La declaración de utilidad pública reconoce la labor de las entidades sin ánimo de lucro y les otorga ventajas fiscales. Para obtenerla, una entidad debe cumplir una serie de requisitos como promover el interés general con sus fines, tener una antigüedad mayor de dos años, y contar con los medios para desarrollar su actividad. El proceso implica solicitarla ante el registro correspondiente y esperar la resolución del Ministerio del Interior.