracia po- lítica y económica necesarias para el disfrute real de los derechos humanos; en el jurídico, en los mecanismos de garantía y protección; y en el sociológico, en la conciencia colectiva sobre derechos humanos. La postura realista se relaciona, en gran medida, con el socialismo.[84] Ya en La cuestión judía, una de sus pri- meras obras, Karl Marx criticó la noción burguesa de de- rechos humanos, que describió como derechos del indi- viduo egoísta y basados en una concepción abstracta de libertad y emancipación. Para el filósofo alemán, los dere- chos humanos burgueses eran un conjunto de proteccio- nes legales para la defensa de la clase propietaria de los medios de producción.[85] Marx afirmó que son las con- diciones materiales las que determinan el alcance real de los derechos humanos, y que para su realización efectiva es necesaria una auténtica emancipación política. Helio Gallardo o Joaquín Herrera Flores afirman que los derechos humanos se sustentan en las tramas sociales, en las relaciones y experiencias intersubjetivas.[86] Helio Ga- llardo considera que el fundamento de los derechos hu- manos son las transferencias de poder que se producen entre los grupos sociales, así como las instituciones en que se articulan y las lógicas que inspiran las relaciones sociales.[87] Estas transferencias de poder pueden positi- varse o no, y ser más o menos precarias. Para Joaquín Herrera, en una línea similar, los derechos humanos son las prácticas y medios por los que se abren espacios de emancipación que incorporan a los seres humanos en los procesos de reproducción y mantenimiento de la vida.[88]
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    1.16. DERECHOS HUMANOS93 La teoría consensual de la verdad, desarrollada por Jürgen Habermas (perteneciente a la Escuela de Fráncfort), pro- pone una fundamentación intersubjetiva de los valores y derechos, a través de un acuerdo racional alcanzado en unas condiciones ideales.[89] En una línea similar, para Chaïm Perelman los derechos humanos se fundamentan en la experiencia y la conciencia morales de un consenso que se alcanza a través de un proceso determinado. Se tra- ta de fundamentos en los que coincidan los que denomina «espíritus razonables» y que serían asimismo aprobados por «audiencias universales», los que se consideran inter- locutores válidos para cada asunto.[90] Utilitarismo En un principio, el utilitarismo surgió como una alterna- tiva a la idea de los derechos humanos, más que como una propuesta de fundamentación; aunque posteriormen- te John Stuart Mill y otros autores han tratado de sustentar los derechos humanos desde esta filosofía.[91] El utilita- rismo, como doctrina ética, considera «la mayor felicidad para el mayor número como la medida de lo justo y de lo injusto».[92] Los utilitaristas parten del rechazo de la idea de derechos humanos como derechos naturales: especial- mente crítico con dicha idea fue Jeremy Bentham, que calificó como un sinsentido la afirmación de que existen derechos previos al Estado:[93] los derechos, de existir, son un producto social que se justifica desde el principio de la utilidad.[94] Según John Stuart Mill, los derechos son reglas para la maximización de la felicidad; pero añade que los dere- chos no son absolutos dado que, en determinadas con- diciones excepcionales, su cumplimiento nos aleja tanto del fin (maximización de la utilidad social) que no cabe compensar la pérdida de felicidad con el peso, importan- te, que tienen.[95] Esta fundamentación utilitarista ha sido objeto de crí- ticas que enfatizan la falta de garantía de los derechos humanos, que podrían ser violados para la consecución de la mayor felicidad para el mayor número. En esta lí- nea han incidido especialmente John Rawls[91] o James Fishkin.[96] Thomas Nagel y muchos otros han denun- ciado el uso del enfoque utilitarista para justificar el uso de violencia a gran escala contra la población civil o el uso de armas de destrucción masiva entendidas como un mal menor, la forma más rápida de obtener la victoria en una guerra y evitar, supuestamente, un mayor número de muertes.[97] La reacción de los utilitaristas ante estas críticas hicieron surgir teorías como la del utilitarismo de normas, el utilitarismo de normas ideales o la integra- ción de un principio de respeto a las personas. Richard Brandt define el utilitarismo de normas como el que afir- ma que “un acto es obligatorio sólo si la aceptación uni- forme de una regla correspondiente maximizará la utili- dad esperable”.[98] El utilitarismo de normas, por lo tanto, no valora sólo los efectos de un acto específico, sino los efectos de su generalización. 1.16.5 Aspectos institucionales y jurídicos Numerosas ONG en el mundo se dedican a la defensa y promo- ción de los derechos humanos en el mundo, en la imagen logo de Human Rights Watch. Los derechos humanos tienen una creciente fuerza jurí- dica, en tanto que se integran en las constituciones y, en general, en el ordenamiento jurídico de los Estados. Tam- bién, en el ámbito de la comunidad internacional, por su reconocimiento en numerosos tratados internaciona- les –tanto de carácter general como sectorial; universal y regional– y por la creación de órganos jurisdiccionales, cuasijurisdiccionales o de otro tipo para su defensa, pro- moción y garantía. Además, debido a su aceptación, diversos derechos hu- manos se consideran parte del Derecho internacional con- suetudinario y algunos incluso normas de ius cogens, tal y como han afirmado órganos internacionales como el Comité de Derechos Humanos o la Corte Internacional de Justicia. Entre ellos se encuentran la prohibición de la tortura y de la privación arbitraria de la vida[99] o el acce- so a unas mínimas garantías procesales y la prohibición de detención arbitraria.[100] Derechos humanos y derechos constitucionales Es importante diferenciar y no confundir los derechos hu- manos con los derechos constitucionales o fundamenta- les. Aunque generalmente los derechos humanos se sue- len recoger dentro de los derechos constitucionales, no siempre coinciden. Para determinar qué derechos son “constitucionales” basta con recurrir al catálogo de de- rechos reconocidos por las constituciones políticas de los Estados; el concepto de “derechos humanos” pertenece más bien al ámbito de la Filosofía del Derecho. La relación entre ambos conceptos ha sido estudiada por numerosos autores y es problemática. De entre los
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    94 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. que reconocen la virtualidad del concepto de derechos humanos,[101] las teorías iusnaturalistas consideran que la existencia de los derechos humanos es independien- te de su reconocimiento como derechos constitucionales. Para algunos autores, como Francisco Laporta, existiría un pequeño número de derechos humanos básicos, de los que se derivarían los derechos constitucionales más concretos.[102] Por su parte, para las teorías dualistas –las que otorgan importancia tanto al fundamento moral de los derechos como a su positivación– los conceptos de derechos hu- manos y derechos constitucionales tendrían un conteni- do equivalente. Luigi Ferrajoli considera, en su teoría del garantismo jurídico, que, siendo los derechos constitucio- nales o fundamentales los reconocidos en la carta magna de los Estados, los derechos humanos son aquellos que se reconocen a todos, independientemente de su ciudadanía y su capacidad de obrar: la constitución de un país, por ejemplo, puede otorgar derechos a sus ciudadanos que no abarquen a los no nacionales (por ejemplo, el derecho al voto). En ese caso se trataría de derechos constituciona- les que se reconocen al ciudadano, pero no podrían ser derechos humanos si no se reconoce a todas las personas sean de la condición que sean. 1.16.6 Clasificación generacional Aunque la mayoría de las doctrinas jurídicas distinguen varias generaciones de derechos humanos, existen múlti- ples y diferentes clasificaciones. Todas suelen coincidir al describir la primera generación, pero posteriormente se ramifican y se vuelven más complejas. Además, existen al menos dos concepciones de esta visión generacional. Para una de ellas, son expresión de una racionalidad que se realiza progresivamente en el tiempo; para otras, ca- da generación de derechos humanos es expresión de una racionalidad diferente y puede entrar en conflicto con las demás. Por otra parte, existen posiciones que evitan pro- nunciarse acerca categorías de derechos humanos y más bien tienden a enfocarlos como un sistema unitario. Cada nueva generación, que se clasifica cronológicamen- te en relación con las anteriores, ha sido objeto de críti- cas. Si ya los derechos de la primera generación fueron criticados, también sucedió con los derechos de la segun- da durante el siglo XX, si bien en la actualidad la casi totalidad de los juristas los aceptan. Hoy en día es obje- to de debate la existencia de una tercera generación de derechos humanos ya que, tanto desde el punto de vista jurídico como político, se critica la indeterminación de esta categoría y su difícil garantía.[103] No obstante estas objeciones, existen teorías que hablan de cuatro e incluso cinco generaciones de derechos humanos.[104] Tres generaciones de derechos humanos La división de los derechos humanos en tres generacio- nes fue concebida por primera vez por Karel Vašák en 1979. Cada una se asocia a uno de los grandes valores proclamados en la Revolución francesa: libertad, igual- dad, fraternidad. Los derechos de primera generación son los derechos civiles y políticos, vinculados con el principio de libertad. Generalmente se consideran derechos de defensa o nega- tivos, que exigen de los poderes públicos su inhibición y no injerencia en la esfera privada. Por su parte, los de- rechos de segunda generación son los derechos econó- micos, sociales y culturales, que están vinculados con el principio de igualdad. Exigen para su realización efecti- va de la intervención de los poderes públicos, a través de prestaciones y servicios públicos.[105] Existe cierta con- tradicción entre los derechos contra el Estado (primera generación) y los derechos sobre el Estado (segunda ge- neración). Los defensores de los derechos civiles y políti- cos califican frecuentemente a los derechos económicos, sociales y culturales como falsos derechos, ya que el Es- tado no puede satisfacerlos más que imponiendo a otros su realización, lo que para éstos supondría una violación de derechos de primera generación. Por su parte, la tercera generación de derechos, sur- gida en la doctrina en los años 1980, se vincula con la solidaridad. Los unifica su incidencia en la vida de todos, a escala universal, por lo que precisan para su realización una serie de esfuerzos y cooperaciones en un nivel plane- tario. Normalmente se incluyen en ella derechos hetero- géneos como el derecho a la paz, a la calidad de vida o las garantías frente a la manipulación genética,[106] aunque diferentes juristas asocian estos derechos a otras genera- ciones: por ejemplo, mientras que para Vallespín Pérez la protección contra la manipulación genética sería un de- recho de cuarta generación,[107] para Roberto González Álvarez es una manifestación, ante nuevas amenazas, de derechos de primera generación como el derecho a la vi- da, la libertad y la integridad física.[108] Otras propuestas Autores como David Vallespín Pérez,[109] Franz Mat- cher,[110] Antonio Pérez Luño,[111] Augusto Mario More- llo,[112] Robert B. Gelman[113] y Javier Bustamante Do- nas[114] afirman que está surgiendo una cuarta generación de derechos humanos. No obstante, el contenido de la misma no es claro, y estos autores no presentan una pro- puesta única. Normalmente toman algunos derechos de la tercera generación y los incluyen en la cuarta, como el derecho al medio ambiente o aspectos relacionados con la bioética. Javier Bustamante afirma que la cuarta genera- ción viene dada por los derechos humanos en relación con las nuevas tecnologías;[115] otros, que el elemento diferen- ciador sería que, mientras las tres primeras generaciones se refieren al ser humano como miembro de la sociedad,
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    1.16. DERECHOS HUMANOS95 los derechos de la cuarta harían referencia al ser humano en tanto que especie. Tal idea había quedado acordada en la Carta de las Naciones Unidas (ver punto 5) cuando en su preámbulo se escribió, “nosotros los Pueblos de las Naciones Unidas resueltos … a reafirmar la fe en los dere- chos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hom- bres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas... hemos decidido sumar nuestros esfuerzos para realizar estos designios” y luego de manera más explícita, cuan- do expresaron entre sus propósitos el siguiente: “realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto de los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma, religión”. Para el cumplimiento de tal propósito inicialmente se continuaba concibiendo como agente in- mediato al Estado, a cuya custodia la tradición occidental había confiado cierto número de garantías al ciudadano, a partir de las revoluciones inglesas, norteamericanas y francesas. Mas el precario desarrollo de la democracia en el mundo, la amarga experiencia de la Segunda Gue- rra Mundial y la caótica situación política creada por sus consecuencias en muchas naciones demostraba la consa- gración de los derechos humanos en constituciones y le- yes internas que no eran suficientes para asegurar su pro- tección y respeto por parte de los gobiernos. En numero- sos Estados, por factores diversos, la protección del dere- cho nacional resultaba eliminada, suspendida, inoperante o abiertamente conculcada por gobiernos de fuerza o de careta jurídica. Helio Gallardo, por su parte, defiende la existencia de cin- co generaciones de derechos humanos,[116] que identifi- ca con las reivindicaciones de diferentes grupos sociales. Serían los derechos civiles y políticos, reclamados por la burguesía; los económicos, sociales y culturales, propios de los movimientos obreros y antiesclavistas; los derechos de los pueblos y sectores diferentes, incluyendo las luchas de descolonización y feministas; los ambientales, que de- fine como derechos las generaciones futuras; y los rela- tivos al control del cuerpo y la organización genética de uno mismo, enfrentados a la mercantilización del interior de la vida. 1.16.7 Derechos Humanos del siglo XXI: la Declaración Universal de Derechos Humanos Emergentes La Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes (DUDHE) surge de un proceso de diálogo de diversos componentes de la sociedad civil, organiza- do por el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña en el marco del Foro Universal de las Culturas Barcelo- na 2004, titulado Derechos Humanos, Necesidades Emer- gentes y Nuevos Compromisos.[117] El 2 de noviembre de 2007, en el marco del Forum de Monterrey (México) es aprobada la DUDHE. Los derechos humanos emergentes suponen una nueva concepción de la participación de la sociedad civil, dando voz a organizaciones y agrupaciones nacionales e interna- cionales que tradicionalmente han tenido poco o ningún peso en la configuración de las normas jurídicas, como las ONG, los movimientos sociales y las ciudades, frente a los retos sociales, políticos y tecnológicos que plantea la globalización y la sociedad global. La DUDHE no preten- de sustituir ni quitar vigencia a la Declaración Universal de Derechos humanos de 1948, ni a los instrumentos na- cionales o internacionales de protección de los derechos humanos, más bien pretende actualizar, complementar, responder a los retos de la sociedad global y actuar co- mo complemento desde el punto de vista de la ciudadanía participativa. Nosotros, ciudadanas y ciudadanos del mundo, miembros de la sociedad civil com- prometidos con los Derechos Humanos, formando parte de la comunidad política uni- versal, reunidos en ocasión del Foro Universal de las Culturas en Barcelona 2004 y Monterrey 2007, e inspirados por los valores de respeto a la dignidad del ser humano, libertad, justicia, igualdad y solidaridad, y el derecho a una existencia que permita desarrollar estándares uniformes de bienestar y de calidad de vida para todos […] Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes 1.16.8 Véase también 1.16.9 Referencias [1] Hernández Gómez, José Ricardo. Tratado de derecho Constitucional. Editorial Ariadna, 2010. [2] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, fue- ron creados y ratificados en el año de 1945 pág. 44; de forma similar, Nino, Carlos S. Ética y derechos humanos, pág. 40. El concepto “bienes primarios” procede de John Rawls. [3] Véase artículo 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU – 1948 [4] CARTA INTERNACIONAL DE DERECHOS HUMA- NOS, Convenciones y pactos, ONU – Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos. [5] Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte, ohchr.org [6] Héctor Morales Gil de la Torre (1996). «Introducción: no- tas sobre la transición en México y los derechos huma- nos». Derechos humanos: dignidad y conflicto. México:
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    96 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Universidad Interamericana. ISBN 968-859-248-X., pág. 19 [7] Thierry, Hubert; Combacau, Jean; Sur, Serge; Vallée, Charles (1986), Droit International Public, Paris: Mont- chrestien. ISBN 978-2-7076-0236-7 [8] Diversas tesis realistas, por el contrario, vinculan los de- rechos humanos con los contextos sociohistóricos. Jesús Antonio de la Torre Rangel defiende una posición ecléc- tica de “iusnaturalismo histórico”, según la cual los dere- chos humanos se derivan de la confluencia entre la cons- titución ontológica del hombre y la situación histórica de cada momento (Torre Rangel, Jesús Antonio de la (2006). El Derecho como arma de liberación en América Latina. San Luis Potosí: Departamento de Publicaciones de la Fa- cultad de Derecho. ISBN 968-9065-00-9., págs. 44 y ss [9] «the state is the prime organ that can protect and/or violate human rights» («el Estado es el principal órgano que pue- de proteger o violar los derechos humanos»). Landman, Todd (2006). Studying human rights. Routledge. ISBN 0- 415-32605-2., pág. 9. En la actualidad, afirma este mismo autor, se comienza a prestar atención también a la respon- sabilidad en la violación de derechos humanos de actores no estatales, como movimientos guerrilleros, organizacio- nes terroristas, señores de la guerra, empresas multinacio- nales o instituciones financieras internacionales. [10] Velásquez, Manuel G. (2006). Ética en los negocios: Con- ceptos y casos. Pearson. ISBN 970-26-0787-6., pág. 76 [11] «Durante la segunda mitad del siglo XVIII se produjo la paulatina sustitución del término clásico de los “derechos naturales” por el de los “derechos del hombre” […] La nueva expresión […] revela la aspiración del iusnaturalis- mo iluminati por constitunalizarse, o sea, por convertir en derecho positivo, en preceptos del máximo rango norma- tivo, los derechos naturales» (Pérez Luño, Antonio Enri- que (1984). Los derechos fundamentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., págs. 32 y 33) [12] Zimmerling, Ruth (abril de 2004). «Los derechos huma- nos en un mundo globalizado y unipolar. Contra la deva- luación conceptual y el cinismo práctico» (PDF). Isono- mía (20): 89. ISSN 1405-0218. Consultado el 21 de di- ciembre de 2007. [13] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág. 41 [14] «En las décadas transcurridas desde la proclamación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el tema de los derechos humanos ha provocado tanta discusión y pro- ducido tanta literatura especializada que es difícil aportar ideas nuevas en este campo» (Zimmerling, Ruth (abril de 2004). «Los derechos humanos en un mundo globalizado y unipolar. Contra la devaluación conceptual y el cinis- mo práctico» (PDF). Isonomía (20): 89. ISSN 1405-0218. Consultado el 21 de diciembre de 2007. , pág. 1) [15] Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos hu- manos. De la anestesia a la sinestesia. Sevilla: Editorial MAD. ISBN 84-665-7152-3., pág. 15 [16] Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos hu- manos. De la anestesia a la sinestesia. Sevilla: Editorial MAD. ISBN 84-665-7152-3., p. 102 [17] Ryosuke Inagaki (1985). «El concepto de derechos hu- manos en Japón.». Los fundamentos filosóficos de los de- rechos humanos. Barcelona: Serbal/UNESCO. ISBN 84- 7628-003-3., p. 214 [18] R. C. Pandeya (1985). «Fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Perspectiva hindú.». Los fundamen- tos filosóficos de los derechos humanos. Barcelona: Ser- bal/UNESCO. ISBN 84-7628-003-3., p. 295 [19] Paulin J. Hountondji (1985). «El discurso del amo: ob- servaciones sobre el problema de los derechos humanos en África.». Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Barcelona: Serbal/UNESCO. ISBN 84-7628- 003-3., p. 357 [20] Remiro, Breton (1998) Derecho Internacional. McGraw- Hill: Madrid, España. p. 1021 [21] Remiro, Breton (1998) Derecho Internacional. McGraw- Hill: Madrid, España. P. 1021 [22] Carrillo-Salcedo, Juan Antonio (1999). Dignidad frente a barbarie. La Declaración Universal de Derechos Hu- manos, cincuenta años después. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-290-2., p. 116 [23] Id., p. 119 [24] Documento de Amnistía Internacional, basado en un texto de Leonardo Aravena (1998). «Una larga marcha hacia los derechos humanos». Consultado el 27 de diciembre de 2007 en Internet Archive. [25] Molas, Pere (1993). «La estructura social de la Edad Mo- derna europea». Manual de Historia Moderna. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-6572-8., pág. 72 [26] Clavero, Bartolomé (1994). Derecho indígena y cultura constitucional en América. México: siglo veintiuno edito- res. ISBN 968-23-1946-3., págs. 8 y 12 [27] Pérez Marcos, Regina María (2000). «Derechos humanos e Inquisición, ¿conceptos contrapuestos?» (pdf). Revista de la Inquisición (9): 181–190. ISSN 1131-5571. Consul- tado el 16 de junio de 2007. [28] Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos huma- nos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X., pág. 25; también Fernández Ga- liano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 287 [29] Ketchekian, S. F. (1965). «Origen y evolución de los de- rechos del hombre en la Historia de las ideas políticas». RICS (5): 324. [30] Abbas Milani (2004). Lost Wisdom: Rethinking Persian Modernity in Iran. Mage Publishers. ISBN 0-934211-90- 6., pág. 12 [31] Narváez Hernández, José Ramón (2005). «Apuntes pa- ra empezar a descifrar al destinatario de los derechos hu- manos». Revista Telemática de Filosofía del Derecho (8). ISSN 1575-7382., pág. 202
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    1.16. DERECHOS HUMANOS97 [32] Pérez Royo, Javier (2005). Curso de Derecho Constitucio- nal. Madrid: Marcial Pons. ISBN 84-9768-250-5., págs. 237 y 238 [33] González Uribe, Héctor (1988-1989). «Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o trans- personalismo?». Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (19). ISSN 1405-0935., págs. 326 y 327 [34] Aristóteles, Política. Libro primero, capítulo II; De la es- clavitud [35] Labardini, Rodrigo (1988-1989). «Orígenes y anteceden- tes de derechos humanos hasta el siglo XV». Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (19). ISSN 1405-0935., págs. 294 y ss [36] Platón, República 449, 450 y 460. [37] Aristóteles, Política. Libro tercero [38] Labardini, Rodrigo (1988-1989). [ «Orígenes y antece- dentes de derechos humanos hasta el siglo XV»]. Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (19). ISSN 1405-0935., pág. 298 [39] Aristóteles, Política. Libro tercero, capítulo V [40] Gómez Pérez, Rafael (2005). Breve historia de la Cultura Europea. Madrid: Rialp. ISBN 84-321-3558-5., pág. 17 [41] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, pág. 328 [42] de Sebastián, Luis (2000). De la esclavitud a los derechos humanos. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-1204-7., pág. 19 [43] Von Balthasar, Hans Urs (1997). Antiguo Testamento (Gloria 6). Editorial Encuentro. ISBN 84-7490-213-4., págs. 149 y 150 [44] «Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros cam- pos y ha sido retenido por vosotros está clamando y los gritos de los segadores están llegando a oídos del Señor todopoderoso» Santiago 5:4 [45] Stark, Rodney (1996). The Rise of Christianity: A Sociolo- gist Reconsiders. Princeton University Press. ISBN 0-691- 02749-8., pág. 95 [46] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, págs. 328 y 329 [47] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fun- damentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., pág. 30 [48] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 288 [49] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fun- damentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., págs. 31 [50] El origen divino de la monarquía ya había sido criticado por Francisco Suárez, de la Escuela de Salamanca, en su obra Defensio Fidei Catholicae adversus Anglicanae sectae errores de 1613. [51] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 546 [52] Pérez Royo, Javier (2005). Curso de Derecho Constitucio- nal. Madrid: Marcial Pons. ISBN 84-9768-250-5., pág. 238 [53] Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X., pág. 26 [54] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 289 [55] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fun- damentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., pág. 32 [56] López Garrido, Diego; Massó Garrote, Marcos Fco y Pe- goraro, Lucio (directores) (2000). Nuevo Derecho consti- tucional comparado. Valencia: Tirant lo blanch. ISBN 84- 8442-186-4. [57] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, pág. 331 [58] De manera similar, el Preámbulo a la Declaración Uni- versal de los Derechos Humanos afirmó en 1948 que "el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la con- ciencia de la humanidad". [59] González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, pág. 332 [60] Id., págs. 332 y 333 [61] Torres Cazorla, María Isabel (2002). «La protección in- ternacional de los derechos humanos». Lecciones de Dere- cho internacional público. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309- 3888-5., pág. 509 [62] Bobbio, Norberto (1966). «L'illusion du fondement abso- lu». Le fondement des droits de l'homme (Actes des entre- tiens de L'Aquila, 14-19 septembre 1964, Institut Inter- national de Philosophie). Firenze: La Nuova Italia. ISBN., págs. 11 y ss [63] Fix-Zamudio, Héctor (1998). «Liber Amicorum». San José, Costa Rica: Secretaría de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Consultado el 18 de septiembre de 2007. [64] «Sin resolverlo [el problema de la fundamentación] no es posible encontrar una respuesta satisfactoria a los proble- mas políticos y jurídicos que plantean los derechos hu- manos» (Castellano, Danilo (2004). Racionalismo y dere- chos humanos. Sobre la anti-filosofía político-jurídica de la “modernidad”. Madrid: Marcial Pons. ISBN 978-84- 9768-116-2., pág. 17). En el mismo sentido, Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de
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    98 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309- 4284-X., pág. 134 [65] Labardini, Rodrigo (1988-1989). «Orígenes y anteceden- tes de derechos humanos hasta el siglo XV». Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (19). ISSN 1405-0935 ., págs. 288 y 289 [66] Beuchot, Mauricio (1999). Derechos humanos. Historia y Filosofía. México D.F.: Distribuciones Fontamara. ISBN 968-476-310-7., pág. 9 [67] Recasens Siches, Luis (1974). «Los derechos humanos». Diánoia (20)., pág. 133 [68] Ferrajoli, Luigi (2001). Los fundamentos de los derechos fundamentales. Madrid: Trotta. ISBN 978-84-8164-436- 4., págs. 22 y 293 [69] Pérez Luño (2005), pág. 57 [70] Vergés Ramírez, págs. 28 y 29 [71] «El ejercicio de la libertad no implica el derecho a decir y hacer cualquier cosa». Catecismo de la Iglesia Católi- ca. Madrid: Asociación de Editores del Catecismo, 1992. ISBN 84-288-1100-8, 1740. Disponible en internet en la página oficial de la Santa Sede. [72] Kohen, Ari (2007). In Defense of Human Rights: A Non- Religious Grounding in a Pluralistic World. Routledge. ISBN 0-415-42015-6. [73] Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos funda- mentales. Madrid: Tecnos (serie Temas clave de la Cons- titución Española). ISBN 84-309-1114-6. [74] Pérez Luño (2005), pág. 147 [75] Ansuátegui Roig, Francisco Javier (1997). Poder, ordena- miento jurídico, derechos. Madrid: Librería-Editorial Dy- kinson. ISBN 84-8155-219-4., pág. 16 [76] Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X., pág. 59 [77] Bulygin, Eugenio (1987), págs. 79 y 80 [78] Pérez Luño (2005), págs. 59 y 60 [79] Bulygin, Eugenio (1987), pág. 81 [80] Ramos, Jorge. La teoría dualista de los derechos funda- mentales, en Club Lorem Ipsum (publicado el 30 de oc- tubre de 2006) [81] Ferrajoli, Luigi (2004). Derecho y Razón. Teoría del ga- rantismo penal. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 84-8164- 495-1.; de la Torre Rangel, Jesús Antonio (2006). El Dere- cho como arma de liberación en América Latina. San Luis Potosí: Departamento de Publicaciones de la Facultad de Derecho. ISBN 968-9065-00-9., págs. 167 y ss. [82] de la Torre Rangel, Jesús Antonio (2006). El Derecho co- mo arma de liberación en América Latina. San Luis Potosí: Departamento de Publicaciones de la Facultad de Dere- cho. ISBN 968-9065-00-9., págs. 171 y 172 [83] Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X., pág. 61 [84] Pérez Luño (2005), pág. 62 [85] Landman, Todd (2006). Studying human rights. Routled- ge. ISBN 0-415-32605-2., pág. 4. [86] Sánchez Rubio, David. Repensar derechos humanos. De la anestesia a la sinestesia, pág. 29 [87] Gallardo, Helio (2000). Política y transformación so- cial. Discusión sobre derechos humanos. Quito: SER- PAJ/Editorial Tierra Nueva. ISBN 9978-41-198-4., pág. 15 [88] Herrera, Joaquín (2000). «Hacia una visión compleja de los derechos humanos». El vuelo de Anteo: derechos hu- manos y crítica de la razón liberal. Editorial Desclée de Brouwer. ISBN 978-84-330-1541-9., pág. 78 [89] Habermas, Jürgen (1973). «Auszug aus Wahrheitstheo- rien». Wirklichkeit und Reflexion. Festschrift fur Walter Schulz. Pfullingen: Neske. [90] Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), págs. 558 y 559 [91] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág. 203 [92] Bentham, Jeremy (1973). Fragmento sobre el gobierno. Madrid: Aguilar., pág. 3 [93] Bentham, J. (1962). «Anarchical Fallacies; being and exa- mination of the Declaration of Rights issued during the French Revolution». Works, vol II. New York: Russell & Russell., pág. 500 [94] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág. 207 [95] Álvarez Gálvez, Íñigo. «Una fundamentación utilitarista de los derechos humanos: J. S. Mill». Consultado el 26 de enero de 2008. [96] Diniz Cury, Rodrigo. Utilitarismo, direitos e deveres., pág. 9 [97] Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág. 220 [98] Citado en Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos huma- nos, pág. 220 [99] Comité de Derechos Humanos, Observación General n.º 24, parágrafo 10 (en inglés). [100] Comité de Derechos Humanos, Observación General n.º 29, parágrafo 11 (en inglés). [101] Se obvian, por lo tanto, las teorías que niegan la existencia o validez de la noción “derechos humanos”, como la ma- yoría de los iuspositivismos y ciertas teorías utilitaristas o comunitaristas.
