La industrialización en España ocurrió más tarde que en otros países europeos debido a la escasez de recursos. Se desarrolló en tres etapas: la primera desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, la segunda desde 1959 hasta 1975 impulsada por el Plan de Estabilización, y la tercera a partir de 1975 enfocada en la reestructuración industrial para hacer frente a problemas internos y externos como la crisis mundial.