Una admiradora le escribe al General Lázaro Cárdenas para expresar su apoyo a su labor revolucionaria y educativa. Aunque reconoce que enfrentará obstáculos por ser mujer, se ofrece como aliada para colaborar en la implementación de sus proyectos, especialmente en materia de educación socialista. Confía en que a pesar de las dificultades, logrará dejar huella y cumplir con su visión de progreso para el país.