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    1.16. DERECHOS HUMANOS99 [102] Laporta, Francisco (1989). «Ética y Derecho en el pensa- miento contemporáneo». En Victoria Camps. Historia de la ética, t. III, “La ética contemporánea”. Barcelona: Ed. Crítica. ISBN 978-84-7423-426-8., pág. 293 [103] Pérez Luño, Antonio-Enrique (2006). La tercera genera- ción de Derechos Humanos. Navarra: Aranzadi. ISBN 84- 9767-640-8., pág. 33 [104] Helio Gallardo, por ejemplo, hace referencia a cinco en Gallardo, Helio (julio/diciembre de 2003). «Nuevo Orden Internacional, derechos humanos y Estado de Derecho en América Latina» (pdf). Revista Crítica Jurídica (22): 260, nota al pie n.º6. Consultado el 20 de junio de 2007. [105] Pérez Luño, Antonio-Enrique (2006). La tercera genera- ción de Derechos Humanos. Navarra: Aranzadi. ISBN 84- 9767-640-8., p. 28 [106] Pérez Luño, Antonio-Enrique (2006). La tercera genera- ción de Derechos Humanos. Navarra: Aranzadi. ISBN 84- 9767-640-8., pp. 32 y 33 [107] Vallespín Pérez, David (2002). El modelo constitucional de juicio justo en el ámbito del proceso civil. Barcelona: Atelier. ISBN 84-95458-64-0., p. 31 [108] Roberto González Álvarez, Aproximación a los Derechos Humanos de Cuarta Generación [109] Vallespín Pérez, David (2002). El modelo constitucional de juicio justo en el ámbito del proceso civil. Barcelona: Atelier. ISBN 84-95458-64-0. [110] Matcher, Franz, «La protection judiciarie des droits de l'homme», Informe General presentado en el Congreso Internacional Extraordinario de Derecho Procesal, Bolo- nia, 1988, v. I, sobre la Tutela giurisdizionale dei diritti dell'uomo a livello nazionale ed internazionale, p. 12. [111] Pérez Luño, Antonio Enrique (1991). «La evolución del Estado social y la transformación de los derechos funda- mentales». Problemas de legitimación en el Estado social. Madrid: Trotta., pp. 96 y 97 [112] Morello, Augusto Mario (1998). «Los derechos del hom- bre de las tercera y cuarta generaciones». Estudios de de- recho procesal – nuevas demandas – nuevas respuestas, v. 2. Buenos Aires: Platense/Abeledo-Perrot., pp. 943-951 [113] Gelman, Robert B., Declaración de los Derechos Huma- nos en el ciberespacio [114] Bustamante Donas, Javier, Hacia la cuarta generación de Derechos Humanos: repensando la condición humana en la sociedad tecnológica [115] Bustamante Domas, Javier (septiembre/diciembre de 2001). «Hacia la cuarta generación de Derechos Huma- nos: repensando la condición humana en la sociedad tec- nológica» (pdf). Revista Interamericana de Ciencia, Tec- nología, Sociedad e Innovación (1). Consultado el 18 de septiembre de 2007. [116] Gallardo, Helio (julio/diciembre de 2003). «Nuevo Orden Internacional, derechos humanos y Estado de Derecho en América Latina» (pdf). Revista Crítica Jurídica (22): 260, nota al pie n.º6. Consultado el 20 de junio de 2007. [117] Derechos Humanos, Necesidades Emergentes y Nuevos Compromisos 1.16.10 Bibliografía • Bulygin, Eugenio (1987). «Sobre el estatus ontoló- gico de los derechos humanos» (PDF). Doxa: Cua- dernos de filosofía del Derecho (4): pp. 79–85. ISSN 0214-8676. Consultado el 17 de diciembre de 2007. • Clavero, Bartolomé (1994). Derecho indígena y cul- tura constitucional en América. México: siglo vein- tiuno editores. ISBN 968-23-1946-3. • Fernández-Galiano, Antonio; de Castro Cid, Benito (1999). Lecciones de Teoría del Derecho y Derecho Natural. Madrid: Universitas. ISBN 84-7991-087-9. • González-Carvajal, Luis (2005). En defensa de los humillados y ofendidos. Los derechos humanos ante la fe cristiana. Santander: Sal Terrae. ISBN 84-293- 1587-X. • González Uribe, Héctor (1988-1989). «Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?» (PDF). Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (19): pp. 325–341. ISSN 1405-0935. Consultado el 1 de octubre de 2007. • Haaland Matlary, Jane (2009). Derechos huma- nos depredados. Ediciones Cristiandad. ISBN 9788470575358. • Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos hu- manos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X. • Ricoeur, Paul (coord.) (1985). Los fundamentos fi- losóficos de los derechos humanos. Barcelona: Ser- bal/UNESCO. ISBN 84-7628-003-3. • Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos humanos. De la anestesia a la sinestesia. Sevilla: Edi- torial MAD. ISBN 84-665-7152-3. • Velasco Arroyo, Juan Carlos (1990). «Aproximación al concepto de los derechos humanos» (PDF). Anuario de Derechos Humanos (7): pp. 269–284. ISSN 0212-0364. Consultado el 15 de septiembre de 2009. 1.16.11 Enlaces externos • Pablo Armando González Ulloa Aguirre, Alejandro Rosillo Martínez, Coordinadores (2010). Los pue- blos indígenas en el discurso de los derechos huma- nos, México, CENEJUS, 2010.
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    100 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.17 Socialización El proceso de socialización se da en interacción con agentes sig- nificativos. La socialización es el proceso mediante el cual el ser hu- mano aprende, en el transcurso de su vida, los elementos socioculturales de su medioambiente, los integra a la es- tructura de su personalidad, bajo la influencia de expe- riencias y de agentes sociales significativos, y se adapta así al entorno social en cuyo seno debe vivir. También, es la asunción o toma de conciencia de la estructura so- cial en la que un individuo nace, y aprende a diferenciar lo aceptable (positivo) de lo inaceptable (negativo) en su comportamiento que se le llama socialización. La socia- lización se puede clasificar en tres etapas las cuales son: primaria, secundaria y terciaria. La socialización es factible gracias a los agentes sociales, que se pueden identificar como la familia, la escuela, los iguales y los medios de comunicación. Además, son las instituciones e individuos representativos con capacidad para transmitir e imponer los elementos culturales apro- piados. Los agentes sociales más representativos son la familia, porque posee un rol primordial ya que es el pri- mer nivel social al que tenemos acceso y la escuela, ya que en la actualidad ha perdido su papel principal y la escuela es transmisora de conocimientos y de valores. También en la socialización una persona interioriza su cultura de una sociedad determinada. Existen distintos agentes so- cializadores: la familia, la escuela, los grupos de pares, el trabajo y los grupos políticos. 1.17.1 Socialización primaria Por lo general se distingue la socialización primaria — aquella en la que el infante adquiere las primeras capaci- dades intelectuales y sociales, y que juega el papel más crucial en la constitución de su identidad— de los pro- cesos de socialización secundaria, en los que institucio- nes específicas —como la escuela o el ejército— propor- cionan competencias específicas, más abstractas y defini- bles. Esta etapa se desarrolla desde el comienzo de la vida hasta el ingreso del individuo en alguna institución es- colar, donde se producen los primeros intercambios con sujetos que no pertenecen al entorno familiar (de todas maneras no hay un momento exacto que marque la finali- zación de esta etapa, ya que esto varía según el individuo y la sociedad y las pautas culturales en la que este se desen- vuelva). Además esta etapa se remite al núcleo familiar y se caracteriza por una fuerte carga afectiva. Sin em- bargo, esto no implica que los efectos de la socialización secundaria sean menos duraderos o influyentes; a través de los mecanismos de control social, estos pueden resultar internalizados tan efectivamente como los adquiridos en la infancia. La experiencia social es la base sobre la que construimos nuestra personalidad, esto es, el entramado, relativamente consistente, de las formas de pensar, sentir y actuar de una persona. La socialización terciaria, se re- fiere al proceso de «transculturación», cuando un indivi- duo se incorpora a otra sociedad, con patrones culturales distintos a los aprendidos, etc. 1.17.2 Socialización secundaria Cualquier proceso posterior que induce al individuo ya socializado a nuevos sectores del mundo objetivo de una sociedad. Es la internalización de submundos institucio- nales (realidades parciales que contrastan con el mundo de base adquirido en la socialización primaria) o basados sobre instituciones. El aprendizaje se refiere a la adqui- sición de nuevos recursos al repertorio de respuestas del individuo y en este sentido su alcance es más amplio, ya que no todo aprendizaje supone un factor socializante. Para que ésta resulte efectiva el punto de partida se inicia en la edad temprana con la asimilación de las estructuras cognitivas y las habilidades lingüísticas y comunicativas para, a través de las pautas de valores, normas y signifi- cados reconocidos, aprender la realidad y capacitar al su- jeto para alcanzar contenidos significativos más extensos y lograr un proceso de interacción en el pensamiento. 1.17.3 Socialización terciaria La socialización terciaria es un proceso de reintegración social sólo aplicable a aquellos que han sufrido una des- viación de la norma. También se denomina resocializa- ción y se aplica sobre aquellas personas que han mostrado conductas delictivas e infracciones. Se trata de readaptar la conducta del desviado, es decir, el que ha transgredido la norma. Normalmente, ante tal transgresión, el indivi- duo termina en la cárcel, con lo que este proceso de so- cialización terciaria suele darse dentro de la prisión. Se entiende entonces que los agentes inductores de la socia- lización terciaria sean las autoridades competentes y los profesionales (educadores sociales, psiquiatras, psicólo- gos y médicos).
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    1.18. MEDIO DECOMUNICACIÓN 101 1.17.4 Véase también • Heterosocialidad 1.17.5 Referencias 1.17.6 Enlaces externos • Tipos de socialización • • La socialización como elemento fundamental en la vida 1.18 Medio de comunicación Con el término medio de comunicación se hace referen- cia al instrumento o forma de contenido por el cual se rea- liza el proceso comunicacional o comunicación. Usual- mente se utiliza el término para hacer referencia a los medios de comunicación masivos (MCM, medios de co- municación de masas o mass media); sin embargo, otros medios de comunicación, como el teléfono, no son masi- vos sino interpersonales. Los medios de comunicación son instrumentos en cons- tante evolución. Muy probablemente la primera forma de comunicarse entre humanos fue la de los signos y señales empleados en la prehistoria,[1] cuyo reflejo en la cultura material son las distintas manifestaciones del arte prehis- tórico. La aparición de la escritura se toma como hito de inicio de la historia. A partir de ese momento, los cambios económicos y sociales fueron impulsando el nacimiento y desarrollo de distintos medios de comunicación, desde los vinculados a la escritura y su mecanización (imprenta –siglo XV–) hasta los medios audiovisuales ligados a la era de la electricidad (primera mitad del siglo XX) y a la revolución de la informática y las telecomunicaciones (revolución científico-técnica o tercera revolución indus- trial –desde la segunda mitad del siglo XX–), cada uno de ellos esenciales para las distintas fases del denomina- do proceso de globalización. 1.18.1 Fines y características El propósito principal de los medios de comunicación es, precisamente, comunicar, pero según su tipo de ideolo- gía pueden especializarse en; informar, educar, transmi- tir, entretener, formar opinión, enseñar, controlar, etc. • Positivas. Las características positivas de los me- dios de comunicación residen en que posibilitan que amplios contenidos de información lleguen a exten- didos lugares del planeta en forma inmediata. Los medios de comunicación, de igual manera, hacen posible que muchas relaciones personales se man- tengan unidas o, por lo menos, no desaparezcan por completo. Otro factor positivo se da en el ámbito económico: quien posea el uso de los medios puede generar un determinado tipo de consciencia sobre una especie de producto, es decir, puede generar su propia demanda, ya que los medios muchas veces cumplen la función de formadores de opinión. En- tonces, visto desde el ámbito empresarial, es un as- pecto ampliamente positivo al hacer posible el mar- keting y anuncios para el mundo. • Negativas. Las características negativas recaen en la manipulación de la información y el uso de la mis- ma para intereses propios de un grupo específico. En muchos casos, tiende a formar estereotipos, se- guidos por muchas personas gracias al alcance que adquiere el mensaje en su difusión (como sucede al generalizar personas o grupos). 1.18.2 Clasificación Debido a la complejidad de los medios de comunicación, Harry Pross (1972) ha separado estos en cuatro catego- rías, a partir de su teoría. • Medios primarios • Medios secundarios (máquina) • Medios terciarios (medios electrónicos) • Medios cuaternarios (medios digitales) 1.18.3 Distintos medios de comunicación Enciclopedia Brockhaus Konversations-Lexikon, 1902. Con el avance de la tecnología, han ido desarrollándose diferentes medios de comunicación, tanto masivos (co- municación social) como personal (comunicación entre individuos privados).
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    102 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Medios sociales de información cotidiana Estos medios engloban diversas tecnologías usadas usual- mente para transmitir noticias de interés social o noticias relevantes para un número elevado de personas, trans- mitidas de manera impersonal y generalizada a muchos individuos. Estos medios de comunicación a veces lla- mados “medios de información sociales” también pueden ser usadas para mensajes que no necesariamente sean la transmisión de novedades relacionadas con la actualidad, por lo que pueden ser usados en una forma similar a co- mo es usada la historieta o el cine que si bien transmiten mensajes socialmente relevantes, no son usados para no- vedades informativas de la actualidad cotidiana. Periódicos Los periódicos son medios de comunica- ción escrita, que deben su nombre a ser escritas de mane- ra periódica en intervalos de tiempo fijos. Así los diarios, semanarios y anuarios eran tipos de publicaciones perió- dicas de periodicidad diaria, semanal y anual. Los diarios por su alta periodicidad han sido usados básicamente pa- ra temas de actualidad cotidiana básicamente y en menor medida para el análisis de cuestiones sociales relevantes. En cambio los semanarios se centran en algunos temas sociales relevantes que son analizados en mayor profundi- dad y en el que muchos hechos de la actualidad cotidiana menos relevantes son dejados a un lado. Con el advenimiento de internet muchos periódicos fue- ron publicados también de manera electrónica, a veces de manera exclusivamente electrónica. Aunque en gran parte se conservó la periodicidad diaria, ofreciéndose en algunos casos actualizaciones cuya periodicidad es infe- rior a 24 horas. Algunas publicaciones científicas, también son publica- ciones periódicas, pero no están a la transmisión de infor- maciones sobre la actualidad cotidiana sino sobre cues- tiones científicas y sociales de interés, así como la pu- blicación de las investigaciones originales realizadas por personas altamente especializadas. Radio La radio es una tecnología que posibilita la transmisión de señales mediante la modulación de ondas electromagnéticas. Por su alcance electromagnético le era mucho más fácil el poder llegar a lugares lejanos. Corres- ponden al tipo sonoro. Es un medio “solo-audio” que en la actualidad está recobrando su popularidad.Según Lamb, Hair y McDaniel, escuchar la radio ha tenido un creci- miento paralelo a la población sobre todo por su natura- leza inmediata, que engrana tan bien con un estilo de vida rápido. Además, según los mencionados autores, los ra- dioyentes tienden a encender la radio de manera habitual y en horarios predecibles. Los horarios más populares son los de “las horas de conducir”, cuando los que van en su vehículo constituyen un vasto auditorio cautivo. Sus prin- cipales ventajas son: Buena aceptación local; selectividad geográfica elevada y demográfica. Además, es bastante económico en comparación con otros medios y es un me- dio adaptable, es decir, puede cambiarse el mensaje con rapidez. Sus principales limitaciones son: Solo audio; ex- posición efímera; baja atención (es el medio escuchado a medias); audiencias fragmentadas. Televisión La palabra “televisión” es un híbrido de la voz griega “Tele” (distancia) y la latina “visio” (visión). El término televisión se refiere a todos los aspectos de trans- misión y programación, que busca entretener e informar al televidente con una gran diversidad de programas. La televisión enlaza diversos anuncios que la población utili- za para mantenerse informado de todo el acontecer. Esta también se utiliza para dar a conocer algún producto o servicio. Redes sociales Dentro de la variedad de formas de comunicación basadas en internet, algunas redes sociales virtuales como Twitter y Facebook han probado funcio- nar como maneras usadas por un gran número de indi- viduos para mantenerse informados sobre la actualidad cotidiana, e incluso como medio de filtraje y selección de mensajes relevantes. En dichos medios puede darse el intercambio de información sobre actualidad cotidiana junto con otro tipo de mensajes más típicos de los medios de entretenimiento. Medios de comunicación interpersonal Correo postal Las cartas y el intercambio epistolar en formato de papel fue uno de los primeros medios de co- municación interpersonal a distancia. Durante siglos fue el único medio de comunicación a distancia entre indivi- duos, y con el advenimineto de teconologías más inme- diatas, rápidas y eficientes, el uso de cartas y misivas se ha reducido mucho. En la actualidad, se usan en gran parte para la transmisión de mensajes puramente publicatarios y comunicaciones oficiales. Teléfono El teléfono es un dispositivo diseñado para transmitir por medio de señales eléctricas la conversación entre dos o más personas a la vez en distintas partes. El te- léfono fue creado por Antonio Meucci en 1877. Durante mucho tiempo Alexander Graham Bell fue considerado el inventor del teléfono. Sin embargo Bell no fue el inventor de este aparato, sino solamente el primero en patentarlo. Fax Fax (abreviación de facsímil), a veces llamado tele copia, es la transmisión telefónica de material escaneado impreso (tanto texto como imágenes), normalmente a un número de teléfono conectado a una impresora o a otro dispositivo de salida. El documento original es escaneado con una máquina de fax, que procesa los contenidos (tex- to o imágenes) como una sola imagen gráfica fija, convir-
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    1.18. MEDIO DECOMUNICACIÓN 103 Un fax modelo Samsung tiéndola en un mapa de bits, la información se transmite como señales eléctricas a través del sistema telefónico. Correo electrónico El correo electrónico (o e-mail) comparte algunas de las características del viejo inter- cambio epistolar, si bien dada la forma de transmisión electrónica el tiempo transcurrido entre comunicaciones sucesivas tiende a ser mucho menor, por lo que han sur- gido formas nuevas de usar el e-mail que no podían ser usadas en un intercambio epistolar típico. De hecho, el e-mail por su inmediatez comparte algunos rasgos típi- cos que usualmente tiene la comunicación interpersonal mediante teléfono. Medios de entretenimiento Muchos medios de entretenimiento no están pensados pa- ra transmitir información cotidiana, aunque pueden ser- vir la transmisión de mensajes sociales, sensibilización respecto a cuestiones sociales y creación de estados de opinión pública. Historieta La historieta, convertida en medio de co- municación de masas, gracias a la evolución de la prensa decimonónica, vivió su época dorada en cuanto a número de lectores tras la Segunda Guerra Mundial. Con la pro- liferación de nuevas formas de ocio en la segunda mitad del siglo XX, va dejando de ser un medio masivo en la mayoría de los países, creándose formatos más caros, ta- les como álbumes o revistas de lujo, y buscando nuevos tipos de lectores. Cine El cine (abreviatura de cinematógrafo o cinema- tografía) es la técnica de proyectar fotogramas de forma rápida y sucesiva para crear la impresión de movimien- to mostrando algún vídeo (o película, o film, o filme). La palabra «cine» designa también las salas o teatros en los cuales se proyectan las películas. El cine fue desarrollado por los Hermanos Lumière a partir de 1892. Internet y sitios web Internet es un método de inter- conexión de redes de computadoras implementado en un conjunto de protocolos llamados TCP/IP y garantiza que redes físicas heterogéneas funcionen como una red (lógi- ca) única. Hace su aparición por primera vez en 1969, cuando ARPAnet establece su primera conexión entre tres universidades en California y una en Utah. Ha tenido la mayor expansión en relación a su corta edad compara- da por la extensión de este medio. Su presencia en todo el mundo, hace de Internet un medio masivo, donde cada uno puede informarse de diversos temas en las ediciones digitales de los periódicos, o escribir según sus ideas en blog o subir material audiovisual como en el popular sitio YouTube.[2] Algunos dicen que esto convierte en los prin- cipales actores de la internet a los propios usuarios.[3][4] 1.18.4 Consecuencias sociales de la presen- cia de medios de comunicación Intereses privados de los medios de comunicación Una de las críticas a los grandes medios de comunica- ción social, es su subordinación a poderosos grupos em- presariales. En algunos países, poderosos grupos econó- micos son dueños de extensos medios informativos, co- mo es el caso del Grupo Clarín en Argentina, Televisa en México, Televisora Nacional (TVN) en Panamá y Mediaset y Atresmedia en España. De esta forma, según intereses económicos, políticos y sociales, los medios de comunicación son utilizados para la consecución de objetivos que trascienden la comuni- cación objetiva mediante la manipulación de la opinión pública. Como forma de contrarrestar esta subordinación a intere- ses privados, han surgido redes de información autodeno- minados “independientes”, colectivos sin fines de lucro y basados en voluntarios. Entre los más conocidos se en- cuentra Indymedia. Derecho a la información y democracia Diversos analistas e intelectuales, desde Albert Einstein en en:Why Socialism? han señalado que la existencia de una democracia de ciudadanos capaces de participar de manera adecuada en los procesos electorales requiere la existencia de medios de comunicación libres, veraces y con un amplio grado de indepedencia respecto a los in- tereses privados de quienes participan en ellos. Así algu- nas constituciones recogen el derecho a la información veraz y varias constituciones de países en América La- tina contemplan amplias medidas de intervención estatal para asegurar dicho derecho. Prácticamente todos los países democráticos del mundo, recogen de una manera u otra tanto la libertad de expre- sión, como la libertad de información, ya que se entiende
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    104 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. que dichas libertades son medios que aseguran o refuer- zan la capacidad de la opinión pública para hacerse una idea cabal de diferentes problemas y expresar adecuada- mente sus referencias. Sin embargo, en muchos países no se contemplan demasiadas medidas específicas para ha- cer efectiva la pluralidad de medios y el acceso a informa- ción veraz, relevante y no sesgada a todos sus ciudadanos. Opinión pública Otra consecuencia importante es la existencia de mayor homogeneidad en las opiniones públicas, hasta el punto de que en temas particulares o sobre sucesos concretos puede aparecer una opinión ampliamente compartida, en gran parte inspirada, estimulada o directamente extraída de los medios de comunicación masivos. En sociedades antiguas sin medios de comunicación masivos y de rápi- da difusión se podían observar variaciones regionales más importantes y era dudoso que existieran opiniones más o menos formadas sobre muchos sucesos particulares re- cientes. 1.18.5 Véase también • Medio de comunicación especializado • Periodismo • Periodismo de investigación 1.18.6 Referencias • Acker, Ally (1991-04-15). Reel Women: Pioneers of the Cinema, 1896 to the Present. London: B.T. Bats- ford. [1] Historia de los medios de comunicación del diario La Ter- cera, en latercera.cl [2] Editorial de maestrosdelweb.com [3] Columna de Enrique Dans [4] Revista Time elige a “usted” como personaje del año BBC 1.18.7 Enlaces externos • Wikimedia Commons alberga contenido multi- media sobre Medio de comunicación. Commons • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Medio de comunicación. Wikiquote Torre de telecomunicaciones de Collserola, (Barcelona). 1.19 Tecnologías de la información y la comunicación Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) es un concepto que tiene dos significados. El tér- mino tecnologías de la información se usa a menudo pa- ra referirse a cualquier forma de hacer cómputo. Como nombre de un programa de licenciatura, se refiere a la preparación que tienen estudiantes para satisfacer las ne- cesidades de tecnologías en computo y comunicación de gobiernos, seguridad social, escuelas y cualquier tipo de organización. [1] Planificar y gestionar la infraestructura de TIC de una or- ganización es un trabajo difícil y complejo que requiere una base muy sólida de la aplicación de los conceptos fun- damentales de áreas como las ciencias de la computación, así como de gestión y habilidades del personal. Se requie- ren habilidades especiales en la comprensión, por ejem- plo de cómo se componen y se estructuran los sistemas en red, y cuáles son sus fortalezas y debilidades. En siste- mas de información hay importantes preocupaciones de software como la fiabilidad, seguridad, facilidad de uso y la eficacia y eficiencia para los fines previstos, todas estas preocupaciones son vitales para cualquier tipo de organización.[2] Los profesionales de TIC combinan correctamente los conocimientos, prácticas y experiencias para atender tan- to la infraestructura de tecnología de información de una organización y las personas que lo utilizan. Asumen la
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 105 responsabilidad de la selección de productos de hardware y software adecuados para una organización. Se integran los productos con las necesidades y la infraestructura or- ganizativa, la instalación, la adaptación y el mantenimien- to de los sistemas de información, proporcionando así un entorno seguro y eficaz que apoya las actividades de los usuarios del sistema de una organización. En TI, la programación a menudo implica escribir pequeños pro- gramas que normalmente se conectan a otros programas existentes.[3] El conjunto de recursos, procedimientos y técnicas usa- das en el procesamiento, almacenamiento y transmi- sión de información, se ha matizado de la mano de las TIC, pues en la actualidad no basta con hablar de una computadora cuando se hace referencia al procesamiento de la información. Internet puede formar parte de ese pro- cesamiento que, quizás, se realice de manera distribuida y remota. Y al hablar de procesamiento remoto, además de incorporar el concepto de telecomunicación, se puede estar haciendo referencia a un dispositivo muy distinto a lo que tradicionalmente se entiende por computadora pues podría llevarse a cabo, por ejemplo, con un teléfono móvil o una computadora ultra-portátil, con capacidad de operar en red mediante Comunicación inalámbrica y con cada vez más prestaciones, facilidades y rendimiento.[4] «Las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de todos los habitantes del planeta. Se dispone de herramientas para llegar a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de instrumentos que harán avanzar la causa de la libertad y la democracia y de los medios necesarios para propagar los conocimientos y facilitar la comprensión mutua». Kofi Annan, discurso inaugural de la primera fase de la WSIS (Ginebra, 2003)[5] 1.19.1 Historia Se pueden considerar las tecnologías de la información y la comunicación como un concepto dinámico.[6] Por ejemplo, a finales del siglo XIX el teléfono podría ser considerado una nueva tecnología según las definiciones actuales. Esta misma consideración podía aplicarse a la televisión cuando apareció y se popularizó en la década de los '50 del siglo pasado. Sin embargo, estas tecnologías hoy no se incluirían en una lista de las TIC y es muy posi- ble que actualmente los ordenadores ya no puedan ser ca- lificados como nuevas tecnologías. A pesar de esto, en un concepto amplio, se puede considerar que el teléfono, la televisión y el ordenador forman parte de lo que se llama TIC en tanto que tecnologías que favorecen la comunica- ción y el intercambio de información en el mundo actual. Después de la invención de la escritura, los primeros pa- sos hacia una sociedad de la información estuvieron mar- cados por el telégrafo eléctrico, después el teléfono y la radiotelefonía, la televisión e Internet. La telefonía mó- vil y el GPS han asociado la imagen al texto y a la pala- bra «sin cables». Internet y la televisión son accesibles en el teléfono móvil, que es también una máquina de hacer fotos.[7] La asociación de la informática y las telecomunicaciones en la última década del siglo XX se ha beneficiado de la miniaturización de los componentes, permitiendo produ- cir aparatos «multifunciones» a precios accesibles desde el año 2000. El uso de las TIC no para de crecer y de extenderse, sobre todo en los países ricos, con el riesgo de acentuar local- mente la brecha digital[8] y social y la diferencia entre generaciones. Desde la agricultura de precisión y la ges- tión del bosque a la monitorización global del medio am- biente planetario o de la biodiversidad, a la democracia participativa (TIC al servicio del desarrollo sostenible) pasando por el comercio, la telemedicina, la informa- ción, la gestión de múltiples bases de datos, la bolsa, la robótica y los usos militares, sin olvidar la ayuda a los discapacitados (por ejemplo, ciegos que usan sintetizado- res vocales avanzados), las TIC tienden a ocupar un lugar creciente en la vida humana y el funcionamiento de las sociedades.[9] Algunos temen también una pérdida de libertad in- dividual y grupal (efecto «Gran Hermano», intrusis- mo creciente de la publicidad no deseada...). Los prospectivistas[10] piensan que las TIC tendrían que tener un lugar creciente y podrían ser el origen de un nuevo paradigma de civilización. 1.19.2 Un concepto nuevo A nadie sorprende estar informado minuto a minuto, co- municarse con personas del otro lado del planeta, ver el video de una canción o trabajar en equipo sin estar en un mismo sitio. Las tecnologías de la información y comuni- cación se han convertido, a una gran velocidad, en parte importante de nuestras vidas. Este concepto que también se llama sociedad de la información se debe principal- mente a un invento que apareció en 1969: Internet. Inter- net se gestó como parte de la Red de la Agencia de Pro- yectos de Investigación Avanzada (ARPANET), creada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos y se diseñó para comunicar los diferentes organismos del país. Sus principios básicos eran: ser una red descentralizada con múltiples caminos entre dos puntos y que los men- sajes estuvieran divididos en partes que serían enviadas por caminos diferentes. La presencia de diversas univer- sidades e institutos en el desarrollo del proyecto hizo que se fueran encontrando más posibilidades de intercambiar información. Posteriormente se crearon los correos elec- trónicos, los servicios de mensajería y las páginas web.
