Los éforos eran cinco magistrados elegidos anualmente que supervisaban a los reyes y ejercían funciones judiciales y administrativas. La Apella estaba compuesta por todos los espartiatas mayores de edad y varones que aceptaban o rechazaban propuestas de la gerusía mediante aclamación. La gerusía estaba formada por los dos reyes y 28 ancianos mayores de 60 años que elaboraban leyes y gestionaban asuntos internos con derecho de veto sobre la asamblea.