La crisis industrial de 1975-1990 afectó a los países industrializados debido al aumento del precio del petróleo, la innovación tecnológica y la competencia de los nuevos países industrializados. En España, la crisis tuvo consecuencias como el cierre de empresas, la caída de la producción y el aumento del desempleo, debido a la especialización en sectores maduros y la falta de modernización. Para hacer frente a la crisis, los gobiernos impulsaron políticas de reconversión industrial, cerrando empresas no viables, y reindustrializ