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    106 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Pero no es hasta mediados de la década de los noventa -en una etapa en que ya había dejado de ser un proyecto militar- cuando se da la verdadera explosión de Internet. Y a su alrededor todo lo que conocemos como Tecnolo- gías de la información y comunicación.[12] El desarrollo de Internet ha significado que la informa- ción esté ahora en muchos sitios. Antes la información estaba concentrada, la transmitía la familia, los maestros, los libros. La escuela y la universidad eran los ámbitos que concentraban el conocimiento. Hoy se han roto estas barreras y con Internet hay más acceso a la información. El principal problema es la calidad de esta información. También se ha agilizado el contacto entre personas con fines sociales y de negocios. No hace falta desplazarse para cerrar negocios en diferentes ciudades del mundo o para realizar transacciones en cualquier lugar con un sencillo clic. Muchos políticos tienen su blog o vídeos en YouTube, dejando claro que las TIC en cuarenta años - especialmente los últimos diez (2000-2010)- han modifi- cado muchos aspectos de la vida.[13] En parte, estas nuevas tecnologías son inmateriales, ya que la materia principal es la información; permiten la interconexión y la interactividad; son instantáneas; tienen elevados parámetros de imagen y sonido. Al mismo tiem- po las nuevas tecnologías suponen la aparición de nuevos códigos y lenguajes, la especialización progresiva de los contenidos sobre la base de la cuota de pantalla (dife- renciándose de la cultura de masas) y dando lugar a la realización de múltiples actividades en poco tiempo.[14] El concepto presenta dos características típicas de las no- ciones nuevas: • Es frecuentemente evocado en los debates contem- poráneos. • Su definición semántica queda borrosa y se acerca a la de la sociedad de la información.[15] El advenimiento de Internet y principalmente de la World Wide Web como medio de comunicación de masas y el éxito de los blogs, las wikis o las tecnologías peer-to- peer confieren a las TIC una dimensión social. Gérard Ayache, en La gran confusión, habla de «hiperinforma- ción» para subrayar el impacto antropológico de las nue- vas tecnologías.[16] Numerosos internautas consideran In- ternet como una tecnología de relación. 1.19.3 Las tecnologías Las TIC conforman el conjunto de recursos necesarios para manipular la información: los ordenadores, los pro- gramas informáticos y las redes necesarias para convertir- la, almacenarla, administrarla, transmitirla y encontrarla. Se pueden clasificar las TIC según: • Las redes. • Los terminales. • Los servicios. Las redes A continuación se analizan las diferentes redes de acceso disponibles actuales: Telefonía fija El método más elemental para realizar una conexión a Internet es el uso de un módem en un acceso telefónico básico. A pesar de que no tiene las ven- tajas de la banda ancha, este sistema ha sido el punto de inicio para muchos internautas y es una alternativa básica para zonas de menor poder adquisitivo. En casi todos los países de la Unión Europea, el grado de disponibilidad de línea telefónica en los hogares es muy alto, excepto en Austria, Finlandia y Portugal. En estos países la telefonía móvil está sustituyendo rápidamente a la fija.[17] De todas maneras, en España, el acceso a Inter- net por la red telefónica básica (banda estrecha) prácti- camente ha desaparecido. En el año 2003 la mitad de las conexiones a Internet era de banda estrecha. En 2009, el 97 % de los accesos a Internet era ya por banda ancha y casi el 95% era superior o igual a 1 Mbit/s.[18] Mapa de la distribución de clientes de banda ancha del 2005. Banda ancha La banda ancha originariamente hacía referencia a una capacidad de acceso a Internet superior al acceso analógico (56 kbit/s en un acceso telefónico bá- sico o 128 kbit/s en un acceso básico RDSI). El concepto ha variado con el tiempo en paralelo a la evolución tec- nológica. Según la Comisión Federal de Comunicaciones de los EEUU (FCC) se considera banda ancha al acce- so a una velocidad igual o superior a los 200 kbit/s, como mínimo en un sentido. Para la Unión Internacional de Te- lecomunicaciones el umbral se sitúa en los 2 Mbit/s.[19] Según los países, se encuentran diferentes tecnologías: la llamada FTTH (fibra óptica hasta el hogar), el cable (in- troducido en principio por distribución de TV), el satéli- te, la RDSI (soportada por la red telefónica tradicional) y otras en fase de desarrollo. El modelo de desarrollo de la conectividad en cada país ha sido diferente y las deci- siones de los reguladores de cada país han dado lugar a diferentes estructuras de mercado.
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 107 En el gráfico se ve la evolución del acceso a Internet desde 1999 hasta 2007 y se puede apreciar cómo se incrementó en ese periodo el uso de la banda ancha. Internet está evolucionando muy rápidamente y está au- mentando enormemente la cantidad de contenidos pesa- dos (vídeos, música...). Por este motivo, los operadores se están encontrando en muchas ocasiones que las redes tradicionales no tienen suficiente capacidad para sopor- tar con niveles de calidad adecuada el tránsito que se co- mienza a generar y prevén que el problema aumente con el tiempo, debido al ritmo actual de crecimiento. Algunos operadores de países de la Organización para la Coope- ración y el Desarrollo Económico (OCDE) están actuali- zando sus redes, llevando fibra hasta los hogares (FTTH- Fibre-to-the-home) y fibra a los edificios (FTTB- Fibre- to-the-building). En diciembre de 2007, el número de ac- cesos a banda ancha mediante fibra suponía ya un 9 % del total en los países de la OCDE, un punto porcentual más que un año antes. El ADSL seguía siendo la tecnología más empleada con un 60 % de las líneas de banda ancha y el cable mantenía la segunda posición con un 29 %. Acceso a internet: Evolución y distribución en la Europa del los 15. Este desarrollo de la tecnología de la fibra óptica no es uniforme entre los diferentes países de la OCDE. En Japón y Corea del Sur se da un 44,5% y un 39,2% de las conexiones de banda ancha, respectivamente con es- ta tecnología, después de crecimientos espectaculares de 14,5 puntos y 15 puntos porcentuales respectivamente en año y medio, que absorben prácticamente todo el creci- miento de este tipo de tecnología; en Europa, con un 1% de las conexiones, acaba de empezar la renovación de la tecnología actual por la fibra óptica. Durante el año 2007, en los países de la Unión Europea el porcentaje de líneas ADSL sobre el total de accesos de banda ancha era del 80,3%. Juega a favor de las tecnolo- gías xDSL los costes de implantación y el desarrollo del ADSL 2+, de mayor capacidad y abasto.[20] Los motivos para preferir conexiones de banda ancha son el no tener la línea telefónica ocupada, la velocidad del acceso y la posibilidad de estar siempre conectado. Así como el acceso a nuevos servicios relacionados con la fo- tografía, la descarga de música o vídeos. De menor ma- nera, en el hogar, el equipo de conexión a Internet (mó- dem/router) permite crear un entorno de red. Mensaje MMS en un terminal móvil. Telefonía móvil A pesar de ser una modalidad más reciente, en todo el mundo se usa más la telefonía móvil que la fija. Se debe a que las redes de telefonía móvil son más fáciles y baratas de desplegar. El número de líneas móviles en el mundo continúa en crecimiento, a pesar de que el grado de penetración en algunos países está cerca de la saturación. De hecho, en Europa la media de penetración es del 119%.[21] Las redes actuales de telefonía móvil permiten veloci- dades medias competitivas en relación con las de ban- da ancha en redes fijas: 183 kbit/s en las redes GSM, 1064 kbit/s en las 3G y 2015 kpit/s en las Wi-Fi.[22] Es- to permite a los usuarios un acceso a Internet con alta movilidad, en vacaciones o posible para quienes no dis- ponen de acceso fijo. De hecho, se están produciendo crecimientos muy importantes del acceso a Internet de banda ancha desde móviles y también desde dispositivos fijos pero utilizando acceso móvil. Este crecimiento será un factor clave para dar un nuevo paso en el desarrollo de la sociedad de la información. Las primeras tecnolo- gías que permitieron el acceso a datos, aunque a velo- cidades moderadas, fueron el GPRS y el EDGE, ambas pertenecientes a lo que se denomina 2.5G. Sin embar- go, la banda ancha en telefonía móvil empezó con el 3G, que permitía 384 kbit/s y que ha evolucionado hacia el 3.5G, también denominado HSPA (High Speed Packet Access), que permite hasta 14 Mbit/s de bajada HSDPA (High Speed Downlink Packet Access) y, teóricamente, 5,76 Mbit/s de subida si se utiliza a más HSUPA (High Speed Uplink Packet Access). Estas velocidades son, en ocasiones, comparables con las xDSL y en un futuro no muy lejano se prevé que empiecen a estar disponibles
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    108 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. tecnologías más avanzadas, denominadas genéricamen- te Long Term Evolution o redes de cuarta generación y que permitirán velocidades de 50 Mbit/s.[23] El ritmo de implantación de la tecnología 3G en el mundo es muy irregular: mientras en Japón los usuarios de 3G son mayoría, en otras zonas también desarrolladas, como Bélgica, su uso es residual.[24][25] Estas tecnologías son capaces en teoría de dar múltiples servicios (imagen, voz, datos) a altas velocidades, aunque en la práctica la calidad del servicio es variable. La evolución del teléfono móvil ha permitido disminuir su tamaño y peso, lo que permite comunicarse desde casi cualquier lugar. Aunque su principal función es la trans- misión de voz, como en el teléfono convencional, su rá- pido desarrollo ha incorporado otras funciones como son cámara fotográfica, agenda, acceso a Internet, reproduc- ción de vídeo e incluso GPS y reproductor mp3. Unidad móvil de una TV japonesa. Redes de televisión Actualmente hay cuatro tecnolo- gías para la distribución de contenidos de televisión, in- cluyendo las versiones analógicas y las digitales: • La televisión terrestre, que es el método tradicional de transmitir la señal de difusión de televisión, en forma de ondas de radio transmitida por el espacio abierto. Este apartado incluiría la TDT. • La televisión por satélite, consistente en retransmi- tir desde un satélite de comunicaciones una señal de televisión emitida desde un punto de la Tierra, de forma que ésta pueda llegar a otras partes del plane- ta. • La televisión por cable, en la que se transmiten se- ñales de radiofrecuencia a través de fibras ópticas o cables coaxiales. • La televisión por Internet traduce los contenidos en un formato que puede ser transportado por redes IP, por eso también es conocida como Televisión IP. En cuanto a la televisión de pago, el primer trimestre de 2008 mostró un estancamiento en las modalidades de ca- ble y de satélite mientras que la IPTV creció considera- blemente respecto a los datos de un año antes, alcanzando en España 636.000 usuarios a finales de 2007. Los paí- ses con un número más importante de suscriptores eran Francia (4 millones) y Corea del Sur (1,8 millones). En el año 2008 se introdujo la televisión sobre el terminal mó- vil, que en el primer trimestre del 2008 consiguió miles de clientes.[26] Bajo esta modalidad se ofrece un amplio catálogo de canales de televisión y de vídeos y se prevén diversas opciones de comercialización, con el pago por acceso a un paquete de canales o el pago por consumo. Las redes de televisión que ofrecen programación en abierto se encuentran en un proceso de transición hacia una tecnología digital (TDT). Esta nueva tecnología su- pone una mejora en la calidad de imagen, a la vez que permite nuevos servicios. En España, durante un tiem- po convivieron ambos sistemas, hasta el día 3 de abril de 2010 en que las emisoras de televisión dejaron de pres- tar sus servicios mediante la tecnología analógica para ofrecer únicamente la forma digital. Para poder sintoni- zar la televisión utilizando la tecnología digital, es nece- sario realizar dos adaptaciones básicas: adaptación de la antena del edificio, y disponer de un sintonizador de TDT en el hogar. Destaca un cambio importante de tendencia en la forma de adquirir los sintonizadores, ya que al prin- cipio se adquirían como dispositivos independientes para conectar externamente a los televisores; mientras que ac- tualmente estos sintonizadores se compran incorporados a la propia televisión o a otros dispositivos como el DVD. De esta manera, el número acumulado de descodificado- res integrados ha ultrapasado los no integrados. A pesar del número de hogares preparados para la re- cepción de la televisión digital, aún la cuota de pantalla conseguida no es demasiado significativa, a pesar del ele- vado crecimiento durante el año 2009. Esto es debido a que muchos hogares estaban preparados para la recepción de la señal digital pero aún continuaban sintonizando los canales en analógico. Por este motivo, un poco menos de la mitad de los hogares preparados para recibir la TDT estaban utilizando esta posibilidad. Redes en el hogar Cada día son más los dispositivos que se encuentran en el interior de los hogares y que tie- nen algún tipo de conectividad. También los dispositivos de carácter personal como el teléfono, móvil, PDA..., son habituales entre los miembros de cualquier familia. La proliferación de esta cantidad de dispositivos es un claro síntoma de la aceptación de la sociedad de la información, aunque también plantea diversos tipos de problemas, co- mo la duplicidad de información en diferentes terminales, datos que no están sincronizados, etc. Por este motivo sur- ge la necesidad de las redes del hogar. Estas redes se pue- den implementar por medio de cables y también sin hilos, forma ésta mucho más común por la mayor comodidad para el usuario y porque actualmente muchos dispositi-
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 109 Router con Wi-Fi. vos vienen preparados con este tipo de conectividad.[27] Es muy común que los internautas dispongan de redes sin hilos Wi-Fi, y dos de cada tres ya las han incorporado en su casa. España se sitúa en segunda posición, por detrás tan sólo de Luxemburgo y muy por encima de la media europea que es un 46%. En general y en todos los países las cifras son muy superiores a las mostradas un año an- tes, con el crecimiento medio de 12 puntos porcentuales en la Unión Europea.[28] Además de la simple conexión de dispositivos para com- partir información, son muchas las posibilidades de las tecnologías TIC en los hogares. En un futuro próximo una gran cantidad de servicios de valor añadido estarán dispo- nibles en los hogares e incluirán diferentes campos, desde los servicios relacionados con el entretenimiento como la posibilidad de jugar online y servicios multimédia, hasta los servicios e-Health o educativos que suponen un gran beneficio social, sobre todo en zonas más despobladas.Lo que potenciará aún más la necesidad de redes dentro del hogar.[29] Los terminales Los terminales actúan como punto de acceso de los ciu- dadanos a la sociedad de la información y por eso son de suma importancia y son uno de los elementos que más han evolucionado y evolucionan: es continua la aparición de terminales que permiten aprovechar la digitalización de la información y la creciente disponibilidad de infraes- tructuras por intercambio de esta información digital. A esto han contribuido diversas novedades tecnológicas que han coincidido en el tiempo para favorecer un entorno propicio, ya que la innovación en terminales va unida a la innovación en servicios pues usualmente el terminal es el elemento que limita el acceso.[30] Las novedades que hacen referencia a la capacidad y a la miniaturización de los dispositivos de almacenaje son los que han permitido la creación de un conjunto de nuevos dispositivos portátiles que administren contenidos mul- timedia, como los reproductores portátiles de MP3 o de vídeo.[31] Frontal de un PC Home Theater con teclado. Empieza a ser habitual la venta de ordenadores persona- les para ser ubicados en la sala de estar y que centrali- cen el almacenamiento y difusión de contenidos digitales en el hogar, conocidos por las siglas inglesas HTPC (Ho- me Theater Personal Computer) o Media Center PC, y agrupan funciones como el almacenaje de música y vídeo en formatos digitales; la substitución del vídeo doméstico por la grabación de programas de televisión, la posibili- dad de ver TV con facilidades de time shifting (control de la emisión en vivo como si fuera una grabación); hacer servir el televisor como monitor para visualizar página web. Esto es posible por el desarrollo de un programador específico para este tipo de ordenadores. Los años 2005 y 2006 fueron el momento de la aparición de nuevas generaciones de dispositivos en el mundo de las consolas.[32] Según Yves Guillemot, CEO d'Ubisoft, la próxima generación de consolas empezará el año 2011 o 2012, cuando las grandes compañías actuales (Nintendo, Sony y Microsoft) darán un nuevo paso en busca de más y mejores formas de entretenimiento interactivo. Además de las mejoras tecnologías de sus componentes se ha da- do el salto hacia la utilización de la alta definición de las imágenes y del relieve en el almacenamiento del soporte DVD en modelos con formatos Blu-ray.[33] Han apareci- do nuevas consolas para público de más edad y caracte- rizadas por un mejor acabado y mejores características técnicas.[34] Otro hecho fundamental ha sido el abaratamiento de los televisores con tecnología plasma y de cristal líquido co- mo consecuencia de las mejoras en los procesos de fa- bricación y en la gran competencia en este segmento del mercado. Desde el punto de vista de la tecnología cabe destacar la gran madurez que ha conseguido la tecnolo- gía OLED que puede convertirla en competencia de las dichas de plasma o TFT. Esta renovación hacia nuevos tipos de terminales tiene su importancia, ya que la TV
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    110 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. es el único dispositivo en todos los hogares, y es alto su potencial para ofrecer servicios de la sociedad de la in- formación. Los televisores planos con tecnología TFT/LCD ya están presentes en el 29 % de los hogares.[35] El televisor actúa como catalizador a la hora de adquirir nuevos terminales, como el vídeo o el DVD, yéndose en camino de las «tres pantallas»,[36] término que indica la realidad según la cual los usuarios utilizan las pantallas de tres dispositivos di- ferentes: televisión, PC y móvil para visionar vídeos, ya sean de naturaleza DVD, online o TV. Este hecho marca la evolución del hogar digital; ya están algunos los dispo- sitivos en el mercado que permiten transmitir vídeo entre terminales, como el iTV de Apple, que permite descar- gar películas de internet y verlas al instante en el televisor mediante una conexión WI-FI. Son muchos los usuarios para los que las dos pantallas «PC» y «TV» son habitua- les, las tres pantallas aún no han alcanzado un grado de penetración tan alto por el bajo nivel de inclusión del ví- deo sobre móvil. A pesar que hay un 43% de personas que utiliza el PC para ver vídeos, suelen ser cortos del estilo YouTube o películas en DVD, mientras que los programas más largos se continúan viendo a través de la televisión. En cuanto al resto de dispositivos, los teléfonos fijos y móviles son los más habituales en los hogares entre los dedicados a la comunicación. También se remarca la fuerte presencia de equipos de música de alta fidelidad. El equipamiento del hogar se complementa poco a poco con otros dispositivos de ocio digital. Seis de cada diez hogares disponen de DVD, uno de cada cuatro tiene cá- mara de fotos digital. Una evolución menor ha tenido el home cinema o la videocámara digital, que experimentan un crecimiento muy bajo en los últimos años. Ordenador personal Según datos de Gartner el nú- mero de PC superó en el 2008 los mil millones en el mundo.[37] encontrándose más del 60% en los mercados más maduros como los EUA, Europa y Japón. A pesar de la crisis económica en el segundo trimestre de 2008, el crecimiento fue del 16%, aunque se espera un descenso del 6% en el 2009,[38] a pesar del crecimiento en países como la China, India y Brasil, por el gran ritmo de adop- ción de la sociedad de la información en estos países y también por la tendencia al abaratamiento de los costes. En Europa, el porcentaje de hogares con ordenador es muy alta, por encima del 55%. España con un 46%, se encuentra por debajo de la media europea.[39] En cuanto a la tipología de los ordenadores, los de sobremesa es- tán más extendidos que los portátiles en todos los países de la Unión Europea. Esto se debe en gran parte en que hasta hace poco tiempo, los ordenadores portátiles tenían precios muy superiores a los de sobremesa y tenían unas prestaciones inferiores. El porcentaje de hogares que sólo tienen ordenador fijo disminuye en los países que alcan- zan mayor grado de desarrollo relativo a la sociedad de la información, como Dinamarca, Holanda, Suecia, Finlan- dia y Luxemburgo donde el número de hogares con or- denador portátil sobrepasa el 30%.[40] El incremento en el número de ordenadores portátiles guarda relación con diferentes hábitos de los usuarios que están dejando de entender el ordenador como un dispositivo de uso comu- nitario para convertirlo en un dispositivo personal.[41] En general el propietario de ordenador portátil suele ser gen- te más avanzada tecnológicamente; el perfil se correspon- de, por un lado, con usuarios jóvenes (más de tres cuar- tas partes se encuentran por debajo de los 45 años); y por otra parte tienen un comportamiento totalmente di- ferente, más interesados en ver vídeos en la Web, hacer servir la red del hogar para descargar música y vídeos, y para escuchar audio. Otro factor importante que expli- ca el boom actual de los ordenadores portátiles respecto a los de sobremesa es la gran bajada de precios que han experimentado. Así, según datos de NPD, el precio de los portátiles ha disminuido un 25% entre junio del 2006 y junio del 2008 delante del 1% de descenso en los de sobremesa.[42][43] Durante el año 2008 se ha asistido al nacimiento del con- cepto del netPC, netbook o subportátil, que tiene su ori- gen en la iniciativa OLPC (One Laptop per Child, Un or- denador para cada niño) propulsada por el guru Nicholas Negroponte a fin de hacer accesible la sociedad de la in- formación a los niños del Tercer mundo mediante la fa- bricación de un ordenador de bajo coste. Su desarrollo ha permitido dos cosas: tecnologías de equipos a un coste muy inferior del tradicional e incentivos a los fabricantes para intentar capturar un mercado incipiente y de enorme abasto potencial. Siguiendo este concepto, los fabricantes han desarrollado en los últimos años diversos modelos en esta línea. Esta nueva categoría de equipos, pequeños or- denadores portátiles que incorporan todos los elementos básicos de un ordenador clásico, pero con tamaño nota- blemente más pequeño y lo que es más importante un precio bastante inferior. El precursor ha sido el Ecc PC de Asus,[44] que ha sido el único de estos dispositivos dis- ponible en el mercado, aunque durante la segunda mitad del 2008 se ha producido una auténtica lluvia de ordena- dores en este segmento de múltiples fabricantes.[45] Navegador de internet La mayoría de los ordenado- res se encuentran actualmente conectados a la red. El PC ha dejado de ser un dispositivo aislado para convertirse en la puerta de entrada más habitual a internet. En este contexto el navegador tiene una importancia relevante ya que es la aplicación desde la cual se accede a los servicios de la sociedad de la información y se está convirtiendo en la plataforma principal para la realización de actividades informáticas. El mercado de los navegadores continúa estando domi- nado por Internet Explorer de Microsoft a pesar que ha bajado su cuota de penetración en favor de Google Chro- me y de Firefox. Apple ha realizado grandes esfuerzos para colocar Safari en un lugar relevante del mercado,
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 111 Logo modificado de Firefox. y de hecho, ha hecho servir su plataforma iTunes para difundirlo, cosa que ha estado calificada de práctica ilí- cita por el resto de navegadores. No obstante, y a pesar que ha subido su cuota de mercado y que cuenta con un 8,23% de penetración, aún se encuentra a mucha distan- cia de sus dos competidores principales.[46] Parece de esta manera romperse la hegemonía completa que Microsoft ejerce en el sector desde que a finales de la década de los noventa se impuso sobre su rival Netscape. La función tradicional de un navegador era la de presentar informa- ción almacenada en servidores. Con el tiempo, se fueron incorporando capacidades cada vez más complejas. Lo que en un principio eran simples pequeñas mejoras en el uso, con el tiempo se han convertido en auténticos pro- gramas que en muchos casos hacen la competencia a sus alternativas tradicionales. En la actualidad existen aplica- ciones ofimáticas muy completas que pueden ejecutarse dentro de un navegador: Procesadores de texto, hojas de cálculo, bases de datos que cada vez incorporan más fun- cionalidades y que para muchos usos son capaces de rem- plazar a sus alternativas del escritorio. Existen también aplicaciones tan complejas como el retoque fotográfico o la edición de vídeo, de forma que el navegador, unido a la disponibilidad cada vez más grande de la banda ancha, se está convirtien en la plataforma de referencia para las ac- tividades informáticas. En 2008-2009 se dan dos hechos significativos, relacionados con navegadores web: • La versión tres del navegador web Firefox incluye un gestor que permite que las aplicaciones online pue- dan ser ejecutadas cuando no se dispone de conexión a internet. • Google ha entrado en el mercado de los navegadores con el lanzamiento de Chrome.[47] Su principal di- ferencia respecto a los navegadores tradicionales es que su estructura interna se parece más a un sistema operativo que ejecuta aplicaciones web que a un na- vegador web clásico. Para Chrome, cada página web es un proceso diferente. Dispone de una herramienta de gestión de dichos procesos similar a la de un sis- tema operativo (como el Administrador de trabajo del Windows), que permite realizar acciones como acabar procesos que se han colgado (páginas web que no responden) o buscar el uso de recursos bá- sicos del sistema. Esto, que parece innecesario para una página web convencional, es una gran facilidad para las páginas web que incluyen aplicaciones onli- ne (como, Gmail, Google Docs, etc.). Chrome com- plementa perfectamente Google Gears, un software para permitir el acceso off-line a servicios que nor- malmente sólo funcionan on-line. Sistemas operativos para ordenadores El número de personas que utilizan GNU/Linux como sistema operativo de cliente superó ligeramente el 1% en 2009 (desde el 0,68% el año anterior). Mac OS, por su parte, llega al 9,73 (8%) y Windows un 87,9 (desde el 91%)[48][actualizar] Durante el año 2007 Microsoft realizó el lanzamiento del sistema Windows Vista, que incluía diversas novedades; no obstante esto, después de quince meses en el mercado, su aceptación fue inferior al que se esperaba, con cuotas próximas al 15%, una penetración más baja que la de Windows XP en su momento. El mo- tivo de este retardo fue que este sistema necesita una ma- quinaria de gran potencia para poder funcionar correcta- mente, cosa que ha hecho que muchos usuarios y empre- sas al desinstalar sus versiones aparezcan problemas de uso. Por estos motivos Microsoft lanzó en el año 2009, Windows 7 logrando una mayor aceptación por parte del público masivo. Teléfono móvil Los primeros dispositivos móviles dis- ponían simplemente de las funcionalidades básicas de te- lefonía y mensajes SMS. Poco a poco se han ido aña- diendo pantallas de colores, cámaras de fotos... En 2004 llegaron los primeros terminales UMTS y la posibilidad de videoconferéncias. En el año 2005, los teléfonos fue- ron capaces de reproducir MP3, también, sistemas ope- rativos y conexión a internet, destacando los Blackberry de la empresa Research in Motion (RIM). De esta mane- ra, los usuarios empezaron a entender el móvil como una prolongación de sus Pcs en movimiento, cosa que ha he- cho desembocar a una doble evolución: unos móviles más centrados en el entretenimiento que tienen como princi- pal característica la capacidad multimedia, y móviles más centrados en la productividad que destacan por tener te- clado qwerty y están optimizados para la utilización e- mail. De todos los terminales, el teléfono móvil es uno de los más dinámicos por lo que a su evolución se refiere. La gran competencia entre los fabricantes por un mercado en continuo crecimiento ha comportado el lanzamiento de
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    112 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. un gran número de novedades anualmente, y sobre todo a una reducción de los ciclos de vida con el consiguiente riesgo para las compañías que en algunas ocasiones, justo amortizan sus inversiones. La crisis económica en la cual se encuentran gran parte de las economías, ha hecho que también el sector de los móviles se resienta y en el cuarto trimestre del 2008 se registró una caída del 12% de las ventas.[49] En el año 2007 se incorpora el GPS a los móviles, y en el 2008 un 40% de los móviles vendidos en la zona EMEA (Europa, Oriente Medio y África) tiene incorporado el GPS, según Canalys.[50][51] Se está viviendo un proceso de convergencia en los dis- positivos móviles, que supondrían la suma de un sistema operativo (smartphone) y de PDAs con conexión sin ca- bles. El dispositivo más famoso es el iPhone 4S, que mar- ca un antes y un después ya que cambia la experiencia del usuario en cuanto a la navegación móvil. Además, el iP- hone es un nuevo concepto de terminal, el sistema inclu- ye la tienda de aplicaciones centralizada AppStore des- de donde se pueden comprar aplicaciones especialmente diseñadas para el dispositivo que aprovecha toda su tec- nología, como su interfaz táctil Multi-touch, el GPS, los gráficos 3D en directo y el audio posicional en 3D. Se- gún datos de julio del 2008 hay miles de aplicaciones que permiten personalizar el terminal.[52] También se puede disponer de aplicaciones web que faciliten el acceso y el uso de servicios que utilizan la red, como Facebook. El servicio Mobile M de Apple permite a todos los usuarios recibir mensajes de correo electrónico automáticamen- te al móvil a la vez que llegan al ordenador, pero tam- bién permite actualizar y sincronizar correos, contactos y agendas.[53] Según datos de M:metrics (EUA), el iPhone es el dis- positivo móvil más popular para acceder a las noticias con un porcentaje del 85% de los usuarios de iPhone en enero de 2008.[54] Estos datos reflejan un grado de acep- tación de estos servicios completamente inusual y que se completa por el grado de utilización de otros servi- cios, el 30,9% de los propietarios de iPhone ven la tele- visión en el móvil, el 49,7% accedió a redes sociales du- rante el último mes y también son muy populares otros servicios como YouTube y GoogleMap (el 30,4% y el 36% respectivamente).[55] <Otras empresas (Samsung y Nokia) han mejorado la interfaz de sus terminales. Tam- bién Research in Motion ha lanzado la versión 9000 de su terminal móvil, la famosa Blackberry, con grandes me- joras en la navegación del iPhone.<ref>Javier Penalva (6 de mayo de 2008). «Blackberry 9000, primeros análisis». Consultado el 29 de noviembre de 2009.</ref>El uso del móvil crece y no sólo para hacer llamadas o enviar men- sajes y es que todos estos terminales y funciones ayudan a extender la sociedad de la información, a pesar que tienen más funciones que las que realmente reclamen los usua- rios. Por ejemplo, en el caso de la cámara de fotos y del bluetooth, más de la mitad de los usuarios que disponen de estas capacidades no hacen uso de ellas.[56] Televisor El televisor es el dispositivo que tiene el gra- do de penetración más alto en todos los países de la Unión Europea, un 96% de los hogares tienen como mínimo un televisor, y en tres países: Malta, Luxemburgo y Chipre esta tasa llega al 100%.[57] A pesar de la alta tasa en todos los países, hay algunas diferencias de origen cultural, más alta en los países me- diterráneos e inferior a los países nórdicos: curiosamente Suecia y Finlandia ocupan las últimas posiciones, justo al contrario de la posición que ocupan a casi todos lo sin- dicadores que están relacionados con la sociedad de la información. Por esta alta tasa de penetración, durante mucho tiempo se consideró que podría ser el dispositi- vo estrella del acceso a la sociedad de la información, no obstante esto, durante el año 2007 sólo un 2% accedió a internet por esta puerta de entrada. La renovación del parque de televisores está cambian- do drásticamente el tipo de estos terminales en los ho- gares. Las nuevas tecnologías, como el plasma, el TFT o el OLED han desplazado completamente a los televiso- res de tubo de rayos catódicos, que han quedado como residuales en las gamas más bajas y de pequeñas dimen- siones, esta popularidad de los televisores avanzados tiene como consecuencia una bajada continua de los precios. A pesar que la venta de televisores tradicionales casi ha des- aparecido, el parque de televisores instalados suele tener una antigüedad alta, y se encuentra en un buen número de hogares la convivencia de ambos tipos de modelos. Estos terminales empiezan a incluir otras funcionalidades como el sintonizador de TDT que ya supera con amplitud a los televisores que no lo incluyen, disco duro o puerto de USB, o en los casos más avanzados conexión sin hilo, Bluetooth y Wi-fi. El año 2008, Samsung y Sony presentaron televisores OLED de 31 pulgadas y con unos 8 milímetros de grosor. Esta tecnología permite obtener una nitidez de imagen y una gama e intensidad de colores que supera a cualquier
