Luis Miguel Sánchez Cerro gobernó el Perú como presidente militar entre 1931-1933. Implementó políticas autoritarias y conservadoras para enfrentar la Gran Depresión y detener el avance de movimientos populares como el APRA. Se le atribuye el asesinato a un militante aprista en respuesta a la dura persecución de opositores bajo su gobierno. Su muerte llevó al general Oscar R. Benavides a completar su mandato presidencial.