El documento describe la evolución histórica de los modelos astronómicos para explicar el movimiento de los cuerpos celestes. Los griegos propusieron los primeros modelos racionales, como el modelo geocéntrico de Ptolomeo que luego fue mejorado con epiciclos. Copérnico propuso el modelo heliocéntrico, seguido por Kepler que describió sus tres leyes del movimiento planetario y Galileo que observó los cuerpos celestes con el telescopio apoyando el modelo heliocéntrico.