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 113 otro producto actual, importante es el paso a las pantallas de 200 hertzs.[58] Otro fenómeno que se está produciendo es la entrada de alta definición en muchos nuevos terminales.[59] Hay dos “familias” de formatos de televisión de alta definición (HDTV) : 1920 píxels X 1080 líneas o 1280 píxels X 720 líneas. Según datos de Jupiter Research, en Europa un 11% de los televisores están preparados, aunque sólo un 5% utilizan esta finalidad. La resolución de las pantallas de ordenadores es un general muy superior a la de los apa- ratos de televisión tradicionales; ha empezado un proceso de convergencia entre ambos tipos de pantallas. Reproductores portátiles de audio y vídeo Desde el 2005, el mercado de los reproductores portátiles se en- cuentra en un proceso de renovación hacia aquellos dispo- sitivos que son capaces de reproducir MP3 y MP4. Todas las otras formas de audio, como los dispositivos analógi- cos (radios), y dispositivos digitales (lectores de CD en todos los formatos), se encuentran en claro retroceso. El proceso de renovación se encuentra con la convergencia de diversas funciones en un mismo aparato, como por ejemplo el teléfono móvil que muchas veces incorpora funciones de audio como reproductor de MP3 o radio. Consolas de juego Durante el año 2007, se produjo una explosión en las ventas en el mundo de videoconsolas. Las nuevas con- solas PlayStation 4 de Sony, Nintendo Wii (Wii U) de Nintendo,[60] y Xbox One de Microsoft renovaron el pa- norama de las consolas ofreciendo a los usuarios una ex- periencia de «nueva generación». En enero del 2009 la consola Wii llegó al tercer lugar de uso de las consolas.[61] Una parte importante del éxito de la consola Wii se basa en su enfoque innovador del concepto de los juegos que hacen que el jugador se involucre en hacer físicamente los movimientos de los juegos en que participa. Una parte importante radica en que ha sido capaz de crear una co- munidad de juegos que saben sacar partido de las calida- des diferentes de Wii, como el juego Wii Fit que incita a realizar deporte a la vez que se juega. También ha sabido atraer a gente de prestigio reconocido y de gran influencia mediática como Steven Spielberg que se ha iniciado en el mundo de los videojuegos con el juego Bloom Blox para esta consola. Así la supremacía también se consolida en el campo de los juegos donde de los cinco vieojuegos más vendidos en el mundo al mayo de 2008, dos correspon- den a la consola Wii.[62] Han aparecido nuevas consolas para público de más edad y caracterizadas por un me- jor acabado y mejores características técnicas, como la consola PSP y PSVita de Sony, con una excelente pan- talla, que permite incluso reproducir películas y un gran acabado.[34] Más de doscientos millones de videojuegos para conso- las se vendieron en Europa durante el 2008, con un creci- miento del 18% respecto al año anterior.[63] Las consolas han ido incluyendo un gran número de capacidades -en la línea de convergencia de dispositivos- principalmente op- ciones multimédia, como reproducir películas o escuchar música MP3. Servicios en las TIC Las tecnologías están siendo condicionadas por la evolu- ción y la forma de acceder a los contenidos, servicios y aplicaciones, a medida que se extiende la banda ancha y los usuarios se adaptan, se producen unos cambios en los servicios. Con las limitaciones técnicas iniciales (128 kbit/s de an- cho de banda), los primeros servicios estaban centrados en la difusión de información estática, además de herra- mientas nuevas y exclusivas de esta tecnología como el correo electrónico, o los buscadores. Las empresas y entidades pasaron a utilizar las TIC co- mo un nuevo canal de difusión de los productos y servi- cios aportando a sus usuarios una ubicuidad de acceso. Aparecieron un segundo grupo de servicios TIC como el comercio electrónico, la banca online, el acceso a conte- nidos informativos y de ocio y el acceso a la administra- ción pública. Son servicios donde se mantiene el modelo proveedor- cliente con una sofisticación, más o menos grande en fun- ción de las posibilidades tecnológicas y de evolución de la forma de prestar el servicio. Correo electrónico Es una de las actividades más fre- cuentes en los hogares con acceso a internet. El correo electrónico y los mensajes de texto del móvil han modi- ficado las formas de interactuar con amigos. Un problema importante es el de la recepción de mensa- jes no solicitados ni deseados, y en cantidades masivas, hecho conocido como correo basura o spam. Otro pro- blema es el que se conoce como phishing, que consiste en enviar correos fraudulentos con el objetivo de engañar a los destinatarios para que revelen información personal o financiera. Búsqueda de información Es uno de los servicios es- trella de la sociedad de la información, proporcionado para los llamados motores de búsqueda, como Google o Yahoo, que son herramientas que permiten extraer de los documentos de texto las palabras que mejor los repre- sentan. Estas palabras las almacenan en un índice y sobre este índice se realiza la consulta. Permite encontrar recur- sos (páginas web, foros, imágenes, vídeo, ficheros, etc.) asociados a combinaciones de palabras.[64] Los resultados de la búsqueda son un listado de direcciones web don- de se detallan temas relacionados con las palabras clave buscadas. La información puede constar de páginas web, imágenes, información y otros tipos de archivos. Algunos
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    114 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. motores de búsqueda también hacen minería de datos y están disponibles en bases de datos o directorios abiertos. Los motores de búsqueda operan a modo de algoritmo o son una mezcla de aportaciones algorítmicas y humanas. Algunos sitios web ofrecen un motor de búsqueda como principal funcionalidad: Dailymotion, YouTube, Google Video, etc. son motores de búsqueda de vídeo.[65] Banca online El sector bancario ha sufrido una fuer- te revolución en los últimos años gracias al desarrollo de las TIC, que ha permitido el fuerte uso que se está ha- ciendo de estos servicios. Su éxito se debe a la variedad de productos y a la comodidad y facilidad de gestión que proporcionan. Los usuarios del banco lo utilizan cada vez más, por ejemplo, para realizar transferencias o consultar el saldo.[66] Los problemas de seguridad son el phishing; el pharming, que es la manipulación del sistema de resolución de nom- bres en internet, que hace que se acceda a una web falsa; el scam, intermediación de transferencias.[67] Audio y música Desde la popularidad de los repro- ductores MP3, la venta o bajada de música por internet está desplazando los formatos CD. Un nuevo servicio relacionado con los contenidos de au- dio es el podcast, esta palabra viene de la contracción de iPod y Broadcast. Son ficheros de audio grabados por afi- cionados o por medios de comunicación, que contienen noticias, música, programas de radio, entre otros. Se co- difican normalmente en MPS, aunque pueden ser escu- chados en el ordenador, es más habitual utilizar los repro- ductores portátiles de MP3, como el iPod, que en abril del 2008 había vendido 150 millones de unidades en todo el mundo.[68] TV y cine Como servicio diferencial está el que ofre- cen algunas redes de televisión IP, y que consiste en ver contenidos en modalidad de vídeo bajo demanda. De ma- nera que el usuario controla el programa como si tuviera el aparato de vídeo en casa. La TDT ofrecerá servicios de transmisión de datos e in- teractividad, en concreto guías electrónicas de programa- ción, servicios de información ciudadana y los relaciona- dos con la administración y el comercio electrónico. • Comparación de los distintos formatos • HDTV 720p, tres veces la resolución estándar. • Resolución estándar. Las emisiones en alta definición no acaban de imponer- se en todo el mundo por la existencia de dos formatos posibles, cosa que obliga a las operadoras a escoger uno, con el riesgo de optar por la opción menos popular, otro motivo es la poca oferta de contenidos en alta definición. Otro servicio, similar al audio, es el streaming de conteni- dos de TV. Ahora mismo hay numerosos lugares web que ofrecen el acceso a emisiones de TV por internet vía strea- ming, que permite escuchar y ver los archivos mientras se hace la transferencia, no siendo necesaria la finalización del proceso. Comercio electrónico El comercio electrónico es una modalidad de la compra en distancia que está proliferan- do últimamente, por medio de una red de telecomunica- ciones, generalmente internet, fruto de la creciente fami- liarización de los ciudadanos con las nuevas tecnologías. Se incluyen las ventas efectuadas en subastas hechas por vía electrónica. Según datos de Eurostat 2008, un 30 % de los europeos utilizaron internet para realizar compras de carácter pri- vado durante el 2007, siendo Dinamarca (55%), y Ho- landa (55%), los que más lo usaron. Los que estaban en los últimos lugares eran Bulgaria y Rumanía (3%). Una de cada ocho personas en la Europa de los 27, evita las compras electrónicas por cuestiones de seguridad.[69] E-administración- E-gobierno La tercera actividad que más realizan los internautas es visitar webs de servi- cios públicos, se encuentra sólo por detrás de la búsque- da de información y de los correos electrónicos. Es una realidad, que cada vez más usuarios de internet piden una administración capaz de sacar más provecho y adaptada a la sociedad de la información. La implantación de este ti- po de servicios es una prioridad para todos los gobiernos de los países desarrollados.[70] Singapur y Canadá continúan liderando el mundo – con un 89 y 88 por ciento, respectivamente- en cuanto a la madurez de su servicio de atención respecto a impues- tos, centro de la comunidad o pensiones. Esto se debe que ambos países desarrollan estrategias para conseguir una mejoría continua del servicio de atención al cliente en cada una de las cuatro áreas claves: «conocer el cliente, conectar, alinear el personal y no actuar en solitario».[71] En los países de la Unión Europea el grado de evolución se mide por el grado de implantación y desarrollo de los veinte servicios básicos definidos en el programa eEurope 2005, y que se detallan a continuación: Servicios públicos a los ciudadanos: • Pagos de impuestos. • Búsqueda de ocupación. • Beneficios de la Seguridad Social (tres entre los cua- tro siguientes). • Subsidio de desocupación. • Ayuda familiar. • Gastos médicos (reembolso o pagos directos).
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 115 • Becas de estudios. • Documentos personales (pasaporte y permiso de conducir). • Matriculación de vehículos (nuevos, usados e impor- tados). • Solicitud de licencias de construcción. • Denuncias a la policía. • Bibliotecas públicas (disponibilidad de catálogos, herramientas de búsqueda). • Certificados (nacimiento, matrimonio). • Matriculación en la enseñanza superior/universidad. • Declaración de cambio de domicilio. • Servicios relacionados con la Salud. Servicios públicos a las empresas: • Contribuciones a la Seguridad Social para emplea- dos. • Impuestos de sociedades:declaración, presentación. • IVA: declaración, presentación. • Registro de nuevas sociedades. • Tramitación de datos para estadísticas oficiales. • Declaraciones de aduanas. • Permisos medioambientales (presentación de infor- mes incluido). • Compras públicas o licitaciones. E-sanidad Las TIC abren unas amplias posibilidades para la renovación y mejora de las relaciones paciente- médico, médico-médico y médico-gestor. El objetivo es mejorar los procesos asistenciales, los mecanismos de co- municación y seguimiento y agilizar los trámites burocrá- ticos. Educación La formación es un elemento esencial en el proceso de incorporar las nuevas tecnologías a las ac- tividades cotidianas, y el avance de la sociedad de la in- formación vendrá determinado. El e-learning es el tipo de enseñanza que se caracteriza por la separación física entre el profesor (tutor o asesor) y el alumno, y que utili- za Internet como canal de distribución del conocimiento y como medio de comunicación. Los contenidos de e- learning están enfocados en las áreas técnicas. A través de esta nueva forma de enseñar el alumno y el docente pueden administrar su tiempo, hablamos de una educa- ción asincrónica. Todo esto introduce también el problema de la poca ca- pacidad que tiene la escuela para absorber las nuevas tec- nologías. En este sentido, otro concepto de Nuevas Tec- nologías son las Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Edu- cación (NTAE). El uso de estas tecnologías, entendidas tanto como recursos para la enseñanza como medio para el aprendizaje como medios de comunicación y expre- sión y como objeto de aprendizaje y reflexión (Quintana, 2004). Entre los beneficios más claros que los medios de comu- nicación aportan a la sociedad se encuentran el acceso a la cultura y a la educación, donde los avances tecnológicos y los beneficios que comporta la era de la comunicación[72] lanzan un balance y unas previsiones extraordinariamen- te positivas. Algunos expertos[¿quién?] han incidido en que debe existir una relación entre la información que se su- ministra y la capacidad de asimilación de la misma por parte de las personas, por esto, es conveniente una ade- cuada educación en el uso de estos poderosos medios. Lo anterior conlleva que los docentes necesitan estar pre- parados para empoderar a los estudiantes con las venta- jas que les aportan las TIC. Escuelas y aulas deben contar con docentes que posean las competencias y los recursos necesarios en materia de TIC y que puedan enseñar de manera eficaz las asignaturas exigidas, integrando al mis- mo tiempo en su enseñanza conceptos y habilidades de estas. Las simulaciones interactivas, los recursos educa- tivos digitales y abiertos (REA), los instrumentos sofisti- cados de recolección y análisis de datos son algunos de los muchos recursos que permiten a los docentes ofrecer a sus estudiantes posibilidades, antes inimaginables, para asimilar conceptos. Es por ello que la UNESCO desa- rrollo Estándares de Competencias para Docente s que buscan armonizar la formación de docentes con los ob- jetivos nacionales en materia de desarrollo. Para ello se definieron tres factores de productividad: profundizar en capital; mejorar la calidad del trabajo; e innovar tecnoló- gicamente. Para evitar la ambigüedad en la evaluación, La UNES- CO creo el documento Técnico Número 2 denomina- do “Medición de las tecnologías de la información y co- municación (TIC) en educación – Manual del usuario (UNESCO:2009) el cual señala que la implementación de las TICs en la educación de los países en desarro- llo es primordial para el logro del EPT (Educación Para Todos:2005) cuyos objetivos apuntan a eliminar la dispa- ridad en el acceso y la permanencia a la educación básica para el año 2015. Para lograr lo anterior propone inicialmente la creación de indicadores que, a la vez de homologar, arrojen re- sultados reales del fenómeno que puedan traducirse en políticas encaminadas a los objetivos planteados. Videojuegos La industria del entretenimiento ha cam- biado, el escenario tradicional donde la música y el ci- ne estaba en primer lugar, ha cambiado y ahora dominan
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    116 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. los videojuegos. Sobre todo la consola, utilizada princi- palmente con juegos fuera de línea, Hay una tendencia a utilizar cada vez menos el ordenador personal como pla- taforma de juegos, a pesar de la crisis económica, hay un aumento en el volumen de ventas de juegos y consolas. Los juegos más vendidos en todo el mundo durante el 2009 son World of Warcraft y Second Life. El futuro de los juegos sigue la tendencia de convergencia del resto de aplicaciones. Por ejemplo, en los Estados Unidos, cuando empieza el proceso de creación de una película se diseñan conjuntamente film y videojuego y éste forma parte del merchandising. Videojuegos como recursos para la enseñanza El ámbito educativo no escapa a la incorporación del vi- deojuego como recurso para la enseñanza. Jugar para fa- vorecer la construcción de significados. Los videojuegos crean mundos virtuales donde la fantasía se hace presen- te con fuertes similitudes con la realidad, incorporando temas políticos, sociales y culturales. Es por ello, que los niños lo cargan de sentido ya que brindan un contexto a través de sus relatos y generan un espacio de coopera- ción. “Al diseñar secuencias lúdicas como formas de ense- ñar contenidos escolares, el maestro ofrece una tarea que tiene sentido real para el niño, que esta contextualizada y que presenta muchas oportunidades para interactuar con otros sujetos co-construyendo el conocimientos con ellos” (Sarle y Rosas, 2005)[73] Servicios móviles La telefonía móvil es uno de los apartados que aporta más actividad a los servicios de las TIC. Además de las llamadas de voz, los mensajes cortos (SMS) es uno de los sistemas de comunicación más ba- ratos, eficaces y rápidos que existen. Los mensajes mul- timedia (MMS) van ganando peso, poco a poco. Nueva generación de servicios TIC La mayor disponibilidad de banda ancha (10 Mbit/s) ha permitido una mayor sofisticación de la oferta descrita, se puede acceder a la TV digital, vídeo bajo demanda, juegos online, etc. El cambio principal que las posibilidades tecnológicas han propiciado ha sido la aparición de fórmulas de coope- ración entre usuarios de la red, donde se rompe el para- digma clásico de proveedor-cliente. La aparición de comunidades virtuales o modelos coope- rativos han proliferado los últimos años con la configura- ción de un conjunto de productos y formas de trabajo en la red, que se han recogido bajo el concepto de Web 2.0. Son servicios donde un proveedor proporciona el sopor- te técnico, la plataforma sobre la que los usuarios auto- configuran el servicio. Algunos ejemplos son: Servicios Peer to Peer (P2P) Es la actividad que ge- nera más tráfico en la red. Se refiere a la comunicación entre iguales para el intercambio de ficheros en la red, donde el usuario pone a disposición del resto, sus conte- nidos y asume el papel de servidor. Las principales aplica- ciones son eMule y Kazaa. La mayor parte de los ficheros intercambiados en las redes P2P son vídeos y audio, en diferentes formatos. Blogs Un blog, (en español también una bitácora) es un lugar web donde se recogen textos o artículos de uno o diversos autores ordenados de más moderno a más antiguo, y es- crito en un estilo personal e informal. Es como un diario, aunque muchas veces especializado, dedicado a viajes o cocina, por ejemplo. El autor puede dejar publicado lo que crea conveniente. Comunidades virtuales Han aparecido desde hace poco años un conjunto de servicios que permiten la crea- ción de comunidades virtuales, unidas por intereses co- munes. Se articulan alrededor de dos tipos de mecanis- mos: • Los etiquetados colectivos de información, para al- macenar información de alguna manera (fotogra- fías, bookmarks...). Un ejemplo sería el flickr. • Las redes que permiten a los usuarios crear perfi- les, lista de amigos y amigos de sus amigos. Las más conocidas son MySpace, Facebook, LinkedIn, Twitter. Sus bases tecnológicas están basadas en la consolidación de aplicaciones de uso común en un único lugar. Se utili- zan tecnologías estándares, como el correo electrónico y sus protocolos; http para facilitar las operaciones de subir y bajar información, tanto si son fotos o si es información sobre el perfil. Las características del chat también están disponibles y permiten a los usuarios conectarse instan- táneamente en modalidad de uno a uno o en pequeños grupos. Impacto y evolución de los servicios En la tabla se puede ver cuales son los servicios más popu- lares en Europa. Aunque los datos son del año 2005, mar- can claramente la tendencia del estilo de vida digital.[74] 1.19.4 Papel de las TIC en la empresa • Información, bajada de los costes; • Deslocalización de la producción (centros de atención a clientes).
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    1.19. TECNOLOGÍAS DELA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN 117 • Mejor conocimiento del entorno, mejora de la eficacia de las tomas de decisiones. • A nivel de la estructura de la empresa y de la gestión del personal: • Organización menos jerarquizada, repartición sistemática y práctica de la información. • Mejor gestión de los recursos humanos. • A nivel comercial: • Extensión del mercado potencial (comercio electrónico). • Una bajada de los costes logísticos. • Desarrollo de las innovaciones en servicios y respuestas a las necesidades de los consumi- dores • Mejora de la imagen de marca de la empresa (empresa innovadora). 1.19.5 Límites de la inversión en las TIC • Problemas de rentabilidad: 1. Costo del material, del Software, del mantenimiento y de la renovación. 2. Es frecuente ver un equipamiento excesivo respecto a las necesidades, y una sub-utilización de los soft- ware. 3. Costo de la formación del personal, incluyendo la reducción de su resistencia a los cambios. 4. Costo general para la modificación de las estructu- ras, para la reorganización del trabajo, para la su- perabundancia de información. 5. Costo debido al ritmo constante de las innovaciones (18 meses) 6. Rentabilidad difícil de cuantificar o prever sobre los nuevos productos. • Otras inversiones pueden ser igualmente benéficas: 1. Investigación y desarrollo. 2. Formación del personal. 3. Formaciones comerciales, organizativas, logísticas. La globalización de las NTIC permite un acceso 24h/24, desde cualquier punto de la Tierra, a un conjunto de recursos (datos, potencia informática), lo que comporta también efectos perversos en términos de seguridad y de ética, agravados por la internacionalización de determi- nadas actuaciones: chantaje, estafa, subversión, etc. Se puede afirmar que ningún gobierno ha conseguido una vigilancia del respeto de reglas «mínimas consideradas comunes». 1.19.6 Efectos de las TIC en la opinión pú- blica Las nuevas tecnologías de la Información y la Comuni- cación están influyendo notoriamente en los procesos de creación y cambio de las corrientes de opinión pública. Objetos tan habituales como la televisión, el móvil y el or- denador, además de la radio, están constantemente trans- mitiendo mensajes, intentando llevar a su terreno a los oyentes, telespectadores o usuarios de estos medios. A través de mensajes de texto, correos electrónicos, blogs, y otros espacios dentro de internet, las personas se de- jan influir sin apenas ser conscientes de ello, afirmando que creen esa versión porque «lo han dicho los medios» o «viene en internet». Estos son la vía de la verdad para muchos de los ciudadanos, sin saber que en ellos también se miente y manipula. Dependiendo de la edad, estatus social, nivel de educación y estudios, así como de vida, trabajo y costumbres, las TIC tienen un mayor impacto o menos, se da más un tipo de opinión u otra y diferentes formas de cambiarla. Aparte, también se forma la opinión pública en función de los intereses de los medios y otros agentes importan- tes en el ámbito de las TIC. Aquí se encuadran diferentes teorías, muy relevantes y conocidas todas ellas, de las que destacaremos dos: la Teoría de la espiral del silencio (Eli- sabeth Noëlle Neumann: «La espiral del silencio»[75] y la de las agendas de los medios. Cuando una persona se en- cuentra dentro de un debate o un círculo de personas, no expresará su opinión si sólo coincide con la de la minoría, por lo que su visión quedaría silenciada. También sue- le pasar que aunque intente hacerse oír, la otra visión es seguida por tanta gente que no se escuchará la de esa per- sona o grupo minoritario. La teoría de la agenda setting, o agenda de los medios se refiere a los temas que eligen los medios que sean de relevancia pública y sobre los que se tiene que opinar, en función de sus intereses. Así ve- mos que los medios son como cualquier persona física que mira sólo por su propio bien, y en función de esto, en el mundo se le dará visibilidad a una cosa u a otra. Efectivamente, como menciona numerosos autores como Orlando J. D'Adamo en su obra “Medios de Comunica- ción y Opinión Pública”,[76] los medios son el cuarto po- der. A través de ellos se forma y modifica la opinión pú- blica en la era de la electrónica. Las nuevas tecnologías, más allá de democratizar su uso, la divulgación de la cul- tura, y ofrecer información para que los habitantes del planeta estén informados, tienen la capacidad de adorme- cer y movilizar grupos sociales por medio de esta comu- nicación de masas en las que se concretan las diferentes corrientes de opinión a través de personajes mediáticos y bien visibles.
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    118 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. 1.19.7 Apertura de los países a las TIC Cada año, el Foro Económico Mundial publica el índice del estado de las redes (Networked Readiness Index), un índice definido en función del lugar, el uso y el beneficio que puede extraer un país de las Tecnologías de la in- formación y de las comunicaciones. Este índice tiene en cuenta más de un centenar de países (122 en 2006-2007) y permite establecer una clasificación mundial.[77] 1.19.8 Lo que abarca el concepto de “nue- vas tecnologías” Al decir “nuevas tecnologías” nos estamos refiriendo a un concepto que abarca a las “tecnologías de la información y la comunicación”, aunque a veces se dejan fuera proyec- tos e investigaciones ligados a la biotecnología, así como proyectos ligados a nuevos materiales (por ejemplo fibra de carbono, nanotubos, polímeros, etc.).[78][79][80][81] En sentido amplio, “nuevas tecnologías” también abarcan las áreas recién citadas. 1.19.9 Véase también • Trabajo colaborativo • Comunidades de práctica • Comunicación alternativa y aumentativa • Producción textual colaborativa • Tecnologías de la información y la comunicación para la enseñanza 1.19.10 Referencias [1] ACM. «Tecnologías de la Información». Computing Ca- rrers and Degrees (en inglés). Consultado el 17 de julio de 2014. «Information Technology». [2] Association for Computing Machinery. «Computing De- grees and Jobs». Computing Degrees and Jobs (en inglés). Consultado el 17 de julio de 2014. [3] Association for Computing Machinery. «Computing De- grees and Jobs». Computing Degrees and Jobs (en inglés). Consultado el 17 de julio de 2014. [4] Malbernat, Lucía Rosario (2010). «Tecnologías educati- vas e innovación en la Universidad». LaCapitalmdp.com. [5] Paliwala (2004). «Legal Regulation and uneven Global Digital Diffusion» (rtf) (en inglés). Consultado el 30 de noviembre de 2009. [6] Lynne Markus y Daniel Robey. «TIC y cambios organi- zativos» (en inglés). Consultado el 29 de noviembre de 2009. [7] «Evolución tecnológica». Consultado el 29 de noviembre de 2009. [8] «Brecha digital». Consultado el 29 de noviembre de 2009. [9] «Lista de referencias sobre TIC y sociedad». Consultado el 29 de noviembre de 2009. [10] «Visión prospectiva». 2009. Consultado el 29 de noviem- bre de 2009. [11] «Eurobarómetro 293» (en inglés). Consultado el 29 de no- viembre de 2009. [12] Atiar Rahman (2009). «Conceptos fundamentales y lista» (en inglés). stretdirectory.com. Consultado el 29 de no- viembre de 2009. [13] Bruno Ortiz (2009). «En solo 40 años internet ha modifi- cado nuestro mundo». Consultado el 29 de noviembre de 2009. [14] «Desmitificando las TIC» (en inglés). Consultado el 29 de noviembre de 2009. [15] «borrosidad semántica». Consultado el 29 de noviembre de 2009. [16] «Hiperinformation» (en francés). L'institut informétrie. 2008. Consultado el 29 de noviembre de 2009. [17] «La sustitución de teléfonos móviles por fijos sigue ace- lerándose». La Flecha, tu diario de ciencia y tecnología. 2007. Consultado el 29 de noviembre de 2009. [18] «Entrevista a Sebastián Muriel, director general de Red.es, analizando la situación de la Sociedad de la In- formación en España» (pdf). Fundación Telefónica. 8 de enero de 2008. Consultado el 29 de noviembre de 2009. [19] Recomendación I.113 del Sector de Naturalización de la UIT, una capacidad de transmisión más rápida que la ve- locidad primaria de la red digital de servicios integrados (RDSI) a 1,5 o 2,0 Mbit/s [20] «Política europea en materia de banda ancha». Press re- leases Rapid. 28 de noviembre de 2008. Consultado el 29 de noviembre de 2009. [21] ACN (26 de marzo de 2009). «Los precios mensuales de la telefonía móvil en el estado español casi doblan los de la Unión Europea» (en catalán). Tinet. Consultado el 29 de noviembre de 2009. [22] «Un test de velocidad de Internet móvil». Redacción Ca- nalPDA. 1 de agosto de 2008. Consultado el 29 de no- viembre de 2009. [23] Ariadna González Ortiz (15 de noviembre de 2008). «LTE, el salto al 4Gmóvil». Redestelecom.es. Consultado el 29 de noviembre de 2009. [24] «Implantación 3G». Teleco. Consultado el 29 de noviem- bre de 2009. [25] «3G por países». N-economía. Consultado el 29 de no- viembre de 2009.
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    1.20. ADOLESCENCIA 121 1.20.1Definición de la adolescencia y sus características La adolescencia es principalmente una época de cam- bios. Es la etapa que marca el proceso de transformación del niño en adulto, es un período de transición que tiene características peculiares. Se llama adolescencia, porque sus protagonistas son jóvenes que aún no son adultos pe- ro que ya no son niños. Es una etapa de descubrimiento de la propia identidad (identidad psicológica, identidad sexual...) así como la de autonomía individual. En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia sig- nifica la eclosión de la capacidad afectiva para sentir y desarrollar emociones [4] que se identifican o tiene rela- ción con el amor. El adolescente puede hacer uso de su autonomía y comenzar a elegir a sus amigos y a las per- sonas que va a querer. Hasta entonces no ha escogido a sus seres queridos. Al nacer conoció a sus padres y tal vez a algunos hermanos y el resto de sus familiares. Des- pués, de alguna manera, sus padres fueron eligiendo sus compañeros de clase y amigos. Pero al llegar a la adoles- cencia, puede hacer uso de cierta capacidad de elección para poner en marcha uno de los mecanismos más signi- ficativos de esta etapa. Llevando implícita la capacidad para discriminar sus afectos: querer de diferente manera a cada persona que le rodea y personalizar sus afectos. Esto debido a la llegada del pensamiento abstracto que le permite desarrollar su capacidad para relativizar. La discriminación de afectos, a través del establecimiento de diferencias en el tipo y la profundidad de sentimientos, le permite la personalización de sus afectos. El adoles- cente está en un camino medio entre la edad adulta y la infancia, en lo que hace referencia a la vivencia de sus emociones, estando presente una mezcla singular de sus comportamientos. Todavía tiene una forma de manifestar sus deseos mediante una emotividad exacerbada o con la espontaneidad propia de la infancia, pero ya empieza a actuar de una manera sutil en las interacciones, o con una cierta represión relativa de sus emociones, tal como hace el adulto.[5] Adolescentes chinos con ropa tradicional Hanfu. Etapas La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cinco personas en el mundo es adolescente, 85 por ciento de ellos viven en países pobres o de ingre- sos medios, y alrededor de 1,7 millones de ellos mueren cada año.[6] La OMS define la adolescencia como la etapa comprendida entre los 10 u 11 años hasta los 19 años, y considera dos fases: la adolescencia temprana, de los 10 u 11 hasta los 14 o 15 años, y la adolescencia tardía, de los 15 a los 19 años.[7] Sin embargo, la condición de ju- ventud no es uniforme y varía según el grupo social que se considere apto. Características La adolescencia se caracteriza por el crecimiento físico y desarrollo psicológico, y es la fase del desarrollo humano situada entre la infancia y la edad adulta. Esta transición debe considerarse un fenómeno biológico, cultural y so- cial. Muchas culturas difieren respecto a cuál es la edad en la que las personas llegan a ser adultas. En diversas regio- nes, el paso de la adolescencia a la edad adulta va unido a ceremonias y/o fiestas, como por ejemplo en el Benei Mitzvá, que se celebra a los 12 años para las niñas y 13 años para los niños (12 Años para los niños ortodoxos).[8] Aunque no existe un consenso sobre la edad en la que termina la adolescencia, psicólogos como Erik Erikson consideran que la adolescencia abarca desde los doce o trece años hasta los veinte o veintiún años.[9] Según Erik Erikson, este período de los 13 a los 21 años es la búsque- da de la identidad, define al individuo para toda su vida adulta quedando plenamente consolidada la personalidad a partir de los 21 años.[10] Sin embargo, no puede gene- ralizarse, ya que el final de la adolescencia depende del desarrollo psicológico, la edad exacta en que termina no es homogénea y dependerá de cada individuo, etc. 1.20.2 Maduración sexual En la adolescencia temprana y para ambos sexos, no se manifiestan grandes desarrollos de los caracteres sexua- les secundarios, pero suceden cambios hormonales a ni- vel de la hipófisis, como el aumento en la concentración de gonadotropinas (hormona folículoestimulante) y de esteroides sexuales. Seguidamente aparecen cambios fí- sicos, sobre todo cambios observados en la glándula ma- maria de las niñas, los cambios genitales de los varones y el vello pubiano en ambos sexos.[11] Mujeres El primer cambio identificable en la mayoría de las niñas es la aparición del botón mamario. La adolescencia en las mujeres comienza a los 10 o 12 años.
