Máximo era un general romano admirado que quería Marco Aurelio como sucesor. Sin embargo, su hijo Cómodo lo mata para evitar esto y exilia a Máximo. Máximo logra escapar y se convierte en gladiador para ganar su libertad y vengarse de Cómodo. Finalmente, Cómodo propone un combate final entre él y Máximo en el coliseo, el cual Máximo gana antes de morir.