El tabaco puede causar cáncer de tres maneras: 1) provoca mutaciones en el ADN celular que pueden conducir al cáncer, 2) inhibe la apoptosis (muerte celular programada) lo que permite que células dañadas sobrevivan y se multipliquen, y 3) induce una división celular constante debido a un aumento en proteínas como IP3K y una disminución en p21, lo que aumenta las tasas de mutación. Sustancias como la nicotina, el benzopireno y otros compuestos del tabaco son responsables