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    122 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Ciclos de retroalimentación hormonales. 1.- hormona fo- liculoestimulante - FSH, 2.- hormona luteinizante - LH, 3.- progesterona, 4.- estrógeno, 5.- hipotálamo, 6.- glándula pi- tuitaria, 7.- ovario, 8.- embarazo - hCG (gonadotropina co- riónica humana - hCG), 9.- testosterona, 10.- testículo, 11.- incentivos, 12.- prolactina PRL. Véase también sistema endo- crino y retroalimentación negativa endocrina. Se caracteriza por un agrandamiento en el tejido glandu- lar por debajo de la areola, consecuencia de la acción de los estrógenos producidos por el ovario. La edad de apa- rición es después de los 8 años; puede ser unilateral y per- manecer así por un tiempo, y casi siempre es doloroso al simple roce. Al avanzar la adolescencia, el desarrollo ma- mario, además de ser cuantitativo, es cualitativo: la areola se hace más oscura y más grande, y sobresale del tejido circundante, aumenta el tejido glandular, se adquiere la forma definitiva, generalmente cónica, y se desarrollan los canalículos. Puede haber crecimiento asimétrico de las mamas. El vello púbico, bajo la acción de los andrógenos adrena- les y ováricos, es fino, escaso y aparece inicialmente a lo largo de los labios mayores, y luego se va expandiendo. El vello púbico en algunos casos coincide con el desarrollo mamario y en otros puede ser el primer indicio puberal. Suele comenzar a notarse a los 9 o 10 años de edad. Al pa- sar los años, el vello pubiano se hace más grueso y menos lacio, denso, rizado y cubre la superficie externa de los labios, y se extiende hasta el monte de Venus, y alcanza la forma triangular característica adulta después de 3 a 5 años (aproximadamente entre los 15 y 16 años de edad). El vello axilar y el vello corporal aparecen más tarde. Los genitales y las gónadas cambian de aspecto y configu- ración. Los labios mayores aumentan de vascularización y aumenta la cantidad de folículos pilosos, hay estrogeniza- ción inicial de la mucosa vaginal, los ovarios y el cuerpo del útero aumentan en tamaño. Las trompas de Falopio aumentan después de tamaño, y aumenta el número de pliegues en su mucosa. Los labios menores se desarro- llan, los labios mayores se vuelven luego delgados y se pigmentan y crecen, para cubrir el introito. La vagina al- canza una profundidad de 8 cm y, luego, de 10–11 cm. Por efectos estrogénicos, la mucosa se torna más gruesa, las células aumentan su contenido de glucógeno y el pH vaginal pasa de neutro a ácido un año antes de la primera menstruación (conocida con el nombre de menarquia o menarca). Se desarrollan las glándulas de Bartolino, aumentan las secreciones vaginales, la flora microbiana cambia (apare- ce el bacilo de Doderlein), la vulva sufre modificaciones en su espesor y coloración. Por último, en las mujeres que nacen con himen, éste se engrosa y su diámetro alcanza 1 cm. La menarquia o menarca, que es la primera menstruación, aparece precedida por un flujo claro, inodoro, transparen- te y bacteriológicamente puro que, visto al microscopio, tiene aspecto de hojas de helecho. La menarquia tiende a presentarse a los 11 o 12 años. Se denomina pubertad pre- coz cuando aparece de manera anormalmente temprana (8-10 años). Varones Los testículos prepuberianos tienen un diámetro aproxi- mado de 2,5 a 3 cm, el cual aumenta por la prolifera- ción de los túbulos seminíferos. El agrandamiento del epidídimo, las vesículas seminales y la próstata coinci- den con el crecimiento testicular, pero no es apreciable externamente. En el escroto se observa un aumento en la vascularización, adelgazamiento de la piel y desarrollo de los folículos pilosos. La espermatogénesis —es decir, la producción de espermatozoides— se detecta histológicamente entre los 11 y 15 años de edad, y la edad para la primera eyacula- ción o espermarquia es entre los 12 y los 16 años. El pene comienza a crecer en longitud y también a ensancharse aproximadamente un año después de que los testículos aumentan de tamaño. Las erecciones son más frecuentes y aparecen las emisiones nocturnas. El vello sexual aparece y se propaga hasta el pubis, donde se aprecia más grueso y rizado. Puede comenzar a apa- recer el vello axilar y, en ocasiones, en el labio superior (bigote). El vello en los brazos y en las piernas se torna más grueso y abundante alrededor de los 14 años. Au- menta la actividad apocrina —es decir, de la secreción de las glándulas suprarrenales— con la aparición de hu- medad y olor axilares. 1.20.3 Crecimiento y desarrollo Desde el punto de vista práctico, los cambios habituales del crecimiento tienen tres grandes características: 1. Se realizan en forma secuencial, es decir, unas ca- racterísticas aparecen antes de que aparezcan otras,
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    1.20. ADOLESCENCIA 123 comoes el caso del crecimiento de los senos antes de la aparición de la menstruación (o regla o periodo), el vello púbico antes que el axilar, los miembros in- feriores crecen primero que el tronco, los testículos se incrementan antes que el pene, etc. 2. El tiempo de comienzo, la magnitud y la velocidad de cada evento es considerablemente variable entre las edades y los sexos. 3. Cada evento del crecimiento sigue la ley de la va- riabilidad individual del desarrollo. Cada individuo tiene una propia manera de ser y la conserva a tra- vés de los años de la adolescencia, y en ella influyen diversos factores, como su origen étnico, su constitu- ción genética o familiar, nutrición, funcionamiento endocrino y ambiente sociocultural. Basado en ello, la evaluación de la maduración sexual suele ser más valiosa desde el punto de vista clínico que la edad cronológica, que es la correlación que por lo general preocupa a los padres y al mismo adolescente. Altura: el estirón de la adolescencia Crecer es una característica destacada de la pubertad, el brote o estirón de la pubertad es una de las características fundamentales de la adolescencia. Tiene una duración de 3 a 4 años, con un promedio de 24 a 36 meses. Está carac- terizado por un rápido crecimiento del esqueleto, llama- do punto de velocidad máxima (PVM), que se manifiesta por un aumento rápido de la talla o crecimiento lineal, de aproximadamente 8 cm en la mujer y de unos 10 cm en el varón.[11] Es seguida por una desaceleración o enlente- cimiento progresivo del crecimiento lineal, hasta que se detiene por la fusión de las epífisis de los huesos largos, como consecuencia de los cambios hormonales. Actualmente se considera que el incremento en la velo- cidad de crecimiento es el primer signo de inicio de la pubertad en las niñas, aunque es más fácil de visualizar di- cho cambio en el botón mamario. El crecimiento corporal no es homogéneo, por lo general se aprecia una gradien- te distal:proximal, es decir, los pies y las manos crecen antes que las piernas y los antebrazos, y éstos lo hacen antes que los muslos y los brazos. La cadera crece an- tes que los hombros y el tronco, el cual se acompaña de una epífisis vertebral transitoria. Todos los órganos par- ticipan en el estirón del crecimiento, a excepción de la cabeza, el timo, el tejido linfático y la grasa subcutánea. El inicio del estirón es variable en edad, por lo que los padres o el adolescente puede manifestar preocupación por una supuesta precocidad o retardo en el crecimien- to. Las necesidades nutricionales se hacen más intensas, hay disimetría fisiológica que causa cierta ‘’torpeza’’ mo- tora, aumenta el metabolismo del calcio en el período de crecimiento rápido. Otros cambios físicos Los cambios biológicos y orgánicos durante la adolescen- cia marcan de modo casi definitivo el dimorfismo sexual. Estos cambios dependen en gran medida del tipo cons- titucional, factores genéticos y otros más circunstancia- les como la nutrición o la presencia o no de determina- dos desbalances hormonales que no necesariamente tie- nen que ser patológicos. En ocasiones los adolescentes se preguntan el por qué de la diferencia en el desarro- llo y la aparición de los caracteres sexuales entre unos y otros, y la respuesta puede encontrarse en cualquiera de los elementos señalados anteriormente. No obstante hay características que deben aparecer en una edad determi- nada, independientemente de las variables, por lo que se recomienda que ante cualquier inquietud se consulten a los especialistas en la temática. Peso En las mujeres, durante la pubertad temprana, la ganancia de peso continúa siendo de 2 kg por año, pero luego experimenta una aceleración que llega a un máxi- mo después de alcanzar el punto de velocidad máxima de crecimiento. En los varones, el peso coincide con la talla, es decir, de 100 a 200 gramos por año. El aumento del peso puberal viene a representar el 50% del peso ideal del individuo adulto.[cita requerida] Grasa corporal La grasa corporal total aumenta en la pubertad temprana para ambos sexos. Más adelante, las mujeres depositan grasa de manera más rápida y más ex- tensa que en los varones, con predominio en miembros superiores, tronco y parte superior del muslo. En condi- ciones no patológicas, en ningún momento de la puber- tad se espera que las mujeres pierdan grasa, mientras que los varones en el crecimiento rápido, pierden grasa en los miembros y el tronco. La mujer y el varón prepuberales tienen igual proporción entre masa magra (tejido muscular, huesos y vísceras) y tejido adiposo. En el varón, el aumento de la masa ma- gra es paralelo al incremento de la talla y del estirón pu- beral en músculos y huesos, los cuales coinciden con el punto de velocidad máxima (PVM) de crecimiento. Por el contrario, en las mujeres se continúa acumulando el tejido adiposo en las extremidades y en el tronco. Este crecimiento divergente da como resultado que los varo- nes tengan hasta un 45 por ciento de su peso corporal en músculos y que las mujeres hasta un 30 por ciento de su peso corporal en grasa. Al final de la pubertad, los varo- nes son más pesados que las mujeres. El dimorfismo es muy importante para considerar el sobrepeso en el ado- lescente, ya que se debe determinar si es a expensas de tejido graso o de tejido magro. Los hombros y el tórax son más anchos que las caderas en el varón y a la inversa en las mujeres y, en relación con el tronco, las piernas son más largas en el varón.
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    124 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. Cabeza La cabeza aumenta muy poco en tamaño, pe- ro la cara se diferencia tomando aspecto de adulto, sobre todo por el reforzamiento mandibular, muy evidente en el varón y por los cambios en la nariz. Bajo las influencias de los andrógenos se establece también una diferencia en la parte anterior del cartílago tiroides y las cuerdas voca- les, que tienen el triple de longitud en los niños que en las niñas. Crecimiento muscular El crecimiento muscular es un hecho sobresaliente, especialmente mientras dura el esti- rón de la estatura, con predominio en el varón, sobre todo por la acción de los andrógenos, que también influyen en la adquisición de la fuerza muscular. Por supuesto, el ta- maño, la fuerza y la habilidad pueden no ser diferentes en un varón y una mujer, en función de la actividad física que desarrollen. El corazón y los pulmones también par- ticipan en el estirón del adolescente, más marcadamente en los varones, en quienes aumenta la presión arterial, así como la capacidad sistólica. Dentición Importa el diagnóstico de las caries y alte- raciones mecánicas. En general, se completan 28 piezas durante la adolescencia. • De 9 a 11 años: 4 premolares • De 10 a 12 años: los segundos premolares • De 10 a 14 años: los caninos • De 11 a 13 años: los segundos molares • De 14 a 18 años las llamadas muelas de juicio, con lo que se completa la dentadura adulta. 1.20.4 Atención del adolescente A diferencia de lo que sucede en los niños, en los adoles- centes, en la medida que aumenta la edad, se incrementa la mortalidad.[6] La prevención primordial y la promoción de factores generales y específicos de protección evitan y controlan los daños y trastornos en la salud del adolescen- te. Algunos de estos factores de protección incluyen la educación, la nutrición, las inmunizaciones, el ejercicio físico, el tiempo libre justo, la promoción de las activi- dades familiar, la atención al desarrollo emocional, las oportunidades de trabajo y el desarrollo de cambios en las legislaciones favorables para el niño y el adolescente. En los servicios de salud se debe promover la prevención del cáncer pulmonar, la prevención de los embarazos pre- coces, de las infecciones de transmisión sexual y de los accidentes y la evaluación de los patrones de crecimiento y desarrollo. En el planeta, las principales causas de fallecimiento en- tre los adolescentes varían poco entre los distintos países: heridas no intencionales (particularmente accidentes de tránsito), sida (es la principal causa de muerte de muje- res jóvenes en África), otras enfermedades infecciosas, homicidio y otras heridas intencionales (especialmente importante en Suramérica), como la guerra, el suicidio y las heridas auto-infligidas.[16] 1.20.5 Medios de comunicación y adoles- centes La introducción masiva de dispositivos tecnológicos en la actualidad ha causado un gran cambio en la vida de los seres humanos. Los adolescentes son los más vulnerables debido a que ellos han nacido en una sociedad tecnológica y por lo tanto son los que han acogido de manera más per- sonal dichos dispositivos. Estudios han demostrado que el teléfono móvil es el dispositivo tecnológico más popu- lar entre los adolescentes y su disponibilidad casi llega al 100%.[17] El rol de los medios de comunicación en el proceso de socialización La conducta de los adolescentes está determinada por los agentes de socialización: grupo de pares, familia y centro de estudios que son los que les brindan a los jóvenes en- señanzas sobre la vida y que en el caso ideal traen como consecuencia final del proceso de socialización el desa- rrollo de la personalidad del adolescente y la adquisición de las capacidad de autocontrol y la de control social, es decir el saber comportarse en un entorno social y por con- siguiente aceptar las diferencias de pensamiento de los demás.[18] En el siglo XXI se ha vuelto importante la fuerza que han adquirido los medios de comunicación y en consecuencia las innovaciones de los dispositivos tecnológicos desde la radio, hasta los smartphones pasando por la televisión y el internet. Las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), han tomado un papel protagónico en nuestra sociedad y especialmente en la vida de los ado- lescentes y su proceso social dando paso a la llamada “re- volución digital”.[19][20][21] Los medios de comunicación como agente de sociali- zación El incrementado uso de los medios de comuni- cación así como su importancia en el mundo actual han hecho que estos se conviertan en el tercer agente de social después del grupo de pares y la familia en la socialización de los adolescentes. Las TIC forman una escolarización paralela a la educa- ción formal ya que culturizan a los jóvenes con la diver- sa información a la que se tiene acceso.[22][23] (Pindado 2009; Montón y Casado 2005). El consumo que los jóve- nes hacen de las estas, en especial del internet, está trans- formando el ocio y las formas de interacción de los ado- lescentes con su entorno y a la sociedad en su conjunto
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    1.20. ADOLESCENCIA 125 (Rubio2010). Según Pindado (2009), los medios de co- municación funcionan como mediadores de la socializa- ción justamente entre los adolescentes y su entorno, es decir entre ellos y sus familias o grupo de pares. Las consecuencias psicosociales del uso de dispositi- vos tecnológicos Adicción La consecuencia psicoso- cial principal que perjudica a los adolescentes es la adic- ción al celular, internet o juegos de video. Esta adicción es denominada como “comportamental”, es decir que es una adicción sin el consumo de sustancias que produce los mismos síntomas que las adicciones que sí incluyen sus- tancias en el adicto como la ansiedad.[24] Los adolescen- tes son más proclives a tener conductas adictivas porque han nacido en un mundo de internet y dispositivos tec- nológicos y conjuntamente, son ellos los que disponen de mayor tiempo libre para ocuparlo en las redes sociales o videojuegos. Sin embargo, no todos los adolescentes caen en la adicción, los más propensos a caer son aquellos que tienen una personalidad vulnerable, una estructura fami- liar débil y relaciones sociales pobres.[25] Además la pre- sión de grupo así como el estrés también contribuyen a que un individuo se vuelva adicto. El uso de los TIC es visto como un método de escape por algunos adolescentes que sienten una falta de amor fraternal o incomprensión de parte de los adultos.[26][27] El abuso de las redes sociales y de los videojuegos puede llegar a aprisionar a los adolescentes ya que el mundo vir- tual contribuye a que se cree una identidad falsa y a la vez distanciar al individuo de la realidad. Cuando un joven es adicto a cualquier TIC, siente que solo va a sentirse feliz y bien al utilizar dicho dispositivo, sin embargo luego se sentirá solo y su satisfacción al usar aquello que le causa adicción disminuirá[28] (Echeburúa y De Corral 2010). La adicción trae como consecuencia un sinnúmero de problemas en los adolescentes como por ejemplo, con- flictos personales, bajo rendimiento académico y proble- mas familiares vinculados con la falta de comunicación y desobediencia. Hoy en día muchos adolescentes están más pendientes de las relaciones virtuales que de las per- sonales lo cual lleva al aislamiento (Morales 2012; De Ve- ga Sáenz 2011). Conjuntamente, Huanca (2011) afirma que los juegos de internet fomentan el comportamiento criminal, la discriminación racial y la falta de respeto a la autoridad. En suma, la adicción a las TIC puede llevar, como resultado, a otras adicciones como por ejemplo la adicción al sexo, o otros problemas psicopatológicos co- mo la depresión, fobia social u otros problemas de tipo obsesivo compulsivo (Echeburúa y De Corral 2010). Cyberbullying Además de la adicción, otros problemas que surgen del uso de los dispositivos tecnológicos son las bromas, actos ilícitos o agresiones para perjudicar a algún adolescente. Este fenómeno es conocido como el cyberbullying y ocasiona la pérdida de la autoestima del individuo que es atacado y en casos muy graves puede lle- gar a causar depresión y la necesidad de que la víctima sea cambiada de centro de estudios.[29] Desarrollo Cognitivo No todas las consecuencias del uso de dispositivos tecno- lógicos son negativas. De Vega Sáenz (2011) resalta los beneficios que aportan como el aumento de la capacidad intelectual y de rendimiento, el aumento de la inteligen- cia espacial y la capacidad de distinguir rápidamente la información importante de la adjunta permitiendo tomar decisiones más rápidas y acertadas. 1.20.6 Tradiciones La llegada a la adolescencia se ha celebrado siempre con distintos rituales y ritos de paso, como pueden ser, por ejemplo, las distintas fiestas que, organizadas por los quintos, se realizan en España e Hispanoamérica. Tam- bién por ejemplo, la celebración de Japón de esto se llama seijin shiki (la “venida de la edad”). • Véase también: fiesta de quince años. La adolescencia en el judaísmo La tradición judía considera que los varones son miem- bros de la comunidad adulta a la edad de 13 años y las chicas a la edad de 12, y esta transición se celebra me- diante un ritual, llamado "Bat Mitzvah" para las mujeres, y el "Bar Mitzvah" para los varones 1.20.7 Véase también 1.20.8 Referencias [1] La salud de los jóvenes: un desafío para la sociedad, 2000, Informe Salud para todos en el año 2000, pag. 12. OMS. [2] Los adolescentes, en OMS - WHO. [3] http://www.sld.cu/galerias/pdf/sitios/puericultura/ desarrollo_adolescente%282%29.pdf [4] «Infografía: La madurez, las emociones y el cerebro de los adolescentes». [5] Corbella Rogi, Joan, Descubrir la psicología, Folio edicio- nes, 1985. [6] Secretaría de Salud. Dirección General de Información en Salud. Adolescents mortality. Bol. Méd. Hosp. Infant. Méx. [online]. 2005, 62(3), [Último acceso 19 de abril de 2008], pp. 225-238. Disponible en: ISSN 1665-1146. [7] M Rodríguez Rigual. 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    126 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. [10] . [11] Texas Children’s Hospital (octubre de 2002). «Crecimiento y desarrollo de los adolescentes». Consultado el 19 de abril de 2008. [12] Instituto del Corazón de Texas (junio de 2007). «Factores de riesgo cardiovascular para niños y adolescentes». Cen- tro de Información Cardiovascular. Consultado el 19 de abril de 2008. [13] BARALDI, Ana Cyntia Paulin, DAUD, Zaira Prado, AL- MEIDA, Ana Maria de, et al. Gravidez na adolescência: estudo comparativo das usuárias das maternidades pú- blicas e privadas. Rev. Latino-Am. Enfermagem [online]. 2007, vol. 15, no. spe [citado 2008-04-19], pp. 799-805. Disponível em: . ISSN 0104-1169. doi: 10.1590/S0104- 11692007000700014 [14] Colomer Revuelta J, Grupo PrevInfad/PAPPS Infancia y Adolescencia . Prevención del embarazo en la adolescen- cia. 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Por KidsHealth.com (2014). 1.21 Identidad El término identidad puede referirse: • en filosofía, a la identidad (filosofía), la relación que toda entidad (filosofía, matemáticas, lógica, etc.) mantiene sólo consigo misma; • en matemática, a una identidad (matemática), una igualdad que permanece verdadera sin importar los valores que se asignen a las variables que aparecen en ella; a la función identidad, una función matemá- tica que devuelve su propio argumento;
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    1.21. IDENTIDAD 127 •en ciencias sociales (principalmente psicología y so- ciología), a la identidad, un concepto para enten- der el desarrollo psicológico y social de cada ser hu- mano; a la identidad cultural, el conjunto de valo- res, símbolos , creencias y costumbres de una cultura. en sexualidad, a la identidad de gé- nero, la percepción subjetiva de ca- da persona en cuanto a sentirse va- rón o mujer no sólo en términos biológicos sino también psicosocia- les, que pueden ser independientes de los caracteres físicos; a la identidad sexual, la identi- dad basada en la orientación sexual o en características sexuales bio- lógicas;:a la identidad nacional, la identidad basada en el concep- to de nación, es decir, el sentimien- to de pertenencia a una colectivi- dad histórico-cultural definida con características diversas, rasgos de cosmovisión definidos con mayor o menor localismo o universalismo (desde la cultura a la civilización), costumbres de interacción, organi- zación social y política (particular- mente, el Estado -tanto si se identi- fica con él como si se identifica con- tra él-); a la identidad política, una forma de identidad social que marca la pertenencia a ciertos gru- pos que tengan en común una lucha por alguna forma de poder; • a la identidad de lugar 1.21.1 Nombres de grupos o movimientos políticos o sociales • a Identidad, Tradición, Soberanía, un grupo del Parlamento Europeo; • a Identidad Cristiana, un movimiento y funda- mentalista cristiano de los Estados Unidos; • a Identidad del Reino de Valencia (IRV), un par- tido de la Comunidad Valenciana, en España; • a Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, una organización de Argenti- na; • al Frente Patriótico Manuel Rodríguez (Identidad Rodriguista); • a Identidade Galega, una organización en Galicia, España; • a identidad dejando huella, un grupo político es- tudiantil; 1.21.2 Obras artísticas o literarias • a La identidad (título original: L'identité), una no- vela de Milan Kundera, 1996; • a Identidad (película), una película estadounidense; • a Identidad (Taller Canario), un álbum musical; • a Identidad, un libro de Zygmunt Bauman; 1.21.3 Anatomía y fisiología • a la identidad de órgano, en el desarrollo embrio- nario; 1.21.4 Economía • a una identidad corporativa, una manifestación fí- sica de la marca; • a una identidad federada, una gestión de identidad en los sistemas de información; 1.21.5 Filosofía • al principio de identidad, un principio lógico y fi- losófico; • a la identidad de los indiscernibles, un principio lógico y filosófico; • a la teoría de identidad o teoría de la identidad de la mente; 1.21.6 Matemática • al elemento identidad, en álgebra; • a la función identidad, una función matemática; • a la matriz identidad; 1.21.7 Psicología y sociología • a la crisis de identidad; • al trastorno de identidad disociativo; • al trastorno de identidad de la integridad corpo- ral, abreviado BIID (siglas, en inglés, de Body Inte- grity Identity Disorder), una enfermedad mental;
  • 128.
    128 CAPÍTULO 1.EL PODER Y LA POLÍTICA. CONFLICTOS. SOCIEDAD CIVIL. • a la disforia de género, también llamada trastorno de identidad de género; • a la Identificación (psicología); • a la identificación (psicoanálisis); • a la identificación proyectiva; • al síndrome de Estocolmo o identificación con el agresor; • a la identidad de lugar; 1.21.8 Identificación documental e infor- mática • a una identificación (página de desambiguación); • a Identidad 2.0 o identidad digital; • al documento de identidad; • al robo de identidad; • al phishing (anglicismo por suplantacion de iden- tidad); 1.21.9 Literatura • a la identidad secreta, en la subcultura de los su- perhéroes; 1.21.10 Enlaces externos • Wikcionario tiene definiciones y otra informa- ción sobre identidad.Wikcionario • Pablo Armando González Ulloa Aguirre , Jesús Al- berto López González (2012). Debates y reflexiones sobre la identidad, Xalapa, Colección Suma, 2012.
  • 129.
    Capítulo 2 Texto eimágenes de origen, colaboradores y licencias 2.1 Texto • Poder Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Poder?oldid=82351581 Colaboradores: Sabbut, Sms, DaeX~eswiki, Petronas, Yrbot, Malei- va, Vitamine, Haku, Cheveri, Siabef, Rodriguillo, CEM-bot, Laura Fiorucci, JMCC1, Chabacano, PillcoRonald, Montgomery, DFTDER, IrwinSantos, Ángel Luis Alfaro, PhJ, Isha, Mpeinadopa, Kved, Netito777, Technopat, Galandil, Matdrodes, DJ Nietzsche, BlackBeast, Shadowxfox, SieBot, Francisco Mochis, Cobalttempest, BOTarate, Juan pichi 20, Correogsk, Jarisleif, Eduardosalg, Leonpolanco, Gallo- wolf, Pablo323, Botito777, Petruss, Frei sein, Açipni-Lovrij, Osado, UA31, AVBOT, MarcoAurelio, Diegusjaimes, Arjuno3, Spirit-Black- Wikipedista, Otroglauber, SuperBraulio13, Ortisa, Jkbw, Annie de la UIB, AnselmiJuan, Saehrimnir, Tacabieler, Tarawa1943, Jorge c2010, Foundling, Nandosk8 16, MadriCR, Ciceron defato, Waka Waka, Palissy, Cordwainer, Antonorsi, Daniel4822, MerlIwBot, Pueblotexano, Alvarogranillo, Davica 17, Travelour, DerKrieger, Bibliofilotranstornado, Acratta, DLeandroc, Jatake, ConnieGB, Lagoset, Jarould, Crys- tallizedcarbon, Asdfcesar, Helen yurley garcia y Anónimos: 101 • Política Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica?oldid=82703648 Colaboradores: Manuel González Olaechea y Franco, Sabbut, Moriel, JorgeGG, Lourdes Cardenal, Robbot, Dionisio, Comae, Javier Carro, Jva~eswiki, Jdiazch, Rosarino, Dodo, Ejmeza, Sms, Alstradiaan, Truor, SimónK, Tostadora, Julian Colina, Tano4595, Yakoo, Dianai, Mariano Deheza, Gengiskanhg, Bluemask, Gons, Al- fanje, Julianortega, Osvaldofacundo, AlGarcia, Findo~eswiki, Huhsunqu, Robotico, Ecemaml, Kordas, Richy, FAR, Javierme, Soulreaper, Spangineer, JMPerez, Edub, Taichi, Emijrp, Rembiapo pohyiete (bot), Antonio.bustamante, Magister Mathematicae, DailosTamanca, Or- gullobot~eswiki, RobotQuistnix, Platonides, Alhen, Chobot, Argie01, Unificacion, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Oscar ., FlaBot, Varano, Vitamine, BOTijo, .Sergio, YurikBot, Icvav, Sasquatch21, Ferbr1, Equi, Roman Riopopoulos, Willtron, Beto29, Luis G. Inciarte, Quiron, Marcus news, No sé qué nick poner, Nietzgohg, Txo, Seretbit, Eskimbot, Banfield, Morza, Maldoror, Cheveri, Chlewbot, Tomatejc, Zanaqo, Yavidaxiu, Nihilo, Aleator, BOTpolicia, Carmen1801, CEM-bot, Laura Fiorucci, Diegom809, Adolfo Vásquez Rocca, Thanos, Alexav8, Durero, Jjvaca, Baiji, Roberpl, Davius, Dorieo, Cespedales, Montgomery, Thijs!bot, Alvaro qc, Dacarni, Xabier, Comstock, Bencar, Mahadeva, Escarbot, RoyFocker, Neocracia, IrwinSantos, Mario modesto, Zigurat, Gramebel, Alakasam, Cratón, Isha, Bernard, Gusgus, JAnDbot, Mansoncc, Gaius iulius caesar, TXiKiBoT, Ssthormess, Eres el más guapo, PollOMG, Humberto, Netito777, Tuvieja, NaSz, Bedwyr, Pedro Nonualco, Chabbot, Idioma-bot, Pólux, Xvazquez, Gonzalo121, Luis emilio, Jtico, Snakeeater, AlnoktaBOT, Cine- voro, VolkovBot, Technopat, C'est moi, Queninosta, Eunispero, Matdrodes, Synthebot, DJ Nietzsche, BlackBeast, Shooke, Lucien leGrey, Tatvs, AlleborgoBot, Muro Bot, Edmenb, JMJC, Bucho, YonaBot, Hinchamillos, SieBot, Thor8, Danielba894, Ctrl Z, PaintBot, Ensada, El3ctron, Loveless, Sujetoalmado, Carlos Zeas, Carmin, Tania92, Pompilio Zigrino, Farromer, Sageo, Rigenea, Drinibot, Bigsus-bot, Mel 23, Jorjum, AXaerO, Greek, BuenaGente, Fabychina, Lajabajio, Mafores, PipepBot, Tirithel, XalD, Ailin tranmar, Jarisleif, HUB, Antón Francho, DragonBot, Eduardosalg, GvAp0, Leonpolanco, Mar del Sur, Alejandrocaro35, Dzulco, Petruss, Leonher, Açipni-Lovrij, Kintaro, Osado, Ravave, SilvonenBot, Camilo, UA31, AVBOT, Elliniká, Pepzar, David0811, Davidangelleoacedo, LucienBOT, MastiBot, Tatog, Angel GN, Sarajevo, Ialad, Ezarate, Ambil, Diegusjaimes, Vayne~eswiki, Javu61, Arjuno3, Junior 03 15, Saloca, Soldato, Andreasmperu, Luckas-bot, Alpinu, NACLE, Ptbotgourou, Jotterbot, Barteik, Jmos, Alvarotxt, Man3x, Shirlypao, Fernancisco-uv, Redamagi, Nixón, Art- hurBot, SuperBraulio13, Mattweimar, Obersachsebot, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, Dreitmen, Josemiguel93, ADHUC TEMPUS, Caetano Bresci, Thelab, Loly632, Igna, Egmontbot, Proudvalue, Botarel, Demiancozzi, MauritsBot, AstaBOTh15, Ladeusira, D'ohBot, Googol- planck, BOTirithel, TiriBOT, MAfotBOT, TobeBot, Alberto.eps, Halfdrag, Abece, Juandavidmesas, AldanaN, Jack Blame, Kepa keton, T0jikist0ni, Started, Locosanto2122, Setincho, Foundling, GrouchoBot, Miss Manzana, Axvolution, EmausBot, Savh, AVIADOR, Gran- grego, ZéroBot, Carlospessoa, Miace jose, Omiranda, JackieBot, Rubpe19, Mecamático, El Ayudante, Jcaraballo, Khiari, MadriCR, Wa- ka Waka, WikitanvirBot, Ghavu, Tokvo, Hiperfelix, Carranguerocardenas, Jj.cabanillas, Abián, Ezequielalejo, MerlIwBot, Nicolas2468, 79VICTO, TeleMania, Travelour, Ginés90, Invadibot, SemolaSeminola, Angelata, Laureano.Valenti, Acratta, Apesiof, LlamaAl, Gaard van der Pol, Ludmila1985, Creosota, Pokerface1999, Lu0490, Enfedake, David y andres, DLeandroc, Al4an5, Helmy oved, Lobo azul, Sebas981118, Un Tal Alex.., Abcilly, Dropbuilt~eswiki, Samitagun, Rotlink, MaKiNeoH, GreexD, Spawn8516, Addbot, Balles2601, Con- nieGB, Nachokavass100, Grosclaudem, Marla Pérez Jiménez, Adryan19153, Perello reus, Jesus.agramond, Luisantonio.foncerrada, Ja- rould, Matiia, Egis57, BenjaBot, ArturoSA8100, IAzazeLI, Amdrew6909612, La flaquita 101, Aneth 1322, Williammz721, Ja pon pon Ja, Cristian gomez garyto, RafaelMartinsMagallanes y Anónimos: 712 • Conflicto Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Conflicto?oldid=82798739 Colaboradores: Sabbut, JorgeGG, Lourdes Cardenal, Dodo, Ju- lian Colina, Tano4595, Cinabrium, Aalku, Desatonao, Edupedro, Richy, Soulreaper, Mescalier, Airunp, Rembiapo pohyiete (bot), Ma- gister Mathematicae, RobotQuistnix, Caiserbot, Yrbot, Amadís, FlaBot, Maleiva, BOTijo, YurikBot, Alejotheo, Gaijin, KnightRider, The Photographer, Kazem, MiguelSR, Banfield, Qgil-WMF, Maldoror, Filipo, BOTpolicia, CEM-bot, Norgiss, Roblespepe, Chabacano, Renzo002, Retama, Davius, Antur, Dorieo, Thijs!bot, Alvaro qc, Un Mercenario, Gogo rojo, Yosoyelconejo, IrwinSantos, Ángel Luis 129
  • 130.
