Las comunidades primitivas atribuían la enfermedad a fuerzas sobrenaturales y utilizaban plantas medicinales, mientras que civilizaciones avanzadas como Egipto y Mesopotamia desarrollaron una farmacéutica más elaborada. En la actualidad, el farmacéutico tiene un rol fundamental en el sistema de salud, garantizando una farmacoterapia segura y efectiva, manteniendo una buena comunicación con los pacientes. La profesión implica obligaciones de respeto, objetividad y promoción del bienestar del individuo, y requiere el uso de nuevas tecnologías y conocimiento técnico para ofrecer un servicio de calidad.