    130 CAPÍTULO 2.TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS Alfaro, Isha, Mpeinadopa, JAnDbot, VanKleinen, Kved, CommonsDelinker, TXiKiBoT, Humberto, AS990, Enfrentamientos, Pólux, Dhi- dalgo, Bucephala, Lnegro, Sertrevel, VolkovBot, Technopat, Galandil, Pmontaldo, Globalphilosophy, Matdrodes, House, BlackBeast, Alle- borgoBot, Poxqo, Muro Bot, Feministo, BotMultichill, Gerakibot, SieBot, DaBot~eswiki, BOTarate, OboeCrack, Manwë, BuenaGente, PipepBot, Chico512, Pla y Grande Covián, Xqno, Buhorya15, Tirithel, Jarisleif, HUB, GRHugo, Alvarodie, Eduardosalg, Leonpolanco, Petruss, Alexbot, Ssigfrrido, Darkicebot, Açipni-Lovrij, Camilo, UA31, AVBOT, David0811, Dermot, LucienBOT, Diegusjaimes, DumZi- BoT, Arjuno3, Luckas-bot, Xulianbaena, WikiDreamer Bot, Nallimbot, Dangelin5, ArthurBot, SuperBraulio13, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, Dreitmen, Ricardogpn, Torrente, Botarel, AstaBOTh15, Ilidan1314, Sioba, Hprmedina, Danie1996, Angelito7, Mister Roboto, Ripchip Bot, Mathonius, Compralo Aqui al día, Miss Manzana, EmausBot, Savh, AVIADOR, Maluisse, Sofía M.C., Luniopleni, Rubpe19, Mer- curioMT, Emiduronte, Waka Waka, Xpastor, Mdramos, AsociacionForosdeConciencia, MerlIwBot, TeleMania, Kevin kevin Condeña, Renly, AvicBot, Vagobot, Arthur 'Two Sheds’ Jackson, Travelour, Mega-buses, LlamaAl, Elvisor, Asqueladd, Lau mendoza0301, Helmy oved, Alazea, Busha217, Valen433, Addbot, Balles2601, EstebanCarv, JacobRodrigues, Clara123456, Mcoronam, Majito450, Aly Galpa, Jarould, Elefantin y Anónimos: 372 • Sociedad civil (ciencia política) Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_civil_(ciencia_pol%C3%ADtica)?oldid=82556354 Cola- boradores: Sanbec, Tano4595, Yakoo, Edupedro, Niqueco, Petronas, Caiser, Alfredobi, CEM-bot, Rastrojo, Xabier, Escarbot, MSBOT, JAnDbot, Kved, TXiKiBoT, Humberto, Netito777, Razhy González, Nioger, Pólux, Gerwoman, Dhidalgo, Raystorm, Belgrano, Matdro- des, BlackBeast, Muro Bot, Edmenb, SieBot, Eea, Ensada, Loveless, BOTarate, Correogsk, Ifuturo, Fadesga, Xqno, Tirithel, DragonBot, Gallowolf, Alexbot, BodhisattvaBot, Macuro, UA31, Taty2007, AVBOT, Diegusjaimes, CarsracBot, Arjuno3, Andreasmperu, Luckas-bot, Nallimbot, Ptbotgourou, Vic Fede, Cheposo, OCabazo, Jhonge, ArthurBot, SuperBraulio13, Xqbot, AnselmiJuan, PepeMallorca, Kami- kazeBot, Ripchip Bot, Manuchansu, Afrasiab, EmausBot, Rubpe19, Albertojuanse, WikitanvirBot, Pierpietro, MerlIwBot, Xironteles12, Mariano Chávez, Helmy oved, Atalanta Mexico, Legobot, Jarould y Anónimos: 81 • Estado Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado?oldid=82521349 Colaboradores: Zuirdj, Suisui, Sabbut, Moriel, JorgeGG, Lourdes Cardenal, Sanbec, Wolfgang1018, Forza4, Dodo, Agperez, Tano4595, Murphy era un optimista, Barcex, Yakoo, Jag2k4, DanielCarda- ci, Gengiskanhg, Porao, Fmariluis, AlGarcia, Arrt-932, Huhsunqu, Robotico, Kordas, Niqueco, Richy, Taragui, Chlewey, Soulreaper, Petronas, Pabloa98, Airunp, Aeveraal, Taichi, Emijrp, Silvestre, Magister Mathematicae, Kokoo, RobotQuistnix, Yrbot, Amadís, BOT- Superzerocool, Varano, MI GENERAL ZAPATA, Mortadelo2005, Equi, Jyon, Beto29, KnightRider, JohnGalt1812~eswiki, Libero, Ca- rutsu, Banfield, Dove, Maldoror, Cheveri, Chlewbot, Ketamino, Filipo, Nihilo, Jorgechp, Aleator, BOTpolicia, Qwertyytrewqqwerty, CEM- bot, Laura Fiorucci, Renebeto, JMCC1, Azsermm, Kerberosdelhades, Rafa sanz, Efegé, Retama, Eli22, Baiji, Rastrojo, Dorieo, Montgo- mery, FrancoGG, Thijs!bot, Alvaro qc, Xabier, JG92, Escarbot, Yeza, RoyFocker, Guille, Isha, ArielRC, Gusgus, JAnDbot, Pepelopex, Kved, Mabeth, Beta15, Ronaldlj20, TXiKiBoT, Hidoy kukyo, Netito777, Jeromo63, Pedro Nonualco, Idioma-bot, Pólux, Dhidalgo, Ul- trasiete, Tronch, VolkovBot, Snakeyes, Technopat, Galandil, Queninosta, Belgrano, Le K-li, Matdrodes, DJ Nietzsche, BlackBeast, Shoo- ke, Lucien leGrey, Tatvs, Muro Bot, Edmenb, Nehuenranger, Jmvgpartner, SieBot, Cobalttempest, Rigenea, Drinibot, Bigsus-bot, Dark, BOTarate, Mel 23, Manwë, Pascow, Pedro Felipe, Handradec, Mafores, Xqno, Tirithel, Mutari, Jarisleif, Javierito92, ReyBajista, Son- saz, Emekoloton, Eduardosalg, Danidvt, Edubucher, Francisco José Peña, Leonpolanco, Pablo323, Lord illidan, Petruss, Pnlargo, BetoCG, Omarbautistag, Raulshc, Açipni-Lovrij, Alonso riv32, Camilo, UA31, Shalbat, Hiphopcolombiano, AVBOT, Elliniká, AnaKiacity, Dagane, Dj-arn, MastiBot, Hemingway10, Gochuxabaz, Angel GN, Tanhabot, Gonce, Diegusjaimes, MelancholieBot, HerculeBot, Arjuno3, An- dreasmperu, Luckas-bot, Ptbotgourou, Blue-Haired Lawyer, Dangelin5, Jorge 2701, 2deseptiembre, AQZWiki, Nixón, JCHA, Jonnathan Leal, Nicolás JC, SuperBraulio13, Xqbot, Jkbw, Rubinbot, Dreitmen, Dossier2, EnlazaBOTquote, Ricardogpn, Komalantz, RubiksMas- ter110, Pedropiedra, Jakeukalane, TobeBot, Halfdrag, RedBot, Vubo, BF14, Análisis+crítica, Wikielwikingo, Nicolas Chulbau, Untercio, Lizzzie, JoseFrank21, Yago AB, Santamaradona, Jack Blame, TjBot, Ripchip Bot, Started, Tarawa1943, Foundling, Bolt58, Fjsalguero, Miss Manzana, Afrasiab, Savh, AVIADOR, ZéroBot, HRoestBot, Macarena DallArgine, Grillitus, Loka-1234, Rubpe19, SebastianRC, Emiduronte, Kilimaru, Jcaraballo, BRY4, Waka Waka, Hiperfelix, Carrousel, XanaG, Abián, MerlIwBot, GMoyano, JABO, Jorgenev, Felipepe07 27, Jaluj, Gauchodeciudad, Vagobot, Sebrev, MetroBot, Invadibot, Mariaazulperoni, Juanjulioalfaya, Carliitaeliza, Vetranio, Apesiof, Érico Júnior Wouters, Ludmila1985, Creosota, Asqueladd, DanielithoMoya, Nachoel311, Helmy oved, Jumanji27, Jlborgesa, Vogone, Gaby-f-2012, Peajose2012, Peajosefelipe, Zerabat, Miguel2706, Lautaro 97, Jacopoilmatto, Jose nnnn, Ivanretro, Addbot, , Balles2601, Eduardocontracultura91, Lyones, Churrasco italiano, LionkingI, Saectar, Elaf88, Garlan the Gallant, Marla Pérez Jiménez, Emilio.sotor, Aniol, MrCharro, Jarould, BenjaBot, Juan José Mozart, Pipewiki14, Lectorina, PS4craftero y Anónimos: 642 • Estado Moderno Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_Moderno?oldid=82843326 Colaboradores: Joseaperez, Lourdes Cardenal, Rosarino, Tano4595, Yakoo, Robotico, Magister Mathematicae, Txo, Cheveri, Nihilo, Laura Fiorucci, Danny10orama, Sanmanuelse, Es- carlati, Dorieo, Srengel, Ángel Luis Alfaro, Arcibel, Netito777, Phirosiberia, Pólux, Biasoli, Cinevoro, Snakeyes, Technopat, C'est moi, Galandil, Matdrodes, DJ Nietzsche, Muro Bot, Edmenb, Eduardosalg, Leonpolanco, Takashi kurita, UA31, AVBOT, Diegusjaimes, Ar- juno3, Andreasmperu, Dangelin5, Jkbw, Dreitmen, Jlgarza, Ricardogpn, Igna, Botarel, BOTirithel, MondalorBot, Hprmedina, PatruBOT, Óscar el segoviano, Tarawa1943, Echando una mano, Foundling, Martintebes, Savh, Jcaraballo, Supermaster0, Waka Waka, Wikitanvir- Bot, Abián, JABO, TeleMania, Jonajptt, Travelour, Felipe ibañez, Érico Júnior Wouters, Elvisor, Andrés 70, LEONARDO1014, Addbot, ConnieGB, Roger de Lauria, SnowTank, Jarould, ClauLvt y Anónimos: 199 • Estado del bienestar Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_del_bienestar?oldid=82799614 Colaboradores: Pilaf, Vanbasten 23, Ejmeza, Julian Colina, Galio, Yakoo, AlGarcia, Taragui, Boticario, Taichi, LeCire, Superzerocool, Chobot, Yrbot, Amadís, BOT- Superzerocool, Varano, Ferbr1, Marcus news, Banfield, Er Komandante, Cheveri, Jarke, Siabef, Nihilo, Comakut, BOTpolicia, Ragaz- zo cl, CEM-bot, Jorgejhms, Ca in, Azsermm, Davius, Antur, Jorge, RoyFocker, Ángel Luis Alfaro, Botones, Hanjin, Bertie Wooster, Raimundo Pastor, Gsrdzl, TXiKiBoT, AstroMen, Humberto, Netito777, Behemot leviatan, Pedro Nonualco, Pólux, Gerwoman, Mjg88, Wyrmgear, Lnegro, Parras, Jorditxei, Cinevoro, Technopat, Matdrodes, Muro Bot, Feministo, PaintBot, Tónico, Macarrones, Carmin, Anual, Bigsus-bot, BOTarate, Wilson Fisk, Manwë, Greek, Armenterosa, Xqno, HUB, StarBOT, Kikobot, Addicted04, Danidvt, Alvara- tas2, Leonpolanco, Gallowolf, Walter closser, Gadubegia, Carlosbenitez26, UA31, Abajo estaba el pez, Ballestin, AVBOT, LucienBOT, Gizbot, Hemingway10, Angel GN, NicolasAlejandro, Diegusjaimes, DumZiBoT, R. Basica, Vayne~eswiki, Andreasmperu, Luckas-bot, Roinpa, FariBOT, Kasugakun, Guldhammer, Hoenheim, Dintrans.g, SuperBraulio13, Manuelt15, NixBot, Igna, AstaBOTh15, Morla86, Profesor Francisco, Abece, AnselmiJuan, Leugim1972, Quintupeu, PatruBOT, HermanHn, Jorge c2010, Afrasiab, EmausBot, Lilith 33, Adolfo GRAN, Grillitus, Rubpe19, Waka Waka, Stryn, Diamondland, Retoni.diaz, MerlIwBot, Ginés90, Invadibot, Ivaramayo, Gusama Romero, Nelsonflores3rd, Addbot, Izquierdisya catalana, SergeiBlakz, Jarould, BenjaBot, Arreglaora, Yamget y Anónimos: 222 • Neoliberalismo Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Neoliberalismo?oldid=82397940 Colaboradores: Astaffolani, Robbot, Angus, Can- tus, Paz.ar, Dodo, Ejmeza, Truor, Tostadora, Julian Colina, Tano4595, Galio, Juanpabl, Xenoforme, Joao Xavier, Cinabrium, AlGarcia, Kordas, Niqueco, Abeyno, FAR, LeonardoRob0t, Corund, Taragui, EduardoE, Soulreaper, Airunp, Edub, Yrithinnd, Emijrp, Coquevas, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathematicae, Orgullobot~eswiki, RobotQuistnix, Alhen, Superzerocool, Caiserbot, Yrbot, Oscar .,
  • 131.
    2.1. TEXTO 131 Varano,Vitamine, .Sergio, YurikBot, Mortadelo2005, Gaeddal, Icvav, Euratom, Armin76, Yonderboy, KnightRider, Zaqarbal, YoungSpi- noza, Kazem, Santiperez, Eskimbot, Banfield, Mindeye, Joyi, Randroide~eswiki, Kepler Oort, Warko, Maldoror, Er Komandante, Cheveri, Lasneyx, Rolf obermaier, Transon, Tomatejc, Frvo, JeanV, Filipo, Sking, Nihilo, Alexquendi, Ne0bi0, Axxgreazz, Jules80, BOTpolicia, Qwertyytrewqqwerty, Gizmo II, CEM-bot, Heavy, Igor21, Laura Fiorucci, Roblespepe, Salvador alc, Durero, Sebastiano~eswiki, Nogudnik, Retama, Dpirotto, Cristianrock2, Bombadil1986, Evoluzion, Davius, Rastrojo, Antur, Jaxl, Dorieo, Aztkgeek, Montgomery, Ggenellina, Thijs!bot, Klausmeyer, Alvaro qc, Tortillovsky, Cansado, Barleduc, Crates, RoyFocker, Csoliverez, Leandroidecba, Nex, Botones, Isha, RodriMedi1987, Hanjin, Vitorres, Mpeinadopa, Hameryko, Estoymuybueno, Pacoperez6, Kved, Superpani, Bertie Wooster, Dcadenas, Ludavim, Bot-Schafter, Humberto, Netito777, Numenor 90, Pedro Nonualco, Pólux, Jmvkrecords, JoSongoku, AntaMallku, Delphidius, Oikema, Urro, Jorditxei, Technopat, Galandil, Pablo Paredes N., Andres rojas22~eswiki, Pmontaldo, D'Anconia, Tegu~eswiki, Jjgz1990, Matdrodes, House, DJ Nietzsche, BlackBeast, 3coma14, Muro Bot, J.M.Domingo, Lolitakspr, Komputisto, Comu nacho, Racso, Qaz- Bomber, Jbernardoha, SieBot, Mushii, Eea, Loveless, Macarrones, Cobalttempest, Sageo, Anual, Bigsus-bot, BOTarate, Marcelo, Mel 23, OboeCrack, DonRichard, Nubecosmica, Septrya, Fadesga, Xqno, Tirithel, Jarisleif, HUB, StarBOT, Antón Francho, Eduardosalg, Sanc- tus119, Pachacutec3, Leonpolanco, Gallowolf, Furti, Petruss, Poco a poco, BetoCG, Rαge, Fidelbotquegua, Açipni-Lovrij, Camilo, UA31, MARC912374, AVBOT, Elliniká, David0811, CasioQuerea, Caminante Solitario, Nico89abc, LucienBOT, Jorge delgado vergara, Mas- tiBot, Angel GN, Tanhabot, SpBot, Diegusjaimes, Bethan 182, Amolbap, GilbertuU, CarsracBot, Arjuno3, Gabo6480, Andreasmperu, Luckas-bot, Nallimbot, FariBOT, Vic Fede, Dangelin5, Alexlib, Alejo5666, Draxtreme, Aacugna, Nixón, XZeroBot, SuperBraulio13, Manuelt15, Avicentegil, Xqbot, Jkbw, Dossier2, Rotget, Cozarnavarro, Mircalla22, FrescoBot, Ricardogpn, Sfs90, Seudodata, Botarel, As- taBOTh15, Rube6902, Wavys, Halfdrag, Allmhurach, Sermed, Lungo, Wikielwikingo, AnselmiJuan, PatruBOT, Dark Bane, Jorge c2010, Etanol, PONGOPIE, Foundling, Adriansm, Axvolution, Edslov, EmausBot, Savh, AVIADOR, Gimlinu, Sergio Andres Segovia, Africa- nus, Grillitus, Cma86, Larrimr, Rubpe19, El Ayudante, Emiduronte, Jcaraballo, Krapulat, ChuispastonBot, Edhu9, Khiari, MadriCR, Ma- rietamery91, Waka Waka, Movses-bot, AeroPsico, Anca7, CarlosIzq, MerlIwBot, Franco68, KLBot2, Académicos, Ginés90, MetroBot, Invadibot, SemolaSeminola, Waltherbeltranardila, Alberto5000, Metilisopropilisergamida, LlamaAl, Érico Júnior Wouters, JohnFLaru, Andat3alami3r, DLeandroc, Helmy oved, Dilectus, Estebanmoran, Belandra, Comunicacionsocial, Un Tal Alex.., Penitox, Yoyonkoqlo, MaKiNeoH, Tumamahueleatamalmojado, Leitoxx, Pablodcs, Addbot, Balles2601, U21A13M04, Adrián Cerón, Adolfo Tierno, ConnieGB, Snupiyupi, Antonio iraheta, Maria.laras, Drude, Rancio lol, ANDRE SERRANO, Rene946, Jarould, Julian008, Usuario2253, Leonardo diaz leal, Mel Gutierrez, Ulukayyakulu, Holiskase y Anónimos: 754 • Estado liberal Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_liberal?oldid=82866145 Colaboradores: Peejayem, Varano, Ketamino, Nihilo, BOTpolicia, CEM-bot, Laura Fiorucci, Jjvaca, Davius, Ángel Luis Alfaro, Cratón, Gusgus, CommonsDelinker, TXiKiBoT, Pólux, Jayrán, Matdrodes, Mc.toro129, Anual, BOTarate, Javier300, Fadesga, Xqno, Tirithel, Javierito92, HUB, Antón Francho, Pasmiñero, Annus- ki, Alfonso Márquez, -antonio-, Açipni-Lovrij, Kadellar, AVBOT, Angel GN, Maleonm01, Diegusjaimes, Davidgutierrezalvarez, Nixón, SuperBraulio13, Jkbw, TiriBOT, RedBot, Marsal20, Abece, AnselmiJuan, PatruBOT, Inorbez, Afrasiab, Profisur calamardu, JABO, Me- troBot, LlamaAl, Elvisor, Tsunderebot, Armonizador, Jdurbo, ProfesorFavalli, Baute2010, Filodón, Addbot, Skrilles, Jarould y Anónimos: 106 • Estado social Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_social?oldid=82705213 Colaboradores: Vanbasten 23, Yakoo, Soulreaper, Ai- runp, Taichi, Yrbot, Amadís, Muyfeo, Tomatejc, Filipo, Nihilo, CEM-bot, Jorgejhms, Rafa sanz, Davius, Jorge, IrwinSantos, Ángel Luis Alfaro, Botones, Isha, JAnDbot, Muro de Aguas, Daniel Cordoba-Bahle, Raimundo Pastor, Bentaguayre, Idioma-bot, Jayrán, Wgarcia- machmar, Lnegro, VolkovBot, Muro Bot, Rafmen, Kiogrehergo, Mushii, Rigenea, Drinibot, Anual, BOTarate, Pedro Felipe, Xqno, Tirithel, Antón Francho, Farisori, Neodop, Gallowolf, Sebas rubiano, UA31, AVBOT, LucienBOT, Gizbot, Angel GN, Diegusjaimes, DumZiBoT, Josecrevillente, Nallimbot, Ptbotgourou, FariBOT, Antonio Andolini, Diogeneselcinico42, Angelica12388, Jkbw, AstaBOTh15, Ansel- miJuan, PatruBOT, Jorge c2010, Foundling, AVivanco, El Ayudante, Antonorsi, Santiago Casuriaga, MerlIwBot, Invadibot, Ostentator, Elvisor, Rotlink, Legobot, Jacob6767, Jarould, Juanpa-Rivera y Anónimos: 97 • Ética Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%89tica?oldid=82778286 Colaboradores: Maveric149, Macar~eswiki, PACO, Herprofe- sor, Joseaperez, Moriel, Frutoseco, Lourdes Cardenal, Robbot, Angus, Sir Paul, Ivn, Interwiki, Rosarino, Cookie, Opinador, Tano4595, Murphy era un optimista, Jsanchezes, Barcex, Bafomet, Chalisimo5, Taxman, Rondador, Cinabrium, Fmariluis, Pgimeno, Loco085, Bal- derai, Napoleón333, Nuriaju, Soulreaper, Petronas, Topopardo, Airunp, Edub, Galatea~eswiki, Taichi, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathematicae, Orgullobot~eswiki, Amg2702, RobotQuistnix, Unf, Alhen, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Oscar ., FlaBot, Varano, Vitamine, .Sergio, YurikBot, Mikimoss, Beto29, Yonderboy, No sé qué nick poner, Kabri, Daigu, Santiperez, FedericoMP, Banfield, Kepler Oort, José., Maldoror, Tomatejc, Jarke, Filipo, Folkvanger, Yavidaxiu, Nihilo, Paintman, ZEN ic, Aleator, BOTpolicia, Reynaldo Villegas Peña, Qwertyytrewqqwerty, CEM-bot, Manitas chus, Laura Fiorucci, Adolfo Vásquez Rocca, ChaTo, Salvador alc, Efegé, Penquis- ta, Roberpl, Frmerced, Rastrojo, Antur, Jorge Acevedo Guerra, Jorge, Mcetina, Gafotas, Escarlati, Dorieo, FrancoGG, Thijs!bot, Nibsa, Srengel, Pera6, Tortillovsky, Roberto Fiadone, Yeza, Mauron, RoyFocker, Mr. X, Cratón, Isha, Gusgus, Mpeinadopa, JAnDbot, Chien, Jugones55, JuanPaBJ16, VanKleinen, DerHexer, ARN, Elica~eswiki, Gerardo.reyna, Muro de Aguas, Iulius1973, Raimundo Pastor, TXi- KiBoT, VityUvieu, Ludavim, Lema, Humberto, Netito777, Nioger, Idioma-bot, Pólux, BL, Gerwoman, Brunos2, Guillermogp, Biasoli, Sailorsun, AlnoktaBOT, VolkovBot, Technopat, Raystorm, Ninito159, Matdrodes, Synthebot, DJ Nietzsche, AOPEN 12, BlackBeast, Yesy- drodriguez, AlleborgoBot, Muro Bot, BotMultichill, SieBot, Mushii, Camr, Ensada, Macarrones, Rene lomeli, Carmin, Pompilio Zigrino, Obelix83, Cobalttempest, Bigsus-bot, Mel 23, Leonardo 007, Inuyasha1111, Manwë, Felviper, Pascow, Zarateman, Greek, Darth Maul, BuenaGente, Belb, Mafores, Chico512, Yix, Beto Crux, Tirithel, DeleterX, XalD, Jarisleif, Javierito92, RODOLFOLPS, Lytown, HUB, Andavid, DragonBot, Fenix70, PixelBot, Eduardosalg, Ismita, Leonpolanco, Uc3yaiza, Furti, Petruss, Walter closser, Poco a poco, BetoCG, Rαge, Frei sein, Raulshc, Açipni-Lovrij, Cocorintor, Nepenthes, Manlogox, Ialdabaoth, Juankii, SilvonenBot, Camilo, UA31, Abajo estaba el pez, Albambot, AVBOT, Elliniká, David0811, Dermot, Mariu mar, MarcoAurelio, Diegusjaimes, Davidgutierrezalvarez, Melancholie- Bot, CarsracBot, Arjuno3, Elegebe75, Saloca, Ceichiban, Andreasmperu, Luckas-bot, MystBot, Nallimbot, Zoemza, Casio de Granada, Akhran, LordboT, Dangelin5, Jorge 2701, Chocolatota2008, Alanmoralesgonzalez, Barteik, Draxtreme, B.Russell, Luis Felipe Schenone, ArthurBot, Daniel ASA, SuperBraulio13, Exezaid, Manuelt15, Xqbot, Simeón el Loco, Jkbw, Dreitmen, Dossier2, EnlazaBOTquote, Cally Berry, FrescoBot, Ricardogpn, La-milly-94, Igna, Botarel, AstaBOTh15, D'ohBot, BOTirithel, Hprmedina, Coca69, Optimus prime ze- ro, Halfdrag, Enrique Cordero, Jovoltaire, Endriago, Panchito1234, JulietaRL, Rosymonterrey, Fitoschido, Leugim1972, Fergonzalez94, PatruBOT, Juanh.Punk, Angelito7, Rodrigo257, TjBot, Ripchip Bot, Tarawa1943, Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, Axvolution, Edslov, Afrasiab, EmausBot, Savh, AVIADOR, ChessBOT, Allforrous, Stev97, Alrik, Grillitus, Raulrojas1989, Tenan, JackieBot, An- drox, Rubpe19, Mis princesas magicas, MercurioMT, Emiduronte, Jcaraballo, XantixDADDY, Oxes, Sucrepr, Augusto664, Waka Wa- ka, ATREVETEASABER, Haluciano, WikitanvirBot, Jackk08, Maxdudekiller, Hiperfelix, Manubot, Antonorsi, Rezabot, Omartinezmon 96, FER-SIULREF, Greymuzio, Edc.Edc, Franco68, Dinobernie, Omar Alberto Corredor V., Travelour, Ginés90, MetroBot, Wilbert. r, Bananalocaporlosandwiches, Rodricus, Allan Aguilar, Andres chu, Mrgeovanny, Maquedasahag, Ileana n, Vetranio, ChelySac, LlamaAl, Biólogo conservacionista, Mely36, Asqueladd, Justincheng12345-bot, DLeandroc, Helmy oved, Quinto Bruto Flaco, Clase de tic, Jerr96,
  • 132.
    132 CAPÍTULO 2.TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS Nachohdzgtz, Syum90, Neptunia, Leitoxx, Stephanie betancourt, Jean70000, Addbot, Balles2601, Biinta, CamiloSanchezz, Nenis 7, Alma wiki, Wendy Estefania Castro, Conchita.pinssexa, Alex Jamelgo, Genesiiis970, Martha.tirados, Mr. Violín, Cnavarrog2013, JacobRodri- gues, Frankliin Varon, Antonio becket, Instructorwiki, BY THE, Juanjose0323, Luisa solano, Jarould, Emmanueldaluz15, Julisianamonry, Wero12, GreidyV, Hiperdoxa, Sapristi1000, Ijarpac1337, Tito josue y Anónimos: 1186 • Moral Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Moral?oldid=82817006 Colaboradores: Sabbut, Moriel, JorgeGG, Pilaf, Joxemai, Rosarino, Dodo, Alstradiaan, SimónK, Tostadora, Tano4595, Jsanchezes, Barcex, Lsiabala, Bafomet, Sentopepe, Carnendil, Soulreaper, Petronas, Airunp, Taichi, Coquevas, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathematicae, RobotQuistnix, Alhen, Superzerocool, Unificacion, Yrbot, Oscar ., FlaBot, Varano, Equi, Santiperez, Txo, Banfield, Morza, Filipo, Folkvanger, ZEN ic, BOTpolicia, Qwertyytrewqqwerty, Gizmo II, CEM-bot, Damifb, Laura Fiorucci, Kojie, Atalanta86, Jjvaca, Retama, Karshan, Davius, Antur, Jomiabe, Martínhache, Dorieo, FrancoGG, Bernardo Bolaños, Alvaro qc, Un Mercenario, Yeza, Ángel Luis Alfaro, LMLM, Cratón, Isha, Arcibel, Mpeinadopa, JAnDbot, Jugones55, VanKleinen, Kved, Mandrake33, Mansoncc, Death Master, Muro de Aguas, Xavigivax, Fouad, Humberto, Netito777, Guillermo lp, Nio- ger, Amanuense, Bedwyr, Idioma-bot, Pólux, Gerwoman, Jmvkrecords, Dhidalgo, Cipión, Snakeyes, Technopat, Galandil, Queninosta, The claudioxd, QuiRóH, Erfil, Libertad y Saber, Matdrodes, BlackBeast, Tatvs, Carlvincent, IIM 78, Muro Bot, Komputisto, Racso, Mushii, Pahulus, Ctrl Z, PaintBot, Martin rivas, Mariajosevohe, Carmin, Pompilio Zigrino, Cobalttempest, Mammotusk, Kenneth Gerardo, Manwë, Pascow, Greek, BuenaGente, Macsito95, Belb, Mafores, Ivanics, Arquen, Tirithel, Aesc91, Fbelmarorrego, XalD, Jarisleif, Lytown, HUB, Antón Francho, Nicop, Aikurn, PixelBot, Eduardosalg, Leonpolanco, Petruss, Poco a poco, Frei sein, Açipni-Lovrij, Osado, David Aguillón, SilvonenBot, Camilo, UA31, MARC912374, AVBOT, David0811, Machwiki, Angel GN, MarcoAurelio, Ialad, Diegusjaimes, Davidgu- tierrezalvarez, Lasusirexula, Teles, Arjuno3, InflaBOT, Andreasmperu, Luckas-bot, Cainite, Yone Fernandes, Jesús Alvaro Reina Gaviria, Vic Fede, Dangelin5, Mac2mac, Nixón, B.Russell, Jaimelys, SuperBraulio13, Jkbw, Dossier2, RobertoCavazos, Mrbluesky~eswiki, Fres- coBot, -Erick-, Ricardogpn, Clk.sinister, IvanM89, Ardin77, Botarel, Azerius, Panderine!, Hprmedina, Linux65, CARLOS GONZALEZ GRAJALES, Annie de la UIB, Danie1996, Enrique Cordero, Boatbadly, AnselmiJuan, PatruBOT, CVBOT, KamikazeBot, Dinamik-bot, Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, Edslov, P. S. F. Freitas, EmausBot, Savh, AVIADOR, Allforrous, Alekzandervalle, Sergio Andres Segovia, Alrik, Grillitus, Rubpe19, Emiduronte, MadriCR, Waka Waka, Fundacion J. Mas, Daimond, Goose friend, Movses-bot, Jplaurien- te, Antonorsi, Abián, MerlIwBot, Antonio2526, Santi1212, UAwiki, Sebrev, Ginés90, Spartan17choco, DerKrieger, Minsbot, Harry7474, LlamaAl, JSAT, DanielithoMoya, Helmy oved, Fergui47, Syum90, MLearry, Betoxx55, Legobot, Goni 77, Jean70000, Rosado de la colina, Fredouille, Balles2601, Alma wiki, Pelotas123, Jesús Alberto98, Snupiyupi, NGU BL, Griselda santiago garcia, Mijares123, Pedro15789, Luisa solano, Jarould, Matiia, Eden Ulises Martinez, Yuriorozcor, Tude1989, Rikilikiki y Anónimos: 775 • Autoestima Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Autoestima?oldid=82823900 Colaboradores: Oblongo, Sabbut, JorgeGG, Lourdes Car- denal, Bigsus, Rosarino, Dodo, Cookie, Ivan.Romero, Fmariluis, Loco085, Alexan, Airunp, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathema- ticae, RobotQuistnix, Alhen, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, FlaBot, Varano, Vitamine, BOTijo, Sasquatch21, Beto29, KnightRider, The Photographer, Santiperez, Eskimbot, Banfield, Randroide~eswiki, Ppja, Morza, Maldoror, Er Komandante, Jarke, Filipo, Sking, Nihi- lo, 2pac, BOTpolicia, CEM-bot, Fedaro, Laura Fiorucci, Roolro, Enrike45, JMCC1, Durero, Eamezaga, Karshan, Davius, Rastrojo, Antur, Dtarazona, Montgomery, Alvaro qc, JARTEC, RoyFocker, Bryant1410, IrwinSantos, Isha, Hanjin, Gusgus, Mpeinadopa, TARBOT, Soul- bot, Kved, Mansoncc, Muro de Aguas, Rjgalindo, Jesuspportillo, Humberto, Netito777, Rei-bot, Karmanu, Phirosiberia, Pólux, Gerwoman, Dhidalgo, Biasoli, Delphidius, Cipión, Snakeyes, Technopat, The Bear That Wasn't, Fertucan, C'est moi, Raystorm, Matdrodes, BlackBeast, Lucien leGrey, HijodeOdin, Edmenb, J.M.Domingo, Racso, Juanjob, Mushii, Ensada, Cobalttempest, BOTarate, Mel 23, Manwë, Pascow, Greek, BuenaGente, Belb, Mafores, Yonseca, Jordinas, Tirithel, Mutari, Prietoquilmes, Jarisleif, Javierito92, Miguel, HUB, Pituchina, Leonheart~eswiki, Antón Francho, Cfqh, Nicop, Carlospiano, Eduardosalg, Leonpolanco, Alejandrocaro35, Micerinos, Botito777, LordT, Furti, MFCGB, Poco a poco, BetoCG, Valentin estevanez navarro, ThomasPusch, Frei sein, Raulshc, Açipni-Lovrij, Osado, PePeEfe, Ravave, Camilo, UA31, AVBOT, 9 parabellum, David0811, Shefirot, Saulo cool, NicolasAlejandro, MarcoAurelio, Diegusjaimes, Ser- gio9505, Romerin, Teles, Arjuno3, Saloca, Andreasmperu, Dalton2, Valentina.linda, Wikisilki, Vic Fede, Bove~eswiki, Davidmartindel, Dangelin5, Vandal Crusher, Nixón, Diogeneselcinico42, SuperBraulio13, Jkbw, Dossier2, EnlazaBOTquote, -Erick-, Ricardogpn, Luis Dxniel, Sirena76, Botarel, Gorigori, Qozmihqo, Panderine!, Hprmedina, Ana lucia 226, Halfdrag, Libertines~eswiki, PatruBOT, Ange- lito7, Kalleyi, Tarawa1943, Dark Bane, Jorge c2010, Foundling, Bolt58, Wikiléptico, Pose121122, Miss Manzana, Edslov, Fastew261, Savh, AVIADOR, Dioscelin, Evasivo, Utilate, Allforrous, Africanus, J. A. Gélvez, Grillitus, Macas42, Rubpe19, MercurioMT, JuanK- Millos, Khiari, Simonfilm22, Catarina Inostroza, MadriCR, Mo0ntZhe36, Workforce2, Waka Waka, JoseDLG, Justice0014, Zennerc32, XanaG, Lcsrns, Antonorsi, Macadelsol, MerlIwBot, Vanesachavez, JABO, AGMORALES, TeleMania, Sebrev, Ginés90, Federico159, Se- bastiande, Cyberdelic, Alx231, Scablat, Estefany sandoval arias, Fernanda peña, Julio26147, Maquedasahag, Nernix1, Acratta, LlamaAl, MonicaSM, Elvisor, Creosota, Asqueladd, DLeandroc, Helmy oved, Junioraldairmartinezparedes, Akdkiller, Cyrax, Sina escobar, Nicole acosta, MaKiNeoH, Alan, Yadira olinka, EdgarCP, Consuelo1992, Cliomio, Darksainor, Crazyperez, Matodaju, Jean70000, Ivanretro, Addbot, Balles2601, Tonick250302, Hassen Radage, CELENEAGUILA, Eric Perez, Tutumu, QuesoSEXY123, Angeles124, AVIADOR- bot, Julianapsico, Mayra.lopezc, Frederick17, FERNANDO ORTEGA HERNANDEZ, Akupf, Secreta luna, Librofago, Liz 23, Karlavr23, Jarould, Matiia, Almafuerte1, Mdls23, Eaashell, Isismanzur, ALFREDO2SANTOS, Kareninaxime, Meechum, Aylin.rodriguez132, GLO- RIA SÁNCHEZ 72011, Ameriquispao, SANDRA IBETH ORTIZ HERNANDEZ y Anónimos: 970 • Otro Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Otro?oldid=77758223 Colaboradores: Dodo, La Mantis, Superzerocool, José., Ignacio Icke, Mr. Moonlight, Xabier, P.o.l.o., Ángel Luis Alfaro, Lucien leGrey, Muro Bot, Jeckalfa, Ptbotgourou, Luis Felipe Schenone, M.heda, Xqbot, Jkbw, PatruBOT, LorenaGivica, Almamora, EmausBot, ZéroBot, Thehelpfulbot, Gusama Romero, Axel Boulouf, Elvisor, Polandia, Le- gobot y Anónimos: 12 • Ciudadano Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadano?oldid=82703501 Colaboradores: Manuel González Olaechea y Franco, Sab- but, Moriel, JorgeGG, Lourdes Cardenal, Robbot, Rosarino, Alstradiaan, Barcex, Yakoo, Dianai, Loco085, Antoine, FAR, Airunp, Yrit- hinnd, Marco Regueira, Darranz, Magister Mathematicae, Superzerocool, Vitamine, BOTijo, ALVHEIM, Pepepotamo93, The Photograp- her, Santiperez, Banfield, Lancaster, Jarke, Closeapple, BOTpolicia, Reynaldo Villegas Peña, Horacio Guillén, Qwertyytrewqqwerty, CEM- bot, Damifb, Laura Fiorucci, -jem-, G-ViRuS, ImPeRaToR, Borondon, Brun~eswiki, ParaFina, Afel Nemes, Quetza1, BuFalo, MvIdiano, Embankment, TrompetorZ, Antur, AmPolLa, Pichillintavernes85@hotmail.com, EnOtA, CRyptYc89, Amadalvarez, Dorieo, Thijs!bot, Alvaro qc, RoyFocker, Ángel Luis Alfaro, Isha, JAnDbot, Gaius iulius caesar, Gsrdzl, TXiKiBoT, Xosema, Humberto, Netito777, Nio- ger, Amanuense, Idioma-bot, Pólux, Gerwoman, Bucephala, VolkovBot, Technopat, Belgrano, Matdrodes, Casdeiro, DJ Nietzsche, Black- Beast, Tatvs, Vatelys, Muro Bot, Mora.klein, SieBot, Ensada, BOTarate, Mel 23, Mjblanco, Furado, Danmas, Javierito92, HUB, Susana Garcia Torres, Pare Mo, AndreaCabero, Eduardosalg, Storabas, Leonpolanco, ElMeBot, Botito777, Ciudadano universal, Petruss, Açipni- Lovrij, Osado, Julian leonardo paez, Ravave, UA31, Taty2007, AVBOT, David0811, LucienBOT, Louperibot, MastiBot, Hemingway10, NicolasAlejandro, Ginosbot, Diegusjaimes, Davidgutierrezalvarez, Arjuno3, Luckas-bot, Nallimbot, Roinpa, Barteik, Nixón, RafaelRo- blesL, ArthurBot, SuperBraulio13, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, GhalyBot, SassoBot, Ricardogpn, Groucho Marx, TiriBOT, Hprmedina, Halfdrag, Vubo, Omerta-ve, Alan9513, AnselmiJuan, PatruBOT, CLAAUDIAA !, Cocos21, Conocimientoabierto, Ripchip Bot, Tara-
  • 133.
    2.1. TEXTO 133 wa1943,Foundling, GrouchoBot, Gabriel el arq, Miss Manzana, Axvolution, EmausBot, AVIADOR, ZéroBot, Franco12382, Grillitus, Rubpe19, MercurioMT, Emiduronte, Thebixox, Khiari, MadriCR, Albertojuanse, Millanas, Waka Waka, Diamondland, Iiaarethh, Lcsrns, Antonorsi, Rezabot, SaeedVilla, MerlIwBot, JABO, KLBot2, Josesapo15, Vagobot, Gerson5911, Lucas11897, MetroBot, Invadibot, HiW- Bot, Leire3, Minsbot, Harpagornis, Aine Takarai, Carla Alvarenga Chacón, LlamaAl, Elvisor, DLeandroc, Helmy oved, Napier, Najuito73, MaKiNeoH, Belebieber, Leitoxx, Jean70000, Addbot, Balles2601, Jorgeleon123, Rosario.olaisg, LeoBoca, Agustina Milagros, Pitufo lom- bardi, FacuLeal88, VillalobosMartinez, Jarould, Diegoesparzaamaral777rex, RI123JH y Anónimos: 307 • Derechos humanos Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Derechos_humanos?oldid=82823079 Colaboradores: 4lex, Oblongo, Sabbut, Jor- geGG, Lourdes Cardenal, Julie, Robbot, Rosarino, Pleusicles, Ascánder, Sms, Alstradiaan, Truor, Cookie, Tostadora, B1mbo, Tano4595, Yakoo, Robotito, Joselarrucea, Dianai, Cinabrium, Fmariluis, Loco085, Emece, Huhsunqu, Balderai, Ecemaml, DamianFinol, Renabot, Richy, FAR, Javier Valero, Alexan, Petronas, Airunp, Abelass, Yrithinnd, Taichi, Emijrp, Rembiapo pohyiete (bot), Marco Regueira, Drini2, Aadrover, Manuko, RobotQuistnix, Nyx, Francosrodriguez, Platonides, Alhen, Superzerocool, Rakela, Yrbot, Amadís, Oscar ., Varano, Vitamine, BOTijo, .Sergio, Wiki-Bot, Pepepotamo93, Icvav, Equi, Beto29, Carmesí, The Photographer, Kabri, Nietzgohg, Santi- perez, Banfield, Zimio, Kepler Oort, Götz, Maldoror, Olgaberrios, Kaser, Er Komandante, DamiFB, Cheveri, Rolf obermaier, Tomatejc, Filipo, EOZyo, SanchoPanzaXXI, Nihilo, Jorgechp, Junta, Aloneibar, Vrysxy, Carlukas, BOTpolicia, Since, Kalado, CEM-bot, Igor21, Cantero, Laura Fiorucci, Cedric31, Roblespepe, Rafa sanz, Torquemado, Leopoldoquezada, Fidelmoquegua, RAGGEDDY, Baiji, Caro- linamanuela, Eamezaga, Antur, Yucalpeten, SajoR, Juliowolfgang, Jjafjjaf, Escarlati, Dorieo, Montgomery, FrancoGG, Airwolf, Bencar, Rolldi~eswiki, Roberto Fiadone, Yeza, Zupez zeta, RoyFocker, Hortografia, Ángel Luis Alfaro, Gramebel, Cratón, Isha, Hanjin, LF.Chile, Gusgus, Góngora, Weser~eswiki, JAnDbot, Ceddhperu, OceanO, Tuliopa, VanKleinen, Kved, Mansoncc, Gustavo Durán Hurtado, Viper- boot, BetBot~eswiki, Muro de Aguas, SergioLaurenti, Gaius iulius caesar, Raimundo Pastor, Xavigivax, Folkergeist, TXiKiBoT, Aalva- rez12, Buhonaranja, Cbrown1023, ColdWind, Millars, Humberto, Netito777, Pabloallo, Prv, Rei-bot, Fixertool, Troche, Nioger, Vtr10, Pedro Nonualco, Idioma-bot, Pólux, Gerwoman, Manuel Trujillo Berges, Delphidius, Arturoav, Bucephala, Lnegro, Cipión, VolkovBot, Jurock, Snakeyes, Technopat, Fertucan, Queninosta, Erfil, Libertad y Saber, Matdrodes, Fernando Estel, Synthebot, House, Sonoriuxo, Baghera, BlackBeast, Shooke, Lucien leGrey, Luis1970, Vatelys, Masquerrain, Muro Bot, Edmenb, Bucho, MiguelAngel fotografo, Srba- nana, Dgonzalezm, Mjollnir1984, Sealight, Jmvgpartner, SieBot, Mushii, Edgio, Ctrl Z, PaintBot, Loveless, Macarrones, Cobalttempest, Drinibot, Bigsus-bot, BOTarate, Mel 23, Manwë, Husar de la Princesa, Furado, Greek, Verode, Pedro Felipe, Mafores, Chico512, Dorgan- Bot, Unomas27, Tirithel, Neo590, XalD, Jarisleif, Alejoarias3333, Javierito92, HUB, StarBOT, Antón Francho, DragonBot, Eduardosalg, JackPier, Botellín, Leonpolanco, Gallowolf, Pan con queso, ººGaRvAºº, Alejandrocaro35, Alecs.bot, Furti, Petruss, Poco a poco, BetoCG, Atebom, Takashi kurita, Amferstat, Valentin estevanez navarro, Spitetests, Rαge, Spider pig, Frei sein, Açipni-Lovrij, SS El Papa, Sil- vonenBot, Camilo, UA31, Thingg, Igallards7, Vuhocelotl5, Taty2007, Mono1995, AVBOT, Gogotero, Elliniká, David0811, Cedhnoa, LucienBOT, GJJeeN, MastiBot, MarcoAurelio, FiriBot, Digary, Diegusjaimes, DumZiBoT, MelancholieBot, Ocelotlvuh2, Victormoz, Leonxmen, Arjuno3, Ladh la plata, Saloca, Andreasmperu, Luckas-bot, Spirit-Black-Wikipedista, Ptbotgourou, Jotterbot, Vic Fede, Dan- gelin5, Enric carrera, Chinguelin, Cognoscitivas, Cheposo, Diegocanallla, Chicharo3000, Nixón, Dr.lovemadrid, Fundacionpdh, Aspacar, ArthurBot, Luciaschu, Jmfernandes, Ruy Pugliesi, Pisolo150, SuperBraulio13, Amnesico29, Pizarra23, CIDDH, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, GhalyBot, Alberca71, MatiasVCortez, Aalejandrino, Cagv 16495, Dreitmen, Pitufo.Budista, -Erick-, Ricardogpn, Newsilverman, Juan- chi94, Igna, Botarel, Ymelissa17, Ochonueve98, Corsica~eswiki, AstaBOTh15, RubiksMaster110, BOTirithel, TiriBOT, TobeBot, Half- drag, RedBot, Vubo, Jovoltaire, Lungo, Wikielwikingo, Leugim1972, PatruBOT, Jlaal, Mariadelcarmenpatricia, AldanaN, Ganímedes, KamikazeBot, DavPac, Yefer456, Angelito7, Apostrof, Jeiba, Vinagrex, TjBot, Pincho76, Tarawa1943, Jorge c2010, Foundling, E. Corvi- lla, Wikiléptico, Serajusticia, El virolo, Miss Manzana, Axvolution, Edslov, Rafandalucia, Afrasiab, EmausBot, Savh, AVIADOR, Sergio Andres Segovia, Africanus, Yaky98, Chelo33, Grillitus, Bauglir, Hoo man, KLBot, Rubpe19, MercurioMT, El Ayudante, Emiduronte, Kevsan, MadriCR, , Waka Waka, Jatelnovamenos, Andres748, CocuBot, Palissy, Carrousel, Lalo.dirdam, Lcsrns, Retoni.diaz, GMoyano, Edc.Edc, KLBot2, TeeTeecp, Penelope 2, Soledad Arnau, Renly, LuisPro29xD, Smuconlaw, AvicBot, Lely ktrin, Avocato- Bot, Sebrev, Travelour, Ginés90, MetroBot, Invadibot, Rafaramax, XxPantheronxX, Lfgg2608, 5truenos, Allan Aguilar, Eskasico1999, Rodrimeitor, Johnbot, LlamaAl, Grimunch, Nuria de Ocho, Érico Júnior Wouters, Creosota, Anakristel2323, DLeandroc, Chamarasca, Helmy oved, Bergaempalmada, 2rombos, 13manuel1998, Tumadreenfor, SteenthIWbot, Yael1892, Pepeeltaquero, Lautaro 97, Jean70000, Ivanretro, Addbot, Mettallzoar, Balles2601, Leandrovivanco, ConnieGB, Churrasco italiano, Sanespadin, Giansape, Kirby7648, The ma- gic shcool, Yamil.perezp1, Comisario Rex, JacobRodrigues, Zabdiel1996, AbecedarioABC, Alivia77, Ana.durazol, Jarould, Victor Javier Mosquera Marin, Matiia, Alesteb, JuanCalamidad, Chuy Cartas, Jaanaí Rodríguez, Kevin Carlos 03, Yamget, Juanpa-Rivera, Lectorina, Silikani, Sfr570, Ja pon pon Ja, Vanessa Michelle López García, KFOS 18 y Anónimos: 1502 • Socialización Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Socializaci%C3%B3n?oldid=82774567 Colaboradores: Julie, Robbot, Julian Colina, Loco085, Petronas, La Maga, Magister Mathematicae, Orgullobot~eswiki, RobotQuistnix, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Varano, Vitamine, BOTijo, YurikBot, Icvav, Equi, KIKE, KnightRider, The Photographer, Nihilo, Tamorlan, Uncertain~eswiki, BOTpolicia, Qwertyytrewqqwerty, CEM-bot, Jorgejhms, Laura Fiorucci, Efegé, Baiji, Davius, Thijs!bot, Jacinto.davila, Alvaro qc, Mario modesto, Bo- tones, Isha, JAnDbot, Mansoncc, TXiKiBoT, Humberto, Pólux, Dhidalgo, Cinevoro, Technopat, Galandil, Matdrodes, AlleborgoBot, Deni haha, Muro Bot, Guskatzin, Jmvgpartner, SieBot, Macarrones, Obelix83, Sageo, Bigsus-bot, Yarepedagoga, BuenaGente, Xqno, Tirithel, Mutari, Aportador, Leonpolanco, Alecs.bot, Frei sein, Açipni-Lovrij, SilvonenBot, UA31, Thingg, AVBOT, JAQG, Dianacardenas1986, Diegusjaimes, DumZiBoT, Arjuno3, Pazagra, Andreasmperu, Centroamericano, Ptbotgourou, Vic Fede, Nixón, ArthurBot, SuperBrau- lio13, Xqbot, Jkbw, Botarel, Panderine!, D'ohBot, Vubo, Mariohpc, Robot8A, PatruBOT, Angelito7, Alph Bot, DjangoXX, GrouchoBot, Axvolution, Edslov, EmausBot, Savh, AVIADOR, Sergio Andres Segovia, Tranquility~eswiki, Rubpe19, MercurioMT, Emiduronte, Wa- ka Waka, Abián, Renly, Piñaco, Sebrev, Travelour, Vichock, Gusama Romero, Phelicie, Harpagornis, LlamaAl, Justincheng12345-bot, DLeandroc, Helmy oved, Legobot, Lautaro 97, Addbot, Balles2601, Jamiethis, Franciscocruzado9, Joaquín Aguilar, Jarould, Klaudy 36, PoderosoElChiquitin, Lectorina, Dewmart y Anónimos: 238 • Medio de comunicación Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Medio_de_comunicaci%C3%B3n?oldid=80440806 Colaboradores: PACO, Oblongo, Manuel González Olaechea y Franco, JorgeGG, Sms, Elwikipedista, Tano4595, Barcex, Galio, Julianortega, Mdegonba, Cina- brium, Porao, Melomelo, Balderai, Elsenyor, Richy, FAR, Digigalos, Petronas, Mescalier, Airunp, JMPerez, Taichi, Emijrp, Rembiapo pohyiete (bot), Magister Mathematicae, Aadrover, Kelden, Guanxito, Jarlaxle, Platonides, Brizuelacaceres, Yrbot, Amadís, Varano, Ma- leiva, Vitamine, BOTijo, Wiki-Bot, Icvav, Echani, Beto29, The Photographer, Kazem, No sé qué nick poner, Santiperez, Banfield, Ro- bertexto, Dove, Maldoror, Er Komandante, Frecuenciaprimera, Rolf obermaier, Lancaster, Tomatejc, Siabef, Nihilo, BOTpolicia, Z4to, CEM-bot, Fedaro, Cantero, Laura Fiorucci, BOTella, Kojie, -jem-, Retama, Baiji, Davius, Rastrojo, Antonio Manco, Maru7, Airwolf, MILO, Alvaro qc, Srengel, Pedro Aguiar, Mahadeva, Diosa, Escarbot, Yeza, RoyFocker, IrwinSantos, Ángel Luis Alfaro, Will vm, Marisin xD, Isha, Egaida, Bernard, Góngora, Mpeinadopa, Palach, Albertsab, Pacoperez6, Kved, DerHexer, L.V., Nico4666, Pueril, Mansoncc, Nueva era, Muro de Aguas, Zufs, Gsrdzl, CommonsDelinker, Aalvarez12, Hidoy kukyo, Corredoss, Krun00, ColdWind, Humberto, Ne- tito777, NaSz, Ajtf56, Amanuense, Bedwyr, Pedro Nonualco, Pólux, Biasoli, Delphidius, MatNet, Cipión, Jurock, Snakeyes, Technopat,
  • 134.
    134 CAPÍTULO 2.TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS C'est moi, Queninosta, Libertad y Saber, Matdrodes, House, BlackBeast, Muro Bot, C h a n-Wiki, Edmenb, PlyJonathan39, Komputisto, Bucho, Jean Yévenes, Racso, Nayelli.hernandez, PaintBot, Cobalttempest, Lourdescarrasco, Cacatuavolante, Frunsciante, Edward Flamel, Martinpepa, Dark, BOTarate, Mel 23, Izmir2, Manwë, Correogsk, Vecamar, Greek, Aleposta, Mamamassy, Mafores, Chico512, Yonseca, Tirithel, Jarisleif, Javierito92, Jaontiveros, HUB, GRHugo, Antón Francho, Nicop, Eduardosalg, Veon, Leonpolanco, Sencillo, Pan con queso, LuisArmandoRasteletti, Petruss, Walter closser, Mandragora83, Al Lemos, Darkicebot, Richimty, Rαge, Raulshc, Açipni-Lovrij, Hahc21, Camilo, UA31, MARC912374, AVBOT, DayL6, David0811, LucienBOT, Gochuxabaz, Angel GN, NicolasAlejandro, Aiolos159, Ezarate, Diegusjaimes, Mikiguti, Victormoz, Informacion general, Arjuno3, Cripsito, Saloca, Andreasmperu, Spirit-Black-Wikipedista, Centroamericano, Maximusoptimus, Barteik, Sosin09, Guimis, Nixón, Casimusica, SuperBraulio13, 7OJJ, Manuelt15, David 5000~eswi- ki, Jkbw, Wmcg2, America 01-XxD, Dreitmen, EnlazaBOTquote, Ricardogpn, Manu Lop, Rusticgarden, Igna, Torrente, Botarel, Pyr0, Labakana, Panderine!, Googolplanck, BOTirithel, TiriBOT, Hprmedina, Linux65, Halfdrag, Vubo, PatruBOT, CVBOT, Ragnarotsistem, Jmgongar, Dejsoft, Humbefa, Tarawa1943, Dark Bane, Jorge c2010, Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, GeralLara, Axvolution, Eds- lov, Jorgecios, Savh, Lauraroja, AVIADOR, Allforrous, Sergio Andres Segovia, J. A. Gélvez, Grillitus, Androx, Rubpe19, El Ayudante, Emiduronte, Jcaraballo, MadriCR, Esteban Grunner, Albertojuanse, Waka Waka, Cesarjaviercede, Czarek~eswiki, Peneparao, AeroPsi- co, Antonorsi, MerlIwBot, Papuwalking, KLBot2, TeleMania, Saikman, Katero, Lololob123, Betokaa, AvocatoBot, Shimshon, Travelour, Cris.gonzales7, Gusama Romero, Acratta, Carliitaeliza, Vetranio, Harpagornis, Aine Takarai, LlamaAl, Érico Júnior Wouters, DLean- droc, Helmy oved, Erandly, Bart j simpson, Mateox28, Lukas mono, Lalujita, TheJoker, Alan, Erika Montiel, Lautaro 97, Marc73202, Brahian321, Any3angels, Borcha, Addbot, Balles2601, PititisDE, Czr22, Paulitha bonitha, Dokoyu, LUCERO HERNANDEZ ROSAS, HG1118, Fer Williams Ü, Malu3, Cagada de pito, Leandrovivanco, Leonel lopez uriarte, Quik cortes acosta, Tmza, Churrasco italiano, Lololoevee, Efrenc11, Mike08 santiago, Netiketa, CEANCHA, Daniela Go, Tatazul, Jrge89, Sebas159, Jarould, Londin14, Egis57, Miguel Medina Valencia, Fafafmkdkkdd.22ddfs, EDUARDO DANIEL CORTES MORENO, Lol54622, Willydabueno, Grup 10 FTEL setembre, Marely biannette, Supercreativa, Arreglaora y Anónimos: 1313 • Tecnologías de la información y la comunicación Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Tecnolog%C3%ADas_de_la_informaci%C3% B3n_y_la_comunicaci%C3%B3n?oldid=82195779 Colaboradores: 4lex, Sabbut, Alfaprint, Lourdes Cardenal, Julie, Vanbasten 23, Rosa- rino, Avm, Tostadora, Tano4595, DanielCardaci, Troodon, Cinabrium, Fmariluis, AlGarcia, Huhsunqu, Ecemaml, Elsenyor, FAR, Pati, Boticario, Sueiras, Petronas, Airunp, Edub, Taichi, Gussisaurio, Magister Mathematicae, Guanxito, RobotQuistnix, Platonides, Alhen, Su- perzerocool, Akhram, Yrbot, Amadís, BOT-Superzerocool, Evera~eswiki, Oscar ., Adrruiz, BOTijo, Nicanor5, Mortadelo2005, Gaeddal, Icvav, GermanX, Alvarojedab, The Photographer, Patrickpedia, Martini 001, Jesuja, Santiperez, Txo, Eskimbot, Crisneda2000, Banfield, Chessa, Ppja, Vbenedetti, Maldoror, Tomatejc, Smrolando, Nihilo, RafaGS, Paintman, Axxgreazz, Prefierobollitos, Locutus Borg, BOT- policia, Zoid, CEM-bot, Klondike, Gabriel Acquistapace, Laura Fiorucci, Pinar~eswiki, -jem-, Ignacio Icke, Penquista, Retama, Baiji, Evoluzion, Davius, Rastrojo, Antur, Jfmelero, Jorge, Gafotas, Dorieo, FrancoGG, Thijs!bot, Blandie, Tortillovsky, Mahadeva, Cesar- Woopi, Escarbot, Yeza, RoyFocker, Csoliverez, Spamburger~eswiki, IrwinSantos, Will vm, Ranf, Isha, Egaida, Gragry, Mpeinadopa, Osiris fancy, JAnDbot, Pepelopex, Cmontero, VanKleinen, Aguayorodriguez, Kved, Akurero, Mansoncc, -Javier-, Muro de Aguas, SI- TOMON, Zufs, Gsrdzl, CommonsDelinker, Gacq, Elisardojm, Humberto, Netito777, Marvelshine, Felipe Torres Gámez, Rinozor, Fi- xertool, Nioger, MotherForker, Idioma-bot, Pólux, Matiasmasca, Dhidalgo, Dav7mx, Zeroth, MarisaLR, Biasoli, Delphidius, Bucephala, Shamhain, AlnoktaBOT, VolkovBot, Tidsa, Snakeyes, Technopat, Galandil, Risoto2000, Wperez~eswiki, Matdrodes, DJ Nietzsche, Black- Beast, Sbonet, Lucien leGrey, Alejandro313, Barri, Afelipech, Muro Bot, Edmenb, Larober, Racso, Meldor, Jmvgpartner, SieBot, Linkadr, PaintBot, Lmalbernat, Emilyum, Cobalttempest, MiguelAngelCaballero, Sageo, Rigenea, Lone rocker, Ti3r.bubblenet, Bigsus-bot, Cian- nuevaimagen, Liavsantamarina, Julianaverbeke, Julimartina, Manwë, Carolina Andrade Forero, Javier Ledantes, Zulemacaliva, Furado, Marcelaaranda, Eglar, BuenaGente, Aleposta, Mafores, Frantcotsky, Pla y Grande Covián, Yilku1, Tirithel, Mutari, Víctor Marí, Javi1977, Jarisleif, Javierito92, HUB, Rayusb, Sammymusic, Caballero tigre, Nicop, Falaz, Brayan Jaimes, Farisori, Emmanuel yo, McMalamute, Eduardosalg, Veon, Qwertymith, Botellín, Leonpolanco, Gallowolf, Alejandrocaro35, Albertoarmada, Descansatore, Walter closser, Po- co a poco, BetoCG, Açipni-Lovrij, Camilo, UA31, Shalbat, Jeffy~eswiki, Gura1988, AVBOT, David0811, EroBot, Whitneyae, Augarte, LucienBOT, Rtarqui, Juancmd27, Angel GN, HUGO CHOQUE, Pascual castro plata, Tania antonia, MarcoAurelio, Ezarate, Wikinina, Diegusjaimes, Miguelxp, Linfocito B, Teles, Arjuno3, LeoLeoLeo~eswiki, InflaBOT, Saloca, Andreasmperu, Luckas-bot, Jgomezlega, 19jp87, Kurt86, Spirit-Black-Wikipedista, Centroamericano, Vini 17bot5, Dangelin5, Jorge 2701, Markoszarrate, Gobando, Barteik, Sol- racxealz, Cfloreshine, Pegna, Atw1996, Jjmama, Cristhojoshua, Santiago Martín, Joarsolo, Diogeneselcinico42, Minerva85, Ruy Pugliesi, Roprgm, SuperBraulio13, Ortisa, Manuelt15, Xqbot, Jkbw, GhalyBot, Patricia.garcia, FrescoBot, Gonun, Metronomo, Surfaz, Racingesun- capo, Gaely Mendez, Juan.valdes90, Igna, Botarel, Slastic, AstaBOTh15, Panderine!, Tephys, Yabama, BOTirithel, Hprmedina, Svilalta, RedBot, Sqony, Argv, AnselmiJuan, Sasori4.1, PatruBOT, CVBOT, KamikazeBot, Demonionn, Fran89, LilyKitty, Adnyl, Starlubrisa, Ripchip Bot, Humbefa, Smap.acua6, DrVino, Julymarfl, HermanHn, Dark Bane, Nachosan, Jorge c2010, Foundling, Wikiléptico, Miss Manzana, EmausBot, Bachi 2805, Savh, Allforrous, Sergio Andres Segovia, Africanus, Dondervogel 2, Grillitus, Juancar24578, Sandry88, Orianny 10, Rubpe19, MercurioMT, Emiduronte, Jcaraballo, Dylanspronck, Khiari, MadriCR, Albertojuanse, Geraz363, Waka Waka, WikitanvirBot, Rasputin2010, Smenesesp, Doncowboy, ALbeCk, Belmar 4.0, Tu.asesortic, GlenRunciter, Noked, Ie.cortex, Lcsrns, An- tonorsi, Abián, MerlIwBot, JABO, Arielzacagnino, Satanás va de retro, Siempreateo, KLBot2, TeleMania, Tama0202, Dmercado~eswiki, BendelacBOT, Innove~eswiki, Sebrev, Isz norma, Costabariloche, Uninaciones, Nerina83, Travelour, MetroBot, Invadibot, Jajajajojo, Gohst~eswiki, Pitufeta-2011, Omargaygay, Aitorfernandez, Siiyooosoyyo, Gresd, Ddesa, Didactech, Profesor colegio, Peqeniia, Rgomezal, Leovc1, Azucena2011, Petevia11, Mitzukiuchiha14, Vichock, Acratta, Lacnua, Doq8pob, Vetranio, Goopple, XasapopulusX, Creosota, Sharubiah95, Elsalo djs, Msilvamonge, Helmy oved, Marcela507, Sebas0013, Luz mabel paternina, Ana Mejia Ortiz, 2rombos, Syum90, Baute2010, Edilberto3086, Nayeli.Inteli, MaKiNeoH, Sergio Angeloni, CECILIA ANGELES, Elgoag, Jean70000, Balles2601, Asilva- faci, Naomisitha, Mwcabrera, Cypherpunx, Ola k asiendo, Horgacio, Raul1992, Cristianlopez99, GAleC09, Dorsboy, Ignacibaquedano, Mjburdiles, Aby Rangel, Judtih.zamorag1, Mayry, Matiia, Cristianliberatore, MAYAMAQUI, Mia Praderio, Coloosorio, Cynthia Nolasco, Irenebaav, Claudiadelap, Edithmondragon, Cuando quiero llorar no lloro, Huhjkk, Yahayra Aglae, Aliciatic4, Frijolypipas, Anderson vivas y Anónimos: 1183 • Adolescencia Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Adolescencia?oldid=82056795 Colaboradores: Sabbut, Lourdes Cardenal, Robbot, Ro- sarino, Dodo, Wikilibrarian~eswiki, SimónK, Cookie, Fmariluis, Robotico, Balderai, Kordas, FAR, Alexan, Soulreaper, Hispa, Airunp, Edub, Taichi, Emijrp, Rembiapo pohyiete (bot), Meitneriu~eswiki, Magister Mathematicae, RobotQuistnix, Alhen, Superzerocool, Yr- bot, Amadís, BOT-Superzerocool, Oscar ., FlaBot, Varano, Vitamine, YurikBot, Gaeddal, Equi, Martinmartin, The Photographer, YoaR, Kazem, Santiperez, Banfield, Robertexto, Maldoror, Olgaberrios, Cheveri, Camima, Tomatejc, Folkvanger, Sking, Nihilo, Paintman, Axx- greazz, Dropzink, BOTpolicia, Xobra, CEM-bot, Laura Fiorucci, Korgzak, Baiji, Karshan, Bot~eswiki, Davius, Rastrojo, Akasico1, Ro- sarinagazo, Antur, Montgomery, Ggenellina, Thijs!bot, Tortillovsky, Roberto Fiadone, RoyFocker, IrwinSantos, EPiDeMia®, Ranf, Bo- tones, Cratón, Isha, Argmachine, Gusgus, Góngora, Rrmsjp, JAnDbot, Pacoperez6, VanKleinen, Kved, Beta15, Mnemoc, Muro de Aguas, L'AngeGardien, Gsrdzl, Rjgalindo, TXiKiBoT, Humberto, Netito777, Juan Ramón P.C., Moustique, Amanuense, Pedro Nonualco, Chab- bot, Idioma-bot, Pólux, BL, Jmvkrecords, Dhidalgo, AlnoktaBOT, Cipión, Drever, Snakeyes, Technopat, Smas~eswiki, Morgana2, Ama-
  • 135.
    2.2. IMÁGENES 135 yamarquez,Irus, Matdrodes, DJ Nietzsche, BlackBeast, Lucien leGrey, Tatvs, Vatelys, Posible2006, Muro Bot, Edmenb, Maugemv, Kom- putisto, Jcprietoc, Daferdy, Racso, SieBot, Ctrl Z, Nati 75, Ensada, Loveless, A.KeRnEl, Carmin, Cobalttempest, EdmenBot, CASF, Bigsus-bot, BOTarate, Jimmy 11, STBot~eswiki, Mel 23, Gurgut, Manwë, Ken123BOT, Pascow, Correogsk, Greek, BuenaGente, Alepos- ta, Mafores, Ray 21, Kieromorir0, Héctor Guido Calvo, Tirithel, Jarisleif, Javierito92, Miguel, HUB, Antón Francho, Nicop, DragonBot, Triple xx, Eduardosalg, Leonpolanco, Gallowolf, Pan con queso, Alejandrocaro35, Furti, Petruss, Rαge, Baronocturno, Frei sein, Açipni- Lovrij, Osado, Julie.Manet, Vistre, MiniEnE, SilvonenBot, UA31, Shalbat, AVBOT, Elliniká, David0811, Votinus, LucienBOT, A ver, Albertinio, Carlitos3, Diegusjaimes, MelancholieBot, Victormoz, Luckas Blade, Rafo ElGrande, Arjuno3, Santek, Saloca, Andreasmpe- ru, Luckas-bot, Gringo20083, Alpinu, Nallimbot, Gusan, Ptbotgourou, Bonnot, Vic Fede, AxV, Liliana ontiveros, ÓscarN, Maximo16, Helinspector, Joarsolo, Nixón, Facundo ar 77, ArthurBot, Diogeneselcinico42, SuperBraulio13, ChristianH, Morancio, Xqbot, Simeón el Loco, Jkbw, Ricardogpn, Metronomo, Emiliojose44, Juanin4ever, Igna, Botarel, RubiksMaster110, Lucifer2000, Yabama, BOTirithel, TiriBOT, Hprmedina, TobeBot, Halfdrag, RedBot, Marigrandel, Galiusx, Emoxxa yesica, DEGA8, PatruBOT, CVBOT, AldanaN, Cris- tian bohorquez, Roas~eswiki, Mariilii, Hills~eswiki, TjBot, Kareenqueen, Tarawa1943, Foundling, Adriansm, Wikiléptico, Miss Manzana, Rafandalucia, EmausBot, Savh, AVIADOR, ZéroBot, HRoestBot, ChessBOT, Sergio Andres Segovia, Grillitus, Hernan Jorge Miglioni- co, Emiduronte, Jcaraballo, Khiari, Waka Waka, Sheryl Madison, Antonorsi, Carminaandrade, Diegox M.P, SaeedVilla, JABO, Edc.Edc, KLBot2, TeleMania, Renly, Deivis, Sebrev, Travelour, Invadibot, Danielpapichulo01, Bryanzx, Prisci19, Habbocota, Deysi Chamorro, Ale- xis bryan1996, -seb-, Las Cache, Gusama Romero, Seasz, Carliitaeliza, Vetranio, Harpagornis, LlamaAl, Érico Júnior Wouters, Aaron ne- ko, Elvisor, Creosota, Helmy oved, Syum90, Teodoro Gómez, Rauletemunoz, Rotlink, MaKiNeoH, Lautaro 97, Migueldanny, Jean70000, Addbot, Aldecoar, AngelHM, Cl6rk, Balles2601, BOTito, Churrasco italiano, Robert2183, Daniela.acunam, Mr. Violín, Naxer Grabiel, Hardstyleslog, Dodens, Nikkochop, Nicolas araya carvajal andres, Frecian7, Celeste Jazmín, Jaret XD, Aztlhan, SuperCybi00, ElisirCel, Henry Glez, Jarould, BlueeeZ, Anonimo31, Koty27, Paula mancera, Yandelgh, Elpituelo, Sofiacash, Lcastillo77, Mark belleger, Edithacu- naestrada, Monihdz, CarlaGomez123 y Anónimos: 908 • Identidad Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Identidad?oldid=82808715 Colaboradores: Sabbut, Dodo, Tano4595, Taichi, Magister Mathematicae, RobotQuistnix, Yrbot, Maleiva, KnightRider, The Photographer, Txo, Mencey, BOTpolicia, Ál, CEM-bot, Laura Fiorucci, Roberpl, Dorieo, Resped, Thijs!bot, Ángel Luis Alfaro, Isha, JAnDbot, Hidoy kukyo, Netito777, Pólux, VolkovBot, Technopat, Matdro- des, Fdelapena, Shadowxfox, J.M.Domingo, Bucho, Butoro, Racso, Jmvgpartner, SieBot, Loveless, Cobalttempest, Marcelo, Correogsk, Espilas, Mafores, Fadesga, Dnu72, DragonBot, Farisori, Eduardosalg, Leonpolanco, Juan Mayordomo, Frei sein, Açipni-Lovrij, Kadellar, UA31, AVBOT, David0811, MastiBot, Diegusjaimes, Andreasmperu, .:Siul-odnanreF:., Nixón, Luis Felipe Schenone, ArthurBot, Super- Braulio13, Jkbw, Serolillo, Dreitmen, Igna, Axel 05, Paco-malaga, Panderine!, MAfotBOT, Linux65, RedBot, Luisxx24, Tarawa1943, Jorge c2010, EmausBot, Savh, ZéroBot, Grillitus, Emiduronte, ChuispastonBot, Pollo20001000, Antonorsi, Nitban, MerlIwBot, Ginés90, DOOM13~eswiki, LlamaAl, Legobot, Estefi134, Unicorniosalvajequevomitaarcoiris, Nene24, Cibermarco99, Yamget y Anónimos: 153 2.2 Imágenes • Archivo:2005_Broadband_Subscribers.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d3/2005_Broadband_ Subscribers.png Licencia: Public domain Colaboradores: Transferred from en.wikipedia; transfer was stated to be made by User:Matt.T. Artista original: Original uploader was Anwar saadat at en.wikipedia • Archivo:4_sistemas.PNG Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/82/4_sistemas.PNG Licencia: Public domain Co- laboradores: Trabajo propio Artista original: Jmos • Archivo:ADSL_router_with_Wi-Fi_(802.11_b-g).jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/fe/ADSL_router_ with_Wi-Fi_%28802.11_b-g%29.jpg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Photographed by myself (Asim18) Artista original: Asim18 • Archivo:Aristotle_Altemps_Detail.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/62/Aristotle_Altemps_Detail.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Jastrow (2006) Artista original: Copy of Lysippus • Archivo:Baiga_tribe_family.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/ad/Baiga_tribe_family.jpg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: LRBurdak • Archivo:Barcelona_Torre_de_Collserola.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/fd/Barcelona_Torre_de_ Collserola.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Foto propia (own work) Artista original: Joanjoc • Archivo:Brockhaus_Lexikon.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/eb/Brockhaus_Lexikon.jpg Licencia: Pu- blic domain Colaboradores: ? Artista original: ? • Archivo:Bundesarchiv_Bild_183-72008-0001,_Schreibender_Arbeiter_im_Kombinat_Espenhain.jpg Fuente: http: //upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ed/Bundesarchiv_Bild_183-72008-0001%2C_Schreibender_Arbeiter_im_Kombinat_ Espenhain.jpg Licencia: CC BY-SA 3.0 de Colaboradores: This image was provided to Wikimedia Commons by the German Federal Archive (Deutsches Bundesarchiv) as part of a cooperation project. The German Federal Archive guarantees an authentic representation only using the originals (negative and/or positive), resp. the digitalization of the originals as provided by the Digital Image Archive. Artista original: Schaar, Helmut • Archivo:Capitol_Building_Full_View.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/27/Capitol_Building_Full_ View.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Noclip • Archivo:Commons-emblem-disambig-notice.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/58/ Commons-emblem-disambig-notice.svg Licencia: GPL Colaboradores: • Commons-emblem-notice.svg Artista original: GNOME icon artists, Fitoschido • Archivo:Commons-emblem-question_book_orange.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/1f/ Commons-emblem-question_book_orange.svg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: <a href='//commons.wikimedia.org/ wiki/File:Commons-emblem-issue.svg' class='image'><img alt='Commons-emblem-issue.svg' src='//upload.wikimedia.org/ wikipedia/commons/thumb/b/bc/Commons-emblem-issue.svg/25px-Commons-emblem-issue.svg.png' width='25' height='25' srcset='//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/bc/Commons-emblem-issue.svg/38px-Commons-emblem-issue.svg.png 1.5x, //upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/bc/Commons-emblem-issue.svg/50px-Commons-emblem-issue.svg.png 2x' data-file-width='48' data-file-height='48' /></a> + <a href='//commons.wikimedia.org/wiki/File:Question_book.svg' class='image'><img alt='Question book.svg' src='//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/97/Question_book.svg/25px-Question_book.svg.png'
  • 136.
    136 CAPÍTULO 2.TEXTO E IMÁGENES DE ORIGEN, COLABORADORES Y LICENCIAS width='25' height='20' srcset='//upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/97/Question_book.svg/38px-Question_book.svg. png 1.5x, //upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/97/Question_book.svg/50px-Question_book.svg.png 2x' data-file- width='252' data-file-height='199' /></a> Artista original: GNOME icon artists, Jorge 2701 • Archivo:Commons-logo.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/4a/Commons-logo.svg Licencia: Public domain Colaboradores: This version created by Pumbaa, using a proper partial circle and SVG geometry features. (Former versions used to be slightly warped.) Artista original: SVG version was created by User:Grunt and cleaned up by 3247, based on the earlier PNG version, created by Reidab. • Archivo:Corrientes_Politicas_en_Latinoamerica.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/af/Corrientes_ Politicas_en_Latinoamerica.svg Licencia: CC BY 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Cbricton • Archivo:Cyrus_Cylinder.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/35/Cyrus_Cylinder.jpg Licencia: CC BY-SA 4.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Photograph by Mike Peel (www.mikepeel.net). Modifications by ‫مانفی‬ • Archivo:Declaration_of_Human_Rights.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/6c/Declaration_of_the_ Rights_of_Man_and_of_the_Citizen_in_1789.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: [1] Artista original: Jean-Jacques-François Le Barbier • Archivo:Disambig.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/72/Disambig.svg Licencia: Public domain Colabora- dores: Trabajo propio. Original Commons upload as Logo Begriffsklärung.png by Baumst on 2005-02-15. Artista original: Stephan Baum (converted to SVG by different users, see below) • Archivo:Diversity_of_youth_in_Oslo_Norway.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b9/Diversity_of_ youth_in_Oslo_Norway.jpg Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: ? Artista original: ? • Archivo:Dual_Citizenship.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2a/Dual_Citizenship.svg Licencia: CC BY- SA 3.0 Colaboradores: File:BlankMap-World-Microstates.svg Artista original: NuclearVacuum • Archivo:Eficiencia_Gastos_Sociales.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/0c/Eficiencia_Gastos_Sociales. jpg Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: The graph was done by Jorditxei using the data in Boeri 2002 Artista original: the author is user Jorditxei • Archivo:El_juramento_de_las_Cortes_de_Cádiz_en_1810.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/23/El_ juramento_de_las_Cortes_de_C%C3%A1diz_en_1810.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Portela Sandoval, Francisco J. (1986) Casado del Alisal (1831-1886), Excma. Diputación Provincial de Palencia ISBN: 84-505-4582-X. Artista original: José Casado del Alisal • Archivo:EleanorRooseveltHumanRights.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d4/ EleanorRooseveltHumanRights.png Licencia: Public domain Colaboradores: Franklin D Roosevelt Library website Artista original: Desconocido • Archivo:Eugène_Delacroix_-_La_liberté_guidant_le_peuple.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/a7/ Eug%C3%A8ne_Delacroix_-_La_libert%C3%A9_guidant_le_peuple.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: This page from this gallery. Artista original: Eugène Delacroix • Archivo:Evolucio_banda_ampla.GIF Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/df/Evolucio_banda_ampla.GIF Li- cencia: Public domain Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Pallares1 • Archivo:Han_clothing_Hanfu_movement.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b1/Han_clothing_Hanfu_ movement.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Transferido desde en.wikipedia a Commons. Artista original: The original uploader was de Wikipedia en inglés • Archivo:Home_theater_PC_front_with_keyboard.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/56/Home_ theater_PC_front_with_keyboard.jpg Licencia: CC BY-SA 2.0 Colaboradores: HTPC - Exterior - Overall uploaded by Kozuch Artista original: William Hook from Stafford, United Kingdom • Archivo:Hormons_feedback_-_Sprzężenie_zwrotne_hormonow.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/fd/ Hormons_feedback_-_Sprz%C4%99%C5%BCenie_zwrotne_hormonow.svg Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: ? Artista original: ? • Archivo:Hrw_logo.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e2/Hrw_logo.svg Licencia: Public domain Colabora- dores: Image:Hrw_logo.gif Artista original: Mononomic (wikipedia:User:Mononomic) • Archivo:Ideologías_políticas.PNG Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/75/Ideolog%C3%ADas_pol%C3% ADticas.PNG Licencia: CC BY 3.0 Colaboradores: Andrés Ariel Luetich. Clasificación de las ideologías políticas. Actas de la Academia Luventicus 2002 (1): 1-10. Rosario, 2002. ISSN 1666-7581. Artista original: Xjmos • Archivo:Immanuel_Kant_(painted_portrait).jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/43/Immanuel_Kant_ %28painted_portrait%29.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: /History/Carnegie/kant/portrait.html Artista original: unspecified • Archivo:Jacob_Jordaens-_Al·legoria_de_la_Pau.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5d/Jacob_ Jordaens-_Al%C2%B7legoria_de_la_Pau.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: This image was provided to Wikimedia Commons by Biblioteca Museu Víctor Balaguer as part of an ongoing cooperative GLAMWIKI project with Amical Wikimedia. The artifact represented in the image is part of the permanent collection of Biblioteca Museu Víctor Balaguer. Artista original: Jacob Jordaens • Archivo:Jeremy_Bentham_by_Henry_William_Pickersgill_detail.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/ c8/Jeremy_Bentham_by_Henry_William_Pickersgill_detail.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: National Portrait Gallery: NPG 413 Artista original: Henry William Pickersgill (died 1875) • Archivo:Landau.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/0b/Landau.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: http://nobelprize.org/nobel_prizes/physics/laureates/1962/landau-bio.html Artista original: Nobel foundation • Archivo:MMS.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7e/MMS.jpg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: María Tobías
  • 137.
    2.3. LICENCIA DECONTENIDO 137 • Archivo:Machiavelli_Principe_Cover_Page.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/77/Machiavelli_ Principe_Cover_Page.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: English Wikipedia Artista original: RJC • Archivo:Madrid_-_Manifestación_19J_-_110619_130135.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5c/ Madrid_-_Manifestaci%C3%B3n_19J_-_110619_130135.jpg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Barcex • Archivo:Magna_Carta_(British_Library_Cotton_MS_Augustus_II.106)_-_02.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/ commons/f/fe/Magna_Carta_%28British_Library_Cotton_MS_Augustus_II.106%29_-_02.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Magna Carta Manuscript Viewer from the British Library’s Online Gallery. Artista original: Original authors were the barons and King John of England; uploaded by PiaCarrot. • Archivo:Maslow.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2b/Maslow.png Licencia: CC BY-SA 1.0 Colaborado- res: Trabajo propio Artista original: Dalton2, Dalton1 • Archivo:NT21 .JPG Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/70/NT21%E6%8B%89%E8%87%B4% E4%BA%8B%E4%BB%B6%E6%99%82%E5%8F%96%E6%9D%90%E9%A2%A8%E6%99%AF.JPG Licencia: CC-BY-SA-3.0 Co- laboradores: Fotografía propia Artista original: DAMASA • Archivo:Official_Portrait_of_President_Reagan_1985.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2a/Official_ Portrait_of_President_Reagan_1985.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: http://www.reagan.utexas.edu/archives/photographs/ photo.html Artista original: ? • Archivo:PIC_0011_Samsung_SF100.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8a/PIC_0011_Samsung_SF100. jpg Licencia: CC BY-SA 2.5 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Miguel Durán • Archivo:Portrait_of_Milton_Friedman.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/20/Portrait_of_Milton_ Friedman.jpg Licencia: CC0 Colaboradores: RobertHannah89 Artista original: The Friedman Foundation for Educational Choice • Archivo:Ratio_Empleo-Población.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/46/Ratio_Empleo-Poblaci%C3% B3n.jpg Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: Done by user Jorditxei using Open Office from data obtained in Eurostat Artista ori- ginal: The author is user Jorditxei. Graph done with Open Office from data obtained in Eurostat Labour Force Survey 2001 • Archivo:Red_rose_02_-.jpg.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b9/Red_rose_02.svg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Perhelion • Archivo:Reducción_en_la_pobreza_de_los_Modelos_Sociales_Europeos.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/ commons/2/2a/Reducci%C3%B3n_en_la_pobreza_de_los_Modelos_Sociales_Europeos.png Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: ECHP Artista original: self-made from ECHP data 1997 • Archivo:Relación_entre_protección_al_empleo_y_%_trabajadores_con_beneficios_desempleo.jpg Fuente: http://upload. wikimedia.org/wikipedia/commons/2/2d/Relaci%C3%B3n_entre_protecci%C3%B3n_al_empleo_y_%25_trabajadores_con_ beneficios_desempleo.jpg Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: Done by user Jorditxei using MATLAB using data from OECD obtained at www.oecd.org Artista original: The graph was self made by user Jorditxei • Archivo:Scale_of_justice_2.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/0e/Scale_of_justice_2.svg Licencia: Public domain Colaboradores: Trabajo propio Artista original: DTR • Archivo:Social-expenditures-2001-OCSE.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/6c/ Social-expenditures-2001-OCSE.png Licencia: Public domain Colaboradores: ? Artista original: ? • Archivo:Spanish_Wikiquote.SVG Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/1/13/Spanish_Wikiquote.SVG Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: derived from Wikiquote-logo.svg Artista original: James.mcd.nz • Archivo:Stop-Neoliberalism.PNG Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/eb/Stop-Neoliberalism.PNG Licencia: Public domain Colaboradores: Trabajo propio. Artista original: Davius. • Archivo:Televisio3DPhilips.PNG Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/24/Televisio3DPhilips.PNG Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Trabajo propio Artista original: Franciscoceba • Archivo:Tipologia_de_los_distintos_modelos_sociales_europeos.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/72/ Tipologia_de_los_distintos_modelos_sociales_europeos.png Licencia: CC-BY-SA-3.0 Colaboradores: Done by user Jorditxei Artista ori- ginal: User Jorditxei, self made • Archivo:Tram_Urbinati.jpg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/25/Tram_Urbinati.jpg Licencia: Copyrighted free use Colaboradores: ? Artista original: ? • Archivo:Vote3_final.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/94/Vote3_final.png Licencia: LGPL Colaborado- res: ? Artista original: ? • Archivo:Wikinews-logo.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/24/Wikinews-logo.svg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: This is a cropped version of Image:Wikinews-logo-en.png. Artista original: Vectorized by Simon 01:05, 2 August 2006 (UTC) Updated by Time3000 17 April 2007 to use official Wikinews colours and appear correctly on dark backgrounds. Originally uploaded by Simon. • Archivo:Wikisource-logo.svg Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/4c/Wikisource-logo.svg Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: Rei-artur Artista original: Nicholas Moreau • Archivo:Wiktionary-logo-es.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/06/Wiktionary-logo-es.png Licencia: CC BY-SA 3.0 Colaboradores: originally uploaded there by author, self-made by author Artista original: es:Usuario:Pybalo • Archivo:_Firefox_LiNsta.png Fuente: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/b1/Firefox_LiNsta.png Licencia: GPL Cola- boradores: Transferido desde en.wikipedia a Commons. Icon pack: [2] Artista original: The original uploader was SteveSims de Wikipedia en inglés 2.3 Licencia de contenido • Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0